domingo, 14 de octubre de 2012

Fuera de este Mundo. Tercera parte



FUERA DE ESTE


Postales de un lugar diferente
Tercera parte



Llegamos a la tercera y última entrega de estas postales sobre Mundo Bar. Los jóvenes de la ciudad han manifestado, a lo largo de estos tres domingos, su descontento con el cierre de este lugar de esparcimiento y recreación. En distintas claves, con quejas, sugerencias, remembranzas, han intentado defender este espacio que desde hace ya varios años se convirtió en parada oficial para todos los músicos que vienen y van a Córdoba, Rosario o Buenos Aires; pero por sobre todo, para el desarrollo del importante potencial musical que se encuentra en Villa María.
Para cerrar estas páginas cinco textos, cinco posturas sobre el tema en cuestión; inclusive, reproducimos una opinión de un bellvillense que manifiesta atravesar una situación similar en su ciudad. El tema no se ha agotado, estas visiones parciales de esta compleja situación, solo han intentado mostrar las diversas realidades y sentimientos por parte de quienes asisten a este tipo de lugares. Quizás estas páginas no hagan que las puertas de este bar se abran; pero al menos, nos permitirán reflexionar y sacar algunas conclusiones que nos permitan mejorar como dueños, gobernantes, asistentes, músicos… siempre teniendo como horizonte el desarrollo cultural de la ciudad que elegimos para vivir.

Por Darío Falconi
eldiariocultura@gmail.com
fotos tomadas del Facebook Mundo Bar





NO AL CIERRE DE MUNDO
Por Rodrigo Piedra
Publicado en Indie Hoy
  
Resulta que en una ciudad un poco alejada de los polos culturales del país sucede algo que la mantiene viva hace un par de años. Una movida que pocos hubiesen creído posible cuando la ciudad de Villa María, en la provincia de Córdoba, no era lo que es hoy, con todos sus habitantes, universidades e industrias. Ciudad que con sus casi 100.000 habitantes pareciera totalmente chata con su público regular de “boliches grandes”. Pero ahí en pleno centro, en plena avenida Irigoyen, se emerge Mundo Bar, o simplemente “el bar” como lo llamamos los habitués.
Ningún otro lugar le ha dado a esta ciudad el espacio que ni siquiera ningún gobierno municipal ha sido capaz de darle a la cultura (ojo que tampoco desacredito a lugares más nuevos que también le dan lucha). Bandas en vivo viernes y sábados (a veces también los jueves, a veces también los domingos), muestras de fotos, dj sets, artistas plásticos exponiendo, festivales ecológicos, casa de la primer fiesta de Indie Hoy, por decir algunas cosas que se me vienen ahora a la cabeza. Lo importante era que todos estos eventos no se encasillaban en ningún género: el rock siempre fue el protagonista principal pero hubo cabida para bandas pop, electro, reggae, ska, heavy, folk. Cantautores solistas, bandas emergentes, bandas locales, bandas consagradas. Un lugar que ibas solo y podías terminar hablando de música, de cine o de libros con cualquiera mientras compartías una cerveza. Y si ameritaba la ocasión, en el patio.
“El bar” pasó por decenas de clausuras por parte de una municipalidad “encaprichada” con el lugar. Una vez más, una Municipalidad del mundo es culpable de poner en vilo a una juventud que cada vez tiene menos lugares para salir y que encima no tiene nada que ver con su mundo. No somos culpables de no escuchar lo que pasan en los “boliches grandes”. El rock y la cultura no suceden en esos lugares grandes.
Desde la Municipalidad de Villa María, que curiosamente está justo en diagonal al Bar, ayer lunes 3 de septiembre aconsejaron “cerrar el bar” por la nueva ordenanza para bares vigentes. Atentos que viene la parte ridícula: exige que la gente no baile, que la música sea “ambiental”, que los shows sean de sentado, que no haya luces de colores ni tenues, que no se cobre entrada y prohíbe tener un DJ.
Aparte de darme vergüenza ajena esa ordenanza, me da miedo. ¿Qué? ¿Qué pretenden?
No voy a entrar en cuestiones históricas, ni mucho menos de carácter político, pero de cerrar Mundo va a haber un montón de jóvenes que se van a quedar sin su espacio, el espacio cultural que la Municipalidad jamás pudo darles y que se esmera en quitar. Si cierra me quedo tranquilo de haber sido partícipe de algo que no podría explicar en palabras, pero mágico si se quiere. Y sobre todo por la gente, porque sé que con las pilas que tienen estos chicos estos lugares se van a multiplicar, acá y en todas partes. Pero voy a extrañarlo.




MUNDO DONDE ES
Por Pablo Costantino Felipe

 "Una casa es mucho más que la construcción material donde vivimos. Por el hecho de habitarla, transmitimos a sus espacios el color de nuestra existencia y de nuestros estados de ánimo. Según la ocasión, sabremos buscar entre sus ambientes una habitación determinada, un rincón especialmente acogedor o un espacio abierto y luminoso que nos sirvan como marco apropiado para participar de nuestras vivencias, para contenerlas o para permitir su expansión.
El arte, que capta los latidos del hombre en todas sus manifestaciones, ah prestado especial atención a la compenetración del hombre con sus espacios vitales íntimos sociales."

¡¡MUNDO DONDE ES, NO EN OTRO LUGAR!!




OTROS MUNDOS
Por Nicolás Rizzo y Emilia Casiva

                                                        Buscar y saber reconocer quién y qué,
                                                        en medio del infierno, no es infierno,
                                                        y hacer que dure, y darle espacio.

                                                                        Ítalo Calvino
  


Nos sentamos a escribir estas líneas porque para nosotros, como para tantos, Villa María sin Mundo Bar ya casi no nos parece Villa María. Nos habíamos acostumbrado, y dábamos por sentado, su existencia. No imaginábamos que habría que “defenderla”, “explicarla” o “sostenerla”. Quizás sea que uno se acostumbra rápido a las buenas cosas y por eso, porque las juzga como justas y felices, como “buenas” cosas, sospecha que los demás también lo harán.
Y en este caso no nos referimos a los muchísimos que se manifestaron, sintiéndose indignados, tristes, insultados ante la inminente desaparición de un espacio al que consideraban propio en muchos sentidos, sino a aquellos cuya función y responsabilidad los compele a escuchar lo que todo un grupo de ciudadanos está demandando de ellos. Por eso nos sorprendió, por ejemplo, el silencio absoluto, la falta de pronunciación al respecto por parte del área de Cultura de la Municipalidad. Algún funcionario nos comentaba no estar al tanto del eje del conflicto, pero reconocer, sí, a Mundo como un espacio de expresión cultural y artística. ¿No debería entonces, Cultura Villa María interiorizarse en el asunto y tomar parte en una situación que les atañe (directamente) en tanto espacio de gestión vinculado a las actividades culturales de la ciudad? Más áspera se pone la cosa, si tenemos en cuenta que el proyecto con el cual se identifica dicha área (a un nivel más macro) esgrime justamente como bandera la participación juvenil activa en la construcción política de ciudadanía.
Porque no es un dato más que quienes expresaron su frustración y bronca ante el cierre de Mundo, y quienes se vienen organizando para ponerle el pecho a la situación, hayan sido, en su gran mayoría, jóvenes. Son ellos los que han entendido que no se trata en este caso de defender un local o un negocio, sino un espacio que fue soporte y motor de un modo de gestión y producción colaborativo y solidario: las lógicas de funcionamiento de Mundo estuvieron siempre sostenidas sobre esas bases. Eso pueden preguntárselo a cualquier artista (más o menos consagrado o emergente; local o visitante; punk o folk) de los miles que han transitado el espacio. Y de eso da cuenta también, el hecho de que las manifestaciones expresando el descontento por la situación no hayan venido -ni exclusiva ni mayoritariamente- de parte de los encargados directos o dueños del bar. Éstas abarcan un abanico mucho más amplio, irreductible a un “yo” o a alguna decisión individual, una respuesta que nos habla de dinámicas colectivas de acción e identificación.
Porque lo que se fue armando en Mundo a lo largo de estos años fue una apuesta a la construcción de lazos sociales, un hábitat afectivo, un entramado social-artístico y vital donde muchos de sus habitués fueron creciendo y tejiendo su identidad como sujetos. Una red de afectos, deseos, y voluntades articuladas en torno al arte y tramadas, inevitablemente, en conjunto. (Con las complejidades, disputas, idas y vueltas que ello implica). ¿Existe una acción más evidentemente política que ésta? ¿Cuál sería el rol de una gestión cultural seria (ahora sí, por parte del estado) sino estimular, proteger y propiciar esta clase de acciones? Es -cuando menos- triste, persistir en el desconocimiento o el desinterés respecto de una de las iniciativas culturales más valiosa, interesante –incluso a nivel nacional- y, lo que no es menor, ferozmente sostenida en el tiempo, que se haya sucedido en esta ciudad. A fin de cuentas, termina prevaleciendo la repetición de las mismas fórmulas (covers u homenajes a algún que otro artista foráneo y famoso) por sobre el incentivo a la producción artística local. Ya perdimos El Estilóbato y cuántos emprendimientos más por los mismos motivos mezquinos y cortos de miras.

Creemos que no es momento de entristecerse o manifestar buenos augurios para “lo que vendrá”, sino empezar por rever un marco legal que estimule y proteja la producción cultural independiente de la ciudad, redefiniendo, por ejemplo y sin entrar en detalles, la noción de “bien público” establecida por la ordenanza de la cual ha derivado la clausura definitiva de Mundo. A menos que se trate de cuestiones burocráticas (referidas a las facultades de otorgamiento/ remisión de habilitaciones) lo que está impidiendo que las distintas áreas de la municipalidad resuelvan en conjunto el tema. Lo cual nos dejaría con la amarga noticia de que, otra vez, la burocracia prima sobre la decisión política. Para ser sintéticos: en Villa María se encuentra perfectamente habilitando el funcionamiento (ejem) de un CASINO a media cuadra del edificio municipal, pero no así un espacio (ya sea que éste intente encuadrarse en el rubro bar, pub, club o asociación) que implique “la reproducción de música con fines de baile para divertimento” (Ordenanza Nº 6.539). Para eso, hay que irse lejos. O quedarse sentado, quieto y sin cobrar un mango.
Mientras grupos de artistas y productores ya se están reuniendo y discutiendo una legislación improductiva que, a fin de cuentas, obstaculiza y persigue el desarrollo de las prácticas artísticas independientes, desplazadas de la soberanía del mercado o de los eventos auspiciados por el estado, continuamos esperando una respuesta pública-por parte de los representantes políticos- que sepa situarse a la altura de las circunstancias. Una respuesta que respete y reconozca, finalmente, otras ideas de comunidad. Otros mundos.



CREO YO
Por Iván Morant

Muchos dicen que el rock murió acá en Villa María, digo Rock abarcando todos los estilos que se desprenden de ese nombre (rotulo)... Muchos dicen que acá en la ciudad retrocedió varios casilleros en el tiempo... pero si te fijás hoy hay varios lugares para ir a ver bandas y escuchar la música que nos gusta y es acá donde saltan los prejuicios... "de quién lo organiza", "quién trajo la banda", "el lugar donde se hace", "es muy lejos", "es grasa", "el que pasa música es puto", "es muy concheto", "es un antro de mierda", "es muy gueto", "es muy pop", "no van minitas", "muchos nenucos", "mucha gorrita", "no pasan los Redondos", "pasan Los Redondos" "es too cool for me"… es esto es aquello y todo así para generalizar, nos vamos poniendo Ga gá Y SI CREO YO esto nos caga a todos...       




BELL VILLE, 26-08-12
Por Lucas Heredia


A los ciudadanos de Bell Ville, jóvenes, adultos, a la Municipalidad, a la Secretaría de Cultura.

La intención de estas líneas es demostrar mi entera disconformidad con una nueva reglamentación que implementa el “gobierno de la ciudad”, para con los espectáculos artísticos y culturales de Bell Ville.
Como músico, como ciudadano que simplemente quiere volver a su ciudad y concurrir a algún tipo de evento así sea como música en vivo, teatro, literatura etc. Es de público conocimiento, que hoy nuevamente nos están cerrando espacios de expresión cultural y artística. La falta de habilitación de espacios para dichos eventos, la falta de colaboración y apoyo de parte de la Municipalidad. Pienso que (con todo respeto) no tienen en cuenta el trabajo y el compromiso que se toman los artistas para preparar sus shows, los ensayos, gastos en equipos, y muchas otras cosas más… como dije en varias ocasiones dialogando con amigos, Bell Ville tiene lugares donde se pueden organizar eventos, la Casa de la Cultura, el parque Fransisco Tau (donde se encuentra el deshabitado escenario Artemio Arán, el bar Manukam, el balneario, Ritual Bar, entre otros lugares) ¿qué hacemos con esos espacios? Claro, me olvidaba del Acuarama... ¡¡festival para la familia!!! ¡¡Del Musicentro!! De la tal Coqui R., ¡que la rompió con su recital de súper lujo al costado del río! ¿Por qué apostamos a esas cosas y no a los artistas locales? ¡¿Por qué para traer una banda “conocida” al centro hay presupuesto y para eventos con artistas locales ni si quiera hay un lugar!? No entiendo ché…


CITO LO SIGUIENTE:

Fuente: dirección de cultura Bell Ville
“Generación de acciones concretas tendentes a permitir el acceso, disfrute y participación en la vida cultural de la ciudad y salvaguardar la libertad creativa y expresiva de las personas”…
Perdón pero clausurando y censurando a los artistas y espacios locales no creo que lleguemos a nada de libertad creativa ni expresiva mucho menos… tal vez nos conformemos con poner al “palo” al equipo de viola en nuestro garaje y cuando venga la Coqui R. bueno… iremos a verla…

Saludos cordiales. 





(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País
Domingo 14 de octubre de 2012
Villa María, Córdoba, Argentina.



lunes, 8 de octubre de 2012

Fuera de este Mundo. Segunda parte


FUERA DE ESTE
Postales de un lugar diferente

Segunda parte


Continuamos exponiendo, en un mosaico multicolor, las distintas opiniones que nos han acercado los lectores sobre el cierre del reconocido bar Mundo. Y decimos multicolor, porque las expresiones son muy diversas, y van desde reclamos hasta palabras más poéticas sobre este lugar que se convirtió en un habitué de la juventud y de quienes gustan de distintas expresiones artísticas.
Seguiremos el domingo hasta agotar todas las opiniones que nos han quedado en el tintero y que por limitaciones de espacio no podemos compartir hoy.




AL MUNDO
Por Daniel “Laucha” Rodriguez
  
Cinco de enero.
La violenta lluvia golpea contra el cordón cuneta mientras yo escribo en las hojas que sobran cuando sacas cinco para un examen y usás solamente una. Las gotas se suicidan en masa, resonando en el pavimento, demostrando su existencia, sin clamar por piedad.
Hace cinco semanas que no salgo durante la noche – ni siquiera para año nuevo, tampoco para navidad-. ¿Qué hay para festejar?
Hace un par de días cerró el viejo bar donde iba yo a hacerme abrazar por la música, dónde caía una fecha sobre otra sin avisar, sin hacerse eterna. (El ayer abrazándose con el hoy).
Sé que los tiempos me fueron alejando de los lugares de los cuales fui habitué, reconozco que dejé mucha gente sin visitar sólo por el egoísmo de saber que siempre iban a estar ahí, que el reloj no funcionaba por allí. La vaga ilusión de pensar que el tiempo nos perpetúa, que se puede estar lejos de casa dentro de la ciudad (o no).
“El bar cerró” dicen y suenan diferentes voces en diversos foros. A otros el prejuicio les llena la boca, incluso buscan excusas para una banal felicidad.
Hace pocas horas la negra persiana se bajó con un golpe seco, dejando adentro viejos acordes que dan vueltas junto a anónimas risas de muchos que pasaron y fueron olvidados. Las paredes todavía manchadas por suelas que se apoyaban luego de largas caminatas, su piso de cuadros marrones y negros, más tolerable que el ajedrez con su vorágine y con su muerte (un testigo silente de emociones alternativas, poco conocidas, poco comprendidas).
Adentro, cruzando el pasillo, atravesando la barra, abriendo la heladera, un último hielo no osa a derretirse en una lucha silenciosa. Como las del bien contra el mal, como una luz que se apaga muriendo de a poco, como una gota de ácido que cae y come una parte de un calendario eterno- una fracción de cada fin de semana.
Un par de cuadras más allá, un niño tose accidentalmente cerca de una flauta, robando una nota, comenzando otra historia con el mismo nivel de afonía.
Y de una rara forma se le da equilibrio al mundo. 





VILLA MARÍA NO TE AMO
Por María Vedelago

Antes de terminar mis estudios secundarios ya me sentía “excluída” de mi ciudad, de este fragmento de la sociedad asentado sobre este hermoso y próspero pueblo con aires de grandeza. Necesitaba “huir” (todavía no sabía que la libertad la llevo uno adentro) y con ayuda de mi familia concreté mis deseos y me fui a estudiar a Córdoba capital, donde viví varios años hasta que el destino me trajo de nuevo a Villa María. Pero yo ya no era la misma y NECESITABA encontrarme con gente que se pareciera un poco a mí.
“El viento los amontona…”, esa frase vino directo a mi mente y es porque describe casi a la perfección lo que sucedió desde mi vuelta hasta el día de hoy. Y es que casi por instinto me fui cruzando con gente que andaba buscando lo mismo que yo. Mi primer gran y grata sorpresa fue El Estilóbato y no me refiero al espacio físico solamente, fueron las personas, las ideas, las ganas, las necesidades, el AMOR al arte en todas sus formas y manifestaciones, no dudé en participar en todo lo que me fuera posible en los tiempos que disponía ya que ya tenía mi primer hijo y trabajo. Y ahí viví bien de cerca el esfuerzo, las trabas, la falta de apoyo, en fin el desdén, la desidia por parte de quienes fueron los diferentes encargados de turno de promocionar la cultura en Villa María.
Y la historia se repite, (lo más reciente y no casual, mi querido Mundo Bar) ejemplos sobran la realidad es una. Hay una diferencia entre Ellos y Nosotros, Su cultura y la Nuestra.
Me pregunto si todas las distintas vanguardias pasaron por lo mismo, si aprendimos algo, si seguiremos siendo los marginales, los emergentes, los diferentes, los pocos, LOS QUE NO CONFUNDIMOS CULTURA CON MERCADO, si nos seguirán persiguiendo de diferentes maneras, cerrándonos las puertas, poniéndonos palos en la rueda.
Tengo la bella sensación de que cada vez somos más, que tenemos menos miedos, que tenemos otro poder, que las experiencias y generaciones precedentes no fueron vanas. Que no nos molesta unirnos, compartir. Que nos gustan al igual que nuestros antepasados las cosas y los seres BRILLANTES, que vibramos, que nos movemos, nos amamos, somos el espíritu vivo de aquellos que dieron su vida por el arte pero no queremos SACRIFICARNOS como mártires, ni escondernos en el Under, ni vendernos, ni comprar.

Es otra cultura que existe, que molesta, que no necesariamente se divierte con Tinelli, que no tira la guita en los casinos, que no le molesta pagar por un espectáculo diferente así sean veinte, cien o miles.

Villa María, yo así No te amo, tampoco quiero odiarte, ponete las pilas, actualízate DE VERDAD se te escapan de las manos verdaderos talentos, te estamos avivando, nosotros no te vamos a patotear pero no somos giles. Abrí los ojos, abrí la mente, ¡DESPERTATE porque la cultura NO DUERME!
Te dejo una frase del Señor Eduardo Galeano: “La cultura de consumo, cultura del desvínculo, nos adiestra para creer que las cosas ocurren porque sí”.




LA CULTURA EN LA CIUDAD Y LA “CULTURA EN LA CIUDAD”. NOS ESTÁN MATANDO
Por Ezequiel Fernández Boo
(Vecino de la ciudad)

¿Qué piensa una persona que entra a Villa María?, ve su esplendor con un glamoroso Anfiteatro, una Nueva Peatonal e iluminación en el centro que deleita a todos los visitantes, una costanera reluciente y bonita y entre otras cosas un Festival Nacional de Peñas. Y si, Una hermosa y floreciente Ciudad es lo que vemos, ¿pero qué es eso? Adéntrese realmente a la ciudad y con solo convivir un mes se dará cuenta de que hablamos… Caretaje puro, característica infalible de su gente y políticos mediocres.
No entraré en temas que por lo menos a mi no me conciernen, solo defenderé lo que realmente me preocupa demasiado… ¿Quién hace la Cultura en la ciudad? y ¿quién hace la “Cultura en la ciudad”?.
La Cultura en la ciudad la hacemos nosotros mismos. Una parte de ella es aquella que realiza el arte, llámese Música, Teatro, Danza, Pintura, etc. Pero no existe este último sin la gente que aprecia dicho movimiento. Como parte de este arte voy a destacar que con normalidad esta materia se la asocia continuamente con la destrucción de la persona mediante las drogas, la noche y la vagancia. El arte es sinónimo de “rarito” “drogadicto” e interminables apodos que nos ponen. Señora, no se preocupe, tal vez su hijo, que no se dedica al arte, naturalmente puede estar consumiendo drogas con normalidad, vagueando o “yirundeando” en la noche y usted lo ignora. Como dijo una ciudadana: “Estos temas son una Cuestión social y no están arraigadas al arte solamente”… Día a día tratamos de agigantar nuestra cultura mediante el arte, pero nos están matando de a poco (a menos que quieran una ciudad sin Arte).
Y, “La Cultura en la Ciudad” la hacen las instituciones políticas que se preocupan nada más por llenar sus bolsillos en vez de promocionar la cultura propiamente dicha… Hablando más precisamente de la música. ¡¡¡Sí!!!, gracias Costanera Rock por seguir demostrando el caretaje de la villa pagándoles a bandas conocidas que dejan mucho que desear, teniendo en la ciudad, que no se las respeta como tales y que se las basurean, gente de tremendo calibre. Quedarán al margen los tributos recientemente expuestos en estos días, pero solo hablamos de algún que otro evento una vez cada cuatro meses.
El objetivo del escrito es defender nuestros lugares de exposición del arte. Con la nueva ordenanza que se ha dictado, Villa María retrocedió en vez de ir para adelante. Lograron matar uno de los pocos lugares que protegía parte de la cultura del Under, donde cualquier persona tenía su espacio para demostrar lo que hacía. Mundo era un lugar que se predisponía, sus mismos dueños siempre se mostraron caritativos, afectuosos y dispuestos a todo. ¡¡¡Sí señor!!!, ahí en ese lugar se podía ver show de bandas con experiencia, de poca trayectoria o simplemente solistas que querían mostrarse, bandas conocidas del Under (que al costanera rock no llegaban), exponer muestras, llamar a artistas locales para que “intervengan” el lugar, escuchar música que no se oye en cualquier otro lado, realizar conciertos solidarios y hasta molestar al dueño para que venga varios días a la siesta a abrir el local para filmar o charlar cuestiones. ¡¡¡Sí, sí, ellos estaban predispuestos siempre!!!… Digo yo, ¿el Casino nos dará espacio para realizar alguna que otra actividad mencionada?,  no, no les concierne ¿No molesta a las autoridades estando en la zona céntrica y frente a una Escuela? Deben de ser que pasa por debajo bastantes billetes para estar donde están, pero no me incumbe. Molesta Mundo justamente porque da mal aspecto, ¡¡¡claro!!! ¿Cómo una ciudad careta va a tener en su zona céntrica un local como Mundo? ¿En qué cabeza cabe?


Una ciudad como la nuestra, que posee un Conservatorio, una Universidad Nacional con la carrera de Lic. En Composición Musical con Orientación en Música Popular, con carreras emparentadas al arte como Diseño y Producción de Imágenes audiovisuales, La escuela de Bellas Artes y demás ¿Cómo puede ser que no posea lugares para expresarse?, o que si los tiene ¿resultan ser una escoria para los políticos y las autoridades pertinentes de la ciudad?…
Pedimos encarecidamente que no nos maten, que nos den nuestro lugar para expresarnos libremente, no molestamos a nadie… Si mutilan la iniciativa privada, generen desde el ámbito público un espacio de acuerdo a las necesidades reales de quienes estamos aquí dentro sin banderas políticas que nos hagan dividir, nosotros vamos por un mismo camino.



(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País
Domingo 8 de octubre de 2012
Villa María, Córdoba, ARGENTINA

domingo, 30 de septiembre de 2012

Fuera de este Mundo. Primera parte


 FUERA DE ESTE 
Postales de un lugar diferente

Primera parte


La cosa es más o menos así. En Villa María hace ya unos siete años funciona en un mismo lugar, un reducto de la cultura rock denominado Mundoº. En ese espacio han convivido las expresiones más disímiles, principalmente hablamos del rock como elemento constitutivo, pero la amplitud de criterios ha hecho que, entre esas paredes, se escuche un reggae, una cumbia o los ritmos pegadizos esgrimidos por algún Deejay.
Le sumamos a eso la impronta plasmada por un sinnúmero de artistas villamarienses, que nutrieron aún más la propuesta con el desarrollo de actividades de distinto tipo; así el teatro independiente mostró lo suyo, los pintores embellecieron el lugar y expusieron sus mundos creados a pinceladas, se realizaron ferias de discos independientes difícilmente conseguibles por otros medios, hubo muestras fotográficas y otras tantas empresas realizadas con el mayor de los esfuerzos de jóvenes, que sin un mango, forjaron ese espacio todo este tiempo.
Esa continua dedicación dio frutos estos años, llegaron a la ciudad muchas bandas y artistas del underground; que traducido al castellano básico, serían esos muchachos que hacen música o algún otro tipo de expresión que le gusta a muy poca gente (“los raritos”, póngale el rótulo que usted quiera). Además de ellos vinieron otras grandes agrupaciones musicales que en su paso a Córdoba o Buenos Aires recalaron en esta ciudad para ofrecer excelentes shows. Esto fue constante, como la energía inagotable de estos jóvenes. Villa María se convirtió así, en una parada obligatoria para la música y para el arte más diverso.
Mundoº Bar sufrió en reiteradas ocasiones clausuras por diversos motivos, pero siempre se levantó de esa caída y caminó de nuevo. Recientemente con la sanción de la Ordenanza Municipal 6539/2012 que regula los espectáculos públicos, a Mundoº le cortaron las piernas. Los diversos artículos fueron un hachazo certero que le imposibilitan seguir caminando. Por ese motivo, un grupo de jóvenes se contactaron con nuestro suplemento para manifestarse. Cada opinión se transforma así, en un tirón, en un intento de levantar ese mastodonte de ladrillos, para que vuelva a erguirse… para que siga dando sus pasos… para que no muera.
Esperemos que así sea.


Por Darío Falconi
Fotos de Pablo Costantino Felipe
eldiariocultura@gmail.com




A QUIÉN CORRESPONDA
Por Costanza Rinaldi


Robertino Metral, titular de Mundo
Como una ciudadana más, con derecho a decir lo que pienso, quiero comentar mi inmensa indignación con respecto al cierre de MundOº. Quizás desde la Municipalidad consideren tener “motivos más que suficientes” para darle una vuelta de llave a sus puertas, basándose en sus leyes y en intereses propios que poco tienen que ver con la “promoción de la cultura”; pero hay mucha gente (…y cuando digo mucha, es MUCHA, en serio) a la que más que cerrarles el bar, les cerraron las puertas para poder mostrar lo que más aman hacer, sin tener que pagar por eso.
Más que un bar era un espacio artístico y cultural, donde si tenías una guitarra, un par de temas y algo de ganas, podías sentarte a tocar y que la gente te escuchara. Escuchabas la música que querías, que lamentablemente no es la música de moda, y por lo tanto en ningún otro lado pasaban. Vinieron bandas importantes también… y no es sólo una cuestión musical. Hubo exposiciones de fotos, se pasaron videos, obras de teatro, fiestas, muestras… todo hecho por nosotros.
Mundo era cultura. La cultura verdadera, no la que nos intentan vender con el Costanera Rock y el homenaje a Gustavo Cerati. Está todo bien, pero no me interesa que un mes al año hagan algo más o menos interesante por el rock, por la música y por las bandas (que de hecho siempre hay quejas de las bandas locales por el maltrato de los organizadores), si el resto del año no tenemos donde hacerlo. Me parece bastante hipócrita que sea una cuestión plenamente lucrativa donde son ellos los únicos beneficiados, pero que argumenten que es un apoyo a la cultura local.
Repito, no me interesa comprar nada de eso. Y no soy la única.
Si el problema es una cuestión edilicia, y la Municipalidad de Villa María está “tan interesada en la cultura local”, no estaría mal que nos den un lugar donde podamos conservar todo esto, ¿no? ¿O cuál es el problema? ¿Drogas? ¿Alcohol? ¿Menores de edad? Me gustaría que se den una vuelta por los boliches/bares de Villa María y Villa Nueva, o que recorran los barrios a cualquier hora del día… No es una cuestión de Mundo. Es una cuestión social, que no está buena, pero que no es exclusiva de Mundo. No caigan en el prejuicio, por favor.
Somos muchos los que estamos reclamando por algo que consideramos injusto.
Nos gustaría ser escuchados.



MI MUNDO Y EL DE TANTOS
Por Rodolfo Schmidt

A mis 12 años fui por primera vez, acompañado por un amigo (el Pepo) a Mundo, ahí conocí que la música se sentía más allá de mi pieza con mis discos y alguno que otro gran recital, Ahí conocí gente de primera, amigos, bandas de todo el país con los huevos de los que empiezan desde abajo. Nunca, tuve un problema en ese Mundo.

No comprendo a la política de Villa María, de querer cerrar el único lugar que pone todas sus fuerzas para que el rock crezca y se dé a conocer.
Si recorrieran Córdoba en su totalidad no encontrarían en ningún rincón de la Provincia, un lugar como Mundo. Viviendo en Capital, muchos chicos del palo, me preguntan ¿es cierto que hay muchas bandas y mucha movida de rock en Villa María? Y sí, yo les digo que sí, y eso es posible, porque hay un lugar, que se preocupa y siente la responsabilidad de dar un escenario para difundir y acompañar. La comunidad de mundo no se compara con nada, hay fraternidad y cuidado.
¿Les molesta los menores de edad? Les comento que muchísimas bandas están compuestas por menores. ¿Está mal que un pibe, una piba, quiera escuchar música, conocer, hacer amigos? El Rock no es sinónimo de destrucción, de drogas y esas pelotudeces. Es construcción de una sociedad más justa más armoniosa, más crítica. A lo mejor es eso lo que les molesta, que la juventud crezca en un espacio cultural. (Mejor un Mundo cerca de un colegio, cerca de la Muni, que un casino ¿no?)
Y no vengan a decir que hacen movidas municipales, porque son toda una cagada. Mundo, el único lugar donde se vive el rock. Porque todos sabemos del poco apoyo que les dan a las bandas de la ciudad, si viene una banda grande al costanera rock, woow todo el despliegue ¿y los de acá?
Llevar Mundo a otro lugar, lejos, por qué, en mundo no hay destrucción, la gente va a escuchar música, no a emborracharse, mundo no es un boliche, es un templo, templo de rock.
Siete años en el mismo lugar, un lugar accesible para la gente de todas las edades y que no jode absolutamente a nadie. Un lugar en el que todos a su manera depositamos fuerzas y amor para que creciera.

Un abrazo gigante para todos.
Municipales media pila.


NOS, LOS QUE NOS MOVEMOS EN EL ARTE INDIGENTE
Por José Azocar (ex flogger)

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ORDENANZA Nº 6.539
Art. 29°.- Definición de rubros:

b. BAR: Denomínese como tales a los locales en los que se expendan bebidas calientes y/o frías, alcohólicas y/o analcohólicas, pudiendo expender también emparedados, masas, postres y/o demás productos conexos, en los que se transmita solamente música ambiental y en donde no se permita el baile entre los asistentes. Se entiende por música ambiental aquella que no supere los 50 db. Tipo “A” dentro del local en cuestión y que es propagada por equipos musicales que no necesitan de Disk Jockey para su emisión.
Podrán realizar actividades culturales, debidamente solicitadas y autorizadas por el DEM.

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Villa María te amo, pero… una pregunta: ¿Estás intentando erradicar el arte indigente?
No vendría mal sincerarse… dentro de los bulevares existimos seres que caminamos, algunos tendremos otro tipo de modalidad de transporte, pero preferimos caminar, caminando te contemplamos más detenidamente.
Y a veces pasan cosas impredecibles, a mí criterio hermosas, te cuento por ejemplo lo que pasó el sábado pasado en el bar del pecado.
Pocos materiales: tres tubos fluorescentes de luces de neón, paredes recubiertas con tela negra, nylon flúor (que no sé bien como se llama) hélices voladoras hechas con papel, globos negros, algo de maquillaje y témperas fluorescentes… ¡ah! y mi equipo de música de 30 watts de potencia, modelo 1994 (lo único que funciona de ese equipo es la potencia y la radio).
Con ese poco presupuesto, más los ingredientes humanos de otro planeta como D.J. Braile ambientando con su música y la hermana Sor Rita dándonos su bendición y una charla sobre la educación de eso (educación sexual)… nada más que con eso… un grupo de gente linda, en todo sentido, se divirtió por un rato, se pintó, pintó las paredes, bail…. no no... no bailó… se movió casualmente con algunos movimientos que sincronizaban bastante al ritmo de la música de D.J. Braile. Pero no bailó… eso no está permitido.
A qué voy… a que se ve que ese tipo de cosas que suceden por debajo de lo que vos tenés bien visto como la “correcta cultura”, no te queda bien. Y claro… no combina con el masivo Festival de Peñas… ni con los consagradísimos artistas que puedan venir al Anfi o al Verdi, tampoco combina con los fuegos artificiales de fin de año, no combina con El Casino… en fin, lo que nosotros manejamos es un presupuesto de artistas indigentes al lado de todo ese lujo.
Sin embargo ese arte indigente, que necesita tan poco, es fuerza pura de creación: Juan Pablo (que esta vez fue Sor Rita), es una máquina de crear personajes y compartirlos en cualquier espacio donde le den lugar, incluso en su propio departamento. Iván (esta vez como DJ Braile) es un adicto a la música. Conocedor de la música de siempre pero también de la emergente y con las ganas de transmitir la adrenalina que provoca lo nuevo que se está creando en el mundo (gracias internet).
Junto a seres como Iván y Juan Pablo y artistas con un gusto particular, también existen bandas perdidas en el mundo del rock (muchos menores de edad) que día a día componen canciones propias con el único propósito de liberar lo que les dicta la capacidad de expresión que poseen.
Pero claro, el exceso de libertad de expresión puede provocar desviaciones y hay que controlarlo… con tus ordenanzas lo estás logrando… tal vez algún día maduremos y lleguemos a comprender que lo correcto es lo que vos nos querés imponer como cultura. Tal vez… mientras tanto… Gracias por cuidar nuestra seguridad y nuestra conducta, gracias…. a veces no podemos cumplir tus ordenanzas… y es porque a nosotros nos gusta el riesgo de vivir y caminarte, nos sale así. Sí querés que nos vayamos lejos… no creo que nos movamos en remis, no es lo mismo, pero puede ser una opción, ya que no te quedamos bien.
Éxitos con “tu arte” y “tu cultura”, amada V.M.



(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País
domingo 30 de setiembre de 2012
Villa María, Córdoba, ARGENTINA.



domingo, 23 de septiembre de 2012

Silvana Fornero es Penélope


Teatro
SILVANA FORNERO
Es PENÉLOPE

  

Mitología, humor y teatro. Estos parecerían ser los elementos esenciales en el trabajo de la actriz Silvana Fornero, que nos visitará en el marco de los festejos por un nuevo aniversario de la ciudad. Para esa ocasión la Sociedad Argentina de Escritores filial Villa María presenta una programación ecléctica de música, teatro y palabras (ver aparte).
En ese marco Fornero presentará un unipersonal, un espectáculo teatral que retrata satíricamente el mito de Penélope aparecido en el poema épico de Homero, La Odisea. La trama del mismo se centra en Penélope y la eterna espera de su esposo que se ha ido a la Guerra de Troya. En esos años, diferentes hombres la pretenderán hasta llegar al acoso aduciendo que su esposo ha muerto en combate. La mujer, agobiada por esta continua presión, idea una estrategia que consiste en decirle a sus pretendientes que está tejiendo una manta y cuando la termine se casará con alguno de ellos. “Un día, sus pretendientes descubren que esto es un engaño. Penélope huirá con el deseo de regresar, y formar parte de un gremio que defienda a las mujeres.”
Lo que sigue es una entrevista a la joven actriz que nos aseguró mucho entretenimiento y distención.


Por Darío Falconi
eldiariocultura@gmail.com




Silvana Fornero vive en Córdoba, pero tiene su familia en esta ciudad. Aquí estudió su secundario y fue forjando sus sueños. De joven ya incursionaba en distintas obras que le proponían o que se proponía ella misma. Así nos cuenta sus inicios…

-Empecé en el secundario, aquí en Villa María, -estudié en el colegio Manuel Belgrano. En segundo año colaboré con la lista que ganó el Centro de Estudiantes y una de sus propuestas era iniciar un taller de teatro. Así fue que con la guía de la profesora Silvia Rodríguez, de Literatura, di mis primeros pasos. Entre segundo y quinto año presentamos unas cuatro obras: en el auditorio García Lorca, en el Verdi y en cada acto de fin de curso. Ya de niña, en la escuela rural Fray Chianea, donde hice la primaria, era fija en la lista de todas las actuaciones para los actos.

-¿Por qué tu decisión de irte a Córdoba?
-Siendo adolescente tenía claro que iba a seguir estudiando en la Universidad. Mi hermana vivía en Córdoba, y esa ciudad y la idea de vivir sola me deslumbraban. No estaba segura de hacer teatro a nivel universitario pero sí una carrera que me permitiera expresar mi otra pasión: el fútbol. La meta: ser periodista deportiva; y el hecho que fuera en la Universidad Nacional de Córdoba le daba más vuelo, me abría más puertas. De todos modos seguiría haciendo talleres de teatro.

-Sos egresada en Comunicación Social, ¿qué vinculación tiene tus estudios con el teatro?
-La magia de transmitir, de la exposición frente a público. Aunque para muchas personas exponerse puede ser traumático, a otros nos carga de energía. Hice radio, televisión, cine, y el público y la cámara son grandes incentivos.

-¿Qué representa el teatro para vos? ¿Qué plus aporta el hecho de que sea independiente?
-Una filosofía de vida, una visión del mundo, un alimento. No sé…, creo que lo es todo. Claro, sin dejar de lado los afectos que son los que te hacen más cálido el paso por esta vida, ¿no?
 Y el hecho de que sea independiente, ¡uh! Lo hace visceral, entrañable; sumamente comprometido, porque hay que trabajar muchísimo para crear, producirte y difundirte; y el costo económico que eso tiene –que no se puede dejar de lado- siempre va por cuenta propia. ¡Pero ojo! Así también es la recompensa: incomparable cuando lográs llegarle a la gente.

-¿Cuál creés que es la función del teatro en la sociedad actual?
-Tan seguido se habla de eso. Para Brecht debía poder abrir el espíritu crítico en la gente. Y creo que hay mucho de eso. Pero también le debe permitir encontrarse con la magia, que es fantasía, sí, pero a la vez tiene mucho de verdad. Porque el arte es subjetivo, sí. Te gusta o no te gusta. Pero difícilmente no esté expresando la esencia del ser humano, que es el sentir: sufrir, reír, pelear, vivir. Eso debe lograr: que te sientas vivo para remarla cada día, por vos, por otros; y para poder revelarte contra lo y los que nos dañan.

-¿Qué papel juega el humor en tus performances?
-Es fundamental. Porque es una manera amigable, irónica y creativa de decir todo lo que quiero decir por más duro que sea.

-¿Qué motivaciones te llevaron a indagar en la mitología griega y tomar esta temática para tu espectáculo?
-Debo ser honesta: el que indagó mucho en eso fue Gerardo Luján, un director cordobés que ya no está entre nosotros, y que en una oportunidad me pidió que recreara a Penélope. Bajo su dirección la actué un año más o menos, creo que fue el 2003 o 2004. ¡Se me metió tanto en la piel…! Después hice otras cosas escritas por él, que también sondeaban en la misma temática, y siempre con humor. Un año más tarde decidí escribir mi propio monólogo, y me inspiré en esta mujer, que se bancó mil cosas sola. Además hace ocho años que doy clases de literatura, y si a eso le sumamos que en la carrera de teatro se estudia mucho a los griegos como generadores del arte dramático ahí está la respuesta.

-¿Qué mecanismos o estrategias se ponen en juego a la hora de representar una obra como Penélope? (me refiero a si tenés que investigar, consultar bibliografías, ver películas, etc... como para empaparte del personaje).
-Bueno sí. Como te digo, el haber estudiado, leído y que Gerardo Luján me trasmitiera su admiración por la cultura griega me fue de gran ayuda. Pero cualquier personaje merece estudio, investigación, etc. Aunque más no sea sentarte en una plaza y observar el comportamiento de las personas si tenés que encarnar un personaje realista o costumbrista. A alguna fuente siempre te tenés remitir. A un personaje se lo compone buscando dentro de uno mismo pero también fuera. Porque hasta el mejor actor carece de todas las respuestas, ni lo sabe, ni lo siente todo.

-¿A qué obedece el hecho de utilizar pocos recursos en tu presentación?
-Es más barato (risas). Pero te significa un desafío mayor porque tenés que llenar de vida el espacio. El cuerpo y la voz pasan a ser materia principal indiscutida. Vengo de una formación que enseña que a un personaje hay que darle todo. El actor no debe guardarse nada. Intento hacer eso, ojalá se note… (risas). Y por eso siento que lo poco que tengo en escena me alcanza.

-¿Cuánto tiempo hace que representás esta obra? ¿Qué sentís en cada nueva presentación?
-Como te decía, desde el 2003 con Gerardo. Pero ya reescrito el monólogo -conserva muchas cosas de aquel- con elementos propios y actuales hará más o menos un año y medio que lo pongo en escena en distintos lugares.
Cada presentación es como parirlo de nuevo. Vuelven los nervios, la ansiedad, la adrenalina. Le agrego algún elemento nuevo, por ejemplo algún tema que esté en boga, un comentario poco afortunado de algún político... En definitiva, me hace muy feliz recrear a esta Penélope cada vez.

-¿Cómo invitarías a nuestros lectores para que te acompañen el próximo viernes 28?
-Ah bueno:

¡Oh pueblo villamariense! Debo aconsejaros para soportar la crisis de aburrimiento que estais padeciendo y luego de haber orado a los dioses, os acerquéis a la Medioteca a acompañar a la esposa de Ulises que lleva ya diez años Sola, re sola…, de soledad absoluta.


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SOCIEDAD ARGENTINA DE ESCRITORES FILIAL VILLA MARÍA

Viernes 28 de setiembre de 2012
MEDIOTECA MUNICIPAL a partir de las 21 hs.


PROGRAMA

  • Palabras de apertura del presidente Sr. Eduardo César  Belloccio.
  • Teatro leído a cargo de socios de la S.A.D.E. Se ofrecerá  -“La hijas de Roberto Arlt”,
  • No llores por mí, Argentina” interpretación de Melanie Sol Rocha (13 años).
  • “Entre curdas” recitado de Edgar Méndez.
  • “Penélope” teatro unipersonal de Silvana Fornero.
  • “El último café” y “Color esperanza” canciones interpretados por la soprano Liz Pereyra.


Se encontrará a la venta el segundo número de la revista  “La palabra de la S.A.D.E.”
Servicio de bar: Se podrá degustar café, gaseosas, sándwiches, etc.

Coordinación a cargo de Puqui Charras.
Producción general: SADE Villa 



 (*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País
Domingo 23 de setiembre de 2012
Villa María, Córdoba, ARGENTINA.