domingo, 25 de mayo de 2008

Luciana Villarreal (Técnica en Grabado)


LUCIANA VILLARREAL




Madera, PVC y plástico
Gubias
Tinta y planchas de papel
Prensa...



Las palabras precedentes no configuran un poema, solo representan un listado posible de algunas de las herramientas y materiales que Luciana Villarreal emplea para inmortalizar sus pensamientos, sus preocupaciones y sus alegrías.
Logra a través del grabado crear conciencia, impulsa conductas solidarias y contribuye al crecimiento de un arte que “está resurgiendo”. Luciana es Técnica en grabado, docente de nivel medio en la vecina localidad de Tío Pujio y profesora en la Licenciatura en Terapia Ocupacional de la UNVM.
Cuando su beba se lo permite, baja a su taller a darle forma y vida a los materiales con los que trabaja. Mediante el empleo de la precisión y la paciencia, diseña, dibuja, pinta, pega y estampa sus mensajes en la sustancia inerte.
EL DIARIO Cultura dialogó con la artista local para interiorizarse sobre este arte que se práctica desde hace siglos y que es tan antiguo como la invención del papel. Le preguntamos sobre sus técnicas, sus procedimientos, la popularidad y demás aristas inherentes a esta tarea.



-¿En qué técnica de grabado te especializás?
-No me especializo en una técnica particular de grabado, sino que la técnica va surgiendo de acuerdo a la imagen y a la necesidad expresiva. En este momento estoy trabajando con una serie de grabados en relieve pero porque la imagen que estoy buscando posibilita esta técnica.

-¿Qué materiales son los que usás generalmente como matriz?
-Los materiales que estoy usando en este momento como matriz son, el clásico de la xilografía: la madera; aunque también estoy utilizando materiales alternativos como el plástico, el pvc, siempre trabajándolos con gubias.

-¿El grabado permite actualización de las técnicas o se usan las mismas de hace tiempo atrás?
-El grabado tiene mucho de laboratorio, permite reformular técnicas como es, por ejemplo, el grabado en hueco que siempre se trabajó con ácidos y barnices que eran nocivos para la salud y el ambiente. Ahora se está empezando a utilizar métodos no tóxicos. Otra alternativa relativamente nueva es el medio digital.

-¿Es costoso dedicarse a esta rama del arte?
-Es costoso como todas las ramas del arte, ocurre que si no estás inserto en el mercado del arte y podés vender obras, el costo es solventado por parte del artista desde la producción de la obra hasta la instalación de la muestra. Además, sucede con el grabado que no es fácil conseguir los materiales en Villa María para trabajar; a veces hay que buscar como remplazar esos materiales por otros que no son específicos, si no se tiene la posibilidad de viajar a Córdoba a comprarlos.

-¿Qué imágenes son las que más te gusta trabajar?
-Las imágenes con las que estoy trabajando son figurativas, trabajo mucho con la figura humana. Las composiciones son bastantes claras en el mensaje. Actualmente estoy trabajando con imágenes referidas a la problemática ambiental.

-¿Es preocupante la situación actual del medio ambiente? ¿Por qué te ves motivada a expresar esta problemática?
-Creo que es preocupante y urgente la situación ambiental, por eso me veo motivada a expresar estas imágenes en mis trabajos. No solamente por los mensajes que nos está mandando constantemente la tierra, sino porque creo que es un tema del que se está hablando mucho pero poco se hace; aparte de que las políticas ambientales llevadas adelantes son pocas y algunas contradictorias con la protección ambiental.
Creo que pasa también por un cambio de mentalidad colectivo, en el que el hombre no se sienta dueño de la tierra, sino como parte de un todo. Nuestros pueblos originarios, sabios en sus creencias, tenían como cosmovisión la naturaleza sagrada y su modo de interactuar con esta, era en equilibrio comunicación e integración. El día que nosotros comprendamos que la naturaleza no es una hectárea, ni un country sino que somos un todo, hay van a producirse los cambios.

-¿Qué lugar ocupa el grabado en el arte local?
-En Villa María el grabado en este ultimo tiempo tuvo un resurgimiento, hay muy buenos artistas que se están dedicando a la obra gráfica, y también se han generado espacios donde se trajeron muestras de artistas de otras localidades que son buenos exponentes y de larga trayectoria en el grabado. Aunque todavía dentro de las ramas del arte, es la menos conocida por el público en general.

-¿A qué se debe el desconocimiento por parte del publico en general?
-Creo que se subestima la multiplicidad que posibilita el grabado, hablando de público en general, no conocedores de todo el proceso que implica. Se tiene una idea errónea de que el grabado es una obra que se repite como “fotocopiadora”, descartando que cada estampa es única, cada estampa tiene la impronta del artista.

-¿Qué se puede hacer para darle mas difusión?
-Quizás desde la educación sería uno de los caminos para difundirla más, también generando o incorporándolo en el circuito artístico; si comparamos la cantidad de concursos y encuentros de pintura y escultura que hay a nivel nacional con los de grabado, este último queda relegado.

-¿Creés que el grabado debe recibir un mayor apoyo y promoción en comparación con la pintura y la escultura?
-No, no creo que deba recibir “más” apoyo y promoción en comparación con esas ramas del arte; considero que el problema está en la popularidad que carece el grabado con respecto a las otras disciplinas, es muy difícil encontrar salones o encuentros de grabado.

-¿De dónde obtenés el germen de lo que después se transforma en una obra propia?
-Es una pregunta difícil de responder, nunca me puse a analizar de dónde surgen las imágenes que luego se plasman en la estampas. Pensando, las últimas series fueron impulsadas por la incertidumbre que me genera el futuro.

-Hace un tiempo vendías tus xilografías para ayudar a la salud de tu hermano, ¿la gente de Villa María colabora con estas causas?
-Por suerte hubo mucha gente que colaboró, de una u otra manera, gente que no conocía que era una xilografía se acerco a colaborar. Cuando se me ocurrió la idea, no tenía la expectativa que generó; en un primer momento fue destinada para la gente conocida, luego fueron ellos los que difundieron la movida. Hay una lista interminable de gente para agradecer.

-Está en vista una próxima exposición en la ciudad, ¿qué detalle nos podés dar al respecto?
-Está pensada como fecha tentativa de inauguración el 19 de junio. La misma, es de “Estampadas”, un grupo de artistas villamarienses (Liliana Renna, Ivana Árbol, Rosana Rossi, Gisela Svetko, Luciana Villarreal) que nos estamos dedicando al grabado.
Estampadas surge de la necesidad, no solo de mostrar lo que cada una de sus integrantes tiene para decir, sino también como punto de encuentro para poder debatir y compartir problemáticas en torno al grabado. La muestra esta conformada de 25 trabajos de diferentes técnicas, y diferente temática.

-¿Podrías describirnos brevemente las etapas por las que atraviesa la creación de una obra?
-Hay una frase de Ales Krejca que dice que una estampa es la resultante del esfuerzo guiado por la inteligencia, el sentido artístico, y el savoir-faire artesanal; creo que esa es la esencia de la creación de una obra. Comienzo por bocetar imágenes, después se invierte la imagen en espejo para poder dibujarla sobre la matriz, se transfiere la imagen a dicha matriz para poder trabajarla de acuerdo a la técnica (si es xilografía con gubias, si es metal con barniz, punzón y ácido, entre otras) y por último se entinta la matriz y se la pasa por la prensa para así poder obtener la estampa.

-Además de esta rama del arte, ¿qué otras ramas del arte consumís?
-En general consumo casi todas las ramas del arte. Actualmente estoy consumiendo mucha historieta, sobre todo argentina es un género que me interesa y el cual en algún momento me gustaría desarrollar.

-¿Alguna tira o autor en particular?
-No hay un autor en particular que me interese, en estos momentos estoy viendo mucho los trabajos de Breccia, El Tomi, Nocturno de Salvador Sanz, entre otros. Lo que me atrae del género de la historieta es como la palabra y la imagen se conjugan y se necesitan una de la otra.

Palabra e imagen configuran una perfecta simbiosis que atraen a Luciana. Una afinidad comparable entre el hombre y arte; dos términos necesarios el uno del otro, en el que el primero se complementa y se completa practicando el segundo.
El arte enriquece al hombre como individuo social y cultural que es... como si éste fuese un trozo de madera que se perfecciona al tallarlo con las gubias del arte.

(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 25 de mayo de 2008.-

domingo, 18 de mayo de 2008

Carlos "Pity" Pereyra

REPORTAJE
CARLOS “PITY” PEREYRA
DOSIS CHAPLIN



Habíamos planeado nuestro encuentro para las 14.15 en un café de los más céntricos que posee la ciudad; sin embargo, desde el primer momento estimaba que por alguna razón no nos encontraríamos. Cuando uno realiza entrevista a ciertos artistas y personajes, sabe que corre con el riesgo de que se olviden de la cita, se equivoquen de lugar o de fecha. Por esa razón cuando entre al café y no vi a mi entrevistado, no me encolericé, busqué un lugar tranquilo y me dispuse a almorzar una buena milanesa a la napolitana con la infaltable gaseosa de cola.
Hojeé los diarios y me puse al día con las noticias del momento. A los pocos minutos, la moza se acercó y la pequeña mesa fue recubierta con un mantel. Sobre él, la panera con grisines y rodajas de pan francés, la gaseosa, los cubiertos abrigados con servilletas de papel y el enorme plato con el caliente trozo de carne recubierto de un blanquísimo queso rodeado de papas fritas y algunas verduras varias.
Corría con el riesgo de que mi entrevistado llegase y me encontrase con semejante despliegue culinario, pero estaba convencido de que no aparecía. De vez en cuando me levantaba para tener un panorama completo del lugar, por si en algún instante de distracción nos encontrábamos desencontrados en el mismo lugar.
El joven de 26 años trabaja en una fábrica de lampazos y es el showman de una de las bandas de rock más jóvenes y originales de nuestra ciudad: “Dosis Chaplin”. El grupo de Carlos Pereyra o “Pity” (supongo que por el parecido fónico y actitudinal con el cantante de Intoxicados), viene ganando seguidores en cada presentación que realiza en la ciudad y me inquietaba conocer algunas cosas, antes de su próximo show previsto para el viernes en un pub de calle Corrientes.
Comí tranquilo, miraba la gente pasar, pensaba, observaba las personas del café, pensaba... me desconectaba del mundo. Cuando mi plato estaba casi totalmente libre y a punto de pagar la cuenta, lo veo pasar. Rodeaba la esquina mirando por las ventanas, hasta que logramos hacer contacto visual y raudamente se sentó en frente mío. Lo saludo y de manera automática le consulto por la génesis de su proyecto...

-El grupo surge de hablarlo con Lucas Gómez, somos muy amigos y él siempre tuvo la idea de que yo hiciera algo. Me pidió que escribiera un par de letras y que él se encargaría de ponerle la música. Así que escribí lo que más o menos quería hacer yo y allí empezó todo. El grupo lo conforma Lucas Gómez y Valentín Pardo en guitarras, Lorenzo Soria en la batería, Ezequiel Fenández Boo (Zeta) en el bajo y yo en la voz. Lo que me gusta de ellos es la onda que le ponen, así como yo, estamos todos contagiados de la misma onda y eso te da más pila para hacer las cosas mejor.

-¿Cómo realizan sus ensayos?
-Nos juntamos cuando tenemos alguna presentación cerca, nunca disponemos bien de los tiempos para ensayar, porque los chicos estudian, yo trabajo, no dan los horarios, de noche no se puede porque molestas a los vecinos y bueno, más o menos se juntan los chicos a ensayar a full Yo confío plenamente en que suenen. Tengo suerte de estar con ellos, porque es un flash. Sabemos ensayar en la casa de Zeta o sino en un campo bien alejado, pero igual fue la policía a molestarnos (risas), es todo una aventura.

-Contame un poco acerca del demo que tenés grabado.
-Ya tengo un demo y quiero seguir grabando, tengo que hablar con Cacho Aiello, él le puso un ondón bárbaro cuando fuimos para grabar “Las sirenas”; él le metió muchas cosas, igual que Lucas Gómez también. La idea de grabar un disco está medio lejos, pero quiero seguir grabando de a poco, dos o tres temas, yo todo esto lo hago a pulmón, no hay sponsors ni publicidad, quiero ir haciendo las cosas de abajo, de a poco, como tiene que ser, ¿no? Como un trabajo/hobby.

-¿Considerás que le dás la importancia que tiene o tendrías que ponerle más pilas a la banda?
-Se le tendría que poner más pilas pero no hay tiempo ni dinero. Ahora todo se mueve por la plata, eso te corta mucho, más que el tiempo; pero hay que ir haciendo lo que se puede.

-¿Hay algún contacto con las demás bandas de la zona?
-Está todo bien con las demás bandas, siempre he zapado con muchos músicos, eso de la envidia entre las bandas yo creo que no existe, sino no seríamos del rock. Bandas locales me gusta mucho Motorblues, todo bien con Titina; Pachamama también.

-¿Cómo ves la práctica de que las bandas de rock toquen en confiterías bailables?
-Creo que deberían llevarlo al ambiente que es, nunca pegaría en un boliche “punchi-punchi” que antes esté una banda de rock, pero se hace, se ve que los organizadores no la tienen clara, simplemente piensan en el negocio para ellos. No pasa con las bandas de Villa María pero con las nacionales, las están volcando toda al comercio, y bueno, todo se mueve por el mercado. Pero bueno, si no existiera eso, tampoco existiría lo que le llaman el éxito.

-¿Y a vos te interesa el éxito?
-Estaría bueno para dejar de laburar, pero no, porque me cambiaría, me conozco; a todos nos cambia. Todos sabemos que dejamos de ser el mismo, yo ya no podría andar con la bicicleta, dar una vuelta o ir a jugar al fútbol, si sería el éxito rotundo... Creo que si uno hace música lo tiene que hacer por el lado de que lo siente, más que por el lado de triunfar, o le voy a tocar al Papa, o le voy a tocar a Mohamed Alí. Uno tiene que ser siempre el mismo, pero te cambia en una etapa Stone, no esos músicos que se fueron para allá a tocar con Valeria Lynch.

-¿Cómo ves al rock de Villa María?
-Veo que ahora hemos salido unos cuantos grupos nuevos... Yo empecé con Pachamama, cantaba dos o tres temas y salió lo que Lucas fue haciendo. No sé si esto es tocar para hacernos famosos y todo eso, lo bueno es que hacemos lo que nos gusta y listo.

-¿Crees que la Municipalidad o alguna otra institución debería apoyar a las bandas?
-Sí, porque con dos meses que toquen nueve bandas y después esperar hasta el otro verano no sirve, debería tener continuidad, aunque sea debería hacerse para que con lo que se recauda se lo den al Hogar de Ancianos, Patronato u otros lugares similares; creo que hay que pensarlo por ese lado. No es tan fácil tocar, porque se abusa con el tema de SADAIC, se exigen cosas que por ahí está bien, pero a veces piden cosas innecesarias que generan sólo más gastos. Uno no quiere hacer esto para sacar provecho de todo esto, pero tampoco uno lo hace para perder plata.

-¿Qué canciones son las que ustedes tocan?
-Ahora hacemos muchos covers, porque tenemos pocos temas propios, pero cada vez que tocamos voy metiendo uno o dos temas nuevos y veo que pega en algunos pibes, y los chicos lo piden. Hay onda y eso es lo bueno.

-¿De qué hablan tus temas?
-“El lucero” habla de que yo quiero viajar al lucero que todos vemos en la vía láctea. Cuando vos ves el cielo bien estrellado, hay una estrella bien grande, bueno, ese es el lucero. Quiero llegar hasta allá arriba y despertar al lado de la luna para mirar lo que está pasando acá abajo; es increíble, como lo del volcán, terremotos en Asia, las peleas por el poder por ejemplo entre la gente del campo y la presidenta. A mi esto me parece muy feo, muy caótico y el tema termina con alguna referencia de que la gente tiene que tratar de aprender a vivir y que no consumamos tanto eso porque nos hace mal a todos. “Las sirenas” (risas) cuenta de que salgo de mi casa con una piba y veo a otros chicos fumando en la esquina y los cargo diciendo “guarda que andan dando vueltas”. Al ratito cae la policía y me llevan a mí y a la piba. Termino con un tanguito del aroma que yo sentía en la celda. “El camaleón” es un consejo para que los chicos se lo pongan (preservativo), yo lo robo de un tema en inglés... Es un tema medio choto pero tiene onda, es un rock-country. Y después tenemos a “H... de p...”, que comienza con una parte de un tema de Chiquititas...

-¿De donde tomás las ideas para hacerlos?
-Más por lo que me pasa. Se me van apareciendo cosas, trato de anotar para no olvidarme y después lo laburo. Pero no escribo siempre, sino cuando me tiene que pasar, cuando se me ocurre algo y veo que me puede ser útil para la música, lo escribo.

-¿Qué tipo de influencias tenés?
-Lucas Gómez hizo mucho por lo que soy ahora, él me llevaba con Pachamama y yo me prendía a todas. De los grandes, están Los Rolling Stones, Sumo, Las Manos de Filippi, Divididos, Miguel Abuelo, Pappo, Jim Morrison... El tango me gusta muchísimo, me atrapa. Me gustaría hacer algo más con el tango, me gusta mucho la música, es como que te sumerge, el folclore también, pero más el tango. Será porque soy rosarino, vine acá a los tres años.

-¿Y qué opinás del cuarteto?
-Todo bien, yo arranqué en el cuarteto tocando los bongó, después toqué en otras dos banditas. Es divertido el cuarteto, estamos en Córdoba, y ¿qué músico de Villa María no bailó cuarteto? Con la cumbia villera está todo mal, no me gusta el mensaje que dan, es un mensaje mal educado, tampoco tanta intelectualidad pero se pasan por ahí.

-¿Te importa que califiquen a tu banda de pop, de rock o de lo que fuere?
-Mirá lo que está pasando con Miranda, que para mí es una banda pop y la mandan al Cosquín Rock, y también lo califican como rock, y yo no le veo rock. Las bandas de rock son cuatro pibes, batería, bajo, viola y la voz... que tocan y suenan como tienen que sonar, eso es rock.

-¿Te interesaría dejar algún mensaje a quienes lean esta nota?
-Sí, dos cosas. Una de ellas, es que no se olviden del mensaje que quiero transmitir en “El lucero”: se tiene que vivir más, no tanto consumir lo malo. Aprender a vivir, a disfrutar, a tener más-bue-na-on-da, es la única forma que se puede tranquilizar las cosas. Los que se están peleando por el poder, nosotros los estamos mirando de abajo y ellos van a ser los que van a terminar ganando o perdiendo; entonces, hay que disfrutar de muchas cosas buenas que hay. Otra de las cosas es que la gente vaya a ver a todas las bandas, que nos apoyen, que es bueno, que de ahí se puede hacer algo bien. Tiene que haber más respuesta para mejorar las propuestas, pero también debería haber más publicidad, en la radio, que pasen los demos, que ayuden. Hay poco y nada de difusión. Pero si hay apoyo se va creciendo. Y si se cobra cinco pesos es para ayudar a la banda a pagar el sonido, y hoy, cinco pesos no es nada... no te alcanza ni para la cerveza.

(*) Publicado en EL DIARIO DEL C ENTRO DEL PAÍS, el domingo 18 de mayo de 2008.-

domingo, 11 de mayo de 2008

Mercedes Espinosa

REPORTAJE
MERCEDES ESPINOSA
FORJADORA DE PALABRA

Quiere convencer a los chicos que sus héroes o anti-héroes pueden comer pan con manteca. Se pregunta retóricamente el porqué de que no puedan comer fideos, ni les duela la panza. Propone a esos héroes con abrelatas y no con espadas como estamos acostumbrados...
Ella, docente jubilada, realiza una vez por semana encuentros con niños y adultos para seguir trabajando la palabra, esa que nos hace felices, esa que nos hace libres.
Mercedes Espinosa nos invita a su taller, al lugar donde la palabra se forja todas las semanas sin excusas ni feriados. Entre las cuatro paredes los libros se inclinan en la biblioteca, se acuestan arriba del escritorio o se amontonan uno arriba de otros por tratarse de material de uso frecuente. En esa habitación, donde tanta sabiduría se cobija en miles de páginas, dialogamos sobre su oficio, el de generar la palabra escrita y sobre todo bella.



-¿Desde cuándo hace que realiza este tipo de talleres?
-Para chicos siempre, he trabajado cuando daba clases en el secundario, hacía talleres para adolescentes y también para docentes; porque el problema es que la mayoría de la gente piensa que la materia de lengua no se puede dar con las técnicas y las estrategias de un taller literario. Justamente se pueden dar preposiciones, adjetivos, instructivos con esta modalidad, pero hay que trabajar. El chico va creando y va produciendo lo que él escribe, y por esa razón lo valora más. Sucede que generalmente les dicen “hagan un instructivo siguiendo las técnicas de talleres” y le hacen hacer un instructivo de una bruja que hizo un mejunje y que pone cosas disparatadas; ¡no!, háganlo de una bruja pero que cocine milanesas, que haga un puchero; entonces ahí tienen que hacer una receta. Esto es llevar lo cotidiano a la imaginación. Por ejemplo yo les digo a los chicos que tienen un héroe o un anti-héroe, ¿por qué no puede comer pan con manteca? ¿Por qué no puede comer fideos? ¿Por qué no le puede doler la panza? ¿Por qué no tiene un arma que es un abrelatas y no una espada? Entonces yo les llevo el humor, se entusiasman y empiezan a escribir. Siempre trato de acercar el chico al libro, siempre... siempre comienzo con un libro, un cuento breve que sea estéticamente bello, siempre hay que buscar eso. No importa la edad, porque no hay edad para lo bello, el grande va a decir “qué hermoso” y el chico va a decir “¡ay, qué lindo!” Entonces, para elegir un libro tiene que ser lindo de donde yo puedo sacar muchas cosas, como palabras, saco rocío, nube, sueños, y con eso el chico está preparado para armar una poesía, un cuento... Empiezo yo y después siguen ellos. Hay que motivarlos para que construyan, para que a ellos les guste. Puedo empezar los colores, después los personajes...

-¿De qué manera se estructuran los grupos con que trabaja?
-De chicos y de adultos. Pero los adultos escriben bajo consignas. Acá no vienen a escribir, pero aprenden a escribir; porque sin que ellas se den cuenta empiezan a corregir y corregirse. Empezamos con un libro o vamos directamente a la consigna, un ejemplo es darle “todo sucedió tan de pronto que...” y ahí planteamos un conflicto. Otro ejemplo “mi hermano me prestó el auto y acabo de chocarlo” ¿y entonces qué pasó?, “al bajarme sobresalían debajo del mismo dos larguísimas piernas”, entonces alguien observaba como testigo. Yo aprovecho inmediatamente y les doy el texto donde tenemos los narradores, les digo “tenemos el narrador omnisciente, protagonista y vamos a utilizar el narrador testigo”. Los adultos saben quienes son los narradores, cómo actúan, dónde actúan, qué es, qué observa a diferencia de los otros. Como el narrador omnisciente se usa mucho, les propongo el testigo. Y, por ejemplo, para el narrador protagonista usamos a Fontanarrosa, y les digo que se animen a transgredir, se ríen y gozan escribiendo.

-¿Cada cuánto se realizan los encuentros?
-Trabajamos dos horas por semana y lo cumplimos a rajatabla, por más que haya feriado, pero siempre hay que hacer. Es todo el año. Tengo un esquema de trabajo donde se trabaja la descripción, el diálogo, el tiempo, los narradores... les voy acercando fragmentos de distintos autores para ver estos elementos, ya sea de Roberto Arlt, García Márquez, Cortázar, Borges y vamos viendo. Ellos aprenden a ver la estructura, que es lo más importante en todo cuento para escribir, ¿cómo hago para escribir una novela? ¿Cómo hago para escribir una tesina? Hay que tener un esquema, porque sino no se sabe a donde ir. Entonces se van dando cuenta que sí pueden escribir una novela, pero hay que aprovechar todos los momentos que ellas mismas me dan o que el mismo libro me da para seguir trabajando. Y con los chicos lo mismo.

-¿Trabajan distintos géneros o generalmente narrativa?
-Ahora trabajamos narrativa, porque la poesía no les gusta, aunque vemos algo con un grupo; pero prefieren la narrativa porque es más amplia y da para tantas cosas, no terminamos nuca. Este trabajo es infinito, interminable.

-Sin embargo Villa María se caracteriza más por la poesía que por la narrativa.
- Ellas tienen esas preferencias, piensan en la rima, pero hoy se utiliza mucho el verso libre. Yo trabajo lo que ellos pidan, si quieren poesía les doy poesía.

-Ahora con este tema del verso libre, no le parece que los límites están difusos para diferenciar lo que es poesía de lo que no lo es?
-Mientras haya belleza habrá literatura, te llega el sentimiento. Es como dice Bécquer, “poesía eres tú”. Es como un rompecabezas, se hace tanta la síntesis de lo que siente el poeta, que muchas veces no se llega a entenderle, entonces hay que trabajarlo mucho, hay que trabajarlo más para saber que quiere decir, ya habría que incursionar hasta la semiótica, que son los signos para conocer lo que quiso decir, pero hay que trabajarlo mucho.

-¿Qué piensa de la inspiración a la hora de escribir?
-A veces no estamos dispuestos, a veces no nos sale, pero a veces sin pensar empezamos a escribir; eso es inspiración, pero también mucha lectura. Necesitamos leer mucho, mucho, lo que sea, pero leer mucho. Lo que vienen para los chicos hoy (y se levanta de la silla para mostrarme una pila de libros para niños que tiene en su biblioteca) casi todos traen mucha ilustración. Muchos tienen muy poco contenido, pero es lo que los chicos quieren, porque lo leen rápido, el chico pide estos libros con muchos dibujos. De todo esto que estoy trabajando yo tengo en mente hacer uno porque los docentes me piden mucho sobre el cómo hacer para trabajar, un libro de actividades, pero también debe ir ilustrado, para que tenga cierto atractivo.

-¿Ha publicado libros?
-No, libros míos no, tengo ensayos. Tengo cuando fui a Perú para exponer sobre Enrique Anderson Imbert, después de otros congresos en Córdoba, sobre trabajos que hacía con los chicos de fotonovelas. Después hicimos un libro sobre el agua (se refiere a “El agua. Un valor social”, 2000), también publiqué algunos cuentos. Me encanta escribir cuentos pero para chicos. Tengo un montón, pero debo hablar con una editorial para ver como podemos publicarlos.

-En el taller realizan lecturas de cuentos y poesías para motivar la escritura, en esas lecturas ¿leen sólo a los autores consagrados o también a escritores locales y de la zona?
-Sí, todo aquello que me sirva a mí para motivarlos yo lo utilizo. Ellas me acercan textos que han escrito en el PEUAM (Programa de Extensión Universitaria para Adultos Mayores, de la UNVM) y aquí los leemos. También cuentos breves que les gusta todo lo relacionado con el género de la mujer. Escribimos de todo, hasta tarjetas de felicitaciones o de cumpleaños que no saben; hay que motivarlos y que vean que ellas pueden escribirlo, se sueltan, y las cosas que van sacando ni ellas mismas creen lo que hicieron.

-¿Cómo ve la literatura de Villa María y Villa Nueva?
-La de Villa Nueva no la conozco mucho; la de Villa María la veo bien, hay muchos talentos acá, tenemos a Dolly Pagani, Alejandro Schmidt, Griselda Rulfo que también viene acá al taller; y hay otros que conozco pero no recuerdo bien el nombre.

-¿Es posible reconocer alguna influencia en su estilo de escritura?
-Elsa Bonermann y Laura Devetach, me gustan mucho y me han influido en mi manera de escribir y después he leído muchas cosas, mi tesis fue sobre Borges y el budismo. Uno va a aprendiendo a seleccionar los libros yendo a cursos, hay que estar actualizado permanentemente, no te podés quedar, tengo que saber que salió nuevo, porque ahora viene otra camada que la que tengo en biblioteca y debo saber que está saliendo. Hay que actualizarse con los cursos, porque por más malo que sea un curso siempre aprendés algo nuevo, siempre te da la pauta para que vayas buscando lo nuevo. Yo tengo los libros de todos los libros de secundario de todos los años, pero todos los años tengo que estar viendo que hay de nuevo. Leo mucho las columnas de opinión, las cartas de lectores, de política... porque tenés que dar ejemplos de la realidad para escribir literatura, no se puede no dar ejemplos en literatura porque la literatura no es estupidez ni simple imaginación.

(*) Publicado en EL DIARIO DEL C ENTRO DEL PAÍS, el domingo 11 de mayo de 2008.-

domingo, 4 de mayo de 2008

Eduardo Elía Jazz

REPORTAJE
EDUARDO ELÍA
AIRES DE JAZZ CORDOBÉS


Nos sentamos en las gradas del Teatrino, ubicado en las instalaciones del Campus Universitario de la UNVM. Allí, en ese espacio, es donde decidimos ubicarnos para emprender una charla que veníamos postergando semanas atrás.
Queríamos un espacio donde el bullicio de los alumnos transeúntes amalgamado con las notas de los distintos instrumentos que se colaban por las endijas de las aulas, no nos molestara.
Allí, sentado en posición india sobre la alfombra bordó, Eduardo Elía nos comenta de sus proyectos. Sus estudios transitaron desde el Conservatorio de nuestra ciudad, pasando por La Colmena en Córdoba, hasta la extensión áulica de la Universidad Berkley en Buenos Aires, donde fue becado por un año para viajar a Boston a la sede central.
Posee en la actualidad un cuarteto de jazz integrado con músicos locales y de otras ciudades. Grabaron un disco con nueve temas que saldrá a la calle después de la segunda mitad del año. Alguno de esos temas se pueden escuchar en el sitio de internet www.myspace.com/eduardoelia, donde además puede ampliarse la información sobre este proyecto musical.

- ¿De qué manera se gestó “Eduardo Elía Cuarteto”?
-Más que del grupo, yo voy haciendo diferentes cosas a medida que me van surgiendo las necesidades. Me formé más como instrumentista, como pianista y desde el principio tuve más la inquietud de escribir mi música. A medida que voy necesitando, voy formando mis grupos para llevar a cabo mis proyectos. En algún momento tuve formación de trío, también depende de las ganas de la gente de la que me estoy rodeando, del tipo de jazz que quiero hacer... voy cambiando o voy viendo con quien voy armando mis grupos.

-¿La gente que está con vos es de esta ciudad?
-Mezclado. En el del cuarteto, el grupo que tengo ahora, hay un villamariense que es Martín Dellavedova que toca el saxo, hay un contrabajista que es de Río Ceballos llamado Cristian Andrada y el baterista que es Luis Barzola. Pero toco con mucha gente, tengo varios proyectos. Con esta gente estamos por sacar el disco en setiembre para un sello de Rosario que se llama BlueArt y que editó a gente como Ernesto Jodos, Gandini, Paula Shocron, que es una pianista rosarina muy buena... La productora nos respalda, porque si bien la gente no sabe quienes somos, sabe que al estar grabando allí hay un piso de calidad. También es muy importante el tema de la distribución en todo el país y por Internet al mundo. Los montos se ponen a medias y después se recupera todo a medias.
Con el grupo que te mencioné sigo ese proyecto. En Villa María tengo mi trío, porque con ellos tocamos otra música, ellos son Luciano Cuviello que es el baterista y Federico Lomonaco que es el bajista. En Buenos Aires también tengo alguna gente la que conocí hace unos años y con las cuales tenemos un trío, toco solo también, son todos repertorios distintos que estoy haciendo al mismo tiempo.

-Ustedes fueron convocados para uno de los eventos más importantes sobre el jazz que hay en el país, ¿cómo fue esa experiencia?
-El año pasado nos invitaron a participar del Festival de Jazz de Rosario, que ya lleva 11 años de existir. Fuimos el único grupo de Córdoba y uno de los pocos del interior del país. Es muy importante porque participan muchos buenos músicos. Se hace en Setiembre y dura casi todo un mes, donde tocan los grupos locales y tocan excelentes músicos de Buenos Aires.

-¿Cómo ves a Villa María? ¿Hay público para el jazz?
- Público para el jazz hay en todos lados, sólo hay que hacer docencia. Hay que tocar y todo contribuye. En Villa María hay un montón de chicos que se están acercando al jazz más puro o a fusiones, muchas veces el jazz se infiltra en distintos tipos de música. Muchos se acercan al funk o al rock, incluso al tango y al folklore, géneros que incorporan elementos que vienen del jazz. Y para el jazz propiamente dicho también, hay que empezar a salir a tocar, y la gente lo escucha y al que no entiende le atrae otra parte del jazz, hay una cosa de comunicación muy fuerte que no hace falta entender los códigos para darse cuenta. En el jazz los músicos se miran mucho entonces suceden cosas que a ellos mismos les parecen graciosas y entonces se ríen unos con otros. El que entiende un poco más por ahí disfruta de porque se están riendo el otro, disfruta de la misma química que tiene eso, hay mucho de espontáneo porque una de las características es la improvisación. Entonces la gente, sin saber incluso, ve un montón de cosas que están pasando en el momento y que a los músicos los hace disfrutar mucho, cuando la gente ve eso también lo disfruta. Resulta que a medida que vas viendo no es complicado entender un montón de cosas.

-Vos decís que muchos chicos se están arrimando al jazz. Uno por ahí tiene la idea de que este tipo de música la escucha gente más adulta...
-Sucede que hay muchos tipos de jazz. La historia del jazz no es larga, tiene un poco más de 60 años, pero hay para todos los gustos, y todo se mezcló con todo, hay un montón de estilos. La juventud son los músicos, cada vez hay más porque ven elementos del jazz que son susceptibles de ser usados en cualquier tipo de música. Muchas veces entran así y luego se ponen a ver cual era el jazz más puro. Hay músicos jóvenes que me van a ver, mis alumnos son gente joven y por ahí me van a ver. El jazz más típico quizás es más relacionado con la gente mayor; pero es un tipo, porque hay un montón de música influida por el jazz y son lenguajes que la juventud consume.

-¿Cómo son los lugares donde se ejecuta jazz?
-Con el jazz pasa una cosa que con otros lugares no pasa, el rock, el folklore o el tango tienen lugares específicos donde uno ya sabe que va a ir a escuchar esa música. En una época pasaba con el jazz, pero ahora no; en Córdoba o en Villa María no hay un lugar donde vos digas “en ese bar se toca jazz”. El jazz va buscando lugares, y le dan un día por ejemplo. Acá lo mismo, la gente que toca jazz que son algunos alumnos o gente que fusiona su estilo con el jazz va buscando bares. Como ahora hay pocos lugares buscamos espacios como centros culturales, o salas de algún sindicato, por ejemplo. Cualquier lugar sirve, porque el lugar no lleva la gente, sino que la lleva el músico.

-¿Y en cuanto a la acústica del lugar?
-Eso se acomoda, porque por lo menos la música que yo hago es acústica, no hay mucha cosa amplificada; podés tener algún problema de retumbe o demás, pero no es un grupo amplificado que necesite que la acústica sea buenísima. Uno se acomoda, hay veces que el lugar no tiene la mejor acústica, pero los músicos van siempre y es un lugar de reunión.

-¿El estilo que ustedes hacen se puede definir de alguna manera?
-Sí, en el jazz la forma más fácil de definirlo es por las épocas, el jazz fue como evolucionando mucho a través de la historia, entonces lo que uno hace es decir más o menos las influencias que ha tenido. Lo que yo hago, en el disco que va a salir a mediados de año, hay influencia del “hard-bop” y el “post-bop” que tiene que ver con la música que se hizo en los años ’60 y ’70. Pero yo no soy de esa época, entonces, hay cosas como más modernas, o guiños a cosas más viejas; es lo que está pasando hoy, cada uno le da su impronta. En este caso es el jazz puro pero mezclando varias épocas.

-¿Siempre te inclinaste por este género?
-Me interesan todos los géneros, de toda la música siempre hay cosas buenas. Cuando entré a la secundaria me pasaron unos discos, sobre todo los de un pianista en particular que me mató, que se llama Keith Jarrett. De ahí fui de a poco interesándome y buscando cosas.

-Recién mencionaste a Jarrett, ¿podrías decirnos algunos referentes para que la gente que no escucha jazz se acerque a este género?
-Lo que siempre se recomienda es Miles Davis, sobre todo porque desde que empezó el vivió todas las épocas e inventó algunos de esos cambios. El vivió el “bepop”, que fue como una de las manifestaciones más artísticas del jazz, el “hard-bop”, el “free-jazz”, cuando se empezó a fusionar con el rock y se hizo “jazz-rock”; todas esas cosas él las vivó. Entonces, si vos escuchás discos cada cinco años desde el ’45 hasta que se murió, podés tener un panorama de toda la historia del jazz. Si por allí te gusta más el funk o la electrónica podés escuchar cosas del ’80 y para atrás podés ir buscando más cosas. A mi me gusta mucho Dexter Gordon, que es más de una época determinada, un saxofonista que me gustó muchísimo. Hay un montón, Charlie Parker, Bud Power, Thelonious Monk, Herbie Hancock... pero para introducirse está bien comenzar por Miles Davis.

-En general, ¿cómo ves la calidad de los músicos de Villa María?
-Está creciendo bastante, la universidad está haciendo mucho, va creciendo la comunidad de músicos y yo veo chicos que son buenos y van camino a ser muy buenos. Esa gente pide pista y eso crea un circuito también, entonces empiezan a armar sus proyectos y piden lugares en los bares para tocar y todo esto motiva a los chicos que entran al año que viene y se va haciendo una bola que va creciendo.

-¿Crees que los músicos deben recibir el apoyo oficial?
-No sólo que creo, sino que estamos en una época en que es la única salida que tenemos, porque hay pocos lugares para tocar. Antes había en los bares y pubs un tipo que le gustaba algún tipo de música y entonces si vos ibas a ese bar sabías que allí habría jazz y no sabías quien tocaba, pero sabías que allí había buen jazz. Hoy por hoy, los bares cuando llaman un músico para tocar, es para que le lleve la gente; es el músico quien debe llevar la gente, es una cuestión más que todo económica.

-Sobre todo en el jazz que es menos popular que otros géneros.
-Yo creo que no hay música no comercial, el tema es venderla. Pongámosle al jazz toda la plata de publicidad que se le pone al pop o al cuarteto y vemos que pasa. Hay que poner la plata antes, nada más. Ahí debe estar el Estado, para apoyar gente que no es conocida, para permitir que se muestren proyectos que no son comerciales, promover un ámbito donde se puedan mover las cosas y a vender lo que uno tiene. Los dirigentes no se dan cuenta que cualquier cosa puede dar rédito político. Hay que pagar lo que se corresponde, hay que dignificar el trabajo del músico. Vos fijate, hace poco recibí una lista de Cosquín con la gente que trabaja allí: plomos, seguridad, mozos, acomodadores, estacionamiento, más o menos 200 personas, ¿Quiénes son los únicos que no cobran? ¡Los músicos! Que son los que convocan toda esa movida.

-Finalmente, ¿cómo podría definir al jazz, Eduardo Elía?
-Para mí es un lenguaje con el que me siento más cómodo. Es un filtro a través donde paso toda la música que yo hago. En una época reversionaba algún tango, una zamba... ahora estoy haciendo una jazz más puro, pero en definitiva es un lenguaje.

(*) Publicado en EL DIARIO DEL C ENTRO DEL PAÍS, el domingo 04 de mayo de 2008.-

domingo, 27 de abril de 2008

Daniel Larroque Antigüedades

REPORTAJE
DANIEL LARROQUE
ANTIGUEDADES, EXPERIENCIAS Y ENSEÑANZAS

El calor de la tarde haría dudar a cualquiera que no supiese que estamos en otoño. Llego hasta un estacionamiento, y a pesar de que estoy a un par de cuadras de mi destino la dejó allí. No es fácil últimamente en Villa María encontrar lugar para aparcar en la zona céntrica.
Camino unas cuadras. Veo las amplias vidrieras y un número estampado en el local: San Juan 1341. Son las 17.30 de un pesado viernes. Ingreso hacia el fondo y allí está sentado, escuchando uno de los programas radiales cordobeses con mayor audiencia en el país. Me recibe muy bien, me ceba un mate amargo mientras preparo el grabador.
A nuestro alrededor infinidad de elementos adornan el paisaje. Arrojo la primera pregunta y me doy cuenta de que casi no será necesaria mi intervención, sólo debo disponer mis oídos a escucharlo. Hombre amable, curioso, inflado de anécdotas y sumamente elocuente.
En su discurso se entrelazan la respuesta a mi pregunta, con las anécdotas, los detalles prácticos de su oficio y hasta me ofrece consejos: “escuchá bien, porque alguna cosa de lo que te diga te va a servir como enseñanza para la vida”. Y fue así, de tantas cosas que Daniel Larroque compartió conmigo, me guarde ésta frase: “con la honestidad y la sinceridad vas a todos lados, se te abren todas las puertas.”


-Daniel, ¿cómo se inició en la tarea de recolectar antigüedades?
-Arrancamos en el año ’80 con una compraventa que se llamaba por entonces “Compraventa El Martillero” y que se ubicaba sobre la calle Santa Fe. Empezamos a comprar cosas en general de las que se usan en una casa; pero no teníamos experiencia, ni tampoco nos llamaba la atención todo lo que se llamase antiguo. Hace diez años que empezamos a meternos en este tema. Sucede que Villa María es una ciudad chica y joven, no es como Córdoba, ni Buenos Aires que tienen 400 años y donde hay muchas más cosas. La mayoría de los inmigrantes paraban en Buenos Aires cuando llegaban desde sus países y, cuando viajaban al interior se desprendían de los muebles para no cargarse con cosas. Entonces allá, si bien hay mucha demanda, también hay más oferta. San Telmo, es la cuna de las antigüedades en la República Argentina, un poco por fama y por antigüedad y por estar en el lugar. Nosotros acá desgraciadamente somos una ciudad chica por un lado, y por el otro, somos relativamente jóvenes; entonces la gente te dice que tiene una antigüedad para vender y nos ofrecen un tocadiscos Winco, por ejemplo. Y un Winco no es una antigüedad, porque estamos hablando de cuarenta y cinco años atrás, eso es algo viejo que esta rozando lo moderno.

-¿Cuando podemos considerar a un objeto como antigüedad?
-Realmente para que sea antiguo una cosa mueble (excepto los autos que entra en otra categoría) tiene que tener como mínimo 100 años; y de cualquier forma, 100 años atrás se fabricaban cosas espectaculares, pero también existían los cachivaches y cosas ordinarias y de poca monta. No todo los muebles que se hicieron hace un siglo son buenos y deben costar de la misma manera. En Villa María tengo una clientela muy buena, quisiéramos satisfacerlos más, pero nos encontramos con el problema de la oferta. En su momento hicimos publicidad en radio, revistas, diarios, hicimos boletines, viajamos a los pueblos y campos en treinta años; pero ya está, ya no hay tanto que buscar. Cuando viajábamos a algún lado, muchas veces nos decían que éramos los cuartos o quintos en visitarlos. Todas las personas que están en este rubro tienen el mismo problema, el de la oferta; yo tengo permanentemente visitas de Rosario, de Córdoba, de Buenos Aires... porque ellos salen de gira buscando por los interiores de la provincia. Rosario, Bell Ville, Villa María, Córdoba... Ellos salen a buscar y viven en Bs. As., imaginate, esto es una eterna búsqueda. Para resumirlo, puedo decirte que no hay problemas de demanda, sí de ofertas.

-¿La gente que se llega a su local, es de la ciudad o lo vistan más personas de otros pueblos?
-Como todo comercio, gracias a Dios nosotros estamos en un punto muy estratégico. Nadie abriría un local así en Las Mojarras, Ausonia, Arroyo Cabral o cualquier localidad más chica (con todo el respeto que se merecen esas localidades), no sería rentable, porque vendería algún objeto cada 15 o 20 días. Toda esa gente que gusta de las antigüedades y vive en los pueblos, viene a Villa María y pregunta. El 80% de las cosas pasan por acá, porque nosotros exhibimos, tasamos, visitamos, estamos siempre dispuestos.


Le pregunto a Daniel si podemos hacer un recorrido por el local. Asiente efervescentemente y luego de revisar la sala donde estamos haciendo la entrevista, abre una puerta de un lugar contiguo que tiene con llave. Me muestra sorprendido unos pines chiquitos que “con treinta años de trabajo no había visto nunca”, con algunas leyendas como “Viva el Dr. Hipólito Yrigoyen” para la campaña electoral de la presidencia de la Nación. Despliega más cosas viejas: fosforeras, frascos alargados para caramelos, un proyector manual con luz común, estufas, una botella de barro cocido “made in Germany” para calentarse los pies en las noches de frío, la clásica cabeza de Geniol con sus clavos y alambres incrustados y hasta una foto de Baudino cuando estaba en Corrientes y 9 de Julio.


-¿Cuando un comprador se acerca a su local, viene con una idea de qué quiere comprar?
-No, la gente que busca antigüedades no hace eso. Generalmente viene a ver lo que hay y se engancha con algo. Yo no puedo llamarme anticuario, si bien es cierto que tengo hecho un estudio de lo que es Villa María, de lo que son las antigüedades; pero caemos siempre en lo mismo, no hay oferta. Porque a mi no me gustaría tener eso (y señala una estructura para sostener una fotocopiadora), me encantaría tener todo lleno de antigüedades pero se consigue poco. La clientela de Villa María y zona de influencia la tengo; entonces que hago, compro un colchón, compro una silla como esa que está tapizada que está allá y viene un tipo que no quiere gastar mucho y se lleva la silla por 240 pesos y con esto me voy defendiendo. No me disgusta, pero me gusta más la otra opción. A mi local, viene gente de toda la región como la mayoría de todos los negocios de Villa María.

-¿Hay algún rasgo característico con la compra de antigüedades?
-Lo que tenemos en el tema antigüedades son las cosas que se ponen de moda, entonces vienen 70 buscando lo mismo; como en toda cosa, la chomba, el zapato, etc.; sobre todos las mujeres. En algún tiempo eran los pies de máquina de coser y venían 40 buscando lo mismo, después pasó la moda, ahora no se lo vendés a nadie.


Mientras me comenta estas cosas el cielo lúgubre escupe sus gotas y comienza una torrencial lluvia sobre la ciudad. Abajo, en el asfalto, la estampida dio inicio con perros que corren despavoridos y con mayor presión de los pies izquierdos sobre el acelerador de los vehículos que pasan. Daniel me pide que lo siga porque no quiere que me vaya sin mostrarme algo.
Caminamos hasta que el se topa con una Victrola yankie de unos setenta años. Me pide que le dé manija y en unos segundos flota en el aire “La puñalada” de Juan D’arienzo y su orquesta típica. Afuera, llueve alocadamente, se escuchan “piedras” que golpean el techo de cinc con total furia. Adentro, el ritmo de milonga ignora los designios de la deidad y el disco de pasta no se cansa de girar en el viejo aparatejo.
“Hermoso”, atino a decirle; y es como si hubiese acribillado a Daniel con muchas más preguntas de las que le hice en la entrevista, porque orgulloso, responde que antes se usaba una púa por
cada disco y que por esa razón venían los estuches de doscientas; agrega también que él la desarma y la engrasa y otros detalles referidos a ese maravilloso “centro musical”.
Paralelamente a esto, la lluvia se intensifica y desdibuja la calle y la vereda, cae granizo y se amontona en los rincones de las aberturas del local. El ruido ya no permite que nos comuniquemos, es el momento en que apago el grabador y junto al dueño del local y su hijo contemplamos el fenómeno meteorológico. Las bolsas de basura navegan por los cordones de concreto y el turbio líquido salpicado con pintas amarillentas de las hojas caídas, se desliza hacia las bocas de tormenta.

Finalmente cuando el agua comienza su repliegue hacía la arteria vial, Daniel y su hijo se ofrecen a llevarme. Les digo que tengo mi moto a unas cuadras. Insisten, y subo a una viejísima Ford que a pesar de sufrir la lluvia y el granizo arranca sin inconvenientes. Luego de pocos minutos de peregrinaje, me sitúan en el estacionamiento donde subo a mi vehículo y me dispongo a llegar a casa para armar estas líneas.

(*) Publicado en EL DIARIO DEL C ENTRO DEL PAÍS, el domingo 27 de abril de 2008.-

domingo, 20 de abril de 2008

María Eugenia "Coqui" Podestá

REPORTAJE
MARÍA EUGENIA PODESTÁ
ESCULTURA: UN ENVASE DE VERDAD




¿Cuántas veces nos ha pasado escuchar algún disco u observar alguna pintura que nos atrapa y nos preguntamos de donde será el músico o el pintor que la realizó? Análoga situación nos sucedió cuando apreciamos por primera vez los trabajos en resina poliéster fibrada y policromada de María Eugenia Podestá.
Nos impresionó la manera en que sus creaciones replicaban irónica y graciosamente la (muchas veces inevitable) realidad... Lo vimos en “Cruce de realidades” donde una joven pareja que circula en su descapotable rojo, es interceptada por la mirada de un padre que maneja un utilitario ocupado con su señora con bolsa de compras en mano, niños y nona en el fondo. Lo vimos en “Corralito” imagen que remite a un pasado reciente y que no necesita más descripción que la cara desvanecida de los de abajo. Lo vimos en “La opresión de las masas” donde un gigante monstruo de descomunal fuerza, destroza a los más pequeños. Lo vimos en “Diente libre” en el que un personaje se retuerce tratando de comer todo lo que encuentra a su paso, inclusive un dedo del pie o alguna de sus extremidades...
No pretendo describir más nada, las imágenes que publicamos hablan por si solas; pero sí quiero dejar el espacio para que usted lector escuche la voz de su creadora. Una artista nuestra, de acá, que tiene la valentía de hacerse autocrítica, tanto en lo personal como a nivel ciudad. Ve a Villa María “inmersa en un proceso de acelerado crecimiento urbanístico, demográfico y económico, que no se ve reflejado en la actividad artística y cultural.” Y cuánta razón posee, pero su apreciación no concluye ahí... agrega después con justa verdad que “el ambiente de Villa María es complejo, hipócrita, separatista, individualista. Estamos esperando que alguien haga algo para ‘meter palos en la rueda’ y no para unirnos. Por separado existen grandes potencialidades, tanto en lo personal como en lo creativo, pero creo que no se concibe una cultura artística grupal y unitaria. Los que conformamos el ambiente artístico de la ciudad trabajamos, generalmente en forma individualista. No nos damos cuenta de que el esfuerzo en colectivo es más eficiente, rápido, llevadero, completo, superador.”
EL DIARIO Cultura quiso saber más sobre las ideas y los trabajos de esta joven villamariense que tiene mucho por decir.

-¿Qué disciplinas y donde estudiaste?
-Siempre tuve inclinación artística hacia la plástica por lo que no me costó mucho elegir una carrera universitaria. En aquel tiempo en que tuve que interiorizarme de las ofertas educativas, no sabía específicamente qué carrera seguir, tenía decidido qué área de estudio pero no puntualmente qué proseguir. Fui a averiguar el plan de estudio de varias carreras referidas al diseño y arquitectura, pero finalmente me inscribí en la Escuela de Artes de La Universidad Nacional de Córdoba con la idea de seguir pintura. En el transcurso de la carrera, como tiene dos años comunes, con materias afines, conocí la escultura la cual ejerció una especie de fascinación que se convirtió luego en pasión, convirtiéndose en mi primera elección. De todas formas, si bien esa era mi primera opción… tenía otras disciplinas que me gustaban mucho también. El dibujo hubiera sido una segunda elección, pero no existe en dicha universidad licenciatura sobre esta disciplina ya que es tomado más bien como eje vertebrador de las tres disciplinas (escultura, grabado y pintura). Por lo que, finalmente, lo que hice fue elegir la disciplina de grabado. Pude cursar las dos carreras al mismo tiempo el tercer año, rendí libre las materias de grabado de cuarto año y luego de concluir el quinto año de escultura cursé el quinto de grabado. Me recibí finalmente luego de realizar mis trabajos finales con el título de Licenciada en Escultura y Licenciada en Grabado.

-¿Qué otras ramas del arte te interesan?
-Básicamente tengo una marcadísima atracción por todo lo que tenga que ver con lo visual. No digo que no disfrute o necesite de otras manifestaciones artísticas, como por ejemplo la música y la literatura, pero no me despliegan un interés tan marcado como las artes visuales.

-¿Para que te sirve el arte?
-Te podría decir que tiene para mí una función expresiva, es mi modo de hablar. Hablar sin palabras, con otro lenguaje. El hecho de realizar una obra artística, personalmente tiene mucho que ver con una necesidad de expresión. Necesidad de expresión de mis sentimientos. De mis puntos de vista. De mi ideología. De mis propios valores morales. De mi propia concepción ética, lo que considero bueno o malo.
Pero a pesar de esto, mi proceder artístico no tiene una intención romántica o individualista. En él tiene una gran importancia el espectador. No creo por crear. No creo como evasión. No creo como forma de catarsis. Generalmente en mi quehacer artístico elaboro previamente mis pensamientos, lo que quiero decir o expresar al espectador. Luego intento llevarlo a cabo en mi obra. Exponerlos frente a los demás mediante ella.
Mi arte es un manifiesto visual de mis pensamientos. Tiene que ver con cómo expreso lo que siento en mi interior sobre la realidad externa en la que socialmente me desarrollo. Me inclino, de esta forma, por un arte social, explíquese esto como comprometido con la realidad externa al artista, prefiriendo las condiciones de la existencia, desenvolvimiento y relaciones de la sociedad humana, la conducta humana contemporánea. Sintetizando puedo decir que mi obra surge a partir de una necesidad propia de expresión pero con el objetivo de llevar al espectador un mensaje sobre una temática que me interesa, generalmente una problemática social.

-¿Empleas los recursos tecnológicos para trabajar?
-Soy muy tecnológica… me gusta experimentar con lo nuevo y disfruto de los avances en este sentido. De hecho para la creación de mis personajes suelo utilizar la computadora. Habitualmente empleo el programa Corel Photo-Paint. El mismo, es una aplicación muy popular para el tratamiento de elementos gráficos. Me aporta instrumentos para modificar o deformar imágenes, sean éstas dibujos o fotografías. Este programa posee varias herramientas para dicho fin, que deben ser utilizadas según la intencionalidad de la deformación. Me gustan los materiales novedosos, la computación, Internet, las nuevas maquinarias. Utilizo todo tipo de recurso tecnológico que esté a mi alcance para mi trabajo ya sea escultórico o creativo, como también en mi desempeño docente.

-¿Con que materiales te sentís más cómoda?
-Al darle importancia en mi realización artística al contenido ideológico, la técnica (modo y materiales de trabajo) pasa a segundo plano. En realidad no es que adquiera importancia inferior sino que ya no va a estar ubicada en primer lugar, como si hiciera un arte netamente formalista. La elección de la técnica está ahora condicionada por el contenido ideológico. Lo importante es contar lo que uno quiere contar, al margen de la herramienta utilizada. No importa, al menos para mi, tanto la naturaleza del procedimiento empleado como los resultados.
De todas formas hay técnicas y materiales con los que me siento más a gusto y con los que me desarrollo mejor técnicamente. En general por mi forma de ser, muy activa, me siento más a gusto con las técnicas directas o los vaciados, la talla es para personas con otro temple, más pacientes. Yo soy muy ansiosa, me aburro en el proceso y no termino las obras. Generalmente como mis esculturas tienen muchos detalles, suelo utilizar como material primario la arcilla, un material muy dúctil que te permite muchas sutilezas, realizando con ella un original modelado. A partir de esto “copio” la forma con moldería, generalmente realizada en yeso, y finalmente realizo sobre ella vaciado. El material que más utilizo es la resina poliéster fibrada y posteriormente policromada, debido a que es un material de rápido fraguado, muy perdurable en el tiempo, bastante resistente y definitivamente muy liviano. Los inconvenientes que éste material tiene es su toxicidad y su valor económico, por lo que como alternativa secundaria suelo trabajar también con papel, a modo de cartapesta, aunque las producciones con este material no sean tan logradas técnica y formalmente como con la resina, que permite mayor complejidad.

-¿Una obra tuya es el resultado de qué elementos?
-Mi obra es el resultante de varios elementos. Definitivamente influyen el tiempo y el dinero, hacer esculturas no es barato ni rápido. Todo lo demás tiene que ver con las ganas, ideas y motivación personales y tiene que ver también con la ayuda externa. La educación también es importante: te simplifica, te completa, te eleva.

-¿Cómo es un día de trabajo tuyo?
-En la actualidad estoy básicamente abocada a dar clases. Trabajo en la Escuela Superior de Bellas Artes de la ciudad dictando materias varias y en la Universidad Nacional de Villa María. El trabajo del docente comprometido es tan complicado como vivir de la plástica y se extiende más allá de los horarios de concurrencia al lugar de trabajo, incluso fines de semana. Tengo horarios variados, sumado a esto los quehaceres domésticos y la familia, por los que corro de aquí y allá todo el día y me quedan pocos momentos para desarrollarme artísticamente. Pero la cabeza de uno siempre trabaja por lo que de vez en cuando decido pasar noches de insomnio u ocupar la madrugada para poder concretar alguna de esas ideas en forma matérica.

-¿Sentís algún reconocimiento por parte de la comunidad hacia tu tarea?
-No puedo decir que exista un reconocimiento de mi obra por parte de la comunidad en general, ni tampoco que no lo haya. Cuando puedo presentarme, esporádicamente, con mi obra en algún evento siento reconocimientos individuales por parte de la gente y de ciertos medios de comunicación. Personas que se arriman a hacerme comentarios o preguntas puntuales sobre alguna obra. Eso para mí es la mejor gratificación y el mejor motor de avance.

-¿Es imaginable vivir del arte, sobre todo en Villa María?
-Muchos piensan en esa aseveración como algo utópico. Yo no estoy tan convencida de eso, pocos lo logran… pero sé que es posible. Si uno tiene ciertas condiciones y se lo propone fervientemente, y tiene una cuota de suerte o de buena estrella, a pesar que el camino puede ser duro… creo que es posible. De todas formas, siempre hay caminos paralelos al del quehacer artístico “puro”. Personalmente he tenido muchos trabajos referente a lo escultórico y si te inscribís en cierto círculo siempre salen trabajos remunerados con relación al arte aplicado, ligado a la arquitectura, al diseño, a la artesanía. De todas maneras, poder hacer tus obras, sin influencia externa y que te retribuyan económicamente por eso, debe ser una panacea que me gustaría probar.

-¿Podríamos decir que algunos de los elementos que caracterizan tus obras sea la violencia?
-Con mi arte quiero que el público espectador reflexione y piense acerca de su propia realidad. Para esto no planteo mi obra desde un punto de vista de choque o repulsa. Intento en cambio que el espectador se sienta atraído por ésta en forma “positiva”, como yo lo denomino. Esta es una argumentación que necesita aclaración. Cuando planteo esto, muchas personas me sugieren que mi imagen, grotesco-caricaturezca, un choque. De hecho, quienes se identifiquen con las situaciones que planteo en mi obra, se pueden sentir agredidos por las actitudes o apariencia de los personajes que participan en ella. Pero cuando yo hablo de choque, repulsa o agresión, me refiero a aquella empleada por muchas corrientes artísticas de vanguardia que utilizaban elementos o imágenes violentas en sí mismas. Como excrementos, sangre, violencia física explícita, etcétera. Y que tienen vigencia en el quehacer artístico de muchos creadores contemporáneos. Quizás mis imágenes incluyen la violencia, pero estas están tratadas siempre, o al menos esa en mi intención, desde un punto irónico-humorístico. La violencia es uno de los caracteres más marcados de la sociedad actual, difícilmente puedo mostrar la realidad social contemporánea sin que el elemento violento se materialice de alguna forma.

-¿Hay alguna temática indeleble a tus trabajos?
-La temática que utilizo es casi siempre social. Intento buscar elementos de la vida diaria de las personas. Trato de buscar el lado tragicómico de la situación, a medio camino entre lo risible y lo trágico, para destacarla o exacerbarla. Intento encontrar una idea que impacte y que sea directa, para ayudar al espectador a profundizar en los acontecimientos de una manera gráfica y veloz. Busco problemáticas o situaciones que sean fácilmente reconocibles por todos. Ello, con el fin de ser entendida por todo el mundo. Intento que mi mensaje sea comprendido y captado por todos. Tanto las personas adultas como los niños. Tanto el obrero o ama de casa como el profesional o intelectual. Los personajes que intervienen en mi obra son la base de una representación humorística de la vida diaria y están tratados de forma satírica caricaturezca. Utilizo la caricatura como instrumento de crítica o denuncia, generalmente social o política. Otras con sentido educativo o ilustrativo. Con ella puedo describir sucesos y situaciones que me interesan o preocupan. Y, al deformar o exagerar la realidad, puedo hacer un juicio acerca de ella. La caricatura misma es lo que yo pienso acerca de las cosas que trato. Una vez hecha espero que ésta haga pensar a los demás. Trato de abrirle los ojos al espectador a través de ella. Gracias a su postura cuestionadora lo lleva al análisis, a la toma de posiciones o al conocimiento de una verdad. Mi verdad.

(*) Publicado en EL DIARIO DEL C ENTRO DEL PAÍS, el domingo 20 de abril de 2008.-

domingo, 13 de abril de 2008

La Tusca

REPORTAJE
LA TUSCA
HECHANDO RAÍCES




La cita estuvo planeada a las 22.30 y se extendió poco más de dos horas. La ventana que daba al frente engullía los ruidos emitidos por los escapes de los motociclistas, que circulaban por la avenida que costea el río cargado de aguas turbias.
No sentamos alrededor de la mesa y mientras el mate amargo circulaba, comenzamos a grabar la entrevista. Ellos son jóvenes músicos que provienen de distintas localidades y géneros musicales diferentes, pero que gracias a la casona cultural El Estilóbato pudieron conocerse y conformar este grupo de raíz folklórica que ya lleva casi cinco años. Han presentando su música por los distintos recodos de la provincia, entre esas presentaciones compartieron escenarios con grandes figuras del folklore argentino como Los Coplanacu, Inti Huayra o Peteco Carabajal...
El pretexto para esta nota es la próxima peña que realizarán en ATE (Santa Fe 1559) el 24 del corriente mes y que contará con la presencia de Los Warmis, José Kalsevito y La Tusca. Invitación que amplifica el deseo de este grupo que pretende acercar un poco más la gente al folklore. Desean enérgicamente que el pueblo se atreva a abrir los sentidos a la música que, muchas veces, no se muestra, no se ve o no se quiere mostrar. Son jóvenes preocupados por el deterioro de nuestra identidad y aportan su trabajo en pos de contrarrestar ese mal tan actual de nuestra sociedad. Ese es un poco el sentido del nombre del grupo, que refiere a una planta medicinal de nuestro país, utilizada ancestralmente para la cura de diversos males.
La Tusca, hecha sus raíces en nuestras páginas...



-Si bien La Tusca prioriza las raíces folklóricas, la apertura e incorporación de diversos instrumentos y ritmos nunca estuvo cerrada, ¿esto es así?
-La Tusca: Sí, es cierto que nunca estuvimos cerrados a diferentes ritmos o instrumentos, creemos que hay una lógica de hacer música de raíz folklórica o sobre todo de hacer lo que queda bien, según nuestro criterio. La introducción de elementos fuera de lo folklórico se ha dado espontáneamente y no de manera tan pensada. No hay una necesidad de incluir cosas nuevas, salvo que lo pida la música, de todas formas los instrumentos casi todos tienen que ver con la música latinoamericana. Además se puede hacer algo nuevo desde el folklore, se puede evolucionar desde el género sin tener que caer en la fusión porque sí.

-¿Por qué ustedes dicen que La Tusca es un grupo de raíz folklórica y no un grupo de música folklórica?
-La Tusca: Sobre ese tema hay toda una discusión en el grupo, creemos que hay una idea instaurada de lo que es el folklore tradicional y como para no estar tan presionados la mayoría lo decimos por eso. A la larga los nombres terminan quedando chicos cuando uno hace lo que le gusta, hay toda una discusión de que es folklore, la cuestión de la danza, en eso tenemos opiniones encontradas... pero además de eso, lo de raíz folklórica además quiere decir que hay un bagaje, que hay una historia.
-Marcelo: Hay muchos géneros para explotar, pero que vos estés tocando música y no se note de donde sos no me parece bien, más en tiempos de la globalización, hay que cuidar un poco de donde es uno.
-Andrés: Pero cuidándolo en el buen sentido de la palabra, llevando, cargando y sintiéndolo; es decir, no hacer música argentina porque uno es argentino... hacer música argentina porque a uno le gusta hacer música argentina.
-Juan: Hacer música desde un lugar más sentimental que práctico.

-En estos casi cinco años de vida de La Tusca, han podido caminar por distintos recovecos de la provincia inclusive en Cosquín y en nuestro Festival de Peñas... ¿hasta dónde pretenden llegar?
-Juan: En lo personal, es mantenernos en el camino, no creo que tenga un límite el proyecto. Tratar de llevarlo lo más alto posible y darle la mayor continuidad posible.
-Andrés: Uno hace música porque uno quiere, uno lo hace porque en definitiva hay un mensaje que uno quiere dar, no importa si ese mensaje lo escucha uno o mil.
-Soledad: No se si pretensión de llegar a un escalón determinado, sino que se proyecte. La pretensión de uno es ser lo más escuchado posible y que nos escuchen lo que tenemos para decir, nuestras canciones propias; creo que es eso, más allá de donde lleguemos.
-Andrés: Sí, porque para nosotros sería más fácil tocar temas que la gente que ya conoce, lo hemos comprobado efectivamente. Cuando estuvimos en Cosquín, escuchamos que hay determinados temas de moda, que son temas lindos, y que muchas bandas tocan los mismos temas y pegan...

-¿Cómo es el proceso de composición de las canciones?
-Juan: Se trae la letra, la base y después se hace Tusca digamos. No hay pautas tan marcadas, es bastante libre. También hemos tenido un proceso de elaboración conjunta para el documental “Tampierazo `73”, que ese fue un trabajo espontáneo.
-Andrés: Hay temas que vinieron acá y pasaron casi derechos y hay otros que se han modificado muchísimo. Lo ideal es respetar el sentimiento de cada uno y respetarnos nosotros mismos, yo creo que es bastante orgánico como se van dando los arreglos, no lo forzamos.
-Marcelo: Es decir, hay temas que los arruinamos pocos y hay temas que los arruinamos mucho (risas).
-Soledad: Y hay temas que siguen cambiando.

-Está circulando su primer demo, ¿cuándo saldría su primer disco? ¿Dónde lo están grabando?
-La Tusca: Tenemos el demo que nos sirvió para ver cuanto mucho crecimos hasta ahora, hemos cambiaron muchas cosas. Lo grabamos en condiciones bastante precarias; no por el estudio, sino porque lo íbamos a grabar a altas horas de la noche, una vez al mes, en distintos lugares y a veces 4 veces al meses seguidas. Este año grabaremos el disco, aún no tenemos definido el estudio, pero las canciones ya están.

-¿Los medios de difusión han dado promoción a este demo?
-La Tusca: Nos han pasado en Radio Villa Nueva, también en el canal Encuentros, Canal 7 cuando pasaron el documental. También en Mirate en el programa de Genoma que lo repiten muchas veces.

-¿Qué grupos o solistas admiran tanto a nivel ciudad como nacional?
-La Tusca: Atahualpa Yupanqui. Y creo que Peteco Carabajal es un referente para todos los del grupo, hay cierto camino que el tipo hizo que es casi imposible eludir. El chango Spasiuk, Fandermole... también tenemos influencia del rock del blues. A nivel local tenemos contacto con gente como José Azócar, Adónde...

-¿Qué es lo más destacable de los músicos de Villa María?
-La Tusca: Lo más importante es que se produce, se ponen las pilas como para hacer cosas; si bien la misma ciudad no te proyecta, uno desde este lugar puede aportar su trabajo para realizar eventos y demás. Hay mucho talento en la música. La Universidad aporto mucha gente con mucho talento y afuera también lo hay, que cuando consigue los medios (cosa que es difícil) arma cosas muy interesantes. Hay propuestas gigantescas. Gente que hace todos los estilos, gente que hace punk, hasta bossa nova. Lo interesante del músico es que se ponen la camiseta de todos, no se quedan solo con la música, trabajan desde la producción, el afiche, la organización, etc. Todo a pulmón. Esto se da porque no hay opciones, porque por la cantidad de plata que vos juntás a un productor no le conviene armarte un espectáculo para vos, porque pierde plata él o debés poner vos. El público por ahí no alcanza para poder dedicarse exclusivamente a eso. Acá en Villa María pasa que traen a Las Pelotas, Divididos, por ejemplo y son contadas las veces en que no salen perdiendo.

-La gente del rock generalmente se queja porque no existen los espacios para tocar, que existen controles bastante estrictos y otros problemas, ¿a la gente del folklore le sucede lo mismo?
-La Tusca: Hay menos lugares para que haya folklore que para que haya rock.
-Andrés: En el folklore se da una particularidad que por ahí en el folklore no pasa, esto es que cuando vas a escuchar a una banda de rock, vas y hacés eso, sobre todo porque el sonido no te deja hacer otra cosa; pero cuando vas a escuchar un grupo de folklore hay gente que va y se sienta a comer el locro y no te escuchan, vos vas de telón de fondo y eso es terrible.
-Marcelo: El rock está establecido, se difunde, tenés medios de comunicación, tenés canales de video-clips, ¿qué hace un chico de 15 años que empieza a hacer música? Se pone a tocar rock. Antes el folklore era como sectario y no dejaba entrar al rock, y ahora se dio vuelta, porque el rock le cuesta aceptar el folklore. Esto se ve generalmente en los peñas y los recitales con los invitados de cada uno de los eventos, por ejemplo en Cosquín tocaron Divididos, pero en el Cosquín Rock no estuvo Rally Barrionuevo...

-¿Cuáles son los próximos proyectos de La Tusca?
-La Tusca: Grabar el disco. Es una de las prioridades. También es salir, lo empezamos a hacer yendo a Cosquín este año... Además de ponernos las pilas, también es una cuestión económica, porque pudimos ir a Cosquín gracias a lo recaudado en las peñas del año pasado. El disco sería una carta de presentación para abrirnos más el panorama.

-Cuéntennos como se viene la peña del 24, que en un principio era el 17.
-La Tusca: Es difícil acostumbrarse a no tener lugar. Nosotros éramos “estilóbatodependientes”, nosotros ensayábamos ahí... y nos acostumbramos que ya teníamos lugar, pero tuvimos que hacer muchos trámites, conocer gente nueva, ver tema de sonido, luces y demás; por eso decidimos pasarlo para el 24. Creemos que podemos ampliar la propuesta para más gente, tenemos mucha gente universitaria, pero la propuesta está hecha para todo el público. Esto demuestra las falencias en cuanto a lugares para hacer música, como que se ha agravado, se cuenta con los dedos de la mano los lugares de los que se puede disponer. No hay espacios, pero bueno, esta peña queremos que sea un lugar para compartir, donde el ambiente sea tranquilo y no de estas peñas monstruosas a la que estamos acostumbrados.

-Recién mencionaban a El Estilóbato ¿Qué nos pueden decir sobre ese espacio cultural? ¿Existía la posibilidad de salvarlo?
-La Tusca: Si bien hubo gente que siempre apoyó, creemos que no se podía salvar. Es muy difícil gestionarse culturalmente y sobre todo en una ciudad donde no hay mucho público, a pesar de que los últimos años gente no faltó a cada espectáculo. El Estilóbato es un recuerdo muy fuerte para nosotros porque allí nos conocimos, formamos La Tusca, ensayábamos y realizábamos nuestras presentaciones.



DEL OTRO LADO
(Marcelo Villarreal)

Detrás del humo negro
También hay sueños heridos
Que buscan una bandera
Que lo saque del olvido.

Quien no hará callar su voz
Quien verá del otro lado
Como emparchan la esperanza
Con lo poco que ha quedado.

El que apunta nunca está
En el lomo del jodido
Y se guarde esas palabras
Cuando acusan de cretino
Y trate de hacerse viejo
Entre chapas, miedo y frío.
Que detrás del humo negro
No es tan fácil ser tranquilo.

Ya no hay tiempo, ni Mesías
Como pa’ andar esperando
De tanto mirar pa’ arriba
Andamos siempre encandilados.

Y al costado va el ayuno
Muchos dientes apretados
Y la muerte que se esconde
En las sombras asechando.

El que apunta nunca está
En el lomo del jodido
Y se guarde esas palabras
Cuando acusan de cretino
Y trate de hacerse viejo
En esta patria del olvido
Que detrás del humo negro
Va pariendo también hijos.



ALGO SIMPLE
(Juan Maldonado)


Más allá que del viento
Vientres repletos
Noches y sol
Vivo por las caricias
Que me desprende
Una canción.

Más que bellas fragancias
Zapatos nuevos
De buen color
Pienso en simples latidos
Que se desprenden
Del corazón...

Y seguiré mi camino tras el tiempo
Que juega una escondida para no aparecer
Y moriré mi destino en el intento
Que me grita un piedra libre
Por los cumpas y por él.

Más allá que la vida
Panzas vacías
Mañana y hoy
Sombras soy de caricias
Que me devuelve esta canción.

Más que varios billetes
Cajas bancarias
Mil o un millón
Yo me juego la vida
Que me reclama
En pan de hoy...

Más que caras pintadas
Guerras odios
Muerte y dolor
Yo confío en las reglas
De la sonrisa
Que da el amor.



EN LO ALTO
(Juan Maldonado)

Sobre la tierra el sol
En las altura de Dios
Quema la historia de pueblos
Que esconden su marcha.

Secos caminos, su voz
Canta en las lluvias, el cielo
Llora el respiro del tiempo
Que duele en el alma.

Cacharrito de la Puna
Cielo oscuro de Jujuy
Mi norte te pide
Que lo mojes con tu luz
Agua fresca de tu vientre
Para poder continuar
Saldando las alegrías
Que el día a día
Se lleva al pasar.

Caen como venas desiertas
Finos senderos que llevan
El torrente de costumbres
Firmes como piedra.

Fiesta de la caridad
Baile canto en carnaval
Sangre, nuestro arte, ofrendas
A la “madre tierra”.

Que los dioses de lo eterno
No permitan descansar
El grito del pueblo:
“plegaria de libertad”
Nos mantenga en el camino
Para poder continuar
Saldando las alegrías
Que el día a día
Se lleva al pasar...



LA TUSCA ES:
Voz: Rolando, Maria Soledad
Mail: soledadrolando@hotmail.com

Guitarra armónica y voz: Maldonado, Juan Manuel
Mail: juanmal@yahoo.com.ar

Guitarra y voz: Villareal, Juan Marcelo
Mail: jjmarcelo02@yahoo.com.ar

Aerófonos y accesorios: Belfanti, Andrés Maximiliano
Mail: andresbelfanti@gmail.com

Percusión accesorios y voz: Salas, Facundo

Poseen en la actualidad un demo con cuatro canciones (Del otro lado, Chamarrita, Chacarera del presente y Canción de libertad). Prometen grabar su primer disco de estudio este año.

Para contactos pueden hacerlo a través del siguiente correo electrónico grupolatusca@yahoo.com.ar o a los tel.: (0353) 154090807 y 154088324

(*) Publicado en EL DIARIO DEL C ENTRO DEL PAÍS, el domingo 13 de abril de 2008.-

domingo, 23 de marzo de 2008

DyG Realizaciones

REPORTAJE CON DIRECTOR DE
PRODUCTORA CINEMATOGRÁFICA LOCAL
VILLA MARÍA DE PELÍCULA


EL DIARIO Cultura inicia con este reportaje nuestras habituales notas sobre todos aquellos que, desde sus distintos ámbitos, aportan sus trabajo y esfuerzo en pos de engrandecer nuestra cultura local.
En la entrega de hoy, dejamos de lado la literatura para ocuparnos de un género que la contiene y además la complementa, hablamos del arte audiovisual. Para ello nos reunimos con el responsable de una productora local que con sus trabajos ha dejado bien parado a nuestra ciudad en distintos certámenes nacionales. DyG realizaciones aporta su trabajo y talento para promocionar y difundir nuestras cosas, nuestras historias y personas, como así mostrar las temáticas universales (amor, solidaridad, convivencia, etc.) con producción local. Una productora cuyos trabajos estéticamente cinematográficos son creados desde Villa María y con gente de esta localidad.
En medio de pleno rodaje de un corto audiovisual de acción, aprovechamos el momento para conversar con Robinson Rios sobre el desarrollo de este arte en suelo villamariense. El joven director deja su “handy cam” y comienza su relato sobre la génesis de su empresa resaltando su “necesidad de identificar nuestra pasión por hacer trabajos que nos satisfagan desde lo artístico. Con el tiempo fuimos comprobando que debíamos tomarnos las cosas mas en serio, en el sentido de conformar una estructura organizativa más sólida, con roles bien definidos. Allí se produce el ingreso de Matías Pavignano, lo cual fue un cambio de ideas muy bueno, porque el es administrador de empresas y si bien no entiende mucho de arte, ni nosotros de administración, estamos cada vez más cerca del complemento que queremos lograr.”

-¿Cómo está conformada la productora?
-La productora tiene una imagen referente que es la de trabajar siempre ligada a producciones de carácter cinematográfico (cortometrajes, mediometrajes) ficcionales o documentales. Y en lo que fue 2007 comenzamos a trabajar para diferentes clientes, en institucionales, videos empresariales, e inclusive este año incluiremos videos sociales; todo siempre con esta estética y criterios que nos identifican que es lo cinematográfico. Además de no dejar nunca de lado nuestros proyectos independientes.

-¿Villa María es una buena plaza para emprendimientos de este tipo?
-Claro que lo es, Villa María, como los pueblos de la región. Sólo que debemos ser concientes de que todo depende de un crecimiento paralelo; por un lado el de las empresas que poco a poco comienzan a ver en el mercado, la necesidad de mostrar siempre una mejor imagen y por otro lado, nosotros como empresas que ofrece dicho servicio, (cuando digo nosotros, me refiero a todas la productoras que se están conformando en Villa María) que no debemos olvidar el compromiso de ofrecer siempre la mejor calidad y atención.

-¿Cuál es la riqueza, ventajas y desventajas de trabajar con la imagen y el sonido?
-Que tenemos una herramienta muy poderosa para lograr infinidades de cosas. Para usarla por el bien común por ejemplo, para estar siempre creando ilusiones que se pueden hacer realidad, siempre y cuando quien sea espectador de nuestros productos, se lo proponga. Nuestros trabajos quizás siempre tuvieron buena recepción, porque mas allá de esforzarnos al máximo en la calidad misma del producto, siempre buscaron dejar mensajes reflexivos que nos invitan a decir... Si, es posible. Pero así como tenés eso, también podes distorsionar los mensajes, como muchas veces pasa con la televisión, por ejemplo.

-¿Hacia dónde buscan proyectarse?
-Nuestra proyección no tiene un objetivo definido por distancias. Si sé que quiero cada día que pasa, esto es, la posibilidad de seguir creciendo con la imagen que siempre queremos dejar. La de una empresa comprometida con todo lo que hace y que busca siempre lograr la mejor calidad en sus trabajos.

-¿Cuáles son los rasgos distintivos que identifican los trabajos que ustedes realizan?
-Sin lugar a dudas, la estética dinámica del cine (quizás mas identificada al cine comercial de estos tiempos) y el de marcar siempre un mensaje positivo en cada producto.

-Económicamente hablando, ¿es oneroso la realización de obras cinematográficas a nivel local? ¿Cómo costean los mismos?
-Nosotros aún no concluimos ningún largometraje, estamos en proceso de rodaje de uno, pero que tuvimos que frenarlo por cuestiones, justamente, económicas. De igual manera fuera de lo que es nuestro grupo de trabajo, si he participado en otros proyectos, (actualmente soy camarógrafo en la película de Sergio Stocchero, sobre la vida de Gustavo Ballas) y sí, veo que hay muchas contras a veces. Nosotros en los cortometrajes y mediometrajes, siempre hemos contado con un respaldo de la gente que fue confiando desde los primeros proyectos y cada vez que emprendemos uno nuevo, ahí están para respaldarnos nuevamente. Igual, somos concientes de que no sólo en Argentina, sino en muchos lugares de Sudamérica y el mundo, el cine aún no se terminó de aceptar como una industria que puede generar millones. Porque esa es la verdad.

-¿Cómo es la relación entre el producto artístico y el producto comercial? Si a eso te referís.
-Es muy simple aunque parezca lo contrario, la industria cinematográfica es comercialmente muy rentable, pero no se hace un Hollywood de la noche a la mañana. Obviamente se necesita no sólo un proceso de crecimiento, sino gente que apueste económicamente a dicho proceso. Gente que comprenda. Es ilógico que en la Argentina cada vez existan mas escuelas de cine o relacionadas a algún área del cine y que el apoyo a la industria cada vez sea mas pequeña. Parece un chiste pero es así.

-¿Qué cosas les aportó las diferentes distinciones obtenidas por su labor?
-Principalmente comprender que con esfuerzo, y compromiso (no lo llamemos talento... humildad ante todo) se pueden lograr grandes cosas, y segundo que el entorno, sea la industria (cinematográfica) o el mismo medio donde están los potenciales clientes, se fijen más en uno y lo que hace.

-¿Crees que está instalada en Villa María una cultura sobre la imagen? ¿Por qué?
-Eso no podría respondértelo, creo que es muy relativo decir donde existe y donde no, una cultura sobre la imagen.

-Nuestra ciudad posee un rico patrimonio cultural, ¿cuáles crees que son las prioridades a salvaguardar para las demás generaciones?
-Todas... si das prioridades, con el tiempo te lamentás por no haber registrado alguna cosa que no tuviste en cuenta y ya no existen. Es muy difícil tratar ese tema, porque a veces los gobiernos no las valoran y las pisan con la evolución, pero al siguiente gobierno le sirve para criticar sobre la insensibilidad de dichos actos. Eso es un asunto muy serio.

-Una última pregunta para cerrar este diálogo ¿La cuestión audiovisual ocupa un lugar dentro de la cultura local? ¿Cuál?
-Hoy en día creo que es el de cerrar todo cuando se van los invitados (risas), es más triste que gracioso; pero si no le ponemos humor, nos hacemos mala sangre y no sirve de nada. Poco a poco va a ir cobrando la importancia que se merece, pero es lo mismo que te dije sobre el mercado audiovisual y la industria del cine, no va a ser un suceso que ocurra de un día a otro. Esperemos estar siempre presentes y ser participes de ese crecimiento que la sociedad toda se merece.




DISTINCIONES OBTENIDAS POR LA PRODUCTORA:
CORTOMETRAJE: CONVIVENCIA
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Concurso Nacional de Cine Sinergia 2004
Primer Premio
Categoría Documental – Realizador mayor de 18 años
Mar del Plata – Octubre 2004
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Festival iberoamericano de cortos
Imágenes jóvenes en la diversidad cultural
Selección muestra en competencia
Buenos Aires – Octubre 2006



MEDIOMETRAJE: EL SOL ES SIEMPRE IGUAL
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Sinergia - Concurso Nacional de Cortometrajes - 3 edición
Primer Premio
Categoría Documental – Realizador mayor de 18 años
Mar del Plata – Octubre 2005
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Encuentro de documentalistas
Selección muestra en competencia
Villa Maria – Abril 2006



MEDIOMETRAJE: INMIGRANTES
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2º festival de cortometrajes - Pizza, birra y cortos 2007
Selección muestra itinerante
Gálvez (Sta. Fe.) – Mayo 2007



CORTOMETRAJE: EN TU CORAZÓN
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2º festival de cortometrajes - Pizza, birra y cortos 2007
Selección muestra en competencia
Gálvez (Sta. Fe.) – Mayo 2007
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Ministerio de educación y cultura de la provincia de Córdoba
Selección Mejor Proyecto Educativo Cultural
Córdoba Capital – Noviembre 2006




PRÓXIMO PROYECTO
El próximo proyecto de este grupo de jóvenes, se trata sobre un documental que aborda el tema de la solidaridad, con una dosis concentrada de rock and roll.
Este nuevo emprendimiento quiere proyectar un gesto humanitario que desde hace cinco años desde Oliva reúne a gente que gusta del rock y gente que no, para ayudar a los más carenciados. Hablamos del “9º festival de rock solidario”, que además realiza un gran aporte a la cultura y a la movida musical de la provincia; ya que los que participan son bandas de toda la provincia y alrededores. Este documental se encuentra en la etapa de pre-producción y se estará filmando a tres cámaras el próximo 4 de abril con más de diez bandas en escena.




Actualmente DyG se encuentra en la etapa de rodaje de un cortometraje ficcional que titularon “Ajuste de cuentas”. Una vertiginosa historia de acción en la que todo el equipo se encuentra entusiasmado por el dinamismo y la firmeza de la estructura narrativa del guión. Esta producción cuenta con el respaldo de varias entidades y comercios locales a los cuales los chicos no quieren dejar de mencionar, como Mariano Faurie Todo Impresoras, de entidades públicas como la Policía de la Provincia de Córdoba, Unidad regional Villa María y el Cuerpo de Bomberos Voluntarios Villa María. A la vez este trabajo agrega un distintivo plus, por contar como Sopló El Fantasma y Motorblues para musicalizar la historia que desean narrar.


Cortometraje
“Ajuste de cuentas”

Actuación
Lucas Destefanis
Ricardo Marroncle
Karen Grünig
Leonardo Negro

Dirección de Producción
Maria Gabriela Vera

Guión y Dirección
Robinson Rios

Co-guionista – Producción
Karen Grünig

Fotografía – Foto Fija:
Lautaro Aguirre

Cámara – Edición
Rios – Aguirre

Sonido
Federico Menis

Producción General
DyG realizaciones


¿QUÉ ES?... UN CORTOMETRAJE
Un cortometraje es una obra cinematográfica ficcional de tiempo reducido. Existe una clasificación temporal que distingue a las obras cinematográficas. Dicha clasificación comprende: el cortometraje, el mediometraje y el largometraje (ésta última comúnmente conocida como película). Los tiempos limites de cada producción es (aproximadamente) de 24 minutos máximos para un cortometraje, superior a eso y hasta los 70 minutos se clasifican como mediometraje, cuando superamos esa última duración los productos audiovisuales se denominan largometrajes.
(*) Publicado en EL DIARIO DEL C ENTRO DEL PAÍS, el domingo 23 de marzo de 2008.-