domingo, 20 de mayo de 2007

Juan José Odino - Fotógrafo

ENTREVISTA CON
JUAN JOSÉ ODINO
Instantáneas de un fotógrafo




Para él, la fotografía nació en sus juveniles 19 años cuando vio unas imágenes de Cartier Bresson y se dijo a sí mismo que eso es lo que quería para su vida.
En sus inicios tomó clases con Adelqui Pellegrino y si bien ha viajado y realizado pilas de cursos y seminarios en Córdoba, Buenos Aires, Cuba y Europa; él se define como un “estudioso de la fotografía de fuerza propia”.
Mientras trabajaba en un hotel de la ciudad se dedicaba de manera aficionada a la fotografía; pero a partir de 2002, ya sin empleo, se inclinó de llenó por la imagen estática, por el arte... por la fotografía.
Un par de años después, conjuntamente con otros cuatro fotógrafos fundaron el FOTO/ESPACIO F5 desde donde intentan realzar el valor de la fotografía para la ciudad como elemento artístico y el valor para la memoria de un pueblo. Un pueblo que desde sus inicios no se preocupó como debía por conservar su historia, o como dice Juan José, un lugar donde en general “no hay un sentido de pertenencia, porque Villa María se fundó con gente de paso y así es hasta hoy”. Todos sabemos, que por más que reneguemos de esta aseveración mucho de cierto tiene.
Motivados por las recientes conferencias a cargo de fotógrafos cubanos en nuestra ciudad, EL DIARIO Cultura visitó la casona en Corrientes 581 y se contactó con uno de los organizadores del evento y uno de los miembros fundadores de FOTO/ESPACIO F5. De eso y mucho más damos cuenta sin más demora.


- ¿Contanos qué es el FOTO/ESPACIO F5? ¿Qué actividades realizan?
- Cuando nosotros lo fundamos (28/10/2004) éramos cinco integrantes, queríamos construir un espacio para permitir que la fotografía ocupe ese lugar que se merece. Partíamos de un análisis de que en Villa María la fotografía no estaba considerada de esa manera. El F5 está integrado en la actualidad por Mara Carmona, Daniel Albornoz y Juan José Odino. Armamos viajes fotográficos, hacemos muestras fotográficas en nuestra galería, se dan cursos de fotografía, talleres, hacemos trabajos conjuntos, trabajos individuales, hemos hecho “El imaginario”, logramos hacer una red de fotográfos de distintas provincias con lo que compartimos la oposición al centralismo porteño; porque en Buenos Aires pasan muchas cosas pero no se mira para el interior. Con esta red, queremos armar un “circuito de muestras”, donde por ejemplo traeríamos una muestra desde Córdoba a Villa María, de acá a la Fototeca de Paraná, de ahí a Salta... es decir todos los lugares donde tenemos contactos permanentes. Nos hemos hecho muy amigos de grupos de Córdoba como “Mirada foto”, otro fotógrafo pampeano muy joven que es un maestro en el laboratorio del blanco y negro, entre otros. Con esto quiero decirte que no somos ni pro-digital, ni pro-película, creemos que todo es fotografía. El año pasado hicimos “El imaginario”, que fue un evento muy importante para Villa María. Hubo 14 muestras simultáneas, pudimos financiarlos con esponsorizaciones e hicimos dos intervenciones callejeras que nos encantó. Siempre dijimos que no sabemos si somos los mejores, lo que sabemos es que tenemos ganas de hacer esto, nos preocupamos por estudiar, por ver fotografías de otros lados que nos abre la cabeza y te construye más la mirada.

- ¿Quienes se pueden denominar fotógrafos?
- Desde un punto de vista no se puede decir que sea fotógrafo alguien que se compra una camarita digital compacta y sale a tirotear, o el que sale de noche sacando fotos con su celular; esa es gente que hace fotografía, pero que no es fotógrafa. Serlo incluye toda una concepción de conocer la materia, el lenguaje utilizado, la historia, los maestros, las tendencias y sobre todo cultivar la mirada.

- ¿Que opinión te merece el hecho de que la fotografía digital esté tan difundida, que el común de la gente prescinda de la figura del fotógrafo para algunos eventos sobretodo sociales?
- El tema es complejo pero te lo resumo, la gente que tiene más de 40 años ha vivido la mayor parte de su vida sin grandes saltos tecnológicos; estos últimos 10 años ha sido tenebroso en la imagen y en las comunicaciones. Todo cambio de este tipo tan acelerado genera desviaciones, o sea, el mal uso de estas tecnologías, ni hablar de los celulares, yo he jugado al ajedrez por correspondencia cuando tenía 16 años. Jugaba muchos partidos con muchos, porque hasta que iba y volvía la carta pasaban 60 días, ahora lo jugás chateando. Entonces si vos comparás esos tiempos con los que se viven hoy, para darte un ejemplo, antes no ibas a comprar al supermercado y desde la góndola llamabas a tu mujer y le preguntabas si elegís Don Lucas o La Tranquera; hoy se hace, es muy natural. Yo creo que hay como una orgía en el uso de estas tecnologías. La cámara digital posibilitó la idea de que “saco total es gratis”, esto diluye el acto sagrado de la mirada fotográfica; o sea, “saco total la cámara hace todo sola, no me importa lo que encuadro porque si no me gusta la borro y la hago de nuevo”, de todo eso que se saca es muy poco el porcentaje que se copia, es decir, que se lleva a papel. La gente no tiene idea que cuando hace clic en la cámara no está haciendo una foto sino un archivo digital. Una foto es una foto impresa, lo otro es un archivo digital. Todo esto ha generado que profesiones de altísimo vuelo como el reportero gráfico, el fotoperiodista, se esté desdibujando, o los que hacen el fotorreportaje han resignado los valores que se pueden generar en una imagen por una cosa más ilustrativa, porque da lo mismo. Actualmente las grandes agencias de noticias, los que manejan el 90% del flujo de imágenes del mundo están despidiendo a los reporteros profesionales y le dan una camarita compacta a un iraquí porque este se puede meter a donde pasan las cosas, que no tiene idea, solo aprieta un botón, luego va a una máquina aprieta otro botón y la foto ya está en Estados Unidos o en Europa, casi en tiempo real. Entonces el tipo que construyó durante años una mirada sobre lo que ocurrió en el mundo y está capacitado para transmitir con un criterio y con un tamiz propio se le tiene que pagar mucha plata y eso no conviene; total la foto la tiene lo mismo, y si se ve sangre mejor.

- ¿Qué cantidad de fotógrafos pensás que hay en Villa María?
- Sucede que ahora se han perdido un poco las fronteras, están los fotógrafos tradicionales que serán unos 15 o 20, los históricos, que se están dedicando fundamentalmente a la fotografía de sociales; después se podría decir que está todo lo que ha generando el F5, que si bien muchos laburan en sociales, ya hay un grupo que está queriendo algo autoral, algo de su obra. Queremos estimular la fotografía autoral en Villa María que no lo está. Una de las luchas es poder vender obras, pero no la obra sacada de un laboratorio comercial, porque finalmente no es su obra, la etapa final la hizo una máquina automática. Con los nuevos medios digitales está lo que equivaldría al laboratorio de blanco y negro que son las impresoras chorro de tinta de altísima calidad, que en la ciudad no hay ni una todavía. Volviendo al tema, la fotografía autoral es este el desafío. La fotografía no es sólo la fotografía de los 15 años y de las bodas o la publicitaria; sino que es todo un medio de comunicación y de expresión, un lenguaje y que sirve a la historia de la ciudad, de los pueblos. Otros fotógrafos son los chicos que están saliendo de la Lic. en Diseño y Producción Audiovisual, pero que hacen sociales para bancarse los estudios o los gastos. En fin, fotógrafos hay un montón.

- ¿Hay trabajos fotográficos en esta ciudad que te gusten?
- En Villa María no hay fotógrafos conocidos que tengan obras o si las tienen no la han mostrado; no obstante me parece que hay fotógrafos con una mirada interesante y con ganas de hacer algo como Raúl Elvira, Jorge Beletti, puede haber otros que no les se el nombre, pero que están dedicados básicamente a lo comercial. Después está lo que ha ido generando el F5, hablamos de 30 o 40 personas, alumnos, aficionados, amigos, los que van a los viajes y demás que están construyendo una mirada propia y van bocetando su mirada personal... van definiendo que quieren contar.

- ¿Qué características presentan los curso que se dictan en el F5?
- Los cursos duran ocho meses, de abril a noviembre y se llama “Taller de fotografía creativa avanzado”, esta palabrita define la profundidad a la que se llega; no es la carrera de fotografía pero tampoco algún cursito que se dicte. Tranquilamente el alumno luego del curso se puede dedicar a la fotografía y vivir de ella con lo que aprende acá. Se enseña todo lo concerniente a la técnica de toma, el manejo del ámbito digital, no damos laboratorio de blanco y negra, la orientación es totalmente digital. Después enseñamos el manejo de la iluminación de interiores y combinado con lo exterior y finalmente la etapa creativa donde se estudia a alguno de los grandes maestros de los principales quiebres en los géneros fotográficos y de estimular una mirada.

- ¿De qué manera se trabaja?
- Por lo general el fotógrafo es un bicho muy individualista por esencia, por eso nosotros lo estamos planteando como colectivo y al platearlo así hay algunos problemas que se generan siempre cuando hay grupos. Mirá, te voy a dar una primicia, siempre tuvimos la idea de querer agrandar el espacio pero a la vez el miedo a que esto se fuera para otros lados; pensando en todo esto surgió la idea de armar una ONG que será una asociación civil, que no será F5 sino que será otra organización y ya estamos con los trámites para obtener la personería. La idea es que la ONG funde la Fototeca de Villa María, con la tarea de recolectar, preservar y restaurar el patrimonio visual de la ciudad. Tener un espacio físico, si es posible que esté provisto por la Municipalidad, armar un estudio fotográfico para que lo puedan usar los socios, tener una publicación de alta calidad visual, con reportajes de la zona, notas sobre las nuevas tecnologías, promover autores fotográficos porque en Villa María está concebida como de sociales; por más que la gente vaya a muestras y demás, no hay un entrenamiento de la mirada fotográfica para valorar ciertas estéticas que es lo que se transmite en la foto; porque no hay que olvidar que la fotografía es una herramienta fantástica para desarrollar pertenencia, referencias históricas y conciencia.


El reloj no se detiene y es un verdadero gusto oír sus anécdotas, sus opiniones y su conocimiento del amplio universo que gira alrededor de la fotografía; pero el espacio y el tiempo se nos acaban, el obturador se está cerrando y la imagen ya está impresa. Hasta el próximo disparo.


LA FOTOGRAFÍA EN CUBA
Exposición de Ramón Cabrales Rosabal y Rufino del Valle Valdés

Consultado sobre esta jornada desarrollada el día miércoles 16 en la sala de conferencias de la Biblioteca Mariano Moreno, Odino nos retrató:
- La visita de los fotográfos cubanos a Villa María surgió a último momento, por ese motivo no hubo mucho tiempo de difundirlo; ellos estaban realizando una gira por el país y se nos presentó la posibilidad de traerlos. Afortunadamente el evento superó ampliamente las expectativas casi al doble, a tal punto de que hubo gente que no pudo ingresar. La sala donde se realizó tiene una capacidad para 90 personas y nosotros habíamos calculado las tres cuartas partes. Creo que la gente se fue conforme y ellos encantados de la gente de Villa María, de la recepción, de las preguntas que le hicieron después de la conferencia.

- ¿Qué temáticas abordaron?
- Ramón Cabrales Rosabal abordó el tema sobre “la fotografía en la Revolución Cubana en la década del ’60”. Realizó una introducción histórica sintética y allí aprendimos que el primer estudio fotográfico estuvo en Cuba. Rufino del Valle Valdés continuó con la fotografía contemporánea en ese país y sus dos tendencias, que luego de escuchar la conferencia, entendimos que es lo que se mantiene como fotografía documental en lo que Cuba es faro a nivel mundial y las nuevas tendencias que van más hacia la plástica, la mezcla de técnicas, hay montajes, aparece lo digital y las prácticas más experimentales y artesanales como por ejemplo sensibilizar madera o piedra y ahí hacer imágenes.

- ¿Cómo estuvo conformado el público que asistió a la jornada?
- Había de todo. Había estudiantes de Bellas Artes, del INESCER, de la UNVM, público en general, gente grande, gente joven, alumnos del F5, fotógrafos de Villa María; es decir, el público fue muy heterogéneo.

- ¿Cómo llegaste a contactarte con ellos?
- En el año 2003 viajé a La Habana a hacer un “Seminario de fotoperiodismo urbano y en situaciones de desastre” que duraba 10 días. Ellos fueron los organizadores y docentes de esa cátedra, que es a nivel latinoamericano. Eran ocho profes en total y tres de ellos fueron los que vinieron a la Argentina. Lo importante de esto es que los cubanos es que una vez que los conocés y te conectás no se olvidan más; esto es muy loco, yo he ido a otros lados y no tuve más novedades de nada. A la semana de que volví de Cuba ya tenía mails de ellos y de ahí no paró más el contacto; personalmente nos volvimos encontrar cuatro años después acá, pero el contacto nunca se perdió. Ellos tienen otra particularidad, en ese seminario que te mencioné el único argentino era yo, pero en otros años fueron otros argentinos; bueno... lo que hicieron ellos fue hacernos poner en contacto con esos fotógrafos de nuestros país y de esa manera nació alguna amistad con Eduardo Segura de Paraná, con Ángeles Egaña de Buenos Aires...

- A grandes rasgos ¿qué particularidades tiene la fotografía en Cuba con la que se hace en Argentina?
- En Cuba y esto tiene que ver con la charla que nos dio Rufino, hay dos tendencias: está la fotografía que se mantiene tradicionalista, que es la fotografía documental donde uno de los sellos particulares es el humor cubano en el registro fotográfico, siempre buscando situaciones con un sesgo humorístico. La otra es una fotografía más autoral, que no tiene nada que envidiarle en lo que se hace en cualquier lugar del mundo; es más, hay fotógrafos cubanos que actualmente venden su obra en galerías de arte de Europa o de Estados Unidos. Eso es un circuito comercial al que sólo acceden unos pocos. Yo tengo una opinión muy personal, no necesariamente porque sean muy buenos; porque además de ser buenos tienen que aprender a manejar el negocio y dar algunas concesiones igual que en la pintura. Creo que el distintivo de la fotografía cubana, dentro de la heterogeneidad de búsquedas, sigue siendo el sesgo distintivo la fotografía documental. Rufino y Ramón dicen que se ha dejado un poco de lado la fotografía épica que era la de la década del ’60 donde los fotógrafos se dedicaron a registrar la revolución y a sus líderes.
(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 20 de mayo de 2007.-

domingo, 13 de mayo de 2007

Jorge Cuadrado

ROMAGOSA:
UNA HISTORIA DE AMOR DE LOCURA Y DE MUERTE
JORGE CUADRADO EN VILLA MARÍA



Invitado por el Programa Permanente de Extensión del Profesorado en Lengua y Literatura (UNVM) y la Asociación Comunitaria Biblioteca Mariano Moreno, Jorge Cuadrado presentará su libro “Romagosa, una historia imperfecta”. Esta novela que lo ha llevado a realizar presentaciones y charlas en distintos puntos de la provincia lo trae esta vez a Villa María. El evento se realizará en la Biblioteca Mariano Moreno en su nuevo edificio de Av. Sabattini 40, el 17 de mayo a las 20:30 hs.
Cuadrado, reconocido periodista cordobés de los medios televisivos, expone una nueva faceta como escritor de una novela basada en hechos verídicos; la historia de un amor prohibido en la Córdoba de principios de siglo que culminó de manera trágica. Su autor, de 42 años de edad, “narra con una lengua despojada de todo eufemismo, de todo oropel” como reza la contratapa del volumen; estilo que esbozáramos en la edición Nº 142 de nuestro suplemento cuando publicáramos su micro-cuento “La puerta del cielo”.
Unos días antes del evento en cuestión, EL DIARIO Cultura entrevistó al escritor y periodista que a manera de anticipo publicamos a continuación.

- Como periodista te encontrás todos los días de tu vida surcado por crónicas de historias que deben ser algunas más fascinantes que otras. ¿Cuándo fue que dijiste "esta es la historia que quisiera contar"? ¿Por qué una historia de los inicios del Siglo XX y no una actual?
- Daniela, mi mujer, leyó una de las Crónicas de amor y muerte de Mónica Ambort y me dijo que ahí estaba mi novela. En la investigación histórica me encontré con una tragedia que podía ser todas las tragedias, un hombre que podía ser muchos hombres, un héroe imperfecto que podía ser cualquiera de nosotros. Al fin y al cabo, desenterrar y recrear una historia es tan fascinante como vivirla.

- Para la escritura de la novela debiste bucear en las hemerotecas y entrevistarte con familiares de los protagonistas de esta historia, luego de este relevo ¿cuál crees que son las causas por las cuales Romagosa y Bustos terminaron de esa manera? ¿Tenían otra salida? ¿Por qué esa historia es imperfecta?
- Yo no tengo más que conjeturas, y la intención de la novela es hacerse preguntas. Hay varias causas, el honor, la soledad, la falta de horizonte. Observándolo todo desde el mirador del presente es fácil decir que tenían muchas salidas. Lo de “historia imperfecta” tiene que ver con lo incompleto con lo que nunca se alcanza, con esa especie de utopía que suele desalentar a quienes la persiguen tenazmente y hasta llevarlos a la muerte. Pero la clave está en el pretendido heroísmo de Romagosa. Un hombre al que le faltó ese algo que tienen los héroes y por lo tanto fue un héroe incompleto, imperfecto. Su historia no podía ser más que eso.

- ¿Qué aspecto de la novela te interesó resaltar más: la época, los personajes, el hecho en cuestión? ¿Por qué?
- El hombre. Ese hombre que como dice Carlos Gazzera en la contratapa del libro, entregó todo lo que tenía: su profundo sentido de la justicia.

- Como figura periodística vinculada a la televisión, ¿has pensado en la transposición de tus historias a la TV o cine como conjunción dialéctica entre literatura e imagen?
- Sinceramente no. La literatura es un territorio suficientemente amplio, complejo y agradable como para pensar en otra cosa, por ahora. Quizás en un tiempo, quién sabe...

- En una entrevista te consultaron sobre que te hubiese gustado ser si no fueras periodista, a lo que contestaste "espero ser escritor algún día". Luego de la publicación de esta novela que ha tenido una excelente acogida en el público, ¿podrías considerarte escritor? ¿Cuándo crees que uno atraviesa esa barrera de ser "alguien que escribe" para ser un "escritor"?
- El otro día Guillermo Martínez, ganador de un premio Planeta y varios otros, con tres novelas, dos libros de cuento y varios ensayos escritos, decía que él no se sentía escritor, que aún estaba probando para escribir lo que realmente quería. Imaginate yo, que apenas si escribí un libro. Creo que escribir, cualquiera puede, digo que cualquiera puede ponerse una camiseta y jugar un partido y eso no lo convierte en futbolista. Al título lo pone la hinchada, el técnico, los dirigentes, los periodistas deportivos. Ser escritor no parece ser sólo una cuestión de voluntad personal.

- Supongo que luego de la satisfacción que te ha producido la publicación de "Romagosa. Una historia imperfecta" tendrás en mente algún nuevo trabajo iniciado o por comenzar, ¿nos podés adelantar algo?
- En breve va a publicarse una antología de cuentos referidos a elecciones, de varios autores y periodistas cordobeses, entre los que están Cristina Bajo, Reyna Carranza, Fernando López o Miguel Clariá. Por lo demás, estoy escribiendo una serie en capítulos para una revista mensual cordobesa y una novela que algún día, espero, verá la luz.

- ¿Qué expectativas tenés sobre esta presentación en Villa María?
- Las mejores. Poder conversar con la gente sobre el libro, hablar de la historia en la que vivieron los personajes, intercambiar opiniones. Siempre es necesario escuchar, para que la comunicación no sea unidireccional.
(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 13 de mayo de 2007.-

domingo, 6 de mayo de 2007

Marcelo Dughetti

EL SUFRIMIENTO DE ESCRIBIR
MARCELO DUGHETTI


Pareciera oprimirme.
Hace frío. Sobre el asfalto oscuro y húmedo la llovizna se suicida sin dar explicaciones. Escribo sucintas frases y debo detenerme.
La noche está oscura, la casa en silencio; sólo se escuchan algunos autos en la lejanía.
Dos de mis dedos deben abandonar su constante golpeteo contra el teclado para elevarse hasta mi garganta. Intento con ellos que el cuello de mi pulóver no me siga oprimiendo. En realidad, más que opresión es la impresión de estar con una soga perezosa al cuello... como con un collar imaginario que espera el momento oportuno para ceñirse.
La poesía es plausible de anidar en el lector sentimientos análogos al descrito. Ésta es una de las sensaciones que me asaltaron con posterioridad a la lectura del nuevo libro de Marcelo Dughetti: EL MONTE DE LOS ÁRBOLES SOGUEROS.
Un monte desde el que proviene un eco insistente que no parece detenerse, la treintena de poemas que lo conforman retumban en las copas de sus árboles y caen ante nosotros la soledad, el desamparo, el suicidio; pero también el sexo, la frialdad, la indiferencia, la incertidumbre... En este universo de 45 páginas, Dughetti nos presenta un mundo que describe elípticamente con dolorosa belleza, como dice Schmidt. La soga, quizás el elemento central del libro, recurre en los poemas de diversas maneras; puede aparecer comprada fríamente por quien se mecerá de ella, puede surgir de los gusanos que luego serán hermosas mariposas o puede ser tejida también por una araña; no importa como, el peligro está latente y puede ser mortal.
EL MONTE DE LOS ÁRBOLES SOGUEROS es un sorbo delicioso y lúgubre que deleita nuestros paladares habituados a estéticas del montón.


Desde EL DIARIO Cultura nos contactamos con Marcelo, quien nos regaló una enriquecedora entrevista, que reproducimos en parte a continuación.
- ¿Qué significa el suicidio para Marcelo Dughetti, hombre y poeta?
- Yo comulgo con la idea de Pavese en los diarios que forman ese bellísimo libro, inagotable, potente que es EL OFICIO DE VIVIR. Allí dice que “la idea del suicidio es una protesta de vida. Nada de muerte... no quería morir nunca”. Se hace presente la tragedia del hombre buscando su felicidad o creyendo que la busca cuando en realidad, empuja la piedra eterna de Sísifo hasta la sima de la montaña. Piedra que deberá empujar cada día de su vida. Hay vidas terribles. La piedra se transforma en un universo y nos aplasta con el peso de la desolación. Los caminos por los que se llega al suicidio son diversos. Lo señala Hernán Tejerina en un brillante artículo literario de la revista Recovecos cuando plantea, como dice Camus, que el suicidio, el hecho de matarse es confesar, confesar que uno ha sido sobrepasado por la vida. Después es interesante observar como los que rodeamos esa realidad de los suicidios nos convertimos en impotentes espectadores. Qué hace que asistamos a esa función macabra como sociedad sin intentar cambiar esas elecciones. Hablo como sociedad quiero decir que Villa María no tiene una política establecida, una política de estado que nos ocupe de este tema. No estoy seguro que se pueda evitar. Yo creo como dice Camus que la cuestión parte de la conciencia del absurdo de la vida y agregaría a ello la total soledad frente a ese sentimiento.

- ¿Qué te inspiró a escribir este libro?
- En primera instancia la soledad de la existencia. No depende necesariamente del abandono del estado sino de cuestiones muy íntimas. Cuestiones que se resuelven o no, en la capacidad o no de soportar la conciencia del absurdo de la vida. Pessoa dice en un poema “Intervalo doloroso” del LIBRO DEL DESASOSIEGO “Entre la vida y yo hay un vidrio tenue, por más que yo comprenda y vea a la vida no la puedo tocar”. Ese no poder tocar la vida esa sensación de impotencia me llevo a escribir EL MONTE DE LOS ÁRBOLES SOGUEROS. Además la impresión que me produjo años atrás la serie de suicidios que se dieron en Villa Maria y la región sin que nadie hiciera nada. Época de menemismo tardío, la gente comenzaba a darse cuenta lo que había costado la fiesta del sultán riojano. La mentira del uno a uno. Nada de producción en cambio desembarcaba el juego en Villa Maria, a producir mas desesperados. La droga se transformaba en mercancía de producción para nuestra ciudad y la trata de blancas en un emporio. Y todo esto por qué. Ni más ni menos que ese vidrio tenue. La conciencia del absurdo. Y el mal como un diablo entre las rosas si me permitís parafrasear al maestro.

- ¿Cómo fue el proceso de realización?
- Se escribe sin escribir. Nada misterioso, uno lo va cocinando internamente, lo va sufriendo, lo va pensando. El cuerpo va buscando la salida para el abismo de la creación. Es un salto a la nada. Yo por lo general no trabajo en papel, me siento frente al procesador y allí trabajo. La base de este libro se tejió en un ciber. Así en esa soledad del casillero, frente a la maquina, me sentí asfixiado y con esa necesidad de escribir que es incontrolable. Necesidad de salvarme. Escribo para no matarme. Luego corrijo y allí estoy escribiendo para publicar. Creo en decir y comunicarme, eso me permite seguir viviendo.

- ¿Para vos tu ciudad es un gran monte de árboles sogueros?
- El monte se establece a un costado de la ciudad, en su borde. Como un basural, como un cementerio. Se establece por la locura de los cuerdos felices, fenicios, tecnofundamentalistas a los que molesta la muerte cercana y sus caídos. El monte es una construcción burocrática en un escenario natural. Tiene su personal como toda burocracia. El sereno (el jorobado) y su mucama (Irene la puta) son un personal mitológico pero personal al fin. Al monte van los que no dan más. En este cuento la sociedad y su legendaria crueldad imponen un lugar para ir a morir y abandonar a sus hijos. A Villa María, la Villa María donde lo único que importa es la costanera, los palacios de vidrio y la iluminación céntrica, lo único que le falta es darte la soga, o mejor, como van las cosas seguro que te la venden.

- ¿Considerás que la literatura villamariense camina con una soga al cuello? ¿Qué crees que necesita Villa María y Villa Nueva para seguir promoviendo a los escritores?
- La poesía goza de muy buena salud en la Villa. Esta ciudad a dado poetas como Edith Vera y Alejandro Schimdt. Puede parecer en ocasiones que anda con la soga al cuello pero no es más que una pose. Es una ciudad de poetas más que de narradores y de muy buenos poetas. Por supuesto que después de Alejandro y Edith no se puede escribir para abajo. No puedo volver a escribir como Bruno Ceballos. Alejandro y Edith han subido el umbral, ahora hay que esmerarse por merecerlos. Por supuesto la influencia no debe acabarte, debe ser una posibilidad y un desafío. Lo que si me parece es que no hay muchos movimientos que reflejen ese interés de una sociedad por sus escritores. Por ejemplo de parte de la UNVM que tiene un profesorado de castellano todavía es muy poco lo que se está haciendo, y ojo es muy importante. Uno de los pocos tipos que intentó algo serio sobre la poética villamariense fue el Mgter. Carlos Gazzera y su equipo en el curso del año pasado. Fue un momento muy inteligente e interesante donde nos reunimos a aprender y debatir con fundamento sobre la literatura local y provincial. Profesorados como el Gabriela Mistral en letras tendrían que interactuar más con los escritores locales. Habría que editar más escritores villamarienses. Promoverlos, hacer circular su obra. La biblioteca debería comprar 30 ejemplares o más de cada edición de autor, para llenar las bibliotecas locales en cada barrio o de cada centro vecinal. Promoverlos con toda pasión. Nos hacen falta funcionarios con pasión en la cultura. Un tipo muy interesante en el rescate de los autores locales es Normand Argarate, su trabajo en el Corredor Mediterráneo es impecable.

- ¿Qué escritores locales lees?
- Yo admiro la obra de Alejandro Schmidt la leo con pasión. La ciudad le debe al poeta las obras completas. Es una publicación necesaria. Sería muy bonito tener desde SERIE AMERICANA en adelante, toda la obra de Alejandro compilada. Ese es un proyecto para cultura que ya debería estar en marcha. En general leo todo lo que sale de los escritores locales y lo que puedo conseguir, me nutro y aprendo. También hay escritores que no han conformado aún su obra y no han publicado y son muy buenos. Hay muy buena literatura en estado marginal. Te puedo nombrar a Natalia Gea y a los poetas músicos que conforman el grupo “La Tusca”, entre ellos, al querido Juan y a Marcelo Villarreal.

- Si tuvieras que hacer un pedido a la gente, ¿que le dirías?
- No se que decirle a la gente. Lean, eso les diría... cuando uno lee vive dos veces.



Marcelo Luis Dughetti nació en Villa María en 1970. Su intenso trabajo cultural comprende desde la coordinación de talleres de Teatro de Títeres y de literatura para niños y adultos hasta la actividad radial y periodística en diarios como EL DIARIO y PUNTAL de esta ciudad. Asimismo ha sido colaborador de la revista EL TÍTERE SIN CABEZA (UNC) y miembro fundador de las publicaciones LA ARAÑA DE CARBÓN y ARENA, ambas de Villa María. Actualmente es docente de la escuela Mariano Moreno. Como escritor ha publicado dos libros: ESA JOROBA DE BRONCE (2003) y DÓNDE CAYÓ ESTA MUERTA (Primer premio Provincial de Letras Glauce Baldovín en 2003); tiene inédito además un libro titulado HOSPITAL y otras producciones, como una docena de cuentos que versan sobre el imaginario villamariense y que los agrupó bajo el nombre de LA BICICLETA ROJA.
La presentación se realizó el pasado 27 de abril en la sede de la UEPC. Cerca de un centenar de personas acompañaron al escritor en este grato momento de socializar su tercer trabajo edito, el que vendió 42 libros en esa oportunidad, número más que memorable para la poseía villamariense. El poeta Alejandro Schmidt se encargó de regalarnos las palabras alusivas que hoy tenemos el placer de reproducir en estas páginas. En el evento acompañaron a Marcelo, algunos integrantes de “La Quijota” que interpretaron una versión del Fantasma de la Opera y una más que memorable actuación del grupo local “La Tusca”, quienes deleitaron a los presentes con bellísimas canciones.

(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 06 de mayo de 2007.-

domingo, 29 de abril de 2007

Fabián Polosecki, el eterno buscador

FABIÁN POLOSECKI
EL ETERNO BUSCADOR


* Las citas son de Fabían Polosecki exponiendo en Rosario en 1994


Colmado. De esa manera se podría sintetizar el estado en el que se encontró el Plateau de la Lic. en Diseño y Producción Audiovisual (UNVM) el pasado jueves por la tarde. Más de cien personas se dieron cita para participar de lo que llamaron “Jornada de Reflexión: El Periodismo Televisivo en Argentina. Fabián Polosecki y su lectura de la realidad”.
Los periodistas bonaerenses Ignacio Portela y Hugo Montero fueron los invitados por las cátedras “Diseño y Producción Audiovisual III” y “Perspectivas Teóricas de la Comunicación Audiovisual”, para que disertaran sobre este personaje de los noventa que dejó su impronta en el periodismo televisivo. Portela y Montero son los autores del libro “Polo: El Buscador” en el que exponen su investigación sobre la vida y obra de ese joven que hizo trasnochar a más de un televidente de la vieja ATC.
Diez años pasaron desde que Polosecki decidió arrojarse a las vías de un tren, el 3 de diciembre de 1996; pero seguramente usted lector, recordará quien fue Polo. Ese muchacho de pelo corto, cigarro en sus dedos y que caminaba con su campera negra por los lugares más recónditos y comunes de Buenos Aires. Yo no veía el programa, pero aún resuena en mi cabeza la voz de mi madre hablando de ese “tipo del programa raro” como solía decirle. Y es verdad que el imaginario social lo tenía como un tipo raro, oscuro quizás; pero Fabián Polosecki tenía luz propia, la que le permitía “ganarse” a la gente con que se topaba.

“Para nosotros hay un programa cuando hay un mito, no una información. Hay un programa cuando se dice que en Buenos Aires hubo buscadores de oro en las cloacas y es nada más que una sospecha, pero se encuentra al hombre que efectivamente busca oro allí y entonces ese hombre se convierte en una suerte de metáfora.”

La irrupción de Polo en la televisión fue con “El Otro Lado” en 1993 y extendió ese ciclo hasta 1994, al año siguiente lanzó lo que se denominaría “El Visitante”; ambos trabajos se ocuparon de darle la voz a los que no parecían tenerla. Personas comunes, como sus vecinos, el estibador de un puerto, los basureros, las prostitutas, los empleados de un matadero y toda esa gente aparentemente anodina.
Básicamente el desarrollo de esta actividad de extensión universitaria consistió en la proyección a pantalla gigante de un programa del ciclo de “El Otro Lado” y posteriormente de “El Visitante”, para luego dejar el espacio abierto a todas las consultas que pudiesen surgir por parte de los asistentes; entre los que se encontraban alumnos y docentes de distintas carreras, profesores, periodistas y público interesado.

“Hay algo peor que la angustia de la página en blanco. Algo peor que no tener ninguna historia que contar: es haber oído demasiadas, y no poder olvidarlas.”

Estas muestras fueron más que representativas de la manera de trabajar de Polosecki y de todo su equipo, que se componía principalmente de amigos de la facultad, noveles literatos y estudiantes de cine. Su programas, que tenía en su momento sus detractores y sus seguidores, emergieron en medio de un bombardeo de propuestas simplistas y pasatistas que pululaban (y hoy aún más) en la televisión argentina. Era una época donde la TV por cable estaba naciendo, donde el zapping empezaba a practicarse cada vez más y donde los que gobernaban la “caja negra” se ocupaban de buscar la gracia ridiculizando a la gente. En ese panorama de modorra, Polo arremetió con su ciclo que tajó la grilla televisiva con su estética muy particular. Su manera de trabajar se basaba en el total respeto (ver artículo de María Elena Ferreyra), encontrándose con los personajes más disímiles y aparentemente comunes, para entrevistarlos y por sobre todo ESCUCHARLOS. Su carisma personal lograba que se reuniese con las personas que desconocía y que éstas le abran su vida para él; pero nunca buscó el efecto, sino que toda esta gente común mostrara quienes eran, donde vivían, cuáles eran las cosas que les preocupaban...

“Para nosotros hay un programa cuando hay un mito, no una información. Hay un programa cuando se dice que en Buenos Aires hubo buscadores de oro en las cloacas y es nada más que una sospecha, pero se encuentra al hombre que efectivamente busca oro allí y entonces ese hombre se convierte en una suerte de metáfora.”

Luego de la proyección de los programas, donde el público respeto con sus silencios o acompañó con sus risas cuando la ocasión lo ameritaba, llegó el turno de dialogar con los invitados que respondieron a cada una de las preguntas de manera satisfactoria lográndose un productivo feedback entre los presentes y los asistentes. Los jóvenes alumnos, que en general se encontraron por primera vez con los programas de Polosecki, se mostraron muy interesados en los mismos y consultaron durante una hora detalles de la vida del periodista, de sus temáticas, de la estética que predominaba en los mismos, de los problemas técnicos con lo que se encontraban para realizar el ciclo, etc.
De esa manera cerró una jornada amena e interesante que le permitió a los asistentes vivir (para la mayoría) y revivir (para algunos otros), las producciones de hace una década atrás que marcaron la televisión argentina y que dejaron un legado para los futuros trabajadores de la TV como lo son los hoy alumnos de la renovada Lic. en Diseño y Producción Audiovisual.



RESPETO
Por Prof. María Elena Ferreyra

Este jueves tuvimos la oportunidad de profundizar y reflexionar en torno al trabajo periodístico de Fabián Polosecki.
Alrededor de 120 personas participaron de este evento. Alumnos y ex alumnos de la carrera, estudiantes de otras carreras y de otros centros de formación de la ciudad. Para que este encuentro fuera posible, fue imprescindible el aporte del Instituto de Ciencias Humanas de la UNVM y la colaboración de alumnos y docentes de la carrera.
La mirada periodística de Polosecki fue y es paradigmática. Si bien lo rodeaban condiciones de producción particulares, en medio de los cuales podía planificar y trabajar con exclusividad –junto a un buen equipo- en la realización semanal de sus programas, logró una estética periodística poco habitual en aquellos y en estos tiempos.
Entrevistar es un arte, eso lo saben los periodistas, los estudiantes y lo sabe el público, para quien una entrevista puede ser un fascinante viaje al mundo interior de un desconocido conocible o un frío diálogo sin mucho interés del cual el telespectador se eyecta con el control remoto.
Hay en Polosecki un trabajo prolijo, humilde y grande a la vez. Encontrarse con otros en una entrevista y hacer de ese diálogo un momento mágico y de contemplación, es un mérito. El otro, los otros, las personas que son entrevistadas aparecen en una dimensión compleja y completa a la vez y la sensación que experimenta el telespectador es que esas personas recorridas por “El Otro Lado” y “El Visitante”, son bastante parecidas a lo que se ve de ellas en la pantalla.
Probablemente haya algo de un primer abordaje al reality, algo de documentalismo antropológico y mucho de talento.
La comparación es casi inevitable. Ciertos programas actuales interesados también por la realidad y la vida de sujetos anónimos, pero con vidas nombrables, suelen apelar al marcado recorte elíptico, al efecto de posproducción que busca el ridículo y la risa como primer objetivo. Y también están aquellos que apelan al acercamiento de la cámara cuando la voz del entrevistado se entrecorta y aparece una lágrima valiosa. Son estilos distintos, que obedecen también a contextos de recepción distintos en los que los espectadores y el rating determinan en un mes, la vida de los programas, aún a costa de la exacerbación de lo promiscuo y de lo satírico.
Tal vez sea una aspiración romántica y a contramano de los tiempos y los recursos televisivos, pero revalorizar la actitud de quien trabajó el periodismo audiovisual casi artesanalmente bajo la premisa del respeto, aún haciendo televisión –con todo lo que de irrespetuoso porta intrínseca-, sea probablemente poner énfasis en cierto fundamento que todavía se puede enseñar y aprender: el respeto.
Respeto al otro que se brinda a las preguntas; respeto al propio trabajo, en una puesta compositiva y narrativa cuidada y atenta; respeto al espectador, primer y último objetivo de esas búsquedas, de las que tanto Polosecki como todos los que intentan comunicar sus ideas y sus miradas sobre el mundo tienen como límite, como puente, como fin.



FICHA TÉCNICA DE LOS EXPONENTES
HUGO EDUARDO MONTERO

Edad: 30 años
Títulos: Licenciado en Periodismo por la Universidad Lomas de Zamora (1999).
Colaboró en: Le Monde Diplomatique, Lezama, 5 Sentidos, Sudestada, El Espejo, entre otros.
Publicaciones: En noviembre de 2005 publicó “El periodismo urgente”; una recopilación de textos de varios periodistas y “Polo: el buscador” conjuntamente con Ignacio Portela.
Otras actividades: Docente de taller de periodismo. Actualmente cursa la Lic. en Letras


IGNACIO PORTELA
Edad: 28 años
Títulos: Licenciado en Periodismo por la Universidad Lomas de Zamora (1999).
Colaboró en: Nómada, Lezama, 5 Sentidos, Sudestada, El Espejo, entre otros.
Publicaciones: “Polo: el buscador” conjuntamente con Hugo Montero.


(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 29 de abril de 2007.-

jueves, 19 de abril de 2007

Quilmes Rock 2007

Luego de cuatro días cerró el festival de rock más grande del año
QUILMES ROCK 2007


Texto de Darío Falconi
Collage digital de Robinson Ríos



El domingo finalizó uno de los eventos musicales y artísticos más esperados y memorables del año. La cereza del postre vino de la mano de Aerosmith, Velvet Revolver y Evanescence, quienes fueron los encargados de ponerle el punto final a esta edición del popular festival porteño.

Durante cuatro jornadas consecutivas el estadio de River Plate albergó a miles de hinchas en donde se desarrolló el mejor partido del año: el Quilmes Rock 2007. Allí no había equipos disputándose una copa, y si los había todos bregaban para obtener el mismo resultado, la música tenía que ganar.
Así fue, habían pasado tres años desde que este evento no se realizaba en Capital Federal y la espera fue más que valedera.
¿Cuáles fueron las características principales de este mega-evento? Lo más destacable fue el emplazamiento de un escenario de cinco toneladas por donde desfilaron veinte bandas nacionales e internacionales, un sonido con 450.000 watts de potencia, cinco pantallas de leds donde uno podía apreciar lo que se estaba viviendo en el escenario que ostentaba impresionantes luces en estructura arácnida; pero la carnada más tentadora para el mordisco del público fue la visita de grandes bandas internacionales que pisaron por primera vez el país o hacía décadas que no lo hacían.
Desde las primeras horas del día la cola de fans era más que visible, llegando a ocupar más de 10 cuadras para esperar la apertura del Monumental. Mientras uno aguardaba ese momento, se percataba de que el público que estaba presente era de los más heterogéneo, desde los que venían a ver a Velvet Revolver con sus remeras de Guns N’ Roses; o el estilo dark de los que querían presenciar el show de Amy Lee (en su mayoría jóvenes que promediaban menos de 20 años); hasta las tres generaciones que querían disfrutar nuevamente con el show de Steven Tyler (que se olvidó de traernos a Liv), Joe Perry y toda su tropa.

· PASOS AL COSTADO
La grisácea tarde de domingo dio inicio con la presentación de los representantes locales; por un lado “Turf”, que se incorporaría tardíamente a la grilla de artistas para ese cuarto día; por el otro lado, los “Ratones Paranoicos”. El primero de ellos, intentó romper el hilo destilando sus canciones reversionadas y sus hits de FM, pero con resultado adverso; el público no hizo más que silbarlos, insultarlos y mostrarse completamente intolerante contra la banda liderada por Joaquín Levinton, quien le preguntaba asombrado al público el porqué no gustaba lo que hacían. Su voz estaba rota, arrastrada, quebrada por la mitad y no ayudó la soberbia con la que pretendía ganarse al público.
Absolutamente todo lo contrario sucedió con nuestros Rolling Stones locales, Juanse y los suyos hicieron saltar al público que hasta ese momento estaba inerte. Si bien es cierto que la gran mayoría de los espectadores no fue ese día a ver a nuestras bandas, fue admirable presenciar como el público los siguió, los cantó y los aplaudió. Los “Ratones Paranoicos” dieron un show donde desempolvaron temas de su larga carrera, fue un viaje de recuerdos y de alegría. Uno de los flashes que uno recordará de este Quilmes es el de ver a Juanse trepando por las columnas de sonido y avivando al público no sólo del campo, sino de las tribunas y plateas.

· REVÓLVERES EVANESCENTES
Polleras al estilo escocés, altos borsegos negros y musculosa del mismo color; ese fue básicamente el vestuario de la señorita Amy Lee que muchos seguidores y no tan seguidores recordarán de esa noche. Así salió a escena Evanescence, atravesado por estridentes ruidos de guitarras y poderosos golpes de percusión. Su lista de temas incluyó éxitos de “Fallen”, según ellos su primer disco (aunque hubo uno anterior) que vendió más de 14 millones de copias alrededor del globo. Algunos de los temas que el público ovacionó fueron “Lithium”, “Call Me When You´re Sober”, “Brig Me To Life” o “Going Under”.
Es sabido ya que el público argentino es uno de los más sublimes para recitales de esta característica; Slash lo dijo en varias oportunidades y después de presentarse junto al Scott Weiland y los “ex Guns N’ Roses”, no creo que haya cambiado de parecer. La banda yanqui de hard rock, arremetió con su rock duro demostrando que son excelentes músicos; sin embargo su estilo no termina aún de convencer del todo y muchos fans quieren volver a ver sus “Guns N’ Roses” y sus “Stone Temple Pilots”.

· NO QUIERO PERDERME NADA
Pasado el horario de protección al menor y luego de una espera de ensayos y pruebas que parecían interminables, quizás por el calor sofocante y la falta de aire que sentíamos los que estábamos pegados al escenario, se oscureció el estadio y el quinteto de Boston desplegó sus alas. Aerosmith otra vez entre nosotros regalándonos su experiencia de más de 30 años y la juventud de sus miembros cuyo promedio supera los 50 años. Desde el inicio explosivo con “Love In An Elevator”, los Toxic Twins (gemelos tóxicos, los llamaban por su adicción a las drogas) enloquecieron al público. La voz de Steven Tyler que pos operación de garganta sigue estando intacta y resistente a las locuras y los gritos que el líder de la banda ya nos tiene acostumbrado. Sin descanso alguno y con sus trapos colgando de su micrófono recorrió el escenario de lado a lado y de principio a fin; revolcándose en el suelo y bailando como sólo él sabe hacerlo. Su compañero de fórmula, que estaba vestido de rojo y negro lo acompañó a cada momento y hasta nos regaló “Stop Messin’ Around”, para luego terminar arrojando su guitarra al suelo y apalearla como ya es costumbre en sus shows. Tom Hamilton, Brad Whitford y Joey Kramer siempre estuvieron aunque brillaron en algunos momentos en particular.
Lo de Aerosmith fue una maquinaria de hits, como se dijo por ahí; y es que no faltaron “Crazy”, “Cryin’”, “Dream On” y una “I Don’t Want To Miss A Thing” cantada a dúo por Tyler y el público.
En definitiva, Aerosmith no hizo nada nuevo, su despliegue se basó en sacar éxitos escala-top-tens de todos los tiempos, desde su primer disco de 1973 hasta su producción más reciente; pero está claro que cuando una banda es clásica... es clásica y la fuerza con que arrasaron en esa noche de sofocante calor y humedad no será olvidada por muchos y por mucho tiempo.
Se fue el Quilmes Rock 2007, pero no cabe duda de que el ciento y tanto de miles de espectadores que asistieron durante las cuatro noches van a festejar largamente este tremendo golazo que sacó campeones nuevamente al rock.
(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS el jueves 19 de abril de 2007.-

domingo, 15 de abril de 2007

Entrevista María Eugenia Fiorenza y Carlina Segre

Reportaje a las realizadoras de
NUESTRA ALHAMBRA
documental sobre el ex Teatro Social y Cine Alhambra


Entrevista de Darío Falconi
Foto de entrevista por Julio Lépore


Cuando uno observa algunas de las imágenes que publicamos en EL DIARIO Cultura de hoy, no es de extrañar que nos interroguemos a sí mismos sobre qué lugar del mundo estamos apreciando, y esta aseveración sin exageramiento alguno. Más de un lector se sorprenderá al saber que esta hermosa infraestructura dotada de bellas pinturas arabescas en viejos tonos rojos, azules y dorados está aquí en Villa María, precisamente donde se emplaza el Asociación Española de Socorros Mutuos (AESM), al lado del Consejo Deliberante.
Esta obra se inauguró el 20 de abril de 1935 con el estreno de la película “La viuda alegre” y fue muy emotivo para los habitantes villamarienses que disfrutaron del filme en un recinto diseñado magistralmente por el arquitecto Francisco Salamone y decorado con la primera obra mural del genial y memorable Fernando Bonfiglioli.
El Teatro Social o más conocido como el Cine Alhambra vino cubrir una de las necesidades de un pueblo ávido de cultura, tal es así que en las sucesivas proyecciones, y como lo atestigua uno de los poquísimos documentos escritos conservados (Revista de la AESM, AñoIV, Nº43, Abril de 1935) “obligó a usar el cartelito de ‘no hay localidades’”.
Ese es el recuerdo que tienen las personas que vivieron esa época y que les dejó impreso en sus cabezas y corazones la magia de un espacio único. Luego, con el tiempo, el cine cerraría sus puertas y la hermosa casona de calle Mitre 87 comenzaría a caerse y descuidarse.
Contra esa adversidad, un grupo de alumnos de la UNVM que descubrió el lugar por accidente se puso manos a la obra y editó en 2006 un documental donde, previa una ardua investigación, muestran las distintas etapas y facetas de este lugar que es patrimonio cultural de nuestra ciudad y la región.
EL DIARIO Cultura dialogó con las responsables del proyecto, fragmentos de ese encuentro es el que reproducimos a continuación.

EDC: -¿Cómo se les ocurrió la idea de realizar este trabajo?
CS: - Nosotros cursábamos la materia “Actividad física y deporte” en la parte superior de la AESM y un día, mientras subíamos vimos un lugar increíble que estaba todo oscuro y nos encantó; a veces con mi novio tomábamos fotos con flash, para ver bien lo que era, hasta que fuimos a conocerlo. Estaba pintado con arte islámico muy similar a Alhambra y nos llamó mucho la atención un lugar así en Villa María. Empezamos a ver que la gente de acá no lo conocía, la misma gente de la AESM nos decía que por ahí iban chicos de la secundaria pero que no era muy difundido.
MEF: - Yo también tuve la misma experiencia que ella cuando subía por las escaleras del lugar y me preguntaba, ¿Qué es eso? Entonces le consulté a mi papá y él me respondió que era el Cine Alhambra, pero más que eso no me dijo porque era un cine que se había cerrado en los ’70; un lugar que se le empezó a dejar de dar importancia y empezó a caer en un descuido total. La idea que tuvimos era hacer un documental para que sea conocido y se lo valore como patrimonio cultural; si la gente no lo conoce y no lo valora corre peligro de que se pierda. No hay documentos, hay muy pocas fotos que la deben tener gente en particular, pero en la ciudad no hay un archivo histórico, no hay un registro cultural donde se diga acá están las fotos del lugar... la intención también es ir creando documentos para que esto no se pierda.

EDC: -¿Con qué dificultades se toparon para recolectar información?
CS: - Comenzamos a buscar información pero no había nada. Nancy, la secretaria del lugar nos permitió entrar en el archivo de ellos y revisar muchísimas actas, una tarea lenta; pero también buscábamos en la fecha en que se había inaugurado y en realidad no encontramos nada, porque seguramente ellos han hecho una carpeta pero que se perdió. Por lo tanto toda la información que pudiésemos conseguir era la obtenida del boca en boca. Empezamos a buscar gente que conocían a los protagonistas de aquella época y que ahora son gente mayor. Entonces, como queríamos hacer un documental sobre la historia del lugar no podíamos hacerlo porque no teníamos fuentes que nos avalen. Intentábamos hacer un trabajo histórico, ya que la historia se había perdido, queríamos que quede un registro; porque esta tarea es digital, vos lo dejás y en 100 años sigue, queda permanente, queda inmortalizado. Veíamos el riesgo de un lugar que estaba declarado patrimonio cultural, que no se estaba cuidando, eran cosas que se pierden en la historia de Villa María. La intención es que el lugar se proteja como patrimonio cultural, que el documental sea una herramienta; seguía esa intención pero iba a ser un poco más informal, hablar con los entrevistados que nos cuenten la historia... De ahí salió la idea de hacer ese clip donde el locutor habla como si fuera un registro de voz de radio de la época. El papá de María Eugenia fue el locutor, los chicos del sonido le dieron efecto y hasta las fotos se retocaron.

EDC: -¿Qué otros archivos revisaron?
CS: - Fuimos a la Universidad Popular y hablamos con Jesús Chirino para consultar si encontrábamos algún documento no importa si viejo o reciente; pero no se encontró nada. Nos dijo que revisáramos en algunos libros pero tampoco encontramos; lo único que hallamos, que fue facilitado por alumnos de nuestra carrera, un trabajo sobre todos los cines de Villa María donde pudimos rescatar algo. Luego de un libro de bocetos que posee Nella (la hija del pintor Fernando Bonfiglioli) un libro personal donde el artista iba relatando todos sus trabajos y vivencias. Allí encontramos un documento de la revista de la AESM cuando se inauguró el “teatro social”; él la cortó y la pegó en este libro. Había también un par de fotos chiquitas, que son las únicas fotos que quedan de como era el lugar; pero en general esa era toda la información “oficial” con la que contábamos. Un día Hugo Las Heras estaba rasqueteando y nos dijo que le parecía que debajo de la pintura que había le parecía que estaba pintado abajo; efectivamente era así. Hay un momento en el video donde se comparan una fotografía reciente y una de la época y se ve claramente como estaba pintado hace años atrás. Las Heras terminó de restaurar las tres paredes y lo hace prácticamente ad honorem, cobra sólo los materiales. Primero pasó un fijador porque cuando el llegó al lugar, podía pasar la mano y te quedaba la pintura en los dedos, dado que estaba pintado con clara de huevo y se borraba. Es un trabajo invisible, porque debe dejar todo como estaba antes, no es que él esta haciendo su propia obra, tiene que encontrar los pigmentos que sean iguales. Él está todo el tiempo con la parte que ya tiene humedad, que tiene la pared descascarada, de allí se llevaba muestra de pared para sacar los colores.

EDC: -¿Qué tiempo les demandó la realización completa de este trabajo?
MEF: - En siete meses y bastante tranquilo, porque el grupo era muy ameno; en un grupo de nueve, todos los roles estaban cubiertos y no demanda tanto esfuerzo como un trabajo de guión y escrito. La investigación era la parte más lenta y ardua, lo demás solo era ir y filmar. Con la gente prácticamente fue unir eslabones porque todos los que en aquel momento eran niños, ahora son gente grande.
CS: - Fue unir eslabones, porque cuando interrogábamos, nos decían “Vayan a hablar con Gómez el peluquero”, y nosotros les preguntábamos, “pero... ¿cómo se llama? ¿Dónde vive?” y nos contestaban “pero si es conocido, ustedes pregunten por Gómez, el peluquero y lo van a encontrar” (risas). Entones teníamos que salir por toda la ciudad a buscar a Gómez el peluquero y así. Esa era la gente que buscábamos, gente que tenía esos relatos maravillosos de la época.
MEF: - Para colmo, preguntábamos y tal persona tenía este problema de salud, la otra persona tenía otra cosa... Entonces se nos dificultaba más la cuestión. De toda esa gente fuimos entrevistando y seleccionando.
CS: - En el documental aparecen tres entrevistados, pero fue muchísima la gente con la cual hablamos, para ver la información que teníamos, buscar analogías, similitudes y armar la historia como debería ser con esos relatos que por ahí se contradecían y de allí tomar las personas más relevantes para que aparecieran en el trabajo.
MEF: - Lo bueno de esto es que estaban todos de acuerdo en que el lugar es importante, que era un lugar desperdiciado y que se debía hacer algo, entonces tenían las ganas; pero por ejemplo Nella nos tenía que hablar de su padre; Carlos Pajón nos hablaba de la arquitectura en sí y Las Heras nos habló del estado en que estaba, que lo movió a hacer el trabajo, nos contó la historia porque era la persona que más sabía sobre la historia del lugar...

EDC: -¿Cómo llegó el reconocimiento en la revista GUÍA REGIONAL DE LA CONSTRUCCIÓN?
MEF: - Mi familia tiene un amigo (Eduardo Cancé) que está dentro de la comisión del Colegio de Arquitectos, entonces yo le dije que quería alcanzarle el video porque consideraba que era de suma importancia para la cuestión arquitectónica e histórica de la ciudad y se interesó mucho. Luego recibimos una carta que el trabajo estaba muy bueno que iba a quedar en la biblioteca del lugar. Un tiempo después llegó Eduardo y nos entregó un ejemplar de la revista donde salíamos en tapa. Tuvo repercusión porque nos llamó un arquitecto de Bell Ville para invitarnos a dar una charla al respecto, sólo con leer la revista y sin ver el video ya se había entusiasmado.

La entrevista continuaba y el entusiasmo también provenía de ellas a medida que sorteaban las preguntas que el periodista les arrojaba; entusiasmo también cuando nos adelantaron que están haciendo las gestiones para que el documental se proyecte en la AESM para todos sus socios y la gente interesada. “La idea es hacer una muestra donde se venda el documental y que parte de las ganancias quede allí para que se continúe con las tareas de restauración y conservación” de este inmueble que es patrimonio cultural y que necesita de la gente.
Estos alumnos, ya profesionales, pueden estar más que satisfechos con el trabajo realizado y la comunidad villamariense debe agradecer este gesto y apoyar esta contribución a su cultura e identidad.



EQUIPO TÉCNICO Y REALIZATIVO
Título: Nuestra Alhambra
Duración: 20:53 minutos
Dirección: Carolina Segre y María Eugenia Fiorenza
Producción: Eliana Villalba, María Gabriela Vera y Mariana Britos
Fotografía: Lucrecia Rasseto y Ramiro Carrera
Sonido: Walter Carrera y Marina Pierdominici
Edición: María Eugenia Fiorenza, María Gabriela Vera y Carolina Segre
Posproducción de Audio: Walter Carrera y Ramiro Carrera
Locución: Nelson Fiorenza
Cátedra: Diseño y Producción
Docente a Cargo: Miguel Tristán
Carrera: Lic. en Diseño y Producción Audiovisual
Institución: Universidad Nacional de Villa María

Las directoras agradecen a sus familias, Miguel Tristán, María Elena Ferreyra, Esteban Valdivia, Pedro Martínez, Alberto Galende y todos aquellos que colaboraron y creyeron en el proyecto, hoy... una realidad.


“Nuestra Alhambra” es un DVD que recorre en 20 minutos la historia de esa casa, su arte arquitectónico, el pintor que la embelleció, el momento crítico del abandono y la restauración que se viene haciendo desde hace tiempo por el inmenso esfuerzo de Hugo Las Heras. Es un material, didáctico, cultural y educativo que Villa María no debe desconocer. Es un documental ameno con excelente musicalización, con riquísimas entrevistas a personas claves que sirven de pilar para sostener el relato como un todo; posee recreaciones como el relato de una crónica con la voz de la época o flashes interpretando a Bonfiglioli.

Para aquellas instituciones o personas interesadas en consultar este material pueden hacerlo, comunicándose vía correo electrónico con las autoras del mismo:
krocgre@yahoo.com.ar y geniolo4@hotmail.com

También está prevista la exposición del trabajo dentro del marco del “Segundo Encuentro de Documentales y Documentalistas” que se desarrollará desde el 16 al 20 de abril en el Cine Sud.

EL PATRIMONIO ES LA HERENCIA COLECTIVA CULTURAL DEL PASADO QUE PERMITE CONECTAR A LOS SERES HUMANOS DEL AYER CON LOS HOMBRES Y MUJERES DEL PRESENTE.

(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 15 de abril de 2007.-

domingo, 25 de marzo de 2007

Oliva. Tejidos, memoria e identidad

OLIVA
TEJIDOS, MEMORIA E IDENTIDAD


El pasado viernes, Oliva imprimió otra huella en su historia. Lo hizo una vez más, con la presentación en público de un libro de historias colectivas que van reafirmando la identidad de este pueblo, hoy pujante ciudad.
Ese volumen integra la segunda convocatoria que el Ministerio de Gobierno iniciara allá en el 2005, con la publicación de 91 títulos de las diferentes localidades que se encuentran desperdigadas por todo el territorio cordobés y que integraban una colección titulada “Historias Populares Cordobesas”.
En esta segunda edición, el Gobierno de Córdoba convocó a nuevas 75 localidades para seguir apostando a reconstruir el rompecabezas de la historia de nuestros pueblos, tal como si fuesen (y lo son) piezas de un rompecabezas aún mayor.
El acto de presentación se realizó en el Auditorio de esa ciudad en el que estuvieron presentes las autoridades municipales, escritores destacados, alumnos, docentes y público en general. Una jornada en la que se leyeron palabras alusivas se entregaron distinciones a las personas que trabajaron en el proyecto, momento donde no faltó la música y hasta la proyección de un video con múltiples imágenes de los protagonistas y lugares de Oliva que desataron el aplauso de los presentes.

EL LIBRO
OLIVA, EL HILO DE LA MEMORIA es el texto donde convergen las historias más disímiles de los pobladores de esa ciudad. Como lo aclaran sus autores en la introducción, no es el libro de la Historia de ese pueblo, porque ese libro ya existe. HISTORIA DE OLIVA es el libro póstumo de Edgardo Mosca el cual fue editado en 2004 y en el que diéramos testimonio de ello en la edición Nº 29 de EL DIARIO Cultura, del 14 de noviembre de 2004.
En otra senda, el volumen que hoy tenemos en nuestras manos y del que queremos dar cuenta mínimamente hoy, se ocupa de “aquellas historias, a veces poco valoradas, que pasan de generación en generación, que se transmiten de boca en boca, de padres a hijos, de abuelos a nietos, de vecino a vecino. Son esas historias que tejen la urdimbre de la vida cotidiana y social.” Quizás los autores no se equivoquen al decir que las mismas son poco valoradas; pero que no cabe duda de que son las más memorables, en el sentido de las más recordadas, las más populares y de las cuales al momento de reunirse con amigos, son las que primero afloran e inundan la vida de quienes las traen de nuevo al presente.
¿Quién de ese pueblo no recuerda la historia de “el negro, el campeón”? Ese toro que llegó a pesar 1.500 kg y que llenó de orgullo a sus habitantes cuando recibió los máximos galardones en las distintas exposiciones rurales. ¿Quién no recuerda a Eduardo Louzán repartiendo diarios con su carro azul? ¿Quién puede olvidar los “cuentos” a los que Don Pepe Haedo tenía acostumbrado a los parroquianos? De esta manera podemos seguir enumerando casos que dispararán la memoria de los olivenses por el tiempo, hasta reencontrarse en estos hechos pretéritos.
Pero para aquellos que necesiten de un envión más sugestivo, ilustran este libro de 123 páginas, una galería de imágenes para el deleite de nuestra retina; algunas de esas fotografías de la época ilustran la presente nota.

MEMORIA EN EXPANSIÓN
El escritor mexicano José Emilio Pacheco dijo alguna vez que “los libros no se terminan sino que se dejan”; en este sentido EL HILO DE LA MEMORIA no es una obra acabada, ya que aún queda mucho hilo para desovillar, para seguir tejiendo la historia de un pueblo que quiere afianzar su identidad, que quiere perpetuarse en la memoria de sus habitantes y en la memoria colectiva de una provincia tan importante para nuestro país.
La propuesta de un segundo volumen ya está esgrimida en la Introducción de este memorable libro para Oliva; dependerá de sus habitantes (portadores activos de esas historias y anécdotas) refrescar y actualizar la memoria para seguir entramando el futuro de este vecino pueblo.
(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 25 de marzo de 2007.-

domingo, 18 de marzo de 2007

Festival de Cine Mar del Plata 2007

MIRADAS sobre el
22º FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE
MAR DEL PLATA 2007


Dentro de unas cuantas horas más dará fin uno de los eventos culturales más importantes que se celebra en la ciudad de Mar del Plata durante ya más de 20 ediciones. Otra vez la “ciudad feliz” recibió a los cinéfilos, y al público en general, de todas partes. Durante 10 días ininterrumpidos todas las salas cinematográficas se colmaron para apreciar multiplicidad de trabajos que, como en la intro animada que se presenta antes de cada filme, desembarcaron para aglutinar en un núcleo convocante los diferentes estilos, estéticas, formas y cuanta característica pueda ocurrírsele para el deleite de nuestro paladar visual.
Este año encontramos, con gran felicidad, dos puntos que merecen destacarse para los villamarienses; por un lado y por tercera vez consecutiva, un contingente de más de medio centenar de alumnos y docentes de la Universidad Nacional de Villa María de la carrera Lic. En Diseño y Producción Audiovisual, se dieron cita en esa ciudad turística con el objeto de apreciar nuevas experiencias audiovisuales, generar contactos de vital interés y porqué no, disfrutar de la playa y el mar. En segunda instancia, destacar la presencia del documental EL MULA del cineasta y periodista de este medio Sergio Stocchero, que durante tres funciones a sala completa le mostró y demostró al público que es posible realizar producciones de muy buen nivel generadas desde el interior del interior, más precisamente de nuestra Villa María. Este aspecto sin duda es un aliciente para alumnos como los que hoy regresan a Villa María cargados de satisfacción y nuevas ideas para sus proyectos.
No nos queda la menor duda de que en un futuro no muy lejano serán ellos los protagonistas de esta película que hoy les toca observar; por lo pronto ya han tomado una postura totalmente activa al comentarnos sus impresiones del evento y que quieren compartir con ustedes.
Hoy cierra el Festival Internacional de Cine, pero a la vez es una nueva apertura; porque cada vez nuestra gente se acerca más a la industria del cine mundial… para representar nuestro pueblo y país, y eso señores hay que celebrarlo. ¡Salud!

Darío Falconi



EL CINE TE VUELVE A HACER FELÍZ
Por Maria Victoria Borghello


Es la frase que se escucha antes de que empiece cada película que se presenta en esta 22º Edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. La primera impresión que sentí al escucharla fue que la felicidad no solamente se encuentra en el cine, y además uno puede sentarse en la butaca de esa sala siendo FELIZ. Pero luego de visualizar varias películas me di cuenta que en realidad los organizadores no se equivocaban con este slogan, sino que lo empecé a sentir como el pensamiento esencial para esperar el primer fotograma, de ese mundo en el que el espectador pasará a formar parte mientras dure la proyección. Y es justo allí donde aparecen las emociones, los conflictos, las luchas internas, las sociales, pero lo que en ninguna falta es la intención de un cambio. Ese cambio indica movimiento, futuro, esperanza y también y casi como un destino ineludible la FELICIDAD como es en el caso de los ficcionales que los protagonistas arriban a su meta y en los documentales esa FELICIDAD se da al encontrar en el cine un espacio donde compartir distintas realidades y compartirlas. Y termino entendiendo claramente que un festival es mucho más que intercambio de culturas, encuentro con personalidades del oficio, intercambio de conocimiento, críticas y opiniones, es un “refugio” abierto de producción cultural cuyo objetivo es la FELICIDAD.



ENTRE IDAS Y VENIDAS
Por Alejandra Medina


Entre idas y venidas,
muchas caminatas,
esperar para conseguir entradas,
“AGOTADAS”…la palabra agotada,
conocer gente con estilo propio y aquellos que se creen ser del estilo Spilberg
Conferencias, clases magistrales, charlas debates, ficción, documental y sigue una larga lista.
Pero entre tanto alboroto un suspiro,
Y sin olvidar la inmensidad del mar
Y nuestra propia naturaleza tratamos de encontrar causas y consecuencias.
Para tratar de resumir todas las historias, imágenes y sonidos, de esta forma asimilar todo lo que se vivió y vio para asimilar a la vida cotidiana
“esa ficción que algo tiene de verdad”.



LA TOLERANCIA HACIA LA DIVERSIDAD
Por Robinson Ríos

Es comprensible entender que en un festival del nivel y del prestigio como tiene este FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE MAR DEL PLATA, exista para el gusto del espectador, un amplio margen de películas que no sólo se percibe en su numero, mas de 200, o en sus géneros, sino también en conceptos que van mas allá de cualquier estructura o estética tradicional. Muchos de los espectadores pueden no ser cinéfilos o personas relacionadas al mundo de lo audiovisual, pero como cualquiera de estos, hace su critica o análisis con respecto a tal o cual film y como pasa en la mayoría de los casos, especialmente este año, la libertad y tranquilidad de decidir que película ver y porque, no esta a la orden del día. Se corre para conseguir una entrada y en algunos casos solo queda un pequeño tiempo para leer algunas de las sinopsis de las películas de cada jornada, las cuales en muchos casos no aportan demasiado a nuestra finalmente sabia decisión.
Y ahí estamos, frente a una gran pantalla que nos muestra una joya del cine ruso, un extraño pero muy interesante film japonés, una sencilla película de amor cubana o un film que sin importar su procedencia, produce cada segundo que transcurre, la misma idea en los espectadores, ¿Qué estamos viendo?, ¿acaso nos confundimos de cine y entramos a uno que no pasa películas que están dentro del festival?, ante el disgusto, aburrimiento, incomprensión o simplemente duda de creer que efectivamente nos confundimos, nos ponemos de pie y nos retiramos de la sala, cuando aun faltan varios minutos para que culmine la película.
Pero, estimados lectores, efectivamente la película de la que nos retiramos, forma parte de la selección y programación del festival, y aunque nos pese, nos parezca injusto o en algunos casos, un error gravísimo, que podemos entender como mal gusto y degradación para la organización de nuestro festival, tienen su lugar de proyección y con el tiempo (corto o argo) pueden convertirse en películas de culto, que la gente en un primer momento no comprendió.
¿Quién puede decir, esto no es cine señores? ¿Quién puede decir que la filmación de un hombre sentado frente a un par de cámaras y leyendo un texto durante mas de 60 minutos, no puede convertirse en un film que recorra el mundo de festival en festival?



TRANSFORMANDO ESPÍRITUS
Por Luis Negretti
Si nos preguntamos porqué venimos a Mar del Plata por tercera vez consecutiva, la respuesta es variada. En primer lugar porque queremos seguir mostrando al resto del país y porque no del mundo que en el interior del interior de Argentina, en una ciudad que muchos desconocen existe una pequeña comunidad de teóricos y prácticos del fenómeno audiovisual. Nuestra responsabilidad para con nuestros futuros egresados es la de instalarlos y presentarlos en sociedad. Cincuenta miembros de esa comunidad que forma parte de la UNVM se desparraman durante tres días en toda la ciudad viendo producciones que no verán en ningún otro lugar y participando de cuanta actividad de divulgación se proponga, todos luciendo orgullosos sus credenciales que los identifica con la institución a la que pertenecen. En segundo lugar, y mucho más importante, es invalorable verles las caras y los cuerpos cansados por el trajín, pero el espíritu completo y transformado porque la Universidad (que independiente y muy lejos de su burocracia) los ayuda a cumplir uno de los objetivos: alentarlos en la búsqueda de la VERDAD, EL BIEN Y LA BELLEZA.



(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 18 de marzo de 2007.-

domingo, 11 de marzo de 2007

Entrevista a Marcial Giménez

ESPIRALES DE CONOCIMIENTO
Marcial Giménez




Recuerdo una noche en que sentado en uno de los bancos de la plaza Centenario, bajo los elevados faroles que la iluminan, me encontraba realizando alguna que otra lectura.
Allí estuve un largo rato, pensando, observando a los transeúntes y escribiendo algunas ideas que se me ocurrían mientras la noche se volvía plena. Todo se desarrollaba con total normalidad hasta que se acercó a mí un señor que me observó entretenido en mis quehaceres y llamó mi atención. Sin titubear me interrogó acerca de la luz y la lectura, y ese fue el inicio de una conversación que se extendió alrededor de una hora. Así, de esa manera, se sentó a mi lado y comenzó a revelarme la multiplicidad de proyectos que posee con sus 76 años. Estaba claro que la noche no nos alcanzaba para profundizar en los mismos, por lo que quedamos en volver a encontrarlos nuevamente.
Marcial Giménez es jubilado de un empresa constructora, fue sub-director de la penitenciaría, secretario del Honorable Conejo Deliberante en la segunda época de Salomón Deiver. Tiene dos hijos, el varón en Mendoza y su hija en nuestra ciudad. Trabajó en tres bibliotecas y su amor por el conocimiento, que acarrea desde toda su vida, lo impulsó como una fuerza interna e indomable a desarrollar lo que él denominó “espiralpedia”, una nueva vuelta de rosca a la ya clásica enciclopedia, complementándola y enriqueciéndola con carpetas sobre los más diversos temas. Los mismos se actualizan de manera diaria y permiten observar de manera clara y ampliada las diferentes evoluciones que se experimentan en cada área de conocimiento.
En la actualidad Marcial cuenta con más de 250 carpetas que sobre genética, inteligencia, memoria, mediocridad programada, botánica, nanotecnología, transhumanismo, ateología, sueños lúcidos, por nombrar sólo algunos. Todo ese conocimiento activo se conserva en carpetas con vivísimos collages que también arma él con el material de los mismos diarios y revistas de donde obtiene toda la información.
Su sueño es organizar un centro de conocimiento donde se agrupe, ordene sistemáticamente y clasifique la información y sea su aporte a la Villa María “ciudad del conocimiento.
Giménez recibió a EL DIARIO Cultura en su casa donde, rodeado entre libros, pilas de diarios por leer y sus carpetas, nos comentó de su gran proyecto: la “espiralpedia”.

– ¿Cómo se inició en este tema de recolectar información, agruparla, ordenarla y archivarla?
– Hace más de 10 años. Comencé porque no me convencían los coleccionistas de monedas o estampitas. Un amigo me decía que no sabía todo lo que se aprendía con ellas, yo tenía mis dudas. Yo provenía del colegio Rivadavia en la época de Sobral. La gente leía mucho, yo con un amigo intentábamos leer “La expansión del universo” de un tal Arthur Eddington que en ese tiempo era la novedad. La “Crítica de la razón pura” de Kant, entre otras. Yo empecé con esto cuando compré una colección semanal de jardín que salía con La Voz del Interior, pero después vi que me que quedaban un montón de cosas por ahí que yo señalaba con un lápiz rojo pero que después los tiraba. Así que se me dio por coleccionar eso también y después ya la locura fue tal que tengo 250 carpetas con los diferentes temas. Inicié con los inventores con un artículo que salió en EL DIARIO sobre Oscar Bauk y su invento de estabilizador cardíaco. Me gustaría realizar el centro de inventores en Villa María con un fondo, que sería un museo de invenciones interactivo como lo hay en París. Porque cuando en los diarios sale una noticia con el correr de los días es como que la gente se olvida del asunto. Tengo tres tomos con la información de los inventores de Villa María y su zona de influencia.

– ¿Qué es la Espiralpedia?
– Hace muy poco la gente de Clarín editó una enciclopedia, entonces empecé a ver algunas cosas. Suelo coleccionar y tengo material de cuando hacen diferentes congresos sobre lengua española, hay muchos lingüistas que aportan diferentes datos sobe la investigación, la definición de las cosas, donde debía ubicarse en la enciclopedia, etc... Maiztegui, profesor de la UNC, en una reunión que se llevó a cabo opinó que estaba un poco oprimida la idea pretenciosa de meter todo en un círculo cerrado y con ello poseer la totalidad del saber. La semántica de la enciclopedia, es decir que en un ciclo, en un círculo encierran todo el saber, es una pretensión que han tenido los ingleses cuando hicieron la Enciclopedia Británica o los españoles con los famosos diccionarios Espasa Calpe. El tema es que cuando han terminado de confeccionar la obra, ya hay cosas nuevas y más ahora que han desbordado ese círculo; entonces me inspiré en los espirales, en la matemática y en el cosmos con las galaxias espirales que forman dos brazos que van girando, brazos que crecen, pero que no vuelven al mismo punto de partida. Lo términos que aparecen las enciclopedias se han reducido y se ha descontextualizado, porque si por ejemplo uno busca la palabra “clonación”, sólo aparece un pequeño pedazo de lo que significa. En cambio, en un sistema como este (el de los espirales), ya no hay una opinión de la opinión de otro, los periodistas o los informadores de las universidades ofrecen esto que es de primera mano y que se transcribe en la prensa y diariamente uno lo va buscando y lo va recopilando. Tengo una “espiralpedia” de inventores del año tal y se van haciendo tantas carpetas de manera cronológica; es una colección de libros que se dan en paralelo a la enciclopedia común pero que no es una cosa cerrada. “Espiralpedia” es fluidez y rapidez en la transmisión de conocimientos. Todo esto lo complemento con libros, leo los temas de investigación de los que están en la cresta de ola y de esta manera s intenta estar lo más cercano a lo último.

– Es un trabajo muy arduo para una sola persona.
– Sí, pero he recibido satisfacciones; una de ellas fue que en el colegio, le dieron a mis nietas un tema para investigar: la clonación. Le pidieron a todos los alumnos que consiguieran información al respecto y todos rebotaron, porque en los libros se encuentra poco y nada. Esto sucede porque entre que un invento se descubre, se difunde, pasa a un libro, corre el tiempo y ya queda como desactualizado. Entonces mi nieta me pregunta sobre el tema de clonación y yo le fotocopié toda la información que poseía. El éxito fue bárbaro. La profesora se sorprendió y le consultó a mi nieta de que manera habían juntado tanta información y a mí esto me llenó de alegría. Creo que con el apoyo de jóvenes interesados por el proyecto la tarea sería más enriquecedora.

– Es notable la brecha que hay entre lo que sucede en la actualidad y lo que se da cuenta en los libros.
– Los libros que poseen las bibliotecas tienen 5 o 10 años de atraso, porque si vos pensás el desarrollo que ha tomado la ciencia y la investigación, nunca te ponés al tanto de eso. Pero hay más, por ejemplo algunos docentes de universidades, no tienen tiempo de leer, de investigar, de crear un archivo, de conectarse con todo lo nuevo que está saliendo; entonces el docente te está transmitiendo saberes de cuando se recibió de. Hoy en día es casi imposible que alguien se mantenga en la cresta de la ola, que sería lo ideal. Por mi parte pienso colaborar acercando a la biblioteca fotocopia de los temas más solicitados como el de la clonación, ingeniería genética o los viajes al planeta Marte.
(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 11 de marzo de 2007.-

domingo, 4 de marzo de 2007

Homenaje a Marta Parodi

HOMENAJE A MARTA PARODI




Hoy, tal como lo prometiéramos el domingo pasado, dedicamos íntegramente e íntimamente esta edición, a una de las trabajadoras de la cultura local más reconocidas: Marta Parodi. Y lo hacemos de una manera que nos llena de alegría, porque luego de realizar la invitación a los lectores de EL DIARIO Cultura la respuesta ha sido excelente; tal es así que por primera vez podemos extender nuestro suplemento dominical a cuatro páginas, para ensayar un humilde homenaje que la recuerde. Lo que sigue a continuación es un viaje de la mano de distintos textos, variedad de formatos y diferentes autores. Un recorrido que quiere dejar plasmado para la posteridad quien fue Marta Parodi para esta ciudad y su cultura. De esta manera escudriñaremos por las páginas de nuestro diario para encontrarnos con anécdotas que no merecen olvidarse y que dieron el puntapié inicial para perder el miedo a narrar; un encuentro más que emotivo cuando la casa de Edith Vera se incendió y se lloraba la pérdida cultural que ello traía aparejado; recuerdos de jóvenes (hoy adultos) que fueron alumnos y que las impronta de Marta les quedó grabada a fuego; también descubrirá usted lector, diferentes manifestaciones literarias como los sonetos y agradecimientos esgrimidos por colegas y compañeros, como así también un acróstico de alguien que no logró conocerla. Las producciones de sus alumnas del PEUAM, las que ella bautizó como “las amazonas del viento” no podrían faltar aquí; ellas se animaron a más y no dejaron pasar su oportunidad para elogiar a su profe de literatura. Se publica además una misiva proveniente de Córdoba donde desde otro taller de narradores prestan su hombro para llorar la pérdida de Marta, pero por sobretodo el hombro para apoyarse y poder continuar con Cuentoazul (el taller que coordinaba). También está impresa una carta redactada por la narradora con motivo de celebrarse el día del estudiante, en la que usted podrá notar la energía, fuerza y el sabor de su prosa que inyectaba a sus alumnas. En definitiva, las múltiples maneras del recuerdo están presentes en este mosaico textual que esperamos mantenga vivo el espíritu de esta gran trabajadora.
Darío Falconi



Respondiendo a la invitación a sumarse a la recordación de Marta Parodi, escribo mientras estoy haciendo mi programa de radio, y como "Cosas Nuestras" rescata la memoria de los villamarienses, es que me parece oportuno enviarles estas líneas. Ésta mujer, que abrazó la literatura y la docencia, con la misma dedicación que le dio a su familia. Madre de tres hijos, fue la maestra de muchos villamarienses, que hoy guardan un gratísimo recuerdo de esta profe fantástica.
Desde hace unos años, comenzó con una actividad maravillosa: la narración de cuentos. Y debo decir que en un momento muy difícil de mi vida, Marta sin proponérselo, me tiró un salvavidas cuando me estaba ahogando. Estaba yo padeciendo una durísima parálisis facial, lo que me imposibilitaba hablar con fluidez, y como mi trabajo pasa por la voz, estaba realmente jodido. Como salida laboral instale un bar, “La Clave”, que es el del Paseo de la Villa. Marta llego un día al bar para pedirme permiso para venir una, dos veces al mes a contar cuentos por la noche. Me dijo que vendrían 15 o 20 personas cada vez, y que cada una de ellas contarían un cuento, una historia. Me pareció muy lindo y a los dos o tres días, se armó la reunión. En la primera y en un momento, Marta dice " El propietario del bar es un gran narrador...un buen contador de historias...te invito -me dijo mirándome-a relatar alguna de esas historias que contas en la radio...". Me sentí muy bien, y también muy asustado, porque no es lo mismo la soledad de la radio, a que las audiencia este ahí, delante tuyo. Conté la historia, se rieron mucho, también se emocionaron, y finalmente me aplaudieron.
Ese fortuito encuentro de narradores que Marta Parodi organizó, me dio la posibilidad de demostrarme a mi mismo, que podía, que estaba vivo. Por esto que les cuento, y por muchas otras; Marta donde estés, seguro desde la estrella del Principito, sabrás que te recuerdo con cariño y gratitud.

Richard Kamienski



SONETO SIN FIN
A la memoria de Marta Parodi
Di Marta. Dinos las palabras. Canta
el cuento de la vida. El relato
de lo que vive, duele y sueña hasta
el último prodigio en este rato

que duran el juego y la esperanza.
La espera por el asombro y el pacto
de límpida entrega a la enseñanza
de la luz, la semilla y de los astros.

Muéstrame amiga, el puñado de abejas
de Edith y el café tibio de Aracilde
que tu música habite en las orejas

de los duendes de la siesta, y al irte
la puerta deja abierta a estos versos
ya que nos cuentas todo el Universo.

Mario Moral
26-02-2007



Quisiera poder escribir lo que a Marta le gustaría escuchar y para ello recurro a un texto que no habla de ella sino de esta obra suya que nos abrió las puertas a la “Narración oral” y más… El Taller “CUENTOAZUL” perteneciente al P.E.U.A.M. de la Universidad Nacional de Villa María. Ella eligió muy contenta esto que yo escribir, porque reflejaba lo que Marta quería lograr.
“Ingresar al Taller de Narración Oral Cuentoazul es abrir una puerta y sorprenderse por lo que se encuentra. Si bien todos soñamos con narrar, ese no es el límite sino más bien la oportunidad para acceder a experiencias riquísimas, inolvidables”.
“Escuchar cuentos, anécdotas, historias en la voz de grandes y famosos, o de una compañera que ingresó ayer y se anima.”
“Aprender a decir, atreverse a expresar con movimientos, incorporar gestos.”
“Empeñarse en memorizar estructuras, en recordar palabras claves, en respetar la esencia del cuento, a nuestra edad es un desafío enorme.”
“Internarse en la vida de los autores y sus obras, descubrir secretos, valores, sentidos.”
“No puedo dejar de mencionar nuestro contacto permanente con la obra de Edith Vera, gran poeta villamariense siempre presente en la palabra de nuestra profesora, que siempre tiene algo para decir de ella…”
Pienso que el deseo de Marta es que contemos otro cuento…

Magdalena Kolm de Reale
Alumna del Taller de Narración Oral
P.E.U.A.M. – U.N.V.M.



Quiero en primer lugar agradecer a El Diario Cultura por la oportunidad de participar en este homenaje a la querida Marta. Fue mi profe de Literatura en 2º y 4º año del secundario en el I.S.B.R., hace veinte años, pero parece que fue la semana pasada cuando con muchísimo esfuerzo se cargo a treinta y cinco adolescentes de 14 años y los llevó a presenciar en la ciudad de Córdoba lo que significó mi primer obra de teatro. También parece que fue ayer cuando entre los mismos 35 eligió mi redacción como la mejor del grupo y la leyó públicamente llenándome de orgullo. Parece que fue ayer cuando los mismos adolescentes, asado mediante, nos juntábamos en su casa para conversar de sueños y anhelos. Y también parece que fue ayer que nos cautivaba en sus clases acerca de cuentos, libros, escritores y géneros literarios. Por su profesionalismo, compromiso y calidad una digna heredera de Sobral.
En ocasión de un encuentro de narradores organizado por la U.N.V.M., tuve la oportunidad de conversar con ella por unos minutos y recordarle de estos gratos hechos, en esa oportunidad tuve la dicha de agradecerle expresamente por toda su amor a la docencia y por la influencia que había generado en mis prácticas. Estoy convencido que desde donde ahora está se encuentra reconfortada por el reconocimiento de sus compañeros, amigos y ex alumnos.
En mi nombre y en el de mis compañeros de aquella época, GRACIAS MARTA, UN MILLÓN DE GRACIAS.

Luis Negretti




RECORDATORIO A
MARTA CASABONA DE PARODI

Comienzo mi homenaje de admiración y respeto a la educadora, a la maestra dueña de su oficio, a la escritora y artesana de la cultura MARTA CASABONA DE PARODI diciéndole gracias. GRACIAS en todos los tonos y con todas las mayúsculas por lo que nos dejó con su tarea pedagógica, educativa, de recreación, simpatía y amor.
Gracias por sus libres, sus múltiples actuaciones como Jurado en diferentes concursos de poesía. También el reconocimiento a esta pregonera del arte, jugadora de imágenes y de hermosas palabras, por su presencia alentando a los que a veces hacíamos cosas aún pequeñas en y bien de nuestra cultura.
Vaya también mi testimonio de gratitud por ayudarme a transitar los senderos del cuento, descubrir los tesoros ocultos que hay en ellos y disfrutar de ese mundo de fantasía que Marta creaba con sus inolvidables relatos.
Y sé que también la ciudad toda en lo que tiene de bueno y sensible le dice gracias, mientras el duelo nos convoca en esta despedida que nos ha dejado una sensación de vacío y angustia, aún, cuando nos queda el mejor recuerdo de esta muchachita que vino desde muy pequeña de Colazo para establecerse en Villa María a vivir su profesión, casarse con su Daniel, tener sus hijos y dejarnos su mensaje que trasciende y dejó huellas.

Puqui Charras



A MARTA, CON AMOR
Y allí estaba Ella sentada en el escenario del teatro Federico García Lorca diciendo las palabras que Edith Vera había puesto en la boca de Sixto Duran, el herbolario; haciendo el recuento de una vida que se iba apagando, una vida llena de todo lo que el aire, la lluvia, la tierra, el sol y las hiervas le habían enseñado. Y ella con su voz suave las iba diciendo. Desde ese día, fue como el hada madrina que con su varita mágica de palabras fue cambiando mi vida. Me permitió compartir lugares a su lado, momentos de risas y lágrimas.
Me enseño a enfrentar los miedo que como diría Graciela Cabral (escritora muy admirada por Marta) *"Pero por ahora -nada más que por ahora- el miedo se aquieta. Y una vez más son las palabras las que me salvan de la muerte." "Con ellas pude tapar los miedos, armar mis fortalezas contra los desconsuelos y las pérdidas". Ella, con su ejemplo, sus miradas y su sonrisa amplia fue iluminando mi alma.

Mariposa de mil colores
despliega tus alas al viento,
recorre los espacios de luz
y llénalos con tu risa.
Allí donde no existe el tiempo
allí donde sólo el calor recorre tu cuerpo.
Vuela, vuela alto.
Vuela siempre.


Clara Orfila
* Extraido del libro "la emoción más antigua". Graciela Beatriz Cabral






RECORDANDO A LA SEÑORA MARTA PARODI
No éramos amigas, nos encontrábamos en eventos culturales, nos saludábamos. Hablábamos pocas palabras, pero quiero narrar una anécdota. Siendo las diez de la mañana, viniendo de una reunión de Asistencia Pública, caminaba por calle Catamarca y me encuentro de pronto con camiones municipales tratando de sacar escombros y cosas quemadas de la casa de Edith Vera (fallecida ya) que habría sufrido un incendio y que estaba desocupada. En la vereda, con el rostro pálido contraído estaba la señora Marta Parodi, me arrimé a ella y me comentó con gran tristeza, con rabia escondida, están tirando la riqueza intelectual y el patrimonio cultural a la basura (sentíamos lo mismo). Me arrimé al señor Labiñac que estaba al frente de la tarea, y le pedí permiso para que nos dejara entrar a rescatar algo de lo que quedaba de ese tesoro que nos pertenecía a todos, nos autorizó y entramos.
Entre muebles quemados, basuras, escombros, escarbando entre residuos de papel quemado, encontramos un cuadernillo semiquemado escrito con versos inéditos nunca presentados, laminas, bosquejos de sus dibujos en papel arrugado y un lápiz viejo cortito que seguramente había usado Edith para escribir sus cuentos. Temblamos las dos ante la conquista del rescate. Algo nos unió, la admiración que sentíamos por la escritora, con las manos sucias por el negro del hollín salimos de la casa. Mostrábamos lo que llevábamos y nos fuimos caminando en silencio hasta la esquina, ella me dijo que querés vos de todo esto, nos abrazamos y lloramos, nos unió el mismo sentimiento; le dije llevalo vos, está en buenas manos, nada va a desaparecer y quedamos de encontrarnos de nuevo. Hoy al sentir su desaparición creo que se vuelve a perder la sabia del lenguaje, la poesía, la cultura que posee esta ciudad para entrar en los recuerdos.

Nélida E. Venturini



ACRÓSTICO PARA MARTA PARODI
Mujer de sueños ya soñados,
Andante de caminos ignorados
Regresabas cual pájaro a su nido,
Trayendo cuentos inventados,
A quien quisiera prestar su oido.

Partistes golondrina presurosa
Aún sin llegar a ser Otoño,
Raid con paisajes muy hermosos,
Opalo multicolores y sin dueño,
Disfrutá de los silencios, …allá en la,
Inmensidad de los sueños.

Miguel Ángel M.


Córdoba, Febrero 18 de 2007.-



Queridas narradoras de CUENTOAZUL:
En nombre de La Magia el Cuento y en el mío propio, nos unimos a ustedes en este momento de especial congoja.
En verdad, hemos perdido no sólo una gran docente, también una gran persona y mujer.
Brújula entusiasta, dotada de sensibilidad y gran capacidad creadora, líder indiscutible, supo generar, sembrar y difundir la narración de cuentos, dejando una estela palpable y valiosa en todas ustedes.
Sin dudas, el vacío que dejó Marta será difícil de llenar, pero pienso que en su memoria deben continuar las huellas que dejó marcadas.
¿Cómo hacerlo? Será un camino espinoso pero que tendrán que transitar, para que su obra no se diluya, sino que se continúe en cada cuento, en cada narración que hagan; sin dudas como Ella lo habría deseado.
Desde Córdoba, La Magia del Cuento se hermana con Cuentoazul y cómo una continuidad de afectos, estaremos en contacto para que la belleza de la palabra hecha relatos siga vigente.
Nos envolvemos en un fuerte abrazo solidario, compartiendo este difícil momento.

Lida Carnevali de Virga
caperucitacuenta@hotmail.com




A MIS COMPAÑERAS DEL PEUAM
11 de setiembre de 2004

Queridas amigas:
Déjenme decirles hoy lo que siento al compartir con todas esta noble tarea que hemos elegido para disfrutar mejor de nuestra madurez.
Déjenme contarles que mi emoción se renueva cada día, cuando pienso en cada una de ustedes; cuando trabajo para mejorar lo que se puede hacer, y de esta manera llegar con lo nuestro a los más lejanos rincones. (¡A cuántos rincones nos falta llegar todavía!). Cuando pienso en la labor callada de las que tratan con vehemencia de que el grupo mejore y lo hacen desde cualquier maderita de su abanico e posibilidades, desde los más diversos ángulos: mejorando sus técnicas narrativas, contando, estudiando, investigando, jugando, acompañando, opinando, divulgando, apoyando, publicitando, alentando, comprendiendo, ayudándose mutuamente… Y tanto más que aquí no se alcanza a decir.
Cuando el primer año (2002) muchas se animaron, fue maravilloso. Yo las llamé “las amazonas del viento”, porque las vi luchar con todas sus fuerzas contra los miedos, la vergüenza, la timidez, la sofocación que nos arrasan como un vendaval cada vez que contamos. No es fácil, pero es necesario ese bendito miedo. Dicen los experimentados que si no fuera así, nadie progresaría en estos asuntos, que no pertenecen al teatro, pero que se parecen a él.
Este año tuvimos nuevas amazonas… ¡Tan valientes!
Cabalgaron, y sus cabriolas de jinetes nos llenaron de alegría. Es la cobija que necesitamos, porque no hay como el calor del grupo entero para hacernos sentir bien.
Mis palabras de hoy apuntan en especial a las que todavía no.
Alguien me dijo hace poco. ¡Pero esa narradora es un monstruo! Lo dijo con cierta angustia, o timidez, vaya a saber… Sí. Tiene razón. Es muy buena. Pero al principio se la veía con tanto miedo como a ustedes, las que ahora son “innarrantes”. No debemos pensar. NO DEBEMOS PENSAR: “buenas” o “malas”; “mejores”, o “peores”. Eso origina la competencia. Y la competencia corroe el alma, como la vida nos lo ha demostrado reiteradas veces. Nunca seremos la “peor”, tampoco “la mejor”. Somos “la que se anima” o “la que no se anima”; “la que disfruta contando” o “la que no puede disfrutar” (¡Ay!).
Queremos que nuestras amazonas (las que cuentan), sean cada vez más. Que nos acompañen a beber el viento, a mover las cortinas para que el aire se llene de perfumes y se apreste a soportar nuestro vuelo hacia el “país de las estrellas. Regalémosle un cuento a esa compañera que tanto nos hizo disfrutar. No pudo negarle lo que hizo por mí. ¿Qué no lo voy a contar tan bien? Pero… ¿Quién m asegura que ella no disfrutará el mío más que yo el suyo? No debo juzgar cantidades ni calidades. Sólo sentir. Sólo ofrecerle mi palabra, mi regalo, mi propio y único “don de amor” Después lo empaquetaré con papel de los sueños y lo ceñiré un moño de maravillas, para regalarlo también a los niños… a los jóvenes… a la humanidad entera, que con él se hará más grande, más justa, más buena cada día.
Todo mi cariño y


¡¡¡Feliz día del estudiante!!!


Marta






(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 04 de marzo de 2007.-