miércoles, 11 de enero de 2012

Lecturas de Verano 2012. Primera entrega



LECTURAS DE VERANO 2012
Primera entrega


Durante los meses de enero y febrero de cada año, aprovechamos la ocasión para mostrarles a los lectores de nuestro suplemento, las producciones literarias de escritores de Villa María y la Región. Este es un momento en que hacemos una pausa a nuestras habituales notas y entrevistas, para disfrutar del placer de la lectura literaria.
Iniciamos el primer domingo hábil de este nuevo año, presentándoles a tres poetas de la ciudad que han editado reciénteme nuevos libros. Hablamos de Eduardo Cichy con “Fauna”, Fernando de Zárate con “Instamatic 25” y Magdalena Castro con “Es todo lo que ofrezco”.
Lo que sigue es una de las lecturas posibles a estas publicaciones, intenta contarles a ustedes de qué trata cada texto, para finalmente, ofrecer una selección de obras de cada libro y autor.
Empezamos hoy y continuaremos en las próximas ediciones. Quienes deseen acercar sus trabajos para las “Lecturas de verano 2012” deberán hacerlo, únicamente, vía correo electrónico a la dirección de nuestro suplemento.
Hasta el próximo domingo.



Darío Falconi


LOS BICHOS DE EDUARDO CICHY
“Fauna”. Así, de esa manera, Eduardo Cichy llamó a su último poemario. En él, compila de manera orgánica y temática aquellas composiciones que guardan relación con lo animal en sí mismo, pero también lo animal intrínsecamente ligado a lo humano.
A través de una huella humana impresa en la arena, se nos anuncia desde la portada de este libro, el guiño literario que nos hace este autor tan ocurrente. Cichy logra establecer una finísima relación entre los actores de cada verso con las actitudes de nosotros mismos. ¿Cuánto humano hay en cada reflejo animal, cuánto animal hay en cada actitud humana? Desde el inicio el autor plantea situaciones para pensar(nos). En versos breves y certeros nos muestra, en cada poema, un momento que se cierra con el verso final, pero que logra completarse en plenitud, en ese instante en que nos ponemos en situación y podemos proyectarnos a través de las palabras.
Cucarachas, ratas, serpientes, gusanos, arañas… esos insectos a los que muchas veces tememos o aborrecemos, están aquí presentes para su defensa poética, para comprender sus realidades, en la que muchas veces el ego humano, la soberbia de creernos nosotros y nada más que nosotros, hacen que los sintamos como peligrosos; cuando en realidad no son ellos quienes nos amenazan, sino nosotros a ellos. Dice el poeta en uno de sus escritos: “Ahora comprendo /porqué las ratas / trajinan por los tirantes // es que más abajo / estamos nosotros.”
Para aquellos que aún no sepan quién es Cichy, le diremos que además de ser un prolífico poeta y narrador, es el editor de sus propios textos en los que permanentemente busca nuevos sentidos y maneras de decir las cosas. Así es “Fauna”, su bestiario, un animalario que despliega en un tapete, veintisiete composiciones que ofrece a los lectores como las artesanías que exhibe en su puesto de artesano ambulante.
En “Fauna” se hace presente la carne, la sangre, la ferocidad, la estupidez… y así podríamos seguir mencionando elementos que aquí se contienen; pero no se asuste lector, en el prólogo, las palabras del poeta ya nos tranquilizan: “sólo es un libro de poesías”.


FERNÁNDO DE ZÁRATE PARA REVELAR
Emulando el ojo crítico con que los fotógrafos recortan el mundo para nosotros, el poeta, logra plasmar en versos, instantáneas de un momento efímero, imperceptible muchas veces, para nuestros ojos.
En “Instamatic 25” Fernando de Zárate agudiza su visión de poeta para mostrarnos momentos de una ciudad que le pasa antes sus ojos, pero que no lo deja indiferente. Sentado en su mesa de café, logra percibir como la Villa María de su infancia, de su juventud y de su adultez va mutando, para su agrado y muchas veces para su lamento. Sus versos nos cantan la cotidianeidad de una ciudad y la de sus personajes, que son los que solemos cruzar a diario en nuestra travesía por las calles.
Por su lente se aparecen: empleados de telefónica bajo el abrazador sol de mediodía, que  suben por escaleras que “no encamina(n) / al cielo”; se aparece “Cachito Corazón / (a quien) le salió / la muerte al cruce / en el Bulevar Alvear”; niños anónimos que cercanos a la medianoche “juegan al fútbol / con cajas de cartón / desarmadas a patadas” o pintorescos “hombres / de Senegal / (que) parados en la esquina / venden /relojes / collares / anillos / cadenas”.
La cámara del poeta es aún más poderosa que la del fotógrafo, porque además de inmortalizar momentos de la actualidad permite retratar imágenes del pasado. Así lo hace cuando expresa en uno de sus poemas que “Francis / cruza la calle / bufanda azul / y casco en mano // la ciudad / -no ésta- / la que se fue / la que no miró / la que capturó / sus ojos / está intacta en su cámara / preservada sólo / por sus fotos.” Pero aún hay más, la cámara del poeta permite retratarlo en sí mismo, en momentos que han marcado su vida, como lo fue desempeñando su rol como docente rural que lo llevó a trasladarse como un llanero solitario por las pampas cordobesas, “Un 3 CV amarillo / me aseguró trabajo // veinte años, // en la ruta / nunca / pasaba los ochenta-hora // era modelo ´74”.
Encontramos aquí a un de Zárate menos críptico al que estamos acostumbrados. Este nuevo libro no sólo expone nuevas creaciones, sino que muestra un nuevo estilo en su escritura, totalmente diferente a sus anteriores poemarios. Para ello de Zárate viaja al pasado y rescata de sus recuerdos la vieja Instamatic 25 que le fuera regalada y vuelve a la actualidad para tomar y revelar las imágenes que han calado hondo en su interior.


MAGDALENA CASTRO, DERRUMBANDO FRONTERAS
Recién salido del horno, como un pan que se “amasa (…), madrugada de por medio”, Magdalena Castro nos presenta su nuevo poemario, luego de varios años de su anterior “Después de mí”. Y el tiempo da cuenta del cambio, de cómo esa masa poética leuda mejor a través de los años, de cómo trabajando la palabra se logran mejores resultados. Un crecimiento que, en parte, es estimulado por la tarea de taller, y por el otro, el deseo de la escritora de superarse en cada verso, en cada palabra que se plasma en el papel.
 “Es todo lo que ofrezco” pone sobre la mesa casi una treintena de composiciones en los que la poeta se irgue y desde su mirada amplia, nos habla del amor que ya no regresa pero que se ha convertido en esencia intrínseca a su ser; que nos grita el dolor del  desgarro que queda atrás y que es preciso superar; que intenta romper el estentóreo silencio y acallar el llanto de los perros que se cuelan en la madrugada… este poemario es, además, la expresión de una mujer que, a pesar de los escollos, sigue adelante “como una hormiga cargando su palabra”.
Dice Magdalena Castro en su poema XXV “soy otra. / Escarabajo / que sortea / arenas / y heladas. // Soy otra. / Balbuceos / de hojas / y de orugas. // Soy otra. / Existencia / sin quejas; / calla / olvida / sin mirar / hacia atrás.” La capacidad del poeta de ser uno mismo y transmutarse en lo demás le posibilita decir las cosas de las formas más diversas. Susana Zazzetti, poeta, profesora y tallerista, ha dicho que “Magdalena Castro -poeta en esencia- camina por el mundo de la literatura y observa con su yo poético, la soledad, la indiferencia y el hastío que pueblan toda existencia humana. Su estilo particular -salvador ó condenatorio- habla con la seguridad y la transparencia de la persona que encuentra la certeza en la palabra. Poesía que se despoja de todo sentimentalismo uniforme y se convierte en libertad poética interna y externa para representar realidades fuertemente contrastantes con toda retórica. Esta edición de 28 poemas, de verso libre, sin grandilocuencia, va desde el dolor hacia el amor - ternura, como un ángel salvador que derrumba fronteras.”
Magdalena Castro nos ofrece más de lo que dice ofrecer. Su último poema logra concentrar en pocos versos la esencia esparcida a lo largo de libro: “es todo lo que ofrezco: / palomas en vuelo, / caballos blancos, / ventanas abiertas; / y un pie / bendito / que aplasta / a la serpiente.”




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Poema XXVI
Magdalena Castro

No vi llorar
al hombre

ni suplicar
piedad
ni olvido

ni en su mirada
orgullo,

ni maldecir
las voces
que lo hirieron.

         Vi
un
hombre que carga
oscuros laberintos
con su peso.


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Poema X
Magdalena Castro

Se mira
sigilosamente
en el espejo
turbio.

Busca un hueso
pero encuentra
tan sólo
un remolino
que desfigura
su hocico.

Cabizbajo
se va
como vino

con las tripas vacías.


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XX
Magdalena Castro

Verano
Reptiles en urdimbres,
masajeando el suelo.
La tierra con sudor
de sombras.
Y el arroyo que apenas
se sentía.

Y yo ahí

entre el cielo
y las piedras,
la fuerza del viento
me traía
el calor de una voz.


* -  * -  * -  * -  * -  * -  * -  * -  *



Alrededor
Fernando de Zárate

noche de calor

en el departamento
de enfrente
la viuda
en su radio escucha
a Paul Anka

alrededor
duermen vecinos
en los patios

lejos,
autos policiales
taladran el silencio
             con sirenas
         yendo
quién sabe dónde.


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No
Fernando de Zárate

en el paso
a nivel
de calle Mendoza
para incomodidad
de transeúntes
construyeron laberintos de caño
que pintaron
rojo y blanco
a ambos lados
de la barrera

es sabido

ahí
no estará nunca
el Minotauro.


* -  * -  * -  * -  * -  * -  * -  * -  *

Ante todo
Fernando de Zárate

mientras los viajantes
rosarinos cenan
en la teve muestran
desalojo de artesanos
salideras bancarias
pibes que aspiran “fana”

después
suenan celulares
a todos ellos los convoca
la deshora
los íntimos
la distancia

en Le Magot
la noche es
ante todo
       un canal de noticias.


* -  * -  * -  * -  * -  * -  * -  * -  *


Dios
Eduardo Cichy

Dios
dotó a los hombres
con un escaso grado de razón

tal vez
para compensar
Su otra condición:

                    la estupidez.

* -  * -  * -  * -  * -  * -  * -  * -  *


Pertinaces
Eduardo Cichy


Pertinaces
inexpugnables
execrables
incansables
insaciables
recalcitrantes
incorregibles
impenitentes
irreductibles
intransigentes
tenaces
rebeldes
renuentes
perseverantes
resistentes
inmortales.

No.
No hablo de ustedes, Señores.
Hablo de las cucarachas.


* -  * -  * -  * -  * -  * -  * -  * -  *

Desde el origen
Eduardo Cichy

Desde el origen
proliferan, subsisten
y permanecen.
Algunos vuelan
otros
caminan o se arrastran.
transmiten enfermedades
viven entre la basura
y les da igual
un palacio
o una villa miseria
el frío o el calor
la suciedad o el brillo.
Todo es comestible
y de ser necesario
matan
para obtener alimento.

Es natural
son seres humanos.



(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País, domingo 8 de enero de 2012.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Fernando Pérez. Nueva Gerencia Pública en Córdoba

entrevista
FERNANDO PÉREZ
Nueva Gerencia Pública en Córdoba


Los que lo conocemos a Fernando aún lo recordamos yendo y viniendo por los pasillos de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) en la vieja sede de calle Mendoza 1360. Por aquella época estudiaba en la Licenciatura en Ciencias Políticas, pero se lo conocía por su participación con los alumnos. Fue Presidente del Centro de Estudiantes durante un importante período con su Agrupación Independiente, que estaba para tenderles una mano con las materias, con las fotobecas, con los trámites administrativos… con toda una serie de situaciones que eran nuevas para todos.
Una universidad comenzaba a desarrollarse y todos los que la habitaban crecían a la par de ella. El tiempo pasó y Fernando se recibió y fue la misma Casa de Altos Estudios que le brindó sus aulas para hacer las primeras armas en la docencia, como un necesario feedback entre la institución y quienes le daban vida a la misma. Era una manera de dar lugar a quienes se formaban académicamente y devolver, si se quiere, lo que la institución hace por cada uno de ellos.
Quienes conocemos a Fernando sabemos del compromiso con el que ha encarado sus estudios y sus iniciativas. Así fue como egresó de su carrera de grado, dio clases en un par de universidades e inició su Doctorado que acaba de culminar recientemente. Para ello realizó una tesis que tuvo como eje la Nueva Gerencia Pública en Córdoba y más precisamente el caso de la Agencia Córdoba Ciencia (ACC). Desde estas páginas nos contactamos con el flamante Doctor, para que nos hable de esta importante investigación sobre uno de los órganos fundamentales del gobierno de los últimos años y la implementación de lo privado en lo público.

                          
                                                                 
Por Darío Falconi
eldiariocultura@gmail.com


En su departamento de calle Estados Unidos nos recibe con algo fresco. Estamos sentados a la mesa enfrentados y veo detrás de él su computadora y un estante con libros acomodados en hileras dobles, para ocupar menos espacio. Algunos los tiene más a mano, como supongo los de Guillermo O’ Donnell, porque han sido su sustento teórico, porque ha sido su Director de tesis y porque recientemente ha fallecido y ha querido recordarlo leyendo alguna línea o las dedicatorias que le ha dejado.
Fernando Amadeo Pérez recibió su título de Doctor en Ciencias Políticas el pasado viernes de la mano del Rector de la UNVM, Martín Gill. Pero volvamos al principio, recorramos fugazmente y en sus palabras, los inicios de nuestro entrevistado de hoy.


-Fernando, ¿podrías hacernos un repaso de tu paso por la UNVM hasta llegar a tu reciente doctorado?
-Empecé en la UNVM en el año 1997, apenas la institución abrió sus puertas. Tuve la posibilidad de terminar la Licenciatura en Ciencias Políticas. Recuerdo que empezamos muchos y terminamos poca gente. Al ser uno de los primeros egresados, la UNVM me invita a hacer los primeros pasos en la docencia allá por el 2002. Ya en 2003 estaba siendo Auxiliar Docente; si bien antes había estado como Ayudante Alumno participando de una cátedra. Allí comencé a trabajar temas de gestión pública y dos años después inicié el Doctorado en Ciencias Políticas en la Universidad Nacional de Córdoba y tuve la suerte de terminarlo. Fue grato cursarlo pero fue muy arduo escribir la tesis, uno se siente muy solo, eso me marcó para toda la vida. Pero también hizo que conociera gente muy sencilla, muy dispuesta a ayudar, a dar una mano, hubo gente que me alentó, me corrigió, me grabó, me proporcionó las relaciones para conseguir la gente para hacer entrevistas… me permitió conocer mucha gente, muy solidaria y muy sencilla.

-En el trabajo de Doctorado tomaste el caso de lo que fue la Agencia Córdoba Ciencia, ¿por qué elegiste ese tema, qué te interesó de ella?
-Como un área de la administración pública, venía una ola nueva con el Neoliberalismo, que es el New Public Management. Cuando una vez tuve la oportunidad de conocer a un gran maestro que es Omar Guerrero, él estaba comenzando a trabajar en 2005 el Neoliberalismo en el Estado (nueva gerencia pública), que es cómo transformar al Estado, aggiornarlo a las necesidades del mercado, entonces me llamó la atención eso. Este hombre me propuso hacer algo juntos sobre nueva gestión pública.
Las agencias son como un paradigma, un modelo, sobre la nueva gestión pública en el mundo. Nueva Zelanda, Reino Unido y más lugares. La ACC nació en 1999 y murió en 2007 porque se convirtió en Ministerio de Ciencia y Técnica. Las agencias son nuevas estructuras, más ágiles, más atléticas, microestructuras… con todo el condimento neoliberal en el Estado. Es como una empresa que gestiona cosa pública: ciencia; todo eso me llamó la atención. Logré conocer desde el primer presidente creador de la agencia hasta todos los empleados, los directores y demás… Eso me fue metiendo más en el tema; es decir, como los momentos de las sociedades, transcienden en políticas concretas.

-¿En Argentina qué otras experiencias había, además de la ACC?
-En Entre Ríos trabajé en la Facultad de Trabajo Social, en la carrera de Ciencia Política, estuve dando clases, entonces conocí la sociedad de Paraná, en ese entonces vi que recién se estaban implementando y la gente de Córdoba iba a asesorar para instalar agencias, sobre todo deportes, que creo que fue la primera, iba a asesorar para ver como era el modelo. Estas agencias son cosas importadas, vienen de otros países y por lo general vienen impuestas.

-¿Cuál fue la importancia de la ACC para el desarrollo de la ciencia y la técnica en Córdoba?
-A nivel Córdoba, no era la única, estaba la Agencia Córdoba Deportes, Agencia Córdoba Cultura, Agencia Córdoba Ambiente, entre otras… había participación de capitales privados. La gestión de la ACC fue exitosa, llegó a lugares donde no llegaba antes; el Ceprocor (Centro de Excelencia en Productos y Procesos Córdoba) se hizo conocido a nivel mundial. Fue muy conocido el tema de la producción de la leche caprina, que era el productor más postergado. La ACC iba y con poca infraestructura, los productores lograban envasar la leche y venderlas en las farmacias o en los supermercados; cosa que antes no se hacía. Era una nueva forma de gestionar. Toda una lógica de acercamiento al “cliente”.

-Es un cambio grande para el productor, esto de pasar de producir de manera artesanal a realizar productos más elaborados.
-Correcto, la ACC consiguió abrir los mercados. La Nueva Gestión Pública, también es eso, que el Estado se predisponga para el Mercado. Hay que reconocer que ha habido cosas importantes. La gestión de la ACC con subsidios del Estado Nacional y con otros conseguidos en otras partes del mundo, logrado a través de acuerdos de cooperación internacional, podían avanzar en cosas muy trascendentes. La ACC ha tenido políticas muy interesantes y que dan dado resultados positivos.

-¿Y en cuanto a los Recursos Humanos?
-Eran 30 personas las que iniciaron, después se amplió el número. Ellos hasta certificaban Normas ISO en Córdoba, y luego tenían una metodología de las 5S que se amplió primero en Japón, el tema de la limpieza, el orden y demás… cosas de la empresa privada. Era increíble ver a todos, jefes y empleados comprometidos, había boletines todas las semanas, tenían más 74 proyectos…

-Cuando la ACC pasó a ser Ministerio, ¿la gente que la integraba siguió en los puestos, qué pasó?
-Es una buena pregunta que yo también hice, que fue ¿por qué desapareció la ACC? Si tenían programas exitosos. Fue una decisión de que los nuevos tiempos tendían a volver a las viejas estructuras, pero a una macroestructura, porque la ciencia y la técnica en Córdoba nunca fue ministerio; antes eran secretarías, departamentos, secciones… En un país a desarrollarse la ciencia es trascendente.

-¿En qué consiste la Nueva Gestión Pública?
-Omar Guerrero diría que la Nueva Gestión Pública es la endoprivatización del Estado. Ya pasamos la etapa de la exoprivatización del Estado, que fue la privatización, la tercerización, todo lo que expulsó el Estado hacia fuera de las empresas públicas para vender; pero como no se sació el Mercado, entonces, había que meterse en los procesos internos del Estado y había que mercantilizarlos.

-El reconocido politólogo Guillermo O’ Donnell te dirigió la tesis, ¿cómo fue su participación en tu trabajo y qué recordás de él?
-Desarrollé mi tesis en un año y cuatro meses aproximadamente, conté con el apoyo de la UNVM, sino no lo podría haber hecho. Recuerdo que en 2008 comienzo a mailiarme con quien fue un gran maestro y una gran persona que fue Guillermo O’ Donnell. Cuando estaba dando clases utilizaba dos o tres textos clásicos de él, y un día encuentro su mail y me decido a escribirle. Recuerdo que ese día no dejábamos de mandarnos mails, era un ida y vuelta, él estaba en Notre Dame (Estados Unidos). Yo deseaba conocerlo, pero quería que viniera a Villa María, que viniera a conocer a los alumnos de la UNVM, él estaba encantado. En 2009 viene a la Argentina a un inaugurar un congreso y por otro lado venía Omar Guerrero. Guillermo fue quien me dirigió la tesis, yo escribía y él me corregía y era quien me hacía llorar mirando la pantalla. Tuve la oportunidad de ir a su casa un par de veces, era una persona muy servicial, de un diálogo muy ameno, pero eso me dolió mucho que falleciera. Lo valoro mucho más como persona, sin desmerecer su capacidad intelectual que fue abismal; tiene una producción intelectual, que creo que fue el hombre argentino de la ciencia política más reconocido en el exterior.

-La última pregunta es consultar tu impresión sobre la UNVM.
-Creo que esta gestión le ha dado una impronta que no tiene parámetro de consideración, es un impulso impresionante, no solo en Villa maría, sino en el país entero. He tenido la oportunidad de viajar al sur y la reconocen, es impresionante… y en Córdoba ni hablar, todo el mundo sabe que es la UNVM. Esta Gestión ha sabido encontrar el lugar para tener reconocimiento y hacer cosas trascendentes, ya sea generar nuevas carreras, tener al Rector en el CIN, me siento muy orgulloso de estar en la UNVM. Ahora me doy cuenta qué es pertenecer a la UNVM; antes uno tal vez no se daba cuenta… tener reconocimiento de pares, docentes prestigiosos, carreras nuevas, en fin, creo que ha dado un salto cualitativo y cuantitativo sin igual y por eso estoy muy orgulloso.





(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País, domingo 18 de diciembre de 2011.-

martes, 13 de diciembre de 2011

Sergio Basualdo. Un lugar llamado Villa Nueva


entrevista
SERGIO BASUALDO
Un lugar llamado Villa Nueva




Sergio Basualdo es hijo de Villa Nueva, lo dice orgulloso. Allí nació, creció y allí es donde vive en la actualidad. Años atrás estudió en Río IV el Profesorado en Francés, y trabajó en escuelas privadas de Villa Nueva, de Pozo del Molle… Luego la vida lo llevó para el sur, pero siempre volvió al terruño natal.
Actualmente se desempeña como preceptor del IPEM 275 y tiene a cargo unas cuantas horas de francés. Sin embargo, la pasión por la historia de su lugar, lo llevó a investigar el pasado y el presente de Villa Nueva. Cuando el sentimiento de identidad cala hondo, los esfuerzos personales culminan en beneficios para todos. Así sucede con “Un lugar llamado Villa Nueva”, libro que Sergio Basualdo ha presentado recientemente y en el que aporta una mirada actualizada de los barrios, de sus personas y de distintos espacios de nuestra vecina localidad. En textos e imágenes se presenta de manera clara y estructurada diversos aspectos que nos ayudan a comprender una ciudad.
Este sentimiento del que hablamos, esta pasión que como una llama movilizó a Sergio, tiene un aditamento adicional, y este es que el autor mantuvo una fructuosa amistad con el destacado historiador Pablo Granado, quien en cada encuentro le fue dejando de herencia el conocimiento y los consejos. Así el autor de “Villa Nueva. Un pueblo con historia” supo transmitirle a un amigo diferentes enseñanzas que Sergio supo capitalizar.
Así comienza nuestra nota de hoy, cruzamos el puente para conocer un poco más sobre este aporte fundamental para nuestra historia.


         Por Darío Falconi
eldiariocultura@gmail.com




-Además de ser docente, haz sido Director de Cultura de Villa Nueva, ¿qué nos podés decir sobre la cultura de esta ciudad y tu paso por la gestión gubernamental?
-En 1999 Marcelo Frossasco me convoca para elegir una comisión de gente relacionada con la cultura, él quería que fuera elegida por sus pares. Me eligieron a mí y Don Pablo Granado quedó como Director de Cultura Honorario. Yo ya lo conocía de antes, y él siempre me hablaba de una cosa y de la otra, me decía qué había que hacer y qué no, que tuviera cuidado con tales situaciones, etc… me dio muchos concejos. Él siempre me decía, mi libro llega hasta una determinada fecha, pero “hace falta una continuidad”. ¿Continuidad en qué sentido? le preguntaba yo. Él me respondía “vos te vas a ir dando cuenta”.
En 2001 falleció mi padre y no me podía dedicar exclusivamente a esto; estuve casi cuatro años de gestión. Tenía un grupo de gente que me ayudaba y dos personas que hacían de secretarías que fueron muy importantes para mí. En Villa Nueva podés encontrar las opiniones más disimiles, aquí hay gente que le gusta la música clásica, la danza clásica y el folklore, por ejemplo… hay que hacer un equilibrio. En la gestión veíamos que ciertas cosas eran necesarias, como crear un concurso nacional de poesía, porque la gente necesitaba expresarse; había certámenes, pero no estaban institucionalizados por el estado. Lo mismo como las artes plásticas, que había una demanda muy marcada. Se abrió un abanico muy importante, eso ha perdurado en el tiempo. Haciendo un balance ya con cierta distancia en el tiempo, nos damos cuenta que era necesario, hay gente de todo el país que participa. Tuvimos la buena idea de pasarlo por Concejo Deliberante, para que esto tenga continuidad, esté quién esté. La parte cultural no puede seré tomada por el intendente de turno.

-Muchas veces sucede que un nuevo gobierno derriba todo lo que se hizo en el anterior y de esa manera no es posible avanzar.
-Lamentablemente se piensa que la cultura es un gasto y no una inversión, lo veo también en educación. Lo veo con el idioma, los alumnos piensan que saber un idioma le da un plus para su formación; pero las autoridades piensan que no es así. El hacer idiomas les permite después el perfeccionamiento en diferentes miradas, diferentes campos, diferentes países… sobre todo con la Globalización. Es una inversión a futuro.

-En ese marco donde la cultura no ocupa el lugar que debería, ¿cómo surge la idea de hacer este libro tan particular?
-No soy historiador, ni profesor de historia; pero estas conversaciones que siempre tuvimos con Pablo Granado me ayudaron mucho. Él siempre dejaba ver que había ciertas cosas que se debían hacer, aunque a veces no me precisaba qué. En 2001 empecé a escribir notas sobre Villa Nueva. De a poco, caí en la cuenta de que lo que me quiso decir Pablo tenía que ver con los barrios; sobre eso no había nada orgánicamente escrito, cómo surgieron, etc… Mis notas las publicaban en revista “La Hoja de Villa María”, pero era acotadas por el espacio. Esta tarea me hizo ir a hablar con la gente, con los primeros pobladores… pero también tuve que hacer otras tareas como irme al Concejo Deliberante a ver que había sobre cada barrio (ordenanzas, venta de loteos, decretos, etc.).

-¿Cuáles son las particularidades de este libro?
-Organizar el libro me llevo nueve meses, empecé en enero… pero tengo material de 2001. Había cosas que me quedaban truncas y debí volver a las fuentes a indagar un poco más. Me pareció bueno no tocar nada de lo que fue la historia de Villa Nueva de Don Pablo Granado, que fue la parte histórica, antigua, los pueblos originarios, la fundación, etc. ahí estaba el punto de inflexión que hacía falta, de alguna manera, continuar. Este libro no es estrictamente la continuidad, pero contiene los hechos correspondientes al siglo XX. Quería que fuera didáctico, porque los chicos ven en la escuela la historia de los barrios. Me preocupé y me ocupé de indicar las primeras personas que habitaron, pero también qué quedó en el camino, como por ejemplo el club de fútbol de Barrio Floresta o la Radio Río del Barrio Residencial América, una radio muy importante en su momento y que después cerró sus puertas... Quería que quede plasmado en el libro para que la gente sepa que hubo tal cosa.

-¿Qué es Villa Nueva para Sergio Basualdo?
-Mi vida.
He tenido una infancia y juventud feliz en Villa Nueva, tengo parte de mi familia aquí. Siempre volver a Villa Nueva fue un placer, con sus cosas buenas y sus cosas malas. De adulto y de la mano de un intendente que depositó en mí la confianza para llevar a cabo un trabajo que aprendí con las mejores ganas. En esa tarea tuve una persona muy grande intelectualmente, como Pablo Granado, que me ha dado muchas lecciones de vida y gracias a él y la gente, pude cumplir satisfactoriamente la parte del funcionario. Cada persona podrá decir si fue o no fue así, pero yo me siento muy agradecido porque creo que no es común que salgas a la calle y que la gente te salude muy bien y que te digan que hiciste las cosas bien. Esas cosas te llenan, más allá de que te vaya bien en lo laboral y que no tiene nada que ver con lo que vos hacés. Tengo la satisfacción de ser villanovense. Villa Nueva me ha dado todo y creo que uno siempre vuelve a sus raíces y por eso le estoy muy agradecido.

-Y dejar un libro como éste es una manera de devolverle a la ciudad lo que te dio, ¿verdad?
-Exactamente, de alguna manera esta es una devolución hacia Villa Nueva y la satisfacción de que mi paso por la ciudad no ha sido en vano. Es una satisfacción personal, no busco la parte lucrativa, es devolver lo que a uno le han dado, como la Escuela Mitre, que fue allí donde aprendí mis primeras armas... Esta tarea me lleva mucho tiempo porque lo hago como un hobby, pero también como una catarsis, porque esto te da placer, es un cable a tierra.

Sergio Basualdo ha dado vida a un libro necesario, que pone un ladrillo más a la pared de la construcción de una ciudad en el mundo. Un ladrillo más que va creando ese muro invisible que nos pone a reparo del los fuertes vientos del olvido, vientos que se llevan las historias con la vida de sus pobladores y que si no son inmortalizadas con aportes como este, corremos el peligro de perder piezas fundamentales en la construcción de un pueblo. Piezas, que ayudan a armar un rompecabezas y delinear un camino hacia el futuro.







ZAMBA DE VILLA NUEVA
de Héctor Arnoldo Díaz


Despertando está el sol
bello es tu amanecer,
Villa Nueva de mi alma
perfume y calma
sueños y amor,
serenatas de amigos
de quién les digo
¡qué nobles son!

En tus noches de paz
bajo tu luna vi
patios color de antaño
que por tus años
los quiero más;
ventanales con rejas,
techos con tejas,
¡dulce cantar!

Frente a tu plaza está
majestuoso de amor
el Templo donde todos
oran y piden
con devoción;
es porque a Villa Nueva
no le ha faltado
la voz de Dios.

Palidece tu sol
si por tus calles van
tus mujeres hermosas,
dulces; graciosas,
cual un cantar;
Suaves como tu río,
con aire y brío
que hacen soñar.

Si me pongo a cantar
mi guitarra también
me recuerdan con pena
las horas buenas
que allá pasé;
tintillo, asado tierno
en el fraterno
rincón de Alem.





(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País, domingo 11 de diciembre de 2011.