domingo, 19 de junio de 2005

Rafael Pinedo - Plop

LOS VIAJES FANTÁSTICOS
plop, por Rafael Pinedo, Bs. As., Interzona, 2004, 137 páginas.

Llovizna. Las gotas frías perforan el barro que aletarga la marcha de la caravana. Hierros oxidados y retorcidos adornan los montículos de basura cual si fueran flores. En ese paisaje monótono y desolador escasas comunidades nómades viajan hacia un destino incierto, hacía un lugar mítico que sólo pueden imaginar por las historias de los más viejos.
Llueve. El agua pluvial es el único líquido que puede beberse, la variedad de alimentos abarca algunos hongos, ratas, gatos y hasta algún que otro insecto; pero a diferencia del agua que cae en todo momento del cielo, la comida debe cazarse o trocarse con otras comunidades. En esas agrupaciones degradadas nació Plop, nombre que representa el golpe acústico que produjo al caer de las entrañas de su madre al suelo barroso. Hijo mal parido y no querido por su madre, fue recogido por la vieja Goro quien lo crió de una manera poco ortodoxa, lo insultaba, lo golpeaba, pero siempre lo protegía de los demás.
Sigue lloviendo. Dentro de esos grupos que se encuentran militarmente estratificados (Brigada de Servicios Dos, Voluntarios Dos, y otros similares), la edad de los individuos se mide por los solsticios. La idiosincrasia que hoy poseemos parece haber quedado en el olvido, muy pocos recuerdan la escritura, la lectura de libros y los vínculos familiares se han transfigurado radicalmente. Los tabúes han cambiado pero continúan siendo poderosamente reprobatorios. Todos se “usan” (sexo) entre sí sin ningún tipo de restricciones sociales; no así si alguien deja mostrar su lengua, una de las faltas más graves que se paga con el “reciclado”, la pira, el despellejamiento o sirviendo de alimento a los chanchos.
Llueve torrencialmente. PLOP muestra tres momentos en la vida de este personaje; se podría decir que la novela es circular: hay un pasaje de ser un don nadie a al rango más alto (Comisario General); pero finalmente hay una vuelta hacia la insignificancia inicial. Existe en el fondo una enseñanza moral que está en contra de que el fin justifique los medios. Plop, consiguió ascender socialmente pero no por mérito propio; el mismo grupo que lo consagró no demoró en darse cuenta del error cometido. El narrador sintetiza su existencia así, “Era Plop. Su nombre pasaría a significar El que nace en el barro, El que vive en el barro, El que muere en el barro.”
Seguirá lloviendo. En esta novela de 56 concentrados capítulos, un prólogo y un epílogo, las frases que entretejen los párrafos se encuentran incisivamente a tono con toda esa brevedad. Una narración diferente que se destaca por la construcción de un mundo temporalmente posterior al que hoy conocemos, pero que ha experimentado una importante involución; una regresión hacia la animalidad, la “infrahumanidad”, la atrocidad, que nos remonta a tiempos pretéritos donde se luchaba por sobrevivir.

Conjuntamente con PREPARATIVOS DE VIAJE de M. John Harrison, Interzona Editora inaugura la colección de literatura fantástica “Línea C”, dirigida por el traductor y escritor Marcelo Cohen. Desde diciembre de 2004 este espacio intentará ser “...un muestrario de respuestas de la imaginación a las inquietudes de una época, de aperturas a lo desconocido y a la expresión por venir.”; esperamos ansiosos y brindamos porque así sea.-

Esbozo biográfico: Rafael Pinedo nació en 1954 y siempre vivió en Buenos Aires. Se graduó de computador científico en la UBA y ejerce esa profesión. Durante un tiempo fue actor de teatro. A los dieciocho años quemó todos los cuentos que había escrito desde la infancia y recién a los cuarenta volvió a escribir. Además del Premio Casa de las Américas de Novela, que obtuvo en 2002 por PLOP, ha sido finalista y obtenido menciones en diversos concursos de Latinoamericana y España. Ha publicado cuentos en varias antologías. Ésta es su primera novela y ha culminado otra titulada FRÍO.



Entrevista:
—¿Qué buscan esos grupos nómades, hacia donde se dirigen, hay esperanzas para ellos?

—Andrés Rivera dijo en una presentación: "no hay que hablar de los libros, hay que leerlos". Por supuesto que como autor del texto tengo una clara idea de lo que buscan estos grupos, y puedo responderlo: nada, no buscan nada, sólo sobreviven. No piensan en términos de esperanza, ni de mañana. Pero: ¿no es mejor que cada lector encuentre en el texto lo que él quiera o pueda? Yo sólo escribí una novela, o sea: concebí una historia y la conté; si hay un valor en el relato está en el que lee, no en el autor. La literatura no se hace cuando se escribe, se construye cuando se lee.

—¿Cree usted que (más allá de la originalidad de la novela) la importancia de PLOP radica en la enseñanza moral que la atraviesa?
—No tengo, ni tuve, ni tendré ninguna intención moral, ni creo que la literatura pueda enseñar nada ni tener ninguna importancia. Lo único que pretendo es que el lector no se aburra, y si consigue alguna enseñanza moral o modificarse de alguna manera es su mérito, yo no tengo nada que decir ni pontificar al respecto.

—¿Qué lugar ocupa el sexo en el texto?
—El mismo que en la vida de cualquiera. ¿Cuál ocupa en la suya?

—¿Qué rótulo le pondría al genero o subgénero de PLOP? ¿Literatura de reciclaje, literatura catástrofe, literatura fantástica, etc.? ¿Por qué?
—El rótulo es un trabajo de editores, libreros, cronistas y críticos. Yo sólo les proporciono la materia prima, o sea: escribo.

—¿Qué lo motivó a incinerar toda su producción juvenil? ¿Por qué decidió retomar la escritura de ficción a los cuarenta?
—Tuve la estúpida soberbia de creer que era todo una porquería. Lo peor es que tenía razón: era una basura, pero todavía extraño dos o tres buenas ideas, dos o tres imágenes que podían servir. Como dice el bolero: "cómo es mejor el verso aquel / que no podemos recordar". Pero: no hay que tirar nada, todo material es importante y puede ser utilizado alguna vez.
No sé por qué decidí retomar la escritura a los 40, supongo que porque terminé de asumir que era un pésimo actor. Y algo tenía que hacer con los mundos que seguían bullendo en mi interior.

—¿En que proyectos está trabajando actualmente?
—El proyecto de siempre: sobrevivir. La literatura no me paga la luz ni los alimentos de mis hijos.
Con respecto a "la cultura": La reciente edición de Plop está teniendo buena repercusión y algo de tiempo consume, por ejemplo: contestar estas preguntas.
También debo "mover" la novela inédita que tengo (que fue finalista del premio Planeta de Argentina en el 2004), y, sí, tengo otra en la cabeza, dando vueltas, apuntes, bibliografía a leer, un borrador de un primer capítulo... dentro de dos o tres años hablamos.

—¿Son compatibles la informática con la literatura?
—No tengo idea, apenas tengo tiempo para vivir, no para cuestionarme si mi mano izquierda se lleva bien con mi derecha. A ver, hago un esfuerzo: ¿me gusta mi vida?: sí, me gusta. Entonces deben ser compatibles.


(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 19 de junio de 2005.-

domingo, 15 de mayo de 2005

31º Feria del Libro Buenos Aires

La 31.ª FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO (FIL) que lleva por lema: “El libro – del autor al lector”, se extendió desde el 21 de abril al 9 de mayo. EL DIARIO CULTURA no quiso estar ausente y desde las 14 hs. del viernes 6, (hora de apertura) comenzó a recorrerla desde principio a fin, stand por stand, hasta una hora antes de su cierre (23 hs.). Consideramos que ese lapso de tiempo bastó para dejarnos unas cuantas impresiones que pasamos a detallar.
Lo primero que nos llamó la atención es la gran afluencia de público que se dio cita en el amplio recinto de La Rural. Gente de casi todos los estratos sociales, de todas las edades y lugares de nuestro país y alrededores, iban y venían, en lo que Alejandro Dolina calificó como “un hermoso desorden”.
Millones de libros se disputaban el interés de nuestros ojos que no sabían donde detenerse, como quien encuentra un lugar lleno de tesoros que brillan a su alrededor e intenta revisar cada cofre al mismo tiempo con tan sólo dos manos. Esta fue una de nuestras primeras emociones, que con el correr del tiempo y de nuestro recorrido se fue opacando lentamente.
En el plano editorial, los grandes grupos armaron sus puestos cual si fueran fortalezas; a sus alrededores acamparon pequeñas y medianas editoriales; como así también los emprendimientos de las más distinguidas universidades del país, de distintas provincias y delegaciones de diversos países, en los cuales se podían conseguir algunas joyitas inhallables en Argentina. Hubo mucha producción nacional y una escasa porción extranjera, que dicho sea de paso se cotizó como tal. Las ofertas brillaron por su ausencia, cada ejemplar costaba lo mismo que en cualquier librería; sólo dos o tres puestitos distribuidos en el inmenso espacio físico desplegaron sus mesas para tal fin.
Nos llamó sumamente la atención (en realidad no tanto, sólo corroboramos lo que siempre sospechamos) como una gran cantidad de público se abalanzó para comprar libros pasatistas que exigen el mínimo esfuerzo de lectura o que nos dicen sólo lo que uno quisiera escuchar.
Distintos medios han resaltado la masiva concurrencia que ha tenido la presente edición de la FIL; que se han vendido más ejemplares que otros años; que se amplió el número de editoriales y otras cifras del estilo; si bien estos números sirven para las estadísticas cuantitativas, no hay que perder el blanco hacia donde debe dirigirse nuestra flecha: estamos hablando de que pasará ahora. Sería un trabajo casi imposible de realizar, pero estamos completamente seguros que por lo menos la mitad de la gente que asistió allí deberá retener en su memoria al libro, ya que no le verá la cara (o la tapa) durante todo el año. Poquísimos visitarán a partir de ahora la biblioteca de su barrio o ciudad, las librerías, o aunque sea el quiosquero del esquina que de vez en cuanto posee algunos textos interesantes para ofrecerle. Están aquellos que adquirieron un par de libros empujados por el deseo del consumismo instalado en gran parte de la población y un sinnúmero de variantes similares. La suerte que pueden cobrar esos libros fluctúan entre ser leídos y olvidados (en el mejor de los casos), abandonados en las primeras veinte páginas o ser obsequiados...
Está claro que mucha gente ha visitado este mercado del papel y tinta sólo para ver algo interesante o pasar el tiempo trocando vidrieras por editoriales. Compartimos las palabras de nuestro poeta local, Alejandro Schmidt, cuando manifestaba el 20 de abril en este medio que “No se lee o se lee poco y mal, y en eso, acaso, nos comprendan las condiciones de la época.”
La FIL no es lo mejor que nos puede pasar pero es el lugar donde (aunque sea) se rozan los componentes de este sistema comprendido por el autor, el lector y esas creaciones tan maravillosas que son los libros.-
(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 15 de mayo de 2005.-

domingo, 20 de marzo de 2005

Aportes a la cultura televisual

APORTES A LA CULTURA TELEVISUAL
VILLA MARÍA - CÓRDOBA

Los trabajos que el Lic. Lorenzo Toribio ha puesto en circulación, intentan llenar un vacío histórico-cultural sobre diferentes aspectos de la TV villamariense. "41 años de televisión en Villa María" y "Televisión y cultura en Villa María", son los primeros dos volúmenes complementarios, que integrarán una serie de textos donde se analizarán distintas ópticas del amplio mundo televisual.
Se describe aquí, como la imagen en movimiento evolucionó a pasos agigantados que Toribio seccionó en seis períodos, los cuales se acortan a medida que nos acercamos a la actualidad. Dichos cortes reflejan como la TV se ha ido configurando hasta llegar a lo que hoy tenemos, y como la diversidad de factores (políticos, económicos, culturales, etc.) influyeron en esa organización. No hablamos de una mera cronología, sino de un proceso que describe de manera crítica las metamorfosis que ha sufrido la industria televisual local, enmarcados en el panorama nacional e internacional.
No deja de sorprendernos como el autor narra cual si fuera una película de ciencia-ficción, como los grandes monopolios transnacionales se disputan la supremacía del mercado mundial de la imagen. Estos “monstruos” fueron comprando los canales locales, provinciales y nacionales, además de manejar otros servicios tan importantes como la telefonía celular, la TV satelital, Internet, los medios gráficos y en menor medida los radiales. Una de las directivas que los grupos económicos dictan, es que se va a proyectar en la pantalla chica; así, desplazan o condicionan la dimensión local y regional. Pero no todo está perdido, Toribio afirma que existen ciertos intersticios que deberían “(...) ser aprovechado[s] para realizar estrategias estatales de alcance local-regional que involucren actores políticos, económicos e intelectuales.” La pregunta es, si estos actores están capacitados, pueden y desean aunar esfuerzos para el engrandecimiento de la región.
Nadie discute en la actualidad el importante rol que desempeña la TV, pero sabemos también que la realidad/verdad que ésta muestra en recortes no se puede tomar como verdad absoluta. Está en el hombre aprovechar el amplio y creciente abanico de posibilidades que la TV propone, son muchos los aspectos positivos, pero no es descabellado pensar a esta “caja mágica” como arma de doble filo.
Un aporte importante que realiza este docente de la UNVM, es el de informarnos sobre la omisión del reconocido Prof. Luis Buero en su “Historia de la televisión argentina” (1999), sobre la primera transmisión en el interior del país de un Circuito Cerrado de Televisión. El mismo tuvo lugar en Villa María el 21/09/1963 y estaba a cargo de las familias Vartalitis y Cinta.
En relación con la escritura de los textos, hay que decir que presenta claridad y concisión en el desarrollo de los temas, los cuales se exponen con criterio didáctico; abundan las preguntas retóricas y la filosofía atraviesa esas páginas. Cada ejemplar tiene su unidad de sentido propia, pero que al integrarse conforman una unidad mayor que reúne a la multiplicidad.
La originalidad e importancia de este trabajo deriva del hecho de presentar los problemas que se poseen actualmente y que se tendrán en un futuro no muy lejano; como así también presentar una serie de posibles soluciones de diversa índole para recuperar no sólo dinero que se va del país, sino los programas culturales que permitan la integración con el pueblo y la región. En una época donde la cultura está tan deteriorada y caminamos hacia la ignorancia, mucho deben hacer los gobiernos de turno y continuar los que le sigan, para ir recuperando paulatinamente los espacios perdidos en pos del bienestar común y del engrandecimiento cultural de su sociedad.
En uno de los prólogos Toribio se consuela expresando que este trabajo si bien no generará automáticamente el debate “(...) ciertamente, en algo contribuirá.” No sólo “en algo” diríamos, este emprendimiento despunta el ovillo de la problemática propiciando la participación de los diversos actores, con el fin de retomar el diálogo perdido entre cultura y televisión en nuestra comunidad.-


(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 20 de marzo de 2005.-

domingo, 23 de enero de 2005

You Gotta Move - Aerosmith

YOU GOTTA MOVE (DVD + CD)
Ver. Int., por Aerosmith, Sony Music, 2004.

Tras catorce años sin la publicación de un DVD, Aerosmith nos propone que recorramos fragmentos de su última gira por “yanquilandia”.
Se trata de un DVD en vivo que abarca prácticamente toda la carrera de la banda, ya que están aquí los clásicos de todas las épocas (obviamente se priorizan los que originariamente aparecieron por el sello Sony Music): desde “Dream on”(1973), “Walk this way” (1975), el poderoso “Train kept a rollin’” (1974), “Love in an elevador” (1989) hasta “Road runner” (2004). La versión norteamericana contiene dieciséis temas, con el agregado de seis pistas para la versión internacional, que sirve de consuelo para los fanáticos que esperan años su desembarco, principalmente en tierras latinoamericanas. Algunos nostalgiosos recordarán todavía los recitales que brindaron en 1994 en el estadio de Vélez Sarsfield y nuestro Chateau Carreras.
Se incluye también “The making of Honkin’ on Bobo”; media hora de ensayos, grabaciones, conversaciones y muchas cosas más en el estudio propio The Bone Yard Boys. El sonido es impecable, Dolby Digital 5.1 con Surround; la interfaz interactiva permite la navegación por la discografía oficial del período Sony/Columbia y visualizar los créditos.
Acompaña al video, un CD de audio con el extracto de cinco canciones, más el tema “You gotta move” editable a gusto y placer utilizando la aplicación Cakewalk, contenida en el disco.
Más de dos horas y media de pura adrenalina, guitarras distorsionadas, y gritos desgarradores de Steven Tyler están presentes aquí; lo único que deja que desear, es que todo el material se encuentra en inglés y no presenta la opción de subtítulos.
Para este verano el quinteto de Boston te invita a que vibres con su música, ¿you gotta move?
(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 23 de enero de 2005.-

sábado, 1 de enero de 2005

Horacio Quiroga: vocación y sudor en las letras rioplatenses (La idea fija)

Horacio Quiroga: vocación y sudor en las letras rioplatenses



“El arte es, pues, un don del cielo;
pero su profesión no lo es.”

HQ - La profesión literaria.



En “Panorama de la literatura actual de Misiones” (La idea fija, Nro. 6), Rosita Escalada Salvo aseveró que la crítica nacional, ignora el esfuerzo que realizan los escritores misioneros; no tanto por la influencia de Horacio Quiroga (HQ), sino por falta de difusión y circulación de sus obras. Aún hoy, no deja de sorprendernos esta apreciación, que viene a confirmar el presente epígrafe. Este trabajo intenta mostrar el aporte que este “fronterizo”, realizó no sólo para la literatura de esa región, sino a la del país y de Latinoamérica.
Uruguayo de nacimiento, llegó a la Argentina luego de la desgracia que le ocurriera al disparársele una pistola y matar su amigo Federico Ferrando. Antes había visitado el país para conocer a Leopoldo Lugones, y declararle su devoción. En 1903 se alistó como fotógrafo en una expedición a las ruinas jesuíticas de San Ignacio, que Joaquín V. González le encomendó al autor de ROMANCES DEL RÍO SECO. Allí, descubrió y se deslumbró con el universo misionero.
Poco tiempo más tarde, con el dinero de la herencia paterna y gracias a las facilidades que le otorgó el Estado, compró 185 hectáreas en San Ignacio, en una meseta con vista al Paraná. Acondicionó ese terreno, improductivo para muchos, levantó su bungalow y su casa de piedra, y con el tiempo y mucho trabajo duro, la convirtió en el paraíso que soñó; el hogar que pensó para vivir con su familia, aunque los suyos no lo creyeron así.

El hombre y la muerte
La muerte en HQ es una constante, que muchas veces nos hemos ocupado de resaltar en los análisis o comentarios; porque si bien es cierto que este hecho es innegable, pareciera ser el único que existe en el imaginario social. Nos limitaremos solamente a decir que la cadena trágica abarcó todos los miembros de su familia, pero no culminó con la propia; se prolongó como dice Jorge Lafforgue, como un “eco maldito” hacia sus amigos y a sus tres hijos.

El homofaber
En Misiones HQ se transformó en nuestro Robinson Crusoe, un hombre multifacético e hiperactivo. Fue su propio albañil, carpintero, cazador, inventor de pequeñas maquinarias, artesano, cocinero, entre otras muchas profesiones; sin dejar de ser padre y escritor.
Un rasgo característico es su afán por la perfección en sus emprendimientos, las cartas que le envió a su peón Isidoro Escalera, revelan al hombre muy meticuloso, que indicó desde Bs. As. como debía hacerse tal o cual cosa; explicó con lujo de detalles las medidas de lo que quería construir, el material a utilizar, el lugar donde debía colocarse y hasta a veces incluyó croquis a modo de muestra.
Generalmente se levantaba muy temprano y su infatigable andar, culminaba a altas horas de la noche cuando lo vencían el sueño en complicidad con el cansancio; hay testimonios epistolares dirigidos a Ezequiel Martínez Estrada donde detalla cronológicamente (con horas y minutos) las actividades que realizaba en la jornada.

El escritor profesional
Al parecer de muchos intelectuales, HQ se manifestó contradictorio, no era como los demás un “intelectual de los libros”, sino un “intelectual de la vida”. No se ajustaba a la definición tradicional de escritor, su aspecto era descuidado y dedicaba muchas horas al trabajo manual; al caer la noche leía, o bien plasmaba sus ideas en el papel. Su ser era como el ying/yang, una perfecta homeóstasis entre el trabajo duro y el intelectual.
En sus cuatro décadas de escritura literaria, publicó poemas, cuentos, novelas, teatro, y algunas de sus variantes; pero aparcó en el género corto y profundizó en él como nadie lo había hecho. Cuentista innato le escribió a César Tiempo (seudónimo de Israel Zeitlin), “Salvo opinión mejor, creo que no se me puede sacar del cuento. No dejan de ocurrírseme situaciones escénicas; pero las resuelvo contadas”. (Tiempo 1970: 31)
En las primeras décadas del 1900, el cuento no gozaba de prestigio, HQ luchó por darle el lugar que Edgar Allan Poe le dio en Estados Unidos y creemos que lo consiguió; teorizó sobre el arte de narrar, y opinó públicamente sobre la situación de los escritores; recomendamos revisar artículos como “El manual del perfecto cuentista”, “La retórica del cuento”, “Los trucs del perfecto cuentista”, “La profesión literaria”, “Decálogo del perfecto cuentista” o bien el tomo VII de las OBRAS INÉDITAS Y DESCONOCIDAS.
HQ fue un eslabón fundamental en el proceso de formación de los escritores profesionales, entendido a éste, como al intelectual que se destacaba por su labor, pero que aspiraba a vivir de lo que escribía. Esta actitud le trajo muchos problemas económicos; en las cartas que envió a sus amigos el tema es recurrente: las dificultades para vender y/o cobrar sus textos, la solicitud de adelantos a editoriales, el retiro de trabajos que no considero bien pagos o que no se publicaban, etc.
Fue uno de los escritores más prolíficos de la época, pero en general escribía “incitado por la economía”; por este motivo muchos de sus textos han quedado diseminados en los distintos medios gráficos del país y del Uruguay. A este respecto es destacable el importantísimo trabajo que está coordinando Jorge Lafforgue y Pablo Rocca; una publicación de Losada de cinco volúmenes con sus OBRAS; el proyecto editorial quiroguiano más completo hasta la fecha. En él se reúnen sus libros de cuentos, novelas, cuentos dispersos no publicados en libros, cartas, artículos de cine y teatro. Pero también hay que resaltar, y mucho, los trabajos de Olga Zamboni, Antonio Hernán Rodríguez, Nicolás Capaccio y otros misioneros, que se encargaron de mostrarnos a HQ con una óptica diferente a los de la mirada porteña. Aportaron los nutrientes necesarios para lograr una aproximación más completa de la vida y obra del Salteño.

Cine
El cine como práctica social en este país, comenzó siendo una característica de la clase media/baja; una forma de arte no reconocida por intelectuales. HQ, quien siempre estaba atento a las nuevas tecnologías y amaba el arte de la imagen, tanto inmóvil como en movimiento, fue convocado para escribir críticas en los magazines y diarios porteños.
Publicó alrededor de setenta críticas y comentarios a filmes en medios como Caras y Caretas (1919/1920), Atlántida (1922), El Hogar (1927/1928), La Nación y Mundo Argentino.
Utilizó en sus escritos los conocimientos literarios como herramienta, ya que no existía o no estaba difundida ninguna teoría que lo ayudase en esta empresa; recién en Estados Unidos o Francia comenzaban a ensayarse teorías sobre este arte. Otro aspecto importante, es el hecho de que se le retribuyera por este trabajo, que generalmente era vocacional.

Transposición literaria
La tarea antes mencionada, facilitó la realización de un proceso inverso de transposición al que generalmente se hace; HQ extrajo materia prima de la pantalla y la aplicó a sus cuentos, ejemplo son: “El espectro”; “El vampiro”; “Miss Dorothy Phillips, mi esposa”; “El puritano”. No conforme con eso, incorporó a su técnica narrativa recursos como el zoom en “Las moscas” o “El hombre muerto”; recursos psicológicos en “El hijo”, entre otros. Su insaciable interés lo llevó a escribir guiones cinematográficos como “La jangada”, “La gallina degollada”, o piezas dramáticas como LAS SACRIFICADAS o “El soldado”; además del intento fallido de fundar una Escuela Normal del Cinematógrafo con Manuel Gálvez.
Lo que HQ no supo, fue que su narrativa inspiraría, de manera póstuma, a directores nacionales y extranjeros a filmar cintas como, HISTORIAS DE AMOR, DE LOCURA Y DE MUERTE (1994); la miniserie misionera HORACIO QUIROGA ENTRE PERSONAS Y PERSONAJES (1987); PRISIONEROS DE LA TIERRA (1937); LOS VERDES PARAÍSOS (1947); inclusive cortos como MOCOSO MALCRIADO (1993), o una adaptación de LA GALLINA DEGOLLADA para la televisión alemana.

Literatura Infantil
HQ irrumpió en la literatura infantil, combinando dos elementos que amaba: los animales y los niños. A éstos últimos les descubrió mediante cuentos, las bondades y los peligros de la selva; allí en ese lugar donde pasaron su infancia, el padre les relató historias de animales que viven y sienten como humanos. Éstas no quedaron sólo en el plano familiar, el escritor rioplatense las exportó al ámbito de las revistas culturales, como: “Mundo Argentino”, “Billiken”, “Caras y Caretas”, y otras. Posteriormente, y como era su costumbre con la mayoría de sus libros, realizó una selección y la tituló CUENTOS DE LA SELVA. El estilo de estos escritos, narrados de manera oral en algunos casos, se presentaron estructuralmente como cuentos, comentarios y hasta descripciones del ambiente selvático.
Esta empresa, inexplotada por aquellos tiempos, lo llevó a producir con su amigo Leonardo Glusberg, un libro de lectura para cuarto grado que llamaron SUELO NATAL. Allí se mezclaron textos de ambos autores, que si bien no llevaron firmas, no es difícil atribuir la paternidad de los mismos. Este dúo tenía pensado realizar en meses posteriores otros libros similares, para el quinto y sexto grado, proyecto que quedó en el camino.

La crítica de Quiroga
Escritores y críticos reconocidos como: Julio Cortázar, Abelardo Castillo, Juan Bosch, Enrique Anderson Imbert, Carlos Fuentes, Ricardo Piglia, Ezequiel Martínez Estrada, Jorge Ribera, Beatríz Sarlo, Jorge Lafforgue, Eduardo Romano, Napoleón Baccino Ponce de León, Emir Rodríguez Monegal, Pablo Rocca, Carlos Dámaso Martínez, entre muchos otros han manifestado sus elogios para con HQ.
En relación al texto que acompaña este dossier, la crítica ha sido más que elogiosa; se ha dicho que “es el mejor ejemplo de la calidad narrativa de Quiroga fundada en la brevedad y justeza expresivas, modelo en su género” (Zamboni 1989: 51); con excepción de Jorge Luis Borges quien expresó que “Quiroga [es], un escritor muy mediocre y un escritor capaz de increíbles torpezas. Por ejemplo, leí, hará unos cuatro años, un cuento de Quiroga, “A la deriva”, en que se habla de un hombre que creo que remonta un río y que es mordido por una serpiente. Pues bien, en ese cuento no se sabe que es lo que se refiere a la historia precisa y qué es lo que se refiere a lo que el hombre habitualmente hacía. Es decir, ese relato está lleno de ambigüedades innecesarias que corresponden a la torpeza literaria del autor”. (Sorrentino 1996: 149/50).
Esta opinión no podemos desacreditarla, pero es la única negativa que hemos leído sobre esta pieza, infaltable en las antologías del género. De todas maneras, como lo importante aquí no son estas palabras, sino el texto mismo; la ponemos a consideración para que obtengan sus conclusiones.-


Notas:

* “Cartas inéditas y evocación de Quiroga por César Tiempo”. Montevideo, Biblioteca Nacional, Departamento de Investigaciones, 1970.
* Sorrentino, Fernando. “Siete conversaciones con Jorge Luis Borges”. Bs. As., El Ateneo, 1996.
* Zamboni, Olga. “Horacio Quiroga, A la deriva y otros cuentos”. Bs. As., Colihue, 1989.
(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, 2005.-

domingo, 12 de diciembre de 2004

Edith Vera - Una lectura de "Las dos naranjas"

UNA LECTURA DE LAS DOS NARANJAS


















“Ayer guardé el sol en una caja
y el día se nubló.
Lo saqué entonces de la caja aquella
y el día se aclaró.”

Edith Vera - Las dos naranjas




LAS DOS NARANJAS
La poesía como género literario, se presenta como uno de los más dificultosos para la creación y la comprensión; quizás esta dificultad se agrabe aún más, si sus destinatarios son niños. Para Edith Vera, pareciera ser que éste no fuera su problema; porque ha sabido fundir y unificar de manera profesional, la poesía, el dibujo y el amor por los pequeños.
LAS DOS NARANJAS, primer libro édito de 1969, es el hábitat donde conviven la poesía con su representación iconográfica, ambas realizadas íntegramente por la autora. Esta publicación recibió el Premio Fondo Nacional de las Artes y Premio de Poesía “Campaña por una Buena Literatura para el Niño”. Su formato de gran tamaño, está en proporción con su contenido. Estructuralmente se abre con un poema de seis estrófas, y luego se divide en “La naranja dorada” y “La naranja azul”, que podría leerse como la antinomia del día y la noche, con todos los elementos que le pertenecen a cada uno. Quizás confirmen esta idea, las ilustraciones de dichas divisiones, que expresan una naranja/niño con los ojos y boca abiertos y flores en su cabeza (naranja dorada); y una naranja/niño con los ojos y boca cerrados, junto con estrellas en el mismo lugar (naranja azul).
El libro, que está prologado por María Luisa Cresta de Leguizamón (UNC 1966), no posee los números de página impresos, lo que posibilita una lectura no condicionada a la cronología de las páginas. Los diversos elementos presentes en los poemas, interactúan de variadas formas; pero sin perder su musicalidad característica. Allí se relacionan animales (grillo, mariposas, gatos, tortugas...); vegetales (sauces, limones, lechuga...); seres inanimados (río, nubes, sol, luna, estrellas...); el hombre (niños y niñas); y un sinnúmero de objetos (papelitos, bolitas, juguetes, ropas...) que conforman este universo creado, no sólo para gustar de los mismos, sino también para dejar saberes a aprender. La formación pedagógica de su autora y su amor por los niños -­que nunca pudo tener-, le facilitaron la vía para entretejer en sus poemas una serie de enseñanzas sobre actividades cotidianas como: la importancia del momento para dormir y levantarse, del aseo y baño, los días de la semana, la tranquilidad de sentirse seguros y vigilados por los padres cuando se van a dormir, etc.
Estos poemas, que en su mayoría son breves, presentan recursos varios como anáforas, caligramas, asíndeton, interjecciones, entre otros que se destacan por su originalidad y por estar bien logrados; como el de tender líneas de significación entre poemas e ilustraciones de una página y la siguiente, sugerimos revisar la cuarta y quinta página de La naranja dorada (“yo perdí un zapato/color azafrán,/Cinco, seis(...)”). 
La tirada del libro fue al estilo profesional, hubo 1070 ejemplares, de los cuales 1000 se encontraban sin numerar, los restantes poseían trabajos a color y collages realizados a mano por Edith; estas ediciones especiales y extras, fueron muy reducidas y quien las posea en su aservo, tiene un gran tesoro en sus manos.




EL SOL DE EDITH
Edith fue una verdadera bohemia, una persona que en los últimos veinte años se refugió en su casa, una suerte de fortaleza de la que podía salir, pero que nadie entraba. Allí producía sus textos que compartía con su soledad; ya que se encontraba distanciada de los círculos sociales.
María Teresa Andruetto dijo que la poetisa escribió “una obra vasta a la que sólo nos deja asomar en parte, muy de tanto en tanto”, gracias a sus allegados que insitían en la idea de publicar sus prolíficas composiciones. Edith expresó en un reportaje, “tengo muchísima poesía tirada por el suelo; otra ha desaparecido o me la han sacado”; quizás la culpa de no difundir sus creaciones no sólo sea de la autora, sino de todos los que pudieron y no se tomaron la tarea de recolectar, clasificar y pregonar sus textos, que arrojaban a la basura cuando su casa fue “limpiada”. Mucha poesía se quemó y tomó un rumbo desgraciadamente hacia el olvido. Lo que nos queda de su producción, está diseminada en los libros que conocemos, pero también en antologías nacionales como internacionales; hay además, particulares que poseen la dicha de conservar algunas -de las tantas- piezas inéditas que la escritora obsequiara.
Hoy hemos decidido abrir nuestra caja, para sentir nuevamente el calor y la luz de Edith; esperamos y estamos convencidos de que no será la última vez.




(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País
domingo 12 de diciembre de 2004
Villa María, Córdoba, ARGENTINA.

lunes, 15 de noviembre de 2004

Historia de Oliva

HISTORIA DE OLIVA








PRESENTACIÓN DEL LIBRO

El viernes 29 de octubre se llevó a cabo en la vecina localidad de Oliva la presentación de un libro sobre los orígenes de esa ciudad. HISTORIA DEOLIVA es una publicación póstuma de Edgardo J. J. Mosca, que vio la luz gracias al esfuerzo final de su hija Liliana. El autor trabajó durante mucho tiempo en este proyecto, pero por diversos motivos (promesas incumplidas o propuestas que encubrían la paternidad del trabajo), no logró plasmarlo en formato de libro y la llama se apagó. El público se dio cita en la sede del Sindicato Regional de Luz y Fuerza (LF), donde el espacio físico no pudo contener a la totalidad; quedaron afuera un grupo de personas que agazapadas en la ventana, observaron lo que acontecía en el interior. La velada comenzó varios minutos después de lo previsto, con las palabrasde la Sra. Nelly Bonetto de Aimar, quien se refirió a la importancia de esta publicación para esa comunidad. Mosca pertenecía­, al igual que Bonetto de Aimar,­ a la Comisión Directiva del Movimiento Cultural Región del Manco Paz, de allí que los unía una gran amistad. Resaltó además la importanciade aprehender las raíces de ese pueblo, y manifestó la imperiosa necesidad de insertar el texto en los establecimientos de educación media; ya que actualmente se valora desde el Ministerio de Educación, la enseñanza de los acontecimientos de tinte regional y local. Seguidamente, tomó la palabra el poeta olivense Félix Michella, quien, de manera enérgica, recitó versos engarzados de emoción y pasión, transmitió su inmenso placer por este trabajo que hoy circula en la comunidad. Le siguió un miembro directivo del LF quien se refirió a la persona, dado que Mosca trabajó muchos años en la Cooperativa de Obras y Servicios Públicos de Oliva. Para coronarla jornada dos voces emocionaron al público: la del responsablede la Editorial Brujas (también olivense), quien se manifestó orgulloso por haber formado parte de este sueño concretado; y la señora Liliana de Falcioni; quien cumplió el sueño postergado de su padre. Conjuntamentecon la compra del libro, se obsequiaron un separador preparado para la ocasión y otro de los trabajos anteriores, nos referimos a RAICES GRINGAS (1989). Finalmente, luego de entrega de ramos de flores, y concluidas las notas periodísticas, el público se dirigió al patio del local a compartir un ágape y rememorar algunas de las situaciones que están plasmadas en la HISTORIA DE OLIVA.






EL LIBRO

El volumen es una recorrida histórica de esa ciudad, desde el nacimiento de la provincia hasta la actualidad. En él se narra las distintas etapas del proceso de urbanización; si bien es cierto que posee su cuota pasional, no deja de perder profundidad, fidelidad y rigurosidad de los hechos. Allí no sólo encontraremos fechas y nombres; también ilustrarán esas páginas una abultada muestra iconográfica ­en algunos casos, realizando comparaciones con la actualidad ­que la nostalgia y el recuerdo suscitarán diversas emociones a másde uno. Presenta además del estudio propiamente dicho, un completo apéndice con autoridades municipales, actividades que se realizaban, características geográficas y topográficas, actividades sociales, estadísticas económicas y otras informaciones desumo interés. Edgardo Mosca trabajó durante mucho tiempo recolectando fotos, anécdotas, documentación y todo otro dato que tuviese que ver con la historia de "Los Hormigueros" (como le llamaban a esas tierras, por encontrarseplagado de estos insectos). El pueblo en donde Don Crisólogo Oliva vendió y cedió muchos de sus terrenos para configurar ese espacio construido, que hoy conocemos por su apellido. Destacará también, hechos singulares que llamaron la atención en sumomento; el primer automóvil, la creación del Asilo Colonia Regional Mixto para Alienados; creación del Escudo Oficial; las distintas sociedades e instituciones; etc. En el proemio, Mosca nos comentará los obstáculos que debió sortear; ya que en la realización de esta ardua tarea escaseaba la documentación original, que se entremezclaba con las anécdotas y habladurías de las personas con las que se contactó. Pero su accionar no comenzó y culminó en esa población que dista 50 Km. de nuestra localidad; sino que recorrió y revisó los archivos públicos y privados de la ciudad y de la provincia. Casi un año y medio después de la partida física de Mosca, la llama del minucioso trabajo "(...) vuelve a encenderse y se hace la luz para la posteridad."



EL AUTOR

Edgardo Mosca nació en Marull en 1931, fue un hombre muy activo que dedicó gran parte de su vida a la cultura: fue miembro del movimiento cultural "REGION DEL MANCO PAZ"; Fundador de la "ASOCIACIÓN FOTOGRÁFICA DE OLIVA"; autor de varios textos para audiovisuales; articulista de diversos medios gráficos de la zona; entre otras actividades de similar importancia. Falleció el 26 de mayo de 2003 en esta ciudad.


Historia de Oliva, por Edgardo J. J. Mosca, Editorial Brujas, Córdoba, 2004, 170 p.





(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 15 de noviembre de 2004.-

lunes, 1 de noviembre de 2004

Horacio Quiroga - Dossier Suicidio revista Recovecos

HORACIO QUIROGA Y SUS MUERTES



Un vaso con restos de sublimado de cianuro, fue sólo el sello personal que Horacio Silvestre Quiroga (HQ), dejó al abandonar este mundo.
Pareciera ser que, si uno buscase en el diccionario las palabras “suicidio literario”, en la primera entrada encontraríamos la imagen de este hombre barbado y su nombre; es que estos términos fueron una constante en su vida y la de su entorno.
HQ nació en el Salto uruguayo el 31 de diciembre de 1878. Cuarto hijo de Prudencio Quiroga, vicecónsul argentino en el Uruguay, y de Juana Petrona Forteza (Pastora).
El itinerario trágico se inció cuando HQ tenía sólo dos meses y medio. La familia viajó a una chacra en San Antonio Chico, en donde su padre, luego de descender de la embarcación en la que volvía de cazar, se le disparó accidentalmente el arma (14/03/1879).
En 1891 Pastora se casó con Ascencio Barcos; el joven, logró aceptar esta relación y querer a su padrastro. Éste sufrió al tiempo un hemorragia cerebral, que lo dejó inválido y afásico; HQ le sirvió de intérprete y lo ayudó en cuanto pudo. En este estado, Barcos, no permaneció mucho tiempo, ya que tomó la determinación de accionar el gatillo de una escopeta con el dedo hábil de su pie, una vez puesto el caño del arma en su boca. Luego de oir el disparo, el primero en llegar al lugar del hecho fue HQ (05/09/1896).
Cursó estudios secundarios, fundó una sociedad de ciclistas, se reunió con amigos a leer textos propios y de autores consagrados. Colaboró además en publicaciones de la época, fundó la Revista del Salto, viajó a París y conformó uno de los primeros cenáculos literarios del Uruguay. En este tiempo, un duelo que se iba a disputar entre su amigo Federico Ferrando y Guzmán Papini y Zás, HQ accionó accidentalmente la pistola que habían adquirido para tal fin, matando a Ferrando (05/03/1902). Después de este lamentable hecho, partió hacia la Argentina y se refugió en casa de su hermana mayor.
En Bs. As. se alistó como fotográfo en una expedición a las Ruinas Jesuíticas de San Ignacio, donde sintió el llamado de la selva. Tiempo después, se casó con Ana María Cires, y se fueron a vivir a Misiones. La vida dura de monte no pudo ser soportada por su esposa, quien luego de una fuerte discusión, tomó sublimado y agonizó hasta su muerte (14/11/1915).
En 1933 el presidente del Uruguay Baltasar Brum, amigo de HQ, se suicidó para no caer en las garras de los que le propiciaron un golpe de estado.
A fines del mes de setiembre de 1936, “el desterrado” decidió internarse en el viejo Hospital de Clínicas de Bs. As., le practicaron una operación y le posponían la definitiva. Más de cinco meses habían transcurrido desde que llegó a ese nosocomio, para intentar curarse de los dolores que lo aquejaban hace tiempo. El paciente no soportó más la espera y buscó los medios necesarios para confirmar lo que sospechaba: cáncer de próstata. Esa tarde visitó a amigos y a su hija Eglé, paseó por la ciudad, compró el cianuro, y regresó al hospital alrededor de las 23:00 hs. A la madrugada (19/02/1937) lo encontraron en su sala agonizando; pero ya era demasiado tarde.
Al año siguiente, la muerte insaciable se llevó la vida de su amigo Leopoldo Lugones –curiosamente el mismo día que el salteño–, quien ingirió la misma sustancia disuelta en whisky. Alfonsina Storni, íntima compañera de HQ, luego de escribir el soneto “VOY A DORMIR” se arrojó al mar.
Como corolario, sus hijos se quitaron la vida; Eglé (1939), Darío (1951) y María Elena (Pitoca).
Este es, a modo de racconto, los puntos trágicos de una vida que indudablemente marcaron al hombre y que se reflejaron en la urdimbre narrativa de este intelectual. Sus textos están plagados de esta temática, tenemos cuentos donde las muertes son causadas por agentes como: insectos extraordiarios (EL ALMOHADÓN DE PLUMAS); niños idiotas (LA GALLINA DEGOLLADA); animales ponsoñosos de la selva misionera (A LA DERIVA, LA MIEL SILVESTRE); descuidos del mismo hombre (EL HOMBRE MUERTO, EL HIJO); enfermedades (LA MENINGITIS Y SU SOMBRA); el hombre bajo dosis de alcohol (LOS DESTILADORES DE NARANJAS); el hombre vs. el hombre (UNA BOFETADA); animales vs. animales (LOS POLLITOS); entre otra abundante cantidad de tipologías mortuorias.
Es preciso aclarar que HQ era un hombre lleno de vida, activo y emprendedor, a pesar de poseer este curriculum trágico. En sus últimos días, ansiaba estar de nuevo en su casa (levantada por él mismo), para continuar con sus actividades; las cartas a Isidoro Escalera y Ezequiel Martínez Estrada así lo testimonian.
En relación a la muerte, esta correspondencia nos mostrará a un HQ fuerte, que dice no temerle: “Yo fui o me sentía creador en mi juventud y madurez, al punto de temer a la muerte, exclusivamente prematura.” “Cuando consideré que había cumplido mi obra –es decir que había dado de mi ya todo lo más fuerte– comencé a ver la muerte de otro modo. Algunos dolores, inquietudes, desengaños, acentuaron esa visión. Y hoy no temo a la muerte, amigo, porque ella significa descanso.”(1)
En su juventud había escrito “El enfermo se mata cuando plenamente comprende que su mal no tiene cura y que entre sufrir no sufrir es fácil la elección”. HQ comprendió su mal y optó por el camino del descanso “pero no por depresión (...). Se suicidó porque su cáncer de próstata !lo estaba comiendo vivo!”(2)
Para culminar, no es preciso aclarar que HQ fue mucho más que “el escritor de la muerte y de la selva”; pero no podemos negar que el suicidio y las muertes accidentales estuvieron presentes en su vida, y que alimentaron su prosa elevando la calidad y perfeccionando uno de los géneros más difíciles de nuestra literatura.-


(1) Martínez Estrada, Ezequiel: El hermano Quiroga. 2da edición, 1969, Montevideo, Arca, p. 95.
(2) Ríos, Néstor: Los veranos fatales II [en] Puro Cuento, Septiembre/Octubre 90, Bs. As., p. 9.
(*) Publicado en revista cultural autogestionada Recovecos, en noviembre de 2004.-

domingo, 12 de septiembre de 2004

Cuentos de Terror - Alberto Laiseca

Cuentos de Terror - Alberto Laiseca
El canal I-Sat e Interzona Editora lanzaron un proyecto sin precedentes, en él, Alberto Laiseca nos abre dos puertas que conducen al mismo destino: el terror.

Primera puerta: El LIBRO.
“CUENTOS DE TERROR” es un horripilante pero exquisito popurrí de relatos del siglo pasado, algunos traducidos por Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Rodolfo Walsh, entre otros. Dentro de esta muestra más que representativa del oscuro género, se destacan: “LA MUJER INDIA” (Bram Stoker); “EL CABALLITO DE MADERA” (D. H. Lawrence); “LOS INTRUSOS” (Saki); “LA GALLINA DEGOLLADA” y “LA MIEL SILVESTRE” (Horacio Quiroga y “CUENTOS DE LA NEGRA TOMASA” (Alberto Laiseca). Los escritores en su mayoría son extranjeros, sólo este último par representa a la comunidad hispanohablante y deja entrever que este tipo de literatura [por lo menos] en Argentina esta devaluada. Acompañan a los textos sucintas biografías que enriquecen el libro, ya que aportan datos significativos para lograr una mejor comprensión de estos escritos.
El diseño del libro en general es excelente: las tapas poseen raspaduras en su rededor, el rostro endemoniado del orador enmarcado lúgubremente en un fondo negro y las hojas están manchadas por doquier.
El prólogo testimonia la manera en que Laiseca asistía furtivamente de niño, a oír los relatos “verídicos” que las viejas contaban a la vuelta de su casa en Camino Aldao. Su padre se lo había prohibido terminantemente, ya que luego no podía dormir; pero esta orden nunca fue acatada ni se arrepintió de desobedecerla. Este aspecto, está íntimamente relacionado con el niño Virgilio (de los “CUENTOS DE LA NEGRA TOMASA”); a tal punto que podríamos afirmar que este personaje es el retrato ficcionalizado del escritor.

Segunda puerta: El VÍDEO.
La originalidad de este emprendimiento deriva de la inclusión de un videocassette, que contiene una selección de siete cuentos de los diecisiete que integran la antología. Estas narraciones, en donde se recupera la antiquísima tradición de la oralidad, fueron extraídas del microprograma que el escritor rosarino, realiza desde el 2002, y que se emite todos los viernes a las 22:00 Hs por I-Sat (frecuencia 32 de Multicanal - Villa María).
Nuestro tétrico narrador –iluminado por un haz de luz que penetra a través de una rejilla– y sentado bajo un ventilador que gira pesadamente, dará comienzo a la historia de la semana. Posteriormente encenderá un cigarro, y el humo ascenderá en volutas en esa atmósfera donde reina la oscuridad; pero no el silencio. La música de fondo es tenebrosa, irá acompañada de sonidos de campanas, golpes inesperados y demás ruidos extraños; pero estos efectos quedarán opacados por risas diabólicas, silencios sepulcrales, miradas penetrantes y profundas, chillidos punzantes y demás artilugios auditivos emitidos por Laiseca. En fin, sonidos que potencian y condimentan el sabor de las historias recetadas por diversos escritores y preparadas por el autor de “LOS SORIAS”. En relación a los escasos efectos especiales (si les cabe ese nombre), mencionaremos la superposición de voces del orador, imágenes borrosas y cambio de cámaras. Cada relato posee una duración promedio de seis minutos, tiempo más que suficiente para estremecernos y tensionarnos con la historia.
Para resumir, estamos invitados a una inusual cena, donde nuestro anfitrión –Laiseca–, nos deleitará con amplio manjar de cuentos de tinte morboso. A la mesa podremos llegar de dos maneras: mediante la lectura de la antología textual o prestando nuestros sentidos a la voz de nuestro orador.

LO POSITIVO: El diseño del libro; la selección de los cuentos y por sobre todo la originalidad de este experimento editorial.
LO NEGATIVO: El cuidado de la edición posee una leve falla en el tipeo de los cuentos, hay vocales y consonantes que se agregan donde no corresponden, omisiones e intercalación de las mismas; lo que da como resultado algunos gustitos amargos en la lectura. Fuera de este aspecto menor, todo lo demás es positivo.

(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 12 de setiembre de 2004.-

domingo, 15 de agosto de 2004

Honorio Bustos Domecq, el hijo de Borges y Bioy Casares

Honorio Bustos Domecq, el hijo de Borges y Bioy Casares

Don Honorio Bustos Domecq (HBD) nació en Pujato en 1893, hijo de los escritores Jorge Luis Borges (JLB) y Adolfo Bioy Casares (ABC).
Allá por 1942, los “padres” fusionaron los apellidos de sus bisabuelos y así surgió este ser que los ayudaría a expresar lo que ellos no podían [o debían]. Si bien es cierto que HBD surgió de la conjunción entre ABC y JLB, su labor los trascendió; fue el “hijo” que nació con los rasgos de sus padres, pero que logró independizarse y crear su propio estilo.
Publicó cuatro libros: “SEIS PROBLEMAS PARA DON ISIDORO PARODI” (1942); “DOS FANTASMAS MEMORABLES” (1946); “CRÓNICAS DE BUSTOS DOMECQ” (1967) y “NUEVOS CUENTOS DE BUSTOS DOMECQ” (1977).
Éste último es el que hoy nos toca reseñar, Emecé a reeditado estas nueve historias donde se conjugan la picardía, la parodia, la traición entre amigos, las bondades y las deslealtades de los personajes que son típicamente argentinos. Es una especie de espejo, que refleja nuestra manera de actuar en diversas situaciones en que la vida nos pone a prueba. Al decir de sus creadores, “[elegimos a HBD] porque encarna nuestro descontento con algunas situaciones argentinas, con las supersticiones y defectos de los argentinos”.(1)
El cuento más difundido de este libro, quizás sea “LA FIESTA DEL MONSTRUO”, considerado una crítica al peronismo; trajo como consecuencia la encarcelación de la madre y hermana de JLB. Otras como “UNA AMISTAD HASTA LA MUERTE” nos muestra como se deja de lado a un amigo cuando la cosa se pone fea; en “LA SALVACIÓN POR LAS OBRAS” se destaca el tono burlesco; en “MÁS ALLÁ DEL BIEN Y DEL MAL” asistimos a manera de epístola a la muerte de Félix Ubalde por ingesta de comida envenenada; y otras historias singulares tejidas con la lana argentina (para no decir porteña).
En los textos de HBD podremos identificar –como reza la contratapa– “(...) a Borges detrás del juego de espejos entre autor, narrador y personaje, así como el fondo trágico y moral de los relatos; a Bioy le corresponde el recurso a la parodia, la descripción de ambientes, el tono distante y satírico.”
Por último rescatamos el aporte inestimable de la dupla ABC-JLB, para la reciente [por aquel entonces] literatura policial; tanto con los relatos de HBD, como con la creación de la colección EL SÉPTIMO CÍRCULO (ver EL DIARIO CULTURA 13/06/2004). Particularmente en estos nueve “NUEVOS CUENTOS DE DON BUSTOS DOMECQ”, el lector tendrá la oportunidad de escuchar historias diversas y particulares que llaman a la reflexión, pero que a la vez son muy divertidas.


(1) Entrevista a JLB y ABC por René Sallas: GENTE, Bs. As., 1 de agosto de 1977.
(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 15 de agosto de 2004.-

domingo, 25 de julio de 2004

Laura Borga

EN LA TIERRA DE LAURA BORGA
“Sapere de dove veniamo per consere dove andiamo”
(saber de donde venimos para conocer a donde vamos).

A más de un año de la desaparición física de la escritora Laura Borga recordamos humildemente la vida de esta villamariense (por adopción), dedicada a la educación y la cultura.
Teresa Laura Borga nació en la ciudad cordobesa de La Palestina en 1934. En esta colonia de abuelos inmigrantes piemonteses, vivirá con su familia hasta los diez años; momento en que se trasladarán a Villa María (VM), lugar que no abandonó hasta sus últimos días.
Se desempeñó como docente por un lapso de treinta y cinco años, dictando clases en VM, pero también en Embalse y Tío Pujio.
En el tiempo que se dedicó a la docencia también escribió, un testimonio de su hija Andrea a EL DIARIO (03/05/2003) así lo confirma; pero, la actividad literaria/histórica de LB floreció y dio sus frutos a partir de su jubilación. Al pasar a la clase “pasiva” de la sociedad, su actividad investigativa y escrituraria se acrecentó de manera cuantitativa y cualitativa.
Por su importante actividad, obtuvo distintos premios y reconocimientos en concursos de narrativa y poesía, tanto en Argentina como a nivel internacional, de los que podemos mencionar: el 1er premio en el concurso de poemas ilustrados (1990) con la “Ventana centenaria”; el 1er premio en el 10o concorso internazionale di letteratura “L’ Amicizia” (La amistad) (2001) en Milán, Italia con la poesía “Io sono quel che...” (Yo soy aquel que...); fue premiada por el Consejo Deliberante local, quien la condecoró con un diploma en reconocimiento por su labor nacional e internacional (2001); obtuvo además, el galardón Bamba en el rubro literatura en nuestra ciudad (2001); entre otras distinciones de no menor importancia.
En lo que respecta a su actividad institucional, fue miembro de la S[ociedad] A[rgentina] D[e] E[scritores] filial VM desde 1988, compuso la Comisión Directiva y ofició de secretaria; integró la Subcomisión de Cultura de la Familia Piemontesa de esta ciudad; formó parte del Instituto Belgraniano; del Centro de Ex-alumnos del Instituto San Antonio y de la Junta Municipal de Historia; fue socia del Centro de Estudios Piemonteses de Torino, Italia; entre otros.
LB estuvo casada con Heriberto Pronello, del cual se separaría hace ya más de tres décadas; esta fue una herida muy profunda de cicatriz muy lenta, un dolor que quizás supo canalizar muy bien en su tarea intelectual.
SU LEGADO
Las publicaciones más importantes de LB son:
El Padre Gottardi (1993) Texto basado en el moseñor Pedro Ramón Gottardi, quien ejerció su actividad en la iglesia Catedral; además de ser su docente.
La Palestina Centenaria (setiembre de 1994) Homenaje por los 100 años de la fundación de La Palestina, lugar donde nació y no olvidó nunca, a pesar de dejar esa tierra en su infancia.
Piemonte - Argentina, un descubrimiento (junio de 1999) Trabajo declarado de Interés Cultural por Córdoba, debido a su profunda investigación sobre el proceso migratorio en los siglos XVIII y XIX. Fue presentado en la Universidad Nacional de Villa María (UNVM).
En la Tierra de Promisión (junio de 2002) Último libro dedicado a los argentinos que se van, en una época dura en este país. Narra la[s] historia[s] de los inmigrantes italianos en Santa Fe y Córdoba, con predominio de nuestra zona. El mismo fue presentado en la UNVM el 14/06/2002. Este acto contó con la presencia de Efraín Bischoff, Ciudadano Ilustre de Córdoba y reconcocido historiador, que no sólo prologó el libro, sino que lo presentó. Esta publicación recibió el comentario de nada menos que de Félix Luna, el cual figura en la contratapa. Al acto no le faltó nada: historiadores de lujo, canzonetas, presentación del libro, bombones y firma de ejemplares.
Es preciso recalcar que. los dos primeros libros fueron traducidos en 1994 y 1996 al francés y al italiano, y prologados por Dolly Pagany.

HASTA LUEGO, HASTA SIEMPRE
A fines del 2002 LB se sentía desganada y estos fueron los primeros síntomas de un trastorno cerebral que se presentó. Algunos lo atribuyeron al síndrome de Creutzfeldt-Jacob (o enfermedad de “la vaca loca”); a lo que la familia desmintió en un artículo de LA VOZ DEL INTERIOR (06/05/2003), indicando que se trataba de una encefalopatía espongiforme. Estas dos enfermedades presentan síntomas similares, pero aunque hubiese padecido tal o cual mal, lo cierto es que LB comenzó el 2003 con falta de ánimo, pérdida de equilibrio y otras dificultades, la que luego la obligarían a internarse.
Para este tiempo LB visitó a Josefina y Francisco, dos de sus nietos en Buenos Aires. Poco después fue internada en una clínica de San Isidro y puesta en terapia intensiva, hasta que un paro cardiorespiratorio puso fin a su vida a la 01:30 hs. del viernes 02/05/2003.
Un mes después de la despedida de Edith Vera; los villamarieses deben despedir a LB en sus jóvenes sesenta y nueve años.
Su partida dejó pendientes trabajos poéticos como de investigación en historia y genealogía familiar, de los cuales ya nos estabamos acostumbrando; específicamente se trataban de historias de la madre Gabriela Moscoso, el profesor Juan Rocchi y Sebastián “Parín” Valfré. Desde éstas humildes líneas, nuestro cálido recuerdo.
(El autor agradece a Rosita Rodríguez los aportes necesarios para la realización de ésyta nota).

Bibliografía
Desmienten que escritora haya muerto por el mal de “la vaca loca”; en: La Voz del Interior: 06 de mayo de 2003.
El Diario. 5 de mayo de 2003
Homenaje a Laura Borga; en: El Diario. jueves 25 de marzo de 2004
Historia de la literatura de Villa María 1882-1990. Fernández Núñez, Olga; Calvo Bernardino S.; Pagany, Dolly. Masters, 1991.
Lacchiarella: 10o concorso internazionale di letteratura e premiazione del miglior notiziario di gruppo per l’anno 2000; en http://www.anamilano.it/veci_bocia_ott_2001/lacchiarella.htm. fecha de visita 15/04/2003.
Lo presentará en la UNVM el 14; en: El Diario. 04 de junio de 2002.
Se hallaba en San Isidro, “despidiéndose” de sus nietos; en: El Diario 03 de mayo de 2003.
(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 25 de julio de 2004.-

domingo, 4 de julio de 2004

Yasunari Kawabata y Yukio Mishima - Correspondecia 1945-1970

Yasunari Kawabata y Yukio Mishima
Correspondencia 1945-1970

De respetuosa y profunda podría calificarse esta amistad entre dos maestros de la literatura japonesa del siglo pasado.
Este puñado de piezas que abarcan 25 años y que ascienden a noventa y tres; entre cartas, postales, notas dejadas bajo la puerta cuando –en muchas oportunidades– no se encontraba alguno de los destinatarios; conforman un corpus muy importante para estudiar a estas dos figuras a cara descubierta.
Yasunari Kawabata nació en Osaka el 11/06/1899, huérfano desde niño, vivió con sus abuelos hasta sus 15 años (16 según la tradición japonesa), momento en que la muerte de toda su familia lo dejó absolutamente solo. Fue un escritor más que prolífico, quizás no alcanzaría este espacio para enumerar su producción escrituraria que abarca, artículos en revistas y diarios, prólogos, libros de cuentos y novelas; en fin, más de 12.000 páginas. Algunas de las obras más difundidas son “La bailarina de Izu” (1926-53), “País de nieve” (1935-48), “El maestro de go” (1951-52), “Lo bello y lo triste” (1961-65), entre otras. Fue mundialmente reconocido y traducido a otros idiomas; además de ser el primer japonés en recibir el premio Nobel de Literatura en 1968. El 16/04/1972 YK se encerró en una habitación llena de gas para dejar este mundo.
Kimitake Hiraoka, más conocido como Yukio Mishima, nació en Tokyo en 1925 en el seno de una familia de samuráis. Estudio y se graduó en Derecho en la Universidad Imperial de Tokyo en 1947. Fue también prolífico en la actividad literaria, publicando innumerables textos críticos, novelas, obras de teatro, participando como actor de cine, etc. Algunos de sus textos más elogiados son “Confesiones de una máscara” (1949), “El tumulto de las olas” (1954), “El pabellón de oro” (1956), “El marino que perdió la Gracia del mar”(1963), “Nieve de primavera”(1966), “Caballos desbocados”(1968). Fue propuesto tres veces para el premio Nobel de Literatura. El 25/11/1970 junto a cuatro compañeros del Tate no kai (Sociedad del Escudo, la milicia privada fundada por YM) se sentó en el suelo y se hizo un corte abdominal conocido con el nombre del ritual harakiri, luego un compañero cortó con su sufrimiento decapitándolo de un golpe en seco.
El inicio del intercambio epistolar se inicia el 8/3/45, una época en donde los yankis sembraban bombas en Japón, “Tokyo no es más que un campo en ruinas y, ante el recrudecimiento del frío, los ciruelos de la capital, apenas en flor, ya se marchitan, perdiendo poco a poco su frescura anunciadora de la primavera. (16/3/45)” Varias de las cartas que se enviaron fueron verificadas por el ejército de ocupación norteamericano, y una vez aprobado por el control de censura, se las selló y se procedió a entregarlas a su destinatario final. En muchas de ellas podremos observar como ambos escritores se envían los borradores de sus próximas publicaciones; se consultaban mutuamente y se solicitaban sugerencias para mejorarlos. También se podrá apreciar la manera en que cada uno trabajaba, como por ejemplo, los viajes que realizaban y las personas con quienes hablaban para recabar información que luego volcarían en esos escritos. La admiración de YM por su maestro se plasma en frases como “Pero yo a usted lo pongo infinitamente por encima [de Hori Tatsuo, traductor y novelista], porque en su obra, la carne, las sensaciones, el espíritu, el instinto, todo lo que pertenece al dominio físico y espiritual se combina en un sutil acorde mudo, como el cielo azul con las nubes que lo matizan” (15/4/46).
Asombra el respeto con que se comunicaban, abundan las fórmulas de cortesía, se hacían obsequios, invitaciones a la presentación de tal o cual obra, o a viajar a algún país. En varias ocasiones YM solicitará disculpas a su mentor por los comentarios sobre obras de YK que realizaba en revistas literarias de la época “Le ruego me disculpe por mi comentario sobre su obra que apareció en la colección Shinchô Bunko; no es más que un tendal de frases huecas” (22/7/50). A este pedido YK responderá “(...) leí su comentario sobre La bailarina de Izu. ¿Cómo explicarle mi gratitud por las palabras exageradas, tan elogiosas, que dedica a este libro que no lo merece? (24/7/50)”. Encontraremos además, al contrario de lo que se pueda pensar, fragmentos que no tienen nada que envidiar a los textos literarios, ejemplo de ello “Por encima del cráter, el cielo está tan encendido como en el crepúsculo, y cada vez que la tierra truena, se ven brotar bloques de lava candente, que forman verdaderas olas: su cresta de fuego se rompe en fragmentos de roca, que se lanzan hacia el cielo como copos de espuma (9/5/50)”.
Cabe destacar que en ninguna de las cartas aquí presentadas, se mencionan ideas sobre los futuros suicidios de los literatos; pero el fragmento de YM que sigue es en cierto modo profético: “Digo cosas cada vez más tontas, que seguramente le harán sonreír, pero de lo que tengo miedo no es de la muerte, sino de qué será del honor de mi familia después de mi muerte. Si alguna vez me sucediera algo, supongo que el mundo lo aprovecharía para sacar sus dientes, marcar mis menores defectos y hacer trizas mi reputación. Esto me da igual que si se burlaran de mí estando vivo, pero la idea de que se rían de mis hijos después de mi muerte me resulta insoportable. Seguramente usted es la única persona que puede preservarlos de esto, así pues se lo entrego completamente para el futuro”(4/8/69). El 24/01/1971 YK presidió la ceremonia de las exequias públicas de su amigo y fue el momento donde leyó esta carta. Es dable preguntarse porque el joven escritor (45 años) le escribió esto a su colega (72 años), cuando en realidad YK estaba más cerca de la muerte.
Para finalizar, hacemos nuestras las palabras de Diane de Margerie, que aparece en el prefacio “De este modo, con la recopilación completa de esta correspondencia, asistimos al progresivo descubrimiento de Kawabata por su discípulo y a la construcción del talento de Mishima, con su voluntad, su narcisismo, su vanidad, el orgullo que le hace desear escribir un cuento magnífico como nadie lo haya hecho” y su nostalgia “por los grandes y magníficos saurios de los tiempos remotos.”
(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 04 de julio de 2004.-

domingo, 13 de junio de 2004

Regresa "El Séptimo Círculo" (Colección de libros)

REGRESA EL SÉPTIMO CÍRCULO

Desde abril del año pasado comenzó a reeditarse en nuestro país, una de las colecciones más importantes de la literatura policial argentina; nos referimos a El séptimo círculo (SC) publicado por Emecé.
Sus fundadores, Jorge Luis Borges (JB) y Adolfo Bioy Casares (BC), tomaron este nombre de uno de los nueve círculos presentes en la Divina Comedia de Dante Alighieri, con que el poeta designó a la parte del infierno, en donde se encuentran los violentos.
La bestia debe morir de Nicholas Blake, publicado el 22/02/1945 y traducido por J. R. Wilcock, dio el puntapié inicial a la colección. En esta época, este género estaba desprestigiado, por lo que el binomio debió insistir incansablemente para que el proyecto se concretase. Al respecto JB dijo en una entrevista a James Ibay, que los editores “(...) tardaron un año en aceptar la idea de la colección Séptimo Círculo, cuyo éxito ha sido enorme, porque decían que la literatura policíaca no era cosa digna de una editorial seria”. No sólo que la colección pasó a ser la más seria, sino también la más vendida, oscilando entre los 14.000 y 30.000 ejemplares por cada título; hecho sin igual en la actualidad. A esto hay que añadir que no se reeditaban los libros, lo cual seguramente aumentaría el volumen de ventas.
A diferencia de otras colecciones, este cúmulo de textos tuvo como destinatario a un público más bien “culto”, o que poseía cierto grado de competencia literaria. El énfasis se ponía en los nuevos títulos publicado en los Estados Unidos e Inglaterra; para ello JB y BC se encargaban de recorrer las librerías de Buenos Aires buscando las novedades, como así también realizaban pedidos a Londres, para obtener el material más fresco, que luego traducirían y pondrían a disposición del público.
En SC primaba la novela-problema (entendida como la resolución de un enigma mediante procedimientos lógicos) de origen yanqui-inglesa, luego incorporó autores que rozaban el límite con el fantasy, y finalmente ingresaron algunos pocos autores rioplatenses como Enrique Amorim con El asesino desvelado (1945); Los que aman, odian de BC y Silvina Ocampo, entre otros.
Luego de la publicación de los 120 primeros volúmenes, la selección quedó a cargo de Carlos V. Frías, ya que JB y BC no poseían el suficiente tiempo para continuar con esta tarea. Así ocurrió desde 1955 hasta el final de la colección en 1983 con el ejemplar de Los intimadores de Donald Hamilton. Hay que destacar que la colección sobrepasó los 300 títulos, y que estos aparecían a razón de un título por mes.
Otro dato a resaltar es que, entre los años ‘40 y ‘50 la cinematografía argentina produjo su corpus más sustancial del género policial, reafirmando el éxito de esta literatura.
Emecé reedita esta colección para los “viejos lectores” que quieren revivir una experiencia única y para cautivar a los “nuevos seguidores”. El SC conserva su nombre y sus títulos, la marca registrada del caballo, pieza simbólica que se ubica, justamente, en el séptimo casillero del tablero de ajedrez. La presentación de los libros posee las tapas negras y los dibujos rescatados de José Bonomi, mantienen esa esencia de aquellos tiempos.
Las editoras respetaron las traducciones originales, sólo revisaron algunos términos obsoletos y agregaron notas aclaratorias que completan datos faltantes. A un precio asequible (alrededor de $15), nos proponen un acercamiento a la literatura policíaca, con un formato chico (20 x 12 cm), buena calidad en el papel y con títulos seleccionados por JB y BC. ¿Qué más se puede pedir?

Lectura recomendada: LAFFORGUE, Jorge y RIBERA, Jorge: “Asesinos de papel. Ensayos de narrativa policial”, Colihue, Bs. As., 1996.



(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 13 de junio de 2004.-

jueves, 1 de enero de 2004

Suicidio y Muerte: La constante de Horacio Quiroga

HORACIO QUIROGA
CONSTANTES DE SUICIDIO Y MUERTE

Un vaso con restos de sublimado de cianuro, fue sólo el sello personal que Horacio Silvestre Quiroga (HQ), dejó al abandonar este mundo.
Pareciera ser que, si uno buscase en el diccionario las palabras “suicidio literario”, en la primera entrada encontraríamos la imagen de este hombre barbado y su nombre; es que estos términos fueron una constante en su vida y la de su entorno.
HQ nació en el Salto uruguayo el 31 de diciembre de 1878. Cuarto hijo de Prudencio Quiroga, vicecónsul argentino en el Uruguay, y de Juana Petrona Forteza (Pastora). El itinerario trágico se inició cuando HQ tenía sólo dos meses y medio. La familia viajó a una chacra en San Antonio Chico, en donde su padre, luego de descender de la embarcación en la que volvía de cazar, se le disparó accidentalmente el arma (14/03/1879).
En 1891 Pastora se casó con Ascencio Barcos, el joven logró aceptar esta relación y querer a su padrastro. Éste sufrió al tiempo una hemorragia cerebral, que lo dejó inválido y afásico; HQ le sirvió de intérprete y lo ayudó en cuanto pudo. En este estado, Barcos, no permaneció mucho tiempo, ya que tomó la determinación de accionar el gatillo de una escopeta con el dedo hábil de su pie, una vez puesto el caño del arma en su boca. Luego de oír el disparo, el primero en llegar al lugar del hecho fue HQ (05/09/1896).
Cursó estudios secundarios, fundó una sociedad de ciclistas, se reunió con amigos a leer textos propios y de autores consagrados. Colaboró además en publicaciones de la época, fundó la “Revista del Salto”, viajó a París y conformó uno de los primeros cenáculos literarios del Uruguay. De la influencia ejercida por Edgar Allan Poe, confesada en su “DECÁLOGO DEL PERFECTO CUENTISTA” y en el relato “EL CRIMEN DEL OTRO”, surgieron los primeros cuentos donde el terror y la muerte eran los ingredientes principales. Pero “tampoco fue el horror un recurso mecánico, descubierto en Poe. El horror estaba instalado en su vida. Y también la crueldad. La había descubierto y sufrido en la propia carne antes de aplicarla a sus criaturas.” (1) En este tiempo, un duelo se iba a disputar entre su amigo Federico Ferrando y Guzmán Papini y Zás, HQ revisó el arma que habían adquirido para tal fin, la accionó accidentalmente y mató a Ferrando (05/03/1902). Después de este lamentable hecho, partió hacia la Argentina y se refugió en casa de su hermana mayor.
En Bs. As. dictó clases de lengua en el Colegio Británico, además de iniciar sus colaboraciones en diarios y revistas culturales como “EL GLADIADOR”, “LA NACIÓN”, “CARAS Y CARETAS”, “FRAY MOCHO”, etc. Tiempo después, se alistó como fotógrafo en una expedición a las Ruinas Jesuíticas de San Ignacio, donde sintió el llamado de la selva. Luego, se casó con Ana María Cirés, y se fueron a vivir a esa tierra colorada, resultante del proceso de oxidación de los basaltos que en esa zona son ricos en hierro. La vida dura de monte no pudo ser soportada por su esposa, quien luego de una fuerte discusión, tomó sublimado y agonizó hasta su muerte (14/11/1915).
En 1933 el presidente del Uruguay Baltasar Brum, amigo de HQ, se suicidó para no caer en las garras de los que le propiciaron un golpe de estado.
A fines del mes de setiembre de 1936, “el desterrado” decidió internarse en el viejo Hospital de Clínicas de Bs. As., le practicaron una operación y le posponían la definitiva. Más de cinco meses habían transcurrido desde que llegó a ese nosocomio, para intentar curarse de los dolores que lo aquejaban hace tiempo. De esta manera le escribió a Isidoro Escalera, su peón y amigo, “Yo todavía clavado aquí, y siempre en la misma, esperando la vuelta del Dr. Arce, para ver que se decide: o operación inmediata o regreso a Misiones, hasta mejor oportunidad”. (2) El paciente no soportó más la espera, confirmó su sospecha: cáncer de próstata; y optó por un tercer camino. Esa tarde visitó a amigos y a su hija Eglé, paseó por la ciudad, compró el cianuro, y regresó al hospital alrededor de las 23:00 hs. En las primeras horas de la madrugada del 19/02/1937, lo encontraron en su sala agonizando; pero ya era demasiado tarde.
Al año siguiente, la muerte insaciable se llevó la vida de su amigo Leopoldo Lugones –curiosamente el mismo día que el salteño–, quien disolvió el cianuro en whisky. Alfonsina Storni, íntima compañera, luego de escribir el soneto “VOY A DORMIR” se arrojó al mar. Como corolario, sus hijos se quitaron la vida; Eglé (1939), Darío (1951) y María Elena (Pitoca).
Si bien “el cosmos de Quiroga no está amasado únicamente de horror, fuerza telúrica, agobio ante la ciudad, muertes” (3) indudablemente el hombre quedó marcado y en cierta forma se reflejó en su urdimbre narrativa. Sus textos están plagados de esta temática, tenemos cuentos donde las muertes son causadas por agentes como: insectos extraordinarios (EL ALMOHADÓN DE PLUMAS); niños idiotas (LA GALLINA DEGOLLADA); animales ponzoñosos de la selva misionera (A LA DERIVA, LA MIEL SILVESTRE); descuidos del mismo hombre (EL HOMBRE MUERTO, EL HIJO); enfermedades (LA MENINGITIS Y SU SOMBRA); el hombre bajo dosis de alcohol (LOS DESTILADORES DE NARANJAS); el hombre vs. el hombre (UNA BOFETADA); animales vs. animales (LOS POLLITOS); entre otra abundante cantidad de tipologías mortuorias.
A pesar de poseer este currículo trágico, HQ era un hombre lleno de vida, activo y emprendedor. En sus últimos días, ansiaba estar de nuevo en su casa (levantada por él mismo), para continuar con sus actividades diarias. El copioso epistolario así lo testimonia. En él, se nos revelará el padre, el esposo, el homo faber, el escritor profesional, el crítico de cine, el amigo sensible que se escondía bajo una imagen hosca y todas sus demás facetas. En relación a la muerte, esta correspondencia nos mostrará a un HQ fuerte, que dice no temerle: “Yo fui o me sentía creador en mi juventud y madurez, al punto de temer a la muerte, exclusivamente prematura.” “Cuando consideré que había cumplido mi obra –es decir que había dado de mi ya todo lo más fuerte– comencé a ver la muerte de otro modo. Algunos dolores, inquietudes, desengaños, acentuaron esa visión. Y hoy no temo a la muerte, amigo, porque ella significa descanso.”(4)
En su juventud había escrito “El enfermo se mata, cuando plenamente comprende que su mal no tiene cura y que entre sufrir y no sufrir es fácil la elección”. (5) HQ comprendió su mal y optó por el camino del [merecido] reposo “pero no por depresión (...). Se suicidó porque su cáncer de próstata ¡lo estaba comiendo vivo!” (6)
Otro testimonio del escritor César Tiempo (seudónimo Israel Zeitlin); que alguna vez fue Clara Beter, expresa que el salteño “no se había suicidado a impulsos del desencanto y mucho menos de la megalomanía (“quien se atreve a matarse es Dios”, había leído en Dostoievsky) sino porque supo de labios de uno de los médicos que los asistía que su mal no tenía remedio”. (7)
Era un hombre detallista y rígido en sus decisiones, pensó hasta en las tareas que se debían realizar después de su partida. En su última carta exhumada, enviada a Escalera el 07/06/1937, y que se encuentra en la Casa Museo Horacio Quiroga, reza lo siguiente: “Por este correo le envío a María [Elena Bravo, 2ª esposa] el sueldo entero, allá. Si quiere mudarse y sino que siga viviendo ahí sin sueldo. Me parece bien que Brun [personificado en TACUARA-MANSIÓN] quede en mi casa que se ocupe de los naranjos en lo porvenir. Ahora querría que me averiguara si hubieron interesados en la propiedad pues estos se abre sucesión y habrá que vender todo para darle a cada cual su parte.” (8)
HQ se llevó (o nos dejó) la mejor parte; la de la permanecer en nuestra historia y cultura literaria, ser el maestro de los escritores contemporáneos y elevarlos a profesionales con sus profundos aportes teóricos y prácticos. Sus lecturas y su vida, en continuo contacto con la muerte, alimentaron su prosa y perfeccionaron el cuento, al punto tal de posicionarse en el mismo pedestal que ocupó Poe en las letras inglesas; tanto en la temática como en la calidad constructiva de este difícil género.-


(1) Rodríguez Monegal, Emir: “Objetividad de Horacio Quiroga. Con textos inéditos”, Montevideo, Número, 1950, p. 17.
(2) Rodríguez, Antonio Hernán: “El mundo ideal de Horacio Quiroga y cartas inéditas de Quiroga a Isidoro Escalera”, Posadas, Centro de Investigación y Promoción Científico-Cultural, Instituto Superior del Profesorado Antonio Ruíz Montoya, 1975, p. 92.
(3) Solero, F. J.: “¿Qué es América?”, Bs. As., Ámbito, 1972, p. 137.
(4) Martínez Estrada, Ezequiel: “El hermano Quiroga”. 2ª edición, 1969, Montevideo, Arca, p. 95.
(5) Quiroga, Horacio: “Los arrecifes de coral”, Montevideo, Imprenta El Siglo Ilustrado, 1901, 164 p.
(6) Ríos, Néstor: “Los veranos fatales II” [en] Puro Cuento, Septiembre/Octubre 90, Bs. As., p. 9.
(7) Quiroga, Horacio: “Cartas inéditas y evocación de Quiroga por César Tiempo”, Montevideo, Biblioteca Nacional, Departamento de Investigaciones, 1970, p. 25.
(8) Rocca, Pablo: “Horacio Quiroga, el escritor y el mito”, Montevideo, Ediciones de la Banda Oriental, 1996, p. 137.




(*) Inédito.-