domingo, 9 de abril de 2006

Alberto Bacci


Preludio al sexto aniversario de la
ORQUESTA MUNICIPAL DE MÚSICA CIUDADANA
Seis años de esfuerzo y profesionalismo





El origen del tango es un tanto borroso; algunos dicen que nació en la Bs. As. de fines del Siglo XIX, aunque preferimos optar por la moción que pregona la gestación en ambos márgenes del Plata. En esa época donde nuestra tierra era el polo de atracción de inmigrantes europeos de clase trabajadora, el tango comenzó a circular en los reductos que esta gente frecuentaba. Sus melodías flotaban en esos aires del populacho y eran esbozadas corporalmente por las provocadoras camareras del lugar. Pero eso sería el primer paso, ya que su popularidad adquirió tal fuerza que comenzó a derramarse por la población y fue avanzando progresivamente como lo hace la humedad en la pared. Comenzaba así la evolución; a esa música instrumental ejecutada por músicos de oído, se le fueron anexando letras que en sus comienzos eran bastante sugerentes y “lunfardezcas”.
Años después, el ritmo del dos por cuatro iría puliéndose, “afinándose”; con lo cual lograría mayores adeptos, especialmente de otras capas sociales y de otros lugares.
Pero, como afirma Alberto José Bacci Zawalnicki (71), “la explosión del tango se dio en el ‘40 y ’50; fue extraordinario, las decenas de orquestas que había en Bs. As. y aún en Córdoba tenían una gran capacidad de llegar a muy buen puerto. En esa época de oro nuestra ciudad tenía excelentes músicos y excelentes bandas”.
Así, con esa introducción, nos recibió en su casa el director de la ORQUESTA MUNICIPAL DE MÚSICA CIUDADANA (OMMC) y de la ESCUELA DE CUERDAS de esta ciudad. Un hombre muy amable, propietario de un humor único e insoportable, que ejerce la docencia universitaria, afina pianos y se entrega de lleno a la pasión musical.
Nos describió maravillosamente la curva que este género musical experimentó desde sus inicios hasta la actualidad, donde “llegó a contabilizarse alrededor de treinta orquestas en la ciudad, mientras que en la actualidad hay algunas pequeñas bandas y quizás seamos la única orquesta municipal de la provincia”.
La visita no es imprevista, en escasas semanas la OMMC cumple seis años de intensa actividad y desde EL DIARIO CULTURA no quisimos estar ausentes.
La misma fue creada inmediatamente por el ex-intendente Eduardo Accastello, días posteriores a la solicitud por parte de Bacci. La OMMC recibió de manera permanente los aportes de la Universidad Popular y de la Universidad Nacional de Villa María. Para el caso de esta última, hay un vínculo más que estrecho, ya que muchos de los músicos que conforman la orquesta son jóvenes estudiantes de la Lic. en Composición Musical, que junto a otros músicos del Conservatorio Felipe Boero son la sangre joven que complementa la experiencia del resto del plantel.
- Me sorprendió ver mucha gente joven.
- “Bueno, eso es una de las cosas positivas, al público le llama la atención y a los tangueros viejos nos gusta muchísimo. Tocar el violín y el piano con espíritu tanguero es muy difícil, es más fácil tocar una obra clásica que un tango, porque el tango tiene “yeites”, vocablo del lunfardo que significa trampita y simbiosis entre los instrumentos. Para eso hay que tener una apreciación conocedora del tango. Hay muchos jóvenes que se han presentado y quieren tocar en la orquesta, ya que se les ofrece la posibilidad de perfeccionarse en un conjunto y en la orquesta de cuerdas. Ésta asume otro tipo de público, el grande de siempre y los más jóvenes. En cuanto al tango, la juventud conoce a Piazzolla y éste es sólo un pequeño porcentaje de lo que es el tango; es un gran músico sin dudas, pero la gran obra de él no es el tango, no está al alcance de las posibilidades del pueblo.”
- ¿Qué compositores admira?
- “El que más admiro es Horacio Salgán, del cual Rubinstein le pedía a Lalo Schifrin que le consiguiera las partituras. Igor Stravinsky, que estaba en silla de ruedas, le pedía a Lalo Schifrin que le fuera a tocar tangos de Salgán. Como siempre lo mejor no está a la vista. Hay muy pocos eximios que se exhiben, como Mercedes Sosa... incluso a veces no les importa, están tan imbuidos de crecer en su arte que no les interesa el público.”
- ¿Cuáles son los mayores logros de la orquesta?
- “Sin lugar a dudas el mayor mérito es la permanencia, vamos despacio pero seguro y creo que si lográramos un mejor apoyo las cosas mejorarían; sobretodo porque los músicos no perciben un sueldo y esto genera algunas complicaciones, porque cada uno de ellos tiene su estudio, trabajo, familia, etc. y no poder remunerarlos a veces condiciona algunas cosas.”
La tarea no es para nada sencilla. A la dificultad de poder reunir a más de quince músicos que trabajan por amor al arte, hay que adicionar las pocas horas de ensayo y la meticulosa tarea de hacer los arreglos, puesto que cada uno de ellos insume aproximadamente 8000 notas. Estos arreglos “están destinados a darle como trabajo a los músicos, cosas que ellos pueden hacer a la perfección y de ahí sacarles el máximo rendimiento. Un producto ni antiguo ni moderno, un estilo que presente una orquesta compacta, que en vez de lucirse uno se luzca el conjunto.”
Con un estilo bien marcado, sencillo, pausado, esta institución del tango recrea clásicos como DESDE EL ALMA, INSPIRACIÓN, GRAN HOTEL VICTORIA y otro puñado de éxitos, intentando rizar el rizo; esto es, trabajando como el mejor de los orfebres, engarzando cada sonido y cada arreglo con perfección milimétrica para obtener un acabado que convierta a lo que ya era una joya, en reliquia para la posteridad.
La OMMC es compacta e integral, en ella conviven en perfecto hábitat los instrumentos de vientos, la percusión, las cuerdas, los instrumentos electrónicos que le ponen la firma de autenticidad a esta muestra singular del tango neo-clásico. Otra de las características es su versatilidad, el espectador/oyente puede no sólo apreciar el entrecruzamiento de instrumentos que dialogan entre sí, sino que puede deleitarse con la sólida voz de un cantor masculino y la delicadeza de la fonación femenina. Y si esto le parece poco, presenta la posibilidad de expandir más el campo y abarcar al baile y la representación.
Han realizado presentaciones en un sinnúmero de localidades del interior de la provincia y aunque no fueron a Bs. As., “vamos a llegar porque queremos tocar en la Casa de Córdoba”, afirma el célebre director.
Al día de la fecha han grabado un disco (dedicado a Norman Ramos) y se encuentran cerrando los temas de su próximo CD; hay que destacar que para que la primera placa viera la luz debieron recaudar dinero de las presentaciones y hasta de los bolsillos de los propios músicos.

Villa María está de celebración, estos seis años de vida próximo a cumplirse, son motivo más que suficiente para seguir alentando a este grupo de artistas, que con su profesionalismo y esfuerzo muestran al país lo que esta ciudad es capaz de darle.






Orgullo villamariense
Por Carlos Omar Domínguez (Rector Universidad Nacional de Villa María)

En el sexto aniversario de la Orquesta de Música Ciudadana, dirigida por el profesor Alberto José Bacci, quisiera destacar la calidad de sus interpretaciones y fundamentalmente el hecho de que representa dignamente a nuestra ciudad. Además de ser un orgullo para la ciudad, también en este caso particular es un orgullo para nuestra universidad porque parte de los que integran la misma han sido y son alumnos de la Universidad Nacional de Villa María.
Es por ello que en este aniversario quisiera transmitirles mis felicitaciones a todos los que hacen posible que la música nuestra, como lo es en este caso, se difunda permanente en la comunidad, contribuyendo de esa manera a no olvidar nuestra propia cultura.
Finalmente transmitir, en nombre de la comunidad universitaria, el agradecimiento a la difusión que siempre han realizado de nuestra casa de altos estudios.





El sexto pentagrama
Por Roberto Kfuri (Director LV28 Radio Villa María y 98.5 FM Record)

Cumple seis años de actividad la Orquesta Municipal de Música Ciudadana de Villa María, la agrupación creada, fogoneada y sostenida por el irredimible esfuerzo del maestro Alberto Bacci.

La música es, dice la vieja receta, el arte de combinar los sonidos. Una frase que describe con precisión técnica la voluntad del hombre de acompañar sus estados de ánimo con los acordes de cuanto instrumento encontrase a su alcance.
Desde el viejo tam-tam, acompañado por las manos eficaces de los elogios para transmitir los momentos diferentes de las viejas ceremonias religiosas, en la tribu; a los complejos shows de nuestros tiempos, repletos de significantes acústicos y luminosos, todo se inscribe en la búsqueda central del ser humano: la necesidad de comunicar su ánimo.
En todo caso su pensamiento apelando a un lenguaje distinto.
Pero en la historia, cualquiera esta fuere, suele olvidarse el detalle. Aquello que, por diferente, confirma las generalidades de las reglas.
El esfuerzo, ese enorme volumen de voluntad humana que tornaría imposible la prosperidad de creaciones.
Cinco por ciento de inspiración; noventa y cinco por ciento de transpiración, reza el viejo axioma que resume que sin esfuerzo consecuente, coherente consigo y congruente en el tiempo, nada es posible que perdure.
Este es el caso de Alberto Bacci quien, hoy por hoy, se ubica por encima de la opinabilidad para demostrar, en forma palpable, contundente, que su esfuerzo exhibe resultados.
Música, de la buena, de la elegida, de la que permanece en el ideario de la gente, la de tango y la de otros géneros, llevada a la trascendencia con laboriosidad del artesano. Dicen que tres atributos fundamentales convierten al hombre en artesano: imaginación, inteligencia y voluntad.
Sin dudas que, al cabo de seis años de actividad, Alberto Bacci se ha recibido de artesano.



Resultado de vocación, talentos y experiencia
Por Héctor Cavagliato (periodista)

Si tuviera que emitir un pensamiento sobre los grandes valores artísticos y culturales con que cuenta Villa María y una vasta zona de influencia podría hacer una lista con notables exponentes, de antes y de ahora.
Pero si se trata de buscar un icono, un nombre que reúna las más altas cualidades integrales artísticas de gran calidad, con el valor agregado de su ya larga trayectoria de reconocida permanencia, no dudaría en señalar a la Orquesta Municipal de Música Ciudadana. Su numerosa conformación fue integrada, sucesivamente, por diferentes exponentes de la música; algunos de reconocida experiencia y otros de notables condiciones incorporadas en sus talentos juveniles que supieron asimilarse a las sabias enseñanzas, directivas y sólida conducción de quien es su creador y permanente director y co-arreglador, el maestro Alberto Bacci.
Lograr el ideal de un seleccionado repertorio es el resultado de la permanente búsqueda entre lo que permite el desarrollo de los distintos valores y el gusto popular.
No fueron pocas las dificultades que debió sortear el grupo a lo largo del tiempo, por la naturaleza propia de los elencos donde se conjugan criterios, estilos, gustos y concepciones diferentes, y porque la mutación de valores obliga al recambio y adaptación de las nuevas incorporaciones ¡y volver a empezar! Por ello, también, es complicado ampliar el repertorio de por sí muy nutrido.
Empero, hay factores comunes que amalgaman el resultado de una enjundiosa armonía de voluntades: la vocación por la música, el talento innato de todos y cada uno de los integrantes y la experiencia que quien, a la hora de “armar el cuadro” sabe ubicarlos para que rindan al máximo. Claro, ensayar varios días a la semana todo el año tiene sus contratiempos, pero al final llegan los resultados y el triunfo asegurado. Hay que consolidarlo y sostenerlo. Es tarea de todos.
Parece que hubiera empezado ayer y, sin embargo, ya son seis años desde que vi nacer y veo crecer a “la orquesta”, como se identifica. Villa María tiene en ella un sello de identidad.




ORQUESTA MUNICIPAL DE MÚSICA CIUDADANA
Creada por el Intendente Eduardo Accastello en mayo de 2000.


Integrantes:

Bandoneones: Omar Bravín (primer bandoneón y arreglos)
Tomás Rolando
Elmer Rovere
Eduardo Castillo

Violines: Belén Olmedo (primer violín y economa)
Federico Bonino
Florencia Veronesse
Andrea Medina (archivo)
Yanina Danielle

Flauta traversa: Susana Freisz

C. Bajo Acústico: Mauro Sánchez

C. Bajo Eléctrico: Marcos Bustos

Glosas y presentación: Edgar Méndez

Cantores: Ángela Rüedi
Raúl Conti

Dirección, arreglos y piano: Alberto Bacci.

Información de contacto: Bv. Vélez Sarsfield 1335, (5000), Villa María, (0353) 4520841.

ORQUESTA MUNICIPAL Y ESCUELA DE CUERDAS
Participan además músicos comunes a la OMMC, en piano Laura Cavagliato y Melania Marín.


(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 09 de abril de 2006.-

domingo, 2 de abril de 2006

Malvinas 24 años






MALVINAS
24 años



Memoria, guerra, injusticia; son algunas de las palabras que se repiten cada año en esta época. Es que nuestra Argentina sigue sangrando por la[s] herida[s] y estos 24 años en conmemoración de Malvinas no es la excepción. Como siempre ha sido es el pueblo el que tiene que pagar por los errores de sus dirigentes y ahora la guerra que aparentemente duró dos meses y medio, todavía se lleva a cabo, aunque ahora lo hace en otros planos.
Es una guerra que continúa, porque los que tuvieron la suerte de volver, deben seguir peleándola, día tras día, por encontrar ese lugar al que alguna vez pertenecieron. Quizás y casi me atrevería a asegurar es la peor de las luchas, porque es la que persiste y golpea parejito; hay que ser muy fuerte y sentirse por sobre todo contenido; los excombatientes tienen que intentar salirse de ese camino sinuoso que los lleva al peor de los destinos.
Sergio Serangeli, un villamariense que para ese entonces tenía 19 años, integraba el Batallón de Infantería Marina Nº 5 de Río Grande (Tierra del Fuego). En esta edición, decidió utilizar nuestro espacio para contarnos como los ve la sociedad en la actualidad, como quisiera que los vieran y principalmente realizar un reclamo que se viene postergando año tras años, durante casi un cuarto de siglo, nos referimos a cuidado y atención psicológica. Estas tristes situaciones pasan a ser constantes en aquellos jóvenes del ‘82 que inspiraron libros y películas como la que más adelante Elizabeth Elizagaray nos comenta.
También les presentamos una carta inédita de Serangeli a su familia y telegramas donde se deja constancia la recuperación del soldado y su estado de salud el día de la vuelta a casa.
La ilustración de la página corresponde a algunos de los monumentos que conforman el Museo Nacional de Malvinas (www.museomalvinas.com.ar), que tenemos el orgullo de tenerlo muy cerca. Pero no sólo en Oliva existen estos espacios para la memoria, y así no existiesen la cuestión es no olvidar y saber que nuestros seres queridos lucharon justamente por una causa injusta. Terminamos esta introducción con una frase de José Pablo Feinmann extraído de LA GUERRA Y LA GLORIA (incluido en ESCRITOS IMPRUDENTES); los jóvenes fueron parte de “un proyecto antidemocrático, bélico-político, que buscó limpiar con una ‘guerra limpia’ los horrores de una ‘guerra sucia’”.







LA LUCHA CONTINÚA
Opinión del ex-combatiente Sergio Serangeli


Esta fecha es muy especial para nosotros, aún más porque no nos sentimos “héroes”; una gran parte de la sociedad no te ve de esa manera sino más bien como “víctima”.
En esa guerra que fue agarrada de los pelos, en un principio todo el mundo estuvo de acuerdo; pero cuando después se pierde, nadie había aprobado nada. El 10 de abril Galtieri salió a la plaza y estaban reunidas allí 300.000 personas, vivándolo; a los 20 días se generó un gran problema porque ese dirigente pasó a ser un borracho con un montón de calificativos anexos.
Recuerdo cuando volvimos, que tenías como que esconderte o no decir que eras ex-combatiente. Estos últimos años el reconocimiento es un poco mejor, pero es muy especial porque uno quisiera estar no como héroe, pero sí como que ha servido para algo. El año pasado salió un decreto [1086/2005] del gobierno que nos incluyen como “víctimas del terrorismo de estado”. En realidad nosotros no éramos ni militares, ni civiles porque estábamos bajo bandera por un servicio militar obligatorio.
Hacía diez meses que estaba haciendo el servicio militar, era de la clase ’62, gracias a Dios yo tenía cierta preparación; el mayor de los problemas lo tenían los chicos de clase ’63 que hacía dos meses que estaban en el servicio.
Ya de vuelta, no tuvimos contención de entrada en ninguno de los casos; actualmente nos han dado una pensión, pero lo que más nos interesa es tener un apoyo psicológico para tratamientos específicos. Tenemos el PAMI para la parte clínica, pero no nos cubre nuestra mayor necesidad: la parte psicológica.
Hasta estos días se suicidaron 430 personas aproximadamente por lo que se denomina “estrés postraumático de guerra”; en las Islas Malvinas murieron cerca de 350 soldados, más los 323 del buque Belgrano, hacen un total de 649. En la mayoría de los casos es por ese estrés demorado, por ello nuestro reclamo para que exista una política de estado que contemple este tipo de situaciones.







Malvinas, 14 de mayo de 1982.


Querida familia:
Les escribo estas líneas, para hacerlos saber que estoy muy bien y no se preocupen porque estoy bien; seguro que pronto volveremos al batallón, luego a casa.
Aquí en las Malvinas está el Sergio de la Dolly, pero yo no lo ví. Ayer estube con Carlos Goya y con el gordo Salvatori, están muy bien.
Te cuento que nos atienden muy bien y pese a todo lo que pasa estamos contentos.
Hay que rogar a Dios para que todo esto se arregle por la paz y que nuestros gobernantes se pongan de acuerdo.
Yo aquí rezo todos los días y tengo un rosario que me regaló un padre capellán, pero no sé como se reza.
Yo les pido que me escriban con la dirección del batallón, porque aquí llegan todas las cartas.
También te cuento que el pueblo es muy lindo y se puede andar con tranquilidad.
Bueno, sin nada más que contarles los saludo cariñosamente y espero que se encuentren todos muy bien.
Saludos a los abuelos, a los parientes y amigos.
Besos y cariños a mami, papi, Jorge y Fito.



Sergio
Hasta pronto.


(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 02 de abril de 2006.-

domingo, 26 de marzo de 2006

5º Festival de Rock en Oliva

OLIVA NO OLVIDA
5º FESTIVAL DE ROCK SOLIDARIO



24 de marzo. Tantas cosas sugiere esa fecha, que no alcanzarían nuestras páginas para esbozar medianamente un panorama integral de su significación. Para ello le sugerimos al lector que se remita a la edición de EL DIARIO del día viernes, donde se obsequió un suplemento de 16 páginas con nutridas opiniones sobre los distintos ámbitos, vertidas por grandes personalidades de la ciudad y región.
Treinta años pasaron de esa época que fue todo lo contrario a un “proceso de reorganización nacional”; fueron puñaladas que recibió nuestra República y que diseccionó a un pueblo que todavía busca reencontrarse. Somos una nación que tiene la herida abierta y que si cicatriza lo hace aletargadamente. Lamentablemente, también somos un pueblo con escasa memoria que repite los errores de antes; ojalá este trigésimo aniversario sirva para potenciar nuestra memoria de los que debieron sorber ese trago amargo y de los que no lo vivieron, pero que de manera directa o indirecta sufren las consecuencias.
Hoy, en las páginas de EL DIARIO CULTURA rememoramos... pero desde otra óptica: desde un evento músico-cultural que reunió a un puñado de bandas de rock para continuar la lucha desde la memoria y a su vez colaborando con los que más lo necesitan. Estamos hablando del 5º FESTIVAL DE ROCK SOLIDARIO que se desarrolló el 24 de marzo en la ciudad de Oliva.
La cita fue en el salón de básquet del Club Atlético Independiente de esa localidad, donde se ofreció una variada gama de géneros del rock cordobés. El menú musical fue surtido y se fue sirviendo desde los platos más livianos a los más pesados, satisfaciendo de esta manera los distitos paladares que se congregaron a desgustar (y algunos a deborar) lo que estos chef’s les habían preparado.
El recorrido musical abarcó ejecuciones del rock nacional de los setenta interpretados por el trío HALCÓN, quienes fueron la primera banda de rock en reunirse muchos años atrás en esa localidad.
Le seguió el turno a LA JAVIE (banda que en breve estaremos presentando una entrevista en exclusiva). Tres adolescentes que influenciados mayormente por los REDONDITOS DE RICOTA, fueron calentando la noche que se prefilaba bastante fría.
CRISTALITO, es la única banda rockera de Laguna Larga que quiso estar presente con su rock al estilo EL OTRO YO; mostró ante el público una buena dosis de riffs acelerados y fluctuaciones de voz entre la calma y la locura. Recibió también el apoyo del público un nuevo guitarrista que se integró a la banda oriundo de Oliva, “George” Ahumada.
La música instrumental estuvo a cargo de DALE MECHA, una grupo numeroso que nos deleitó con mixturas de rock y música africana. Además de una señorita que cautivó a más de uno con su voz en ese recinto.
Hasta aquí el público acompañaba a los músicos con aplausos al finalizar las canciones, pero estaban alejados del escenario. Quien se ocupó de que ese estado de las cosas cambiara fue Gastón Nigro de LAVIDALABAL. Él les ordenó a sus oyentes que se arrimaran hasta el escenario. Esta banda, (inconfundiblemente de Oliva) hizo un quiebre en la velada nocturna, con sonidos de guitarras distorsionadas, mucho ruido y fuerza.
Pero si de fuerza estamos hablando, la siguiente agrupación sacudió al público con un sonido ABISMAL. Heavy metal del bueno, rasgó la tierra mientras sus seguidores practicaban el deporte argentino llamado pogo y el vocalista meneaba la cabeza que parecía desprendérsele de su cuerpo.
Finalmente culminaron ALROLAZO y 3DB, dos buenas bandas que lamentablemente las siguió poco público por realizar sus presentaciones en plena madrugada.
Desgraciadamente a estos shows la gente acompaña, pero en líneas generales es siempre la misma; ya que la amplia mayoría, como lo expresó uno de los organizadores, aún le revolotean sobre su cabeza los fantasmas de esos años fatídicos.
En síntesis un evento cultural que se viene desarrollando ya hace varios años para colaborar con los comedores infantiles, mostrar al público de Oliva y zona que hay gente que apuesta a la cultura, y que además oficia de recordatorio de épocas pasadas que siguen pesando en nuestras vidas. Emprendimientos como este son los que hay que apoyar; desde éstas páginas vaya nuestras felicitaciones por el esfuerzo y los anhelos de continuidad.







Le solicitamos a músicos y organizadores que emitieran opinión a cerca de la realización de este evento cultural y esto nos respondieron:


Facundo Arana
Guitarrista y vocalista, LA JAVIE, Oliva.

“Me parece muy bueno el festival, primero que nada porque es solidario y sirve para ayudar a los pibes que más lo necesitan. Segundo porque nos da la posibilidad de tocar a nosotros que somos de acá; hacer lo que sentimos, sea bueno o sea malo. Gracias a Cena y Albera por invitarnos y por hacer esto que bancamos de todo corazón.”


Jorge Ahumada
Guitarrista, CRISTALITO, Laguna Larga.

“El festi fue una gran fiesta para todos los del palo, para los que le gusta el rock and roll y es importante que siga adelante. Al igual que los comedores, las bandas necesitan también el apoyo de la gente, es un esfuerzo grande el que hay que hacer para estar, pero hay que darle para adelante.”


Adrián Issolio
Bajista, LAVIDALABAL, Oliva.
“Lo más importante de este festival es el apoyo que se da y el trabajo que hay junto con los comedores; lo principal de esto es juntar alimentos para esos comedores, donde quizás no se ve, pero son más de doscientos chicos que comen todos los días. Me siento orgulloso de formar parte de esto que empezó Mario hace unos años atrás y de poder colaborar. Hay que destacar la solidaridad de la gente colaborarndo de distintas formas.”


Renato Santiago Carrizo Cruz
Cantante, ABISMAL, Córdoba.
“Me parece que la gente debería apoyar un poco más a este movimiento que hay que agradecer a quienes lo realizan todo a pulmón. Piden alimentos no perecederos para gente que la necesita. Debería haber más convocatoria con respecto a la fecha que se conmemora a 30 años de la desaparición de tantos hermanos nuestros. Acá no todo es heavy metal como ABISMAL, hay distintos estilos y por eso creo que la gente debería acercarse más. Creo también que falta un poco más de conciencia, porque hay muchos chicos que se tiran a las drogas, al abandono; hay que ser conciente de que hay cosas que nos preocupan y hay que resistir y hacer fuerza.”


José “Socho” Devalis
Baterista, LA JAVIE, Oliva.
“Es muy importante que se hagan este tipo de cosas que son solidarias. También por el hecho de que permite mostrar al público lo que nosotros hacemos y que la gente sepa quienes somos. Hay que apoyar este festival para que siga adelante muchos años más.”


Juan Albera
Organizador del Festival de Rock Solidario.

“El festival goza de buena salud, este es el quinto, pero va a venir el sexto, séptimo... y se van mejorando cosas, los chicos ponen todo, los que vienen de Córdoba, de Villa María... Esto es algo que no se tiene que acabar, desgraciadamente tiene un fin solidario y las bandas no puedan cobrar; pero es lo que tenemos. Un día, cuando yo me fui de Oliva esto no existía, hoy existe. Es bárbaro, a mi me llena de satisfacción porque armar todo esto no es fácil; esto es totalmente solidario, nadie cobra nada.”


Mario Cena
Organizador del Festival de Rock Solidario.

“El lema de este festival es “Oliva no olvida”, pero no lo pusimos sólo esta vez por los 30 años del golpe, lo venimos haciendo desde el principio; porque sabemos que fue una época muy jodida que no queremos que se repita nunca más. Lo músicos fueron uno de los pocos que se animaban a denunciar lo que estaba pasando acá, y eso no es joda. Festivales como este que hoy hacemos no se podían hacer, por eso pienso que la gente debe apoyar; parece que esa época trágica ya pasó, pero la gente es como que todavía no se anima a estas cosas.”

(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 26 de marzo de 2006.-

domingo, 26 de febrero de 2006

Rolling Stones en River - 23 de Febrero de 2006

EMPAPADOS DE ROCK
Un villamariense con THE ROLLING STONES

River Plate, Jueves 23 de Febrero de 2006


Los Rolling Stones ya se fueron del país, pero nadie de los que estuvimos ahí vamos a olvidar esa última noche en River Plate. Aquí la palabra “última” connota dos significados, por un lado fue el cierre de sus dos presentaciones en Argentina; por el otro, nos queda el interrogante si será la última vez que los veamos a todos ellos arriba de un escenario argentino. Si bien Mick Jagger, en su show debut vaticinó un “hasta la próxima”, un gran porcentaje de fans estima que por la edad de estos dinosaurios del rock, la enfermedad de Charlie Watts y calculando un promedio con los años de sus dos visitas anteriores, esta es la despedida.
Llovía. ¡Y como llovía! Parecía que Dios (el que atiende en Buenos Aires), nos hubiese puesto a prueba desenrollando un manto grisáceo y pesado sobre nuestras sienes y preparando su dedo en el pulsador para accionarlo en el mejor momento.
El escenario, de sesenta metros de largo, estaba desplegado contra uno de los arcos ocupando hasta el mínimo espacio posible, en pos de lograr más intersticios para los espectadores. Había también una pasarela que conectaba a un mini estadio B en el centro de la cancha. La escenografía era pobre, en comparación con anteriores puestas en escena, pero reflexionando un poco me respondí que más no les hace falta. Se erigían a los costados del medio del campo, dos torres de sonido que aseguraban el audio para los sectores populares. La iluminación consistía en 500 luces fijas y 150 móviles.
El paso de los teloneros podría resumirse en un efímero show de LA 25, una tranquilo performance de LAS PELOTAS y un espectacular cierre con LOS PIOJOS.
Pasadas las 21:30, mientras el agua seguía golpeando y el viento calando nuestros huesos, el público comenzó a aplaudir y reclamar a los STONES. Fue así que a las 21:56, la música de fondo se acalló, las luces del estadio se adormecieron y la pantalla gigante de veinte metros por doce, junto a las dos pantallas laterales más pequeñas, reprodujeron una alternativa stone a la teoría del inicio del universo. Una explosión abrió el paso para que Keith Richards nos introdujera nada más y nada menos que con JUMPIN’ JACK FLASH y el público estalló.
Mick Jagger calzaba un sombrero y un impermeable hasta los pies, y se movía como lo hizo siempre, con un estado físico que ni con treinta años menos puedo imitar. Culminado los primeros temas, su majestad consultó en su castellano un poco rudimentario “¿Están calientes? ¡Ok! Ésta noche nos ducharemos juntos”, y cumplió la palabra; excepto por la batería y los instrumentos de viento, todos se estaban empapando. ¿Cree usted que con más de sesenta años y con la fortuna que tiene cada miembro de grupo, necesitan mojarse como lo hicieron durante dos horas?
Seguidamente una batería de éxitos se interpretaron sin respiros, así pasaron IT'S ONLY ROCK ‘N’ ROLL y YOU GOT ME ROCKIN’, hasta que le llegó el turno a una balada que no hicieron en la noche del martes: ANGIE. En plena oscuridad los encendedores y celulares oficiaron de luciérnagas pendulantes.
No podía faltar RAIN FALL DOWN, canción un tanto funk que se configuró como la característica temática de la jornada.
La asidua práctica de presentar a los miembros del grupo fue ejecutada por Jagger, el aplausómetro esta vez estuvo a favor de Richards, quien a continuación interpretó dos temas con su voz característica; uno de ellos fue THIS PLACE IS EMPTY.
La seguidilla de éxitos marcaron la pauta de que el show estaba en la recta final, el punto más eufórico lo marcó START ME UP, que elevó del suelo a las 70.000 almas que se estimaron esa noche. Las tribunas literalmente se movían al compás de la mejor hinchada del rock mundial.
Finalmente se coronaron con SATISFACTION a las 23:55 Hs., acompañaron este corolario un puñado de pirotecnia que matizó el cielo gris.
Inefable es describir todas las sensaciones que se vivieron en ese megaconcierto, las dos horas exactas que duró la presentación se extinguieron fugazmente, fue una vacuna que nos inmunizó nuestros cuerpos del frío y la lluvia para poder disfrutar de la banda que más generaciones acarreó en la historia del rock mundial.



SETLIST
Estadio de River Plate
23-02-2006

1. Jumpin' Jack Flash
2. It's Only Rock 'n' Roll
3. You Got Me Rockin’
4. Oh No, No You Again
5. She's So Cold
6. Angie
7. Rain Fall Down
8. Bitch
9. Tumbling Dice
10. Gimme Shelter
11. This Place Is Empty – Keith Richards
12. Happy – Keith Richards
13. Miss You
14. Rough Justicie
15. Get Off Of My Cloud
16. Honky Tonk Woman
17. Sympathy For The Devil
18. Star Me Up
19. Brown Sugar
20. You Can’t Always Get What You Want
21. Satisfaction
(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 26 de febrero de 2006.-

domingo, 19 de febrero de 2006

Go Go Blues

Rock & Blues sin caretas
GOGO BLUES
Una necesidad de decir algo...

Entrevista de Darío Falconi
Con la colaboración de Jorge D. Ahumada


Diez años pasaron desde que un destacado músico nacido en la ciudad de Oliva, pero adoptado por Villa María en su adolescencia partió hacia el Altiplano en busca de nuevos horizontes. Nos referimos a Gonzalo Gómez, quien durante el mes de Enero y parte de Febrero volvió a pisar nuestra tierra junto a su banda GOGO BLUES, un grupo que se sufrió varias metamorfosis hasta convertirse en un potente cuarteto de rock y blues.
Gómez se cultivó aquí y trasladó, como un buen sembrador, las semillas hacía una tierra árida en cuanto a rock se refiere. Allá las dispersó y con delicado trabajo fue cuidando cada brote hasta ver crecer a su alrededor un gran árbol, que dió sus frutos con PATEANDO AL PERRO y la actual formación; ambas hecharon raices y se ramificaron erigiéndose como pilares fundamentales en la historia del rock boliviano. Con la primera agrupación grabó los discos Disfrazados y Desmayo, mientras que con GOGO BLUES “quemó” dos discos de estudio y uno en vivo. Es notable la fuerza que fue adquiriendo la banda a lo largo de sus producciones discográficas, una perfecta mixtura entre guitarra, teclados, batería y bajo. Quizás haya una sobredosis de guitarra la que no le falta mucho para que la hagan hablar; mientras Gonzalo ejecuta sus acordes la viola se desgarra gritando y se retuerce de dolor, a veces de tristeza y otras de mucha alegría. Al compás de sus ceñidas letras que escupen la realidad tal cual es, estos profesionales brillan y encandilan cuando ejecutan sus solos. No poseen impedimentos a la hora de sacarse la careta y sacudirnos de la modorra a la que estamos acostumbrados, con su rock crudo, poderoso y provocador; ellos intentan generar algo de conciencia en una sociedad que se preocupa por trivialidades.
En su adolescencia, Gonzalo se codeó con las personalidades más destacadas del rock de Villa María, principalmente con "Monky" Tieffemberg, quien lo guió y con quien formó hace un poco más de veinte años la legendaria SUDACA.
Luego de realizar varias presentaciones en la capital y el interior de la provincia, de la cual destacamos su participación en Cosquín Rock 2006, este cuarteto regresó recientemente a Bolivia para encarar lo que será su cuarto disco compacto.
Días atrás EL DIARIO CULTURA se dio cita en casa de sus padres donde, previa preparación de unos ricos mates, fuimos recibidos por cuatro teros que nos dieron la bienvenida. Allí Gonzalo nos contó que decidió irse de Argentina “porque no soportaba a Menem. Una de las cosas más puntuales de mi ida, de emigrar de este país, fue eso. Me habló un amigo que justamente estaba allá y me dijo, “estoy armando una banda en Bolivia” y yo le respondí, “en diez días estoy allá”, y así dejé todo y me fui. Ahí armamos lo que fue PATEANDO AL PERRO (PAP) en 1995. Tuvimos un tiempo en Tarija, que es una ciudad fronteriza de Bolivia con Argentina y está pegada a Aguas Blancas (Salta). Ahí hicimos la banda y luego nos trasladamos a La Paz al poco tiempo. Mientras nuestro interlocutor preparaba el mate y nos introducía en la génesis de la banda, los teros potenciaron sus estridentes gritos como si quisieran participar de la charla; el relato de Gonzalo se cortó abruptamente para dar paso al siguiente pedido: “¡decile a esos teros que dejen de romper las pelotas un rato, Rosa!”. Nosotros, en Enero del ’96 ya estábamos en La Paz con PAP, nos quedamos ahí y grabamos dos discos. PAP forma parte de una de las bandas históricas de Bolivia y un referente de la gente del rock and roll; GOGO BLUES (GGB) toma ese referente tanto como otras bandas más, que salen nuevas.


--Los músicos que conformaban esa banda, ¿son los actuales músicos de GOGO BLUES? ¿Cómo conociste a los demás miembros?
--El bajista de PAP es el bajista actual de GGB y fue él quien grabó los dos discos de estudio; el disco en vivo fue grabado por otra persona. La verdad que GGB forma parte casi de una institución del rock y del blues como lo fue en un momento BILLY BOND Y LA PESADA allá en Bolivia. Yo lo que hice fue agarrar músicos de distintas bandas que tocaban, grabarlos y así salieron los dos primeros discos. Todos los músicos tocaban en otras bandas y son profesionales.

--En el último disco también hay una importante participación de músicos invitados…
--Para ese disco fueron convocados músicos de todo el país. Yo quise hacer un giro distinto a la cosa, antes los músicos tenían sus bandas y todo eso; pero era muy difícil que tocaran para mí, no tenían casi tiempo porque todos tenían fechas; entonces hablé con ellos y les dije, “bueno muchachos, yo los quiero mucho, pero están todos despedidos”. Así armé un trío, o sea, hacía como cuando era chico y vivía acá, como las primeras épocas de mi vida. Volví a la raíz de todo y quise hacer una cosa más estable para darle una forma y un contexto un poco más fuerte también, ahora suena mucho más fuerte de lo que suena en los discos. Esa fue la razón por la cual cambié toda la banda entera y decidí esta formación. Para hacer el disco en vivo lo llamamos a Nicolás, el tecladista, para llegar a la actual formación.

--¿Qué música se escucha en Bolivia?
--Sobre todo, música folklórica. Se escucha mucho reggae, mucho funky, pop; no es tan rockera la cosa. Bolivia es un mercado muy chico, porque la historia del rock and roll y del blues en Bolivia es reciente.

--¿Por qué GOGO BLUES?
El nombre es por Gonzalo Gómez. Todo el mundo cree que tiene que ver con Go Go (vamos vamos) Blues, pero eso es una historia gringa...

--¿Cómo les fue en Cosquín Rock?
--Bien. Nosotros fuimos a Cosquín y no sabíamos que íbamos a abrir un día en el escenario mayor. Tuvimos la suerte de abrir el día que yo hubiese querido ir a ver, si yo hubiera sido público hubiera pagado la entrada para ese día; entonces, creo que dentro de todo para nosotros fue una suerte la de estar rodeados de músicos que nosotros realmente queríamos conocer y ver. Haber podido compartir escenarios con ellos y siendo una banda de Bolivia poder abrir un concierto tan importante como este, al menos tocar veinte minutos (que fue lo que nos dieron), tocamos cuatro temas, fue para nosotros muy emotivo. No había mucha gente, estaban todos los de Oliva, porque imaginate, tocábamos a las cuatro de la tarde había un sol que te morías; pero de todos modos, lo que nosotros vinimos a hacer fue tocar y hacer un papel digno, de representar un país y eso fue lo que hicimos. Fue una experiencia muy interesante

--El domingo 5 de febrero estaban programados para tocar en el cierre de “La Fiesta del Lago”… Lamentablemente por las inclemencias del tiempo no pudieron mostrarse. ¿Tocaron alguna vez en Villa María?
--No, como GGB no. Yo fui a Villa María con PAP, pero aparte yo tengo toda una historia musical con Villa María. Comencé a tocar a los doce años; a los quince años ya tocaba en Villa María y tuve la suerte de conocer las personas más importantes que dio el rock de acá; yo toqué con ellos. Uno fue Jorge Meinardi, “el turco”, que fue un tipo que me apoyó, que me dio bolas; no entiendo porque me dio bolas, porque yo era un niño, era un pelotudo. Creo que a los quince años somos todos pelotudos, y yo era muy pelotudo. Me dieron mucha onda, él primero y después “Monky”, Daniel Tieffemberg; que fueron para mí las personas más importantes con las que yo tuve la suerte de tocar. Yo formé parte de una las bandas más importantes del ’80: SUDACA. También toqué con el “Corto” Otoño y con el “Chapa” Chamorro; después se hizo otra etapa en SUDACA en cuanto entraron a tocar los chicos, esos chicos eran “Titina” y el “Pelado” Gómez, que tenían quince años. Soy un poco más grande que ellos, pero yo ya tocaba con Monky hace muchos años. Mi último disco, como verás, pude dedicárselo humildemente desde donde yo estaba, que fue lo único que pude hacer en cuanto a la muerte de Monky; porque realmente tendría que haberle dedicado una vida.

--¿Cómo lo recordás a Monky?
--Lo recuerdo en la sala de ensayo tocando, componiendo y sentado noches eternas tomando café en La Madrileña, esos son mis recuerdos en Villa María. Esa historia con la ciudad me quedó algo trunca. Si bien tuve la suerte de estar en la inauguración del escenario que lleva el nombre del “Turco” Meinardi, no tuve la suerte de tocar porque llovió y se hizo en el cine que estaba al frente de la Municipalidad. Y en un momento estuvo tocando todo SUDACA… Entonces nos vimos, estuvo Sergio Stocchero también, que es un amigo increíble.

--¿Cómo es el tema de la composición de canciones? ¿Cómo es ese proceso?
--Hay gente que tiene fórmulas. En mi caso no. Creo que tiene que ser algo que sale. Básicamente cuando componés es porque tenés algo que decir, porque tenés una necesidad… Esa es la palabra: una necesidad de decir algo, de comentar algo con la gente. No hay un método, a veces primero la armonía, a veces la letra, la melodía...

--En la banda ¿cómo es la relación entre música y compromiso social?
--Está ligada un cien por ciento; comprometida en nuestra vida, en la vida misma. Yo no me compro ni me vendo. Nos vinieron a buscar para trabajar en la campaña de Evo Morales y yo no trabajé, yo los voté, estaba convencido con el proyecto, pero yo como banda no porque esa es otra historia. Considero que las cosas son distintas, nosotros también nos debemos a la gente, entonces, no nos debemos a un sector, tenemos una relación con el pueblo y con la gente en sí. Quiero mantener limpia esa relación en sentido de que nosotros podamos decir lo que queramos. No tener nadie que te ate para tener un ojo crítico. Nosotros como GGB tenemos una postura en cuanto a nuestra realidad nacional, que es lo que nos pasa en Bolivia, una cosa objetiva con lo que tenemos que decir, entonces planteamos y tenemos una línea de lo que pensamos y la plasmamos en discos y canciones.

--Y por ejemplo en el caso de “Cosas que me hacen mal”, ¿cómo fueron las circunstancias de su composición?
--Ese tema fue el más jodido que me tocó hacer en mi vida. Yo toco desde los doce años, tengo mi hermano mayor desaparecido por la dictadura militar. Yo había pensado siempre hacerle un tema, el cual no había podido; fue el tema que más costó hacer en mi vida y hasta el día de hoy, cuando lo toco me emociono, me pasan cosas con respecto a eso. Es re-loco, porque mucha gente cree que le estoy hablando a una mina y nada que ver, se lo hice íntegramente a mi hermano.

--Con relación a las influencias, ¿qué grupos reconocen?
--Si le preguntas a cada miembro del grupo, cada uno va a tener influencias muy distintas, porque somos distintos; por el lugar de donde venimos. Sobre todo, la historia de GGB la enfoco yo, entonces, si bien tenemos influencias distintas, al lado de traducir las influencias, el último filtro pasa por mí; de lo que es el trabajo final, la forma de cómo queremos que suene la banda. El batero tiene influencias heavy, el tecladista tiene influencias jazzeras y Julio y yo tenemos influencias del rock argentino. Todo eso tiene una cosa interesante en el final, se canaliza a través de GGB distintas ideas y a mí me gusta. Además tenemos una amistad entre nosotros y sabemos como es la historia, vamos para el mismo lado tirando con las influencias que cada uno trae, a mí no me jode lo que piense la gente. Decir que “voy a armar una banda heavy y quiero sólo heavy”, eso es una pelotudez; me voy a aburrir. Si yo quiero una banda de blues y quiero que todos sean bluseros, y sí, va a ser lindo, pero no nos vamos a enriquecer mucho; entonces a mí me gusta tener esta diversidad de criterios para llegar a un mismo punto.

--¿Hay algo más que quisieras compartir con los lectores de EL DIARIO CULTURA?
--Sí, quiero pedir disculpas a Villa María, quiero pedir perdón a toda la gente que conocí en esa ciudad cuando era niño por haber sido tan pelotudo y caprichoso, quiero agradecerle a toda la gente que se detuvo en mí para darme algo; no sé qué me vieron, pero realmente espero devolverles las alegrías y satisfacciones que gracias a ellos yo tuve en mi vida musical muchos años después. Quiero decirles a todos, a los que están y a los que no están, gracias. Todo lo que viví me sirvió muchísimo para aprender en mi vida después. Gracias.

FICHA TÉCNICA:
Nombre de la banda: GoGo Blues
Inicios: 2001
Localidad: La Paz, Bolivia
Integrantes:
Gonzalo Gómez (35), Guitarra y voz.
Alexis Trepp (39), batería y coros.
Julio Jaime (33), bajo y coros.
Nicolás Suárez (52), teclado.
Tipo de música: Rock y Blues
Discos grabados: VIVO EN EL EQUINOCCIO (2005); NO MÁS PROBLEMAS (2003) y ATRAPADOS EN LA MÁQUINA DEL TIEMPO (2001).
Información de contacto:
Tel. Celular (0351) 154030772 (Argentina)
00591-2-2710246 (Bolivia)
treppalexis@yahoo.com
http://www.gogobluesbolivia.com/




COSAS QUE ME HACEN MAL
Música y Letra: Gonzalo Gómez
A la memoria de Bachi (hermano de Gonzalo), que no fue en vano

Hay cosas que me hacen mal
Otras que no puedo hablar
Y la mentira
Veo gente dando vueltas por ahí
Sin darse cuenta

Miro para atrás
Todavía no me duele recordar
Aunque sangra mi herida
Vengo de un lugar de locos
Y borrachos suicidas

No hay olvido ni perdón
Ni castigo que pueda que pueda pagar
El dolor y el vacío
de no verte más

Miro para atrás
Todavía hay cosas que me hacen mal
Como la impunidad
Me crié con la frase que dice no te metás


YA SE TE VA A ACABAR
Música y Letra: Gonzalo Gómez, Julio Jaime y Oscar García

Ay, qué esperas
A que todo te caiga del cielo
La gente mata por un poco de pan
Mientras estás pensando sólo en bailar

Hey, eres de esos
Que por miedo en Octubre se escondió
El mismo que cuando todo pasó
Fue a sacar la platita del banco

Vos con tu pelito shic
Vos con tu ropita star
Vos que tienes por demás
Vos quieres cuando no hay

Hey, qué te crees
Que una limosna te salva
La gente roba para poder comer
Mientras tu papi está en el poder

Vos con tu pelito shic
Vos con tu ropita star
Vos y tu papá de cristal
A vos ya se te va a acabar

(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 19 de febrero de 2006.-

domingo, 1 de enero de 2006

rock_vm para revista "Sr. Rock"

SOBRE LA APARICIÓN DEL PRIMER LIBRO DE ROCK DE VILLA MARÍA

Es un hecho inminente la publicación del primer libro de rock de Villa María. Para fines de julio o principios de agosto estará en las calles “rock_vm. El rock de Villa María en el nuevo milenio”, un proyecto editorial sin precedentes para esta ciudad y región.
Se trata de un trabajo que compila cinco entrevistas realizadas a algunos de los grupos más representativos de esta ciudad. Las mismas se publicaron inicialmente en las páginas de EL DIARIO Cultura, suplemento que dirigió de Carlos Gazzera hasta principios de 2006 y que en la actualidad está coordinado por Darío Falconi; ambos, responsables de esta edición en la que también colabora José Azocar. Sin embargo para el presente trabajo las entrevistas se pulieron o se publican en este volumen de manera íntegra, cuestión que muchas veces es difícil en un medio gráfico diario.
Las bandas seleccionadas para “rock_vm” son Macroporno, Sopló el Fantasma, Preciosas Ridículas, Kalsevitoz y Motorblues. Si bien el universo no está completo, el abanico abierto por esta selección es más que amplio, ya que los estilos de las bandas son totalmente diferentes.
Sr. Rock tuvo la oportunidad –antes que nadie, de diseccionar el texto en cuestión para poder contarles brevemente como se estructura la publicación. Abre el mismo, dos trabajos introductorios de los compiladores (“El rock del pulmón” por Falconi y “Ciudad de tristes corazones” por Gazzera) en los que muestran su visión actual del universo del rock en Villa María, pero también insertado en el mundo globalizado en que vivimos. Seguidamente se inician las entrevistas en cinco capítulos que se abren con excelentes collages digitales de Robinson Ríos, quien es además el responsable de toda la gráfica del libro. Los diálogos presentan una rauda introducción a la banda en cuestión y culminan con su ficha técnica y con un abultado muestrario de letras. La lectura de las entrevistas se ameniza con dos páginas de fotografías de cada una de las bandas, las que se insertan intercaladamente en el respectivo capítulo.
Pero este trabajo tiene además otros condimentos que lo hacen apetecible para el paladar de los consumidores de rock. ¿A qué nos referimos? Principalmente al hecho de que el libro no se presenta solo, sino que conforma un combo con un CD antológico de las bandas entrevistadas compilado en La Nube Record. Son cuatro canciones por grupo lo que nos asegura más de una hora del buen rock de Villa María. Los temas en cuestión fueron extraídos de los diferentes demos, discos y grabaciones inéditas de las bandas; esto posibilita el hecho de mostrarle a la gente que no las conoce cuál es el estilo que cultivan, y para aquellos que sí, permitirles escuchar algunas nuevas creaciones o versiones inéditas. Pero las sorpresas no terminan aquí, la imagen de la portada fue realizada exclusivamente por Rocambole para esta ocasión, un verdadero icono para los que gustamos del rock y recordamos sus creaciones en las tapas de los discos de Los Redondos.
La tirada está pensada en 500 ejemplares cuyo costo al público rondará los veinte pesos. Los responsables tienen pensado realizar una presentación seguida por las tocadas en vivo de los grupos arriba mencionados. Como se ve, la multiplicidad de componentes que este primer libro sobre el rock de la villa presenta, no hace más que pronosticarles un próspero futuro.



“El libro que hoy tiene entre sus manos intenta ser el registro de una época en la que los músicos desnudan sus ideas, sus respuestas a la sociedad, su posición ante el mundo y toda esa esencia se cristaliza en las letras de sus temas. La publicación de un libro de entrevistas periodísticas y culturales de aparente liviandad se justifica en el hecho de rebanar una época y conservarla por el resto del tiempo; muchos años más adelante, cuando el lector retome este texto o algún nuevo lector se sumerja en estas páginas, se encontrará con la radiografía de una época de Villa María contada por sus personajes. Digo entrevistas periodísticas, porque estos diálogos conforman un positivo vínculo entre los entrevistados y entrevistadores con la intención primaria de retratar sus voces en un medio gráfico de tirada regional. Son culturales porque en ellos está una marca distintiva de una época y de una generación que desde la música, disparan su mensaje al medio que los rodea, que los contiene y que a la vez los oprime. Aquí está la voz de sus músicos, los artistas que desenrollan como una alfombra sus problemáticas, sus ideas, sus esfuerzos por contribuir desde el rock a la cultura de una ciudad tan pujante como la nuestra.”
Fragmento de “El rock del pulmón” por Darío Falconi.


“Los grupos de Rock que quedaron retratados en este libro constituyen apenas una muestra del universo del rock villamariense. Sin embargo, en esta oportunidad nos alcanza para mostrar la vitalidad de una cultura juvenil, popular, urbana, post-industrial. En nuestro recorrido creemos haber dado cuenta de un fragmento del desarrollo del rock villamariense. En otros trabajos futuros expondremos otros aspectos de este emergente, que no es otra cosa que el de un sector que logra sobresalir en una ciudad mediterránea, de la pampa pobre a través de la música “universal”. Los sonidos de esta juventud son tan importantes que nos dan pie a cifrar en ellos el único enclave real que la ciudad tiene a punto tal de convertir en una de esas zonas de la “ciudad global”. Una astilla de la cultura global de siglo XXI. Por eso, afirmar que el rock villamariense es hoy el único cordón que nos vincula a una cultura global no resulta una exageración si lo contextualizamos en lo que he venido diciendo hasta aquí.”
Fragmento de “Ciudad de tristes corazones” por Mgter. Carlos Gazzera.
(*) Publicado en revista cultural SR. ROCK, 2006.-

Lavidalabal (Hoja de rock)

CON EL ASILO EN LAS VENAS
Entrevista a Lavidalabal


Haciendo honor al lugar de donde provienen (Oliva), Lavidalabal es un concentrado de locura y rock and roll, que desde hace más de 10 años irrumpe en el escenario del música zonal. Actualmente el quinteto está integrado por Gastón Nigro en guitarra y voz, Juan “Chucho” Buompadre en segunda guitarra, Adrián Issolio en bajo y coros, Alejandro Arguello en batería y la “negra” Marta Rodríguez en coros. Su rock está alimentado con las influencias a fuego de Johnny Winter, Jimi Hendrix y por sobre todo la del señor Pappo Napolitano; influencias, que impregnan los acordes de sus propios temas como marcas indelebles. Comenzaron en 1995 “zapando” sin intención de formar una banda y llenaron los bares de esa ciudad tan árida como ávida de rock. El tiempo pasó y si bien la banda tuvo algunas intermitencias, está arraigada y con la promesa de grabar su primer disco muy pronto. A continuación reproducimos parte de una extensa charla que La Hoja del Rock mantuvo con los músicos del grupo.

- Lavidalabal, ¿hay otro nombre que defina mejor a una banda de Oliva?
- Todos: No.
- Gastón: Acá el contagio con la locura es diario, por el hospital, por toda la gente que trabaja ahí y por todo el contacto que tiene uno con la gente de la ciudad. Cuando nos preguntábamos como se iba a llamar la banda y propusimos Lavidalbal, dijimos que ya estaba. Fue un nombre muy glorioso para nosotros, porque a parte se sabía que algo iba a pasar, como por ejemplo, tocar cuando no existían bandas que tocaran. Cuando nos presentábamos las primeras veces eran un boom y era lo que le hacía falta a la gente. No es la movida que hay de rock and roll de ahora donde tenés miles de bandas; en esa época tocar hacía reventar el bar. Recuerdo que me vino a ver mi primo, que tiene menos onda el pelotudo ese que cualquiera; pasaban esas cosas, era una sensación de vernos a nosotros tocar y ver a la gente que disfrutaba con lo que le hacíamos escuchar.
- Alejandro: Hasta había gente que no podía entrar a vernos, era algo muy loco.
- Gastón: La primera vez que tocábamos, mi hermana llegó tarde y no pudo entrar, nos escuchó de afuera. Para nosotros eso era algo muy fuerte.

- ¿Cómo trabajan ustedes con la composición de las canciones?
- Gastón: Generalmente se tocan, se zapan los temas, las bases que salen mientras tocamos o cuando nos juntamos a ensayar en la casa de nuestro gran amigo “Manguera”.
- Alejandro: Las letras generalmente son situaciones, mambos compartidos que vivimos todos juntos y son cosas en que nos cagamos de risa o a veces no.
- Gastón: Ahora se abrió un poco más el tema de la composición cuando entró Chucho, porque entre guitarristas hay otra onda; con él nos juntamos y podemos armar temas, ya que es bueno que el otro piense diferente también. Antes, tocando solo era medio difícil componer, se me complicaba. La cuestión es largar con los temas, después, los terminamos entre todos.

- Acá en Oliva, ¿cómo ven la movida, la hay, cómo es?
- Chucho: Oliva es mágico, lo que hay acá no hay en ningún lado del país. Cuando tocamos es único, por más que sea para dos mil millones de personas en cualquier lado, cuando tocamos e Oliva estamos tocando en el mejor lugar.

- Supongo que como grupo humano deben recibir y hacerse críticas, ¿cómo las toman?
- Adrián: Ahora que decís crítica, me hacés acordar a “Manguera”, que es nuestro crítico más letal y agudo, que nos dice las cosas como son.
- Gastón: Imaginate, hace 11 años que tocamos en la casa de él, ¿qué crítica puede hacer, qué lo puede sorprender?, nada, absolutamente nada. Algunas cosas, pero es muy difícil. La crítica de la gente, no nos importa mucho, pero más allá que nos hayan cerrado un par de puertas, se abrieron otras mucho mejores, y es como si te dijeran, “acá estás al pedo”. Entonces no hay que estar al pedo en un lugar, es preferible estar en otro lugar probando, viendo, que te acepten o no, pero por lo menos no estar al pedo, que eso es bueno.

- ¿Cuál es la forma para seguir tantos años juntos?
- Alejandro: Principalmente somos amigos y compartimos muchas cosas, hemos vivido cosas malas y buenas; ante todo eso. La idea es que si nos juntamos a tocar, nos hemos juntado a divertirnos, a comer asados, nunca hemos tocado por una cuestión netamente comercial, ni nada por el estilo.
- Gastón: Es la amistad que nos une y las ganas que tenemos de tocar.

- Finalmente, ¿qué es lo que intentan transmitirle a la gente?
- Adrián: Yo creo que es más energía que otra cosa, las letras no son poemas para nada. Esto también hace que todavía estemos tocando juntos.
- Gastón: Lo que se transmite en este momento es mucha música, no sólo la historia de las letras, ni que lo que interpretás de lo que uno dice; hay mucha música y más ahora que somos cinco, que se ha formado otra banda y una nueva propuesta.
(*) Publicado en revista LA HOJA DEL ROCK, 2006.-

domingo, 18 de diciembre de 2005

Rocambole

LAS FORMAS DEL ENSUEÑO
Diálogo con el artista platense Rocambole



José Ricardo “Mono” Cohen, más conocido en el ambiente artístico como Rocambole estuvo en una fugaz visita por Villa María. Fue convocado desde la UNVM para conformar un tribunal de concurso en el espacio curricular Animación Computada de la Lic. en Diseño y Producción de Imagen.
Tal vez usted se pregunte quien es Rocambole, si bien sus obras no son conocidas en nuestro interior, es posible que tenga alguna imagen de su autoría muy cerca, quizás de su vecino o hasta en su misma casa. Revise bien, en algún rincón de su inmueble es probable que encuentre algún disco de LOS REDONDITOS DE RICOTA, banda que generalmente ha sido tildada de manera injusta como generadora de disturbios. ¿Qué tiene que ver Rocambole allí? Él fue el responsable del arte de tapa de todos sus discos y escenografía. Pero su obra no comienza ni termina allí, desde muy pequeño tuvo la inclinación por trabajar “con todo aquello que pueda dejar una señal sobre la superficie”. Rocambole es actualmente el vicedecano de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata, tarea que ejerce junto a la docencia, el dibujo y la plástica en general.
EL DIARIO CULTURA mantuvo un breve pero sustancioso diálogo donde se rozaron temas de su trabajo, sus estudios, su relación con la mítica banda de rock, y hasta quedó flotando la idea de una futura exposición en esta Ciudad que es muy factible se concrete a mediados de 2006. Con ustedes Rocambole.




- Sabemos que es docente, artista, directivo, ¿de qué manera se autodefine?
- Lo de artista entre comillas. Una de las cosas que siempre tengo conflicto es con la palabra artista, más bien me considero como una especie de realizador o trabajador con respecto a las imágenes. Me gusta definirme más bien como dibujante, tengo un especial cariño con esa palabra, porque recuerdo que antiguamente tanto en los medios gráficos como en otro orden existía el dibujante, en un diario antes no existía el diseñador gráfico, había un dibujante, en una imprenta había un dibujante, en una gran tienda tenían un dibujante vidrierita que pintaba los carteles.

- ¿Cómo puede describirnos su trabajo?
- Fundamentalmente trabajo con imágenes porque desde chico, como casi todas las personas, tuve una inclinación por expresarme a través de las imágenes. Siempre digo que hay una especie de divorcio en la educación con respecto a la capacidad del hombre, de la gente, de los niños en cuanto a expresarse por imágenes y la otra expresión que es la verbal. Siempre se prioriza y estimula la verbal, pero nada, o casi nada con respecto a lo que es la expresión de la inteligencia visual; que para mí, es una cualidad innata del hombre que aparece desde muy temprana edad y que probablemente en el curso de la educación formal pareciera que esas capacidades se aquietan porque se desarrollan otras.

- ¿Qué tipo de materiales emplea?
- Trabajo con todo aquello que pueda dejar una señal sobre la superficie. Como ilustrador soy una especie de devorador de técnicas, cuando aparece una nueva técnica o desconocida para mí, inmediatamente quiero aprenderla. He trabajado en acuarela, grabado, pintura al óleo, acrílica, he hecho experimentos con volumen, he trabajado con arcilla, también con serigrafía, otro tanto cuando descubrí por ejemplo el aerógrafo (un pequeño soplete que produce efectos muy interesantes) y por último con las nuevas tecnologías. Empecé a practicarlas al principio tímidamente, hoy día a pesar que soy bastante viejo y me cuesta aprender este tipo de tecnologías algunos programas sencillos puedo usarlos como expresión también.

- ¿Cómo influye esta tecnología en la tarea que usted realiza?
- Al principio como todo el mundo sentí una especie de pequeño temblor pensando que habían inventado la maquina de pensar o de crear, pero todavía falta mucho para eso. Todavía siguen siendo una herramienta en el mismo sentido que lo es una paleta de colores. Son paletas muy eficaces en algún aspecto pero que tienen límites en otro, fundamentalmente lo mejor que tienen es la posibilidad de ver el trabajo en sus infinitas variantes de una manera rápida. Eso con otra técnica como la manual resultaría bastante difícil, por otro lado dan una cantidad de opciones tan gigantescas y tan infinitas que puede perturbar un poco la idea que pueda tener un realizador; más bien hay que entrar a una computadora teniendo ya previamente las ideas bastante clarificadas.

- En ese caso, ¿cuál es su fuente de inspiración?

- Mi fuente de inspiración casi siempre fue el tipo de imagen que da la historieta y la inspiración proviene de los temas naturales del hombre; han dicho algunos escritores que los temas fundamentales son el amor, la locura, la muerte, la justicia, la injusticia; casi todos esos son temas que he tocado.

- Conocemos también que se ha graduado tardíamente, ¿a qué se debió?
- Es que yo fui de ganarme la vida desde muy chico y elegí ganármela con el pincel y el lápiz. Me costó llegar a los estudios superiores, porque toda persona que en un país como éste tenga que estudiar y trabajar le es bastante costoso. Tampoco estaba muy definido en cuanto a lo que quería estudiar, suponía que si yo en algún aspecto podría expresarme en imágenes no necesitaba aprender, pero finalmente terminé recalando en una facultad de una universidad donde tradujeran aquellas formas que yo utilizaba para aprender un poco de vocabulario como si pudiera de alguna manera adquirir criterios conceptuales; o sea, si ya lo práctico lo manejaba la universidad le daba a uno la capacidad de por lo menos conceptualizar.

- En el imaginario social tenemos a Rocambole como el creador de las tapas de LOS REDONDITOS DE RICOTA, ¿No le molesta o incomoda que lo cataloguen por una parte de su obra?
- No, en un aspecto estoy agradecido al hecho de haberme vinculado a estos amigos míos que se convirtieron en un fenómeno social de masas, esto permitió que mis trabajos se difundieran de una manera que yo jamás hubiera pensado y eso me parece fantástico. Por otro lado, lo negativo de ese asunto es que muchas de estas imágenes se transformaron en íconos, en una especie de estampitas que los chicos idealizaron y yo soy bastante enemigo de todo aquello que tenga que ver con al idolatría. No me gusta el ídolo, no me gusta la estrella de rock and roll que se transforma en ídolo. A mí me gusta un buen músico que hace una buena música y me gusta ver un buen artista que hace una buena imagen; pero muy lejos del concepto de idolatría. El concepto de idolatría no tiene un criterio crítico y a mi me interesa los criterios críticos. Además, lo que yo hice con PATRICIO REY Y SUS REDONDITOS DE RICOTA es prácticamente la última parte de mi vida, yo siempre dibujé y pinté durante muchísimos años, mis imágenes eran bastantes parecidas siempre. Pienso que mucho más importante para mí y mi formación fueron aquellos trabajos que hice con grupos de rock anteriores como por ejemplo LA COFRADÍA DE LA FLOR SOLAR que fue una especie de salto hacia al futuro.

- ¿Se considera un redondo más?
- (Dubita unos segundos y responde) LOS REDONDITOS DE RICOTA ya no existen, existían en cuanto estaban unidos, ahora no hay nadie que sea redondito de ricota, sólo existen cuando están todos. Los que están ahora hacen covers de LOS REDONDOS.

- ¿Con qué otros grupos ha trabajado?

- He tenido muchos amigos vinculados al rock nacional sobre todo de los primeros tiempos, MIGUEL CANTILO, CLAUDIO GABIS; últimamente trabé relaciones con los chicos de ATAQUE 77 que me propusieron hacer una tapa. Hay muchos otros grupos más que no han accedido a la fama con los cuales yo he trabajado. También hice una tapa para un compilado que se lanzó luego de la muerte de FRANK ZAPPA.

- ¿Qué tiene más valor para usted, una exposición en el MALBA o ver a algún fanático vistiendo una remera con algún dibujo suyo?
- Indudablemente la exposición que me permite el hecho de que mis imágenes se difundan sobre cualquier soporte de ese tipo, como remeras, mochilas, calcomanías, me satisface más por el hecho de que tienen mayor penetración, llegan más lejos, se reproducen en mayor cantidad. Una exposición en el MALBA la van a ver personas vinculadas específicamente a las artes plásticas y no todas, solamente las que pueden acceder a Buenos Aires y pagar la entrada que es bastante cara. Prefiero aparecer en la tapa de una revista de historietas que una exposición en el MALBA, porque este último tiene una permanencia a nivel socialmente artístico, pero a mí los pasillos del arte oficial nunca me interesaron, tampoco esa parte del arte se han interesado en mí, yo jamás gané ningún premio; soy invitado a exposiciones por la fama lograda a través del arte popular de la ilustración.

- Además de la pintura y la música, ¿qué otra manifestación artística le interesa o le gustaría incursionar?
- A mí me interesa todo, yo siempre dije que nunca tuve una vocación particular, últimamente me está interesando muchísimo la animación, el cine, la música... de toda la vida; si yo tuviera cuatro o cinco vidas creo que recién ahí comenzaría a alcanzar a hacer las cosas que me gustan.

- ¿Qué música escucha?
- Yo soy bastante ecléctico, me gusta la música buena, me gusta un tango de los buenos como una manifestación étnica de Asia o un folklore argentino; cuando yo digo bueno, digo bueno para mí, no soy quien para juzgar la música de un punto de vista muy excelso; pero me gusta aquella música que tiene buena factura, que expresa emociones, aquella donde el músico realmente pone gran parte o casi todo lo suyo. Particularmente en cuanto a género lo que más escucho obviamente es rock y blues, sobretodo rock nacional de los primeros tiempos, no es como un viejo tanguero que recuerda la música que lo hizo emocionarse en su juventud y siempre la tiene escuchando.

- ¿Tendremos alguna vez el placer de ver a Rocambole exponiendo en Villa María?

- Y sí, si me invitan yo vengo. Yo he expuesto en lugares ignotos, últimamente me invitó una escuela de una localidad que yo jamás había escuchado nombrar, se llama Piedritas, que queda en el límite de la provincia de Buenos Aires con La Pampa, y allá fueron las obras. Yo voy a donde me invitan, es más, me interesa bastante las exposiciones en el interior porque es allí donde hago nuevos amigos, conozco gente que a lo mejor me sería muy difícil conocer sino fuera por esas circunstancias; en cambio, el hecho de exponer en lugares centrales como Buenos Aires, es como que el contacto con la gente es mucho más frío y no se llega a ese nivel de amistad que a veces uno puede lograr en el interior.
(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 18 de diciembre de 2005.-

domingo, 13 de noviembre de 2005

Melisa Merkusa Scheuermann

SENDEROS DE MAGIA
Diálogo con la escritora y dibujante tucumana Melisa Merkusa Scheuermann




Nació en Tucumán el 14 de enero de 1986 y con tan solo 19 años ya posee dos libros éditos, EL MUNDO DE LOS SUEÑOS (MAGNA, 2002) y UNICORNIOS Y DRAGONES (DE LOS CUATRO VIENTOS, 2005). Ambos recrean mundos fantásticos donde conviven (y en algunos casos sobreviven) dragones, unicornios, duendes, hadas y otros personajes mágicos que se describen con una prosa perfeccionista. Acompañan a los textos gran cantidad de dibujos realizados por la autora que ilustran de una manera más acabada estos compendios de magia. A continuación y sin más preámbulos parte de la extensa charla que EL DIARIO CULTURA mantuvo con la joven escritora.


-¿Cómo fue la experiencia de querer publicar con tan corta edad?
-Siempre fue un inconveniente para mí la edad, me dedico a las producciones de literatura fantástica desde los ocho años y mi primera novela la escribí a los once. Inicié mis contactos con editoriales de todos lados del mundo intentando publicar la obra a los trece años, como mis contactos eran principalmente por mail pensaban que era una persona mayor, ya que siempre tuve la particularidad de hablar como si fuese adulta; pero cuando pedían mis datos biográficos chachan... ahí se terminaba el contacto.

-¿Podrías contarnos como finalmente pudiste publicar?
-Tenía muchos contactos, aparte participaba siempre en concursos; hasta que logré dar con la editorial MAGNA de mi provincia y ellos publicaron la obra. Obviamente no tuvo mucha publicidad y fue una tirada chica de tan solo 400 ejemplares, pero logró venderse todo. Muchos lectores a raíz de que leyeron la reciente obra desean conseguir la primera. En estos momentos estoy con el tema del nuevo libro, pero tengo en mente una reedición del primero para más adelante.

-¿En relación al nuevo trabajo, en qué etapa se encuentra?
-Con respecto a la nueva saga de UNICORNIO Y DRAGONES, aún no tengo bien definida la cantidad de libros que serán, principalmente la temática es de literatura fantástica, que es a lo que me dedico; pero más inclinada al suspenso y la aventura, obviamente aunada a las típicas luchas de dragones y la dualidad que caracterizan esta historia. La modalidad en que estoy trabajando están divididos en cuentos los cuales al leerlos independientemente se les da una interpretación y el lector que desee puede considerarlo como una novela y le puede otorgar otra diferente. Allí se descubren personajes a veces que a simple vista no poseían relevancia. Estamos preparando con la editorial una reedición, ahora más que nada estoy avocada a la misma, que calculo estará cerca de fin de año. DE LOS CUATRO VIENTOS es una editorial seria y responsable, y lo más importante es que confían en el proyecto.

-Antes de iniciar la entrevista nos comentaste que tenías que irte a la facultad ¿qué estés estudiando?
-Aunque parezca extraño, "Licenciatura en Comercialización" y te respondo la razón antes que preguntes, para mi esta carrera es una vocación, una característica mía es que siempre me gusta aprehender e instruirme en todos los campos y ámbitos posibles; la literatura como el dibujo es una pasión que la llevo incorporada, la que me acompañará toda la vida. La parte artística es innata, jamás fui a aprender dibujo ni letras, desde pequeña me dedico a estas actividades.

-¿Con cuál de ellas te sentís mejor?
-Podría decirte que me apasionan las dos, pero poseo una fuerte inclinación por la literatura; me encanta, a veces puedo pasar horas leyendo o escribiendo y no me doy cuenta del tiempo. A veces me canso un poco con el dibujo, porque como soy demasiado perfeccionista demoro días hasta que veo la obra perfecta.

-¿Siempre escribís desde lo fantástico, mítico y lo mágico? ¿No has intentado otra literatura?
-Sí, me incliné a otras ramas, como la poesía, pero eso era cuando era más pequeña. Luego me dediqué un poco al terror, al suspenso; con el tiempo me di cuenta que dentro de lo fantástico puedes aunar todo y lograr una armonía en los escritos, que es lo que me apasiona y hace a la riqueza de las obras. Eso sí, corrijo cada texto por lo menos cinco veces, creo que los mismos son como diamantes en brutos a los cuales debes pulirlos una y otra vez hasta lograr su máximo brillo.

-El amor juega un papel fundamental en tu obra ¿Qué significa para Doncella (narradora)?
-El amor para Doncella es la máxima expresión de pureza, elegancia, perfección y está representado por los unicornios, es algo sublime que inmortaliza el alma de los seres.

-¿Y para Melisa (escritora)?
Melisa coincide con Doncella en el sentido de que es lo sublime que inmortaliza el alma de los seres, y una frase de EL MUNDO DE LOS SUEÑOS "El Amor es el sentimiento más bello del Universo, el que salva las Almas y regocija los Corazones..."

-Sos joven, hermosa, tenés dos libros éditos, ¿Qué te falta para ser felíz?
-Muchas gracias por tus apreciaciones, me hacen sentir bien, pero creo que la felicidad no sólo radica en la juventud, la belleza y tener dos libros editados Con respecto a la felicidad no podría decirte qué es lo que me falta para ser feliz, pues no lo sé. Lo que sí puedo reconocer son las situaciones que me dan momentos de alegría, mis seres queridos, la naturaleza, la música, hacer lo que me gusta y llegar a la perfección de mis actos, son algunas de las cosas que me dan alegría, tal vez la suma de todos aquellos momentos algún día me conduzcan a la felicidad... La perfección de mis actos creo que es una de las características que adquirí de mi padre y de mi abuelo, personas a quienes amo con toda mi alma al igual que a mi madre, que es mi incuestionable amiga y compañera.

(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el 13 de noviembre de 2005.-

domingo, 6 de noviembre de 2005

10º Aniversario Explosiones Fábrica Militar Río Tercero

FOTOGRAMAS DEL HORROR
Relato de una experiencia


-¡Qué bueno, no tenemos más clases!
Recuerdo haber expresado algo así. Minutos después de las nueve de la mañana estaba en el patio del Colegio Nacional José Hernández y decidí reingresar al edificio. Subí las escaleras y entré al aula que se encontraba con la puerta arrancada, los bancos por el suelo, los útiles desparramados y cubiertos por una importante capa de polvillo. Luego de segundos logré dar con mi carpeta de tres ganchos y mi cartuchera; los levanté y salí con cierto temor interno, pero demostrando indiferencia en lo externo. Este segundo viaje hacia afuera fue más sereno, ya que no quedaba nadie en el inmueble. Mientras descendía pude percibir la desaparición completa de la preceptoría, algunos boquetes en las paredes y capté el crujir de los cristales a mi paso. Nadie entendía nada. Ya afuera, caminé contento por ser un día viernes y porque de seguro, luego de ver los destrozos, nos tocarían unas mini vacaciones.

Mi casa se encontraba a 700 metros del establecimiento educativo y a escasos 300 metros del tejido perimetral de la Fábrica Militar Río Tercero. Son casas que conforman un complejo habitacional, diseñado con ciertas normas de seguridad para eventuales desastres naturales... pero no humanos.
Vi gente que corría despavorida, mujeres que gritaban y niños que lloraban. Absolutamente todos circulaban en sentido contrario al mío, y yo, con mis dieciséis años creía realizar la mayor hazaña de mi vida al dirigirme (inconscientemente) como una flecha al centro del peligro.

Inmediatamente, desde el fondo de la calle, una furiosa llamarada de aproximadamente trescientos metros se disparó hacia el cielo y me petrificó. A los pocos segundos escuché un profundo silencio y seguidamente, la explosión más fuerte que mis oídos escucharían jamás. La detonación fue tan potente que cortó un cable de alta tensión que cayó sobre mi hombro y me devolvió la razón; afortunadamente pude atravesar la calle e iniciar la carrera más larga de mi vida para la cual no había entrenado. El hilo negro, gruesísimo, viboreaba en las baldosas ajedrezadas produciendo un espectáculo que pocos habrán tenido la oportunidad de registrar.

Todos integrábamos una gran estampida humana que buscaba escapar de lo que venía del cielo: bombas, esquirlas, tubos de gas que caían retorcidos, maderas encendidas y otros objetos; aunque yo no vi nada de eso, sólo semanas después a través de los medios de prensa que priorizaron la noticia (y el espectáculo).
El sol golpeaba poderosamente nuestros rostros que comenzaron a sudar, y como por arte de magia comenzó a llover. ¿Llover?, sí, pero no era el líquido fresco, tan preciado que tanto hacía falta; sino arena. Se usaba para resguardar los laterales de los polvorines. Esquivando gente, automóviles y todo obstáculo que se presentase, llegué finalmente a la terminación de la calle, pero me di cuenta de ello por un alambrado de púas que me informaba sobre el inicio de la zona rural. Atravesé ese escollo y continué, ya caminando, por la tierra seca y arada, que tragaba mis calzados dificultando mi avance. Estaba exhausto, mi lengua estaba reseca y me dolía el vientre por el gran esfuerzo y la mala respiración.

Continué así y finalmente me interné por las arterías céntricas que desembocaban a la salida de esa localidad, nuestro Río Tercero. Caravanas de autos, camiones recargados de personas, motos, gente en bicicleta y a pie desfilaban a paso de tortuga configurando un cuadro de tristísimo éxodo hacia Villa Ascasubi y las demás localidades que nos albergaron en esas funestas horas.

En ese lugar, a un costado de la calle vi una figura que me parecía conocida. Encontré a mi padre como a las seis de la tarde, y una hora después, al resto de mi familia. Habían pasado muchas horas, no había celulares, los teléfonos no funcionaban y era muy difícil comunicarse con alguien en medio de todo el desastre. mi padre me llevaría con mi familia que estaba en un casa de familia en uno de los extremos de la ciudad. En ese momento dejé sobre una mesa la carpeta y mi cartuchera que tenía aferrada desde hacía diez horas sin darme cuenta, abracé a mi mamá que lloraba desconsolada.

Mi familia, se había quedado toda en casa, a pocos metros de las incesantes explosiones. Se habían refugiado debajo de una escalera, no podían salir bajo la lluvia de objetos que caían incandescentes y que dibujaban siluetas en el asfalto, que aún perduran, como recordatorios indelebles de ese horror. Mi abuelo sufrió varios infartos y pudo ser atendido varias horas después cuando bomberos y otros voluntarios pudieron ingresar a la denominada “zona roja”. Los eternos árboles que custodiaban el predio de la fábrica se redujeron a troncos desnudos que de cierta distancia daban la impresión de ser fósforos quemados.

Un mes más tarde, la celebración de Navidad y Año Nuevo tuvo cierto toque de originalidad, de manera unánime y sin meditarlos en toda la ciudad, se trocaron los estruendos de la pirotécnica por los cálidos abrazos, los suaves besos e inaudibles llantos.

Río Tercero se dio a conocer al mundo por su desgracia, recuerdo todavía haber visto soldados de casi todos los continentes, robots que se empleaban para inutilizar explosivos, y no faltaron los que venían desde tierras remotas con el fin de observar más de cerca este “fenómeno turístico”.

El año lectivo culminó con anterioridad, aunque debo reconocer que en menos de una semana aprendí más vocabulario del que podría internalizar en casi toda la secundaria. Palabras, “malas palabras” engrosaron mi diccionario personal: allí están las esquirlas, onda expansiva, trotyl, polvorín, espoleta, tráfico de armas, Menem...

No deja de asombrarnos que para una ciudad con 43.000 habitantes, sólo siete personas murieran y unos 300 resultaran heridos. Pero quizás lo grave sea adicionarle a estos números situaciones cotidianas en donde los niños se aterrorizan en cada noche de tormenta o con un simple golpe de puerta... El daño psicológico se instaló en muchos y se agudizó en las criaturas.

Los integrantes del gobierno sostuvieron desde ese mismo 3-N 1995 que todo era un accidente y hasta reprobaron fuertemente la idea de atentado. La frase de nuestro presidente obligando a los periodistas a difundir la idea de un "accidente" quedó grabada en diferentes videos y en nuestras memorias. Hace dos años, ¡dos años! se demostró que las explosiones fueron programadas por expertos y manipuladas para dirigir las ondas expansivas. El gobierno “se portó bien” con las indemnizaciones, ya que la gran mayoría de la gente cobró dos o tres veces más de lo que debía recibir por el daño en sus bienes muebles e inmuebles. Pero, usted y yo sabemos bien que no existe valor monetario que destierre de nuestra cabeza el miedo que se instaló ese 3 de noviembre y que terminó de enraizarse el 24 con otra explosión incontenida.

Asombro me causó la lectura de un artículo reciente que informaba sobre el intento de anular dicho peritaje; noticias como ésta reabren las heridas que aún continúan sangrando. Una onda expansiva que alcanzó a muchos y desperdigó esquirlas que se incrustaron en lo más profundo de los habitantes de Río Tercero, de mi ciudad.

Estas palabras están dedicadas a Aldo, Elena, Hoder, José, Laura, Leonardo y Romina; pero también para todos aquellos que se quedaron a resistir y pelear, desde los distintos ámbitos, contra este absurdo acontecimiento que [re]torció el rumbo de nuestras vidas y las de los que vendrán.



(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 06 de noviembre de 2005.-