lunes, 13 de febrero de 2012

Lecturas de Verano 2012 - Sexta entrega




LECTURAS DE VERANO 2012
Sexta entrega


Penúltima entrega de las Lecturas de Verano de 2012.
En esta oportunidad Carlos Manuel Villasuso, nos presenta su segundo libro, que ha dado en llamar: LA HERENCIA. En él se narran vivencias, relatos que se concatenan uno a otro para mostrarnos diversas situaciones en que la vida nos pone a prueba. Un libro en el que se marca un camino, el camino de un padre, de un hombre, que ha transitado la vida lo mejor que ha podido, pero siempre echando mano a la fe, la voluntad, los valores, el esfuerzo, la responsabilidad… todo ello bajo la luz de un Ser Superior.
En muchas ocasiones, Carlos nos habla de vivencias personales, pero gracias a esa magia de la literatura, estas experiencias pueden ser trasladables a cualquiera de nosotros. A pesar de que su autor argumente “no tener ninguna pretensión literaria” con el libro, el texto esta trabajado con la sutileza de un orfebre, cuidando la obra en general y embelleciendo el escrito con el empleo de distintas figuras literarias, que hacen del texto más ameno y más bello.
 Un libro profundo, de esos a los que se deben volver a recurrir, porque nos dan consejos y nos dejan enseñanzas, nos hacen reflexionar de lo bello de la vida y de cómo afrontar algunas situaciones que tarde o temprano debemos sortear.
Les dejamos a continuación con diversos textos que ofrece este libro. Que lo disfruten.


Darío Falconi





Palabras del autor
Carlos Manuel Villasuso

Ser padre para mí es parir una esperanza y lanzarla al infinito. Es querer desdoblarse en el tiempo y el espacio dejando burlón una broma a la muerte, porque ella tendrá que correr tras de mí, de mis hijos, y los hijos de mis hijos que irán dejando con el paso de los siglos su semilla fecundada.
Ser padre significa creer en la aurora, aún en medio de la noche, del dolor y la fatiga; sabiendo por la fe que siempre la luz desplaza las tinieblas, que la alegría reinará sobre el llanto, y el mal perderá su postrera batalla.
Ser padre significa conocer la cruz, vivida y ofrecida cada día por aquellos que son carne de nuestra carne, sintiendo en nuestro interior la impotencia de otorgarles en su juventud, la libertad; para que la vida a su tiempo les enseñe con su realidad sobre los mismos errores que nosotros cometimos.
Ser padre significa corregir a veces rezongando y dentro de nuestras propias limitaciones, las pautas de conducta de aquellos que amamos, para enseñarles que el orden y la moral son parte esencial de la vida; que la libertad no es libertinaje y que en todo la responsabilidad es necesaria.
Ser padre significa aprender cada día a cambiar de rumbo en nuestra barca familiar, que por torpeza o negligencia puede haberse inclinado peligrosamente y escorar.
Por último ser padre significa atreverse a correr el riesgo y la aventura hermosa de poder vivir el amor todos juntos en familia.
“Como hijo” devuelvo estas páginas reconociendo en ellas “la herencia” que me dejaron mis padres en agradecimiento a ellos.
Este libro no tiene ninguna pretensión literaria, su contenido son narraciones en forma de cuentos muy simples hasta casi infantiles. Diría Francisco de Asís, la Santa Simplicidad. Creo que no es para leerlo solamente, sino también para pensarlo, porque su orientación nos lleva a descubrir el sentido de la vida que trascendiendo lo natural, quiere mostrar “el valor de lo eterno, lo inmutable” y el único que posee estos valores es Dios.
Por eso la primera parte toma dos relatos bíblicos, “el nacimiento del niño” y “el reino”. Estos relatos son las bases de “la simplicidad” y “la roca” referidas en la herencia que recibí de mis padres.
Es el camino que la misma vida nos invita a recorrer, meditando los acontecimientos que se muestran en él.
Los mismos no suceden de acuerdo a un orden preestablecido sino que simplemente se presentan y nos sirven para encontrar las virtudes y verdades que nos ayudarán a discernir sobre la paz y la felicidad en nuestro andar tan lleno de dificultades y obstáculos.


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A modo de prólogo
Susana Zazzetti

Este no es un libro de contenido superficial.
Desfilan por él, situaciones de la vida real, encuentros y desencuentros interiores sostenidos por una fuerte columna de fe. Confesionalismo e intimismo lírico visten y desvisten con emotividad cada circunstancia vivida, que el autor trasmite con un sentir profundamente sincero.
Hay una intencionalidad clara, transparente en cada texto, no escritos “con el sumo del amor y de la sangre” sino, con la convicción y el deseo que esta herencia que de pronto se despertó en sus venas, siga el recorrido por las arterias de los cuerpos no solamente de sus propios hijos y nietos sino de cada ser humano: que el eco se repita y se prolongue más allá de los tiempos.
Textos expresivos, en donde la mixtura de anécdotas, situaciones personales y extraídas de otros, hacen del autor y de “los otros” un canto a la fe y a la esperanza.


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Para no olvidar
Carlos Manuel Villasuso

Murió un poeta en el barrio sur, un vecino miró el cortejo fúnebre y dijo: “pobre diablo, nunca supo vivir, no dejó a nadie un centavo por herencia”.
La anciana del frente se enjugó una lágrima y pensó: ha muerto un hombre rico, cuántas alegrías y esperanzas habrá desparramado por el mundo con sus enseñanzas, con sus libros. “cuánto tenía para dar”.


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Al corazón
Carlos Manuel Villasuso

Que me dices corazón
al escuchar lo que pido,
en mi lenguaje no mido
tus fuerzas, sino el coraje
que has demostrado en el viaje
por las sendas de la vida.
Has amado sin medida
y siempre fuiste sincero,
por eso al hablarte quiero
no dar palabra perdida.


Debieras sentirte hoy
en tu latir, todo nuevo,
por dentro lleno de fuego
que queme las amarguras,
quedar con las cosas puras
echar el resentimiento
y darle lugar al viento
que lleva hoy la esperanza;
hacer crecer la confianza,
tu rezo… es el instrumento.


Los hombres fallan mil veces
mas no debes olvidar,
hay que saber perdonar
aunque las lágrimas duelan;
tal vez aquellos que vuelan
con el batir de sus alas
alejan corrientes malas,
van buscando las alturas,
soplan corrientes más puras
si sonrisa tu regalas.


Al lastre del egoísmo
se suma la vanidad,
allá en tu otra mitad
el mordisco del instinto
quiere que actúes distinto,
mas dando… sé generoso,
valiente, no temeroso.
Llevar la paz es lo mismo
que taponar el abismo
y el odio del rencoroso.


Quisiera seas amable
aunque estés muy agobiado,
descansarás en el prado
que tienen los corazones.
al dar y pedir perdones
obrarás como Jesús
al ser clavado en la cruz,
le dijo al padre no saben
que mientras más ellos claven
“más grande será la luz”.


* - * - * - * - * - * - *
        
Según como lo mires
Carlos Manuel Villasuso

La vida me iba mostrando en cada paso sus secretos para poder transitarla y pensé: deberé seguir caminando y aprendiendo, pero ¿cuál será la actitud a asumir?
Por el sendero llegue a un río que bordeaba un pequeño pueblito; junto su ribera caminaban el contador de la cooperativa agrícola del pueblo y su hijito.
Vieron un pedazo de pan que flotaba en el agua a la deriva. El padre sabio en números dijo: ¡mira que derroche hijo! El niño bajando la cabeza le contestó: ¡papá, que alegría tendrán los peces que se alimentaran hoy con él!
Había escuchado dos conceptos distintos de un mismo hecho, ¿con cuál posición me hacía solidario, con la del padre o la del niño?
Era una serena mañana que invitaba a descansar en el pasto verde y fresco miré el agua que se llevaba el pan dibujando turbulentas ondas en su superficie y corrían tumultuosas entre las toscas que obstaculizaban el cauce.
La febril danza semejaba el interior de una olla en ebullición por sus burbujas y su espuma. Le pregunté: ¿por qué te inquietas tanto hermano río? Tu vida debe ser muy agitada.
El río me contestó con su corriente cantarina y rumorosa: tú eres subjetivo y “miras las cosas solamente desde tu óptica” como equivocadamente lo estás haciendo ahora con tu vida.
Si levantas un poco la vista verás que no solamente hay piedras en mi cauce sino tranquilas playas donde encuentro reposo y mi fina arena invita al viajero a descalzarse para refrescar su planta.
No seas necio hermano hombre “la vida no es un momento, es la suma de ellos”.




(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País, domingo 12 de febrero de 2012,
Villa María, Córdoba, Argentina.

domingo, 5 de febrero de 2012

Lecturas de Verano 2012 - Quinta entrega




LECTURAS DE VERANO 2012
Quinta entrega


Se ha dicho muchas veces que la literatura salva al hombre.
Es en ese encuentro entre hombre y palabra en el que es posible realizar todos nuestros sueños. La escritura nos transforma en seres pensantes, nos permite dislocarnos de sí mismos para vernos, para pensarnos en otros contextos, para poder cumplir de una vez nuestras expectativas y sueños.
Hace ya algún tiempo el Taller Literario coordinado por la profesora Cristina Pablos en la Unidad Penitenciaria Nº5 se ha convertido en una isla entre los muros de concreto. Allí, cada quince días, se ha dado rienda suelta a la imaginación y se ha creado un espacio que posibilita el ejercicio de la palabra, del pensamiento y del compañerismo.
Con el título de “Sentimientos compartidos” la Sociedad Argentina De Escritores Villa María, ha publicado un volumen que recopila los resultados de esos encuentros literarios.
Las lecturas de verano de este domingo y del próximo, los tiene de protagonistas, para mostrar que después de todo hay esperanza. Como dice Pablos, aquí están los trazos de “ellos [que] son los que conocen la noche del tiempo con la sensación de una eterna despedida”.


Darío Falconi





[Poema]
Ariel Acosta

Un día te fuiste de mí,
con tu magia y tu sencillez.
Te vi tan frágil
que creía perderte.
Pero, ese día, en que
el cielo se oscureció;
todo quedó en la distancia.
Lejos de poder contarte
mis sueños…
Comencé a amarte
y quise recuperar
mi libertad,
para estar contigo.


* - * - * - * - * - * - * - * - *

El mar
Arturo Barrías

Silencio en el muelle,
distante del alba
trae el arrullo
del lamento obstinado
de las olas.
Junto a ellas,
las golondrinas
humedecen su plumaje
en el manto azul
de las aguas.

* - * - * - * - * - * - * - * - *

Esperanza
Marcelo Ferreyra

Al levantarme, por la mañana,
pude observar que el día era gris.
casi tan gris como mi tristeza.
Y pensé ¡hasta cuándo!
el dolor será mi dueño.
Mientras, la nostalgia comenzaba
a recorrer mi mente.
De repente,
un estruendo entremezclado
con una luz brillante
que descendía del cielo,
sacudió mi ser y me dije
¡Ah! Temblando me aferré
a las rejas de mi ventana,
mientras, el gris se tornaba
cada vez más oscuro.
Eso anunciaba la lluvia
que comenzaba a caer.
Y yo, que creí que el día
era triste por el gris de mi tristeza.
¡Oh! Exclamé para mis adentros.
Era como mirarme al espejo
que reflejaba mi ansiedad.
Nuevamente las añoranzas
se apoderaron de mi ser.
Tantos bellos recuerdos
hacían que mis lágrimas brotaran
y se entremezclaran con la lluvia.
Era una sensación muy confusa.
¡Me sentí tan impotente!
Mientras luchaba con tantas emociones
una blanca paloma entró por la ventana,
temblorosa y muy cansada, parecía.
Se posó frente a mí,
como queriéndome decir algo.
La tomé entre mis manos.
Ambos mirábamos hacia fuera,
con la misma esperanza: la libertad.


* - * - * - * - * - * - * - * - *

Inmenso amor
Fernando Galarza

Si tuviera que expresar
el significado de la palabra “amor”,
buscaría jugar con las frases
que hablen de versos
y descubran sueños.
Juntaría aquellas tristezas
que, por su causa,
siempre quedan dentro.
Y recordando una dulce mirada,
dejaría al vacío, que hable en silencio.
Si pudiera atrapar la luna
mirando a escondidas,
un sol mañanero,
hablaría de eternos senderos
que sólo comparten
un mágico encuentro.
Cerraría lentamente los ojos,
abriendo mis alas
volando… muy lejos…
Pintaría una obra en lo alto
y, junto al paisaje,
pondría un “te quiero”.
Si tuviera que hablar desde el alma
diría que no hay vida,
que sin ti no hay cielo.
Dejaría mi mundo en tus manos,
para tenerte cada día más cerca
y que sientas así.
¡Cuánto te amo!

* - * - * - * - * - * - * - * - *


El tiempo
Pablo Gómez

Sin saber quién eras, salí a caminar detrás de ti, en busca de tus sueños perdidos porque, si mal no recuerdo, tú me dijiste dónde estaban ellos. Yo, como adolescente travieso, sin saber nada empecé a caminar, dejando de lado todo y descuidando lo bello que es vivir. Como un adolescente inconsciente corrí, corrí junto a ti y, de repente, caí en un vacío.
Descubrí que ya no era aquel adolecente y que, sin darme cuenta, lo que tanto buscaba y de lo que quería aprender, ya había pasado: EL TIEMPO.
Por haber recorrido tan rápido no lo pude ver y ni siquiera lo pude disfrutar.
Hoy, soy un viejito lleno de arrugas y vos, que nunca me dijiste ni siquiera tu nombre, me quitaste toda la juventud.
A pesar de todo voy a querer seguir soñando por EL TIEMPO existe y siempre existirá. Sólo hay que saber hacerse un lugar en él para aprender a vivirlo y así, poderlo disfrutar.

* - * - * - * - * - * - * - * - *


Buscar
Pablo Gómez

Aquí estoy,
intentando que el tren
de mis pensamientos
vuelva a su andar
… para encontrarte.
Porque sólo en ti
puedo hallar mi Paz.
sin vos
todo se vuelve imposible.

* - * - * - * - * - * - * - * - *

Los errores
Gabriela González

Dicen que de los errores se aprende. Pero ¡qué diferente! Sería aprender sin cometer “esos errores”.
Se evitaría chocar con el dolor, la angustia, la desesperación que nos da el darnos cuenta que, por haber cometido esos errores, perdimos de vivir nuestras cosas más preciadas, es decir, nuestros hijos y hasta nuestra propia vida. Sólo nos queda vivir con la angustia, la soledad y el dolor de saber que fue nuestra culpa que, consciente o inconscientemente, perdimos, de alguna manera de gozar de nuestra vida y el crecer de nuestros hijos.
Pero, casi sin darnos cuenta, en un tiempo determinado, el error se paga, la vida se recupera y a uno le queda como aprendizaje no volver a tropezar con las mismas actitudes y valorar las pequeñas y grandes cosas que la vida nos ofrece.
Está en nosotros valorarlas y no volver a cometer los mismos errores.


* - * - * - * - * - * - * - * - *

[Poema]
Julio Ocaño

En algunas de mis noches solitarias
traté de imaginar
el momento final de mi existencia.
El día en que todos los relojes
me sean indiferentes;
porque seré dueño del tiempo
... y del vacío.
Estaré muerto.
Podría asegurar que cuando eso ocurra
estará lloviendo, allá afuera.
Mi vino quedará, sin beber,
sobre la mesa,
sobre un verso inconcluso.
Y yo, definitivamente dormido.
Alguien estará cerca de mí.
Un par de lágrimas transitarán
por sus mejillas cuando
me cruce las manos sobre el pecho.
Esa persona será mi mejor
y único heredero
de lo poco que dejaré.
Aquella mujer, a la que alguna vez amé
y de la que todavía conservo su retrato,
leerá la noticia de mi muerte
en un pequeño recuadro del periódico.
Quedará en silencio y sin decir
nada más que mi nombre por lo bajo,
recordará nuestro último beso.
Después... nada más.
Será una mañana oscura,
opaca, gris, sin pájaros.
Pero para mi será todo sólo silencio
…Estaré muerto...

* - * - * - * - * - * - * - * - *

[Poema]
Nilda Ramírez

El tiempo, las horas, los días
pasan de prisa.
A veces,
quisiera detenerlo.
Pero es inevitable.
Se acerca el día.
Nuevamente debo
enfrentar la vida.
¿Qué me deparará?
No lo sé.

* - * - * - * - * - * - * - * - *
          
Renacer
Raúl Soria

Del muerto panorama y de su encanto
desde la tosca mancha de la vida,
teñido por el tiempo,
aparece ese paisaje de ilusiones
para el alma sencilla de esas gentes.
Esta en el aire, en el monte y en las almas
y en el grito de gargantas desgastadas,
dibujado con trozos de angustia
...y de nostalgias.
Es como un grito de vida hacia el poniente.
Es como un hilo de savia de esa fuente.
Es como esa flor
que sobrevive al fuerte vendaval y
poco a poco abre sus pétalos
al sol de un nuevo amanecer.

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Corriendo con él
Sergio Sosa

Esa noche me quedé mirando televisión. Un programa deportivo. Un resumen de los resultados más importantes que se dieron en los Juegos Olímpicos.
La carrera de 400 metros, con posta, se largó. Esta carrera consiste en que, cada equipo que representa a su país, está compuesto por cuatro atletas, cada uno de ellos corre 100 metros, con cierto elemento en forma de tubo de unos 30 centímetros, llamado posta. Cada corredor lleva la posta en su mano. Cuando llega a los 100 metros entrega la posta a su compañero de equipo y éste, a su vez, sale corriendo; no puede correr sin llevar la posta.
La corredora del equipo estadounidense esperaba la llegada de su compañera. De vez en cuando echaba una miraba hacia la franja que marcaba la meta. Apenas la separaban de ella 100 metros, que los recorrería en tiempo record.
El momento había llegado. La adrenalina corría por cada musculo de su cuerpo. Se había preparado mucho para esto. Su compañera venia liderando la carrera por mínimo margen. Lo estaba logrando. Es un gran día –pensó.
La mirada de la corredora estaba clavada en la compañera que la esperaba lista para salir disparada hacia la meta final. El objetivo estaba cerca. Más cerca que nunca.
De pronto, la posta cae de su mano, golpea contra el piso de la pista, quedando atrás suyo debido a la velocidad con la que corría.
El silencio de las tribunas fue mucho mayor que el murmullo que caus6 la sorpresa. La corredora rompi6 en llanto. La angustia la dominaba. No podía para de llorar, y todo el equipo con ella.
Mirando el televisor pensé... a cuánta gente Ie afecta un accidente como el que sufri6 la atleta. Cuanta gente llora, sufre porque al caer la posta... se acaba la carrera.
El comité olímpico había determinado, previamente, descalificar a quién se Ie cayera la posta. Sin importar el trabajo, el esfuerzo, la preparaci6n, las dietas y todo 10 que implica prepararse para participar en una competencia.
Sabes, soy un agradecido a Dios porque, aunque la posta se me ha caído tantas veces en la vida, nunca me descalificó, nunca me privo de seguir corriendo. Porque Dios es un Dios de oportunidades, de Amor. Esa es su esencia.
Te ama por sobre todas las cosas, aunque te hayas equivocado.
Aunque hayas errado el camino.
Su Trono es Trono Gracia y no Trono de juicio. La gracia de Dios te perdona, te salva, te consuela, te sostiene porque el Amor de Dios hacia ti es más fuerte que el odio, el olvido y la tristeza. Cualquier error o equivocación tuyos son pequeños ante la Gracia de Dios.
jjÉse es el Dios a quien Ie sirvo!! ¡¡Ése es el Dios que yo predico!!
Un Dios que te espera, que te llama, que te habla. Porque quiere perdonarte y ponerte nuevamente en la carrera.
Ya no corras solo... deja que Dios corra con vos.




(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País,
domingo 05 de febrero de 2012, Villa María, Córdoba, Argentina.

domingo, 29 de enero de 2012

Lecturas de Verano 2012 - Cuarta entrega


LECTURAS DE VERANO 2012
Cuarta entrega


Poesía y narrativa se conjugan este domingo para entregarles a ustedes un rato de esparcimiento y lectura. Tres autores más nos acompañan, dos experimentados poetas esgrimen los versos de sus últimas publicaciones en tapas duras, mientras que un joven estudiante de letras de la ciudad, nos obsequia una de sus narraciones.
Hablamos de Rolando Revagliatti, Alicia Perrig y Daniel Rodríguez. Damos un rápido repaso por su quehacer literario y nos abocamos, ya sin más demora, a leer sus obras.
                    

Darío Falconi




POESÍA DE ANTOLOGÍA
Rolando Revagliatti

Rolando Revagliatti nació el 14 de abril de 1945 en Buenos Aires, ciudad en la que reside.
Ha publicado en soporte papel (entre 1988 y 2009): “Obras completas en verso hasta acá”, “De mi mayor estigma (si mal no me equivoco)”:, “Trompifai”, “Fundido encadenado”, “Picado contrapicado”, “Tomavistas”, “Propaga”, “Ardua”, “Pictórica”, “Desecho e izquierdo”, “Sopita”, “Leo y escribo”, “Del franelero popular”, “Ripio”, “Corona de calor” (todos ellos de poesía); “Las piezas de un teatro” (dramaturgia); “Historietas del amor”, “Muestra en prosa” (cuentos y relatos); “El Revagliastés” (antología poética personal), “Revagliatti – Antología Poética” (con selección y prólogo de Eduardo Dalter). Excepto “Historietas del amor”, cuentan, además, con ediciones electrónicas, así como también sus cuatro poemarios inéditos en soporte papel: “Ojalá que te pise un tranvía llamado Deseo”, “Infamélica”, “Viene junto con” y “Habría de abrir”, disponibles gratuitamente para su lectura o impresión en http://www.revagliatti.net
“La obra poética de Rolando Revagliatti (Buenos Aires, 1945), por lo menos la que nos motiva a este trabajo, se vivenció y escribió en el lapso que va desde la aprobación de las leyes de obediencia debida y punto final (mes más o mes menos) hasta la anulación por brutales e increíbles, y aún algunos tramos más acá. O sea, en años en que la democracia turca, o virtual, o como se le llame, dejó un pozo, entre el cablerío cortado y la pared caída. (…) Rolando Revagliatti, un poeta de flores, un poeta en los límites, un poeta dramático.” Este es un extracto del prólogo que Eduardo Dalter ha hecho de “Antología poética”, libro que además fue resultado de la selección de piezas entre quince poemarios y escritos inéditos.


NARRATIVA JOVEN
Daniel Rodríguez
                        
Daniel “Laucha” Rodríguez es un joven estudiante de Lengua y Literatura del Instituto del Rosario. Hace nueve años se desenvuelve en el mundo de la radiodifusión. Participó en la conducción y musicalización de los programas: “Contacto deportivo”, “100% Música”, “Departamento deportes”, “Festival de Peñas Villa María 2008”, “Tu música”, todos ellos en Radio Libertad, más “Panorama de noticias” que además de transmitirse en la mencionada emisora, se reproduce también en Fm Conexión. Se le suma a esta actividad, diversos eventos en donde participó en la musicalización, o bien en la animación de los mismos.
En medios gráficos su tarea comenzó en 2006 participando de: “Mentes baldías”, “La columna del Laucha”, “Cristales”, apariciones en "Elefante", publicación poética a cargo de Rodolfo Schmidt; presentó en la Ciudad de Córdoba el folletín "Afirmando lo inexistente"; Presentó diversos eventos multi-artisticos mostrando la radio en vivo; escribió y dirigió la obra teatral “Para Normal: El origen” expuesta en “La Sala Mandra” durante el año 2011 con Roxana Sella y Laura Gómez; además de participar en la publicación del fanzine "Excepción tripolar" junto a otros autores locales. Fue nominado en diversas ocasiones por musicalización y animación en los premios "5900". Actualmente conduce "Panorama de Noticias" por FM Conexión 88.9 MHz - Villa María



POESÍA LIBERADORA
Alicia Perrig

Alicia es profesora de inglés, poeta, escritora, narradora oral. Coordina el Taller de Narradores Orales de Adultos Mayores de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM). Se ha desempeñado como capacitadora de la Red Provincial Docente Continua. Creadora del Encuentro de Narradores Orales “Villacuento” que organiza desde la UNVM. Crea y dirige espectáculos de Cuentería que presenta en escuelas, bibliotecas, ferias de libros, hogares de niños y ancianos, cárceles, cafés, teatros y festivales. Coordina su propio taller de escritura creativa. Obtuvo numerosos premios a nivel nacional e internacional e integra más de diez antologías. Publica en diarios, revistas y blogs del país y del exterior. Algunos de sus poemas han sido traducidos al catalán, inglés y alemán. Accede a su primer poemario “Pecado original”, tras obtener el 1° premio en el Concurso Internacional de Poesía “Victoria Siempre 2007”. El 7 de febrero próximo presentará el espectáculo de narración oral para adultos “Más de una voz”, en el marco del ciclo de verano de la Biblioteca Mariano Moreno en Villa María.
Gustavo Tisocco dice en la contratapa “Un poemario donde la vulnerabilidad, la infancia, el tiempo pasado corroído por la desazón y el desamparo increpan al lector poseyéndolo, haciéndolo partícipe de las antiguas heridas que hacen mella en la autora, pero que nos abarca como si fuésemos los principales autores de esta obra. Porque mucho de lo que le aqueja a Alicia nos aqueja, mucho del tiempo del tiempo de ella es nuestro tiempo y todos, de alguna manera, somos huérfanos en este vendaval que es la vida”.



 



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EL AMOR SOBRE RIELES
inédito
Daniel “Laucha” Rodríguez
                    
Llegamos entonces a casa. Era en un ancho boulevard que se abría paso entre altas palmeras. Leticia preparó dos tazas de café mientras nos besábamos y nos sentíamos orgullosos –de forma implícita– de las vueltas de la vida. En una radio contigua a la habitación, que permaneció encendida desde antes de nuestra llegada, sonaba un viejo jazz que me recordaba a una noche en Chicago.
Luego de beber café, de sabor colombiano, y de entregarnos de lleno a todo tipo de deseos, decidimos intercambiar nuestros números celulares, decirnos nuestras ocupaciones: actualizarnos, para ser más concreto.
La verdad es que ése momento -para mí, al menos- fue de una inexplicable magia, algo así como el inconsciente apuñalando al consiente. Caí en la cuenta de que existían momentos exactos en los cuales el hombre requiere de su mayor lucidez, para comprender mejor la fugacidad.
A la mañana siguiente nos despertamos sólo porque la luz del sol nos dio en el rostro. Acto seguido ella preparó una exquisita pasta y me habló acerca de sus antepasados italianos, de un árbol genealógico bastante extenso. Yo asentí durante toda la charla, con un dejo de desinterés. Luego le conté un poco acerca de mi linaje. Sentí una vez más de que todo camino estaba predestinado, que por fin las cuerdas se movían como a mí me gustaba.
Tras almorzar, y tras esa breve charla, decidí musicalizar el ambiente y de esa forma su gran salón comedor se vio envuelto por la cautivante música de Liszt. Los acordes volaban por el aire de aquella habitación color ocre.
Pasaron un par de horas -aquellas somnolientas de la sobremesa- y ella decidió marcharse rumbo a su trabajo. El gran reloj que colgaba en la pared marcaba el número seis. Salió luego de acomodarse un poco el pelo y perfumarse con algunos azahares. Yo, por mi parte, prometí esperarla.
La verdad es que ahora, volviendo al presente, dejando de evocar, no estoy seguro de que se llame Leticia ni que viva en un gran boulevard. Lo cierto es que aquella rubia que acaba de subir al tren tal vez no vuelva a verla jamás. Y otra vez me pierdo en proyecciones, otra vez me ahogo en pensamientos a futuros, otra vez pienso en amor, y otra vez veo pasar frente a mis ojos una historia de amor que no sucederá jamás.
Lo cierto es que nunca la conocí y que tampoco vi hacia dónde se anunciaba su viaje.
Me he habituado a confundir posibles futuros con duros presentes, me he habituado a no mover las piezas y dejarme ganar una vez más.
Mientras tanto, sigo esperando mi tren, espero que no se me haya pasado. Las horas siguen cayendo unas sobre otras en Rosario.


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DESPREVENIDA
de EXCARCELADA
Alicia Perrig      
                    
Se pavonea
la luna
sobre el lomo perezoso del río

destila el viento

la noche
revuelve
los harapos de la orilla

dos pescadores
rescatan
en sus redes amanecidas
una agonía
redonda de cenizas.


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VENTAJA
de EXCARCELADA
Alicia Perrig           
                    
Si le pusiera un camisón rosa
Si le encintara el pelo
y la dejara caminar
                   descalza
                   sobre la arena tibia

si le diera un plato de sopa caliente
un té de hierbabuena con azúcar quemada
una manta tejida con manos de abuela
tal vez
se quedaría dormida
                    la tristeza
                        aquella noche

profundamente dormida

y yo le llevaría

           una noche de ventaja.


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MUÑECA CIEGA
de EXCARCELADA
Alicia Perrig           
                    
El largo vestigio de la infancia
arrastró una muñeca
que tardó una vida
        en cegar
             el vidrio de sus ojos.



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ALBAÑILERÍA
de ANTOLOGÍA POÉTICA
Rolando Revagliatti
                    

Construyo
                  durmiendo
sólidas paredes
                              con rajaduras
a través de las cuales
                                       me espían.


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SI TE MORÍS
de ANTOLOGÍA POÉTICA
Rolando Revagliatti
                    

Si te morís con los ojos abiertos
                                                           sonaste:

ni en sueños
                        volverás

a pestañar.


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ASEVERACIÓN DE QUIEN SO SABRÍA EVITAR
SU APEGO A LA VIDA QUE YA TIENE
de ANTOLOGÍA POÉTICA
Rolando Revagliatti
                    
Si a elegir me dieran la chance de volver
a nacer quisiera
o no quisiera?

respondería que lo que quisiera es no volver
aún otorgándoseme la posibilidad
de elegir la precisión de ser
el que básicamente ya soy
u otro

refrendaría que lo que quisiera es no volver
de ningún modo compatible con el sufrimiento
humano
animal
o botánico

y que con esta vida ya está
me conformo
cometí la experiencia
y que estoy
muy cansado.



  
 (*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País,
Villa María, Córdoba, Argentina, domingo 29 de enero de 2012.