domingo, 4 de noviembre de 2007

Benigno Lunar

ENTREVISTA CON
BENIGNO LUNAR
MÚSICA PARA ENDULZAR OÍDOS



Finales de 2005.
Villa María, Córdoba, Argentina.
Cuatro jóvenes se encuentran a la salida de un recital y allí comienza una historia musical de una banda local en ascenso. Inician los ensayos los sábados por la tarde y comienzan a pisar las tablas de esta ciudad, pero también las de Córdoba y Rosario alunizando en el Ciclo Casa Tomada del Centro Cultural España-Córdoba y en El Ojo Bizarro en reiteradas ocasiones.
Recientemente fueron seleccionados para representar a la provincia de Córdoba en un concurso titulado “Conexión 07”, que fuera organizado por la revista Inrockuptibles y la Alianza Francesa. El jurado de ocasión optó por esta formación priorizando los criterios de originalidad, creatividad sonora, el material instrumental y vocal y la presencia escénica. Los Benignos, se hicieron con el premio para el presente año y viajaron a Buenos Aires a fines de setiembre, junto con los demás seleccionados de otras provincias a demostrar lo que hacen en el clásico Niceto Club.
Acaban de lanzar a las calles su primer trabajo discográfico homónimo que presentaron en el pub local de Mundo. Un trabajo prolijo y agradable en las nueve composiciones que lo integran y que nos aseguran más de media hora del buen pop. Queda al descubierto el porqué del jurado que mencionamos arriba los seleccionó para dicho concurso. La gráfica del disco en cuestión no podría ser mejor. Cuando uno observa y escucha estos tipos de trabajos, se va dando cuenta que los músicos locales trabajan de una manera seria y comprometida. Esta loable actitud nos enorgullece de sobremanera, porque habla de un crecimiento musical y cultural de los villamarienses cada vez más fuerte.
Benigno Lunar, cuyo significado “es ultra-secreto”, ya está aquí, vienen con una nave repleta de golosinas y de buenas canciones para endulzar nuestros oídos.


EL DIARIO Cultura: -¿Cómo surgió este grupo?
Benigno Lunar: -Nos conocimos por una suma de casualidades y causalidades. Tocamos por primera vez en un bar de Villa María en diciembre del 2005, esa noche fue una aventura. Creo que nos gusto ese sabor. Hace casi ya, dos años que venimos tocando juntos. Somos cuatro que vamos rotando de instrumentos según lo necesitemos. Normalmente Emma toca la batería, Guille la guitarra líder y Cody y Nico cantan y tocan el bajo y la guitarra.

EDC: -Ustedes ya tienen experiencia en agrupaciones musicales anteriores, ¿podrán decirnos sus bandas previas?
BL: -Rodrigo lo hizo en “Segundo Intruso” y “Sistema Fantasía” junto con Nico, Emma en “Valor Interior” y Guille tocaba en “Nauseabundos de Alegría” y anteriormente en “Los Amantes de tu Vieja”.

EDC: -¿Cuál fue el primer recital? ¿Cómo les fue?
BL: -El primer recital fue en un bar chico llamado Urbano. Nos fue bien, terminamos de tocar y tuvimos que salir a llevar a Guille y Elio que tocaban con otra banda en Las Varillas, estuvo divertido.

EDC: -¿Qué temas o problemáticas expresan con su música y sus letras? ¿A qué se debe?
BL: -Letra y música son moléculas uniéndose, todos saben de lo que hablan, te pasa o no, aún si no quisiéramos decir nada lo estaríamos haciendo. La letra es algo inevitable en estos casos, no es una intención, es música.

EDC: -¿Sería posible pensar en vivir de la música en una ciudad como ésta?
BL: -Para vivir de la música tienen que darse muchos factores que están fuera de la música y de un lugar, Villa María es una ciudad llena de músicos y de gente interesada en la música, eso es un punto a favor. Después creo, hay que trabajar, ensayar, tocar en un lado, otro, juntar plata grabar demos llevarlos a un lado a otro, renegar y quizás si el viento sopla a favor se pueda vivir de la música. Nosotros no vivimos de la música, nuestros trabajos remunerados nada tienen que ver con la música, pero trabajamos en la música.

EDC: -¿Cómo manejan las presentaciones en vivo? ¿Cómo las organizan?
BL: -No tenemos manager, somos un montón de amigos tirando para el mismo lado. Siempre que tocamos, si podemos, proyectamos algo, repartimos golosinas, gelatinas, granadinas, armamos escenografía, unos reparten, otros cobran entradas, uno consigue un auto, otro ordena la sala y los instrumentos, un amigo hace los afiches y salimos a pegarlos. Son un montón de cosas por hacer y sin toda la gente que ayuda no saldrían.

EDC: -¿Cómo ven el ambiente del rock local?
BL: -Hay un par de caras que se repiten cada vez que tocamos, por suerte siempre hay curiosos de la música y de bandas nuevas y esos son los que van. En este momento Villa María es un lugar de rock, se habla de rock, hay gente que escucha rock, hay bandas de rock, la movida la estamos haciendo todos, las bandas, los pubs, el público, las revistas, los diarios, mientras sigamos con ideas, más interesante se puede poner la cosa.

EDC: -¿Se relacionan con las demás bandas de Villa María?
BL: -Tenemos buena relación con otras bandas, tocamos con muchas de ellas y de todos lados, nos conocemos y nos ayudamos y entre todos estamos poniendo colores al asunto.

EDC: -¿En qué proyectos están trabajando en la actualidad?
BL: -Acabamos de ganar un concurso de bandas organizado por la Alianza Francesa y la revista Inrockuptibles, fuimos a tocar a “Niceto Club” en Capital Federal, junto a esto sacamos el primer disco de la banda ahora, así que tenemos pensado mostrarlo en Buenos Aires, Córdoba y en Villa María. Ese es nuestro objetivo ahora, vamos de a poco.



FICHA TÉCNICA:
Nombre de la banda: BENIGNO LUNAR
Inicios: Diciembre de 2005.
Localidad: Villa María (Cba.)
Integrantes:
Guillermo Ochoa – guitarra líder
Rodrigo Cody Castillo – Voz y bajo
Emanuel Bastos – Batería y guitarra
Nicolás Rizzo – Guitarra y teclados
Discos: Un demo y un reciente disco llamado “Benigno Lunar” (2007):
1) El Poder de Greiscol
2) Martín
3) Lejos del sismo
4) Lumina
5) Estar con vos
6) Nati y Ger
7) Lo que nos depara
8) Más normal
9) El pequeño niño flash

En Villa María podés conseguir el disco en:
SOMBA - Entre Ríos 734.
PANIC! - Belgrano 460.
COMPACT Disquería - José Ingenieros 270.

Tipo de música: Pop / Rock
Info de contacto:
Tel.: 0353-154848244 / 4526197
benignolunar@yahoo.com.ar
www.fotolog.com/benigno_lunar
http://www.purevolume.com/benigno_lunar
Myspace: http://www.myspace.com/benignolunar



EL PODER DE GREISCOL

Por Benigno Lunar

Una tarde poderosa
De súper sentimientos
Una visión de otoño
Sin gestos fuera de lo común.

Cómo te extraño mi amor
Cuando sale el sol
Cómo te extraño mi amor.

Colores soft de un día pintado
El viento silba y yo imagino melodías
Afuera el frío crudo
Se endurece mientras miro el reloj.

Cómo te extraño mi amor
Cuando sale el sol
Cómo te extraño mi amor.

Mirando los rastros del paisaje
Mirando los rastros del paisaje
Mirando los rastros del paisaje
Me perdí.

Una tarde peligrosa
De súper pensamientos.




LO QUE NOS DEPARA
Por Benigno Lunar

Fiel sensación encarnándose
Tarde de abril encantándote
Podés reír
Podés llorar
Podés sentir
Que esto es real.

Tanta pasión deshojándose
Noche feliz desafiándote
Podés hablar
Podés callar
Podés creer
Lo que quieras.

Yo no sé lo que el amor nos depara
Yo no sé lo que el amor nos depara.

Verde jardín encendió tu piel
La luz de on ofuscándome
Podés reír
Podés llorar
Podés sentir
Que esto es real.

Yo no sé lo que el amor nos depara
Yo no sé lo que el amor nos depara
Yo no sé lo que el amor nos deparará.



(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 04 de noviembre de 2007.-

domingo, 28 de octubre de 2007

En la Medioteca
Páginas de rock de la ciudad
Presentaron ayer "Rock_vm, el rock de Villa María en el tercer milenio"


El libro, escrito por Darío Falconi y Carlos Gázzera, fue ilustrado musicalmente por Kalsevitoz, Macroporno, Preciosas Ridículas, Motorblues y Sopló El Fantasma


El primer libro de rock villamariense ha sido finalmente presentado en sociedad, ayer por la tarde en el auditorio de la Medioteca Municipal Mariano Moreno. Los autores de “Rock_vm, el rock de Villa María en el nuevo milenio”, Carlos Gázzera, Darío Falconi y el colaborador José Azocar (líder de Kalsevitoz), ofrecieron las consideraciones generales de este flamante material (cuya tapa está ilustrada por Rocambole), que reúne las entrevistas completas a cinco bandas representativas de la escena local (Macroporno, Motorblues, Preciosas Ridículas, Kalsevitoz y Sopló El Fantasma), realizadas para el suplemento dominical El Diario Cultura. El libro, confeccionado por la editorial Recovecos de Córdoba, fue presentado a modo de introducción por el escritor, músico y periodista Sergio Stocchero, quien aportó una mirada de la música joven como uno de los primeros rockeros de la ciudad, al tiempo que consideró a la obra como un logrado puntapié de inicio. Por su parte, Gázzera y Falconi echaron luz a las causas que llevaron a condensar este trabajo, apuntadas a la necesidad de cristalización de un movimiento creativo de producción letrística y compositiva que ofrece interesantes lecturas sociales. A la vez, enfatizaron el dilema de todas las bandas referidas al momento de emprender un proyecto independiente, de autogestión y con poco apoyo oficial y particular. Al término de la presentación comenzó un recital con las formaciones alusivas, en el teatrino del subnivel. Como dato peculiar, Stocchero subió a tocar junto a Motorblues, la canción “Blues prestado”, firmada por él.


(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 28 de octubre de 2007.-

jueves, 25 de octubre de 2007

rock_vm. El rock de Villa María en el nuevo milenio (intro)

EL ROCK DEL PULMÓN

“Una lucha por la guita sin tiempo de ensayar.
Asfixiado en esta vida de tanto caminar.
Puedo resignar mil cosas, hasta algún sueño azul,
pero quiero seguir tocando con mi banda de blues.”
Motorblues





1. FUENTE DE TALENTOS

Con cuarenta años recién cumplidos[1] y un cúmulo de homenajes[2] el “rock nacional” goza de muy buena salud. Si bien es cierto que esta manifestación cultural y musical está encabezada por un número reducido de bandas (que son las que “suenan” en los medios y las que convocan a la masividad), no hay que desconocer que existen abundantes agrupaciones que son tan buenas como aquellas que han logrado la popularidad y por ende ocupan esos espacios audiovisuales y gráficos. En ese sentido, Villa María es una gran fuente generadora de talentos, una fuente donde el rock se empapa y se actualiza, un lugar donde sus jóvenes dicen cosas y plasman en canciones sus preocupaciones y anhelos.
Al abrir nuestros sentidos a esta expresión, uno queda azorado al ver como estos jóvenes (algunos con poco más de una década de vida) hacen lo que hacen. Al respecto y sin intentar una aproximación teórica que explique los elementos que se ponen en juego al momento de hacer música, podríamos trazar un triángulo imaginariamente con tres costados fundamentales. Por un lado, el modo en que ejecutan sus instrumentos de manera formidable; por el otro, la capacidad y la modalidad con que crean sus canciones a fuerza de tarareos, golpeteos y demás recursos impensados para aquellos que no hacemos música. Este momento encierra también el proceso de escritura de las letras, que generalmente está a cargo de quien luego debe exteriorizarlas. Sobre la base de esta pirámide podríamos incluir a la expresión, esa destreza y adrenalina que se dejan al descubierto cuando la banda se presenta en vivo y que inyecta su buena dosis de energía a un público que responde consecuentemente. Estos costados esbozados humildemente, forman las paredes por donde la música transita de manera libre desde un vértice al otro. No es un triángulo de compartimientos estancos, sino que se encuentra en un eterno movimiento supeditado a diversos factores circunstanciales.
Después de observar como los músicos componen, interpretan, se expresan, y sin la posibilidad de inmutarse, uno empieza a escudriñar en ese terreno, a ir a los conciertos, a juntarse a charlar con ellos, a visitar sus salas de ensayo, a escuchar sus discos y a percatarse de que hacer rock no es hacer “ruido de tarro” de manera fútil y caótica.


2. SUDOR Y ESFUERZO
En su amplia mayoría, el trabajo de cada una de las bandas se impulsa de manera casi artesanal y eso le da un sabor más interesante a sus propuestas, porque cuando el resultado de su trabajo proviene de la inversión de mucho tiempo, sudor y energías, la satisfacción se disfruta por partida doble.
Me asombro al acompañar a estos músicos a sus salas de ensayo, que por lo general son piecitas en el fondo de algún patio preparadas rudimentariamente para tal fin. En esas habitaciones de 2 x 2 se colocan cartones de huevos y frazadas para tender a la acústica deseada y es increíble ser testigo de las maravillas que puede resultar de un ensayo donde, apretados a más no poder, la música fluye caudalosamente por el aire. No dejo de maravillarme como, de manera más que casera, los grupos graban sus discos, los estampan, diseñan sus books, los imprimen y los distribuyen entre amigos, en las zapadas, en los medios de comunicación o en los lugares donde desean tocar. Me fascino al ver como suben sus páginas webs, como graban sus video-clips y como promocionan sus tocadas con volantes y afiches creados autónomamente. No dejo de sorprenderme como las diferentes bandas ­–desde los quinceañeros en adelante– tienen sus seguidores que corean y se saben cada una sus canciones, como se identifican luciendo las camisetas de tal o cual grupo, en fin... de como se arma todo “el circo” para que la banda continúe adelante.
El epígrafe dibuja perfectamente la esencia de la fauna rockera villamariense. Los jóvenes que la conforman, trabajan y/o estudian y con el excedente de tiempo que les resta lo emplean para continuar con esta pasión, ahorran los pocos pesos que pueden para mantener sus instrumentos, para poder pagar sus horas de grabación, para poder solventar sus viajes a los diferentes escenarios donde –muchísimas veces– tocan “por el asado” y por la satisfacción de mostrar lo que hacen. Es el esfuerzo diario por seguir adelante, por sortear las múltiples adversidades y mantener el objetivo fijo, esto es, seguir tocando.


3. TOCO CON VOS
Una faceta más que interesante es la de conocer como estos músicos aprenden lo que saben. Al respecto hay que decir que existen huellas muy profundas en los caminos de la educación formal e informal, pero que también es muy común encontrar pisadas en el medio de ambos senderos.
Para el primer caso, hay que destacar el hecho de haberse instalado desde los inicios de la Universidad Nacional de Villa María (1997) la carrera de Licenciatura en Composición Musical con Orientación en Música Popular, que atrae a educandos de la ciudad, de pueblos orbítales y hasta de distintas provincias de la Argentina. Hay que subrayar aquí la importancia que ha tenido esta Casa de Altos Estudios para el modelado de los músicos, ya que muchos de los que hoy integran las diferentes propuestas musicales se forjaron en ese espacio de educación formal de Mendoza al 1360 o en la actual sede de la licenciatura en el Campus Universitario. Aunque también es cierto (como me lo hicieron notar) que el general de los que ingresan a dicha carrera universitaria lo hacen con algunos conocimientos previos; es decir, no llegan a esta instancia sin tener algún acercamiento preliminar con la ejecución y composición de la música. A tal punto esto es así que absolutamente todas las bandas que integran este volumen están compuestas por alumnos o ex-alumnos de la UNVM; es más, fue en este espacio educativo donde varios de los jóvenes músicos lograron conocerse y desde donde proyectaron sus bandas.
Agrupamos en la segunda denominación a aquellos músicos que no cursaron carreras de composición, ni asistieron a conservatorios y en muchos casos ni siquiera a cursos breves sobre algún instrumento. Para lograr una gráfica más acabada sobre el tema, los remito a un trabajo de una docente rosarina que tuve el agrado de conocer en un reciente congreso de música.[3] Alicia Shapiro, profesora de la Universidad Nacional de Rosario se encuentra realizando una investigación llamada “La comunidad de aprendices. Aportes para una pedagogía de la música popular”. En ese trabajo, que se encarga de ver de qué manera aprenden los jóvenes que no recibieron un estudio sistemático de la música, Shapiro dice que ellos hacen música cotidianamente de manera muy fácil (según sus ejecutantes) y de distintos modos “sacar de oído, tocar un tema, aprender tocando juntos, un guitarrista frente a otro, sin decir nada, sólo copiar acordes, intuirlos, usar tablaturas y partituras, una escritura rítmica aproximada del ritmo real...”.[4] Si bien ella habla de una realidad de Rosario, la siguiente afirmación puede encajar perfectamente para el contexto de Villa María y la de otras tantas comunidades donde las bandas de rock se siguen multiplicando: “hay un número incalculable de grupos de rock conformado por adolescentes que no han pasado por ninguna experiencia educativa sistemática en música, y que sin embargo se suben a diferentes escenarios a tocar, pagan horas de ensayo juntando moneda sobre moneda, organizan recitales, tienen seguidores, una estética pensada y definida, y lo hacen con mucha pasión.”[5]
La tercera posición es el término medio entre esos dos caminos que mencionábamos más arriba; son situaciones en la que los aprendices tomaron clases durante un corto tiempo en alguna institución o con algún allegado, para luego continuar su práctica de manera solitaria.


4. ESCENARIO ADVERSO
Para los que son músicos estas palabras serán cosa de todos los días, pero me veo en la necesidad de resaltarlas porque el común de la gente las desconoce o piensa que hacer rock es un juego de niños. Hay que reconocer que vivimos otros tiempos y que la tecnología ayuda muchísimo para aquellos que deseen hacer música. Digo que la tecnología juega un rol muy importante en esta nueva movida rockera, porque con los avances en las telecomunicaciones y la informática los jóvenes músicos tienen el camino más allanado y pueden entre otra gama de posibilidades y sin grandes costos económicos, grabar un disco, colgarlo en la red de redes y que esté disponible para todo el mundo en cuestión de minutos. Por ese motivo es que esta publicación se denomina “rock_vm”, porque José Azocar vio en ese nombre un título que funcione a manera de hiperónimo y que aglutine a estas bandas cuya característica común es que, además de hacer música, comparten una época y un espacio atravesado por las nuevas tecnologías.
Sin embargo, bajo esta aparente “facilidad” que brinda la tecnología para desarrollar y mantener una banda de rock, existen otros escollos a sortear por quienes se emprenden en este viaje. Retomando lo dicho en el apartado anterior, considero que la influencia ejercida por la UNVM ha convertido a Villa María en un espacio dicotómico y contradictorio en el que, mientras en uno de sus polos se forma a compositores y músicos; en el otro no se propicia sitios para que esos músicos crezcan y se afiancen. En una ciudad que crece a pasos agigantados y que posee 90.000 habitantes, sorprende ver que sólo se disponga de un par (y cuando digo un par, es literal) de lugares para efectuar espectáculos de rock. Aunque existen algunos otros intersticios donde los músicos pueden expresarse, no hay prácticamente en Villa María instalaciones pensadas (creadas o adaptadas) para montar conciertos y festivales de rock. No quiero olvidarme de dejar asentado la existencia de algunos festivales en las inmediaciones de la costanera (en verano) pero, si bien son esfuerzos destacables por parte de la Municipalidad, entiendo que no se dan con la periodicidad que haría falta.
El espacio... éste parece ser “el problema” para nuestros rockeros que [d]enuncian aquí las diversas dificultades con que se topan al momento de realizar presentaciones en vivo: cuestiones de seguridad, decibeles altos, incongruencia entre los requisitos para realizar una peña o un espectáculo de rock, etcétera. Es cierto que la gente también se manifiesta con cierta reticencia a shows, que por lo general se ofrecen a muy bajo costo y con igual concurrencia; aunque no hay que ser ingenuos y decir que esto sólo pasa en el rock, porque sucede en las distintas ramas de nuestra cultura.
Así las cosas pareciera que esta ciudad se configurara como un terreno árido en el cual las bandas no tendrían posibilidad de gestarse y menos aún de desarrollarse; pero contrariamente a esto, y como característica inherente a este género musical, el rockanroll villamariense resiste y se opone duramente a esa aseveración, y esta actitud de dinamismo permanente lo mantiene vivo.


5. PROTAGONISTAS DE ESTA ÉPOCA
El libro que hoy tiene entre sus manos intenta ser el registro de una época en la que los músicos desnudan sus ideas, sus respuestas a la sociedad, su posición ante el mundo y toda esa esencia se cristaliza en las letras de sus temas. La publicación de un libro de entrevistas periodísticas y culturales de aparente liviandad se justifica en el hecho de rebanar una época y conservarla por el resto del tiempo; muchos años más adelante, cuando el lector retome este texto o algún nuevo lector se sumerja en estas páginas, se encontrará con la radiografía de una época de Villa María contada por sus personajes. Digo entrevistas periodísticas, porque estos diálogos conforman un positivo vínculo entre los entrevistados y entrevistadores con la intención primaria de retratar sus voces en un medio gráfico de tirada regional. Son culturales porque en ellos está una marca distintiva de una época y de una generación que desde la música, disparan su mensaje al medio que los rodea, que los contiene y que a la vez los oprime. Aquí está la voz de sus músicos, los artistas que desenrollan como una alfombra sus problemáticas, sus ideas, sus esfuerzos por contribuir desde el rock a la cultura de una ciudad tan pujante como la nuestra.
El prestigioso periodista Jorge Halperín, en su libro La entrevista periodística describe a la entrevista como “una nota que trae la vibración de un personaje [o varios], su representación, sus puntos de vista y su naturaleza.”[6] Es un anhelo de quienes hacemos este libro, que usted pueda revivir estas sensaciones que experimentamos mientras manteníamos estos intercambios dialógicos con los integrantes de cada banda.
Sin duda y de hecho es así, este texto no abarca todo el espectro, sino que posee una muestra de lo que está pasando; también es verdad que no será el mejor intento de inmortalizar la movida rockera de esta ciudad, pero sí estoy seguro de que será un ladrillo (el primero en formato libro), de una gran construcción que se debe erigir y que seguramente quienes nos secunden podrán optimizar esta propuesta. Había que documentar en “tapas duras” este movimiento que se viene escribiendo en publicaciones periódicas como SR. ROCK[7], en las entrevistas de EL DIARIO Cultura, o en las críticas de shows impresas en las páginas de EL DIARIO o PUNTAL VILLA MARÍA.


6. DESENTRAÑANDO PÁGINAS
Básicamente, esta obra se compone de cinco capítulos que se han estructurado de la siguiente manera.
En primera instancia se presenta una entrevista que originariamente apareció publicada en las páginas de EL DIARIO Cultura, las que han sido modificadas levemente para la ocasión, se han quitado algunos datos, se han modificado otros o se ha impreso la entrevista completa que en su momento no pudo salir de esa manera. Estos diálogos con los miembros de cada banda, van precedidos con una introducción que nos da un vertiginoso pantallazo sobre la agrupación en cuestión.
Seguidamente se presenta una ficha técnica donde se publican los nombres de los integrantes de las agrupaciones musicales con el detalle de sus funciones, sus trabajos discográficos éditos, su información de contacto y demás datos de interés.
Un tercer momento es el espacio que hemos reservado para las letras de las canciones, esos espejos poemáticos que reflejan las particularidades de cada grupo.
Ilustra la tapa de este volumen una pintura del maestro Rocambole que gentilmente accedió a realizarla para la ocasión, también amenizan las entrevistas las fotos de los grupo en sus distintos momentos y los collages digitales de Robinson Ríos que seccionan cada capítulo; pero si la expresión icónica no alcanza para graficar las cualidades musicales de cada agrupación, se nos ocurrió la idea de presentar conjuntamente con el libro, un CD antológico de canciones de las bandas relevadas. Así como los protagonistas de esta historia expresan sus ideas directamente en sus respuestas, preferimos dejar que sea el rock quien hable de sí mismo. Por ser un libro que representa una realidad de Villa María, el circuito al que pareciera estar condenado es el de un ámbito localista o zonal; pero la inclusión de un disco compacto funcionando como ariete, nos posibilitará ingresar a escenarios impensados. Creo que este CD que alberga cuatro canciones de cada grupo, será el elemento decisivo de elección para aquellas personas que residen lejos de nuestra ciudad y que quieren conocer qué es lo que se está haciendo en otras latitudes. Para quienes siguen a estas bandas también habrá sorpresas, puesto que en ese disco de 73 minutos resonarán las canciones habituales de los demos y discos ya conocidos, pero también habrá temas extraídos de presentaciones en vivo e inéditos.
Es preciso aclarar que en el libro el ordenamiento de las bandas sólo responde a un criterio alfabético, mientras que en el CD se organiza de manera inversa; esto es así, porque no consideramos que una se encuentre por sobre la otra, los cinco grupos poseen estéticas completamente diferentes que usted lector/oyente percibirá desde que pulse “play” en su equipo de audio. Al hacerlo flotará en la atmósfera la fuerza de Sopló El Fantasma, la crudeza de Macroporno, la energía de Motorblues, la maquinaria alternativa de Preciosas Ridículas o la original simpleza de los Kalsevitoz.
Afortunadamente el orbe rockero de Villa María no se acaba aquí; pero por cuestiones obvias no todas las bandas pueden aparecer en esta oportunidad. Posiblemente si usted lector nos acompaña, podremos continuar con otra entrega en la que nuestro universo se ensanche y abarque más agrupaciones; la historia de nuestro rock; que significaron y significan para el rock de la villa los nombres de Daniel “Monky” Tieffemberg, el “Turco” Meinardi, Enrique Aiello, Sergio Stocchero, Jorge “el Gordo” Cabral... entre tantas anécdotas e historias que deben quedar conservadas en nuestro acervo cultural.


7. AUGURIOS DE PROYECCIÓN
Nuestro deseo es que el rock de Villa María siga creciendo y obtenga el reconocimiento que se merece. Queremos que las bandas sigan multiplicándose, pero también que las que están y que la luchan día a día puedan dar continuidad a sus proyectos de manera satisfactoria.
Auguramos que estos artistas sigan desarrollándose y que su música trascienda nuestras fronteras hacia el mundo; algunos ya lo están haciendo escribiendo su historia en las páginas de esta ciudad, pero también en la de otros pueblos y provincias de nuestro país.
No es descabellado imaginar esta posibilidad, nuestros músicos se embarcan cargando valijas repletas de talento y esfuerzo con las que seguramente arribarán a buen puerto. Es un largo viaje desde lo que potencialmente son, hacia lo que van a ser. Este libro será testigo de ese tránsito.

Darío Falconi
Villa María, Mayo de 2007.



NOTAS
[1] Algunos autores toman como punto de partida la fecha del 2 de junio de 1966 cuando Los Beatniks (Javier Martínez, Moris y Pajarito Zaguri) registraron un simple en los estudios de la CBS, de los cuales se publicaron 600 copias y se vendió un tercio de las mismas. Otros marcan el inicio del rock en nuestro país signado por la aparición de “La Balsa” (de Litto Nebia y Tanguito) grabado por Los Gatos.
[2] Desde hace un tiempo a esta parte, se han lanzado a la venta Escúchame entre el ruido, un doble CD de la Secretaría de Cultura de la Nación, que contiene 30 temas versionados de los hitos musicales argentinos. Otra producción más que interesante es la publicación de cuatro CD’s dobles que abarcan las Cuatro décadas del rock nacional, esto es, 1966-1976, 1976-1986, 1986-1996 y desde 1996 a 2006. En cuanto a libros publicados, aparecieron recientemente Rock y dictadura de Sergio Pujol; Libro de viajes y extravíos. Un recorrido por el rock argentino (1965-1985) de Claudio Díaz; entre otros. En el mismo sentido se editaron en la actualidad colecciones en DVD sobre distintos rescates del rock argentino, como la película de los ’70 Hasta que se ponga el sol, recitales varios y más; pero también hay nuevas producciones que documentan nuestra época como Que sea rock de Héctor Olivera. Asimismo se han realizado varios recitales mayormente en Buenos Aires en conmemoración de estos 40 años de rock nacional.
[3] Desde el 16 al 19 de mayo de 2007 se realizó en las instalaciones de la Universidad Nacional de Villa María el “I Congreso Latinoamericano de Formación Académica en Música Popular” organizado por la Licenciatura en Composición Musical.
[4] Shapiro, Alicia. “La comunidad de aprendices. Aportes para una pedagogía de la música popular”, en Actas del I Congreso Latinoamericano de Formación Académica en Música Popular, Universidad Nacional de Villa María, CD de Ponencias, 2007.
[5] Ibidem.
[6] Halperín, Jorge: La entrevista periodística, intimidades de la conversación pública. Paidós, Buenos Aires, 2005, página 10.
[7] Esta revista es la evolución de una anterior publicación llamada LA HOJA DEL ROCK que dejó de aparecer en su número 6. Al momento de entregar este original SR. ROCK se encontraba en su edición número 4. Los responsables de estas publicaciones son Darío Azumendi, Daniel Castoldi y Walter Carrera, un grupo de emprendedores que además de preocuparse por llevar la movida rockera al papel, organizan recitales y realizan programas de radio apoyando de esta manera la difusión de músicos locales.



(*) Publicado en rock_vm. El rock de Villa María en el nuevo milenio, Editorial Recovecos, Córdoba, octubre de 2007, 206 páginas.

domingo, 7 de octubre de 2007

"Monky" Tieffemberg

MONKY


Músico de alma, dibujante excelso, hombre generoso, gestor cultural, gran esposo, padre ejemplar, amigo de “fierro”... Sin siquiera haberlo conocido y sin miedo a equivocarme es que hoy tiro estas cartas sobre la mesa. Daniel Tieffemberg fue todo eso y mucho más, ¿y cómo lo sé? Porque lo siento de la gente que lo quiso y estuvo cerca de él. Lo sé porque “La Roja” se emociona cuando me cuenta las anécdotas de su marido, mientras revolvemos cajas y cajas con dibujos, fotos, letras y tanto material que conserva en su casa y que, recién ahora, se anima a mirar. Lo sé porque los músicos de la ciudad lo recuerdan con mucho entusiasmo y pasión. Lo sé al releer viejos reportajes donde daba sus opiniones tan lúcidas sobre el arte como sobre la vida misma. Lo sé porque al armar este suplemento, casi todos los que participan han manifestado su dificultad para expresarse por más que la consigna fuese libre. Y sí, es cierto que un suplemento no sirve para llenar un vacío ni para dar cuenta del afecto que se le tenía, pero sirve para reconocer a una gran persona, a un profesional, cuyo legado cultural debemos potenciar. En las páginas que siguen, sus amigos lo recuerdan de diferentes maneras, ya sea con un epígrafe en alguna foto, contándonos una anécdota, escribiendo algún poema o con algún dibujo en su técnica preferida... Publicamos una letra de canción de su hija Dana para su grupo “Marioneta Mundana” y un agradecimiento de “La Roja” para aquellos que estuvieron y están siempre. Entre fotos y dibujos de Monky, hacemos pública una canción que escribiese a sus 18, pero que hoy (a tres años de su desaparición física) se colma de sentido.




Darío Falconi







MUERTE
Por Daniel “Monky” Tieffemberg (1978)

Quizás espere tranquilo
ya sin miedos, ni nostalgia
junto a un montón de recuerdos
la llegada de mi barca.

Y de pronto la veré
difusa entre la bruma negra
sus velas no se hincharán
pues no necesita al viento
para andar... para andar.

Me tomaré de su mano
ella me guiará
entre coros silenciosos
quizás a un nuevo despertar...

Y tendré un millón de flores
muriéndose de impotencia
palabras nunca escuchadas
hasta el fin de mi existencia.

De las lágrimas que caigan
quizás pueda rescatar
algunas que realmente
quieran mi rostro mojar.

Una flor se abrirá paso entre la tierra que me cubra
y una canción inaudible, resbalará por las ramas de algún árbol...
para quemarse en el sol...





SITUACIONES
Por Dana Tieffemberg

Llega esto otra vez
y he logrado comprender
que es algo eterno
y pronto podré renacer.

Mientras mi padre abría sus alas
para dejar este lugar
yo me hundía en un abismo
ahogándome con la realidad.

Sentía el cambio a mi alrededor
sentía el cambio en mi interior
y para dar un paso más
aprendí a ver el sol.

Llega esto otra vez
y he logrado comprender
que es algo eterno
y pronto podré renacer.






GRACIAS
Por Nancy “Roja” Camandona

El amor trasciende la barrera de la muerte.
Doy gracias de haber compartido la mayoría de los años que tengo de vida con él.
Poder disfrutar de Dana, nuestra hija, que me llena de orgullo como lo hizo también él, aún ahora que no está con el reconocimiento y los homenajes.
El legado que deja para ella de honestidad, solidaridad, el afecto que supo despertar en los demás y que se manifiesta para con nosotras cotidianamente.
Y los amigos... nuestros amigos, que nos contienen todos los días y hacen más llevadera esta terrible ausencia.









LUCES
Por “Cuini” Chiappero
(un 3 de octubre de 2007, cerca de las 23 horas...)

Cuánta ciudad
Cuánta sed
Y tu un hombre solo...

Luis Alberto Spinetta


El rock, aquella vieja cobija, nos unió en nuestra adolescencia. Anduvimos bajo su manto algunos años, un montón de pibes, buscando en la música, las letras y por sobre todo en los músicos, algo que nos dijera que "no todo está perdido". Encontramos refugio por supuesto; y así miles de mágicas y honestas almas se cruzaron con las nuestras, se conocieron, amigaron, compartieron y le brindaron al mundo todo 10 que en su interior había.
Después tengo para mi un laberinto construido durante muchos años. Una torpeza individual que me extravió de tantos amigos y afectos, entre ellos el del Negro. Cuando pienso en las cosas que podríamos haber hecho, me da una bronca de aquellas, tanto tiempo tirado en giladas y el Mono ahora no está...
Después de despedir al Turco y al Monkee, comienzo a darme cuenta, quizá un poco tarde, que las cosas importantes de la vida son como decía el Negro Dolina " el amor y el conocimiento" , y no hay nada más...
Allá en el fondo de mi alma, hay heridas que nacieron sin que tuviera tiempo de darme cuenta, pero también están las luces entrañables del Monky, iluminando mis pasos hacia el reencuentro...
Nos vemos Tieffemberg...





OTRO CAFÉ
Por César “Titina” Bravín

No estoy seguro de que no vaya a tomar otro café con él. Los únicos indicios reales de que no está acá, son las constantes señales de “ayuda” que tenemos en Motorblues venidas desde “otro lado”. No soy creyente de esas cosas, pero Monky me está haciendo dudar. Seguro está con el “Turco” Meinardi riéndose del mundo y digitando “gambas” para sus amigos del rock (como siempre).
Mientras tanto no olvido la gira por Mar del Plata, su encuentro con Pappo y mil tazas de café con sus respectivos puchos cortados al medio, que sigo intentando en vano que tengan el mismo sabor.
Un amigo. Con él conocí el espíritu del rock, estoy orgulloso de que me haya incluido entre sus amistades.
Monky, dejate de joder con tus mambos y volvé al café que te necesito.





MI RECUERDO DE MONKY
Por Enrique “Cacho” Aiello
(1 de octubre de 2007)


CAPÍTULO UNO
Músicos plomeando amplificadores, columnas llenas de parlantes y rústicos micrófonos -la mayoría de ellos, prestados. Invadiendo las paredes con afiches en la medianoche villamariense, diseñados y fabricados artesanalmente por el cantante de Eclipse.
Pariendo apasionadamente los primeros latidos de nuestro rock local, escribiendo y compartiendo nuestras primeras canciones, hechas de pedazos de nuestra adolescencia.
Así nos conocimos con Daniel Tieffemberg, con Monky, con el cantante de Eclipse.

CAPÍTULO DOS
Se disuelve otro cubo de azúcar en la taza de café, que sostiene la mesa enchapada en fórmica, de “La Madrileña” de los ‘80. Frente a mí, el inefable Turco Meinardi, discutiendo algún riff de Deep Purple ó un pasaje de La Biblia según Vox Dei. Allí nos hicimos cercanos con Monky.

CAPÍTULO TRES
Todo el mundo me habla como un Monky,
¿lo has sentido alguna vez?,
todo el mundo me ve como un Monky,
Monky es lo que quiero ser.

Sentados frente al reproductor de CD, escuchando un demo de la canción que escribí impulsado por uno de los pocos gestos genuinos que recibí al volver después de 12 años, frente a la frivolidad local.

CAPÍTULO CUATRO
En el auditorio Antonio Sobral, parados en el corredor, nerviosos, maravillados, viendo a nuestras respectivas hijas, Dana y Julieta tocando una canción juntas.
No voy a contar lo que hablamos esa noche… pero bastó con mirarnos…

podría desglosar de igual modo, decenas de capítulos más que compartí con Monky, el cantante de Eclipse.

Perdimos algo en el camino…
Perdimos a un tipo de ley, un soñador, honesto, fiel y generoso,
un esposo enamorado y un padre dedicado.
Estoy seguro que desde aquel oscuro día, los que algunas vez estuvimos cerca de él, perdimos algo.





CRI-CRI, DIJO UN GRILLO
Por Hernán Jaime


No recuerdo bien si fue un jueves o un viernes, lo que sí sé, es que algo había fallado en la promoción del show porque entre la banda y el público presente no superábamos las 15 personas.
Fue en el verano de 2001, cuando en Kinoto viejo (por ese entonces nuevo) hacíamos recitales de rock donde la entrada era gratis porque para llegar a un recital te gastabas la plata en un taxi.
Nos sentamos en una mesa al fondo del lugar con Martín, José, Tuta y Mariano. Más adelante, en otra mesa, estaban la Roja, Maricel y la mujer de Stocchero (creo). No había nadie más en el lugar... sólo el Kinoto que miraba desde la barra y desde luego la banda integrada por el Pato, Tatusa, Stocchero y Monky.
Sí señores, tocaba "Damas gratis" y habíamos viajado hasta allá para verlos (aunque nunca me gustó el heavy). Empezaron a tocar dos horas después de lo anunciado, tal vez esperando a que llegue alguien más...
Tocaron covers de Led Zeppelin y Deep Purple, creo, además de sus canciones. El show sonó fuerte y ensayado pero en el ambiente se percibía un gran contraste luego de los aplausos y al terminar una canción. Era el silencio.
El silencio era bastante profundo e inhibidor. Sin embargo, Monky enseguida aprovechó para divertirse con esa situación y acotar rematando frases como "cri-cri... dijo un grillo" (señalando el lugar donde supuestamente estaba el grillo) logrando así que nos cagáramos de risa en ese momento de difícil interacción entre el público y la banda.






DIOS Y EL DIABLO
Por Eduardo Cichy


Dios y el Diablo
son una misma cosa.

Él es tan perfectamente
un hijo de su madre,
que cuando se aburre,
escribe páginas oscuras
en la vida
y las firma
con su seudónimo malvado,
para no arruinar
la reputación
de su buen nombre.

Hoy, por ejemplo,
me pintó
las teclas del piano
todas negras.







CUANDO LA TINTA SUENA
Por Raúl Olcelli

Suena límpida a pesar de su negrura azabache, suena pura y eso que sale con cuero y tachas.
Y por sobre todo, madura, porque es la conjunción de años de dale que te dale a las teclas, y tal vez ése el único legado a los jóvenes de hoy y el tributo que se le puede rendir cuando de interpretar se trata, una melodía cualquiera que sea: y si es muy elaborada, mejor.
Porque era eso, un fanático de la elaboración y composición en la mejor de sus formas, ya sea cuando empuñaba un Perry 341 con tinta Rotring y desandaba en tiras tan autóctonas como profesionales sus cuadros dedicados al personaje que el guionista le indicaba o cuando de su casa de San Luis al 800 salían colores al vuelo hecho rock sinfónico de Emerson Lake and Palmer.
Eso.
Recordar al Monky para mi es eso: aquel inmortal himno que los EL & P popularizaran y que él interpretaba magistralmente junto al “Cortito” Otoño en la bata y el “Gato” Pedraza en la guitarra, o simplemente cuando desde su casa salían sus inconfundibles acordes cotidianos.
Y claro que no pasaba desapercibido: un “coso” de esos que andaba todo de negro, todo “hard”, pelo largo y lentes oscuros, que le gustaba música “rara” y encima era dibujante, claro que no pasaba desapercibido y menos cuando éramos muy adolescentes donde todo era verde militar estridente.
Y eso fue hasta el final, así.
Siguió igual, no se vendió, no transó, no fue un mediocre, sólo adaptó en todo caso su libreto para poder parar la olla junto a su familia justamente porque sólo se trata de vivir.
Pero la pureza de su ser estuvo siempre intacta.
Podría haberle puesto dibujo a los guiones de Oesterheld tranquilamente como lo hizo el viejo Breccia, porque dibujaba como él, como los grandes, como Altuna también pero era de acá, de acá a la vuelta y no se quería ir porque éste era su lugar.
Si acá en la villa existiera uno de esos programas exististas onda “Gen Villamariense” y de dibujantes se tratarían la opción sería sin duda entre el Monky o Nino Menardo, sin dudas.
En el dibujo su trazo era suelto pero seguro , y era de los ilustradores 4x4, de esos que se adaptaban a todos los terrenos aunque tenía sus preferencias, claro, al igual que en la música. Dibujó aquí para nosotros en El Diario y también diagramó y armó paginas, como lo hizo en infinitas publicaciones de la ciudad como la recordada Río de Pájaros o el País del Interior del Negro Montes donde fue cofundador.
Y de bien que estaba llegó el final, así.
Y a todos nos golpeó duro y decir que él perdura en las tintas, en la música y todo eso, es de relativa credibilidad porque a su familia seguro que con todo eso no le alcanza, un poco como a nosotros justamente, porque en aquellos tiempos cuando se fue, el estaba por dibujar otra vez en El Diario.



LA GENEROSIDAD DE MONKY
Por Jorge “El Gordo” Cabral

En 1976 conocí a Monky. Fue en el primer recital de rock que se hizo en Villa María. Yo estaba con “el negro” Páez porque habíamos ido juntos a ver el evento. Yo era rockero viejo pero no sabía que había grupos de rock de acá.
En un momento dicen “acá están los que organizaron el festival”, ¿quiénes serán estos decíamos?, ¿serán de Córdoba? Pensábamos. Los músicos se tiraban al suelo, tocaban con un dedo... y yo le digo al negro, “mirá estos se vienen a burlar de los de Villa María, ¿querés que vamos y les demos un palizón a estos tipos?” Bueno vamos dijo el negro Páez. Ya todo estaba terminando. Había un bajista, que era el “Pucho” Ponce, se notaba que ya tenía clase. El negro le pidió la batería a alguno y conmigo formamos un trío al momento. Y no sabíamos que hacer para que la gente no se fuera, entonces largamos con “Humo sobre el agua”. Y empezamos a tocar y le dábamos masa a todo, y se distorsionaba todo. Metimos unos temas de Creedence y ya se empezó a volver la gente a revolear camperas y hacía como 60º de calor ahí dentro. Entre ese calor, la adrenalina de tocar, me bajé del escenario y cuando bajo, me agarraron los vagos y me subieron de nuevo. Ahí lo conocí a Monky, se presentó y charlamos un rato. Alguna vez también toqué con él y el “Corto” Otoño y otros chicos que no están más ahora.
Pasan los años, más o menos en el 2000, yo tenía la imprenta y un día trabajando me corte un dedo, vos lo veas así impecable (y nos muestra el dedo en perfectas condiciones) pero me lo cortó casi hasta la falange completa. Levanté la guillotina, el dedo estaba en el otro lado, lo junté y lo puse en una cubetera y salí para el hospital. Me lo cosió el doctor Maldonado, que era guitarrista, porque ninguno de los médicos de guardia lo quería hacer. Me dijo que me iba a hacer una bolita de carne, “yo quiero mi dedo le dije, y apúrense que después no va a servir más”. El médico me decía que no iba a agarrar, de 500 casos quizás uno salga bien. “Vos dale le dije yo”. Me lo cosió él y un enfermero, después me dieron una pastilla para que no me durmiera y me pidieron que lo oliera a cada rato. Con decirte que ni la uña se me puso negra, con eso te digo todo. Y así pude seguir tocando la guitarra.
Después vengo al negocio a seguir laburando, porque yo laburaba siempre solo y cae Monky. “Che me enteré, ¡pero vos estás loco! Tomá, en el banco tengo dos mil dólares y olvidate de laburar. Vos sos guitarrista, te cuidás el dedo, porque vos sos una leyenda.” Finalmente le dije que no, pero ninguno de los amigos que yo tuve hizo eso por mí. Yo seguí laburando y todos los días pasaba Monky a ver como estaba, a saludar y charlar un rato. Por eso recuerdo esta anécdota, que para mí es una gran anécdota.
















Viejo... Así te recordamos... Deja que haya rock...
Previa de recital Rob Halford – Iron Maiden (2001)
Estadio Velez Sarsfield

Pichi Ramírez







(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo, 07 de octubre de 2007.-

domingo, 23 de septiembre de 2007

Presentación "La bicileta roja" de Marcelo Dughetti

TESTIGO EN LETRAS GRANDES
Marcelo Dughetti
PRESENTACIÓN DE “LA BICICLETA ROJA”





“La inmensa mayoría escriben porquee buscan fama y dinero, por distracción, porque meramente tienen facilidad, porque no resisten la vanidad de ver sus letras de molde.
Quedan entonces los pocos que cuentan: aquellos que sienten la necesidad oscura pero obsesiva de testimoniar su drama, su desdicha, su soledad. Son los testigos, es decir, los mártires de una época. Son hombres que no escriben con facilidad sino con desgarramiento. Son individuos a contramano, terroristas o fuera de la ley.”
Ernesto Sábato, “El gran testigo” (El escritor y sus fantasmas, 1963)





Sin quererlo y sin siquiera saberlo, Sábato colabora en nuestras páginas. Con las palabras justas, que se amoldan con precisión de orfebrería, el escritor de Santos Lugares nos describe a otro que vive en Villa María. Quizás Marcelo Dughetti no conozca a Sábato, quizás tampoco quiera conocerlo; pero estás palabras se escribieron en aquel lugar y en aquel tiempo aguardando este momento, el de poder decirnos que aquí hay testigos.
¿Y de qué manera se registra este testimonio? Con la publicación de un libro atrevido pero a la vez tierno, un libro que dará que hablar a este pueblo, un libro que se anima a mostrarnos otra literatura inexistente en estos lados, un libro que acaba de echarse a andar y que recorrerá muchas calles.
Hablamos de “La bicicleta roja”, otro libro de Recovecos Ediciones que fue presentado este viernes pasado en el Teatro de La Panadería. Luego de la proyección de un corto animado que emocionó a los presentes, el escritor leyó el cuento que da nombre al volumen para que luego el crítico literario y profesor universitario Carlos Gazzera nos deleitara con un texto que reproducimos a continuación. Finalizando la cálida velada el grupo folklórico “La Tusca” amenizó la jornada con bellísimas canciones.



“Esos hombres sueñan un poco el sueño colectivo. Pero a diferencia de las pesadillas nocturnas, sus obras vuelven de esas tenebrosas regiones en que se sumieron y siniestramente se alimentaron, son la ex-presión o presión hacia el mundo de esas visiones infernales; momento por el cual se convierte en una tentativa de liberación del propio creador y de todos aquellos que, como hipnotizados, siguen sus impulsos y sus órdenes secretas. Motivo por el cual la obra de arte tiene no sólo un valor testimonial, sino un poder catártico, y precisamente por expresar las ansiedades más entrañables de él y de los hombres que lo rodean.”
Ernesto Sábato, “El gran testigo” (El escritor y sus fantasmas, 1963)




Cuando pienso en este libro, no me puedo sacar la idea de verlo convertido en un piñón de “esos aparatos tipo mormón”, cuyo mecanismo se sustenta en los 12 dientes que guían la cadena de mando. Cada diente (o cuento si se quiere) conforma un universo en si mismo, pero a la vez es parte inherente a los otros y por extensión al libro en su totalidad. Doce dientes de quienes depende la dirección de este vehículo y del cual no se debe prescindir de ninguno para no desestabilizarlo.
“La bicicleta roja” es lo que se llama en los estudios literarios un contario. Una unidad compacta de dos sentidos. Unidad interna, ya que cada cuento retrata una historia que es vivida por sus personajes; pero también unidad externa, ya que los cuentos tienen relación con los demás. “Sus personajes ejecutan su danza” tanto en un texto como en otro, y es posible encontrar más sentidos, o resignificar los ya leídos a medida que la lectura del volumen progresa. En esa línea Dughetti, nos va dosificando los elementos que nos pueden ayudar a organizar este universo.
El escritor que encasillabamos como poeta está mutando, está evolucionando hacia el narrador o cuentista, aunque su destino final quiera ser (creo) la novela. “La bicicleta roja” quiso ser una novela, “un país menos exacto” que el cuento en donde existe “esa correspondencia exacta en forma, tamaño y posición de las partes de un todo”.
Marcelo Dughetti sirve de sinécdoque de la literatura local. El cuento no era uno de los géneros más cultivados en nuestra ciudad y este libro sigue afirmando que en la actualidad se está escribiendo (y publicando) más narrativa que antes, donde el predominio lo tenía la poesía.
El autor de “El monte de los árboles sogueros”, junto a un par de escritores más le están dando otras tonalidades a la literatura local, aportando nuevas miradas, nuevas estéticas y ahora nuevos formatos.
Otro aspecto a destacar es que este libro, del que intentamos bosquejar alguna impresión en la edición de hoy, es una obra de Villa María en el sentido legítimo: está escrito por un villamariense y más destacable aun, sobre Villa María.



“Nada más equivocado, pues, que pedirle a la literatura el testimonio de lo social o lo político. Escribir en grande, simplemente es, sin más atributos. Pues si es profundo, el artista inevitablemente está ofreciendo el testimonio de él, del mundo en que vive y de la condición humana del hombre de su tiempo y circunstancia. Y dado que el hombre es un animal político, económico, social y metafísico, en la medida en que su documento sea profundo también será (directa o indirectamente, tácita o explícitamente) un documento de las condiciones de la existencia concreta de su tiempo y lugar.”
Ernesto Sábato, “El gran testigo” (El escritor y sus fantasmas, 1963)




Quienes se decidan a pasear en esta bicicleta podrán recorrer por toda la ciudad y observar a su paso la Medioteca, los bailes en el Ameghino, la plaza, el Café de la Ciudad, el barrio Los Olmos, la Biblioteca Rivadavia, El Mirador, el Colegio Nacional, la terminal de ómnibus, las casitas del Santa Ana... a su paso también podrán encontrarse con el Padre Aguirre, el doctor Rodríguez, Padre Hugo, La Mamita y tantos otros... pero no se alarme amigo lector, el autor nos advierte ni bien entramos en el texto que “los personajes de este libro ejecutan su danza en un mundo que se parece al real. Cualquier coincidencia con el que nos rodea es pura casualidad.”
Los personajes de esta historia son niños-adultos, chicos que tienen el dolor metido adentro ­–como dice el final del cuento “Seis naranjas”. Chicos que no juegan, que sólo pueden hacer travesuras porque su tiempo para jugar, para crecer, se esfumó como volutas de juventud. Infancias dolidas que se mitigan con un pedazo de pan con manteca o que se contenta cuando la recurrente lluvia cae desde el cielo y nos iguala a todos. En estas historias sus personajes, que rondan los trece años, piensan en el sexo, en fumar, robar, tomar y trabajar para poder subsistir. Niños de familias numerosas y carentes de recursos como las hay en todos lados y que como si eso fuera poco, hasta tienen miembros de sus familias con deficiencias mentales marcadas.
Estos pibes consolidan la familia con las juntas de pares, ya que en su hogar no lo pueden conseguir. Parecen chicos que han sufrido la expropiación de sus almas, que les preocupa más cancelar una salida al río que pensar en la salud de la madre de uno de ellos que se quiso suicidar con veneno para ratas. Sin embargo, el autor de estos relatos no renuncia al sueño “a que las partes encajen en el todo, a que los veamos fuera de la circunstancia terrible que los obliga a endurecerse y en muchos casos, y a pesar nuestro, a perder la ternura.”
Marcelo Dughetti se monta a una gran bicicleta, de esas inglesas que cuesta echar a andar; no obstante todos sabemos que tras una docena de pedaleos el pesado bicicletón tomará el envión suficiente para llevarlo al mejor de los destinos.

Estimado lector, está la bicicleta, están las ganas de andar, de ver otras cosas, ¿me acompaña?
(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 23 de setiembre de 2007.-

domingo, 9 de septiembre de 2007

Alejandro Schmidt: Mamá


LOS COLORES DE MAMÁ
ACERCA DEL NUEVO LIBRO DE ALEJANDRO SCHMIDT




Desde hace un tiempo a esta parte, el poeta Alejandro Schmidt tomó la categórica determinación de no realizar más presentaciones públicas; ya sea de sus obras, como la de otros colegas. Está convencido de que los textos tienen valor por sí mismos y no necesitan de un mantel blanco con floreros, ni de un lindo presentador que deleite a un auditorio que (en muchos casos) asiste forzado por los lazos de amistad y compromisos, que unen a estas personas con aquel que se ha tomado el tiempo y el esfuerzo de plasmar en el papel sus pensamientos, sus investigaciones o sus delirios.
Esta férrea actitud de la que hablamos, también alcanzó el libro que Alejandro publicó a mediados de este año y que dio por llamar simplemente “mamá”. El mismo fue encomendado a Ediciones Recovecos, editorial que un interesante número de escritores locales están confiando por haber demostrado ésta, mucha seriedad y calidad en sus trabajos (Carlos Surghi, Marcelo Dughetti, Carlos Gazzera, son algunos de los autores aparecidos).
El libro que hoy esbozamos sintéticamente es un texto íntimo, cuyo eje central es la madre, ese ser que nos llenó de existencia, pero que muchas veces no está, que otras tantas su presencia es mucho más que omnisciente, que se convierte en nuestra compañera, la que debe mutar a veces para no desampararnos o aquella que simplemente se constituye en un ente... Alejandro pinta dos docenas de poemas empleando para ello una paleta de colores cálidos a fuertes, con tonalidades que se van degradando desde el amarillo más claro hacia el rojo más intenso y viceversa, y en la que en alguna oportunidad también existe la posibilidad de tornarse hacia un negro azabache. Todos estos colores, todas estas posibilidades que están presentes en la portada de este ejemplar de la colección “Poesía del profundo sur”.
“mamá”, más que una obra de respuestas, quizás sea de interrogantes; un pedido de explicaciones de un hijo hacia quien le engendró la vida... Se enquistan en muchas de sus piezas poemáticas las preguntas de manera directa (con sus signos de interrogación explícitos) o se perciben flotando en la atmósfera de sus páginas. El pequeño volumen se abre con el poema “Veces”, que reproducimos en esta edición y que funciona como una estocada inicial para un gran libro del poeta que diseminó el nombre de nuestra Villa María por todos los puntos cardinales.
Los textos que constituyen “mamá” fueron escritos entre 1985 y el presente, todos ellos son inéditos con excepción de “A veces me siento con mi madre” y “Luz mejor” que se vuelven a publicar aquí con algunas variantes.
A continuación les ofrecemos una selección de tres poemas de este volumen, que está disponible en nuestras librerías.






ES MI MAMÁ – ALEJANDRO SCHMIDT
Mi madre se transforma en perro
escapa a la calle
ladra, gruñe
se sienta con las orejas erguidas
mueve la cola

la gente ni la ve

los perros abren bolsas de basura
le ofrecen
latas vacías, botellas rotas

después

de nuevo es mamá.



VECES – ALEJANDRO SCHMIDT
A veces me dejabas un chocolate en la almohada
a veces íbamos al cine
a veces cuando tenía 6, 12, 18 me tratabas como si
tuviera 6, 12, 18
a veces me decías que era bueno
a veces sentía que había emergido de tu cuerpo
alimentado por sus partes blandas

vigorso

a veces me sentaba a esperarte durante años
a veces creí durante media vida en vos
te perdonaba
te defendía a veces, muchas veces

a veces me pregunto que pensará mi padre
allí en su muerte
-la muerte es lugar del pensamiento-
a veces siento que amé a mi padre
mucho más que a vos
porque
pródigo es el fantasma en sentimientos.

¿te ocurrió ser madre?
¿sabías?
¿preguntaste?

a veces creía que eras yo
y me volvía triste
tristísimo
a veces te cambié por la invención del héroe
la luz de los amparos

abre la ausencia un amplio pecho
a veces te hablo desde allí
desde esa maternidad
silencio
primera voz

y siempre tu malicia
tu sequedad
de eso te excusabas como de una inconveniencia
a veces

a veces era un niño, un joven, un hombre
un poco rengo, o manco
casi ciego
olvidado
mentido
exiliado de la terneza
el candor
el resultado
de vos
y podía flotar en toda la luz del mundo
más fuerte que tu no
tu acaso
tu desgarro

a veces

pocas veces.


KAPPO DE CAMPO – ALEJANDRO SCHMIDT
Me reprochabas que hablara de los campos de
concentración y exterminio
durante el almuerzo
pero
solo así
describiéndolos minuciosamente
podía irme en humo

cruzar

el alambre

tu absoluta presencia.





Alejandro Schmidt nació en Villa María en 1955. A modo de folletos, plaquetas y libros ha publicado 30 textos de poesía, entre ellos:

Clave Menor (1983)
Serie americana (1988)
Dormida, muerta o hechizada (1993)
El diablo entre las rosas (1996)
En un puño oscuro (1998)
El patronato (2000)
Silencio al fondo (2000)
Esquina del universo (2001)
Oscuras ramas (2003)
La vida milagrosa (2005)
Llegado así (2005)
Casa en la arena (2006)
Mamá (2007)

Dirigió la revista de divulgación literaria EL GRAN DRAGÓN ROJO y LA MUJER VESTIDA DE SOL (1987 – 1991).

Desde 1992 dirige Radamanto, editorial de poesía. Fragmentos de su obra fueron traducidos al inglés, alemán, italiano y dos libros transcriptos al sistema Braille.






(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 09 de setiembre de 2007.-

sábado, 8 de septiembre de 2007

María Eugenia "Coqui" Podestá (Compartiendo)

MI LENGUAJE DE LIBERTAD
MARÍA EUGENIA PODESTÁ



Sobre una pila de escombros se erige una monstruosa figura verde de pecho escultural. La agresividad se dibuja en su rostro, resaltado por labios gruesos, dientes prominentes y ojos desnivelados que se pierden en el infinito. Tiene el torso inflado y las venas que lo surcan como ríos embravecidos y descontrolados que desembocan en dos extremidades furiosamente cerradas. En una de ellas, la bestia empuña a un pequeño ser de piernas tan largas como descarnadas. Más profundo y sepultados sin escapatoria yacen más seres indefensos que expresan en su rostro el destino irreversible que les toca en gracia.
El párrafo anterior es una posible descripción de “La opresión de las masas”, una metáfora irónica y caricaturezca en la que es factible reflejarse. Una imagen asfixiante que puede servir para ilustrar la dicotomía existente entre aquellos gigantes que aplastan sin piedad a las pequeñas multitudes, para poder seguir alimentando ese monstruo que son.
La autora de este y otros trabajos que exponemos en el presente número de Compartiendo es María Eugenia Podestá. Esta joven artista local es egresada de la Escuela de Artes de la Facultad de Filosofía y Humanidades con los títulos de Licenciada en Escultura y Licenciada en Grabado (ambas en el 2002).
En la actualidad, “Coqui” dicta clases en la Escuela Superior de Bellas Artes y en la Universidad Nacional de Villa María, donde “el trabajo docente comprometido es igual de complicado como vivir de la plástica”.
Utiliza técnicas de las más diversas, aunque se siente cómoda con las directas o los vaciados. En ellas el uso de resina poliéster fibrada y posteriormente policromada es una de sus constantes. Aprovecha además todos los recursos tecnológicos e informáticos que encuentra a su alcance. El resultado de su trabajo es la conjunción armónica del tiempo, ganas, ideas, motivación, dinero (costos) y de la educación también, ya que ella “te simplifica, te completa, te eleva.”

-¿Como se conciben tus trabajos? ¿Los pensás, los dibujas, jugás con el azar?
-El hecho de realizar una obra artística, personalmente tiene mucho que ver con una necesidad de expresar o comunicar un mensaje a un tercero, por lo que siempre lo primero que surge en mi proceder artístico es la temática que quiero tratar, el contenido ideológico. En función de esto empiezo a traducir el contenido o temática en imágenes mentales plausibles de ser realizadas en manifestaciones artísticas visuales. Luego, comienza generalmente el proceso de realización de bocetos tanto desde el dibujo como maquetas a pequeña escala. De todas formas, a la hora de realizar la obra de arte, el azar siempre entra en escena, ya tenga que ver con posibilidades expresivas posteriores, con eventualidades que surgen propias del material, o bien porque fluyen nuevas ideas en la evolución del trabajo. Pero ese azar no es la base de mi quehacer artístico, sino que puede y suele fluir dentro de una planificación bien establecida. Mi obra ya “está hecha” antes de empezar a construirla materialmente.

-¿Qué importancia se da en la ciudad y en la provincia a la escultura, el dibujo, la pintura y los grabados?
-Dentro de las artes plásticas tradicionales se le da más importancia a la pintura y a la escultura debido a que son las más conocidas en detrimento del grabado y el dibujo. Pero las artes plásticas abarcan más manifestaciones que escapan a estas disciplinas tradicionales que de hecho ni siquiera son conocidas ni difundidas.
La ciudad de Villa María se ve inmersa en un proceso de acelerado crecimiento urbanístico, demográfico y económico, que no se ve reflejado en la actividad artística y cultural. No digo que no haya personas, entidades, funcionarios que no trabajen para este crecimiento, solo que su esfuerzo, si lo hay, se ve diluido en el camino. Por parte de las políticas culturales, noto más bien que existe una tendencia a “figurar” más que un compromiso genuino con el arte y su explosión en la ciudad. Esto sumado a la desvalorización que sufre el arte por parte de la educación, tanto desde la política educativa nacional y provincial, la familia y las instituciones educativas en general, conlleva a una falta de concientización (o mínima) en el imaginario social de la fuerte potencialidad del arte y sus distintas manifestaciones en el crecimiento personal individual de los seres y del grupo social en su conjunto.
El ambiente de Villa María es complejo, hipócrita, separatista, individualista. Estamos esperando que alguien haga algo para “meter palos en la rueda” y no para unirnos. Por separado existen grandes potencialidades, tanto en lo personal como en lo creativo, pero creo que no se concibe una cultura artística grupal y unitaria. Los que conformamos el ambiente artístico de la ciudad trabajamos, generalmente en forma individualista. No nos damos cuenta de que el esfuerzo en colectivo es más eficiente, rápido, llevadero, completo, superador.

-¿Qué significado tienen los muchos premios obtenidos por tus obras?
-En cierta forma los premios siempre sirven de estímulo para continuar, aunque el mejor estímulo y el mejor premio es el reconocimiento de la gente, la que no tiene que ver con el círculo de arte. Hay mucha hipocresía dando vuelta por ahí, en este medio como en todos los demás. El tema de conseguir un premio es muy subjetivo, al igual que todo lo que tenga que ver con el arte. Esto no es igual que competir en una carrera de atletismo, donde uno llega primero y es quien recibe el premio. En el arte la carrera la tiene uno con uno mismo. Con el tiempo uno llega a comprender que recibir o no recibir premios no tiene nada que ver con la calidad de tu obra, o la llegada que ésta pueda tener. Casi siempre lo que piensa el jurado no tiene mucho de parecido con lo que piensa el público luego, o a veces sí, pero tampoco importa tanto. Está en vos saber para qué lado vas y cuál es tu finalidad como artistas. Si viene en ese camino un premio… pues mejor. El premio de esa forma se convierte en un incentivo para seguir adelante y en mi caso personal una retribución pública por el tan arduo trabajo y el esfuerzo de mantenerme activa en mi producción. Por otra parte, un premio aumenta el ánimo en los que tengo al lado y que de alguna forma me impulsan y me ayudan a seguir con esto. Aún así, soy consciente que poseer galardones te abre muchos caminos en el círculo artístico, más que la calidad de tu obra… hipocresía pura. Sos, no lo que sos, sino lo que dicen que sos.

-¿En algún momento pensaste que el arte no era para vos?
-Nací con esta vocación. El arte es la forma más fácil que tengo para expresarme y para pensarme individual y socialmente. Desde lo netamente íntimo personal puedo decir que el arte y yo conformamos una simbiosis inseparable. No concibo mi vida sin la posibilidad de expresarme mediante mis obras. De todas formas, me he sentido muy desalentada más de un par de veces respecto al círculo artístico. Me encontré muchas veces desprotegida por quienes de alguna manera me tenían que cuidar como artista, a mí y a mi obra. Me sentí usada, desplazada, minimizada. Esto llevó a replantearme mi actividad. Con el tiempo comprendí que la mala política, la envidia, la corrupción, la hipocresía, son males que habitan en todos los espacios, más allá del círculo artístico. Cuando me pude confrontar con esa realidad y encontrar la esencia y la importancia de mi labor… me olvidé de lo superfluo y abrí nuevamente la posibilidad de seguir en esto que es mi vida artística.

-¿Para que sirve el arte?
-Es una pregunta difícil de contestar, sobre todo cuando no podemos contar con una definición general universal de lo que llamamos arte. Teóricamente, no hay respaldo de qué es o no es arte, como en otros tiempos en donde el artista podía circunscribirse a parámetros que lo guiaban y respaldaban. Las vanguardias plantearon que en el arte todo puede ser válido y todo puede no serlo, y con esto se empezó a cuestionar la definición general del arte y a ampliar los límites de éste. Hoy intuimos qué es lo que hoy llamamos arte, pero no existe un respaldo teórico que nos indique a ciencia cierta qué es lo que debemos realizar para realizar "arte". Demasiada libertad abruma.
Con respecto a lo referente al artista, este tiene y ha tenido deferentes intencionalidad a la hora de crear una obra, como por ejemplo expresar sentimientos propios, entendido como representación de los sentimientos internos o vivencias personales del artista; representar la realidad exterior o el mundo que lo rodea en su esfera próxima o distante, una actitud de choque o repulsa hacia su entorno social, geográfico o histórico; o una intención netamente estética. Aclarando que estas son sólo algunas posibilidades, me bastaría plantear que el arte, en general, tiene una función liberadora, y he aquí donde encuentro su importancia. Función liberadora tanto para el artista como para el espectador, dos de los tres requerimientos primordiales para lo que denominamos arte. Para el artista, cumple la función de liberación en tanto que al ser el eje en donde se centra la obra (es concebida, planificada y/o elaborada por él) siempre pone algo de sí mismo, tanto en su actitud de creación o en el enfoque único y propio que le da al tema o en la elección de tal o cual elemento material o ideológico, o en su caso más extremo: en un arte en donde se exprese únicamente su automatismo o su catarsis. Y función liberadora para el espectador, en cuanto tiene la libertad de interpretar, de pensar o de sentir en forma propia e individual lo que la obra le sugiere, le inspira o le motiva.

-Si tuvieras que describir tu estilo, ¿cómo lo harías?
-La palabra poética es utilizada comúnmente para referirnos al proyecto operativo que tienen uno o varios artistas. Al conjunto de ideas que sustentan su proceder artístico. Una poética nos sirve para entender qué quería hacer un artista o un conjunto de ellos. La poética hace referencia al estilo. Puede ser, en este caso, personal o grupal. El estilo personal hace alusión a la identidad individual. A lo que distingue y diferencia a un artista de los demás y lo hace por consiguiente “personal”. La poética o estilo grupal corresponde a una identidad colectiva. Se refiere al conjunto de rasgos que caracterizan unitariamente la obra de múltiples artistas. Es por lo tanto “impersonal”, ya que estos rasgos comunes a un movimiento artístico significa amalgamarse, parecerse, compartir propiedades. No sabría decirte si estoy ligada a algún estilo o poética grupal, pero sí puedo hablar sobre mi poética personal.
Existen elementos formales y características ideológicas que me parecen personalmente importantes de destacar en una obra de arte. Ellos son rescatados para la elaboración de mi producción artística. Hablando de mi poética personal, puedo decir que básicamente trabajo con un arte social o de representación del mundo exterior (en la que estoy inmersa como individuo), figurativo, con imágenes satírico-caricaturezcas.
Como dije, la forma que elijo para la representación del mundo exterior es la figurativa. La obra abstracta lleva consigo un hermetismo que no concuerda con mi intencionalidad de llegar a la gente en general, que suele desconocer su lenguaje. Cabe aclarar que, a pesar de que toda representación es una abstracción de la realidad, al referirme al término abstracción hago una simplificación. Lo utilizo, como lo hace la mayoría, para hacer mención a aquellas imágenes que poseen el menor grado de iconicidad con la realidad. O no lo tienen. Entonces, una imagen “demasiado abstracta” puede conllevar la desventaja de, primero, no ser “entendida”. En segundo lugar, pero no por eso menos importante en mi proceder artístico, abrir demasiado las posibilidades interpretativas. Desorientando al espectador en cuanto al contenido específico que intento transmitir.

-Coqui, ¿qué cosas son las que te llena la vida?
-Básicamente el amor y la sensación de avance o progreso personal. El amor de mi hija. La sonrisa de mi madre. El recuerdo de mi padre. El apoyo de mis amigos. Un trabajo concluido y el proyecto de uno por venir. La esperanza de un futuro mejor. La certeza de que existe una meta a seguir y que voy en camino, directa o titubeante. Con palabras de Benedetti… “no quedarme inmóvil al borde del camino.”

-¿Qué te gusta hacer cuando no estás creando?
-La cabeza mía siempre está funcionando. Siempre estoy creando de alguna forma, aunque no pueda materializar mis ideas en forma escultórica. De todas maneras, me gusta mucho el cine. No tengo muchas posibilidades de poder concurrir actualmente a las salas de proyección de la ciudad porque no me dan los tiempos y no me puedo organizar, ni dispongo de la tecnología para poder ver películas de alquiler en casa, por lo que suelo ver películas en la televisión. Me atrae mucho todo lo que tenga que ver con lo visual por lo que me gustan todas aquellas películas relacionadas con la ciencia ficción o de efectos especiales. Me gusta también mucho Internet, buscar artículos interesantes para la escuela y ver cosas e imágenes novedosas. Referido a lo netamente personal me gusta mucho estar con mi familia, ya que ellos son los que me dan su amor, la fuerza de avance que me mueve en la vida.



(*) Publicado en revista COMPARTIENDO CULTURA (Villa María), 2007.-

domingo, 26 de agosto de 2007

Pixel

ENREVISTA CON
PIXEL
NUESTRA DOSIS DE FUNK AND ROLL


Después de 45 semanas de ausencia, el rock vuelve a este espacio cultural para seguir dando cuenta de la gran usina que existe en la ciudad. Una Villa María que se caracteriza por poseer a grandes músicos y a grandes bandas que se van consolidando a medida que transcurre este periplo a través del mar de la música.
PIXEL, cinco letras, cinco instrumentos, cinco integrantes apuntados para un mismo fin. EL DIARIO Cultura les presenta a una novel banda que está dejando su marca en el sendero de nuestro rock, una agrupción que con su “funk and roll” (como dice “Música Recalentada”, una de sus composiciones) viene a seguir completando los puntos que conforman la gran imagen de un rock serio, original y que desde “el interior del interior” se irá esparciendo como una gran mancha por los destinos que la música los lleve.
Actualmente están grabando su primer disco de aproximadamente 10 canciones en La Nube Record, el estudio de grabación de los hermanos Darío y Gustavo Vasconi, placa que les permitirá realizar presentaciones en diversos escenarios locales como de la región.
Invitados a su sala de ensayos en una fresca noche de finales de julio, y luego de escucharlos, pudimos dialogar con ellos para que nos contaran quiénes son, qué es lo que hacen y ofrecernos su impresión personal de la actual movida villamariense.

- ¿Cómo surgió PIXEL?
- Andrés: Hace tres años comenzamos con la banda, pero la actual formación posee aproximadamente un año. Cambiamos muchas veces de baterista y recientemente nuestro cantante. Todas las presentaciones en vivo que realizamos las hicimos con Gonzalo, nuestro cantante anterior, incluso llegamos a grabar algo, estuvimos aproximadamente dos años con él pero se tuvo que ir por cuestiones personales.
- César: Tocamos en Mundo, Destilarte, la Costanera, en el encuentro de motoqueros que se hace en el Club Teléfonos, y no hemos tocado en más lugares porque necesitamos terminar el disco para salir a promocionarlo.

- ¿En que estudio lo están realizando?
- César: Lo estamos grabando en “La Nube Record”, pensamos grabar unos ocho temas.
- Franco: Hay ocho bases y Pablo ya grabó tres voces. La intención es meter dos temas más y cerrar con diez canciones.
- Gerardo: Claro, porque tenían las voces de nuestro anterior cantante. Es la primera vez que lo hacemos y es una experiencia rara. Hay que ponerse de acuerdo para ir, por ejemplo un fin de semana... son muchas cosas, pero es muy interesante.
- Andrés: También, tenemos un par de “temitas” en inglés también, no sé si van a salir grabados pero los tenemos ahí.

- ¿Los temas que ejecutan son todos de su autoría, o hacen covers?
- Pablo: Estamos intentando hacer algún cover para tocarlo en vivo, pero por lo general los temas que tocamos son todos nuestros.
- Gerardo: Tendremos unas veinte canciones de las cuales algunas se están cocinando, pero que estamos tocando, serán unos doce aproximadamente.
- Andrés: Hay embriones... tenemos varios embriones que de a poco se van convirtiendo en canciones.

- ¿Cómo manejan la cuestión compositiva?
- Andrés: Gonzalo (el anterior cantante) escribía las letras y nosotros le poníamos música.
- Franco: Ahora estamos esperando las letras de Pablo.
- Pablo: Ah, ¿ahora yo tengo que escribir?
- Franco: No... se supone (risas).
- Gerardo: Depende, hay temas que hace uno, otros lo hace el otro y así, a veces entre todos.

- ¿Desde cuando hacen música? ¿Estudiaron para tener una banda como ésta?
- César: Cuando fui más chico estudié en la EMPO y con el profesor Alejandro Tissera.
- Gerardo: Yo estudié un año en la UNVM, pero estudié Diseño.
- Andrés: Aunque yo soy profesor de inglés, tengo también algún estudio de música, aunque es mínimo.

- ¿Por qué le pusieron PIXEL a la banda?
- Gerardo: Es como que cada uno de nosotros, los de la banda, somos píxeles y que juntos formamos una unidad, una imagen.
- César: Es una palabra que está buena. Aunque la gente que no ha escuchado la banda se piensa que nosotros hacemos música pop, electrónica; pero nosotros somos una banda de power rock con muchas cosas de pop.

- ¿De qué banda se nutren? ¿Reconocen algunas influencias?
- Pablo: Red Hot Chili Peppers, Divididos, Charly, Spinetta... un cóctel de muchas cosas.
- César: Molotov.
- Gerardo: Led Zeppelin, Pink Floyd, Deep Purple... de todo
- Franco: Nuestro gusto es muy diverso.
- Andrés: Metallica, Soda Esteréo, Seru Giran, The Police; a mi me gusta Aerosmith, Guns N’ Roses...

- ¿Y en cuanto a bandas locales?
- Gerardo: Sopló El Fantasma, Prisma está muy bueno.
- César: Mr. Mojo no me gusta; cuando estaba “Titina”, el “Pelado” Gómez, cuando llegó a cantar el “Chino” Allasia... esa banda me gustó. No el primer cantante, sino el segundo. Motorblues está muy bueno también.

- ¿Cómo ven ustedes al rock de la ciudad?
- César: Actualmente, el rock de Villa María está en un mal momento. Está recaída la movida en cuanto a lugares. Otra cosa, onda entre las bandas, no hay; está todo bien con las demás bandas, pero como no se toca seguido es como que el contacto no existe. Debe haber un par de lugares, pero que se toque todos los fines de semana sólo hay uno.
- Franco: Sucede que al haber poco espacio físico no hay relación entre las bandas.
- Pablo: Yo me acuerdo que hace más o menos seis años, había un montón de lugares.
- César: Lo que pasa es que antes estaba Monky, que fue el único negro que le metió pilas y llamaba las bandas y organizaba cosas. El loco se cansó de perder plata, le gustaba lo que hacía, por eso lo hacía.

- Pero, ¿Cuál es el problema, falta de iniciativa, prohibiciones de la Municipalidad...?
- Franco: El tema de la Municipalidad no es que deba proveerte de un lugar, sino que con el sólo hecho de que no interfiera con las actuaciones, está todo bien. Antes se tocaba en el Centro Cultural, que tiene muy buen sonido ahí abajo.
- Gerardo: Y si no, hay que hacer como hace “Sopló El Fantasma”, que tocan en el Club Teléfonos de Villa Nueva, por ejemplo.
- Andrés: Me parece que los espectáculos que se realizan están pensados para gente grande o mujeres. Es una vergüenza que teniendo un anfiteatro no se le aproveche como debería, casi sólo se lo usa para alguna gran banda de rock, de vez en cuando, o para festivales.
- César: Pero para la cantidad de habitantes que tiene Villa María, el público que asiste a los espectáculos de rock es mínimo y siempre son los mismos.
- Gerardo: Mirá que acá se hizo el “Villa María Rock” pero no tuvo éxito.; el otro día tocó Tru-La-La y se llenó.
- Andrés: Es una vergüenza. Es como que hay un estereotipo con la movida de acá. No es que me moleste estar con la gente del palo, pero me gustaría que se acercara otra gente y pasa que esto está visto así. El rock es un sinónimo de muertos de hambre, vestidos de negro, de borrachitos y me molesta porque puede ir mucha gente y sin embargo no es así.
- César: Vos recién nos comentabas de la movida que hay en Oliva, yo con un banda anterior que tenía, supimos tocar en otros pueblos y por más que no les guste, se sientan, te escuchan... no tienen ningún problema.
- Andrés: También fue una desilusión terrible que un café dedicado a la música no presentara a grupos de rock, con una estructura y un lugar hermoso; todos teníamos la esperanza que iban a llevar algo de rock y lo más rockero que hay es Arjona. A veces traen a algún artista de rock, pero es muy raro.

- ¿Qué creen que hace falta para que se de esa movida que está necesitando Villa María?
- Franco: Es una mezcla de muchas cosas, mezcla de buen apoyo de la Municipalidad, una mezcla del apoyo de la gente y una mezcla de los lugares donde se pueda tocar.
- Andrés: La gente también tiene prejuicios para acercarse al único lugar donde se hace este tipo de shows, pero no existe otro espacio para otro público. La Costanera es el lugar más lindo...
- Gerardo: Pero es una sola vez al año.
- Andrés: Y cuando hace calor, obviamente. Es también cuestión de la gente y de los medios, porque si estos dan de consumir siempre lo mismo no dan la posibilidad de que se conozcan nuevas cosas, porque la música es también una cuestión de educación.



FICHA TÉCNICA:
Nombre de la banda: PIXEL
Inicios: 2006 (formación actual) - 2004 (inicios).
Localidad: Villa María (Cba.)
Integrantes:
Belén, Andrés (Guitarra / Coros)
Bottero, Franco Sebastián (Batería)
Davicino, Gerardo Nicolás (Guitarra / Coros)
Rosa, Pablo José Miguel (Voz)
Toderi, César David (Bajo)

Tipo de música: rock / funk
Info de contacto:
Tel.: (0353) 154060503 - 155695926
pixel_vm@hotmail.com



JUGADO - PIXEL
Cargado con mucho plomo
decidido estoy.
Llegué al punto trágico final
y no hay vuelta atrás.

Ellos saben mi decisión,
la gota de sudor
me marca el pulso
y cuento hasta 3 y abro fuego.

Héroe grito
ya soy cadáver
duré poco
no aguanto más.

Algo pasa, no siento los pies
silencio superficial
y una extraña sensación
de tranquilidad.

Ellos saben mi decisión,
la gota de sudor
me marca el pulso,
cuento hasta 3 y abro fuego.

Héroe grito
ya soy cadáver
duré poco
no aguanto más.


PIMIENTO MÁGICO - PIXEL

Antes de haber sido
un funkman enloquecido
yo estaba consumiendo
manjares de distorsión.

Nada va a ser lo mismo
ahora que estoy metido
dentro de este pimiento
con sabor a funk.

Sangre y azúcar
Pimiento Mágico.

Gracias a este alimento
puedo continuar viviendo
cuatro son sus protéinas
R H C y P

Nada va a ser lo mismo
ahora que estoy metido
dentro de este pimiento
con sabor a funk.

(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 26 de agosto de 2007.-