domingo, 18 de julio de 2010

Mario Moral. Poesía: única religión posible

ENTREVISTA A
MARIO MORAL
POESÍA: ÚNICA RELIGIÓN POSIBLE


Resulta escaso el tiempo al momento de sentarse a conversar con Mario Moral. Cuando el tema convocante es la literatura, no alcanzan las horas para escuchar todo lo que este poeta tiene para decir. Nos instalamos fuera de los bares del centro, para escucharlo con más tranquilidad. Lo miramos y es como que le viéramos inflar los cachetes, da la impresión como si las palabras se le amontonaran en su boca y pujaran por salir. Nombre de escritores conocidos y no tanto, movimientos literarios, fechas de presentaciones, de concursos, de encuentros, no faltan, las tiene bien presente.
Aunque en la actualidad no es un poeta de los que se ve a diario, creíamos conveniente citarlo, preguntarle algunas cosas y conocer sus impresiones. Está alejado del ambiente, ha dejado de publicar, pero es uno de los escritores más interesantes que ha dado la ciudad.
Su incursión en la literatura puede rastrearse en los libros “Villa María y sus jóvenes poetas” (1982), en “Historia de la literatura villamariense” (1991) y en “Tinta de poetas” (2009). Tiene publicado el poemario “Sol de la sombra”, libro de poesía que auspició la Municipalidad de Córdoba y fue editado por Opoloop Ediciones en 1993. Su obra inédita se contiene en siete libros que desde hace años están sin editarse; alguno de ellos son “Música fenicia”, “Cuatro de carnaval”, “Palabra detenida en vuelo”, “Esas cosas y otros poemas”, “Se dice flor y otros poemas”, entre otros.
Fue colaborador en revistas de la ciudad, de Buenos Aires y Santiago del Estero. Confundó y dirigió la revista cultural “Luna quemada” (1982-1983) y “La araña de carbón” (2002-2003). Obtuvo premios en diversos certámenes, participó de charlas y conferencias. Fue presidente de la SADE Villa María entre 1999-2001 e integró la comisión directiva de la SADE Central en los años 1991-2006.




EL MEJOR ARTESANO
Desde que lo conocemos hemos sabido por él y por otros de sus libros inéditos, como un mito que se transmite de manera verbal… como un secreto que no termina de develarse. De frente en la mesa de café le arrojamos la primera carta que intenta conocer su decisión de no publicar.
Mientras hacemos el pedido a la moza de turno, nos contesta: “seguramente se conspira contra las propias posibilidades en término de publicación. Yo soy un poeta de los setenta, si vamos a esa cosa que se puede llamar generación, soy de los ‘70 y publiqué en el ‘93. Se presentó el 11 de diciembre del 1993 y eso quizás se deba a un explicitado rigor, a una desmedida autoexigencia de no publicar cualquier cosa. Yo respeto a la gente que ejerce el oficio, pero con firmeza digo a la vez que escribir, escribe cualquiera; ser escritor es otra cosa.”
Ante la pregunta que cae como fruto maduro, el poeta busca en su amplio repertorio de lecturas y frases célebres y encuentra las palabras de algunos grandes autores. Dice que “para Thomas Eliot fue: ‘il mayor fabro’, él fue secretario de Ezra Pound, quien fue un poeta que abrió el panorama de la poesía del siglo XX. Pound hablaba de once a catorce lenguas, y podía decir sus opiniones en diferentes idiomas, decía que en la tarea del escritor o del artista es ‘il mayor fabro’ (el mejor hacedor, el mejor artesano) y creo que eso responde a dos vertientes que tienen un común origen para la poesía moderna. En los poetas del Siglo XIX del Simbolismo Francés reconoce dos genios, uno es Arthur Rimbaud y el otro Stéphane Mallarmé. Rimbaud tuvo una vida muy turbulenta, algo conocemos de la vida del poeta; mientras que Mallarmé tuvo una vida sencilla, muy acotada, simple; pero también postuló para sí una visión de la literatura, para el la poesía es la única tarea espiritual para el hombre y eso es algo que yo también podría suscribir.


EL CREDO LITERARIO
Más que escribir nuestro entrevistado prefiere leer, aunque en la actualidad confiesa leer cada vez menos. Desde chico recuerda el interés que le despertaba la palabra impresa, desde libros hasta prospectos de medicamentos. La poesía para él es revelación, es conocimiento, lo ha dicho en reiteradas ocasiones y ha quedado plasmada en una reciente antología sobre escritores locales.
Moral le da más valor a la literatura que cualquier religión que el hombre pueda practicar, “la poesía para mí y por extensión la literatura, es un discurso que me ha explicado mucho más que cualquier confesión o credo religioso de los que no suscribo a ninguno; porque remedando a Luis Buñuel, el genial de director de cine español, ‘soy ateo, gracias a Dios’; es lo que ha abierto más la lente, el horizonte. Modestamente, el arte y por extensión la poesía, me han dado más respuestas que cualquier explicación religiosa.”
El autor de “Sol de la sombra” asevera con fuerza que cantidad no es calidad. Sus preocupaciones literarias han pasado más por la lectura que por cierta desesperación de creer que se pasa el tiempo y no se ha escrito todo lo que se tenía que escribir.


SOL DE LA SOMBRA
Bajo la Ordenanza Municipal N°8808 la Municipalidad de la Ciudad de Córdoba auspició la publicación del primer poemario de Moral. El Fondo estímulo a la actividad editorial cordobesa se le otorgó a un escritor villamariense quien plasmó en un libro más de treinta poemas que se movieron por distintos motores y temáticas.
Cuenta su autor que “es un libro que de una manera resume una época en lo personal y en lo histórico también tiene que ver con el alrededor. Por lo tanto no parte de un programa unívoco; hay cruces, hay juegos lingüísticos, hay cruces estilísticos, hay temáticas, en ese afán, en ese delirio utópico del poeta de querer registrarlo todo; está la veta intimista, lo que llamo ‘encargo de conciencia histórica’, lo que te llama, te golpea la puerta y el corazón y la conciencia; por eso que además de ver las cosas hay que testimoniarlas. En ese sentido está el poema sobre Las Madres (Ronda heroica), está la matanza de civiles palestinos en Sabra y Chatila el ’82 (Grano de luz, grano de polvo, río de sangre), hay dos versiones de poemas de las Islas Malvinas (Dos poemas insulares), donde doy testimonio de la muerte de un veterano de Malvinas, Daniel Reyna, hay una calle en Villa Nueva que se llama así. Eso pasó después de la guerra y lo escribo a propósito porque Malvinas no se puede olvidar, más allá de que algunos gobiernos, más allá de la dictadura que no acepta la derrota, la política alfonsinista fue de un absoluto silenciamiento. Es un libro político también, los griegos me enseñaron eso, es una opinión, no una rememoración…”


POETA INÉDITO
Entre sus inéditos hay uno que está pujando por salir, su nombre es “Música fenicia”, al que su autor considera el libro donde el poeta dice esas cosas que normalmente no se pueden decir. Es uno de los libros cerrados, la mayoría del resto sigue permeable a la incorporación de algunos poemas que en los últimos años lo han hecho.
El ex presidente de la SADE expresa que “Música fenicia” va al terreno de lo inefable, “muchos han dicho, entre ellos Gelman, que la poesía es más importante en eso que calla cuando dice, y yo he tenido una particular obsesión en el trabajo con la lengua. Me reconozco deudor de grandes maestros empezando por Rubén Darío.
Rubén Darío fue un adelantado, pero el que profundiza, indudablemente el mejor poeta americano es César Vallejo; desde mis modestos recursos reconozco los simbolistas, el surrealismo y ésta línea que abre Darío con Vallejo, con Neruda, porqué no algo de Huidobro, después lo que sería poesía iberoamericana con Carlos Drummond de Andrade, Vinicius de Moraes, los prosistas, Arguedas…”


POETAS DE ACÁ
Cuando el tema convocante es de los que gustan el tiempo no pareciese estar, pero avanza quizás más rápido que lo previsto. Mario Moral habla de literatura y no puede evitar citar a sus maestros, estirarle la mano a otro e irse para donde ellos los lleven.
Nosotros intentamos traerlo a nuestro lugar, al espacio local y regional en el que nos movemos. Le consultamos si hay algunas plumas que le hayan interesado y nos dice que una de las pocas escritoras que lo sedujo es una mujer llamada María Eda Nicola, quien ganó el premio provincial para autores inéditos en poesía Glauce Baldovín allá por 2003, “es la manifestación más potentes en estos 15 años de las letras regionales”. En ese concurso un villanovense (Gustavo Borga) y un villamariense (Marcelo Dughetti) obtuvieron el mismo galardón y salieron publicados en una antología.
Nos cuenta además que no pertenece a cenáculos literarios y que lo que lee de escritores de la región es lo que le llega o se publica en diarios y revistas.
“En los últimos años surgió Gustavo Borga. También hay otros que están convencidos que trabajar con rigor, seriedad, hasta con una intención estoica como es el caso de Fernando de Zárate; que leer a Fernando en sus inicios y leerlo ahora es posible percibir una gran evolución.
Algo que quiero dejar bien presente es que no se puede pensar en la historia de la literatura local de los últimos 40 años, sin mencionar la figura consular de Dolly Pagani. Su condición de poeta, crítica y docente de las letras en el ámbito local y regional ha sido y es de una prodigalidad y trascendencia que los tiempos futuros justipreciarán en su real dimensión. Su principal virtud es éste verbo: dar. Dar la palabra.
Tengo el defecto de que soy sanguíneo, soy terrestre, la especulación filosófica, ideológica, surge porque uno es urbícola, vive en la polis; sino seria un ermitaño y no estaría contagiado de nada. Los poetas un tanto crítico me gustan, los que pueden opinar sobre los otros. En general, en Villa María no reconozco ni una vocación, ni una actitud, no tengo registro serios, cuando no han sido muy parciales, fueron malintencionados, arbitrarios y nadie espera que hablen bien o mal de su poesía, pero sí hay que hacerlo en profundidad y extensión, hay que tener parámetros, contextos, cuando vos trabajas con ciertos lobbys del mercadeo literario entonces es ominoso. Frente a eso cuesta callarme, tengo una actitud beligerante frente a esas manifestaciones.
No puedo negar mi condición de poeta del ’70, los grandes relatos y yo pertenezco a ese universo, no por autopostulación, sino que vengo, pienso y afirmo que el arte es un reflejo del desarrollo histórico, entonces la a-historicidad del arte me parece una cosa banal propio de un programa de entretenimiento y no a un debate serio.”


COCINA LITERARIA
Como hemos dicho el poeta escribe poco, pero recuerda otras épocas en la que en dos meses podía escribir más de 50 poemas.
“Los poemas se construyen desde adentro del poeta y luego alcanzan la forma, hay un amasijo. Coincido con Gelman, la poesía es un lenguaje calcinado dice, como si fueran capas, eso se va macerando, es un trabajo de emoción, tienen que atravesarle cosas, mas allá de lo personal de su propia biografía; cuando eso sucede, frente a la hoja hay que escribirlo y buscarle el recurso más acertado para que se parezca a la poesía. Respeto a los colegas que están todo el día a ver si les sale algo. Yo tengo un amigo, Jorge Torriglia que me ha mostrado muchas versiones de un mismo poema… son formas de trabajarlo.”
Mario Moral no es un poeta de los que saca muchas astillas del poema escrito, cree férreamente que deben tocarse lo menos posible, “no se puede tocar demasiado lo que ha salido, Antonio Gamoneda, premio Cervantes 2006 antes de Gelman, dice que la poesía en comparación con los demás recursos humanos, es ritmo. Hay algo que bulle, la palabra está cargada de cosas, esa cosa dinámica, viva, uno trata de tocarla, acariciarla, seducirla, de domesticarla y luego volcarla; otras veces hay que retorcerla para que diga más, porque cuando las cosas alcanzan la convención deja de ser poético. Una pregunta clave es ¿cómo nombrar lo que la poesía te dice?”


DEFINICIONES
Y en ese acto de nombrar le pedimos al poeta que nos resuma en dos o tres palabras, qué significa la poesía para Mario Moral y luego de pensarlo escasos segundos nos responde: “la poesía es el corazón del universo”. Y lo vemos pensar porque imaginamos cuantas palabras y sentimientos se le presentaron a Mario en ese instante de nuestra pregunta, difícil interrogante que el poeta pudo condensar en esas hermosas y certeras palabras.
Este ha sido un breve resumen de una larga charla con un escritor de la ciudad que aún tiene mucho para decir. Él es Mario Moral, o como lo llamara Francisco Madariaga alguna vez: el “poeta de tempestades sociales, pero también del sueño y del amor”.






--------------------------------------------







DOS MOTIVOS
Por Mario Moral


Si hay un caballo
tiene que haber dos jinetes:

el deseoso
y el de la espera.

Si alguien danza
bajo el diamante estelar
tienen que sonar dos músicas:

el son del aire
en el arco de la piel
y la del corazón
besando los abismos.

Si amanece el rocío
entre las rosas
tiene que haber dos motivos:

alguien hundido
en las ciénagas del amor
y el faro de los ojos

mirando

cómo crece

desbocado el mar.






(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País, 18 de julio de 2010.-

domingo, 11 de julio de 2010

Olga Cabrera Ladú

ENCUENTRO CON
OLGA CABRERA LADÚ
POETISA CORDOBESA EN LA VILLA



Su llegada a la ciudad estaba planeada con varias semanas de anticipación. Era la invitada especial de un encuentro de poetas. De esas reuniones de antaño, donde la palabra convoca y luego se celebra con un jugoso banquete preparado para la ocasión.
Anduvo por la ciudad Olga Cabrera Ladú, una poetisa cordobesa; aunque llamarla así sería reducirla a una de sus actividades. Su curriculum registra como antecedentes 30 antologías, publicaciones en diarios y revistas. Integró el grupo Cultural “Córdoba Nueva” y realizó talleres con prestigiosos escritores de Córdoba. Es Socia activa de SADE (Córdoba), Vicepresidenta de Escritores Cordobeses Asociados 2008, Co-fundadora de Artistas y Pensadores Independientes (API) e integra la Junta Promotora.
Fue creadora del ciclo “Conversando con Nuestros Escritores” realizando una destacada labor en el quehacer literario, con una continuidad de 20 años ininterrumpidos. Coordina talleres literarios y participó como conferencista en numerosas mesas de lectura en la Feria del Libro Córdoba. También ha sido jurado de distintos certámenes literarios.
En cuanto a libros publicados, Olga tiene en su haber “Pliegues del tiempo” Alción Editora 1990; “Cerca del amor y las palabras” Editorial Argos 1993; Cuadernillo poético “Poemas del cántaro” (compartido) 1995; “Vientos de agosto” Editorial Argos (poesías) 2002 y se encuentra en prensa un nuevo libro compartido que verá la luz muy pronto.





Sentados en el living de la casa anfitriona, Olga repasa su vida. Nos cuenta de sus inicios y de esos clics que podemos reconocer a lo largo del tiempo, cuando nos es posible darnos vuelta y ver el camino que vamos dejando. Resalta a esas personas que dan el aliento, que descubren los potenciales de cada uno o que te empujan a animarte en algún actividad en que nos ven condiciones.
Ella estaba en el secundario, habían realizado la prueba de Castellano y al volver al aula la señorita la llamó con un inesperado “Olga Cabrera, al frente”. Pensó en algún llamado de atención y en cierta forma lo fue. Con sus compañeros ya ubicados en sus respectivos lugares, la docente le pidió a la joven que leyera su redacción. Olga lo hizo y fue puesta de ejemplo para sus pares. La alentó preguntándole “¡¿Por qué no escribís?! Está muy bien”, estaba sorprendida, no se consideró una alumna destacada, pero esa persona le inspiró confianza y le develó antes sus ojos una tarea tan noble como demandante.
Muchas veces, a altas horas de la madrugada la poetisa se encuentra con el papel y lápiz buscando el tan preciado sinónimo que pula la palabra, que aproxime la grafía a lo que realmente quiere decir.
Si bien ya esbozaba sus primeras armas antes de los 20, la escritora dice que a los 30 años fue cuando pudo dedicarse como ha querido, escribir para leer, luego de haber integrado grupos culturales; antes escribía pero para calmar una necesidad interior e íntima.


ELABORACIÓN DE LOS POEMAS
A lo largo del tiempo Olga ha cambiado su manera de producir sus poemas. Años antes, podía sentarse y pasarse horas escribiendo, “hasta lloraba y me ponía en cama como si estuviese enferma. Me costaba, me dolía.”
En la actualidad ese tiempo no lo dispone, las obligaciones de la vida hacen que ella cambiara su método de trabajo. Cuenta que trabaja sus poemas en la cabeza, lo va pensando, lo da vuelta y cuando cree que ya maduró el texto, busca el momento para plasmarlo en el papel. Este entrenamiento mental hace que Olga sepa sus poemas de memoria, que los recuerde en cualquier instante y que no necesite leerlos de ningún soporte. Siempre empieza por el verso final, reniega con los títulos porque dicen que no pueden contener todo lo que ella quiere decir, por eso mucha de su producción se encuentra sin titular.
Nos cuenta que estuvo tratando de corregir uno de los poemas que publicará prontamente y sentía que le hacía falta agregar un verso pero no lo podía encontrar. Luego de entregar los originales a la editorial pudo dar con él, el libro saldrá sin ese verso, pero ella ya lo tiene internalizado, ya que es un verso necesario. Es que “a veces hay versos que no son necesarios. Tuve un poema casi dos años, sin publicarlo por el primer verso, no me convencía ese primer verso, yo lo tenía hecho al poema. Mis hijos que son mis críticos, me ponen nota con número a cada cosa que escribo, me dijeron que lo sacara. Yo quería hacer la ambientación de la pieza de la casa, y no encontraba esa imagen que quería, y lo saqué sin ese verso y está hermoso, me gusta. Me pregunté ¡¿cómo estuve buscándolo a ese verso?! Es como a veces, que arrancamos con una comparación, una personificación o una metáfora, pero es como para dar pie y después la sacamos, esto me pasaba y no me daba cuenta.”


DEDICACIONES
Olga Cabrera Ladú se dedicó a los talleres literarios y a la gerontología. Cuidar ancianos es otra de las actividades que más el gusta. Su voz acompasada nos dice “me llaman siempre los enfermos, me persiguen; estudié asistente gerontológica y como tengo enfermos crónicos en la familia, quizás eso me despertó; pero siempre me tira mucho el anciano.”
Hoy atiende a su gente, pero en otras oportunidades salía a cuidar ancianos a otras casas. Es una tarea que le gusta y en la que aprendió muchas cosas, rememora: “me tocó cuidar una señora que no caminaba ni hablaba, pero aprendí de las alucinaciones que tenía, del miedo de la noche, ese hablar con la mirada, con los gestos, de pedir cosas, todo eso se aprende. Hay que darle de comer, sentarlos… Uno los va siguiendo y después te desconocen, eso es tremendo. La época de las pérdidas, el amor después de los 60 es otra cosa, son diferentes cosas… y sobre todo prepararse para las pérdidas.” Nos confiesa Olga que es un peso muy grande el sufrimiento por lo que pasado un tiempo recurre a terapia.


RECUERDOS DE EL TÍO
El Tío es el pueblo que está sobre la Ruta 19, pasando por Arroyito. Allí nació nuestra entrevistada, aunque hace desde los 8 que vive en Córdoba. Aún así es un lugar que regresa con frecuencia, ya que allí vive su madre de 86 años, que no quiere abandonar su lugar.
Olga reconoce que el pueblo la marcó, aunque no para bien, las acentuadas diferencias sociales la incomodaron. “Siempre reniego de todos los pueblos con el tema de la diferencia de las clases sociales. Las fiestas patronales donde la gente se iba a comprar ropa en los alrededores, para no estar vestidos iguales, donde se pintaban tanto que después ni te conocías. Todo se sabe, más todo lo que se va creando, que hay que saberlo manejar.” Estaban el farmacéutico que muchas veces oficia de médico, el intendente, la hija del bancario y los demás.
Hay también otras cosas que también han quedado registradas en ella, “he visto el ojo de una vaca bien cerca, y eso es impresionante, todo lo que te dice, la tristeza que tiene; he visto los gallineros, los pájaros, todas esas cosas que no se ven acá. El patio de un pueblo no es lo mismo que el de un departamento; todas esas cosas, me da mucha riqueza. Por supuesto que uno tiene sangre pueblerina, eso no cambia, por ahí tengo un poema que dice ‘ni el adiós ni el olvido / estrangularon aquel tiempo’, o sea que pasarán las cosas, pero siempre vuelve algo porque es lo que marca.”


POEMARIOS
Haciendo pie en el verso que cita la poetisa, retomamos la temática literatura y nos declara su predilección por el primer poemario “Pliegues del tiempo”. Sus producciones están materializadas en tres libros propios, más uno en conjunto y un próximo en conjunto que ya aparecerá a la brevedad. Obviamente que en su recorrido literario los poemas de Olga han hecho eco en diferentes antologías y revistas literarias, más aún con el desarrollo de las publicaciones periódicas digitales.
De todas ellas, las últimas son las que la autora muchas veces piensa muy bien que textos enviar, ya que aquellos poemas que pueden incluirse en libro intenta preservarlos. Piensa que incluir en libros los poemas que ya se publicaron en otro lado pierden cierto encanto , se “queman” al ya haber sido leídos.
Sobre su primer libro, considera que no puede volver a escribir algo más así; ya que uno debe intentar superar la publicación anterior. “Lo publiqué a los 42 años, pero ya estaban muy elaborados, no me arrepiento. ‘Vientos de agosto’ es el segundo que no me agrada tanto como el primero. Me gusta ‘Cerca del amor y las palabras’ hecho con tres personas, mi parte se llama ‘Desde donde el viento arde’. Ahora ando buscando otra cosa, ‘Con la complicidad debida’, es otro que va a salir en conjunto con otras dos mujeres.”
No nos sorprende escuchar que no encuentre en la actualidad muchos poemas que deslumbren e inviten a releerlos; sus años de lectura, de escritura, de taller la llevaron a ser muy crítica, “y eso quizás está tapando a la escritora. Yo escucho un poema y si una palabra no me sonó, me limita y ya no puedo seguir escuchándolo. Quizás sea mejor correctora ahora, pero se deja un poco de lado la poesía. Me gusta mucho escuchar, pero voy haciendo correcciones y me corta el disfrutar. Sí he escuchado algunos escritores de Villa María muy buenos, que llaman a volverlos a leer, tal es así que vengo con una propuesta de API (Artistas y Pensadores Independientes); para este año, en la Feria del Libro de Córdoba realizará el ciclo ‘Los elegidos’ y hemos elegido dos de Villa María, que son Susana Zazzetti y Fernando de Zárate. Completarán la lista Alicia Quiroga y Claudia Tejeda.”


RELACIÓN CON LOS LIBROS
Esa noticia, de que dos poetas de la ciudad fueron seleccionados por un grupo cultural de Córdoba nos pone contentos, agrada saber que de a poco otras voces locales van llegando a la capital, se van haciendo escuchar.
Seguramente Olga ha leído muchos poemas de ambos poetas en publicaciones virtuales, por lo que retomamos el tema de la virtualidad para saber que opina. “Yo creo que el libro empieza a entrar por el tacto, yo no puedo estar sentado delante de una pantalla y leerme todo un volumen. Creo que el libro papel no va a desaparecer nunca. Es como el cine, que ahora dicen que se van a cerrar porque todas las películas se ven en casa, no es lo mismo, el cine es desde el ruido de la gente, el olor, el prepararse para ir, el disponerse a ir… es todo. El cine no es la película, como el libro… no es que yo abro la pantalla y leo algo que va pasando y desapareciendo y que no lo tengo, es esto (y palpa con sus manos el libro de Zazzetti), es tocar el libro, el buscar el lugar para el leerlo, es ponerlo debajo de la cama, arriba de la mesa de luz, es el que está ahí, no el que yo me tengo que ir a aquella pieza donde está la computadora.”


SALVARTE VOS MISMO
Una de las preguntas que siempre hacemos a nuestros poetas, es la relacionada sobre la definición de la poesía. Un interrogante que busca conocer de qué manera la piensan los poetas, cómo la viven, qué quieren que sea, para qué les sirve ser poetas…
La poetisa nos da su punto de vista: “la poesía es un poco como el amor, decía que es como el amante, porque uno se prepara para la poesía. En una época me aparecía el amante, me esperaba, ese que con un toquecito me hacía volar y esa euforia cuando uno dice y la necesidad de transmitirlo ahí nomás: ¡esto hice! No hay una definición, lo bueno es que la poesía es eso que está en todos lados y es la que nos salva, por lo menos a los que escribimos. Interiormente nos libera la palabra, y la palabra en un poema. Del arte no se vive, no se vive económicamente, pero yo creo que el arte salva. A veces grito mis poemas, son oraciones, súplicas, el refugio que no tiene. Lo mío, lo verdadero es el arte, lo demás no.”
Y vamos cerrando la charla y Olga nos expone un deseo para los hombres del hoy y del mañana: “yo quisiera que todos los jóvenes tuvieran algo, aunque sea coleccionar cajitas; la pintura, la música, el canto, el teatro…, ese tiene que ser el refugio, no el alcohol, ni la droga. Yo digo siempre que hagamos algo. Están las puertas abiertas y no se tienen horarios para hacerlo.”

* * * * *

[POEMA]
de “Vientos de agosto”

Se sentó en la plaza
bebió todas las copas de los árboles
embriagó el engaño.
Tambaleante
remontó con los barriletes.



[POEMA]
de “Pliegues del tiempo”


El mago
En la vigilia de mis sueños
soy utilería de tus magias
galera
pañuelos
cartas
A veces escapo de tu varita
trepo los cordeles del trapecio
y arrojándome a la jaula de las fieras
domo el tigre de tu mirada.
Ráfagas de amor y odio me dardean.
Soy un papel en tus manos
lo doblas en cuadrados
y me guardas
para la próxima función.



AUSENCIA
de “Pliegues del tiempo”


Enredada en la bruma de tu aureola
arde la piel que me llevaste.
Soy sombra de silencio
transpirando tu ausencia.


(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País, Domingo 11 de julio de 2010.-

domingo, 4 de julio de 2010

Liliana Marescalchi. Pasión, el condimento primordial

PINTURA, LITERATURA E HISTORIA
LILIANA MARESCALCHI
PASIÓN, EL CONDIMENTO PRIMORDIAL


Siempre fue de Las Perdices.
Sus abuelos serían pioneros y fundadores de ese pueblo del sur cordobés. Llegaron cuando no existía nada, y con el esfuerzo que caracterizó a los inmigrantes, dejaron la vida en cada pared que se levantaba, en cada campo que se araba, en cada cosa que se hacía.
Liliana Marescalchi es una apasionada. Así se define. La pintura le fascina, la literatura la hace sentir más plena y la historia le juega a las escondidas y le pide que vaya a descubrirla.
Podríamos decir que en ese triángulo artístico, la pasión se mueve como el agua de una cubeta, que a veces se inclina más para un lado que para el otro y muchas veces se desborda. Cuando la pasión es el norte, el alimento, el camino, la salvación de los días, no hay más límites que los que puede dar el tiempo.
Liliana fue comerciante y hoy por hoy, “la escritora del pueblo”, como la llaman sus coterráneas, se considera una afortunada de poder dedicar su tiempo a estas actividades.
Sus pinturas han sido expuestas en diferentes lugares, sus investigaciones están editadas en el libro sobre la historia de su pueblo “Un paraje llamado Las Perdices” y “Lazos de sangre. Familia Broilo” (que le llevó 10 años de investigación sobre un abuelo venido de Brasil). “Al sur del río Tercero”, un importante libro que abarca la historia de la zona que comprendía el antiguo Salto (cercanías de Río Tercero) a Villa Nueva, aún aguarda editor. En cuanto a sus producciones poéticas fueron publicadas en dos antologías del taller “Peregrinos” al cual asiste hace cuatro años.
La citamos a un café y dialogamos con ella sobre su actividad conjugando estas artes y sobre un descubrimiento literario importantísimo, del que alguna vez dimos difusión en este suplemento.




La imaginamos docente, la gente también. Si bien estudió Historia y Geografía, y algo de Bellas Artes, nos cuenta que no era lo suyo. La pasión que recorría por sus venas no cabía dentro de las paredes de un aula. Era pasión, “todo eso que bullía, todo eso que nacía por dentro”; primero por la pintura, por la escritura de sus sentimientos y luego por el desafío de conocer la historia.
Nos dice pensativa, “la mayor parte de mi vida fue pintar, quizás tendría que haber continuado los estudios para capitalizar y tener un fundamento. Con el hecho de la literatura, escribía lo que sentía, lo que me gustaba, pero no encausado en la poesía porque no tenía las armas, no sabía cual eran las cosas que había que tener en cuenta.” Armas de las que fue haciendo suyas en el taller literario “Peregrinos” que coordina Dolly Pagani y que nuestra entrevistada la define con una sola palabra: “fantástica”.


LA HISTORIA DEL PUEBLOHay muchos parajes, pueblos y asentamientos que no tienen su historia escrita. Las Perdices no era la excepción. Liliana recordaba algunas historias que le contaba su abuela, las cuales no se encontraban registradas en ningún libro. La inquietud comenzó a cosquillearla, a motivarla, a preguntarse por los orígenes, a ver las genealogías y cuando toma conciencia de todo ello va aproximándose a la realidad de aquel entonces. Fue buscando algunas informaciones y documentos y cuando se tomó un respiro, se dio cuenta de que tenía tanto material como para poder organizarlo en un libro. Así fue, siete años de búsqueda, de aprendizaje, no sólo del tema de estudio, sino también de las estrategias y técnicas de investigación; ya que al inicio, no sabía como organizar o estructurar la búsqueda. La historia oral la ayudó a comenzar la investigación y luego siguieron los archivos.
“Amo mi pueblo, y ésta era la forma de devolverle algo, a lo mejor me aboqué a la búsqueda de historias muy viejas que pensé que no interesaban tanto; pero sí que interesaban. Por ejemplo descubrí toda una sociedad colonial muy estructurada que la desconocíamos totalmente, sociedad que era muy rica; no solamente era que llegaron los inmigrantes y comenzó la historia de la zona, viene de antes.” El libro llevó por título “Un paraje llamado Las Perdices” y se vendieron todos los ejemplares en la presentación, a la semana se reimprimió, y hay una tercera edición circulando.


AL SUR DE NUESTRO RÍOEn ese tiempo de investigación y de armado de la historia de su pueblo, a Liliana le ocurrió algo extraño; “en los siete años en que preparé el libro no podía pintar, era una cosa rarísima, me ponía pero no podía, ni siquiera dibujar; el día que yo puse punto final al libro me salió la tapa de un tirón. Y de ahí, al año siguiente hice una exposición de 20 cuadros. Indudablemente soy apasionada, por eso pongo la vida en cada cosa que hago, esa es un poco la esencia de mi ser.”
Junto a la ventana de un café, Liliana pareciera mirarse en el cristal y describirse. Nos cuenta que nunca se va a dormir sin haber hecho muchas cosas en el arte, es su vida. Para el 2002 publicó otro libro y ya estaba trabajando para “Al sur del río tercero”, ya que la zona es históricamente muy rica. Este volumen se le presentó con menos inconvenientes ya que conocía como debía moverse, había cámaras digitales con las que podía fotografiar algunos documentos y llevarse trabajo a su casa y se sentía más cómoda para trabajar.
Liliana, amable y de una sonrisa infaltable, pone sobre la mesa su anhelo. “ojalá que sirva y lo pueda editar... Yo iba viendo que había una historia muy rica, que había un censo, que había habido esclavos y demás; ¡¿pero cómo es que no hay bibliografía?! (se preguntaba), y efectivamente, no existe. Está muy bien investigado la historia en Villa María, la de Río Cuarto; pero en el medio o yendo para el lado de Río Tercero no hay historia, entonces es ese el hueco el que yo traté de completar. Te puedo asegurar que yo busqué todos los manuscritos de gobierno, de escribanía, de Catastro, todos los censos los copié y los digitalicé. Esto no me hacía falta para el libro, pero me gustó y me pareció una información importante. Quiero decirte con esto que no me quedó nada por investigar, es esa tranquilidad la que tengo.”


TIEMPO, PUEBLOS Y ARCHIVOS
Muchas horas invirtió Liliana en la búsqueda de datos. Viajes a Buenos Aires, a Villa Nueva, a Córdoba para revolver, leer y descubrir parte de nuestra historia. Nos cuenta que en el Archivo Histórico de la ciudad de Buenos Aires, no hay mucho material sobre las postas. Hay que ir con mucho tiempo y hurgar en cajas que no se encuentran en muy buenas condiciones. Mientras tanto que en Córdoba, en Catastro la información es más abundante, dice Liliana que “allí tienen toda la historia de las distintas divisiones que tienen las tierras en Córdoba, entonces hablamos de la época en que llega Jerónimo Luis de Cabrera y ya se empiezan a otorgar mercedes; entonces vas sabiendo las determinadas zonas, cómo fueron entregándose esa merced, quiénes fueron los diferentes dueños… en los mismos planos viejos encontrás los diversos caminos de postas, uno piensa en el norte cuando se habla de postas; pero nosotros teníamos, fueron mencionados por distintos viajeros del mundo en diferentes siglos.”
Le consultamos sobre cuáles son los inconvenientes que se tienen a la hora de hacer este tipo de investigaciones y ella, sin dudarlo, nos contesta que “el tiempo y el hecho de no vivir en el lugar apropiado”. Con esto último, nuestra entrevistada hace referencia al tiempo en que le insume el hecho de viajar y permanecer en diferentes archivos de distintos lugares para poder ir rastreando documentos que le ayuden al esclarecimiento de la historia. “La gente de los archivos te trata muy bien y te ayudan. El inconveniente, en mi caso, tanto para la pintura como para la escritura, es vivir en un pueblo chiquito. Fijate, ¡¿qué poeta conocés de Las Perdices?! Nosotros estamos allá olvidados, ahí gente que puede hacer trabajos muy buenos, y si no participás en un concurso o algo así, no hay posibilidades…. No tenemos oportunidad. Ni oportunidades de aprendizaje.”
Pero vivir en un pueblo no sólo te limita, por esa razón le consultamos cuáles son las cosas a favor que tiene vivir en Las Perdices; nos responde sonriente, “es fantástico vivir en un pueblo. La vida es así… siempre tenés algo a favor y algo en contra: yo elijo toda la vida Perdices. Habrá que renegar más en el camino, pero mi meta no es trascender, es hacer lo que me gusta y para lo que nací.” Y para lo que nació es el arte, por eso es que no duda en confesarnos “no creo que haya que irse del pueblo para trascender. Está en la valía de cada uno, en la capacidad que tengas, también te contagia los compañeros y amistades, es más fácil crecer en grupo, porque a veces uno está muy solo, cuando encontrás gente afín, aprendés del otro.
Liliana no cambiaría jamás su lugar de residencia. Vivió cuatro años en Buenos Aires y pensó que desfallecía, nos dice sonriente.


PASIONES QUE SE VIVEN
Liliana Marescalchi define sus actividades como una pasión y una forma de vivir, “si me sacás esto no soy yo, indudablemente que le meto toda la pasión. Cuando me pongo a pintar pongo vida y alma, a veces cuando estoy pintando me dicen que ya está terminado, pero le falta, a lo mejor pasa un año y lo sigo retocando.”
En la pintura trabaja con óleo porque es más lento, pero también incursionó en el acrílico y ha hecho texturas mixtas… según sus necesidades, lo que tenga a mano o como se le presenten las ideas el día de la creación. Expresa ser perfeccionista en cada cosa que hace, no abandonar sus trabajos hasta quedar satisfechas. “En esto en realidad, terminamos dando las vueltas y nos damos cuenta que lo hacemos para nosotros mismos, es un poco para nuestra alma, nos tiene que conformar a nosotros, si les gusta a los demás es un plus, viene de regalo.”
Además de hacer las cosas para calmar el hambre de nuestra alma, muchas veces este camino se hace más llevadero y productivo si se hace de manera conjunta. En el taller literario “Peregrinos” que coordina Dolly, todos los participantes aportan ideas y sugerencias para mejorar los escritos de los talleristas.
La autora de la historia de su pueblo escribe cuentos, poemas, notas históricas y demás sentimientos en el papel. El taller le ayudó a mejorar su escritura, a ver que una historia verdadera se puede contar como cuento, entre otras cosas. En la actualidad ha culminado un libro que trata sobre los 25 años de los ingenieros agrónomos de la zona y ha sido galardonada en el reciente concurso literario de las Fiestas Mayas de Villa Nueva.


ROBERTO ARLT, HABITANTE DE PERDICES
Una de los puntos que más nos interesó cuando la conocimos a Liliana fue el hecho de que nos contara que Roberto Arlt vivió en Las Perdices. No podíamos dejarla ir sin que nos diera los pormenores de este descubrimiento.
Cuenta que “cuando investigaba la historia de Las Perdices, encontraba a algún memorioso, esos de más de 80 años, los consultaba por vivencias de cuando eran chicos y algunos daban vueltas mencionaban a Roberto Arlt. Era mucha casualidad, cuando no eran gente lectora pero sí muy confiable. Era llamativo que mencionaran a una persona que estuvo tan poco tiempo y se fue, entonces debió ser alguien que trascendió. Incluso hubo una viejita que tenía una memoria fantástica, que ya falleció, y le consulté por hacerle una entrevista. Ella sola me dijo que había trabajado de los Mancini, yo sabía que ellos eran los parientes de Arlt. Me dijo que era muy chica cuando doña Pepa cocinó al gato. ¡¿Cómo?! Le dije… Ella ni idea tenía de quien era Roberto Arlt. El cuento (se refiere a ‘El gato cocido’) yo lo sabía de memoria y ella me contó todo lo que había pasado. ‘Sí, me dijo, y tenían parientes que sacaron en el diario la noticia’. Y no era una noticia, era el cuento.
Mi tarea era encontrar algo escrito, todo estaba con pinzas, necesitaba la prueba palpable de que Arlt anduvo por Las Perdices. Fue una tarea profunda, totalmente empecinada… Venía a Villa Nueva a buscar en los archivos parroquiales, porque los libros que era de Perdices, están ahí. Calculaba las fechas entre 1922 y 1924, busqué libro por libro y no lo encontré, libros del registro civil, casamientos, defunciones… me los busqué en todos, tenía que ser padrino o algo, algún registro… me decía.
En esa época la Sociedad Italiana era una institución fuerte, busqué todos los libros, debía estar como invitado… no. Me fui a la Sociedad Española, me leí todo y nada. Así fui buscando dos años. Seguí armando mi libro de Perdices y tuve acceso a los libros de ordenanzas, partidas… vos no sabés lo que fue leer, ‘el señor Roberto Arlt solicita permiso para instalar un surtidor de nafta…’ creo que esa alegría la tuve únicamente cuando nació mi hijo.”
Así de esa manera, nos relataba Liliana su hallazgo, trascendente para su pueblo y la literatura toda. Es casi increíble que un genio como lo fue Arlt viviese aquí, a unos cuantos kilómetros de nosotros.
Más adelante Marescalchi publicó su libro, pudo contactarse con la hija de Arlt y se lo envió. Recibió los agradecimientos, hasta el descubrimiento de saber que ella, su hija bebé, había estado en Las Perdices en ese entonces.
“Después de publicado el libro, encontraría a otro señor de 90 años que se acordaba perfecto de Arlt, que ella jugaba con la hija que se llamaba Mirta. Recordaba que el era un loco de la guerra, que un día le rompió todas las macetas a la mujer y cosas así… fue una satisfacción tremenda. Es muy poco el tiempo, pero creo que fue un buen aporte. Ese señor me dijo donde está la casa. ‘El gato cocido’ inmortalizó Las Perdices. Todos los personajes que nombra en el cuento se los puede reconocer fácilmente.”


Así con ese descubrimiento cerramos esta nota. Con una Liliana Marescalchi que no dejó de emocionarse durante toda la entrevista. Una mujer que apuesta a la cultura y que se define apasionada por lo que hace. Y nosotros le creemos, porque la emoción y la pasión pudieron percibirse en esa charla, como el viento que acaricia nuestra piel y que nos hace saber, a cada instante, de que estamos vivos.


------------------------------------


REALIDAD
por Liliana Marescalchi

Temor
Doble cerrojo
Trincheras doloridas
de rejas adentro

Un niño taciturno
espera en la ventana
Cobija en su pecho
una pelota
sin calle.




-------------------------


(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País, domingo 4 de julio de 2010.-

domingo, 27 de junio de 2010

María de los Ángeles Lasa

OPORTUNIDADES JUVENILES
MARÍA DE LOS ÁNGELES LASA
NUEVO ENFOQUE PARA LA CAPACITACIÓN Y EL EMPLEO


Había una vez… una joven villamariense de 22 años, flamante egresada en Relaciones Internacionales, que no podía conseguir trabajo.
Su alto promedio y su dedicación por el estudio, le impidieron tomar conciencia de las dificultades con las que se topan los jóvenes egresados argentinos, que intentan insertarse en el mercado laboral. María de los Ángeles Lasa se lamentaba, tenía muchas ganas de trabajar, pero poca experiencia en el campo. Había repartido su curriculum por la ciudad, por la Capital, por los pueblos vecinos, sin ningún tipo de respuesta satisfactoria.
Pasado el primer semestre de 2009, luego de incansables búsquedas, se le ocurrió buscar el tan preciado trabajo a través de la Internet. En ese momento, se percató de que los diferentes sitios ofrecían diversas oportunidades, pero muy dispersas y desactualizadas. Con la vitalidad que la caracteriza, se tomó el trabajo de agrupar la información de más de 100 páginas y pensó en crear un blog para brindar esa información de manera ordenada a quienes la necesitaran.
Así comienza esta historia, este cuento de una joven que se afanaría en cambiar una realidad que se le mostraba poco favorable.





LITERATURA Y REALIDAD
El Banco Mundial lanzó y sostiene desde 2004 un “Concurso internacional de ensayos” para jóvenes que se encuentran en la franja etárea de los 15 a los 25 años. Cada año un tópico es propuesto y los participantes de todo el mundo presentan sus escritos. Para el presente el lema fue “Desempleo juvenil” y María de los Ángeles sentía el llamado. Era su preocupación, su problema… su realidad.
En julio de 2009, en medio de bajones anímicos por la situación, la solución llegaría por el lado de la literatura en un libro de matemáticas. Un cuento contenido dentro de las páginas del libro “Matemática ¿estás ahí?” de Adrián Paenza, le haría un clic. Allí se cuenta brevemente, como una serie de pretendientes a la mano de una princesa ofrecen diversos regalos maravillosos, que no parecían convencerla. Así pasaron varios, hasta que el último de los pretendientes le obsequia unos lentes y la princesa acepta casarse con él; ya que era miope y este regalo, si bien no solucionaba el problema en su totalidad, sirvió como alternativa al mismo.
Fue así, como María de los Ángeles parió la idea de su blog, para ayudar a todos esos jóvenes que se encontraban en la misma situación apremiante que ella. Investigó, armó su sitio web y luego de promocionarlo y obtener las primeras repercusiones decidió contarlo en el ensayo que envió al concurso.
Si bien es cierto que nuestra entrevistada, participó en otras oportunidades del concurso llegando a estar entre las 20 mejores; nunca se imaginó que este año le informarían que sería finalista del mismo.


FICHAS DE DOMINÓ
A veces las cosas de la vida nos juegan una mala pasada, como si la Providencia nos pusiera a prueba para ver de qué manera salimos airosos de las situaciones. María de los Ángeles no conseguía trabajo, debió ingeniárselas y buscar una alternativa como lo fue la creación de ese blog, único en la Argentina, y la participación del concurso aludido.
Nos cuenta contenta que “en marzo me llamaron de la Municipalidad (de Villa María) para la Dirección de Protocolo y el primer día de trabajo me llegó un mail que decía que ¡era finalista! Fue una gran sorpresa porque no me lo esperaba, participaron más de 2000 chicos, es algo muy competitivo, tal es así que los ensayos se reciben en tres idiomas (inglés, francés y castellano).”
Como cuando caen las fichas de dominó, una tras la otra, María de los Ángeles había conseguido trabajo, tenía su blog con su equipo de voluntarios y se enteraba de que era una de las finalistas de un concurso mundial de ensayos, en la que fue la única representante por Argentina. Una verdadera alegría para ella y su familia.
Todos los años el Banco Mundial realiza una conferencia sobre los distintos aspectos que tienen que ver con el desarrollo de los países. Dicho encuentro lleva por nombre “Conferencia Anual del Banco Mundial sobre Economía y Desarrollo” (ABCDE). Hay diferentes países anfitriones, para el 2010 el lugar elegido fue Estocolmo (Suecia); lugar donde los finalistas del concurso de ensayos debieron viajar para exponer y defender sus trabajos, ante un jurado final. Mientras se desarrolla la conferencia, los ocho finalistas exponen en su idioma original su trabajo. En el caso de María de los Ángeles, al conocer inglés y por haberse comunicado con los organizadores en este idioma, le solicitaron si podía hacerlo en el ‘idioma universal’. En un café céntrico de la ciudad, María de los Ángeles nos dice “el inglés me es familiar, y de todas maneras había un jurado en español, por si llegase a tener algún inconveniente, ellos me ayudarían. De chica fui a academias, después por el estudio de las Relaciones Internacionales y tuve la suerte de saberlo, porque había perdido la valija y pude recuperarla haciéndome entender, ya que los suecos son bilingües.” María de los Ángeles expuso su trabajo y el jurado le otorgó el segundo premio por su trabajo titulado “Todo Jóvenes: de la princesa miope al cambio de enfoque”. Una de nuestras preguntas fue saber si sentía su trabajo más maduro que en otras oportunidades o creía que el hecho de padecer el desempleo fue un factor determinante, ella nos responde, “conté una experiencia que viví en carne propia, no es contar lo que me contaron.” En la lectura de su ensayo se percibe un aire tranquilo, una claridad en la exposición de las ideas y una organización textual casi arquitectónica. “Es de lectura amena, eso es mérito de mi mamá, desde muy chica me ayudaba a pulir lo que yo escribía. Ella me decía que ‘es una gentileza para con el lector, tener una escritura clara y llevadera’, y siempre me quedó eso.”


POSTALES DE ESTOCOLMO
A principios de junio, María de los Ángeles partió rumbo a Estocolmo. Se la imaginaba súper desarrollada; sin embargo no fue tan así. “Todos los días tratábamos de recorrer la ciudad. Yo me esperaba otra cosa, es muy linda, pero me la imaginaba diferente. Tal es así que cuando llegué le dije a mi papá que si me daban a elegir entre Estocolmo y Buenos Aires, me quedaba con Buenos Aires. Sin embargo hay cosas que sorprenden: la hospitalidad de los suecos, una cosa típica es que apoyás un pie en la senda peatonal y se frenan todos los autos… Es una ciudad muy silenciosa, no hay ruidos. La arquitectura diferente eso sí llama la atención, pero no la vi como súper-desarrollada.”
En su corta estadía por esa ciudad compartió momentos con los demás finalistas, visitó museos, bilbiotecas, recorrió las calles y sacó muchas fotos para el recuerdo. El segundo puesto lo compartió con una chica de Kenya con la que se sintió muy orgullosa, ya que en ese breve lapso de estadía estableció lazos de afecto y se sintió muy tocada por la triste historia de su compañera.
Ya está aquí, entre nosotros, con la inmensa alegría de ser premiada por su ensayo y por tener la dicha de poseer trabajo y un blog que cada día se va desarrollando.


TODO JÓVENES
‘Todo jóvenes’ intenta agrupar, clasificar y mantener actualizada la información de oportunidades laborales y académicas para los jóvenes. Hasta el momento está conformado por seis chicas que María de los Ángeles conoció en distintos congresos a los que asistió. Los integrantes de este grupo son de Córdoba, Villa María, Mar del Plata y Rosario. Allí dos personas buscan diariamente la información, María de los Ángeles las publica y otra de las colaboradoras se encarga de tratar de conseguir financiamiento para potenciar el sitio y lanzarlo como un portal, que tiene como destinatarios aquellos que rondan entre los 15 y 30 años.
“El blog lo seguimos publicando, la prioridad es conseguir financiamiento porque queremos armar un sitio web. Yo conozco de armar mis blog personales, pero la idea la quieren implementar en Bolivia y El Salvador, entonces queremos hacer algo más grande, un portal, y hay que contratar un diseñador y demás.” Cuando le consultamos sobre que tan complicado es conseguir ese financiamiento, fija su mirada y dice, “está difícil, porque nadie cree que una página web puede hacer algún cambio, y eso es un gran desafío.”
Sin embargo los cambio de los que habla María de los Ángeles ya están sucediendo, experiencias positivas en Jujuy, Córdoba y Mar del Plata la avalan. En ese momento rememora, “cuando tuvimos que hacer la exposición teníamos que convencer de la idea, y uno de los puntos en que yo hice hincapié, era que es un proyecto exportable, en el sentido de que cuando uno propone soluciones para el desarrollo, a veces sólo responde a países muy puntuales; el subdesarrollo en África no es aplicable al resto del mundo y sólo a determinados países africanos. Cuando se elije un proyecto tiene un target, no podés apuntar a todo el mundo.”


CURRICULUM
María de los Ángeles Lasa es de Villa María, tiene 23 años y es graduada en la Licenciatura en Relaciones Internacionales por la Universidad Católica de Córdoba. Se define como “una apasionada de la Historia y la Política Exterior norteamericana, la Política Internacional, la Cooperación Internacional al Desarrollo, la Literatura y el Cine. Me encanta escribir (ensayos, monografías y posts para mi blog), me apasiona leer y tengo una gran vocación social.”
Está maravillada con lo que puede hacerse en Internet, las redes sociales son su fuerte (Twitter, el Facebook donde colgó un abultado álbum con las fotos de su viaje…), dice que ella es de la generación de los “nativos digitales”. De la literatura le encanta mucho Saramago y en el cine lo europeo, el cine español y las co-producciones argentino-española, entre otros.
Sobre sus expectativas a futuro, le gustaría hacer un posgrado en el exterior, impulsada desde el seno familiar, por sus conocimientos en idiomas y por la carrera en la que se recibió; pero sentencia “aunque vivir en el exterior no creo que pueda”.


Así piensa una joven de la ciudad, una princesa que halló sus lentes, que encontró la manera de poder ver con “otra óptica” los escollos que nos pone la vida y darle una solución diferente. Este es el fin de este cuento en el que esfuerzo, la capacidad, la literatura y el conocimiento, se amalgaman para mostrarnos que en la realidad cotidiana, la del día a día, también hay finales felices.


¿QUÉ ES TODO JÓVENES?
Todo jóvenes es un portal informativo argentino creado por jóvenes y para jóvenes, que aspira a convertirse en el primer “puente informativo” entre las oportunidades y los jóvenes que se encuentran dando sus primeros pasos en el ámbito laboral, académico o de voluntariado a nivel nacional e internacional.
Todo Jóvenes ofrece una amplia gama informativa de oportunidades. Diariamente, publicamos ofertas laborales, becas, seminarios, conferencias, concursos, oportunidades de voluntariado, etc. Es el primer sitio en español y de Argentina que provee este servicio y su objetivo es asistir a los jóvenes en la búsqueda de las oportunidades que mejorarán su vida y la de sus comunidades.


STAFF TODO JÓVENES
www.todojovenes.net

Directora
Lic. María de los Ángeles Lasa - m.lasa@todojovenes.net

Co-directora
Lic. María Florencia Gross - f.gross@todojovenes.net

Departamento de Información
Karina Cáceres - k.caceres@todojovenes.net

Búsqueda de Empleos
María Dolores Lasa - d.lasa@todojovenes.net

Departamento de Relaciones Públicas y Fundraising
En construcción

Support Team
Patricia Fernández Bugna - p.fernandezbugna@todojovenes.net
Mariana San Martín - m.sanmartin@todojovenes.net


DATOS SOBRE EL CONCURSO

El Concurso de Ensayo 2010 sobre el Desempleo juvenil tuvo 2.009 participaciones de más de 150 países (90% de sumisiones vino de países en desarrollo). El jurado evaluó los ensayos en función de su estructura y coherencia, originalidad y creatividad, y el uso de propuestas/ejemplos profundos y concretos.


Ganadores del concurso de ensayos:

Primero premio: Riska Mirzalina (Indonesia).
Segundo premio: María de Los Ángeles Lasa (Villa María, Córdoba, Argentina) y Maureen Omoro (Kenya).
Tercer premio: Ashis Himali (Nepal).

Los finalistas fueron:

Geoffrey K. See (Singapur).
Michael Oluwagbemi (Nigeria).
Shaili Pandia (India).
Nahla Benslama (Marruecos).

Más info y descarga de trabajos en: http://www.essaycompetition.org/

(*)Publicado en EL DIARIO del Centro del País, domingo 27 de junio de 2010.-

martes, 22 de junio de 2010

Padre Hugo Salvato (entrevista con Rubén Rüedi)

CORAZÓN EN EL CIELO…
PADRE HUGO SALVATO
PIES EN LA TIERRA




Lo que sigue es una entrevista, más bien diría un relato, que Rubén Rüedi nos contó en ocasión de su último libro publicado. En un bello volumen de 150 páginas, Rubén nos narra la vida de una de las personas más importantes que ha tenido Villa María y Villa Nueva en las últimas décadas. La biografía sobre Hugo Salvato, se convierte en un documento que testimonia el largo peregrinar, de quien decidió entregarse todo para ayudar a los que pocas veces la vida le sonríe. Un hombre que tenía un destino marcado, pero que se afincó en estas tierras para poder intensificar su obra con los niños, con los jóvenes, con la gente…
Dentro de las tapas duras de este libro está la palabra, el accionar, el pensamiento y la imagen de un hombre de bien, de esos que muy pocas veces se encuentran. En suma, un libro necesario que reafirmará la presencia del padre Hugo en los corazones de cada uno de nosotros.


Salvato es un libro que tuvo un largo tiempo de gestación, estuvo macerando durante 8 años, lo que no quiere decir que el libro hubiera estado concluido. Allá por el 2003 se lo hice leer a él y después de su lectura, me dijo que estaba totalmente incompleto; porque le faltaba el final, y los libros sin final no son buenos. Me pidió que lo editara y lo publicara cuando tuviera el final, me estaba diciendo que faltaba el hecho de su muerte y todo lo que ello significó para el pueblo. Entendí su parábola y esperé, luego tuve la posibilidad de hacer otro viaje a Italia donde indagué aún más sobre su infancia y pude hablar con otros familiares.
Viaje en 2001 con él y en dos oportunidades anteriores. En el 2004 viajé solo, hice su camino, hice su recorrido desde su pueblo natal al seminario del padre pasionista de Erba, luego en el Piemonte, también indagué sobre su infancia, accedí a algunos datos de Pieve di Curtarolo, que es su pueblo natal. No sólo pude darle el final al libro como él quería, sino agregarle más información.


APROXIMACIONES A UN CURA
Encontré una metáfora para definirlo: “el cura de los unos y lo otros”, el padre Hugo se comunicaba con todo el mundo, podía hablar con un mendigo y a los pocos segundos con un empresario, y lo iba a hacer de la misma estatura moral y ética, de la misma sensibilidad que lo caracterizaba. Era un hombre muy comunicativo pero tenía distintas maneras de comunicarse, inclusive en sus homilías, sus predicas… no era lo mismo lo que le decía a los feligreses de la Iglesia de San Ignacio allí, en la quinta, que lo que le decía a los italianos del norte en los templos del Véneto, de la Lombardía; era otro el mensaje, porque eran otras las realidades.
Anualmente, sobre todo en la última época de su vida viajaba a Italia, donde recibía ayuda para su obra comunitaria aquí; pero donde se respiraba una realidad muy distinta a la que se vivía en los suburbios de Villa Nueva. Estamos hablando de la región del norte de Italia, sobre todo del Véneto, una de las más ricas del planeta, donde el consumismo exacerbado devora los valores humanos, y este hombre viviendo, entendiendo y comulgando diariamente con la realidad de la pobreza, podía ver totalmente diferente a aquel otro mundo. Y después de estar allá venía aquí y veía desde otra dimensión lo que ocurría aquí en el país.


TESTIGO DEL HOMBRE
Si bien yo lo conozco desde que tenía nueve años, seguí atentamente su última época de vida, tuve la oportunidad de acompañarlo la primera vez que el regresó a Italia. Él llega a Villa María el 27 de septiembre de 1965 y vuelve a su tierra natal en enero de 1970, fui testigo del reencuentro y del abrazo con su madre y con sus hermanas; su padre ya no estaba, había muerto mientras él estaba en Villa María. Fui testigo de su madre asombrada cuando le decía “estos chicos los traje desde Argentina para que veas lo que estoy haciendo”, de las palabras que le dijo el Papa Pablo VI en una entrevista que tuvimos en la Catedral de San Pedro. Después de la misa colectiva, lo hicieron pasar, lo acompañamos un grupo reducido de muchachos, casi niños, incluido yo. Cuando él le contó de su obra, que estaba trabajando con jóvenes, que había formado grupos de boyscout, había abierto el primer comedor comunitario en Villa Carlitos, y el Papa lo agarró de los hombros y le dijo en italiano: “Seguí adelante, no te detengas nunca”. Sus ojos se enrojecieron por la emoción…
En el viaje en barco compartíamos el camarote, éramos tres jóvenes y él, yo lo acompañaba todas las mañanas a sus oraciones matinales en la proa y yo no rezaba porque él lo hacía en italiano. El viaje duró 16 días, la primera mitad estaba todo bien; lo peor fue cuando cruzamos la línea del Ecuador y empezó el invierno, yo iba muy arropado y el vestía igual como lo había hecho en la parte de verano: los pantalones negros, una camisa, una musculosa y las sandalias pescadoras. Me acuerdo que él rezaba mirando hacia el mar, no miraba hacia el cielo. Cuando el tiempo tamiza los acontecimientos las cosas se ven de distinta manera… Treinta años después, en un vuelo hacia Italia y abajo el mar, yo le pregunté y le comenté que tenía muy bien grabado ese recuerdo y el me dijo: “en realidad yo le rezaba al horizonte, porque esa es la mejor metáfora de Dios, donde se junta el Cielo y la Tierra… ahí está la inmensidad.”


CURA DE OTRA GENERACIÓN
El fue un hombre de un gran vuelo intelectual, pocas veces se resalta esto, porque se lo veía vivir modestamente, en un solo ambiente, acompañado de sus perros, la bolsa de pan, la caja de papas, los cartones con huevos… pero era un hombre que leía mucho, tenía una visión muy particular y muy original del mundo, de la sociedad, no estaba alineado con el tercermundismo, con la teología de la liberación; pero yo personalmente creo que estaba muy cerca de esa posición dentro de la Iglesia.
Si bien era muy comprensivo, muy amplio, yo creo que estaba por encima de las distintas posiciones, es un hombre que tenía el corazón en el cielo y los pies en la tierra, fue un ecumenista, fue un precursor, a partir del papado de Juan Pablo II se abre la Iglesia hasta otras religiones, hacia los otros credos, pero él ya lo hacía en 1965, él me lo contó cuando venía hacia Argentina, siendo un joven sacerdote de treinta y pico de años. Iba con rabinos judíos a rezar, mientras otros curas que iban en el barco observaban eso como una inconducta y se lo decían, y aún en los últimos años de su vida asistía a algunas celebraciones en templos evangélicos, lo invitaban e iba. Todo eso le costó muchísimo, pero supo perdonar, murió sin rencores; otra de las cosas es la terrible soledad en la que vive un sacerdote, porque era un hombre que escuchaba a todos y de todo, pero ¡¿quién lo escuchaba a él?! Y todo eso lo absorbía, tenía posiciones en cuanto al celibato sacerdotal, decía que debía ser optativo, que los misioneros debían hacer votos de castidad porque viajaban por el mundo; pero él planteaba el celibato optativo a pesar de que era un cura de otra generación, era de origen de una familia rural, crecido en los estragos de la segunda guerra mundial.


LA VILLA DE LOS NIÑOS
El viene a la Argentina porque es misionero. Era de la Orden de los curas pasionistas, lo que pasa es que fue un misionero que acá echó anclas y no lo pudieron mover más. Cuando fuimos a Italia, tuvo algunas reuniones con jerarquías eclesiásticas de los pasionistas y le indicaban que su próximo destino iba a ser Japón y él volvió acá y resistió y buscó la forma de que su destino siga siendo Villa María y Villa Nueva. Cuando él se recibe, primero trabaja en Italia, en Roma estaba haciendo unos estudios y conoce al Papa Juan XXIII y en alguna oportunidad recorrieron juntos las cárceles, visitando a los privados de la libertad, eso fue una experiencia que lo marcó mucho. Allí lo conoce a otro pasionista, que fue el primer obispo que tuvo la Diócesis de Villa María, monseñor Alberto Deane, quien en realidad estaba buscando algunos curas para traer a Villa María y cuando escucha hablar sus propuestas, sus convicciones y la fuerza que tenía este gringo, lo compromete venir a Argentina. Su destino era Brasil y estaba estudiando portugués, porque muy pronto viajaría a una favella cercana a Río de Janeiro. El padre Hugo acepta, se ve que el monseñor tenía un gran poder de convicción, porque era muy difícil hacerlo cambiar de posición a Salvato, el tenía un horizonte, un objetivo y hacia allá iba.
Decide venir a Villa María y acá revoluciona la ciudad, sobre todo en la juventud. Primero está en las Hermanas Rosarinas, donde aprende castellano, se aclimata a la Villa y después lo mandan a la Iglesia Catedral donde estaba el padre Gottardi que tenía una visión de la Iglesia totalmente diferente a la que traía Hugo. Allí se produce una colisión, pero en torno a él se empiezan a juntar centenares de niños y adolescentes. Él genera por si mismo un espacio de contención, el creía que la vida al aire libre, el contacto con la naturaleza mejoraba las personas, nos hacía mejores, por eso organizaba los campamentos en las sierras de Córdoba, a lugares agrestes, a lugares donde no había nada. Y llevaba niños, creía en la Providencia. Yo he ido a los 9 años a un paraje cercano a La Cruz donde no hay nada de nada, agua de río… esa comunión del hombre con la naturaleza era lo que le hacía falta para marcar una juventud distinta.


IMAGEN IMBORRABLE
Hay hombres que jamás podrán ser borrados de la historia, por más que se los intente; ocurrió con otros personajes de la historia argentina, universal, de la historia latinoamericana y volvieron a aparecer en el corazón del pueblo. Cuando un hombre es él de verdad se encarna en el prójimo y todos tuvieron algo que ver con el padre Hugo, en alguna circunstancia de sus vidas, ya sean de Villa María o de Villa Nueva.
A mí me parece que la Iglesia debería mostrarlo, debería levantarlo como un emblema y decir, “esto también es la Iglesia”, más en estos tiempos, con hechos que son de público conocimiento y que no le hacen bien a la Iglesia como institución. Era un paradigma, como lo fue el padre Bernardo Longo, coterráneo, nacido en el mismo pueblo de él y muerto en el África, en el Congo Belga en la década del ’60, en toda Italia está su imagen recordándolo... como lo fue monseñor Angelelli, como el monseñor Romero, obispo de El Salvador, y tantos otros, creo que el hecho de la proximidad no debe impedir ver la grandeza y la trascendencia histórica de un hombre.


EL LIBRO Y SUS PROPÓSITOS
Yo escribí el libro, no desde la devoción religiosa, desde la experiencia existencial, desde lo vivencial. Más allá de un trabajo de investigación, de un trabajo literario tiene un propósito y un objetivo fundamental que es proyectar la memoria del padre Hugo, por eso contiene citas que contextualizan su vida.
Está escrito en un orden cronológico, en primera persona generalmente. Yo vivía a cuatro cuadras de la Iglesia Catedral, mi familia no era católica practicante, pero era la novedad… ir a ver a ese hombre y lo que proponía ese hombre. En el verano ir a las piletas de natación, la única posibilidad era ir al Sport, y no cualquiera era socio, y el padre Hugo consiguió las piletas inmensas de la Fábrica de Pólvoras y consiguió ómnibus para que los llevaran todos los días. A la siesta había tres o cuatro colas para abordar la misma cantidad de colectivos para que nos llevaran a hacer natación allí. Después llegaba el campamento y había que ir al campamento. Siempre tenía alguna propuesta para la juventud. De ahí me fui acercando a él. Debo reconocer a Ferreyra Editor que hizo un esfuerzo para que el libro saliera a la calle. Debo decir que el camino que el padre Hugo hizo, lo voy a hacer con las presentaciones del libro: ya fue socializado en Villa María, en Villa Nueva, también en Cruz Alta donde estuvo poco tiempo pero revolucionó a la ciudad y luego lo voy a presentar en Italia, lo estoy haciendo traducir al italiano para mostrarlo en Pieve di Curtarolo que es su pueblo natal y también en Morazzone donde se fueron a vivir sus padres. Todo con esfuerzo personal y familiar, con el apoyo de mi mujer, de mi hija… no hay ningún mecenas.


RESPETO
Yo aprendí mucho con él, hay que ser muy respetuoso de las ideologías de los demás, de las religiones de los demás, de la fe de los demás; lo que no siempre significa adherir a todo. Siempre trate de no hablar de lo personal, para que el libro fuera de todos, pero hay cosas que son excluyentes… yo me casé con una mujer que viene de una familia musulmana, mujer cuyas ceremonias iniciáticas en la fe las recibió en una mezquita. Cuando decidimos casarnos con Graciela, el padre Hugo estaba separado de la Iglesia y había una disyuntiva, ninguna de las dos familias presionaba pero había que definir, decidimos no casarnos por Iglesia. Fui a hablar con él, me miró, me pegó en el brazo y me dijo “¡pero no te apures por entrar en la Iglesia, hay que apurarse por ser bueno.” Y la noche que nos casamos por civil, nos encontramos en un lugar determinado con él, nos dijo unas palabras e hicimos un brindis. Nunca me cuestionó que no nos casáramos por Iglesia.


EL HOMBRE VERDADERO
Fue un hombre que se hizo cura para entregar su vida por el prójimo y bajó al Cristo de la cruz y lo puso a caminar entre la gente. Así como se hizo cura, se podría haber hecho partisano, que eran los héroes del pueblo, que luchaban contra la ocupación Nazi. En definitiva fue eso, un hombre que se hizo cura para transformar al prójimo en su integridad. Hizo de la imagen crucificada un Cristo tangible. Dejó testimonio, muchas veces analizamos personajes históricos de acuerdo a como terminan su vida y decimos fue un fracasado o un derrotado; yo creo que es una imprudencia juzgar la historia de una persona a poco tiempo de su final. El testimonio que dejó fue lo que debe ser un sacerdote y lo que debe ser un cristiano, él predicó con el ejemplo y cuando uno hace eso se convierte en una verdad; no todos son una verdad, hay componentes que a veces delimitan esa verdad. Él era una verdad, y va ha seguir estando entre la gente.

(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País, domingo 20 de junio de 2010.-

domingo, 13 de junio de 2010

Georgina Giovannoni. Danza y juventud: pareja de la vida

ENTREVISTA A:
GEORGINA GIOVANNONI
DANZA Y JUVENTUD: PAREJA DE LA VIDA



Eleonora Cassano y el Ballet Argentino pasaron por Villa María, trayendo un espectáculo atípico para un cuerpo de baile que siempre se caracterizó por cultivar la danza clásica. El viernes 4 se presentó en el Teatro Verdi una obra para el deleite visual y musical que se denominó “Tango de burdel, de salón y de calle”.
Este espectáculo mereció distinciones de prestigio en nuestro país y en el exterior y seguirá haciéndolo, ya que la compañía tiene compromisos pactados que hablan de este año y el que viene. La gira, después de varios meses de actividades en Argentina y algunos países de Latinoamérica, sigue ahora en Europa, donde las posibilidades son impredecibles. Por eso nos hacemos una vez más la pregunta sobre el fenómeno del tango.
Georgina Giovannoni vino con Cassano a Villa María. Es hija de un villamariense y eso nos enorgullece, nos hace sentir más cerca de esta jovencísima bailarina, que d
esde su tierna edad ha sido merecedora de distinciones internacionales y propuestas que la llevaron a bailar, con tan sólo 11 años, a Francia con el Ballet de Luxemburgo y a México, donde permaneció por varios meses. Tiene ella una sonrisa amplia, mezcla de niña y mujer. Es viváz y simpática, con la alegría de la artista que se siente plena y firme en el lugar que se ha ganado y merecido.
Con ella hablamos, para que nos conteste preguntas que se nos ocurren esclarecedoras de algunos pasajes de la fenomenología de la danza contemporánea. Comenzamos por el tango, pero nuestra entrevistada nos aclaró desde el inicio, “si intentara dar un concepto propio sería posicionarme a la par de una trayectoria como la de la coreógrafa Ana María Stekelman y más aún como la de Eleonora Cassano, dado que ellas son las que me están formando con su experiencia tanto arriba como abajo del escenario.” Por ese motivo dejamos atrás un puñado de preguntas y continuamos con otras un poco más personales relacionadas con su experiencia.


—¿Te sentís contenida por este nuevo grupo dedicado al tango?
—Totalmente, es muy interesante lo que logramos entre todos aportando con la formación de cada uno en distintas danzas, como el Tango, Folklore, Comedia Musical, Jazz… yo soy la única bailarina clásica (después de Eleonora, por supuesto) y la más joven, y por lo tanto cada día aprendo mucho de mis compañeros.

—Hace un tiempo manifestaste algo sobre tu concepto sobre el desplazamiento del clásico por un movimiento centrado en la danza moderna y otros estilos ¿Pensás igual aunque sigas siendo una bailarina clásica?
—Sí, el clásico es mi primer amor… pero la danza es arte y sigue una dinámica de transformación, al igual que la sociedad misma… el mundo lo plantea. Yo tomo mi carrera como un desafío constante hacia el logro de la versatilidad en el género, y esto aumenta mi capacidad de disfrute. Por eso estoy aprovechando esta oportunidad de bailar otros estilos… la obra lo requiere, y además sirve como complemento en mi formación.

—¿Tu profesión y el crecimiento que puedas tener en ella está marcado por la práctica permanente sumada luego a las condiciones personales?
—El talento viene de nacimiento, pero sin práctica constante y disciplina, no sirve de nada tenerlo. Y también, todo “depende a dónde quieras llegar”… eso nos da la medida de los sacrificios que cada uno está dispuesto a hacer.
En lo personal todos los días trabajo sobre mis aptitudes físicas e intelectuales para el estudio de la técnica, pero valorizo sobre todo a la danza como un sentimiento, no como algo mecánico. Empieza como un movimiento interno; desde el alma se busca transmitir esa conmoción desde el escenario, ¡¿y porqué no, cada día en el salón de danza?!… esa conexión con el espectador es única, no hay fórmula para lograrla, ¡y eso es lo que más me gusta de todo esto!

—¿La disciplina es férrea y excluyente de cualquier otra actividad o te permite estudiar y desarrollarte para un futuro lejos de la danza?
—La carrera del bailarín es muy corta, comienza a temprana edad con un ritmo muy exigente y es difícil seguir los estudios con regularidad. En mi caso particular, pronto rendiré la última materia para terminar el colegio secundario en un sistema acelerado y la verdad que tengo mucho interés por seguir estudiando. Considero que es muy importante para mí proyectarme intelectualmente en otros ámbitos, eso me hará crecer como persona y como bailarina también.

—¿Qué artistas fueron tus modelos y cuáles marcaron su impronta sobre tu propio estilo?
—Yo me inicié en la danza viendo bailar a Julio Bocca y a Eleonora Cassano, siempre serán figuras ejemplares de la danza, a las que admiro profundamente. Pero nunca tuve un modelo a seguir, tampoco un estilo… Los bailarines debemos ampliar nuestra forma de expresión y acompañar los cambios que imponen las nuevas generaciones. De alguna manera, dichos artistas lo han demostrado, en parte Julio con el Bocca Tango… y ahora Eleonora.

—¿Cassano es como compañera y directora lo que vos esperás de alguien encumbrado como ella?
—Me siento una privilegiada al poder compartir algo que me hace muy feliz con una profesional de tal magnitud. Con mis 19 años es una responsabilidad que trato de merecerla día a día con trabajo y humildad.


Cuando niña, llegó a sus manos un folleto en el que promocionaban una escuela de danzas clásicas; automáticamente pensó en una de las figuras más reconocidas y mediáticas de aquel entonces: Julio Bocca. Quizás sin saberlo, y con ese deseo que caracteriza los niños, Georgina pidió ir a esa escuela. De esa manera, realizó su primera clase y de ahí en más no descansaría más.
Mucho esfuerzo fue el que debió hacer, era sólo una pequeña que no había hecho su secundario y se le presentaban un montón de sacrificios por hacer; pero cuando la pasión es grande, cuando la capacidad empieza a desarrollarse y la convicción se afianza los logros comienzan a “redituar”. Georgina obtuvo la medalla de oro en el “Danzart” a los diez años. Después consiguió una beca en el estudio de Mónica Panader, donde saldría su pasaje a Francia. Un par de años después pasaría por el estudio del profesor Raúl Candal y luego llegaría su incorporación al prestigioso Ballet Argentino. La vida no es fácil, está haciendo un secundario avanzado y su vida social, de amigos, de joven, se ve aplazada por el sueño de la danza. Ha confesado en varias oportunidades que son “postergaciones” que más adelante podrá disfrutar.
En este magnífico espectáculo de culto, se mostró en cinco escenas el desarrollo del tango en la Argentina: el nacimiento, los burdeles, los salones, la decadencia y el tango en las calles. Apoyado en esos pilares, el público que asistió a la sala puedo apreciar desde sus butacas, como fue el desarrollo, de qué manera la sociedad interpretó la música y su baile y como las mixturas dieron un aire fresco acercándolo así a las nuevas generaciones. En la ocasión participaron también la Orquesta China Cruel y Karina Levine, poniéndole voz a una magnífica noche.
Dijo nuestro periodista de espectáculos, “la puesta, como bien señala su título, se plantea como una narración visual y en movimiento del dos por cuatro. Desde la fusión de las danzas arribadas con la inmigración (como la tarantela y estilos españoles), pasando por la génesis tanguera en los burdeles hasta la imposición en los salones junto a los valses. En los tramos medios y finales se incorpora la tensión con el rock y el cierre con un set de tango electrónico (Bajofondo). La utilización de contrastes cromáticos en vestuarios e iluminación terminaban de conformar un banquete visual de alta factura.”
(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País, domingo 13 de junio de 2010.-