domingo, 17 de enero de 2010

Lecturas de Verano 2010 (3ª entrega)

LECTURAS DE VERANO 2010

En un verano que se presenta inestable somos su mejor compañía. Entre agobiantes calores, furiosos vientos, lluvias permanentes y frío inusitado, estamos para acompañarlo. En la playa, bajo la sombra de algún árbol, en el living de su casa o disfrutando de la cama, volvemos otro domingo a estar nuevamente con usted.
En esta ocasión las mujeres nos deleitaran con poemas de los estilos más diversos.

La joven Gisela Rodriguez Gecchele, estudiante del Profesorado en Lengua Inglesa (UNVM) nos cuenta que escribe poesía y cuentos cortos desde los ocho años. Sus temas motivadores son los problemas sociales, políticos e históricos, los libros, la naturaleza y tantos otros. Nos envío tres poesías donde el amor está presente en cada pieza. En una de ellas el amor se reencuentra después de tantos calendarios caídos y da sorpresa saber que los recuerdos mantuvieron vivo la llamita encendida durante tanto tiempo. En otro, una de las tantas historias posibles que nos dejó Malvinas; este texto fue representado como monólogo en un taller de teatro en ESIL el año anterior. La última poesía es el recuerdo del nuevo amor que llegó para quedarse.

Olga Bruera es de Colonia Santa Rita (zona rural de Tío Pujio). Ha participado en antologías de distintas localidades, como Laguna Larga, Alta Gracia, Villa Allende y Catamarca. Obtuvo el 2do. Premio en las Fiestas Mayas de Villa Nueva. Tiene editos dos poemarios: “Alas azules” y su reciente “Simplemente fue aquí”, que se presentó el domingo pasado con misa, cena y actuaciones teatrales. Un volumen que contiene un centenar de escritos realizados por ella y en los que ha cedido espacios para algunos textos ajenos, como los de sus hijos y amigos. Los poemas que nos ha hecho llegar son de una gran calidez en los que enaltece a las mujeres como Mercedes Sosa, pero también a otras mujeres más tangibles como la “doña Inés”. Hay poesía con música, rima y con abordajes a los temas más diversos. Olga Bruera, está preparando un nuevo poemario que vería la luz en la segunda mitad del año.

Para culminar la entrega de hoy, tenemos los poemas de Alicia Perrig, quien es profesora de inglés, poeta, escritora y narradora oral. Coordina el Taller de Narradores Orales de Adultos Mayores de la UNVM. Dicta talleres de capacitación a alumnos de Profesorados de Nivel Primario e Inicial. Se ha desempeñado como capacitadota de docentes en las áreas de Oralidad, Literatura Infantil y Promoción de la Lectura de la Red Provincial de Formación Docente Continua perteneciente al Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba. Integra nueve antologías a nivel nacional y una edición bilingüe alemán-español. Publica en diferentes medios gráficos y electrónicos del país y el exterior. Ha obtenido diversos premios en concursos nacionales e internacionales. Llegó a su primera publicación “Pecado Original” tras obtener el Primer Premio en el Concurso Internacional de Poesía “Victoria Siempre 2007” presentado en la 34º Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Algunos de sus poemas han sido traducidos al inglés, catalán y alemán. Los poemas que se publican en este suplemento pertenecen a su libro “Excarcelada”, aún inédito.

Seguimos receptando sus textos, junto a sus datos personales y reseña biográfica, en nuestra Redacción o por correo electrónico (eldiariocultura@gmail.com).

Buen domingo.

REUNIÓN
Por Gisela Rodríguez Gecchele

Dos personas se enamoraron

Y la razón perdieron.
Después de tanto andar,
Sus dos corazones decidieron separar.
Un tiempo ha pasado ya
Y hoy se volvieron a encontrar.
Se miran de frente
Y la nostalgia los inunda.


Ella

¿Cómo puede ser
Que todavía estés aquí?
Duermes conmigo
Desde que te conocí.
Habitas en mis sueños
Y me visitas cada mañana.
Tomas conmigo el té
Y vas conmigo a la cama.


Él

Tú también estás aquí,
En mis pensamientos.
Vives conmigo
Cada buen y mal momento.
Tu sonrisa me acompaña,
Me transmite tranquilidad.
Me indicas el camino
Que debería andar.


Ella

El calor invade de nuevo
Y con él los recuerdos vuelven.
Me recuerda a aquella tarde
Cuando me besaste en el puente.
Me regalaste una flor
Y mil “te amo” suspiraste.


Él

¿Todavía guardas aquella flor?
¡Qué hermosa tarde!
Tu pelo brillaba
Bajo el sol
Y tu piel reflejaba destellos
Como diamantes.


Ella

Después de setenta años
Ya no es tan fácil recordar.
Pero sé que mi pelo todavía brilla
Como en aquella tarde magistral.


Él

Yo también he perdido la memoria.
Lagunas se forman en mí,
Como agujeros negros
Que absorben todo de aquí.


Ella

Esto es extraño.
Que la vida nos haya juntado aquí,
Después de tanto tiempo
Para juntos morir.


Él

¿No crees que sea justo?
Quizás debería haber sido así.
Debería haberte preguntado
Si te unirías a mí.
¿Qué hubieras respondido?
Todavía me pregunto.


Ella

Hubiera dicho que sí
Para estar contigo cada segundo.
Para abrazarte
Y no dejarte ir.


Y así los dos enamorados

Sentados en el jardín están.
Pasan largas horas
Intentando recordar,
Ignorando a las enfermeras
Que vienen y van.
Finalmente aceptaron
Que el destino es criminal.
Si realmente amas a alguien,
Por él deberías pelear.
Aunque tarde o temprano,
Juntos se sentarán a recordar.


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SOLDADO

Por Gisela Rodríguez Gecchele


Veo tu mochila

Colgado en el placar.
Todavía siento
El aroma del mar.
Recostada
En el silencio
Lloro,
Lloros sin cesar.
Veo las niñas
Corriendo
Sin parar.
Recuerdo el invierno
Que te tuviste que marchar.
La noticia
Llegó tarde,
Nadie
Pudo respirar.
Las Malvinas
Te esperaban.
Tu familia
Te veía sollozar.
Pequeño soldado heroico,
No lo podías negar.
Era tu misión
Y la teníamos que aceptar.
Entonces,
Llego el día.
No queríamos
Ni mirar.
Con la bandera argentina
En lo alto,
A la guerra
Fuiste a pelear.
Te saludamos
Contentas,
No te queríamos
Preocupar.
¿Quién nos podía asegurar
Que te veríamos regresar?
Era la tarde
De julio
Yo acababa de ser mamá.
Un soldado rubio
Golpeó la puerta
Con pesar.
Traía una noticia:
Tu vida se había hundido
En el mar.
Unos soldados
Enojados,
Te mataron
Sin dudar.
¿Cómo es posible
Que una vida
Pueda disolverse
Como la sal?
¿Nadie nunca
Piensa
Que deja un soldado
Cuando se va?
Hoy,
Después de tanto tiempo,
Desearía que estuvieras acá.
Tu hija,
De blanco,
Me anuncia
Que va a ser mamá.
Te veo
Debajo del naranjo.
No estás
Vestido de soldado ya.
Me tiras
Un beso,
Que yo intento agarrar.
Siento
Como me extrañas
Y sabes
Que te vamos a extrañar.
Hoy es julio
De nuevo
Y ha empezado
A lloviznar.
Veo como tu recuerdo
Se va desvaneciendo
Como un final.
Me dices
Que me amas
Y que me vas a esperar.
¡Oh, soldado heroico
En Malvinas
Te quedarás!
Hasta que llegue el día
En que te podamos recuperar.


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ESTA VILLA JUNTO AL MAR
Por Gisela Rodríguez Gecchele


En esta villa

Junto al mar,
Por primera vez
Te vi.
Te pregunté
De dónde venías
Y si alguien
Esperaba por ti.
Mis manos tomaste,
Como protegiéndolas.
Me dijiste al oído
Que este era tu hogar.
Tus ojos reflejaban
Una imagen de mí
Que nunca había visto
Y jamás descubrí.
Nuestras vidas unimos.
Nunca te dejé partir.
Nos sentábamos viendo la luna
Y escuchábamos al mar, rugir.
Varias noches inundadas
Por la pasión mutua
Dio como fruto
La más bella de las criaturas.
La sostuviste en tus manos
Y la intentaste proteger.
Eventualmente con el tiempo,
Se transformó en mujer.
Trabajamos duro
Y te mantuviste fiel.
Nunca me abandonaste
Y todavía amabas mi piel.
Hoy, después de cincuenta años,
Todavía puedo recordar
Que en esta villa
Junto al mar,
Por primera vez
Te vi llegar.


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LLORAR DE RISA

Por Alicia Perrig

Lava los platos
yo los seco
los guardo en el aparador verde
y limpio el piso de la cocina
después
jugamos a atraparnos las manos
entre las sillas
amontonadas patas para arriba
sobre la mesa larga
se cansa
y me declaro su prisionera
anuda las trenzas alrededor de mi cuello
y lloramos
lloramos tanto
es difícil reír
en silencio
y a escondidas.


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LOS 15
Por Alicia Perrig


Ahora con la nona

dijeron
ella hizo las empanadas
y cosechó las flores
para perfumar la mesa
todavía teníamos los ojos hinchados
las dos
azules y rojos
que se saque los lentes
dijo el fotógrafo
y aquí estamos
ella y yo
en el living de mi casa
me sonríe con esa tristeza suya
esa tristeza de pequeñas violetas
en su vestido de piquet
que aún guardan las yemas de mis dedos
sobre su hombro izquierdo
esa tristeza nuestra
en blanco y negro.


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PERDÓN

Por Alicia Perrig

En la verja
se persigna la mentira
es un crucifijo de sal
el que aúlla las tormentas
no es tan difícil
solo caer de rodillas
ante un dios silencioso
y austero
un dios perfecto
tan perfecto
que nos redime de su mirada.


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BUSCAN

Por Alicia Perrig


Con las bocas

como sepulcros de sed
con las manos de vidrio sucio
con los pies
huellas de flores rotas
bajo la última escama de la tarde
buscan
un remiendo de luz
en la sonrisa.

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SIN REGRESO

Por Alicia Perrig

Camina dos pasos adelante
adelante
dos pasos
o diez
o quince
yo la miro desde abajo
los hombros apretados
las caderas anchas y redondas
la gracia de las pequeñas orejas
bostezos entre el pelo crespo
siempre habla
y mueve las manos
como mariposas con frío
no puedo escucharla
pienso en irme
en no volver a ver
esas alas de escarcha.


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EN EL ESPEJO DEL RÍO

Por Olga Bruera

No quiero ser…
Como ese sauce
Que por verse reflejado
En el espejo del río
Llora allí su condena
Por el tiempo pasado
A la vera de aquel río…
Pensó tanto en él,
Que solo, triste y encorvado
Con sus mismos recuerdos
Sigue su pena llorando…
Por eso todos dicen
Cuando hablan de él
Que a la orilla de aquel río
Hay un sauce llorón
Que se mira eternamente
En el espejo del río.


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DOÑA INÉS

Por Olga Bruera

La costurera del pueblo
La que llamaban, doña Inés
Sentadita siempre estaba
Frente a su máquina de coser
Hilvanando esperanzas
Bordadas con ilusiones
Sola estuvo en la vida
Sin amores ni pasiones
Su espalda ya encorvada
Por el paso del tiempo
Cosiendo tan apurada
Entre hilos y lienzos
Resongando algunas veces
También un poco enojada
Con algunas de sus clientas
Que la cuenta no pagaba
Un día, Dios la llamó
Cuando ya blanco su pelo
Para hacer trajes de nubes
Bordados en el cielo.


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ASÍ FUE: QUE ES NAVIDAD

Por Olga Bruera

Dicen que allá muy lejos
Por esas pampas de Dios
Nacía un divino changuito
Al que llamaron Jesús.
Dicen que nació de noche
Y todo se transformó
Una estrella brillaba tanto
Que todo lo iluminó.
Pastorcitos se llegaban
Con una inusitada algarabía
A conocer aquel niño
Que en aquel ranchito nacía.
María y San José
Lo cuidaban con desvelo
Mientras un coro de ángeles
Le cantaban desde el cielo.
Así fue que ese día
Le llamaron Navidad
Y por eso las familias
Se desean felicidad.


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A LA NEGRA

Por Olga Bruera


Doy gracias a la vida

Que me ha dado tanto…
Y la vida se le fue
Como agua entre las manos
Su voz se escuchará
En los caminos…
Todo un pueblo recordará
Las canciones de la “negra”
De fiesta estará Diosito
Por tenerla en el coro celestial
Como a grandes figuras
De la música universal
El mundo ella recorrió
Con su pentagrama de emociones
Y al mundo conquistó
Con tan bellas canciones
Su clásica figura
De mirada picarona
Nadie la olvidará
Y sus canciones entonan
Un recuerdo, un homenaje
Una sentida oración
Para ese personaje
Que descansa junto a Dios.



(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País, domingo 17 de enero de 2010.-

domingo, 10 de enero de 2010

Lecturas de Verano 2010 (2º entrega)

LECTURAS DE VERANO 2010


Segunda semana de este segmento literario.
Nos enorgullece saber que nuestros lectores nos siguen acompañando en este sexto año de lecturas.
Para no robarles más tiempo a los protagonistas de hoy, pasamos ya nomás a presentarlos y a disfrutar de sus creaciones.

Liliana Costabello es trabajadora social, vive en el Barrio Las Playas y ha escrito desde siempre, aunque al final sus producciones fueran a parar a su tacho de basura. “Desafiando un poco la vergüenza” como nos dice en su correo, nos envía sus poesías de las que hemos seleccionado un par para esta oportunidad. Esa es la idea, abrir el espacio, que no sólo aparezcan los “consagrados” y poder así mostrar nuevas ideas, nuevos textos, nuevas voces.

Mauro Guzmán, joven estudiante de letras y esporádico colaborador de estas páginas nos envió dos de sus últimos escritos; por un lado una poesía que busca respuestas y no la obtiene, por el otro un cuento que escribió una madrugada a partir de un poema que leyó en esa oportunidad. Mauro tiene la necesidad de expresar su vida en prosa o poesía, continuamente está creando, buscando la manera de traducir la realidad en literatura.

Tenemos el gusto también de presentarles tres poemas de Lelia Frías. Profesora de enseñanza inicial y más conocida como narradora oral. De una voluminosa cantidad de poemas y algún cuento seleccionamos una muestra con poemas de distinto color y porqué no, sabor. Entre ellos, mencionamos el “Poema XXII” que fue ganador de la Mención Especial de “literatura Infantil” en el concurso “Julio Sodero” realizado en Ausonia en diciembre 2007.

Seguimos receptando sus textos en nuestra Redacción o al correo electrónico de nuestro suplemento (eldiariocultura@gmail.com).
Nos vemos.



..................................................................."La mosca
....................................................................se eleva
....................................................................sólo para mirar,
....................................................................panorámicamente


....................................................................la mierda que somos.”

..........................................................................................(R.F.)

LA MOSCA
Por Mauro Guzmán


La sartén con las papas todavía crudas. Es el mismo aceite de las milanesas de ayer, marca “Patito”. La doña canta mientras mira la tele y de a ratos interrumpe el concierto, cambia la expresión del rostro y con voz más grave, casi tenor, grita más que ordena a su hija que limpie el cuarto, y que no le conteste, que si ya está que se ponga con otra cosa pendeja de m…, que no puede estar todo el día con el culo en la silla escribiendo ese diario de porquería. La chica no dice nada, si al final sabe que es peor y además, digamos que entiende lo que está pasando, qué puede hacer su madre sino vengarse en ella. Porque esa cara y esa voz eran de actriz de cine viejo en esas escenas en que la doña la humilla a la sirvientita.
Las papas se empiezan a dorar cuando el picaporte de la entrada gira con un leve ruido, suficiente para que la doña (que ya tenía acostumbrado, entrenado el oído al ruidecito) de un salto despegue sus nalgas caídas del sillón blanco que conserva la huella de sus glúteos y simule un trabajoso mediodía de ama de casa, esta vuelta moviendo la sartén y limpiándose de la frente un sudor imaginario. “Hola negrito, cómo te fue, dame un beso, no, sentate, sentate, dejá que yo llevo la campera a la pieza”.
—¿Qué es eso, qué están viendo?
—ah, ni idea (dice desde la puerta de la pieza), debe ser tu hija, yo estuve toda la mañana ocupada, no tengo tiempo para andar mirando esas pavadas. Pero tu hija, claro, con tal de no ayudar, cualquier cosa. ¿Vos podés creer que sea tan vaga? Yo no sé, mirá, no sé a quién habrá salido, porque lo que es vos, trabajás como una bestia.
La nena terminaba de barrer el cuarto y aparecía en la cocina-comedor. Simplemente aparecía. El padre, al verla, notó que de lo oscuro de la cocina, de lo gris de las baldosas de hace años cuyas grietas se sabía de memoria, surge, apenas interrumpida por ese saco de piel arrugada que no para de hablar y cuyas grietas también se figura mentalmente -ahora con asco, con hastío, emerge una infantil luminosidad que logra cambiarle la expresión del rostro, que ahora sí parece de humano -casi de novio nuevo- y no de trabajador y encima cansado. La sonrisa es más que obvia y se vuelve palabras como “hola princesa, qué tal el día, espero que bien”.
La nena, antes de responder, mira de reojo a la madre y la ve putear entre dientes y mirarla con un león en cada ojo, entonces la nena sonríe con tristeza y responde cabizbaja: “bien, papá”.
Vení, vení con el papi un ratito, le dice. Hasta la mosca que merodeaba los escasos restos de azúcar de la mesa podía notar lo desproporcionado del cuadro: una ex-niña, lista ya para el corpiño, sobre las rodillas de un señor mayor que ella, acariciada como se toca un asado siendo un argentino con hambre.
La doña vuelve al canto, pero en un tono más histérico, acorde a la violencia con que toma la espumadera para sacar las papas. Las pone en la mesa y le dice a su marido ¿vas a dar las gracias? Sí. Sentate hijita, acá al lado, que comemos. Te damos las gracias, Padre, por otro día más de vida y por estos alimentos. Te pedimos que los bendigas y que te acuerdes de los que no los tienen, en especial los chicos de la calle, gracias por todo y te pedimos tu bendición en el nombre de nuestro amado Salvador y Señor Jesucristo, amén.
Todo esto con las cabezas inclinadas y los ojos solemnes, cerrados, excepto la nena, que los tenía abiertos y se tapaba los oídos, como si estuviese oyendo alguna especie de blasfemia, en vez de la santa oración que se dijo.
—¿Y no llamó nadie, Teresa?
—Sí, negro, el Tito. Dice que el domingo no va a poder ir, que si no podés predicar vos.
—¿Yo? pero ese Tito es un irresponsable.
—Tiene veinte años, negrito, hay que encaminarlo. No te olvidés que es un valor, y hoy en día la juventud…
—Mucho valor no debe ser, porque es la segunda vez que hace lo mismo.
—Sí, yo le dije, pero dice que por eso te avisaba con tiempo y que como vos eras el pastor.
—Sí, pero el pastor también trabaja ocho horas por día, tiene una familia que mantener, el pastor, no está al vicio como él.
Con otras disquisiciones teológicas del estilo, transcurrió el almuerzo. Disquisiciones interrumpidas por un que otro “shh, que no escucho la tele” -si por lo menos la pagaras- si la pago- sí, con otros cuatro vecinos- ¿pero pago o no pago? -entonces, si pagás eso no te enojés de que te deje escuchar un cuarto del programa.
Ya bordeando el postre, entre los últimos pedazos de flan, él le pregunta -¿qué te pasa, te comieron la lengua los ratones?- La respuesta de la nena es corta: mira a su madre y se calla.
—¿No vas a comer el postre ni siquiera? Hagamos una cosa, vení con el papi a la pieza y te doy de comer, como a vos te gusta, para que veas que te quiero.
La nena no respondió. Esta vez tampoco miró a la madre. Como un robot de funciones programadas, más progr que amadas -un lavarropas, digamos- (siempre recordaba en estos momentos el versículo preferido de su padre: “porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales él preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” -Efesios 2:10-) se levantó y con actitud mecánica/electrodoméstica se dirigía a su cuarto, a su propia cama. El padre iba atrás de ella, y en el camino cerró la Biblia, que la niña había dejado abierta sobre la mesa de piedra de la cocina. La madre, mientras tanto, espantaba una mosca que vacilaba hacia arriba y tomaba el control remoto para poner el volumen alto, muy alto, alto, muy alto.


DE QUÉ COLOR
Por Mauro Guzmán

Nunca me dijiste de qué color
es la tristeza
cuando desenvaino mi mano
del bolsillo del jean
para envolverte la
mejilla a caricias
(sé que pensás que son
baraticias- se lo dijiste
a tu amiga el otro día
por teléfono. Sí, sí,
yo estaba escuchando. No,
no es curiosidad, se llama
insomnio). Y yo desenvaino
mi mano, y vos con tu
sonrisa incolora (creo) ensayás
una mueca parecida a la risa,
pero tus ojos no entienden el
juego, y mi bolsillo vacío
y la mano que vuelve y mi
bolsillo lleno y nunca me dijiste
de qué color. Y mis dedos
se desmenuzan en caricias
que les sobran y me chorrean
por los muslos y surfean la
rodilla y se caen al piso. Después
miro para abajo y no te digo nada
y me voy a olvidarte otro poquito (ya
te olvidé tres, me faltan veintisiete)
tirado en la cama para qué de dos
plazas, y te escucho avanzar y pisar
con tus botas de cuero y de bronca
mis caricias chorreadas en las baldosas,
y qué chiquitito qué flaquito el ruido
cuando las pateás y te matás de
risa, aunque nunca me digás
de qué color.


* - * - * - * - * - * -
TRIBUTO A TU AMOR
Por Liliana Costabello

Me has amado, con la profundidad
de la última vez, he sentido
tu abrazo temeroso ante la
posibilidad de mi huída.

Has sido agua mansa, has
saciado mi sed, has velado mi
sueño en el amanecer, has sido mi
amigo y mi compañero fiel.

Quiero hoy ofrecerle un tributo a tu
amor, ya sé que no te he amado
como esperabas, pero te he
amado como yo he podido.

Los besos de mi boca siempre
fueron tuyos, aún cuando mi alma
galopaba junto a los recuerdos de
otros besos que no fueron míos.

Tu compañía fue luz en la
oscuridad de mi vida, tu sonrisa
profunda trajo alegría a la fuente
de la angustia de otra partida.

Tu abrazo calmo el dolor de otra
ausencia, tu caricia fue un
bálsamo en la tormenta de mi
existencia y aunque tu ternura
siempre fue mía, la mía no
siempre fue tuya.

Vengo a brindarle un tributo a tu amor,
por la paz con la que
cubriste la insolencia de otra
pasión, que aún en la distancia,
me agobia el corazón.



LAS AGUJAS A ANDAR
Por Liliana Costabello

Padezco una larga angustia,
esperarte sin saber si alguna vez
has de volver.
Pero si retornas no sé si te
reconoceré.
¿Serán tus ojos los mismos que
amé?, tu piel tendrá todavía el
aroma del café. Y aquel viejo reloj,
echará nuevamente sus agujas a
andar, anunciando que nuestra
hora ha vuelto a empezar.

* - * - * - * - * - * -

POEMA XXV
Por Lelia Frías

Mi espíritu
abyecto
se eleva,

atravesando
sombras
de fuego,

se encarcela
en el purgatorio
de mi eternidad…

gime,
suplica,
espera…
..................................Resurrección.


* - * - * - * - * - * -

POEMA XVII
Por Lelia Frías

De las nubes,
cayó un pájaro.

Era un duende…
caminaba
dejando polvo
de estrellas.

Nacieron
mariposas,
luciérnagas,
caramelos de miel…


* - * - * - * - * - * -

Poema XXII
Por Lelia Frías

La luna,
¿es una banana?
¿Es un queso…?

La luna
quiere ser
................todo eso…

A la una,
una uva.

A las dos,
para dos.

A las tres
una cuna…
Y a dormiral revés.

(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País, domingo 10 de enero de 2010.-

domingo, 3 de enero de 2010

Lecturas de Verano 2010 (1º entrega)

LECTURAS DE VERANO 2010


A partir de hoy y durante los meses de enero y febrero dispondremos de nuestro espacio para publicar sus escritos. Lectores, de la ciudad y alrededores, matizarán los domingos de vacaciones con sus propias producciones literarias.
Todavía hay tiempo, pueden enviar sus textos a nuestra Redacción o al correo electrónico de nuestro suplemento (eldiariocultura@gmail.com).
Inauguramos el año con las poesías de tres escritores:

Fabiana León. Es docente de nivel medio y superior. Fue periodista radial y de medios gráficos de la ciudad. Hace pocas semanas dio a conocer su nuevo trabajo en tapas duras. “‘Para nombrar eso’ (2009) reúne las series Poder, Nena y Tarosías. Los dos primeros fueron escritos en enero de 2009 y el último contiene poemas de los últimos 15 años. Antes y después se ubica “Bocado infinito” (2004) y “Diamantes posibles” (2008), de próxima aparición.” De esta reciente producción tomamos varios poemas; más una pieza de las plaquetas “Humanos” (2009) y “De sus versos brotan alas. Homenaje a Edith Vera” (2009).

María Rosa Menéndez es de la vecina localidad de James Craik. Ha participado en varias antologías literarias del taller al que concurre y ha obtenido algunos premios y distinciones. Ha participado en concursos literarios como el local “Primo Miguel Beletti” y tiene una publicación con sus trabajos. La misma se titula “Caminando sueños. Poemas y cuentos” impreso por las Ediciones CC. En esta oportunidad publicamos dos poemas inéditos que nos enviara y uno más que extrajimos de su libro.

Augusto Daniel Páez. Puntano. Joven egresado del Profesorado en Lengua Castellana que se dicta en la Universidad local. Tiene editado un libro de poesía titulado Gladios (2005) y apareció en algunas antologías locales como “Voces de este río. Antología narrativa: Villa María-Villa Nueva” (2009) y “Tinta de poetas. Una encuesta a la literatura de este río” (2009). Posee además algunos libros inéditos en poesía y un volumen de cuentos y relatos.

Hasta el próximo domingo.


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DÓNDE FUE QUE TE PERDÍ
Por María Rosa Menéndez

Llegar..., donde
principia el horizonte
y contemplar el final del mundo.
Te amé porque
juntos compartimos esos sueños,
y abrazados cabalgamos
en Pegaso,
entre seres alados y esferas
de cristal,
bailamos en su música la danza
del amor.
Te amé… porque te hiciste niño
Y me acompañaste a mi país,
Soñando juntos en la vida
del futuro
esa que será después de ésta.
Hoy… temo mirarte
pues me miro en el espejo de tus ojos
y es inmensa la distancia.
Yo elegí quedarme, equivocada o no,
en aquella niña,
en ella soñé, reí, divagué
es mi verdad y soy feliz.
Tú, en algún recodo del camino
torciste el rumbo,
perdiéndote en la selva de mentiras,
transformándote en adulto.
Lejos ha quedado nuestro mundo
hoy no descubres el final del arco iris,
yo, sólo veo sombras al otro lado
de tus ojos.


SOÑAR EN ABSTRACTO
Por María Rosa Menéndez

Y me duermo…
me duermo para olvidar
olvidar… es rechazar
el pasado
pasado… es vivir
en retroceso
retroceso es morir de a poco,
a poco que sueño…
sueño que estoy… en
el presente
el presente… el hoy eterno
lo que soy
lo que soy… no importa,
sólo ser
ser… sin sombra
ni nombre,
ni nombre que me nombre a mí.
Y despierto… con nostalgia,
con nostalgia… recuerdo
los sueños
los sueños… de tiempos
vividos,
vividos… torturados, desdichados
momentos
momentos de humanos sentimientos
sentimientos… ilusorios porque
son mortales.


ARPEGIOS DE LUZ
de “Caminando sueños”
Por María Rosa Menéndez

La noche carece de luz,
el cosmos solo es sonido,
música de cuerdas universales,
colores en sonidos musicales
danzas y girones de arpegios,
que pulsan dentro mío,
el alma gira y gira
al compás de esa melodía,
se detiene y luego recomienza,
salta, ingrávida se eleva
en el cristal sin luz
del sonido con profundidad
de noche.


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ASIENTO 74
Por Augusto Páez

Anoche, mientras viajaba, o
debo decir, mientras viajo en colectivo
pienso
en todos los accidentes y
piensoque vamos a chocar de frente contra otro colectivo.
.

Podría decir, concluir
que la poesía
es chocar contra otro colectivo,
chocar de frente,
algo duro.
Pero sería una metáfora fácil.
.
La poesía no es chocar contra otro colectivo de frente.
La poesía es la muerte.
.
Lo pienso y no me animo a escribirlo;
mejor esperar a que llegue a mi casa
y pensar bien estas cosas con mi pipa.
.
Y sin embargo chocar.
Y sin embargo la poesía.
Si llegara a pasar, no sé si podría
soportar el impacto.
.
Pienso
que mientras viajo en colectivo, mientras espero
no estoy haciendo nada digno de poesía.
.
No estoy pensando con nostalgia
en aquella novia, maravillosa,
a la que regalé una pieza de dominó
para la buena suerte
y lo mejor que le pasó en la vida
fue perderme;
ni en aquella otra, nefasta,
la que para olvidarme
quiso cambiarse el nombre y el cuerpo.
.
Una exnovia que se recuerda
es la muerte. U otra cosa.
Pero nunca es poesía.
En todo caso, la mala suerte.
.
Tampoco estoy escuchando en mi mp3
aquella canción inolvidable,
digna de ser la última.
(Así y todo, ese cuarteto que te rebota en la cabeza,
y te pasa eso que a veces, ponés “repeat”,
tenés ganas de cantarlo a los gritos.)
.
Tengo, eso sí, un sentimiento extraño que me ronda
pero,
es demasiado leve o estúpido
para que sea digno de poesía:
sienta pena (por mí) porque una chica, ahora mismo,
debe estar haciéndole un té de tilo al novio
o curándose la gripe, tomando algo calentito.
Y yo a punto de estrellarme.
Ella es la chica más buena del mundo.
Imposible para mí, ahí, al alcance de la mano.
Como la poesía.
.
Esta sí me parece una conclusión más verosímil.
Las mujeres imposibles, pienso, pueden ser como la poesía.
Ambas:
uno puede llegar a creer en un momento de necedad
que las tiene al alcance de la mano.
.
La muerte sí que está al alcance de la mano.
.
Pero no estoy en ese momento tan necio,
por lo que tampoco creoque ahora pueda colisionar la poesía
.
....
.
Llegué a mi casa; no llegó
ni el colectivo de frente
ni la muerte
ni la poesía.
.
Ya en mi sillón, sigo escuchando ese cuarteto
que jamás sería digno de ser la última canción.
(Sé perfectamente que la historia de la letra
no tiene absolutamente nada que ver
con aquella chica tan buena. Pobrecita,
debe estar tosiendo ahora. Seguro.)
.
Pienso
con mi pipa, en mi sillón, dos cosas:
primero, que las mujeres imposibles
nunca te van a dar bola;
y segundo
que no pasó nada en la noche,
nada especial, como
chocar con un colectivo,
menos escribir una poesía.
(O escuchar una canción inolvidable.)
.
Más bien, me siento
como un papel borroneado, hecho un bollo
aplastado por una gigantesca rueda.



- * - * - * - * - * - * - * - * - * - * - * -


II
Del libro “Para nombrar eso” (2009)
Por Fabiana León

Rogá que la memoria quepa
en un grano de sal
así no arderá la herida
de tu lengua enferma.


V
Del libro “Para nombrar eso” (2009)
Por Fabiana León

Escuché que hablaba
de revolución
como si fuera capaz
después lo vi desnudo
ante el ardor
delatando el sueño de los otros.


7
Del libro “Para nombrar eso” (2009)
Por Fabiana León

Jugando en el alero de casa
Justo al frente del campo
Agarro un palito
Le pongo caca de gallina
Y quiero convencer a mi amigo
Es dulce de leche,
Le digo con los ojos abiertos
Más grande, con los mismos ojos
Traté de convencerme
De que la vida era dulce.



EL LOCO
Del libro “Para nombrar eso” (2009)
Por Fabiana León

Otra vez el loco, el incendiario.
Como un silencio de circo
corre los perros de la noche
mojado en su propio dolor.
Herido por la risa de los otros
grita.
Con la primer luz
vuelve al río.


VI
De la plaqueta “De sus versos brotan alas y alas… Homenaje a Edith Vera (agosto de 2009)”
Por Fabiana León

Con una ramita
de cedrón
escribiré
a la lluvia
para que lave
la tristeza
por su ausencia.


[POEMA]
De la plaqueta “Humanos” setiembre de 2009
Por Fabiana León

Estás allí
desnudo
sin espejo
Desamparado
Solo
Los otros gimen
sus condenas
Un sol escandaloso
subraya la indecencia
de esta tarde de otoño
La vida descalza sus penas
Ni se oyen las hojas en el suelo
Están allí
afuera
Vestidos y desnudos
Afuera
inexorablemente afuera.


(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País, domingo 03 de enero de 2010.

viernes, 1 de enero de 2010

domingo, 27 de diciembre de 2009

EL DIARIO Cultura - Resumen 2009

EL DIARIO CULTURA
RESUMEN 2009


Cuando llegan estas fechas a uno siempre lo llaman a la reflexión. Lo llaman a ponerse a pensar qué estaba haciendo cuando inició todo esto, qué hacía hace un año atrás y qué está haciendo ahora.
Desde aquel 2 de mayo de 2004 en que EL DIARIO Cultura volvió a aparecer han pasado casi seis años.
Hemos publicado casi 300 ediciones de nuestro suplemento, en el que hemos tratado de mostrar parte de la basta riqueza cultural que hay en nuestras ciudades. Con ese fin, nuestros artículos, entrevistas y notas diversas han apuntado a reconocer y rescatar del olvido a personas que hicieron y hacen cosas por el engrandecimiento artístico-cultural personal con impacto en la comunidad toda.
Siempre intentamos dar el mayor margen para la pluralidad y la participación; ofreciendo nuestro espacio tanto a las personas que han dedicado su vida a sus propósitos, como así también a los que están haciendo las primeras armas.
En estas 50 ediciones (correspondientes al año en curso) de EL DIARIO Cultura, hemos intentado dejarles nuestro trabajo que, gracias al apoyo, la compañía y los disentimientos por parte de ustedes, hoy seguimos aquí. Y queremos seguir estando.
Lo que sigue más abajo, son pequeñas pinceladas rememorativas que nuestro espacio a dado cuenta.
Levantamos la copa con usted y brindamos por otro año de trabajo.
Un fuerte abrazo.


LITERATURA
Ha sido un año próspero, en el que pudimos desplegar un amplio abanico de notas de todos los colores.
Iniciamos nuestro año con las (ya clásicas) Lecturas de Verano; en ellas los escritores de Villa María y Villa Nueva nos refrescaron los días con sus nuevas producciones literarias. Hemos incorporado también este año a otros poetas que no siendo locales, son lectores de nuestro diario, gente de Río Cuarto, Ballesteros, Las Varillas, Córdoba y Buenos Aires.
La literatura es una de las artes que más espacio ocupa en las revistas y suplementos culturales, nuestro espacio no es ajeno a ello; por ello hemos entrevistado y mostrado los escritos de Olga Fernández Núñez, quien en dos ediciones consecutivas nos contó sobre la publicación de su segunda novela “La escritora” que publicó este año y la reedición de “Linón” (1939). En esas cuatro páginas pudimos ofrecerles los primeros capítulos de cada una, para que el lector avezado logre conectarlas, ya que entre ellas hay nada más y nada menos que 70 años de distancia.
Otras entrevistas fueron las que tuvimos con Adriana Claudeville, una interesante poetisa que no frecuenta círculos literarios y que sin tapujos nos ofreció su parecer sobre la literatura y algunos detalles de los momentos finales de Edith Vera.
Iván Wielikosielek, es uno de los periodistas locales que mejor se defiende, en una mañana previa a la navidad pasada, nos encontramos en un café céntrico de la ciudad y allí me entregó algunos de sus libros y hablamos de su vida, sus pasiones y el camino que lo arrastró hacia la literatura.
Registramos también una charla con el Dr. Daniel Teobaldi, quien es docente del Profesorado en Lengua Castellana (UNVM) y que además publica libros con textos téoricos y literarios.
Villa Nueva también se reflejó en los escritos, Gustavo Borga habló con nosotros en su casa y nos anticipó poemas de su próximo libro.
El ambiente literario es tan rico y variado que hay para todos los gustos; desde hace unos años un joven tenista llamado Fabián Clementi está entre nosotros y ya nos ha regalado dos libros de interesante poesía. Lo entrevistamos y plasmamos las opiniones de una voz nueva en la ciudad.
Susana Giraudo y Alejandro Schmidt son nombres de los que siempre se leen en los medios. Ambos publicaron textos de poesía este año y fue la excusa principal para consultarles detalles de los mismos y del oficio que llevan hace tantos años.
En una visita relámpago desde la ciudad de Buenos Aires, llegó Emma Segovia, un jovial mujer que vivió desde niña en la ciudad, pero que las circunstancias de la vida la llevaron a vivir en otra provincia. Con toda amabilidad y buena onda nos contó emocionada de sus proyectos y el gran amor que siente por Villa María.
Pero además de Buenos Aires, recibimos la visita de la poeta chilena Juany Rojas, quien viajó a la ciudad para participar de un encuentro literario privado, al que fuimos invitados y no pudimos dejarla ir sin pedirle algunas palabras.
Continuaron los escritores, Silvina Mercadal que presentó su libro; Américo Tissera que funde en una sola expresión la historia y la literatura del por acá.
Tuvimos la oportunidad de entrevistar también, al editor de la revista cultural más influyente de la Argentina; hablamos de Juan Bedoian y la revista “Ñ”.


MÚSICA
El rock de la ciudad, tan prolífico y creciente no podía faltar, tal es así que “Sopló el fantasma”, la banda de los hermanos Darío y Gustavo Vasconi, más Pablo Fassi, ocuparon la página 13 y 14 de nuestra edición del 1 de marzo. Estaban próximos a presentar “Tierra eléctrica” el segundo trabajo discográfico.
“Adonde” también nos alegró nuestro domingo con una entrevista previa a la presentación de su primer material en la Auditorio Antonio Sobral.
Un artículo sobre el tango en Villa María mostró algunos aspectos interesantes en el rescate de este género tan popular.
Por otra parte el canto lírico estuvo representado por una charla que tuvimos con María Gabriela Ferrero, una joven vocalista local para quien esta práctica la acerca fuertemente a los sentimientos.
Por segunda vez, se realizó en la UNVM el 2° Congreso Latinoamericano de Formación Académica en Música Popular y desde EL DIARIO Cultura pudimos hacer un repaso a esos días gracias a la nota de Carla Avendaño.
Entrevistamos a Rubén Darío “Cuini” Chiappero, quien lleva la enorme tarea de registrar diversos eventos (musicales sobre todo) para la posteridad. Sin que nadie se lo pida, como un hobby que el tiempo los cargará de valor y los transformará en elementos indispensables para analizarlos y rememorarlos.
Germán Galdeano nos trajo muchas alegrías, con su nota “Hacedor de canciones”. Un creciente músico y gestor cultural que además de sobrevalorar el desarrollo artístico de la ciudad aportó nuevas ideas para mejorar el ambiente local.


IMAGEN
La fotografía estuvo representada de la mano de Walter Carrera, un joven que busca perfeccionarse paso a paso y trata de encontrar nuevas formas a la fotografía social.
Un aspecto que consideramos positivo es la gran actividad de los jóvenes de hoy para generar sus proyectos, ese es el caso de la Cooperativa Audiovisual Ayllu, quienes lograron unir las fuerzas y gustos de los estudiantes de Diseño con el trabajo cooperativo.
La Medioteca de la ciudad es el espacio por excelencia, para los distintos acontecimientos culturales. Uno de ellos, fue la muestra “Leer es lo +” que la gente de la Editorial Comunicarte desplegó en octubre pasado y en el que participaron una gran cantidad de ilustradores de renombre.
El arte de tatuar la piel con dibujos de colores es una vieja práctica milenaria, en la ciudad tenemos a varios tatuadores que reciben a diario a muchos interesados de la ciudad y región. Le realizamos una entrevista a Gonzalo “Pichi” Ramirez para que nos contara algunos detalles de su pasión, mientras lo veíamos y sentíamos trabajar.

Y MÁS…
Obviamente que nuestras notas no se acabaron allí.
Fueron muchos más los temas que abordamos en nuestras salidas semanales de EL DIARIO Cultura.
De la mano de Mauro Guzmán, entrevistamos a Diego Diez un artesano de la chatarra; un personaje que crea figuras a partir de los desperdicios metálicos.
Recorrimos brevemente la vida y obra de Rafael Barrett y Roberto Arlt.
Se realizaron comentarios al libro de Adrián Demasi, Alicia Peressutti (con la reproducción de sus prólogos y primeros capítulos) y se comentaron los libros de autores locales que se presentaron en la Feria del libro local…
Recordamos también nuestra nota de “El Estilóbato” y las discusiones que trajo aparejada el hecho de hacer arte de manera independiente o no.
Si sólo lo llamáramos como artesano, quizás nos quedaríamos cortos; Matías Atencio, joven villamariense que se dedica a vender artesanías y tocar música en la calle, nos habló de sus ideas y proyectos como “comunicador alternativo de culturas”.
Recibimos algunas colaboraciones más por la muerte de Mario Benedetti, también publicamos el texto “Historia, idea y vigencia de ‘la comunidad organizada’” por Eduardo Vicondo, entre otros.
Hicimos un relevamiento, en cinco entregas sobre las publicaciones literarias de la ciudad, mostrando los títulos publicados últimamente por las distintas editoriales e imprentas de la ciudad.
Entrevistamos al artista Miguel “Cachoito” de Lorenzi, quien es uno de los ilustradores, diseñadores y artistas plásticos más reconocidos de la provincia. Cachoito expuso en Villa María, lo entrevistamos y recordamos la ayuda que nos ofreció a nuestro EL DIARIO.
Para el 142° aniversario de la ciudad, decidimos homenajearla rescatando de los baúles viejas poesías sobre Villa María y sus particulares lugares que nos identifican.
A pocas semanas de culminar el año, reconocimos a María Celia Charras, la “Puqui”, por los 50 años ayudando a difundir las diversas actividades que se hacen en la ciudad.
Cerramos la edición de nuestro domingo pasado, contándoles como un grupo de niñas de12 y 13 años se fascinan por la literatura y buscan construirla en cada sábado con la tallerista Susana Zazzetti.

PARA TERMINAR
A grandes rasgos, estos han sido las notas, las personas y los personajes que han pasado por nuestras páginas.
Nos pone muy contentos saber que han sido tantos. Verlos en retrospectiva nos permite apreciar el camino que venimos trazando, ese que usted nos acompaña gustoso o que a veces nos tira de la mano para que enderecemos un poco nuestro rumbo.
Sinceramente estamos muy contentos. Esperamos contarlos como lectores el próximo año, donde seguiremos en esta tesitura de dar a conocer y reconocer a quienes aportan su esfuerzo en la construcción cultural de un pueblo como el nuestro.
Gracias por todo y hasta la semana que viene.


(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País, domingo 27 de octubre de 2009.-

lunes, 21 de diciembre de 2009

Susana Zazzetti y alumnas

ENTREVISTA A
SUSANA ZAZZETTI Y ALUMNAS
CRECIENDO CON POESÍA



Pareciera una selección de fotos tomadas del Facebook o de algún Metroflog.
Cuatro niñas: sentadas en el pasto posando entre las flores, apoyando sus espaldas y sonriéndole a la cámara, o bien, tomando impulso para quedar inmortalizadas en un salto conjunto, cuan si fueran modelos de alguna publicidad de algún magazine actual.
El uniforme escolar y estas actitudes las delata, son niñas; pero en ellas hay una pasión que las une y que está muy lejos de vincularse con cuestiones de imagen y de apariencias: ellas aman la literatura.
Con sus 12 y 13 años, llegaron un día (25 de abril, recuerdan ellas con exactitud) a la casa de Susana Zazzetti y sin más preámbulo le dijeron “queremos escribir poesía”.
Asombrada con ese pedido la poeta y coordinadora de talleres para adultos, intercambió palabras y pudo descubrir que no era una pose de las chicas, sino que “sentían la necesidad de expresar distintas emociones, distintos sentimientos y que no tenían como canalizar esas expresiones.”
Allí se inicia esta travesía. Travesía tanto para quien ofreció en cada sábado sus conocimientos y experiencias; como para las pequeñas que los absorbieron con asombrosa avidez y responsabilidad.
Los protagonistas de este domingo son Julieta Funes, Victoria Oliva, Macarena Pereyra Depetris y Milagros Moreno. Pequeñas poetizas para la gran proeza literaria.



FRESCAS POESÍAS DE SÁBADO
A partir de ese 25 de abril hasta hace poquitos días, “las chicas de Susana” llevaron en sus mochilas al menos un poema por sábado, tal como la autora de “Un vuelo de gaviota” y “Cuando todo el silencio era mío” les prometió a sus madres.
Es que estas cuatro pequeñas tienen todas las ganas, el impulso renovador, una imaginación que se potencia y están incontaminadas de todo bullicio literario. Dice la coordinadora del taller: “lo que tengo que destacar, es el entusiasmo, por lo general nunca faltan los sábados; hay que tener en cuenta que el sábado es una día importante, ya que, por lo general, los chicos de su edad los viernes se acuestan tarde con los encuentros de amistad que tienen. No tenía mucha confianza como para que vinieran a las 10 de la mañana, pero te puedo asegurar que diez menos veinte están acá y es escasísima las veces que han faltado, es un placer que estén las cuatro juntas, porque más allá de la algarabía de la edad, se comunican mucho a través de la poesía y se comentan lo que cada una escribe. Hay una devolución no sólo de parte mía, sino de parte de ellas.”
En un clima de mucha libertad, donde las consignas son sugerencias y los aportes bienvenidos, así se desarrolla la actividad. Con palabras disparadoras que avivan la imaginación y estimulan la creación se inició el taller. Recuerdan que “grieta” fue una de ellas, también “gaviota”, durazno”, son algunas de las otras que las pequeñas rememoran como si hubiese sido ayer.
Estamos en la casa de Susana con sus cuatro alumnas. En una pesada tarde, donde el cielo, de nubes barrigonas, nos advierte que en cualquier momento el agua tan ansiada caerá.
En su quincho charlamos sobre esta grata experiencia de la palabra y algunos aspectos de su puesta en marcha. Un detalle que nos llamó la atención es que además de enseñarles los recursos literarios más utilizados para la poesía, las jornadas se amenizan con la lectura de poetas de la ciudad. Fabiana León, Alicia Perrig, María Elena Tolosa, Susana Giraudo, Fernando de Zárate, son algunos de los nombres que arrojan sobre la mesa. Zazzetti cree que hay una gran riqueza en la poesía de Villa María y es bueno que las niñas vayan conociéndola paulatinamente. Claro está, que los clásicos poetas universales no faltaran a la reunión, nombres como Antonio Machado, Pablo Neruda, Federico García Lorca, de quien extrajo una parte de su teatro para ayudarlas a mejorar su expresión y tonalidad. “Ellas saben que la poesía está muy ligada al tono de la persona que lee y por lo general, el sentimiento de quien la escribe se transmite a través de la voz de la persona y los distintos matices que le pone esa persona en su expresión”, asevera Zazzetti con tono más elevado para que las gotas que empiezan a zapatear en el techo no opaquen su voz.


CHICAS CON LETRA GRANDE
Nos sorprende ver que siendo personas tan jóvenes, y en un mundo tan informatizado y mediado por la virtualidad y la imagen, demuestren esta pasión por la literatura. Pareciera raro, de otro planeta.
La poeta se muestra asombrada y cuenta como la paralizó esa actitud de las niñas. “En esta época (dice) donde los valores para los chicos y los púberes son anti—valores, el hecho de que ellas tuvieran deseos de escribir, que fueran lectoras, que se interesaran por comprar libros de poesía a mí me sonaba como fuera de tiempo, y en realidad no era ni postura ni pose, sino que lo sienten así, de esta manera. Y las escucho cuando guardan algún dinero y compran, como días anteriores, el libro de Fabiana León por ejemplo; eso me produjo un gran placer. Además lo leyeron, lo analizaron y le hicieron una devolución a la propia autora. Para mí es un enorme honor que esto me suceda.”
Les preguntamos a ellas que opinaban del desinterés de sus pares ante la literatura y ante la cuestiones de la vida en general. Con total tranquilidad nos respondieron que “no les interesa, están pensando en otras cosas”. Sin embargo ellas están contentas con la elección que han hecho, porque es “la mejor forma de expresarse libremente”. La literatura para ellas es eso, es también un instrumento “con la que se cuenta lo que nos pasa y les pasa a los otros”. Y entre los aportes de todas van construyendo esa significación que sirve además “para contar lo que no nos animamos a contarle a nadie”… Como si estuviéramos trabajando en taller todos vamos poniendo una pieza más a eso que llamamos literatura y que Zazzetti cierra, imaginándola como “un puente, un medio donde el encuentro con el otro se da con la palabra.”


LOS PRIMEROS FRUTOS
En un año de trabajo el grupo ha crecido de una manera notable. Además de los poemas que podrán disfrutar hoy, las chicas están experimentando un crecimiento paulatino y escalonado en el que la profesora las guía de su mano.
Han publicado una bella plaqueta que han dado en llamar “Cuando suenan las doce” en alusión a la edad de las poetizas. Aparecieron además en la revista cultural “Compartiendo” y fueron entrevistadas en el programa de interés cultural “En voz alta” que conduce Javier Arenas.
Para el año que se viene está prevista la publicación en tapas duras de lo que sería su primer libro, llevará por nombre “Antología adolescente”, y de concretarse, se convertiría en una obra inédita en la ciudad.
Un poco más adelante, podrían aparecer en la revista literaria digital de Israel “Artesanías literarias”, en la que Zazzetti es la corresponsal por Argentina. Y a partir de allí seguirán este camino que no tiene techo, más el que ellas puedan ir poniéndose.
Para la coordinadora de este taller, la literatura es subjetiva, dado que la historia se ha encargado de ir dejando de lado a grandes escritores que con el tiempo pudieron ser reconocidos como tales; también están los mediocres que el entorno vuelve populares pero que también en algún momento dejarán de serlo. A ella no le interesa lo que puedan decir de las producciones escriturarias de sus chicas, sino que ellas, estén completamente segura de sí mismas.
“Lo que sí les enseño mucho (asevera), es que tienen que elaborar, reelaborar, volver a leer, corregirlo, y tratar de usar de la manera más fácil posible todos los recursos que han estado aprendiendo hasta ahora. ¿Que cuáles son?” Pregunta, mientras gira la cabeza… Le responden: “anáfora, metonimia, sinalefa, perífrasis, encabalgamiento, las imágenes visuales, auditivas…”
“Tampoco es la idea de que la utilicen en exceso, tienen que tener una forma realista de observar lo que nos pasa a nosotros y a los otros. El taller es un puente, para llegar al otro, para decirle al otro a través de la poesía lo que por ahí no me atrevo o porque es desconocido. A menudo la literatura tiene lectores anónimos que recrean lo que uno escribe, yo les digo que sean directas, que ya no es más tiempo del surrealismo ni el tiempo metafórico; pero sí que busquen la estética del poema sin que sea abusivo el estilo de ellas. Por otro lado, cada una debe ir buscando su estilo particular, su forma propia.”


UN LARGO CAMINO
Consultadas por las lecturas de interés de las poetizas, recibimos como respuesta que leen textos como “Harry Potter”, “Crepúsculo” y sagas similares, además de las lecturas obligatorias del colegio.
Los temas en que recurren son el amor, la tristeza, la pobreza, no faltan los temas universales y las vivencias personales también.
“Tienen idea de la realidad que estamos pasando, porque nos hemos detenidos en poemas de corte social, aquellos poemas donde los personajes son niños desamparados, el deterioro de la conceptualización de la infancia. Allí estallan estos anti-valores, que a veces nosotros damos en llamarlos los ‘hijos de la intemperie’ o ‘hijos del espanto’ como digo en un poema mío”, explica la tallerista.
A veces les da un poco de vergüenza mostrar lo que escribieron, porque los chicos de su misma edad ven con otros ojos esta rara predilección. En ese momento, la dueña de casa sentencia, un poco como coordinadora de taller, otro como una madre ante sus hijas: “ellas saben que han iniciado un camino largo, difícil, con infinita cantidad de piedras; donde va a haber críticas, descréditos, burlas, ironías, pero ahora están dispuestas a seguirlo. Ojalá la vida les brinde la menor cantidad de estas cosas que enumero, porque tienen un pureza espiritual muy importante.”


Pero Susana Zazzetti sabe que en este camino de la literatura, muchas veces el cielo se oscurecerá como hoy, y que es necesario seguir adelante. Porque detrás de la tormenta y la lluvia, las espera un horizonte de felicidad, y un arco iris inmenso las cubrirá, como el que ahora enmarca el cielo en esta tarde de primavera.

* - * - * - * - * - * - * -
ESE NIÑO
Por Julieta Funes

Pasa a mi lado
con su infancia a cuesta.
En sus ojos se refleja
lo vivido.
Sus manos sucias
rozan el viento
que ignora sus pequeños dedos.
Al alejarse,
me deja la sensación
de una ternura
no parida.


* - * - * - * - * - * - * - * -


SENTIR
Por Julieta Funes

Cae esta lluvia
sobre mi piel
sedienta de tu sed.
El agua
lava mis penas
estruje
esta necesidad de vos
que nace
a cada instante.


* - * - * - * - * - * - * - * -


HOY
Por Victoria Oliva

Bajo el puente
hay un hombre
que sueña
diluvios de esperanza.
La tristeza
hace círculos
que llevan al cielo
súplicas
de todas las voces de la tierra.


* - * - * - * - * - * - * - * -

ÉL
Por Victoria Oliva

No tiene en su mirada
la alegría de los años.
Lleva
entre sus manos
miles de preguntas
sin respuestas.
Yo lo veo pasar
con su desgano
sin sus ganas de vivir
y tiemblo.

* - * - * - * - * - * - * - * -


ESPEJISMO
Por Macarena Pereyra Depetris

Los lirios
resplandecen
detrás de la máscara
del día.
La voz de los ángeles,
acompasada
por el sonido del arpa
ilumina el día.
Redes de acuarelas
arrinconan el temor.
Tu sobra no es más que
un espejismo
yéndose con el atardecer.


* - * - * - * - * - * - * - * -

CORAZÓN
Por Macarena Pereyra Depetris

Su corazón, ahí,
en su pecho.
Cuando dejó salir el latido
un látigo de dolor
lo esperaba.
Su vida, sola,
se desgajaba
por dentro.
Ocultó sus sentimientos
en una caja
de porcelana.

* - * - * - * - * - * - * - * -

AHORA
Por Milagros Moreno

Baja tu nombre
por la corriente del río.
El agua
arremolina sus letras.
Un mundo de amapolas
derrama semillas
por el aire.
Tomo una
para que crezca
sobre las ramas.


* - * - * - * - * - * - * - * -


ABUELO
Por Milagros Moreno

En su silla de plástico
come las tostadas de pan.
Su mirada de largos años vividos.
Y el bastón
colgado
en la pared.
Sus ojos
se quedan
en el crepúsculo asentado.
En el blanco-amarillo de las calas,
el patio recoge
sus escondidas lágrimas.

(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País, domingo 20 de diciembre de 2009.-

domingo, 13 de diciembre de 2009

Entrevista a "Puqui" Charras

ENTREVISTA A
“PUQUI” CHARRAS
50 AÑOS CANALIZANDO CULTURA



Envidia.
Podría decir que le tengo envidia, pero una envidia sana.
Le admiro su capacidad de trabajo, siempre con las mejores ganas y con una amabilidad y humildad de las que ya no se encuentra fácilmente.
Tiene 73 y desde hace 50 años sigue apareciendo en los diarios, en las presentaciones, en los actos, en las obras de teatro, dictando charlas y demás acontecimientos referidos a la cultura. Incansable trabajadora va de aquí para allá aportando su esfuerzo a los lugares que la invitan. Hizo cine, títeres, organizo eventos, fue delegada del Fondo Nacional de las Artes (FNA) por Córdoba, viajó a Canadá, Uruguay, Paraguay y Brasil representando a Argentores y es profesora de arte escénico que estudio en la Facultad de Filosofía y Humanidades de Buenos Aires. Este párrafo podría ser un liviano esbozo de su prolífica actividad.
Ella es María Celia Charras, pero muy pocos la conocen por su nombre real, sino que la reconocen por “Puqui”. Un apodo que utiliza desde niña y que se lo pusiese su madre, quien la llamaba para escuchar un programa radial de un matrimonio de personajes antagónicos: “Puqui”, una romántica y “Pequi”, un hombre práctico. Ella le gustaba escuchar esa emisión y se identificaba con ese personaje femenino que le dejara de legado ese sobrenombre con el que todos la conocemos.
Siempre dispuesta a prestar apoyo, sus materiales, su tiempo, su esfuerzo y sus conocimientos a quienes lo pidan.
Estamos en el living de su casa que está rodeado de cuadros, todos regalados por pintores a los que ella les tendió su mano cálida. Tiene en ese espacio pequeñas bibliotecas en los costados de las paredes; pero también en la cocina, en las habitaciones y por toda la casa… está rodeada te textos.
A pocos minutos de comenzada la charla, sentencia: “no me destaco en nada”, como arguyendo una estrategia psicológica para sentirse más tranquila. Ella, aunque no lo quiera reconocer, ha hecho mucho por las artes de esta ciudad que ama y por ello la vinimos a visitar.



—Contanos sobre esta tarea que llevás haciendo hace mucho tiempo.
—No me destaco en nada, pero lo que más me gusta es que se sepa de la gente que hace cosas buenas. Reconocer… Desde el año 1959 me ocupo de eso, o sea, voy a un acto y me parece lindo que lo publiquen en EL DIARIO. Vinieron unos chicos de Buenos Aires y pintaron el comedor de la Escuela Juana Manzo, gratuitamente, me dije que eso tiene que saberse. Cosas así, que no trascienden mucho, pero que son valiosas. Siempre me dediqué a eso, es lo que me gusta o lo que mejor me sale.

—¿Cómo fueron tus inicios en ese sentido?
—En 1966 gané un premio en un concurso monográfico sobre la historia del Banco de la Nación Argentina y ahí me incorporan a la SADE (Sociedad Argentina de Escritores) como socia activa. A partir de ahí dejo un poco la teatralización, por un tiempo y comencé a trabajar con Dolly Pagani. Entonces, venía un escritor a hacer una charla y yo iba al diario a hacer un comentario del momento.
Después estudié muchos años de teatro en Buenos Aires, con Alberto Rodríguez Muñoz, Marcelo Lavalle, entre otros… me perfeccioné en el teatro.
Más adelante me hice amiga de la familia Melano y Pérez y empecé a investigar el tango. Di charlas en el PEUAM (Programa de Extensión Universitaria para Adultos Mayores de la Universidad Nacional de Villa María), en la biblioteca, en la escuela de arte que dirige Marta Manzutti y lo lindo es cuando pude ir a Punta del Este, a una reunión de la Iglesia Cristiana y ahí pude dar una charla, eso me llenó de alegría. Otra experiencia linda fue mi participación en el Fondo Nacional de las Artes, estuve de 1980 a 1990 como delegada de la Provincia de Córdoba. Esto me dio la oportunidad de hacer eso que me gusta, o sea, ayudar a la gente que trabaja por el teatro, la pintura, la música, las letras… y lograba muchas cosas para la gente de Villa María y toda la provincia.

—¿Cuáles fueron algunos de esos logros?
—El libro “Villa María y sus jóvenes poetas” lo conseguí por un subsidio del FNA, que lo publicó la SADE, la Dirección de Cultura y lo pagó el FNA. Intervinieron Mario Moral, Alejandro Schmidt, Sergio Stocchero, que siguen con esa cosa linda de escribir bien. Después “Villa María. Cuentos ilustrados” estuvieron Marta Parodi, Dolly Pagani… y siguió, se nota que estuvo bien elegido porque son gente que siguieron trabajando.
Me pasó algo lindo con Miguel Iriarte, es un director de teatro de Córdoba. Yo trabajaba llevando la contabilidad en el Hospital Ferroviario, tenía gratis mis pasajes en tren, me iba, siempre que podía, aprovechaba para buscar cosas para el policlínico y conectarme allá con el FNA. Una vez digieren que algún delegado iba a buscar un representante de la provincia que sea importante, y me tocó a mí y lo elegí a Miguel Iriarte. Cuando le aviso, no tenía ni para el pasaje, pero lo ayudaron.
Después la beca de Juan José Massafra con Felipe Noé, tan importante pintor, la consiguió por sus antecedentes, y yo el orgullo como delegada porque se lo dieron. Después había un escritor, Tessie Ricci, que fue como delegada representando la provincia y estuvo con Borges, con todos los escritores importantes… esas cosas me llenan de alegría. Dolly dio conferencias de Juan Ramón Jiménez, de Federico García Lorca… todas esas cosas con el FNA que pagaba y yo mediaba.

—Puqui, ¿sos docente?
—No, terminé el bachillerato en el Colegio Nacional, después como el bachiller no me sirvió para trabajar, estudié contabilidad en la Academia Alberdi, ahí me hago amiga de don Horacio Roqué y él me incorpora a la SADE. Luego voy al Nacional y rindo las equivalencias y termino como Perito Mercantil. Después me sale una beca en La Plata para estudiar en Estadística… o sea nada de literatura… todo con números (risas). Trabajé en la Dante Alighieri, cuando me jubilé, me llamaron para llevar la prensa de la Dante, estuve ahí. Luego en 2007 estuve enseñando narración oral en el PEUAM, murió Marta Parodi y Dolly me recomendó para hacerlo. Ahora está Alicia Perrig.

—¿Y escribís?
—En los diarios nada más. No sé crear, yo tengo que tener vivencia para poder escribir. Cuando dejé la casa de mis abuelos, esa fue una cosa triste y allí me salió un tema. Ver a mis nietos sentados en la mesa, también me ayudó.

—¿De qué manera te inclinaste por el teatro?
—Me inicio en el Colegio Nacional haciendo una obra de Alejandro Casona; en el ´60 hice “El oso”; hice “Mancebo que casó con mujer brava”, después “La boda”; “Sobre las ruinas”. Con “El zoo de cristal” ganamos un premio en Río Tercero; luego me dedico a la SADE, pero en el ’71 vuelve ese deseo de indagar en el teatro y ahí es como consigo una beca para trabajar con Marcelo Lavalle en Buenos Aires y me voy especializando. En Buenos Aires, hice “El deseo bajo los olmos”, trabajé como extras en algunas películas (y se da vuelta y me muestra unas fotos con Alfredo Alcón cuando hicieron “Boquitas pintadas”, fotos con María Rosa Gallo, Alejandra Da Passano, Perla Santalla, Torre Nilsson…).
También me piden que haga algunos homenajes como Rosa Tejada Vázquez de Theaux, el otro día me pidieron que leyera sobre Pizzorno…

—Actividades muy diversas; ¿podríamos decir que tus grandes pasiones son el teatro, la literatura y el tango?
—Ver una función de teatro, actuar es lo que más me gusta. También la poesía del tango y me gusta alguna orquesta, me gusta D’arienzo, Piazzola, que se yo… todo, aquella música que no tenía letra, la vieja guardia. Voy al taller de Dolly y cuando pide que aportemos algo, leo alguna letra de tango.
El cine también me gusta, ahora estoy desinformada, pero de chica me encantaba ir y seguir las historias semanales que se pasaban, juntábamos un peso de donde fuera para no perder la historia.

—¿Qué objetivo te hubiese gustado cumplir?
—Me hubiera gustado seguir en el teatro en Buenos Aires, y que se abra el telón en el Teatro San Martín de Buenos Aires y actuar, ese sería un deseo.

—Ya que mencionás el teatro, ¿cómo ves lo que se hace en la ciudad, en cuanto a este arte?
—Creo que lo que está haciendo Marta Manzutti con esa escuela está muy bien, Cristina Soave también hace cosas de mucho valor, Walter Stauble se defiende también, Antonio Giacardi ha hecho “La casa de Bernarda Alba”, Raúl Zuin un gran actor, Pilar Monesterolo que está haciendo teatro en Pasco, Javier González hace cosas como de trapecista, es como más moderno que los otros…

—En cuanto a lo literario, otra predilección es la literatura para niños, ¿no?
—Me gusta y me siento cómoda con los niños. Hice mucho teatro para niños y estaba mirando las carpetas para acordarme. He dado títeres también en distintos colegios. Yo no me ofrezco pero me vienen a pedir y digo “bueno, si la gente necesita, yo voy”.

—¡¿Pero te gusta mucho?!
—Sí, porque si me mandaran a hacer papas fritas, seguro que no voy (risas).

—Insistís con ser poco meritoria para una nota, pero has participado de la vida cultural por más de cincuenta años, ¿cómo te podrías definir?
—Como una obrera que quiere reconocer a la gente buena de Villa María, para quienes hacen cosas… sería un estímulo para la gente que hace cosas lindas para la ciudad referente a la cultura. Cuando veo algo lindo, o no tan lindo, pero veo el esfuerzo, entonces trato de decir lo bueno que me pareció. No regalar elogios, pero extraer nada más que lo bueno y comentar eso.

—Sos como una mediadora, vos estás en el medio entre lo que se hace y la gente que recepta eso. Un eslabón en el medio.
—Podría ser, me gusta la palabra mediadora, ser como un puentecito, me encanta.


Ella es la “Puqui”, una mujer cuya felicidad la encuentra en los logros de los demás. Una persona que quiere a su ciudad y a la gente que trabaja en pos del engrandecimiento de la cultura.
Se conforma y contenta oficiando de nexo para dar a conocer a la gente las propuestas culturales que se ven generando. No le gusta mucho que la nombren, su trabajo es casi subterráneo, pero constante y fecundo. No pretende retribuciones, tal es así, que ni considera ser merecedora del espacio utilizado para la presente nota.
Sí “Puqui”, merecés mucho más que este pequeño gesto. Muchas gracias.



(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País, domingo 13 de diciembre de 2009.-

domingo, 29 de noviembre de 2009

Entrevista a María Gabriela Ferrero

ENTREVISTA A
MARÍA GABRIELA FERRERO
CANTANTE LÍRICA


Voz. Sólo la voz. Sin micrófonos ni amplificadores.
Acompañada con un piano, como una milenaria práctica artística de la Europa Clásica que se derramó por todo el mundo. Hablamos del canto lírico, género musical que muchos desconocen y que el tenor Luciano Pavarotti ha popularizado contemporáneamente.
Hoy la música y el canto vuelven a nuestras páginas de la mano de María Gabriela Ferrero, una cantante lírica de la ciudad.
Cursó la carrera de Canto en el Conservatorio Provincial de Música Felipe Boero entre 1996-2001. Estudió además en el Conservatorio Felipe Garzón (Córdoba) y el Conservatorio “Julián Aguirre” de Río Cuarto, donde después de este periplo se recibió como Profesora de Canto. Tomó clases en España, dentro del marco de un viaje a Italia que realizó en 2001. Realizó varios cursos de perfeccionamiento en distintos lugares, destacándose las clases particulares de canto (técnica, repertorio, interpretación) que tuvo a lo largo de su carrera con la profesora Teresa Landín de Córdoba, quien influyó notablemente en su crecimiento profesional. Ha participado desde chica en coros y como solista en distintos eventos y conciertos.
María Gabriela tiene un registro soprano. Es de Tío Pujio, luego de estudiar arduamente en las ciudades mencionadas; decidió quedarse en Villa María. Realizó varias presentaciones y en la actualidad no ha dejado el canto, pero se ha tomado un recreo, un tiempito para apostar a su segundo gran amor, pero el primero de la lista: la familia, una prioridad que, como toda mujer, no podría descuidar. Está casada y tiene dos hijos.
Nos recibe en su casa a horas de la siesta, cuando uno de sus niños duerme, el momento propicio para contarnos sobre sus inicios y desarrollos en este arte del canto tan particular.



—¿Cómo te iniciaste con el canto lírico?
—Terminé en el secundario en el colegio Rivadavia y dentro de una de las actividades estaba el coro, que en ese momento lo dirigía Pablo Cánepa y hacía conciertos con solitas del Colón, con músicos de Río Cuarto y nosotros que éramos los chicos del secundario, que hacíamos los coros de esa área de ópera. Siempre me gustó cantar, pero en la lírica podría decirse que fue a partir de ese momento, con él. Terminé el secundario, estudié informática, me gustaba la astronomía… nada qué ver; terminé estudié informática con un título que era técnico analista y tengo un título intermedio (analista programador), pero nunca me dediqué, porque me di cuenta que no era lo mío. Estuve también en el coro de la UTN y me enteré que daban canto en las carreras que se dictaban en el Conservatorio, y allí empecé, aproximadamente en 1996. Era un año de preparatorio y siete de carrera, con eso te recibías de profesor, luego cambiarían los planes. Las carreras que tenían grado superior tenían tres años más, entonces los chicos arrancaban de chiquitos y terminaban con la secundaria, yo empecé de grande. Estudiando en el Conservatorio, me llegó el nombre de una profesora de canto que me habían dicho que era muy buena y empecé a tomar clases particulares, su nombre es Teresa Landín, ella daba clases en el conservatorio de Córdoba. Viajaba los fines de semana o cada quince días. La mayor parte de la carrera la hice acá, pero también estuve en Córdoba y terminé en Río Cuarto.

—¿Cómo trabajás en tus presentaciones?
—Siempre trabajo con un pianista, con Germán Ruiz. Eso también es un tema para los que cantamos lírico, estoy bajando y comprando pistas, porque te sacan de un apuro; el problema de Villa María es que no hay salas con piano, el Sobral tiene, hay varias salas pero ese es el drama. Se puede hacer con piano eléctrico pero no es lo mismo. Este año hizo un ciclo en la librería Amelié que arrancó conmigo, siguió con otras presentaciones y cerró conmigo. Sucede que es todo un tema trasladar un piano. También es difícil conseguir un pianista que sea acompañante, porque hay muy buenos pianistas, pero tenés que hacer como un dúo; muchas veces el pianista tiene que seguir al cantante, hay que entenderse muy bien con el pianista. Generalmente, no se vive de esto, porque la mayoría de los músicos y cantantes se dedica a la docencia y hay que organizar las presentaciones y eso es todo un tema: promocionarlo, ensayos, invitar la gente, vender las entradas…

—¿En qué otros lugares has cantado?
—Yo canto en casamientos, en iglesias, cenas, ahora estoy incorporando en fiestas, no quiero perder mi línea, estoy haciendo otras cosas pero a mí me gusta lo lírico. La gente le da un poco de miedo lo de “lírico”; en un casamiento dije que iba a cantar el brindis de La Traviata, mmm… ¿y eso? ¿Le gustará? Decían; pero a la gente le gusta.

—Por lo general la gente no conoce qué es el canto lírico, hay que difundirlo un poco más.
—Porque nosotros tenemos nuestro público que nos sigue. Hay que hacerlo más popular. Ópera no es para cualquiera, pero los conciertos es muy diferente; en la ópera no tenés contacto con el público como en el concierto, donde entrás, vas y venís, y podés decir algo, es más cercano. No es todo una historia, hacés una selección de áreas o de canciones y cantás pedacitos de diferentes historias.

—¿Cantás en castellano?
—Generalmente las óperas son en italiano, alemán y francés; y después más contemporáneamente en inglés. Dentro de la carrera de canto teníamos fonética, algunos profes se la rebuscaban para traducir, porque podés imaginar que es una cosa lo que están cantando y nada que ver. Es transmitir a la gente la letra, lo que dice. Yo estudié en la Dante Alighieri, empecé por el tema de la fonética, porque me gusta, soy perfeccionista; me encantan los idiomas y me gusta perfeccionarme. Empecé con el italiano e hice los cinco años y me fui dos veces a Italia.
Si te querés dedicar profesionalmente y crecer tenés que irte a Buenos Aires, para hacer contactos y de ahí irte a Europa, tenía una amiga que se fue a Europa que tiene una voz… y no es fácil, parece que somos pocos, pero hay mucha gente que lo hace.

—Y después también uno tiene otras prioridades, la familia, los afectos…
—Claro, vos ves por ahí que muchos artistas no tienen hijos, o la vida que llevan, y yo me puse a pensar, y Buenos Aires a mí no me gusta. A mi me gusta la naturaleza y estando en una ciudad así era imposible. Pensé en irme a Italia, antes de casarme y tener mis hijos. Lo que pasa es que tenés que dejar muchas cosas, por ejemplo los chicos una semana y no, eso no lo hago, quiero estar con ellos.

—¿Cuáles son tus referentes?
—Me gusta mucho Mozart, porque mi voz se adapta para este compositor, aparte es muy bueno para aprender el tema porque es “cuadradito”, ¿cómo te explico?... Con otros compositores como Verdi, Puccini… te podés quedar en una frase, ir y venir; esto es como está escrita la música, no tenés que agregarle mucho más. Es lo que se llama “el limpiavoces”, porque por ahí están los que se van de más y con Mozart te ubica. Me gusta la música barroca, pero en general me gusta de todo, me gusta lo que hace Il Divo, Sara Brightman, no todo de todo, pero me gusta el llamado lírico-pop.

—¿Qué encierra el canto lirico?
—Es un estilo de canto, no es solo la ópera. Pero cuando nombras a Pavarotti para ejemplificar te entienden, porque se podría decir María Callas, pero muchos no saben quién es; en cambio Pavarotti sí, es él que hizo más popular la ópera. Después está la chanson francesa, el lied alemán; son canciones, es música de cámara, es para lugares más chicos, es nada más el cantante con el piano; no es con orquesta y todo esto de las áreas de las óperas. El tema de la canción es muy lindo porque el piano no es sólo acompañante, tiene lo suyo, tiene una melodía, como que por ahí te vas contestando…

—Es un diálogo.
—Claro, es muy lindo. El último concierto hicimos chanson o lied y la segunda áreas de ópera.

—¿Has grabado o pensás grabar en un disco?
—En un momento la idea fue hacer algo lírico-pop como Il Divo, Andrea Bocelli, Sara Brightman, está Emma Shaplin, que no me convence mucho, pero ese estilo. Y no sé, está ahí; tengo conciertos que he cantando, pero está pendiente. Como estoy retomando quiero estar bien, para interpretar me siento más suelta en el escenario o donde esté, más segura. Alguien me dijo una vez que tenía que entrar al escenario y ser una diva y mostrar seguridad, sobre todo en concursos y demás. Yo cuando canto me transformo.

—O sea que la cuestión expresiva y de movimiento juega un papel muy importante en este arte.
—Sí, como te digo, podés ser técnicamente perfecto, pero si a la gente no le llega nada… El fin de los artistas es transmitirle algo a la gente, hacerle sentir algo… Es tan lindo que la gente venga y te diga, te das cuenta cuando la gente lo disfruta lo que hiciste. A mí me encanta.

—¿Y el cuidado de la voz?
—Se debería estudiar por lo menos una hora por día, para que la voz no pierda la ligereza, en mi caso. Lo que aprendiste como técnica no se te va. Hay que dedicarle tiempo. Hay que cuidar mucho la voz, sobre todo con los cambios de tiempo y de temperatura (aire acondicionado, calefacción), por lo menos a mí me sucede que estas cosas enseguida influyen en mi "gola".

—¿El canto lírico es un género cerrado o admite la adición de otros estilos?
—Mmm no me gusta. A lo sumo hacer este tipo de lírico-pop, pero no sé si haría otra cosa. A mí me gusta el original. Se hacen montajes y demás de óperas de Verdi, yo no soy de eso. Yo creo que los originales no se deberían tocar, porque Mozart y demás han sido unos genios, sino no se estarían cantando todavía.

—Viendo que no hay mucha gente que enseñe este arte, ¿has pensado en dar clases?
—Yo di algunas clases, pero no puedo dar clases porque yo soy cantante. Estudié la carrera de profesorado porque no había donde estudiar canto lírico; pero no por el título para dar clases porque para eso tenés que tener algo muy especial. Hay que saber transmitir, por más que sepas mucho. Yo puedo ofrecer material de lo que he aprendido, pero dar clases, no.

—¿Si tuvieras que decirme qué es el canto lírico para María Gabriela Ferrero?
—Es mi segundo gran amor, porque el primero es la familia. Toda la música me encanta, hay gente que puede estar días sin escuchar música, sin prender la radio… yo me muero. Yo sostengo que si no existiera el arte en el mundo, sería tremendo, porque podés transmitir mensajes a la gente, podés hacer olvidar un rato de todos los problemas… es otra cosa. Siempre dicen que los artistas son gente especial, pero hay de todo… te pagan por hacer lo que te gusta, pero somos personas es una cuestión como en cualquier persona. Todo el arte te acerca a los sentimientos, a las sensaciones, a la esencia. Me gusta la música de películas, los musicales también; pero con el lírico es algo especial que tengo, lo canto y me transformo, ya que la siento muy mía.


Con la certeza de que el canto le pertenece y ella le pertenece al canto, la entrevista llega a su fin.
María Gabriela, no puede vivir sin música. No sé imagina un día sin ese arte, sin esa manifestación que se nos cuela dentro y nos toca el nervio más sensible. Ese arte que nos hace, en definitiva, más humanos.

(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País, domingo 29 de noviembre de 2009.-