domingo, 5 de octubre de 2008

Alejandro Schmidt: Confesiones de una vida literaria

ENTREVISTA CON
ALEJANDRO SCHMIDT
CONFESIONES DE UNA VIDA LITERARIA



Los ronroneos de los automóviles se filtran por las hendijas de la ventana. Son las seis de la tarde de un día gris y frío. Nos encontramos en la (envidiable) biblioteca de su casa, lugar de trabajo del poeta más prolífico de nuestra ciudad.
Acaba de reeditar “Serie americana” (1988) con leves correcciones y se encuentra en imprenta una edición corregida y aumentada de “Escuela industrial”, texto que había tenido buena repercusión y cuya edición era bastante precaria, según sus palabras. Estas apariciones, le dieron el respiro necesario para abocarse a otros textos que aparecerán en 2009 bajo el título de “Videla. Poesía y prosa” y “Notas al pie de una pregunta”. El primero de ellos contendrá ensayos referidos a la dictadura y una veintena de poemas; el último título, en el que trabaja hace siete meses, se construirá con un centenar de poemas breves de tres o cuatro líneas, cuyos temas son el tiempo, la poesía, entre otros.
Alejandro, con su cigarrillo en la mano, se predispone abiertamente a mis consultas y es tanto lo que podríamos hablar, que nuestra charla de más de una hora, debe ser cuantiosamente raleada por el tirano espacio disponible.
Nos ponemos cómodos e iniciamos la charla con la clásica y necesaria consulta sobre la génesis de su trayectoria.

—¿Cómo te iniciaste con la literatura?
—En el ’68, cuando tenía 13 años, con el tema del rock argentino. Escuchábamos los temas, a mí me gustaban mucho las letras y escribía algunas que nunca llegaron a ser canciones. Compartíamos ese gusto con compañeros y ese escuchar me fue llevando a descubrir la poesía en otros lados. Empecé a leer, sobre todo los poetas latinoamericanos, en esa época estaba Neruda, Vallejo; algunos poetas norteamericanos, franceses, en fin… los poetas que leyó mi generación en su adolescencia. Escribía cosas muy fragmentarias, poemas muy breves, de cinco, seis o siete líneas o canciones muy inocentes. A partir de los 17 años tuve una conciencia de que estaba escribiendo poesía y publiqué, a los 28 por primera vez, algo que había escrito a los 21, una plaqueta grande de seis páginas que se llamaba “Las bienaventuranzas” (1983) y que era contra la dictadura. Después publiqué “Clave Menor” (1983), otra plaquetita y de allí fui siguiendo.

—¿De esos primeros intentos literarios conservás algo?
—Todo lo que escribí en mi vida lo tengo guardado, está todo en cuadernos, yo escribo en cualquier lado, en la compu, en papelitos, en libretas y todo lo paso a cuadernos manuscritos. De los cuadernos tomo cuando antologo para publicar y de allí al libro.

—¿Cómo trabajás generalmente, con la computadora, a mano…?
—Manuscrito. La computación entró en mi vida cuando tenía 40 años y pico y nunca tuve la costumbre de la máquina de escribir. Como siempre yo trabajé en distintas cosas, desde los 15 años hace que trabajo, me acostumbré a llevar un cuadernito, una libretita donde escribir; entonces siempre escribía en mi trabajo, en bares, en la calle; escribo y leo en mi trabajo también, y eso me quedó. Tengo el gusto por escribir, no así el gusto de tipear, es para mí una dificultad, es algo ajeno a mí. A mi me gusta el acto de escribir, siempre escribo con birome o con fuente, no escribo con lápiz. Tengo épocas de una cosa o de la otra, pero tipear no; tipeo por obligación. De todo lo que escribí en estos últimos 15 años el 10% lo pude haber hecho en computadora, y exagero un poco. Lo hago a mano porque a la vez es un mecanismo que me permite más corrección, porque en la computadora vos borrás y corregís y se te pierde la corrección; en cambio en la tachadura, por ahí volvés porque a veces corregís de más. En poesía hay poemas que se salvan por una palabra y hay otros que se arruinan con una palabra o una sola línea. Es delicado el tema, no es como la narrativa.

—¿Nunca te dedicaste a la narrativa?
—Pequeñas cosas, habré escrito cuatro o cinco cuentos, que fueron publicados y algunos premiados; ahora estoy escribiendo unos relatos breves, pero muy esporádicos. Habré escrito 10 cuentos en 40 años.

—Recuerdo la época en EL DIARIO cuando escribías pensamientos…
—Eran como misceláneas, para qué sirve tocar el timbre, para qué sirve subirse a los techos, fue una especie de micro ensayos. Hice poco más de 40, pero a mí me cuesta mucho escribir con un plan y el tema de esto de escribir en EL DIARIO llegó un momento en que se había hecho costumbre de que apareciesen todos los domingos, pero me cuesta sostener ese ritmo. Me satura un poco, porque yo estoy acostumbrado a la libertad de la poesía, porque además en el lenguaje periodístico te tenés que ceñir un poco. Por más que vos escribas cosas muy distintas hay que pensar que eso es para un lector de diario; en cambio en la poesía vos escribís lo que querés. Yo publiqué más de 1000 notas en los diarios de acá, en EL DIARIO y en otro que desapareció; escribí muchas notas de cine, reportajes… Yo publiqué una nota sobre cine en EL DIARIO en el número 0, seguí escribiendo, después dejé, después volví, después dejé… tuve distintas épocas, no trabajé nunca con mucha continuidad.

—¿Cómo es un día tuyo, Alejandro?
—Me levanto a las 5.30 y a las seis me voy a leer los diarios, entre otras cosas; a las 7.15 me voy al trabajo (Escuela del Trabajo) porque entro a las y media. Luego salgo, me vengo a comer y vuelvo al colegio. Allí cuando puedo leo y cuando puedo escribo, porque es un trabajo que te lo permite, hay que tener un poco de concentración, porque hay gente que no puede escribir ni leer en el medio del lío de los chicos.
De pronto se escucha una puerta que se abre y Alejandro dice, “¡Hola flaquita!” y detrás de mí una voz femenina que responde “¡Hola mi amor!” Alejandro troca un par de palabras con Mónica, su señora, y a los pocos minutos ella vuelve con una taza de café para cada uno. El entrevistado vuelve su mirada hacia mí y continúa, “cuando yo digo que en el colegio leo o escribo, lo digo porque es la historia de mi vida, porque yo siempre leí y escribí en el trabajo; pero es algo que te facilita la poesía también, porque el primer momento de escritura es rápida, después la corrección la hago tranquilo en mi casa o en un bar.”

—¿Y en cuanto a la inspiración?
—Yo creo en la inspiración. Hay algo que viene, no sé si del espacio exterior o del espacio interior, y creo en todo el trabajo que hay después de la inspiración. Eso, ya no puedo hacerlo en el trabajo, lo que escribo en ámbitos donde hay bullicio es una primera cosa, de eso a lo mejor sobrevive el 30%, pero es lo que yo necesito que sobreviva, porque tengo mucha corrección de mis trabajos, son muy pocos los que salen de una.

—Tu biblioteca es más de lo que se ve, ¿no es así?
—Tengo esta biblioteca y está la que tengo en la piecita del fondo que es, más o menos, la misma cantidad que tengo acá, pero está en cajas, porque acá no entra más.

—¿Cuáles son los libros que conservás en esta habitación?
—Lo que tengo a mano es una hilera de poesía argentina, tres de poesía europea y latinoamericana, después tengo mucho de filosofía y teología y lo demás es narrativa. Tengo revistas literarias, material de pintura y acá abajo (señala la base de la biblioteca en la que hay varias puertas) hay muchas cajas archivo de cosas propias, de recortes, de publicaciones mías y cosas que conservo de recortes periodísticos diversos. Yo leo mucho de teología y mucho de historia argentina, universal y mucha biografía de lo que quieras. Yo soy muy disperso a la hora de leer, no soy ordenado, porque soy autodidacta; obviamente lo que está más especializado es la poesía y sobre todo argentina porque es mi trabajo.

—En esta biblioteca, ¿qué lugar ocupan los libros locales?
—Tengo ordenado los libros de Córdoba y de Villa María, como vez tengo libros de Roqué, de Edith (Vera), de Bruno Ceballos, de la señora de Theaux, Rubén Rüedi, Monti, Marina Giménez, también de la generación de Dolly Pagani. No tengo todo, pero lo que tengo lo leo y lo releo bastante.

—¿Cómo la ves a nuestra literatura?
—De este año me encantó “Refractario”, me pareció un excelente primer libro, yo no lo conozco personalmente a Fabián Clementi, pero le he escrito. Y después lo que digo siempre, me gusta lo de Gustavo Borga, Marcelo Dughetti, Carina Sedevich, Edith Vera, “Vecino de Dios” de Dolly Pagany me parece un gran libro de la poesía de Villa María, “Sol de la sombra” de Mario Moral igual; pero como obra de poetas que me parezca interesante son esos. De Normand (Argarate) y Marina Giménez me gustan algunas cosas…

—¿Y de Villa Nueva?
—De Villa Nueva he leído las antologías, lo que creo de Villa Nueva es que una poesía de formas clásicas, como de los ’50, ’60 e inclusive de los ’40 también. Es una poesía de la lírica, yo la leo, me interesa; pero siempre hay que hacer la salvedad de que eso es lo que sale, soy conciente de que hay mucha gente escribiendo y que uno no conoce. Hay un gran crecimiento de la poesía acá y es también por el crecimiento tecnológico también, vos imaginate que hasta 1980 había 20 o 30 libros de poesía publicados, y en estos últimos 30 años, creo que se han publicado unos 60 libros o más.

—¿Cómo te ha ido con el ciclo “Villa Nueva lee en Villa María”?
—Con mucha respuesta. Los poetas de Villa María han leído en Villa Nueva, pero no viceversa, es la primera vez que se hace. Me parece interesante justamente por esto, Villa Nueva tiene una identidad muy fuerte que se basa en otros valores, es una poesía completamente distinta a la que hay acá.

—Recién decías que en los últimos 30 años se publicaron unos 60 libros; a principios de este año en estas mismas páginas realicé un relevamiento de los libros locales publicados en 2007 y superan los 30 títulos.
—Entonces me estoy quedando corto, digamos que en 80 años hubo unos 50 libros publicados y en los últimos 30 alrededor de 200, a uno ya se le pierde la cuenta. Hay un crecimiento impresionante, creo que es obvio que Villa María el género que predomina es la poesía, al margen de la calidad de los escritos; debe haber unos siete u ocho libros de novelas, siete u ocho de relatos y tenemos 200 de poesía. Los padres literarios de la ciudad, como Bruno Ceballos son poetas, la figura más universal que tenemos, Edith Vera, era poeta, al margen de que por allí escribió algún cuento. La poesía para editar es lo más barato, también es lo que menos se vende y lo que menos se lee. Yo siempre digo que con un cuaderno de unas 200 páginas y un par de biromes escribís la obra de una vida, pero no te va a salvar la vida en ningún sentido. Los grandes poetas argentinos han llevado vidas muy modestas en el mundo. La poesía no tiene un lugar en el mercado del mundo, no es un problema de la cultura argentina ni de ésta época, la poesía es poco leída y poco valorada.

—¿Por qué creés que la poesía no llega al lector?
—Porque creo que la poesía demanda muchas cosas que el hombre del Siglo XX no estuvo dispuesto a dar, ni tampoco el del Siglo XXI; demanda un cierto estado del espíritu, una cierta concentración. Vos no podés leer una o dos horas poesía, porque no da la cabeza si lo querés leer bien, podés leer unos cuantos poemas, pero tenés que dejarlo porque satura. Es posible leer cinco horas seguidas una novela, yo lo hago, la novela te lleva, acá en Argentina se lee mucha novela y se lee mucho ensayo periodístico porque también enseña, porque también sirve, decía Juanele Ortíz “la poesía no es útil, es necesaria”.

—¿Qué nos podrías comentar sobre los cuadernos de poesía “Alguien llama”?
—“El gran dragón rojo y la mujer vestida de sol” (revista que apareció entre 1987-1991) dejó de salir por cuestiones económicas. Después de esto y por el gusto de seguir editando decido hacer una revista más chica y dedicada a la poesía argentina contemporánea, de las cuales han salido 18 números en 16 años, se han publicado 220 poetas contemporáneos de 15 provincias argentinas y de todas las edades. Uno de mis criterios es publicar a gente no tan conocida, Borges no necesita el esfuerzo mío, pero sí, quizás, muchos poetas del interior que tienen pocos espacios para mostrarse. La salida es irregular, uno o dos ejemplares por año.

—¿Cómo te manejás con la distribución de las mismas?
—Todo lo envío postalmente. Nunca me ocupé de hacer algo formal, no hice registros de propiedad intelectual ni de nada, siempre fue muy amateur y artesanal. Ahora con Recovecos, que es una editorial profesional, sacamos los últimos tres números y ellos también distribuyen y la parte que me queda a mí la sigo mandando manualmente.

—¿Te agota el hecho de cumplir todos estos roles (editar, distribuir, etc.)?
—Y sí. Son épocas. Yo trabajé 20 años sin parar, este último tiempo lo siento un poco más; lo que a mí no me cansa es leer ni escribir. Es un esfuerzo, pero bueno, sarna con gusto… He aprendido a sobrellevarlo, no dejar de hacer la tarea, ni tampoco hacerlo como una obligación que me quebrante; porque tengo una familia, tengo un trabajo y tengo mis propias cosas también. Sucede que cada vez que publico a alguien me siento con la responsabilidad de quien me confió sus cosas también, pongo mi esfuerzo para que eso ande por el mundo todo lo que pueda.

—En una vieja entrevista que le realizáramos a Marcelo Dughetti, nos decía que resultaba importantísimo publicar tus obras completas, ¿qué opinás al respecto?
—Son las palabras de un amigo, eso me parece una barbaridad. Yo creo que sería interesante reeditar una buena antología de la señora Rosa Vázquez de Theaux, de Monti, el primer libro “Del muerto panorama” de Bruno Ceballos; eso me parecería interesante por una cuestión histórica. Si yo tuviera los medios haría eso, no editar todos los libros de cada uno, pero sí unas nuevas y buenas antologías de eso 4 o 5 poetas.

—En otra ocasión me dijiste que sería interesante también publicar una antología de la poesía de Villa María desde sus comienzos hasta la actualidad, ¿qué otro proyecto te parecería bueno que se hiciese?
—Las antologías que te mencioné, también alguna de Edith Vera, de Horacio Roqué…En cuanto a lo mío no, porque son expresiones de amistad y porque aparte estoy escribiendo, me parece que eso hay que hacerlo cuando uno tiene cierta edad o está aflojando, al margen de estos dos libros que van a salir, tengo unos seis libros más que les tengo que terminar de dar forma. Publico con cierta continuidad porque también escribo mucho. Yo cuando publico es como si no fuera mío, me lo saco de la cabeza, son temas que quedan terminado, es muy liberador publicar. Cantidad no es calidad, ojalá lo fuera, es una cuestión de temperamento, soy así, me siento y escribo lo que puedo.

—Y corregís mucho…
—Sí, y escribiría mucho más de lo que escribo. La poesía me viene, no sé porqué. Una novela es distinta, es una masa de un millón de palabras, es más estructurado y es como un trabajo que podés hacerlo todos los días, la narrativa también. En cambio, la poesía son relámpagos, son pequeños flashes; por supuesto que he publicado el 20% de lo que escribí, porque cuando uno escribe cosas que después no se soportan. Yo trato de publicar lo que en el tiempo puedo sostener, yo no me he arrepentido de lo que escribí salvo de un libro que se llama “Tajo en la piedra” (1984) que no hubiera publicado porque no me reconozco en eso; lo demás, al margen de error y de que uno cambia con la vida, no me avergüenzo de eso.

—Tenés trabajos publicados en otros idomas también...
—He publicado mucho en el exterior en revistas y diarios, pero tampoco me he movido mucho, ha sido también por una cuestión azarosa, de contactarme con gente. Creo que he publicado en tantos medios y en tantos países porque sólo he hecho poesía y he sido un tanto ordenado en esta cuestión, esto, a la larga te lleva a un lugar. He tenido la tozudez de seguir haciendo siempre, he tenido una vocación de dar siempre lo mío, hay poetas que tienen sus libros apilados en casa. Yo no soy así, y al igual que yo hay mucha gente que hace lo mismo; y esa actitud abre caminos. He llevado mucho a bibliotecas, creo en la biblioteca pública, llevo a los encuentros, etc. No hay garantía de nada, pero yo creo en lo que hago y al margen de esto, creo también que ha ayudado esta actitud de no mezquinar ni tener vergüenza. El gran antólogo es el tiempo, el es el que dice que queda o no; un autor puede sentir muchas cosas, pero el tiempo sepulta la obra o la mantiene vigente.

—¿Cómo podés definir tu estilo?
—Yo creo que he logrado más síntesis, digo más con menos. Los temas son los mismos, todo lo que yo escribí son las confesiones de una vida que me ha interesado contar, porque es la mía. No soy un escritor del tipo intelectual, a mi interesa los escritores que tienen un compromiso con lo real, incluso el real de la locura. Las cuestiones de estilo y escuela no me interesan, como así también los programas teóricos y estéticos, los conozco, pero no me interesan. He escrito de los actos de mi vida o del sentimiento, no tanto del pensamiento. Lo que yo pienso siempre lo voy a dejar un poquito relegado, lo que yo siento y vivo trato de que aparezca en la poesía. En definitiva, creo que logré más síntesis, cuidar más los adjetivos, quiero que tenga más claridad lo que digo, en un sentido para lograr más lectores no a mí poesía, sino a la poesía misma. Lo importante es la poesía, después son los poemas que se desprenden de esa fuerza que sostiene al mundo y después el poeta. El poeta es un puente, un medio. Vivimos en un momento del mundo donde cuenta lo que es la persona, el narcisismo, el ego… lo vivimos, lo sufrimos y lo gozamos todos, pero lo que queda es la poesía, que está más allá de los poetas y poemas. La poesía es una forma de sentir lo que nos toca. Creo que la poesía es preverbal y posverbal, la poesía está hecha con esta sensación que está antes de la palabra y engendra algo posverbal que es el silencio.

—Vos naciste en Villa María, ¿nunca pensaste en irte a Córdoba o Buenos Aires como para potenciar tu carrera literaria?
—Yo viví en Córdoba pero no me gustó. Indudablemente, si yo hubiese hecho todo esto en Buenos Aires tendría un reflejo mayor probablemente. Nunca me quise ir de acá porque Córdoba me pareció muy grande y cuando voy a Buenos Aires me empieza a doler la cabeza a las dos horas. Porque hay gente que no conozco, yo extraño mucho mi ciudad y mi casa. Soy muy apegado a la tierra. Mi familia materna hace un siglo que vive acá, por eso Villa María la siento como una cosa íntima para mí (al margen de todo lo que cambia) y me gusta caminar en esa intimidad y reconocer todo. Yo nunca salí del país, a pesar que tenemos muchos parientes en el exterior. He sido muy de acá, incluso en la poesía, aunque tal vez de una forma no tan evidente, yo reflejo mucho de la ciudad, son cosas que cuando las escribo siento que son de acá, que no podrían haberse escrito en otra parte. Deseo morirme acá, eso se lo pido a Dios siempre, me parecería espantoso tenerme que ir a morir a otro lado. La he querido a Villa María, pese a que todos los villamarienses critican la ciudad, porque la quiere más la gente que no es de acá. Y cuando digo la quiero, quiero los arbolitos, las casas, el viento, todo… En estos últimos años ha cambiado increíblemente mucho la ciudad, no está más donde yo me crié; pero no sentí un duelo por eso, es como que la integro, como que estuvo también. La esencia está, porque es el viento, el río, es saber que vos caminás 40 cuadras y está el campo… Villa María me alegra, me siento cómodo, y he sentido como dos cosas: la gente, y las construcciones y el clima. Hay personas que están aferradas a la gente, a la familia, a los amigos, pero la ciudad en sí, no. Yo no me olvido de los amigos, pero la ciudad es más que eso, Villa María es ese gran todo.




(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País, el domingo 05 de octubre de 2008. (Las preguntas y respuestas que están en cursiva, no fueron publicadas en papel por limitaciones de espacio).

domingo, 28 de septiembre de 2008

César "Titina" Bravín

MOTORBLUES PARA LLEVAR
CÉSAR “TITINA” BRAVÍN
ACERCA DE SU DISCO DEBUT


Acordamos para encontrarnos en su casa cerca de las 20. Se le hacía imposible reunirnos antes, ya que César es maestro de artes plásticas y dedica parte de su vida a la docencia; aunque en ocasiones, también es comerciante y pinta carteles según la demanda. Posee una fantástica mano para la pintura de cuadros y es un virtuoso del bajo eléctrico que aprendió de manera autodidacta.
Junto a Gastón Nigro en guitarra y Darío Vasconi en batería forman una de las bandas más poderosas y destacables de la urbe local. Me refiero a Motorblues, el trío de blues y de rock que la peleó siempre desde abajo y que luego de siete años de carrera acaba de cumplir uno de sus objetivos más loables.
Hace dos años atrás cuando le consultábamos en estas mismas páginas cuáles eran los objetivos de la banda, “Titina” nos había respondido que “el sueño de cada banda es llegar a grabar un disco”. Hoy lo tienen, “Sillazo por el lomo”, es el título que da nombre a una placa que costó en salir, pero que valía la pena esperar.
Nos sentamos en la cocina de su casa y no demora en servirme un café como no he probado nunca. El motivo de mi visita es interiorizarme en algunos detalles de este nuevo CD de los que se han editado un millar de ejemplares y que logró confluir a grandes trabajadores de la música como Don Villanova (ex Botafogo) y Victor “Vitico” Bereciartua.



—¿Cómo fue que, finalmente, el primer disco de Motorblues salió a la calle?
—Teníamos que buscarle la mejor opción a las pocas armas que teníamos, sacarle el máximo jugo; intentamos por todos lados y se consiguió la posibilidad que nos dio la UMI (Unión de Músicos Independientes), que nos abrió la puerta para la edición. Pero antes grabamos en la sala de nuestro baterista Darío Vasconi. Otra veta se abrió cuando Vitico nos hizo el nexo con Gonzalo Villagra (de Natas), quien mezcló y masterizó todo el material con su gran talento. A buen precio y gracias a la gamba de Víctor, así se fue armando.
Restaría la distribución, que eso no se logró, quedamos independientes porque en ese caso hay que hablar con alguna compañía que te distribuya en el país; sino es imposible hacer llegar tu disco en mano a todos esos lugares.

—En un principio la idea de la grabación del disco iba a correr por cuenta de José Palazzo, ¿por qué razón no se concretó de esa manera?
—Sucede que Palazzo tiene mil ocupaciones y por ahí nuestro proyecto con él era que nos diera empuje como banda de Córdoba; quizás se pueda dar alguna vez, pero se estaba dilatando mucho y nuestros tiempos apremiaban. Fue uno de los motivos por los cuales nos demoramos en sacar el disco. Quizás en otro momento se de con ésta banda o con otra de Córdoba que él pueda bancar. De todos modos nos dio un montón de manos y seguiremos haciendo algunas cosas juntos él.

—¿Facilitó muchísimo el hecho de que Darío pusiera su estudio de grabación?
—Y sí, porque teníamos el tiempo necesario para grabar tranquilos y en confianza acá en Villa María. Nos juntábamos cuando podíamos y después nos volvíamos cada uno a su casa. Nos reuníamos todos los sábados, deben haber sido 10 sesiones (y mientras me dice esto se retracta a la brevedad), menos fue. Dejame sacar la cuenta (y con los dedos cuenta: “uno de batería, dos o tres de guitarra…”); deben haber sido ocho sesiones.

—De todas maneras ustedes tenían las canciones muy trabajadas, ya venían laburándolas de hace mucho tiempo…
—Sí, hay bandas que componen 125 temas en tres meses y elijen 12 para grabarlos; pero para nosotros el proceso de cada canción es como un parto, necesita su maduración, tocarlo muchísimas veces en vivo, pulirlo, modificarlo… El mismo toque en vivo te va tirando lo que le va haciendo falta al tema o le está sobrando. Nuestras canciones tuvieron ese tiempo de crecimiento. Llegamos al estudio con los cortes cocinados. Nos pasó que creíamos que algunos temas estaban redondos en el primer ensayo y luego de escuchar varias grabaciones de los mismos, nos dimos cuenta de la cantidad de cambios que tuvo con el tiempo ese tema.

—¿Después de la grabación de este disco volviste a escuchar el demo que grabaron allá por el 2006?
—No quiero escucharlo más (risas). El cambio es abismal, no sólo porque está grabado muy simple, en corte directo, todo junto; también porque el sonido del disco está tomado mucho más a conciencia en la grabación y arriba tiene la mezcla y la masterización que lo levantó 100%.

—¿Cómo les ha ido con la venta de “Sillazo por el lomo”?
—Muy bien, no sabemos una cifra exacta, pero debemos haber vendido unos 400 discos aproximadamente. Cuando lo presentamos en La Trastienda (Buenos Aires) se vendieron más de 20. Es raro que la gente gaste guita en la banda soporte es raro y espectacular a la vez.

—Hoy revisaba unas cuantas páginas de Internet y hay varias de Buenos Aires que lo promocionan…
—Salió en la revista Pronto, Fantino pasó como dos o tres temas en la radio, hubo un comentario de la tapa del disco en el Página/12, en los blogs… hay buenos comentarios en general.

—¿Les abrió algunas puertas la publicación del disco?
—El disco te hace existir, el disco avala a una banda; una banda es lo que son sus discos, y después hay que hacer la defensa en vivo. No podés ir a Página/12 y decirle “no sabés lo lindo que tocamos”, ¡no!, tenés que llevarle el material. Ahora somos una banda, los temas merecían estar en un disco, por más que quede en el olvido, para nosotros ya quedó registrado una etapa de nuestra vida. Es muy bueno, porque nos encontramos gente que no sabés quién es ni de dónde y te hablan y hasta ¡te defienden!

—La espontaneidad juega un papel muy importante en Motorblues y eso también se nota en el CD.
—Sí, varias cosas se grabaron desde la primera toma y hubo algunas otras en que se renegó un poquito más. En los solos de guitarra, los arreglos de batería o bajo hay muchos que son del momento. Hay cosas que sabemos que en algún show en vivo salieron más mágicos y no se logró para la grabación; hay otros temas que la mejor versión salió en la grabación del disco. Todo esto es parte de nuestro estilo. El tema de Gastón se grabó diferente a todas las canciones del disco, nos sentamos en ronda, pusimos un micrófono aéreo que tomo todos los sonidos. Gustavo “Coco” Vasconi, que estaba en los controles, agarró la criolla; Gastón se sentó peladito; Darío puso un redoblante y yo el equipo de bajo bajito. Por eso te digo que es un tema mágico, porque salió de un tiro; incluso dejamos a propósito un diálogo donde Gastón nos dice en que tono estaba y tararea el tema al principio.

—Está bueno, porque deja traslucir que no les preocupa tener el disco perfecto.
—No, porque no somos así y no buscamos eso, somos una banda de mucha honestidad. No dejamos de hacer blues, podemos estructurar hasta cierto punto, pero también hay que dejar un margen para la inspiración del momento: arte efímero (risas).

—El estilo de ustedes se mueve desde el rock al blues y viceversa, ¿cómo lo podrías describir?
—Todo tiene una base blusera, por más rockera que parezca; si vos desarmás todos los temas te encontrarás que la estructura es blusera. Está escondido, pero está. Por ejemplo si tocás el riff de “Sólo a veces” con una criolla y un slide es folk blues directamente del sur de Mississippi (y termina esta aseveración mientras me reproduce con su boca el mencionado riff).

—Con siete años de carrera, ¿cómo notás la evolución de Motorblues?
—La idea original está intacta, estuvo claro desde el principio; pero se fue dando según los actores que fueron participando hasta llegar al trío con Gastón y Darío. Siempre hubo musicazos, pero por ahí no terminaba de cerrarnos los temas, las composiciones, en este momento sí se dio el concepto, el sonido, así es, esto es Motorblues. Contamos con Darío que es un baterista que toca Shuffle como pocos, Gastón es absolutamente salvaje y toca blues sin imitar a S. R. Vaughan (parece una huevada pero hoy por hoy es una rareza) y yo pretendo aportar swing y empuje con mi bajo y expresión con mi voz.

—El disco está dedicado a “Monky”, el “Turco” Meinardi y Pappo ¿cómo los recordás?
—Cada uno aportó su cuota al crecimiento, al temple de uno desde su lugar: Pappo con su magia, con su mito, conocerlo en persona, tocar con él, la majestuosidad de la que nadie duda. Monky como amigo y todo lo que implicaba en carne propia lo que es el rock, él la vivía todos los días más allá de la amistad. El Turco fue mi primer contacto con la mística del rock en las letras que tenía, en la forma de pensar; yo me crié con él, después Monky y sobrevuela todo Pappo. Toda esa suerte de conocer a los tres fue armando la personalidad de uno, no sólo a mí, sino mucha gente. No hablo solo de lo musical, sino la parte humana, filosófica de la vida. No había duda que el primer disco que logramos hacer 100% personal, y hablo también por Darío y Gastón, tenía que estar dedicados a esas tres personas.

—Lindo hubiese sido decirles, “tomá viejo, acá está el disco”…
—Claro, ninguno de los tres lo pudo ver; pero seguro que lo están escuchando, seguro que les gustó y seguro que nos están dando una mano. Digo esto porque hay un montón de cosas que no se explican; yo creo en las almas que andan dando vueltas en el aire, no se si es sólo una esperanza, pero estoy convencido de eso. Te orientan sin que vos te des cuenta, hay algunas cosas que no te las podés explicar: la relación con Vitico, quien nos agradecía en la segunda visita el haberle devuelto la alegría a su casa perdida por la muerte de Pappo; otra, el día que falleció Pappo yo estaba pintando un cuadro de él; o también Santiaguito (uno de sus niños) que de todos los retratos que tengo pintados siempre elije el del Carpo y lo besa; o hay muchas cosas que se dan creo que gracias a Monky que está por acá y que pareciera nos guiara en el camino… Es como que estamos en la senda, a un río no podés desviarle el cauce, podés hacerle un dique, pero un día viene una crecida y el río sigue su curso. Somos un grupo honesto y esto se refleja en nuestra música, somos como somos, no fabricamos nada y gracias a esto estamos llegando a la gente.






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REPASO DE “SILLAZO POR EL LOMO”
TEMA POR TEMA


En esta misma oportunidad le solicitamos a Titina que nos definiera sucintamente cada uno de los temas que integra el disco debut; esto nos contestó:


1. Es su ley (dedicado a Pappo) (Bravín – Nigro)
El dolor por la muerte de Pappo me llevó a escribir esta letra y melodía. Se redondeó con un riff de Gastón.
Rock.

2. Iba a suceder (Bravín – Nigro – Argüello)
Mensaje positivo sobre la vida. Los bajones son una pérdida de tiempo.
rhythm and blues poderoso.

3. El fondo de mi copa (Bravín)
Compuse esta letra hace 15 años cuando era miembro de la gran banda de rock local “Carroñero”, le cambiamos el ritmo y agregamos nuevo riff.
Soul-disco sobre el blues original.

4. Blues prestado (Nigro – Bravín – Stocchero)
Letra de Sergio Stocchero. Gran riff de Gastón.
rhythm and blues super power.

5. Sólo a veces (Nigro – Bravín)
Estructura folk-blues, pero le metimos toda la caña hard. Letra que habla de medir un poco los excesos.

6. Tu mejor hombre (sillazo por el lomo) (Nigro – Bravín – Tieffemberg)
Letra de Monky que habla sobre lo desagradecida que suelen ser, a veces, las mujeres. No alcanzó a conocer la música que le pusimos. Lo homenajeamos usando su título para el disco.
Blues zeppeliano.

7. Murmullo de pieles (Bravín – Nigro)
Describe un amor furtivo, ritmo sensual con solo de trompeta.

8. Motorblues (Bravín)
Clásico blues tipo Muddy Waters de un solo tono. La letra describe las peripecias de esta banda para sobrevivir.

9. Blues para mi vieja (Nigro)
Música y letra de Gastón, también él se encarga de cantarlo. Grabado con un solo micrófono de aire en una sola toma.
Atmósfera mágica.

10. No me hartes (Bravín – Nigro)
Clásico rhythm and blues para adelante.

11. Como una luz (Nigro – Bravín – Vasconi)
El tema más rápido y pesado del disco para espantar a la muerte.



(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País, el domingo 28 de setiembre de 2008.-

sábado, 27 de septiembre de 2008

Miradas sobre la oferta cultural de Villa María

CÓMO ESTAMOS HOY, ¿EH?
OPINIONES Y CRÍTICAS
MIRADAS SOBRE LA OFERTA CULTURAL



EL DIARIO reunió a artistas, productores, organizadores de eventos, responsables de espacios artísticos y editores culturales para que respondan a estas tres preguntas básicas:

I. ¿Cuáles creés que son las razones por las que la ciudad tiene más actividad cultural que antes? (mayor poder económico, mayor población universitaria, más oferta)
II. En tu actividad, ¿en qué aspectos han influido, positiva y negativamente, estos cambios?
III. ¿Qué creés que le falta para que se convierta en un verdadero portal turístico?




Alejandro López, responsable de la revista cultural Compartiendo

I. En principio, creo que la ciudad ha tenido siempre a la gran mayoría de sus artistas en lo oculto o en potencia. Hoy se suman la Universidad con sus carreras en Música y Diseño e Imagen, la afluencia de alumnos a las escuelas de arte y la creación de espacios, la mayoría privados, en donde el artista encuentra eco en sus propuestas, en especial los músicos. En ciertos espacios públicos, como la Biblioteca Mariano Moreno y el Museo Bonfiglioli con su asociación, hay personas que están participando en forma comprometida.
III. Nuestra ciudad no posee una marcada atracción natural para el turismo (la costanera es un espacio en el cual se podría trabajar más), por lo tanto se debe crear la atracción para las personas que nos visitan o estén de paso. Se debería crear la atracción permanente y no un sólo mega evento en todo un verano, con todo el potencial artístico que hay en nuestra ciudad.

Normand Argarate, escritor y miembro de la Universidad Popular

I. El cambio cualitativo se cristaliza con la creación de la UNVM. Si bien en la ciudad existía una interesante tradición educativa, la incorporación a la dinámica urbana de nuevas generaciones, implicó una transformación cultural. Este cambio se consolida y se afirma con el nuevo edificio de la Biblioteca y Medioteca Mariano Moreno, que se ha constituido en un centro cultural alternativo. Desde mi perspectiva, la dimensión política -desde la mirada del justicialismo- fue un factor decisivo, ya que el mismo intervino en el espacio público, a través de la cultura y la educación.
II. En el caso concreto de la literatura, basta observar la grilla de actividades de la medioteca para entender el crecimiento de estos nuevos circuitos culturales; obviamente el crecimiento bibliográfico y también la mayor oferta a través de librerías nuevas. La ampliación del campo de lectura se advierte nítidamente con la amplia convocatoria que generó las últimas ediciones de la Feria del Libro. Como aspecto negativo señalaría la dificultad, general no sólo de la ciudad, cada vez mayor de generar movimientos colectivos.
III. Los cambios más profundos, aún están pendientes en la mentalidad de sus pobladores, con la configuración de algunas pautas conservadoras, que potencian mecanismos reactivos. Bialet Massé en 1904 escribió sobre nuestra ciudad: "Todo el mundo está para trabajar. Nadie vive por el gusto de vivir". Esta característica debe modificarse a través de un intercambio simbólico cada vez mayor entre la relación entre ciudad e individuo.


Horacio Lucero, deMusicalísimo Producciones
I. Entre las razones se cuenta: todo lo generado por la Universidad, la presencia de una "movida" importante de jóvenes de diversos lugares y la demanda de espacios. La situación de bonanza económica que rodea a la ciudad, no sólo ha generado inversiones inmobiliarias, sino que le ha otorgado mayor actividad comercial, social y cultural, con una afluencia masiva de gente de la región.
II. Todo cambio genera una movilización, resistencia, pero creo que Villa María se está recibiendo de ciudad, un perfil que la proyecta más allá de sus propios límites.
III. Para ser un verdadero portal turístico, hace falta una política de Estado, que involucre a todos los sectores participantes. Hace falta infraestructura, mejorar servicios, mayor difusión, un accionar articulado entre lo público y lo privado.


Marina Bossa, propietaria de la galería de arte Los Cuatro Gatos
I. Tarde o temprano tenía que haber una apertura en lo cultural, lo que no quiere decir que a mayor actividad mayor concurrencia (siempre somos los mismos los que estamos en los eventos). ¡A la costanera del domingo no la desbanca nada! Para mí, la mentalidad de rebaño sigue al poder.
III. Nos falta montañas, mar, arena, bosques, originalidad. ¡La soja es re aburrida!

Mariano "Negro" Pérez, productor independiente de eventos

I. Hay más ofertas de espectáculos porque las bandas y obras de teatro nacionales quisieron salir a actuar más en el interior y por eso Villa María es un paso obligado para mostrarse. De hecho, nuestra ciudad ya está por arriba de Río Cuarto en nivel de espectáculos. Por otro lado, no creo que haya mayor poder económico acá. El rock y el arte nunca vieron un peso desde el municipio. II. Mis propuestas son diferentes a todas las que busqués. Soy el único que se ocupa de las bandas alternativas en la ciudad. En la ciudad no hay radios y medios de información para que la gente se culturice más acerca del tema. Por otro lado, los dirigentes deberían hacer algo urgente ya no quedan lugares para tocar y tenemos alrededor de 30 bandas en la ciudad. Yo me sentaría a pensar qué está pasando en Villa María y cómo dar una solución.
III. La propuesta continua de espectáculos gratuitos es una de las formas de atraer a la gente sumada a otras cosas que ya se hacen fijas.

Raúl Oliva, organizador del Danzart y ex director de Cultura

I. No estoy bien seguro de si en la actualidad hay más actividad cultural que antes, lo que sí es fácil advertir es que hay una gama mucho más amplia. Como razones debería nombrar la importante migración de personas de la zona, y en menor escala de otros puntos más distantes atraídos por las posibilidades de estudiar y formarse. La Universidad Nacional está cumpliendo un rol significativo promoviendo desde la Secretaría de Extensión múltiples actividades. En los últimos años, ante la falta de políticas culturales y el escaso accionar en este sentido por parte del Gobierno comunal que protejan y alienten la producción artística y cultural. Los hacedores del medio comenzaron a “arreglárselas” en forma independiente y esto redundó en un alto beneficio para la cultura local. El mayor poder económico no tiene mayor influencia, pues es fácil darse cuenta que la gente aún cuando tiene más dinero no lo invierte en la actividad cultural independiente. La mayoría elige ir a comer en alguno de los lujosos restaurantes.
II. En mi caso en particular la llegada a la ciudad de artistas de la danza de buen nivel, ha influido positivamente en niños y jóvenes. Negativamente, podría decir que el programa de TV “Bailando por un sueño” no es el mejor ejemplo.
III. Una sola cosa y es fundamental: un rotundo cambio de mentalidad y de actitud.


Alejandra Alesso, responsable de la agenda Miró
I. La necesidad de tener una organización de esa oferta existía y era concreta, algo que se vio incrementado sobre todo con la Universidad y las sedes a distancia. Respecto al poder económico, creo que el afluente de gente ha sido regularmente el mismo. Aunque la oferta actual es mayor y genera que la gente se acerque mucho más seguido, utilizando la tecnología a su favor.
II. Positivamente se sumaron muchas más actividades diarias a la agenda y la oferta es mucho más extensa, variada y alternativa. Con respecto al aspecto negativo, el concepto de cultura es tan variado y de múltiples interpretaciones, que lo que sí creo es que hay espacios no convencionales que no están siendo explotados. Faltan incorporar intervenciones callejeras, happening, en espacios no convencionales, body arts.
III. Comenzar a cuidar y conservar nuestro patrimonio histórico cultural, que en los últimos años, con el gran avance de la ciudad ha sido devastado. Es necesario crear, de manera concreta y real una Secretaría de Turismo activa.

Pablo Tigero, dueño de La Brújula y productor de eventos

I. Se ha modificado la oferta gracias a la Universidad, pero no lo que debería. Está creciendo a pasos lentos porque Villa María está en el centro del país y porque tiene una importante región. En el aspecto turístico, lo único que vende la ciudad es el Anfiteatro una semana y después hay algunos eventos en la costanera y nada más. En el arte hay mucha voluntad en varios sectores, pero no son apoyados como deberían. En la música cada vez hay menos lugares para ir a tocar. No hay salón para bandas de 500 personas para abajo. En teatro tiene que venir algún número marketinero para que se llene el Verdi. En el fútbol la Plaza Ocampo se llena cuando Alumni está en la punta o en alguna final. Pero lo que sí veo es la voluntad con conocimiento y esmero de muchos.
III. Para ser centro turístico le falta una fuerte inversión publicitaria ofreciendo y ayudando a sectores (algunos sin fines de lucro) que tanto hacen. Exprimiendo en todo sentido la costanera con eventos públicos, no solamente con bandas de rock, sino profesores de Educación Física brindando aeróbic, kick boxing. Traer espectáculos de gran nivel en el Anfi y en otros lugares, sabiendo aprovechar cuando éstos toquen en Córdoba. En el deporte: tratar de llegar a los más importantes clubes de Buenos Aires, junto con la liga local para que 2 ó 3 veces por años vengan a Villa María. Tratar de hacer un torneo de verano, por ejemplo con Belgrano o Talleres, en la ciudad.

Germán Galdeano, organizador de recitales

I. La cultura como toda actividad tiene conexión con lo económico pero también cada vez es más a pulmón sobre todo en mi área que es la música, donde últimamente se han multiplicado ofertas en pubs. Acá también aparece una ironía; ¿Será que la música en vivo hoy es necesaria, que trae gente, porque está directamente conectada con la actividad gastronómica, por decirlo de alguna forma? Se demanda música en vivo pero se paga muy poca. Es cierto que la movida es mayor, por lo que hay que darle crédito a la UNVM. Pero lo que se genera puertas afuera de la universidad por sus propios alumnos no la respalda. Desde el municipio, en el único momento que tenemos una chance en los ciclos de verano.
III. Para ser un lugar de turismo debe ofrecer actividades de lunes a domingo y no sólo en el centro. Hay que cubrir toda la noche también. Y que cortar las calles no pueda ni deba ser sólo para un discurso político sino también para que la gente baile y se divierta.


Miguel Arcando, productor del Teatro Verdi
I. Por un lado se han ido rompiendo algunos mitos, lo cual ha permitido a nuevas generaciones expresarse con mayor libertad. No creo que el poder económico haya influido tanto para que hoy en Villa María exista mayor oferta cultural. Sí puede tener una importante influencia la población universitaria.
III. Creo positiva la alternativa de la construcción de hitos en los distintos ingresos de la ciudad. Lo cual, seguramente, permitirá que éstos también se conviertan en "Oficinas de información turística", ya que deja mucho que desear en los distintos ingresos de la ciudad la falta de información. La información debe ser completa, ya que en los distintos medios virtuales y folletería no hay ninguna foto del Teatro Verdi.


Darío Falconi, editor de El Diario Cultura
I. El crecimiento cultural y la difusión de eventos es más que destacable. Sobre sus razones se me ocurre la instalación de la UNVM como un factor capital. Por otro lado la ciudad es un polo industrial y comercial muy importante, lo que genera gran flujo de dinero, que deriva en la creación de lugares donde se desarrolla la cultura de diversas maneras. El Festival Nacional de Peñas, cuyo crecimiento es cada vez más notable, acerca a turistas de distintas latitudes. Sin embargo, todavía falta mucho: se reclama más atención por parte de los organismos oficiales. Son muchos los que no pueden mantener los espacios donde se difunde la cultura (pienso en El Estilóbato). También son muchos los que se quejan de no tener lugares para tocar, pero también son muchos los que no asisten a los conciertos.
III. Villa María tiene su río, su Festival Nacional, sus universidades, su teatro, su casino, su estadios de fútbol, su Anfiteatro para espectáculos memorables, su cine, su hipódromo, sus boliches, sus músicos, poetas, pintores, escultores, sus medios de prensa, sus casas culturales, su infraestructura cada vez más amplia, su historia. Ubicada en un lugar estratégico... Quizás habría que difundirla más, mostrarle al turista y al que está de paso que la ciudad es portadora de múltiples posibilidades.


Luis López, sonidista y productor
I. La movida cultural creció porque la población universitaria es muy elevada. Hoy tenemos muchos jóvenes en la ciudad con muchas ganas de crecer en distintas actividades. También influye el poder adquisitivo porque hoy estamos más estables a nivel económico -no mucho- pero sólo es uno de los factores del movimiento.
II. En mi actividad se ha desarrollado a favor aunque ello también requiere más trabajo técnico y otras exigencias (sonido, puesta en escena, iluminación).
III. Villa María tiene todo para ser una de las ciudades turísticas más importantes. Tiene la gente espectacular, la costanera bonita, es bella en todo sentido. Quizás si hacemos más publicidad a nivel nacional cambia.


(En el 141 aniversario de la ciudad de Villa María, EL DIARIO editó un número especial de 80 páginas en el que, además de la información diaria, se entregó "un suplemento especial en el que se repasan y analizan hechos y situaciones que determinaron cambios notables en el paisaje y el modo de vida de los villamarienses."

(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del Paí, el sábado de 27 de setiembre de 2008.-
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Lo que sigue son mis respuestas completas al cuestionario que nos hiciera llegar la gente de EL DIARIO del Centro del País, y del cual se extrajo la parte que se publica más arriba.
I. ¿Cuáles creés que son las razones por las que la ciudad tiene más actividad cultural que antes? (mayor poder económico, mayor población, más oferta).
Primero que nada, habría que delimitar que entendemos por “antes”; en mi caso particular hace ocho años que estoy en Villa María, antes no la conocía. Mi acercamiento a la ciudad se dio en febrero de 2000 cuando viajé a Villa María para iniciar el cursillo de ingreso en la UNVM.
Hecha ésta aclaración, debo reconocer que en los últimos años el crecimiento cultural y la difusión de las actividades culturales es más que destacable.
Sobre las razones de dicho crecimiento, se me ocurre que la instalación y puesta en marcha de la UNVM se configura como un factor capital. La casa de Altos Estudios ha sido un polo atractivo de estudiantes y profesores de diversas localidades y provincias que trajeron consigo muchas experiencias, ciertas prácticas que se fueron mixturando con las existentes, gustos, actividades y maneras de pensar…
Por otro lado Villa María es un polo industrial y comercial muy importante, lo que genera gran flujo de dinero, que deriva en la creación de lugares donde se desarrolla la cultura de diversas maneras. El Festival Nacional de Peñas, cuyo crecimiento es cada vez más notable acerca a los distintos turistas a conocer a una de las ciudades más importantes de la Provincia de Córdoba.
Sin embargo, todavía falta mucho, y aquí me baso en los diferentes testimonios que cada domingo publico en las páginas de este diario. Son muchos los que reclaman más atención por parte de los organismos oficiales, son muchos los que no pueden mantener los espacios donde se difunde la cultura (digo esto y pienso en El Estilóbato por dar un ejemplo), son muchos los que se quejan de no tener lugares para tocar, pero también son muchos los que no asisten a los conciertos… En fin… el ambiente es complejo; pero en la balanza, queda en claro que Villa María va por buen camino, ha crecido muchísimo y lo sigue haciendo.

II. En tu actividad, ¿en qué aspectos han influido, positiva y negativamente, estos cambios?
Mi actividad se divide básicamente en dos partes, por lado soy administrativo de la mencionada universidad y por el otro colaboro en EL DIARIO y algunas revistas de cultura locales. Obviamente que todos estos cambios han influido de manera positiva en mi actividad.
Mi trabajo administrativo está muy vinculado, la educación y la cultura tiran para el mismo lado.
En lo que respecta a mi trabajo periodístico, me ha posibilitado conocer a un puñado de gente que tiene algo para decir en los diferentes lenguajes que el arte posee y ha servido también para que la gente conozca un poco más sobre estos personajes que habitan la ciudad y que le dan cierto color a la misma. Sólo hay que escudriñar un poco para que los grandes talentos salgan a la vista; hace ocho años que estoy aquí y siempre aparece alguna persona o grupo de personas que no dejan de sorprenderme. Villa María se postula como ciudad del conocimiento, pero también como difusora del arte y la cultura con todas las letras.

III. ¿Qué creés que le falta para que se convierta en un verdadero portal turístico?
Villa María tiene su río, su festival nacional, sus universidades, su teatro, su casino, su estadio de fútbol, su anfiteatro para espectáculos memorables, su cine, su hipódromo, sus boliches, sus músicos, poetas, pintores, escultores (por mencionar las ramas del arte más tradicionales), sus medios de prensa, sus casas culturales, su infraestructura cada vez más amplia, su historia… Quizás habría que difundirla más, mostrarle al turista y al que está de paso que la ciudad es portadora de múltiples posibilidades. Principalmente habría que convencernos de que nuestra ciudad es un verdadero portal turístico; creo que en el autoconvencimiento de esta aseveración radica la principal falencia. Debemos estar preparados para atender al turista, ofrecerle información, ser cordial, abrir y mantener en condiciones los lugares de esparcimiento, recreación y “comercio autóctono”, para que el visitante pase una placentera estadía en nuestra casa.
Ubicada en un lugar estratégico, vínculo con las provincias más importantes del país, con una geografía que le favorece y las mujeres más coquetas y más lindas del país, Villa María está a un paso de convertirse en un polo turístico de importancia.

domingo, 21 de septiembre de 2008

Las recetas alternativas de Fernando Mercadal

LAS RECETAS ALTERNATIVAS DE
FERNANDO MERCADAL
ENTREVISTA





No tenía ideas musicales en la cabeza. Sin embargo, al año de echar manos a la computadora para experimentar con sonidos, el primer disco estaría terminado. Era el inicio de una carrera que en la actualidad realiza intensamente. A partir de allí seguirían presentaciones en vivo, la grabación de más discos (cinco a la fecha) y la incorporación en 2002 a una de las bandas locales de mayor fuerza y permanencia: Macroporno.
Otra parte de su vida está dedicada a lo que denominó “Basura! Discos”, una plataforma de edición y fundamentalmente de difusión de los mismos, no sólo de su proyecto solista, sino de las demás bandas de la ciudad.
Hace dos años atrás, conjuntamente con Piaf! (Pía Fazzi) su “novia e incondicional compañera de ruta” comenzaron instalando un pequeño puesto de venta de discos propios que fue creciendo hasta transformarse en una feria independiente, con trabajos de bandas under e independientes locales, nacionales e internacionales.
En la actualidad, continúa difundiendo “Mudo”, mientras prepara los demos del próximo disco y se permite alguna licencia con Nauseabundos de Alegría en algunos shows.
Hablo de Fernando Mercadal, joven talento de nuestra ciudad, que conjuga la capacidad y la actitud para desarrollar un importante aporte a la cultura musical. Es sabido que los artistas locales, muchas veces son los que deben ocuparse de que todos los engranajes de la maquinaria funcionen para mostrar sus proyectos; sin embargo, la cantidad de tareas extra-musicales que ello implica hacen que los mismos las realicen a medias, o como sea posible.
Fernando Mercadal me sorprende, porque conjuga todos esos detalles que es difícil encontrarlas en una persona. Compone, graba, edita, promociona, distribuye, organiza shows, vende, crea sus sitios webs, los afiches, las portadas de los discos… seguramente me olvido de algún detalle más, pero recalco que toda esta multifacética actividad lo hace con asombrosa calidad.
A todo lo mencionado, Fernando añade simplemente que esa es más o menos su tarea “paralelamente a ser aficionado del diseño gráfico, estudiante universitario de diseño multimedia y tener un trabajo común y corriente, como casi todo el mundo”.


—¿Cómo se podría explicar la música que vos hacés? Mientras te hago ésta pregunta pienso, ¿Se puede explicar la música?
—Sí, la verdad es que no se hasta que punto sirve explicar la música, o que es lo que habría que explicar supongo, que en cuanto a lo musical, son canciones instrumentales, con estructuras medianamente habituales de estrofa / estribillo / etcétera, y una buena cantidad de experimentación: En cuanto al modo de producción es música electrónica, ejecutada con una computadora, un sampler, guitarra y pedales de efectos, más experimento.

—¿Creés que no es conveniente catalogar la música, encorsetarla en un envase, ponerle un título?
—Pienso que la música es una obra que se completa cuando llega al oyente de un disco o al asistente a un recital, si a la persona le sirve catalogar una canción o enmarcarla en algún estilo para identificarla o describirla o lo que sea, me parece que está bien. Personalmente no le encuentro demasiado sentido, sobre todo porque la música no se inventó ayer y la increíble cantidad de fusiones que se han dado a lo largo de la historia puede confundir hasta al crítico más experimentado.

—“Mudo” es ya tu quinto álbum, ¿cómo te ves en perspectiva durante todos estos trabajos? ¿Notás que cada nuevo proyecto te cuesta más ó la experiencia te agiliza mucho más la tarea de componer y grabar tus creaciones?
—Y prácticamente pasaron 10 años desde las primeras experiencias y el primer disco, la evolución tecnológica en producción que existió en ese tiempo obviamente que plantea evolucionar también. Igualmente las diferencias están dadas más por lo que sentí que tenía ganas de hacer en cada momento. En algunos casos más abocado a la experimentación, en otros a lo musical y a la fusión de estilos, a veces con invitados, otras solo, priorizando las máquinas o los instrumentos; pero siempre con un objetivo en común que es tratar de plasmar la música que tengo adentro en un medio que pueda ser transferido o exhibido a otras personas.

—En tu página web decís que Mudo expresa diferentes estados de ánimo, ¿cómo juegan tus estados de ánimo a la hora de componer? ¿En qué momento lo hacés?
—No me planteo un momento para decir bueno, ahora me pongo a hacer un tema. Sale solo. Cualquier músico podrá coincidir en que el momento de estar a solas con el instrumento y hacer música significa un paréntesis al mundo real, que puede significar una salida para los problemas de la vida cotidiana, un momento para relajarse y divertirse, una experiencia tranquilizadora o movilizadora, y es por eso que lo que sentís en ese momento, termina siendo plasmado en la música, o por lo menos es lo que me pasa.

—¿Creés en la inspiración?
—Sí, creo que existen muchos elementos, imágenes, personas, situaciones o momentos que pueden disparar una idea y una composición, después de todo la música es algo así como una respuesta artística de la persona a los estímulos de su entorno. Aunque a veces también me pasa que descubro una música sonando en mi cabeza en un momento cualquiera y no sé de dónde salió, pero en ese caso ni me molesto en pensarlo demasiado, simplemente corro a buscar la guitarra antes de que se me olvide! (risas).

—¿Qué es Basura! Discos? ¿Qué dificultades y facilidades presenta por el hecho de ser un sello local?
—Hoy en día Basura! Discos es un sello discográfico independiente con una plataforma on-line de difusión. El catálogo incluye mis discos, los de Macroporno, y algunos trabajos de bandas amigas como Marioneta Mundana, Juventud Suicida, Gritar! Benigno Lunar, etcétera y el compilado “15 recetas alternativas” que incluye 15 canciones de artistas locales.
Las dificultades en el under y en el ámbito local siempre son las mismas, lograr que te tomen en serio (risas)…, aunque a esta altura es algo que ya no me quita el sueño. Las ventajas de hacerlo on-line es la disminución de los costos, y la posibilidad de llegar a cualquier punto del planeta en un click.

—Vos decís que en el under y en el ámbito local existe la dificultad de que te tomen en serio, ¿Por qué creés que no se toma en serio al rock? Si bien te tiene sin cuidado, ¿qué hace falta para que la gente, los medios, el gobierno tome en serio a los artistas que dejan su alma sobre las tablas?
—Y no sé… Por ahí si lo supiera sería todo mucho más fácil, o no... ¡No lo sé! Calculo que para la gente te tome en serio tenés que salir en la televisión y en todas las radios, y para que la televisión y las radios te pasen te tiene que querer escuchar mucha gente, entonces al final sólo llegan a ese circuito masivo los productos bien pensados y bien vendidos, que tienen una empresa detrás que se encarga de todo el proceso.
Y en cuanto al gobierno… sólo hace falta que tengan ganas de tomárselo en serio. Acá por ejemplo la ordenanza municipal que regula los espectáculos en vivo es viejísima, el nivel máximo de decibeles permitidos es superado hoy en día por el ruido que existe en cualquier esquina de la ciudad, incluso en un horario no pico, pero nadie debe tener ganas de cambiarla. Entonces hacés un recital, y aún sin molestar a nadie ni recibir ninguna denuncia de ningún vecino molesto, por ahí te vienen a controlar, el volumen esta alto y te cobran la infracción, y vos decís “bueno…¡pero eso esta mal!” y te dicen “si bueno, pero así es la ordenanza”. Entonces, ¿cuál es el problema? No tienen ganas de cambiarla. Así les funciona muy bien, punto. Cinco cuadras más allá tenés una peña folclórica que también esta violando el límite de decibeles permitidos, pero ahí no van, y vos decís “¿por qué acá si y allá no?”, y te dicen “bueno a mi me mandaron acá”. Y cinco cuadras más allá tenés un casino a una cuadra y media de una escuela y vos decís: “¿pero no hay una ordenanza que dice que un casino no puede estar tan cerca de una escuela?” y nadie dice nada, entonces no vale la pena preguntarse porqué, simplemente es así, y a nadie le importa, punto.

—¿Contame sobre la génesis de “15 recetas alternativas”? ¿Por qué la decisión de publicarlo en la web para que se descargue totalmente gratis?
—La mayoría de los que hemos estado tocando por otras ciudades y fuimos conociendo otras movidas siempre coincidimos en que en Villa María algo pasa, hay mucha música y muy buena. Incluso medios de otras ciudades como la revista Multicorriente que se edita desde Córdoba Capital hacia varias ciudades del país, dedicó en su número anterior dos páginas a ese fenómeno. Entonces me pareció muy oportuno tratar de reunir una pequeña muestra de eso, plasmarlo en un copilado y subirlo a la red para que aquel que quiera, pueda conocerlo. El hecho de que se pueda descargar de forma gratuita derrumba las barreras geográficas, temporales y económicas que tienen las bandas para difundir su material. Por ejemplo el sitio www.tokafi.com que es un foro extranjero sobre música que realizan un grupo de periodistas de Estados Unidos, Alemania y Países Bajos encontró el disco el la red e hizo una reseña del mismo (ver aparte), ¡tuvimos que usar el traductor de Google para saber que decía porque esta obviamente en inglés! (risas), y para sorpresa de todos… ¡la crítica es muy buena!

—¿Qué opinás sobre el desarrollo de la música local?
—Es muy bueno, hay muy buenas bandas y puestas en escena, mucho sentimiento y originalidad en la música. A partir de las primeras bandas que comenzaron a hacer temas propios y a tomárselo en serio como Fuck´n Flanders, Malditos Bufones y Nauseabundos de Alegría, y desde la apertura de Mundo y su consolidación como EL lugar del rock en Villa María. Sumando a esto el aporte de Pablo Batán, su dueño, y de otros productores independientes como Mariano Pérez o Ramón Lozano, a la hora de dar lugar a las bandas locales para tocar y también de traer bandas de otros lados, lo que también nos nutre y nos hace crecer. El aporte de Panic! Tambièn es importante, difundiendo material y organizando algunos recitales, con todo esto se fue consolidando la movida que hoy esta mejor que nunca, aunque sigue sin contar con el apoyo real del público, de la Municipalidad y de algunos medios, pero bueno, ¡al fin y al cabo no sería rock si le gustara a todo el mundo! Sino, ¿de qué nos quejamos? ¿Contra qué sistema nos revelamos? (risas).

—¿Te parece que si el rock fuese aún más masivo, popular, difundido y tuviese muchos lugares donde pudiese mostrarse, dejaría de ser rock?
—Hablo del rock como actitud, creo que si fuera masivamente difundido y aceptado perdería algo... o sería distinto... ese misterio de ser algo que escuchan o hacen ese pequeño grupo de personas, de 'gente rara' creo que lo hace muy atractivo. O la actitud a la hora de encararlo, la satisfacción de saber que estas haciendo lo que te gusta aunque muchos te miren raro, el poder decir "ok, esto no es Bailando por un Sueño, ¡pero a mi me divierte! ¿y qué?" Por eso también pienso que el viejo ideal de cambiar al mundo de a poco se va trasformando en sobrevivirle al mundo, lograr hacer lo que te gusta sin que te molesten, y si de rebote recibís algún tipo de respuesta de la gente, mejor, sino todo bien, hiciste lo que querías, te divertiste y expresaste lo que sentías: misión cumplida.

—¿Qué es el rock para Fernando Mercadal?
—¿Y qué es el rock? Es una cultura que surgió a partir de un estilo de música, aunque hoy lo trasciende, llegando a ser más una postura frente al mundo o una forma de vida, y al mismo tiempo el rock no es nada, es solo una palabra, que por si sola no tiene ningún peso.

—Para terminar, ¿cuáles son los componentes que debe tener una canción para que te llegué, para que te toque?
—No hay ninguna receta mágica, en general me conmueve la música cuando el músico la siente y cuando me transmite ese sentimiento. Es algo bastante subjetivo, pero no encuentro otra manera de describirlo.
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BASURA! DISCOS: FREE SAMPLER ENTREGA SABROSO ROCK UNDERGROUND ARGENTINO

Por: Tobias Fischer (www.tokafi.com)
Traducción: Lic. Andrea Vartalitis



El sello virtual Argentino Basura! Discos está ofreciendo la descarga gratuita de música de una compilación de rock experimental local. “15 recetas alternativas” ofrece un apasionante vistazo al escenario underground argentino, con todo, exclusivamente teñido de misterio y mucho español. Con material que abarca desde los abrasivos riff de Juventud Suicida y la poesía oscura de Marioneta Mundana, al encendido electro-step de Fer Mercadal, la selección es tan ecléctica y energética como entretenida.
De hecho, la única cosa que los actos de “15 recetas alternativa” tienen en común es su proximidad geográfica – todos los artitas están en la actualidad asentados en la ciudad de Villa María, provincia de Córdoba. Éste, sin embargo, es precisamente el punto. Como señala Basura! Discos, su armónica diversidad es lo que hace que el pueblo se distinga de otras comunidades musicalmente más segregadas: obviamente material teñido comercialmente de una banda como Benigno Lugar es contrapuntado por una plétora de pistas de grupos que todavía ni siquiera tienen una página web.
Para aquellos interesados en saber más, el sitio del sello tiene mucho para ofrecer: “15 recetas alternativas” es ya la entrega numero 18 de Basura! Discos y su catálogo soporte pinta un panorama aún más detallado de la cultura contemporánea argentina. Artistas como el mencionado Fer Mercadal seguramente solo están esperando ser descubiertos, y sus impactantes e imaginativas producciones insuperables.





Más información sobre Fernando Mercadal y sus proyectos:
http://www.basuradiscos.com.ar/
http://www.fermercadal.blogspot.com/
(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 21 de setiembre de 2008.-

viernes, 19 de septiembre de 2008

Daniel Sánchez: el dibujante del impacto (revista Compartiendo)

EL DIBUJANTE DEL IMPACTO
DANIEL SÁNCHEZ

Texto: Darío Falconi
Fotos: Hugo Vicente Ferreyra

Su guarida parece ser un rincón. Un espacio de unos pocos centímetros con el que diariamente nos dibuja alguna sonrisa, nos incita a la reflexión y, hasta a veces, se transforma en la noticia del día.
El hábitat en el que el humorista y dibujante mantiene su trabajo por casi veinte años, se encuentra entre tarotistas, estrenos cinematográficos, farmacias de turno y paquetes de promoción de viajes. Es la página que preanuncia la prestación de servicios y los avisos clasificados en EL DIARIO del Centro del País. Ese matutino que emplaza sus instalaciones en avenida Yrigoyen enfrente del Palacio Municipal; ese inmueble que mira los ojos del inmenso Colegio Rivadavia cuya separación está dada por aquellos hilos de acero que delinearon el abanico agro-exportador. Esa empresa cooperativa que día a día mantiene informado a toda nuestra ciudad y región y que por las noches se esconde tras el colorido de las luces de un edificio profundamente alto al que acuden quienes intentan “ganarse” el dinero fácil.
Pero volviendo a las oficinas del diario, me pregunto, ¿quién de nosotros no se acercó alguna vez para publicar un aviso clasificado, algún social, a presentar alguna nota o parte de prensa o quizás a exponer un problema y utilizar este medio para apelar a la solidaridad. Si usted lo hizo recordará haber atravesado la puerta principal y a los pocos pasos toparse con un escritorio en el que dos jóvenes bellezas habrán resuelto su inquietud. Si no tuvo esa suerte, tampoco le fue tan mal, seguramente habrá intercambiado palabras con nuestro entrevistado en cuestión: Daniel Sánchez.
En este diálogo que ya pasamos a compartir, Daniel responde a nuestro cuestionario de una manera breve, concisa, escueta, tal como es su estilo; ¿para qué redundar?, si con una frase se puede ser el doble de efectivo.

—Daniel, ¿cuándo comenzaste con la tarea de realizar el humor gráfico de El Diario?
—Comencé en el año noventa después de que Omar Pérez, el humorista que tenía El Diario se fuera a España, y desde esa fecha continué haciendo el humor, con algún breve intervalo.

—Además del chiste diario, ¿cuál es tu función en ese medio?
—Además del chiste me desempeño en la recepción tomando los avisos clasificados, me encargo de la compra de insumos y fui consejero de la Cooperativa durante tres años, uno de los cuales me eligieron presidente de la misma.

—¿Se te premió alguna vez en este rubro?
—No, nunca participé en ningún concurso de humor.

—¿Tenés alguna anécdota que quisieras compartir con respecto a este trabajo?
—No he tenido anécdotas importantes, pero si grandes satisfacciones como compartir muestras y conocer a grandes dibujantes y humoristas de todo el país.

—¿Alguna vez “metiste la pata” muy feo?
—Apenas comenzado mi trabajo en El Diario hice un chiste de quien era Intendente en ese momento, el Dr. Veglia, con un fuerte contenido crítico y me echaron, pero al poco tiempo fui reincorporado nuevamente.

—¿Qué estudiaste?
—Secundario incompleto, hasta 4º año.

—¿Qué dibujante admirás?
—Chichioni y Milo Manara creo que son los dibujantes más espectaculares, con respecto a lo humorístico el Negro Fontanarrosa fue sin duda uno de los más grandes de toda Latinoamérica. Me gusta mucho el humor y los dibujos del dúo de Página 12, Rudy y Daniel Paz; de hecho cuando comencé copiaba el estilo de Paz.

—¿Hay alguna condición para que realices tu chiste diario?
—El tema del chiste tiene que ser siempre local porque es lo que más llega a la gente y además nuestro diario es enteramente local, con muy poca información provincial o nacional. Si no hubiese un tema local se busca lo provincial o lo nacional tratando de combinarlo con algo local. El tema deportivo no lo toco mucho, sólo si se puede fusionar con algo político o si se trata de Alumni o algún otro evento deportivo local.

—¿De dónde sacás la materia prima para elaborar los chistes?
—La materia prima para los chistes son las noticias, de hecho un chiste es el complemento de una nota.

—¿En qué momentos realizás el chiste, adónde y con qué materiales?
—Hago el chiste por la tarde, generalmente en mi casa, si estoy en la redacción lo hago ahí y si no donde me encuentre y utilizo una fibra y un papel blanco.

—¿Alguna vez te reemplazaron en esta tarea?
—No, nunca fui reemplazado.

—¿Cómo podrías describirnos y definirnos tu tarea?
—La tarea de hacer chistes gráficos requiere estar permanentemente informado por lo que se comparte la tarea con los periodistas, si tienes que pensar demasiado para hacer uno seguramente no será bueno, mientras más le das vueltas a la idea peor sale el chiste y seguramente terminas haciendo algo para zafar presionado por la hora de cierre. Siempre el mejor chiste es el que se te ocurre instantáneamente, te cuentan la noticia y se te ocurrió ahí nomás, ese seguro que es bueno y corto, además si le gusta a uno es un buen indicio. Es una tarea agradable porque el chiste, sobre todo el político tiene bastante trascendencia y comentario por parte de la gente.

—¿Nunca pensaste en recopilar tus trabajos y agruparlos en un libro, por ejemplo?
—No, nunca se me ocurrió recopilar ni publicar nada fuera del espacio diario, es más, no tengo ningún chiste guardado de todos los que he hecho. Siempre le esquivo a las muestras o a las invitaciones a exponer por una razón, no me gusta dibujar, me aburre.

Remata mi última pregunta y deja en el aire un halo de sorpresa. Una respuesta honesta, de alguien que posee el talento pero que no se la cree… como los grandes. Actitudes como ésta, son las que definen a los verdaderos artistas; los grandes estudiosos, las grandes personalidades son aquellas que tienen la capacidad de desarrollar lo que hacen, pero por sobre todo, tienen la fortaleza para poder hacerse inmunes a sus propios egos.
Podría haber titulado esta nota “reportaje a un dibujante aburrido”; pero prefiero llamarlo de la manera en que lo hice, pues Daniel Sánchez impacta con su trabajo cargado de verdad y espontaneidad.
En muchas oportunidades el trajín diario imposibilita poder apreciar una obra en su conjunto, Daniel Sánchez la posee; será necesario bucear en veinte años de papel amarillento y recuperar sus chistes más memorables. Aunque a Daniel no se le ocurra o se muestre reacio a ese tipo de iniciativas, los lectores, viejos y nuevos, lo receptarán con gran entusiasmo. Y esto no es chiste.




(*) Publicado en revista cultural COMPARTIENDO (Villa María) Nº3 Volumen 3, Setiembre de 2008.-

jueves, 18 de septiembre de 2008

Darío Falconi rediseñó su Blog (nota de diario)


En el día de hoy, salió publicado en EL DIARIO del Centro del País (Villa María) en la sección Ciberdiario, un comentario sobre mi Blog.
A continuación copio el texto de la misma:

"Nuestro colaborador Darío Falconi realizó una importante actualización de su blog, colgando todos sus escritos desde su primera nota hasta la última. Está todo lo que publicó en EL DIARIO, como así también en otros diarios, en revistas, en páginas en Internet y textos que permanecen inéditos. Lo que comenzó como un experimento hoy se transforma en un lugar donde de modo sostenido y regular Darío sitúa su producción, ofreciéndola a quien quiera leerla. Dice en su perfil: “Este blog oficia de baúl virtual donde están colgados todos aquellas notas, entrevistas y demás textos que pueden ser portadores de alguna valía. El lector encontrará aquí todos mis textos desde mis inicios hasta el día de hoy. Aguardo sus comentarios y aportes.”
(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País, el jueves 18 de setiembre de 2008.-