domingo, 2 de diciembre de 2007

Rubén Rüedi

ENTREVISTA CON RUBÉN RÜEDI
INMIGRACIÓN: SUEÑOS Y ESFUERZO
VIEJAS HISTORIAS DE UNA NUEVA NOVELA


La cuestión inmigrante es un tema recurrente en nuestras historias de vida. Un país que recibió esta impronta, y que marcó su rumbo, no puede desconocer las semillas que dieron origen a lo que hoy somos.
Uno se emociona cuando nuestros abuelos inmigrantes nos cuentan las travesías que realizaron para poder enraizar aquí sus sueños. Cuántas historias nos tocan en lo más profundo cuando las escuchamos, cuánto dolor embutido en sus almas, cuánto esfuerzo destilado, cuánta satisfacción obtenida al dar los primeros pasos, cuánta vida tatuada en sus cuerpos... Alguna de esas sensaciones están presentes en el nuevo libro de Rubén Rüedi: “Antonia. Una historia de inmigrantes en los campos de Córdoba”.
El actual director de cultura local, plasma en diecisiete condensados capítulos la historia de vida de Antonia Nardi y su familia en las primeras décadas del 1900. Utiliza para ello un ornamentado lenguaje literario para desarrollar la trama de una novela que a su vez son muchas novelas; ya que aquí la historia de Antonia se ve atravesada por tantas otras en la que podremos reconocernos o identificarnos de algún modo.
La génesis de este libro “surgió por la necesidad personal de encontrar respuestas al quiebre social, cultural y moral de la Argentina del 2001. Entonces decidí hurgar en la historia familiar de aquellos anónimos paradigmas de la cultura del trabajo, que tanto le aportó a la Argentina. A través de conversaciones con Antonia fui reconstruyendo la historia de los Nardi en el campo de Ticino y armando la trama de la novela, basada en hechos reales con la recreación que permite la literatura y la impronta del autor.”

-¿Cuanto tiempo le tomo escribir este texto?
-No puedo precisar el tiempo real de escritura; pero a trabajar en este proyecto literario comencé en 2003 y el libro fue editado en 2007. Al medio hubo un viaje a Italia donde pude abrevar en la cultura del trabajo de aquellos campesinos y formas de vida propias de hombres y mujeres que entienden la cotidianeidad desde el esfuerzo y la simpleza. Pude, conviviendo con ellos, aproximarme en el presente a la manera de ser y entender el destino de los inmigrantes que llegados de allende los mares poblaron los campos de la llanura cordobesa.

-El libro está cargado de descripciones que embellecen el relato de una vida de principios de siglo de mucho esfuerzo y dolor. ¿Cómo vio la vida de los inmigrantes de aquella época?
-La vida de aquellos inmigrantes fue de un arrojo increíble; una apuesta a todo o nada. Eso era llegar un día a 'la nada' y despertar a la mañana siguiente con el corazón insuflado de esperanza, salir a trabajar al campo bajo los azotes del sol o el rigor de la escarcha hasta el ocaso de la tarde, volver al precario rancho y esperar el sueño reparador. Cada día, mirando hacia el mañana con el optimismo encendido. Esa rutina, sin perder jamás los valores que dignifican al hombre. Ellos fueron la sangre de un tiempo promisorio. La cultura del trabajo está presente en los pueblos rurales y las ciudades de la pampa gringa, donde dejaron su impronta.

-¿Por qué creyó que una novela sería la mejor manera de exhumar para la posteridad esta historia?
-La novela permite exceder el rigor del relato oral de los protagonistas de la historia. Enriquece la gesta inmigrante ampliando la perspectiva sobre el fenómeno. Además, pretendía situar esa historia en el contexto regional de su época. El formato de novela me permitió darle palpitaciones y tiempo emocional a lo que me contaron.

-¿Por qué la decisión de publicar el libro en Córdoba?

-El libro fue editado en Córdoba simplemente porque Ferreyra Editor se interesó en mi trabajo, lo que permitió una excelente calidad de edición gracias al esfuerzo de la editorial. La tapa es una verdadera obra de arte de Miguel De Lorenzi, a quien le bastó una rápida lectura del libro para comprender el espíritu de la obra y plasmarlo en el diseño de tapa.

-¿Podría describirnos el momento en que le hizo entrega del libro terminado a Antonia?
-Antonia estaba tan ansiosa como yo esperando la edición del libro. Fueron sus hijos quienes le llevaron el primer ejemplar. Seguramente se emocionó, como me emocionaba yo cada vez que salía de su casa después de conversar horas sobre las vicisitudes de su vida.

-¿Qué lugar ocupa la novela de inmigrantes dentro de la literatura?

-Está presente en la obra de muchos autores. No sólo el fenómeno de la inmigración que pobló Argentina a fines del siglo XIX y principios del siglo XX, sino las inmigraciones de otros tiempos también. Cuando escribí “Antonia” lo hice marcando la identidad regional de la obra. Quise contar una historia desde el lugar donde transcurrió la misma, con la autenticidad que le da a un texto literario su elaboración desde el propio medio donde transcurre la vida del autor.

-¿Cuál ha sido la aceptación de este libro en estas tierras?
-Hasta ahora, el libro fue presentado en Ticino, Villa María, Córdoba y Río Cuarto, lugares donde las historias de vida vinculadas a la inmigración están latentes en sus habitantes. Esto posibilitó que la gente accediera al libro animada por el interés de encontrar su propia historia en otra historia, la historia de Antonia. El libro tiene una buena demanda; y eso es lo mejor que le puede pasar a un autor que escribe desde las vivencias regionales. Es una carga de ánimo para seguir escribiendo en ese sentido.

-Si tuviese que condensar en una frase la esencia del libro, ¿cómo lo haría?
-Una pequeña historia de la cultura del trabajo, la grandeza y el esfuerzo.

-¿Está escribiendo algún nuevo trabajo en la actualidad?
-Estoy trabajando en más de un proyecto literario. Voy a continuar publicando con Ferreyra Editor, porque me permite tener continuidad en las ediciones. Para mí la literatura es como la vida. No la concibo como una línea recta que se pierde en el tiempo. Es un sinnúmero de senderos que uno va tomando, con variaciones, para atravesar el tiempo sin perder el encanto de estar vivo.


(*) Publicado en EL DIARIO DEL C ENTRO DEL PAÍS, el domingo 02 de diciembre de 2007.-
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