domingo, 15 de abril de 2012

Acercamiento al cuarteto. Tunga-Tunga en el ADN cordobés



Acercamiento al
CUARTETO
Tunga-Tunga en el ADN cordobés




Ya no queda duda que hablar de Córdoba, es hablar alfajores, bellas mujeres y cuarteto. Así lo proponen Los Caligaris en “Mis tres amores” y no se equivocan, el cuarteto está en el ADN de los cordobeses, de quienes lo disfrutan y de quienes no.
Este fenómeno musical y cultural de las clases populares sigue en constante crecimiento y desde sus inicios hace ya casi 70 años se esparce por las distintas provincias de nuestro país y por algunos puntos recónditos del planeta.
Cuenta la historia que El Cuarteto Leo tocó en vivo en radio el 4 de junio de 1943 y esa fecha marca el hito que motivó a la Cámara de Diputados a instituirlo como el Día del Cuarteto en su sesión del 7 de junio de 2000; además de aprobar el proyecto para declararlo “género folklórico cordobés”. Aunque algunos estudiosos duden de que ese hecho haya sido cierto, la muerte de “Manolito” Cánovas (fundador de Tru-La-La) ese mismo el 4 de junio, pero de 2000, terminó por fijar esa efeméride.
Los comienzos cuarteteros tienen a Augusto Marzano y su hija Leonor como los nombres ineludibles del género. El nombre “cuarteto” se debe a la utilización de cuatro instrumentos básicos que eran el acordeón, violín, piano y el contrabajo. La mezcla de la tarantela italiana y el pasodoble español, ejecutada por inmigrantes rurales que luego se trasladarían a la ciudad, fundirían naturalmente estos estilos cuyo fin era entretener a la gente, animar las fiestas y disfrutar de eventos sociales diversos.
EL DIARIO Cultura de hoy toca algunos aspectos del fenómeno cordobés.


Darío Falconi
eldiariocultura@gmail.com


A pesar de que se tienen siete décadas de desarrollo del cuarteto, aún no existen gran cantidad de trabajos teóricos sobre este género popular cordobés. Pareciera ser que en los últimos veinte años se empieza a tomar “en serio” a esta manifestación cultural que ha motivado interesantes acercamientos.
Uno de ellos, es el que realizó la profesora de etnomusicología de la Universidad del Estado de Chicago, Jane L. Florine. La investigadora estadounidense viajó en varias oportunidades a Córdoba en la década del ’90 para estudiar el fenómeno del cuarteto, el cual materializó en el libro “Cuarteto Music and Dancing from Argentina: In Search of the Tunga-Tunga in Córdoba”. De su trabajo de investigación estableció seis momentos en la historia del cuarteto, que tienen su correlato con la historia política de nuestro país, resumimos:

Primera (1943-1955): Caracterizada por la música traída por los inmigrantes que llegaron a trabajar la tierra. Cuando el precio de los productos agrícolas bajaron por la situación mundial que produjo la Primera Guerra Mundial, la gente migró a las ciudades en búsqueda de empleo en las fábricas que habían aparecido. El cuarteto empezaba a crecer desde las orillas para adentro.

Segundo (1955-1968): Se inicia con el crecimiento de la industria automotriz y la ola de migraciones internas. El Cuarteto Leo tocaba en los suburbios, era la época de los Beatles, la primera música en inglés, los disc jockeys y el boom del folklore.

Tercero (1969-1973): Marcado por revueltas con guerrilleros y el Cordobazo y se cerró cuando el General Perón retornó al país. La conformación de las bandas empezaba a cambiar debido a la inclusión del piano eléctrico y el bajo eléctrico. El Cuarteto Leo se presentó en un club atlético y desde allí dejó asentado el precedente para que los demás grupos también lo hicieran en esos espacios.

Cuarto (1973-1976): Se cierra indiscutiblemente con la llegada de los militares al poder. En esta época apareció una de las grandes leyendas del cuarteto que fue Chébere imponiendo un régimen estilístico que la mayoría de los grupos siguieron esos pasos. El aire fresco que proponía esta banda consistía en incursionar en los temas melódicos y modernos con el agregado del “tunga-tunga”. Además comenzaron a hacer canciones tropicales para que el cantante principal descansara en los bailes y esta actitud, coronada por el gusto de la gente, instauró otra modalidad, la de tener dos cantantes y hacer dos estilos diferentes.

Quinto (1976-1983): En esta época de plomo, la difusión del cuarteto se prohibió y en ocasiones de realizada la Copa mundial de Fútbol, el gobierno de facto ordenó quitar todas las grabaciones de las disquerías de Córdoba, para que el turista no tomara contacto con ella.

Sexta (1984-?): La finalización de la Guerra de Malvinas y la vuelta a la democracia marcó la vuelta total del cuarteto. Carlos Jiménez continuó desarrollando el “cuarteto característico cordobés” como subtituló Rodrigo a uno de sus exitosísimos discos. “La Mona” intentó modernizar el cuarteto, sin alterar la esencia que se arrastraba desde sus inicios. Siguió manteniendo su acordeón, pero cambió el violín por los teclados porque se dificultaba conseguir violinistas jóvenes que lo siguieran. En esta etapa, que es la de mayor crecimiento, el cuarteto logró llegar a Cosquín, una plaza religiosamente preparada para el folklore argentino; es más, se instituyó el “Cosquín Cuarteto”. La televisión ayudó mucho a la difusión de la música, al igual que las radios e indiscutiblemente la era digital produjo una explosión que hizo llegar estos acordes en todas partes. Buenos Aires, conoció masivamente el cuarteto gracias a Rodrigo Bueno que llenó trece Luna Park, algo impensado para el mundo cuartetero.
Esta fue una etapa de experimentación con la introducción de ritmos latinoamericanos y la inclusión de músicos centroamericanos como dominicano Jean Carlos y compañeros que impusieron el “merenteto”, fusión de cuarteto con merengue. “La Mona” Jiménez, llego hasta tener su propio programa radial en el que sólo se pasaban sus canciones en la LV2; el programa “Ritmo Punta” difundió por años la música en vivo a través de la pantalla de la televisión por aire.
Obviamente, que si continuáramos con las etapas propuestas por Florine, seguramente estaríamos hablando de un nuevo momento. El estudio de Florine abarcó hasta los ’90, pero lo mencionamos ya que fue un importante aporte para su estudio. Como dato anecdótico diremos que la investigadora llegó a grabar, como invitada, la ejecución de su flauta en el tema “Penita” del disco “El marginal” del cordobés más famoso.



EL CUARTETO ACTUAL
En la actualidad quienes practican el género conforman verdaderas bandas con más de diez integrantes y hasta han llegado a tener treinta músicos en ocasiones especiales. Ha desaparecido el violín y el acordeón sobrevive en algunas bandas como la que posee Carlos “La Mona” Jiménez. Pero el cuerpo musical se ha nutrido de muchos más instrumentos utilizados generalmente en otros géneros como el rock (guitarras eléctricas, baterías) o los que tienen que ver con ritmos latinoamericanos (instrumentos de percusión).
Otra de las características es que hoy en día se propicia la hibridación de los distintos géneros musicales. El cuarteto está permeable a ello, recibiendo y aportando condimentos a la música en general. Un ejemplo, el rock actual se nutre también cuarteto y viceversa. Este intercambio además de escucharse en las canciones se ve en las diferentes participaciones de músicos en distintas presentaciones y discos. Es muy común ver a la “Mona tocando con “Pity” Álvarez, Andrés Calamaro, Los Caligaris, Charly García, Juanse, Bersuit, entre tantos otros.
Luego de la vuelta a la democracia en el país, en 1983, el cuarteto prohibido y censurado en épocas dictatoriales, retomó su fuerza y volvieron los cassettes, los discos y luego los CD’s y DVD’s. En cuanto a los bailes, se percibió un cambio y este es que a partir de allí el público asistente a dichos encuentros cambiaría notablemente. Los bailes eran el lugar en el que se convocaba a la familia toda, los abuelos, los padres, los hijos asistían en las primeras épocas del cuarteto a disfrutar y a bailar la música del tunga-tunga; sin embargo ahora hay un predomino muy marcado por los jóvenes. Son ellos los que todas las semanas se reúnen en los lugares ya consagrados para la música popular, para escuchar los acordes alegres del ritmo característico; pero más aún para divertirse y buscar una pareja (efímera sobre todo) con quien relacionarse.
También el fenómeno de identidad está muy presente en el cuarteto. Julieta Godoy plantea en un ensayo de su autoría, “el cuarteto construye, preserva y reproduce la identidad de la cultura popular de Córdoba”, sobre todo, la de los sectores más postergados, quienes reconocen “en la figura de Carlos ‘La Mona’ Jiménez, una figura construida en torno a una historia biográfica particular, al héroe que los representa y pone en presencia tanto la voz, el discurso de los marginados (las voces anónimas) como su imagen ante otras culturas y/o centros hegemónicos, proceso que deviene de la ‘espectacularización’ de Jiménez en una diversidad contextual.” Sabemos que las letras de Juan Carlos Jiménez Rufino (“La Mona”) abordan en su mayoría los temas característicos de los grupos sociales más postergados (desprotegidos, drogadictos, delincuentes…); pero también narra historias sobre amores incomprendidos, ironías de la vida y demás. Otra serie de canciones son las que se convierten en hits, las que buscan la diversión y la de escaso contenido semántico; justamente son éstas las canciones que más trascienden los límites del territorio cordobés.
Quienes no conozcan cómo es el ambiente del cuarteto en Córdoba, le sugerimos mirar la película “De caravana” del Director Rosendo Ruíz, estrenada a fines del año pasado. Allí se narra varias historias envueltas como por un humo confuso que se respira en los grandes bailes de nuestra Capital. También sugerimos leer la autobiografía sobre “La Mona” (escrita por Jorge Cuadrado) editada por Raíz de Dos y el libro de Gustavo Blázquez “Músicos, mujeres y algo para tomar” publicado hace unos años por Recovecos, para ampliar en el tema.
El género cuarteto es muy amplio y es posible tomarlo por diferentes aristas, nos faltaron muchísimos protagonistas, sucesos y particularidades. Este domingo sólo hemos despuntado algunos de ellos; quizás, más adelante, volvamos a retomar con otras miradas sobre el tema en cuestión.
Cerramos la edición con la publicación de la letra de una de las canciones que se ha levantado como estandarte de los cordobeses y sobre todo de aquellos que aman esta música. Una música que crece día a día; que es independientemente económica de cualquier variable producida en Buenos Aires o el país y que cada vez toma más espacios, más medios y más estratos sociales.
A bailar.




Bibliografía utilizada:







Canción: SOY CORDOBÉS
Autor: Rodrigo
Disco: A 2000
Año: 1999

Oigan señores yo les quiero así contar
con muchísima emoción dónde nació mi canto
chispa, tonada, piano, bajo y acordeón
así tocaba Leonor ritmo de cuartetazo
el Pibe Berna, Carlos "Pueblo" Rolán
y el Cuarteto de Oro
le dieron música, alegría a mi ciudad
soy de la universidad de la alegría y el canto.
le dieron música alegría a mi ciudad,
soy de la universidad, Córdoba te quiero tanto

Soy cordobés, me gusta el vino y la joda
y lo tomo sin soda
porque así pega más, pega más, pega más.
Soy cordobés, y me gustan los bailes
y me siento en el aire
si tengo que cantar.

De la ciudad de las mujeres más lindas,
del fernet, de la birra madrugadas sin par.
Soy cordobés, y ando sin documentos
porque llevo el acento de Córdoba Capital.

Como creyente yo le doy gracias a Dios por esta
bendición que en la sangre llevamos
todo el año "tunga tunga" del mejor es nuestro
rocanrol y a La Mona idolatramos.
Se para el lunes porque hay que descansar
de todo lo que bailamos
y el martes encaravanados otra vez
hay que lustrar los pepés porque a algún lado nos vamos.

Soy de alta córdoba dónde está "La Gloria"
o en Jardín Espinosa a Talleres tu lo ves y si querés
yo te llevo para Alberdi dónde están los celestes
mi Pirata cordobés.
de la ciudad de las mujeres más lindas,
del fernet, de la birra madrugadas sin par.

Soy cordobés, y no me importa si es
gorda como el arco de Córdoba
la quiero para bailar.





* Publicado en EL DIARIO del Centro del País
domingo 15 de abril de 2012
Villa María, Córdoba, Argentina.

domingo, 8 de abril de 2012

Pablo Giordano. La felicidad de los libros


Textos de
PABLO GIORDANO
La felicidad de los libros




Pablo Giordano es de Las Varillas. Allí nació en 1977, allí vive y desde allí se proyecta al mundo. Y no exageramos, Giordano integra ese pequeño grupo de jóvenes escritores de la provincia que ha hecho de su trabajo literario un oficio. La disciplina, la prolijidad, la autoexigencia llevada casi al extremo, lo ha proyectado hacia todas las direcciones; como un sismo que tiene epicentro en el interior de Córdoba, pero con una onda expansiva de límites desconocidos.
Ha publicado en diarios, revistas y sitios de América y Europa: La Voz del Interior, EL DIARIO del Centro del País, Diario Perfil, Punto en línea (de la Universidad Nacional de México), El Especial de Nueva York y Alex Lootz de Madrid. A fines de la década pasada formó parte de las discutidas antologías provinciales sobre la narrativa joven en Córdoba (Es lo que hay y 10 Bajistas) y publicó los libros La Felicidad es un Gordini (poesía, 2009); Los muertos (cuentos, 2012) y Chozas (novela, 2012). En la actualidad mantiene una columna en la revista PoloSecki de Córdoba y escribe casi a diario en su blog “Cosas de mimbre”, un espacio virtual en que difunde sus escritos y un abanico de propuestas para aquellos que gustan de la cultura en toda su extensión.
Recientemente su trabajo se coronó con la publicación de dos libros de muy buena factura en los géneros cuento y poesía. Esos títulos son la “excusa” que hoy le proponemos en este hermoso domingo.


Darío Falconi
eldiariocultura@gmail.com



ARMANDO LA CHOZA
Giordano está feliz, recientemente una editorial cordobesa materializó en tapas duras una novela que comenzó a escribir cuando adolescente, 16 años para ser más exactos. Sobre ese momento, el autor reflexiona ahora, con 18 primaveras más sobre la piel: “aprendí básicamente el ABC de la literatura, y algunos truqillos más. Fue una experiencia reveladora, exhaustiva y agotadora, en su sentido literal.”
En el medio, desde su inicio hasta la edición pasaron correcciones, publicaciones en microcapítulos en web (al mejor estilo novela por entregas) hasta las últimas correcciones momentos antes de imprimirse.
“Chozas”, se ambienta hacia “fines de los 80, comienzo de los 90, un barrio de trabajadores en un pueblo del interior de la provincia de Córdoba. Allí se desarrolla la historia de un niño de clase media baja con sueños de escritor, que en épocas hiperinflacionarias, marcada por la última dictadura y la secuelas de Malvinas, descubrirá la muerte, el sexo y el amor en pleno vaciamiento menemista, entre otros temas fundantes, los cuales se abordan diagonalmente y configuran un paradigma generacional que no escapa a la neurosis y arribar a la adultez con una visión del mundo interrogativa de ciertos valores.”
El amplio proceso de maceración del texto, ha hecho que distinguidos lectores se aproximen a la propuesta del varillense y hayan emitido su juicio revelador. En ese sentido Fabián Casas dijo de “Chozas, “es un libro intenso, lírico, donde desfilan personajes inquietantes que me hizo acordar a la primera vez que me encontré con el lenguaje particular del gran Ricardo Zelarayán. Entre la montonera de libros literarios ‘Chozas’ hace la diferencia por la creación de un lenguaje en mal estado pero sin fecha de vencimiento. Un lenguaje que se muerde la cola y que destila veneno. Un libro que produce intensas ganas de escribir.”
El escritor cordobés Federico Falco, contemporáneo al autor de “La felicidad es un Gordini”, dice: “en ‘Chozas’ Pablo Giordano da cuenta, con una voz atenta a los detalles del habla y una mirada dura e implacable, de las formas de la infancia y la adolescencia en un pueblo del interior de Córdoba a fines de los años ochenta y principio de los noventa. Detrás de la aparente calma de las siestas y los feriados, mientras los adultos tratan de llegar a fin de mes como pueden, los más chicos descubren la violencia, el sexo, las diferencias de clases y los códigos de la amistad. Las películas de Luis Miguel, las novelas de Carolina Papaleo y Raúl Taibo, Nirvana, los bloopers de Canal 8 y las bolsas de chizitos puntean un crecer doloroso y la entrada en una primera juventud que, en el horizonte de la llanura, se vive ya como una vejez infinita, sin esperanzas.”
Por otra parte, desde el otro lado del charco (España), Marcelo Luján escribió: “’Chozas’ describe -con mucho acierto y desde una violenta dulzura- esa instancia maravillosa de la vida que es la adolescencia. Un texto precioso -de altísimo vuelo literario- que no parece ni de lejos ópera prima. Una prosa sin miedos, suelta, que descubre todos los rincones de cualquier pueblo de provincia. Párrafo aparte para los discursos directos: los más auténticos que he leído en años.”


EXHUMANDO MUERTOS
De manera paralela, hacia fines de año pasado Giordano veía concretado otro proyecto, y es que su libro de cuentos “Los muertos” terminaba de editarse luego de ser seleccionado unánimemente y obtener el primer puesto en un concurso literario a nivel nacional.
Este libro alberga una serie de nueve cuentos que se exhumaron como huesos, en los que algunos ya habían aparecido en distintos medios del país y el exterior y que terminaron de armar el esqueleto con la adición de nuevos textos. Un libro orgánico, macizo, donde nada sobra. El autor nos sitúa en contextos particulares y disímiles, con esa prosa limpia, coloquial, y con esas descripciones que nos plantan en algún pueblo de nuestro interior cordobés donde aparecen esos personajes singulares y pintorescos que muchos conocemos.
Juan Terranova escribe al respecto, “Los muertos” es una "cartografía de lo doméstico y la calle, personajes que son al mismo tiempo conocidos y extraños como en el heimlich freudiano. Pablo Giordano trabaja con una lupa, con una pinza y con un grabador-reproductor de voces. Sus relatos son ágiles, livianos, directos pero también microscópicos, duros, astillados como un insecto de vidrio que nos mira." Por su parte Rubén Sacchi manifiesta, “estos cuentos son crueles, pero no al estilo de Abelardo Castillo, poseen una crueldad cotidiana, casi natural pero muy humana, porque son horrores que resultarían evitables más allá de lo cultural y lo social. Sartre decía que para que el suceso más trivial se convirtiera en aventura, era condición necesaria y suficiente contarlo. Yo sumo a esto que, si la manera de referirlo lo vuelve atrapante, podemos estar en presencia de una promesa para el género”.
Un género difícil, donde cada componente debe encajar perfectamente para que la maquinaria funcione de manera aceitada y armónica. La naturalidad con la que han sido construido los diálogos hacen que cada trama sea un universo por sí mismo, y se cree ese ambiente verosímil que, quienes escriben, les cuesta lograr.
Cerramos con dos impresiones realizadas fuera del país. Desde México, Marco Tulio Aguilera Garramuño sentencia, “hay algo indefinible en la prosa de Pablo Giordano que hace pensar en lo argentino esencial: aquello que está lejos de lo aparente porteño, la farsa, el embuste, la presunción. Su escritura es juvenil pero posee una madurez definitiva.” Por su parte, José Ángel Barruecos desde España, "Pablo Giordano destila en sus relatos una prosa feroz y cuajada de jerga mediante la que nos brinda historias ásperas y truculentas, que nos enfrentan con esos abismos donde se mueven la violencia y la miseria".


LAS LECTURAS
Les ofrecemos a continuación una pizca de cada texto, un mínimo acercamiento para enfrentarse a la prosa de la que hemos venido hablando. Cerramos esta edición de EL DIARIO Cultura, pero la puerta está abierta, queda en ustedes continuar la búsqueda de estos textos que hoy hemos hecho referencia.
No diga que no le avisamos.

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Cuento: Feliz Cumpleaños, Mono (fragmento)
Autor: Pablo Giordano                     
Libro: Los muertos
Año: 2012

Mono patea la ropa hasta el rincón del baño y se mete bajo la ducha helada: tiembla, refriega su cuerpo con alegría. Su hermana, que no vuelve del trabajo hasta más tarde, le juró que el padre vendría a verlo. Se pregunta si quedará algo del pegamento que le regalaron en el corralón: fabrica imanes para decorar heladeras desde la muerte de la madre; pide radiografías en el hospital, las recorta con forma de mariposas -rara vez de otros animales-, las pinta, les pega el trozo de imán rescatado de viejos motorcitos de la fundición… ¡y listo! Las pocas ganancias lo salvan de la vergüenza frente a la hermana, que limpiando casas trae la mayor parte del dinero. A veces lo llaman de la Municipalidad y lo llevan a barrer salones, de noche.
A las siete y media ve por la ventana piernas y ruedas de bici en el cordón cuneta. Es el padre. Imaginó que vendría en auto. Limpiando parabrisas lo vio en un Gordini bastante nuevo y le gritó. Fue tres años atrás. Inclusive corrió hasta el auto, sin poder ganarle a la luz verde: el hombre aceleró y se perdió entre una Renoleta y el colectivo.
Ahora Mono lo mira, la cara le resulta extraña: no distingue sus rasgos.
—Vamo’, pendejo, dale.
Mono trepa a la bici. Está recién bañado y se ha puesto la chomba roja, la de salir, secada el día anterior en el alambre del patio, cuidando de que las palomas no la arruinen, y planchada bajo el colchón de su cama mientras duerme. De pie en el portaequipaje, Mono lleva la cabeza en alto y la cara al frente. La brisa lo ensueña.
Las casas de chapa se suceden a los costados. Algunos vecinos los ven pasar. El hombre lleva un traje blanco apretado, que a las luces de la tarde vira a celeste claro como saco de heladero. Abajo dos broches sostienen las botamangas, impiden el engrase con la corona de la bici, o el enredo y la caída. No son tantas cuadras, pero alcanzan para insultar de cansancio varias veces. Desmontan en el bar cerca del río, apoyan la bici en el poste de luz y entran.
El bar mantiene un pedazo de pared revocada, un pool, un foco colgando de un cable manchado con saña por las moscas, una vitrina y poco más. Sin embargo no es un lugar cerrado y lleno de humo: el ambiente es fresco, las ventanas y la puerta de calle están abiertas, los focos apagados. Afuera hay dos mesas, una ocupada por el dueño y la mujer, la otra vacía. Se sientan adentro, junto a la ventana. El padre enciende un cigarro y le ofrece. Mono dice que no fuma.


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Novela: Chozas (fragmento Capítulo 1)
Autor: Pablo Giordano
Libro: Chozas
Editorial: Ciprés Ediciones
Año: 2012

Estoy corriendo con todo. Termino de cruzar los zanjones por la bajada Refalón, y agachándome entre las cañas, tratando de no hacer ruido, me doy cuenta de que estoy solo. El olor a podrido no me deja respirar, el corazón me va a mil. Veo una sombra que viene haciendo ruido por el agua. Es el culiáu del Étor.
—¿Para dónde rajaron los otros? —me pregunta, sudado.
 Lo que hicimos no tiene gollete. Yo sabía que iba a pasar algo con los excombatientes de las Malvinas. Ahora el Étor se ríe como si fuera algo común. Me acuerdo de una noche que fuimos al barrio Centenario a comer a la casa de la tía. Era la primera vez que yo iba a ese barrio, el Laucha se avivó al salto.
—¡Paren, paren! —dijo, y me señaló—. Este pendejo es el putito del 2 de abril.
El Étor les dijo que no me hicieran nada, que era un amigo de él. Pero ellos querían pelear. Yo estaba cagado en las patas y salí corriendo, más vale que me persiguieron. Parecían un malón. Bajé por una vereda y me metí en un patio oscuro. Me quedé agachado contra la tapia escuchando los gritos. El Étor les mandaba que me dejaran. Me di vuelta, y vi la sombra de un pájaro un poco más chico que un ñandú que me empezó a tirar picotazos. Salté la tapia, gritaban “¡Ay tá, ay tá!”.
Caí en un montón de arena, en otro patio, los perros ladraron. Salté la tapia de nuevo y caí en la vereda verde, esa que da contra el matadero. Volví corriendo a los zanjones y me escondí también en este cañaveral hasta que sentí que se venían. Se cortó la luz. Había una luna enorme. Yo creía que me iban a matar. No podía quedarme entre las cañas, así que salí corriendo y llegué hasta las cuevas. Los del barrio Centenario no son civilizados como nosotros, en vez de chozas hacen cuevas en la arcilla.
Me metí ahí y me quedé chito, tratando de no delatarme con la respiración. No aguantaba mucho, y cada vez que abría la boca (porque yo respiro por la boca) me comía una bocanada de olor a bosta.
Adentro no se veía nada. Escuché la voz del Étor que me decía que saliera. Me quedé callado un rato hasta que escuché las pisadas. Después me tiraron del brazo. Era el Pera.
—No seas cagón —me dijo—. Vamo pal barrio.
Sabía que era un truco pero no tenía otra, así que salí con ellos haciéndome el pistola. Pensé que me jodían: eran mucho más grandes que yo. Apenas entramos al barrio se separaron y me dejaron solo con el Étor en la casa de su tía.




“Fumando en el cuarto amarillo sobre la frazada azul”
de José Galliano
(acrílico sobre tela 40 x 35 cm, 1999).





(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País
Domingo 8 de abril de 2012
Villa María, Córdoba, Argentina


domingo, 1 de abril de 2012

Horacio Lucero. Gestor Cultural


Entrevista a
HORACIO LUCERO
GESTOR CULTURAL




La canción termina y 40.000 personas exaltadas gritan y aplauden con una energía que desborda el estadio más grande de la provincia de Córdoba. Miles de almas emocionadas no quitan sus ojos del impresionante escenario montado para la ocasión. Maná culmina su show y él se lo perdió casi todo, pero está feliz. La alegría lo invade y es que ha visto que los asistentes a tremendo show se van más que satisfechos, y ese estado de bienestar, le llega a él como un eco, como una voz que le dice “salió todo bien”.
Esa es su tarea, Horacio Lucero es Productor Artístico y Coordinador General de eventos, se ha encargado de “traer” a músicos como Patricio Rey y Los Redonditos de Ricota, Facundo Cabral, Marco Antonio Solís, La Renga, José Luis Perales, Charly García, Divididos, Ricardo Arjona y la lista continúa ampliamente. Además de muchos artistas en el plano musical, también ha sido el responsable de la llegada de grandes intelectuales y personajes a la ciudad, Pacho O’ Donnell, Osvaldo Bayer, Felipe Pigna, Alejandro Dolina y más. Ha coordinado diversos eventos desde obras de teatro, jornadas de capacitación, eventos deportivos, educativos y estuvo al frente de la coordinación de 17 ediciones del Festival Nacional de Peñas.
Su nutrido currículo da cuenta de eso y mucho más, es Profesor en Ciencias Jurídicas y Sociales, periodista de diversos medios radiales, gráficos y audiovisuales; como así también se dedica a la escritura, publicó el año pasado una investigación sobre Juan Bautista Bustos, caudillo de la provincia.
Hoy produce y conduce el programa radial “Bicho de ciudad” en Radio Ciudad FM 93.3, propuesta periodística, musical y de entretenimiento.


Darío Falconi
eldiariocultura@gmail.com



Revisando la amplia actuación en lo que hace a las diferentes actividades socioculturales que realiza Horacio Lucero, decidimos tener una extensa charla para que nos cuente algunos aspectos de su vida. EL DIARIO Cultura este domingo está dedicado a una persona que se ha desenvuelto en distintas ramas de la cultura, el arte y lo social.
                    
-Analizando tu currículum vitae tratamos de buscar una palabra que te defina, ¿podríamos decir que esa palabra es Gestor Cultural?
-Sí, creo que lo de gestor o promotor cultural sería una buena definición, aunque si tuviera que definirme me definiría con un perfil netamente humanista y social. Todas las actividades que me han tocado realizar, ya sea desde la educación, la cultura, el espectáculo… han estado relacionados con el ser humano, en su esencia, en sus manifestaciones. Me ha servido lo de la comunicación, lo del periodismo, lo de la radio, la televisión… todo ha tenido una impronta donde se pone al ser humano como eje central de las acciones que uno realiza.

-¿Cómo comenzaste con esta inclinación, venía desde chico, en el colegio…?
-Uno ya nace con una inclinación y lo que se va haciendo con el transcurrir del tiempo es ir descubriendo esas potencialidades y hasta desarrollar otras más. Desde chico, en la escuela, me gustaba todo lo vinculado a las ciencias sociales, con la historia, la geografía, con aquello que hacía referencia al ser humano, a los hechos, a la realidad. Desde muy chico leía al diario, con gusto, y trataba de entenderlo y preguntaba lo que no comprendía por mi edad. A esto hay que sumarle mi participación en todas las actividades escolares, ser el locutor de cada acto, el que recitaba la poesía, etc.; creo que es un proceso de descubriendo de lo que después pasa a ser tu vida y actividad profesional, lo que te permite desarrollarte como ser humano e insertarte en la sociedad.

-¿Siempre fuiste de Villa María?
-Soy nativo de Villa María, he nacido y vivido en Barrio Parque General Paz. Soy integrante de una familia muy humilde y desde los ocho años comencé a trabajar, toda mi vida he trabajado y estudiado, nada me ha sido fácil, todo me ha costado muchísimo. A los ocho, mediodía iba a la escuela primaria y el otro medio día era cadete en la farmacia del “negro” Ferreyra. Asistía a la Escuela Nacional 62 Justo José de Urquiza, que en ese momento funcionaba en la casona de (las calles) Dante Alighieri y Cárcano. Luego estudié en el secundario en una escuela que recuerdo con mucho cariño y a la cual le estoy muy agradecido, el Colegio Manuel Belgrano. Siempre he trabajado, eso me permitía ayudar a mi familia y poder estudiar.
                                                                                            
-El hecho de trabajar seguramente hizo que el estudio y la visión de la vida tome otro valor, ¿no?
-Sí, siempre con mucho esfuerzo, eso me llevó a ser destacado, fui abanderado, mejor compañero, tenía una asistencia casi perfecta… pero creo que todo es parte de ese esfuerzo, porque cuando todo te cuesta lo aprovechás, lo valorás y lo vivís de otra manera. Después hice el Profesorado de Ciencias Jurídicas y Sociales en el Colegio Rivadavia, siempre trabajando, en una farmacia y luego la administración de un transporte, hasta que me recibí. Poco tiempo después ejercí como docente en esa institución durante 23 años.
Siempre tuve la suerte de hacer cosas que me gustaron, que más allá del trabajo me significaron placer, un crecimiento personal; ese esfuerzo lo fui volcando en una satisfacción personal y es como que ese esfuerzo así, cuesta menos. Siempre tuve ese deseo de participar con instituciones vinculados con la actividad cultural o social, lo hice desde la Fundación Sobral, en el Centro de Periodistas junto a Bernardino Calvo, la Fundación Soñar, también en mis comienzos tuve alguna participación política en el radicalismo en el regreso de la democracia.

-Cuando revisamos tu currículum, uno se pregunta por tu edad o se plantea en qué momento se puede realizar todas esas actividades.
-Da la sensación que uno ha vivido varias vidas, sucede que he vivido una vida muy intensa, muchas actividades simultáneas que se vinculaban de alguna forma. Era docente pero también trabajaba en la radio, varios años fui conductor de la tarde de Radio Villa María cuando no existían las FM. Estuve mucho tiempo en el viejo Canal 2 de la familia Vartalitis, allí hice varios programas. Hablamos de tiempos donde no había Internet, ni teníamos toda esta revolución tecnológica y acceso a los medios. Es lindo porque me tocó vivir lo que era antes y lo que es ahora.

-También se destaca una notable participación en el Festival Nacional de Peñas.
-De los 44 años en que se realiza el Festival de Peñas, 17 años he sido coordinador. Si revisamos el historial, soy el que más tiempo ha estado en la coordinación de escenario, armado de programación y demás actividades que ha demandado ese evento.

-¿Cómo se da en vos la armonía entre lo personal y lo profesional?
-Muchas veces las circunstancias se te van dando y es difícil resistirse o negarse; pero también uno deja mucho de lado de lo personal, lo familiar. Cuando mirás para atrás vez que le dedicás más tiempo a toda la actividad profesional y muy poco a lo personal. Te voy a decir algo que les digo siempre a mis alumnos: la libertad es la posibilidad que se le da al ser humano de elegir, de optar; la libertad no es ilimitada, siempre que se elije algo, se renuncia al resto. Cuando uno elije una actividad, con repercusión pública, va renunciando a otras cosas… son actividades en que no hay tiempo, no hay días, ni horas, ni lugares. En mi caso además hay una enorme autoexigencia, yo no me creo el mejor, pero trabajo para ser el mejor.

-¿Te has arrepentido alguna vez de sobredimensionar lo profesional por sobre lo personal?
-A veces sí. Cuando pasan cosas no esperadas, uno se pregunta ¿para qué? Todo esta actividad, materialmente, me hubiera dado fortuna; pero vos ves a las personas que tienen fortuna y siguen desesperados detrás de la plata, no pueden zafar; entraron a una vorágine que no pueden parar. ¿Son felices? No, no lo son.
Lo más difícil en la vida es encontrar el equilibrio. Es más difícil mantenerse que llegar. Hay una anécdota que me la contó Facundo Cabral. Habíamos organizado una charla en el Teatro Verdi y dos actuaciones en el Teatro Comedia en Córdoba. Estuvimos tres días juntos, tuve la posibilidad de conocer a un tipo sensacional, a un tipo de mundo, a un hombre increíble. Él decía de estos temas, en una sobremesa: “¿Quién es más feliz, Bill Clinton (por entonces el presidente de Estados Unidos) o yo? ¿Acaso Clinton, puede tomar un café en el bar de la esquina, como lo hago yo con mis amigos? Si hasta por una felatio tiene que dar una explicación.” Entonces… el poder, el dinero y demás te abren las puertas a otra cosa, pero no quiere decir que sea la puerta a la felicidad.

-Recientemente diste una conferencia en el Grupo OSDE sobre las particularidades de la organización de eventos ¿Cuál es clave más importante en este sentido?
-Siempre tener presente qué es lo que le interesa a la gente, siempre el afuera. Porque lo que uno busca es satisfacer una necesidad. Esta es una premisa, a la hora de armar una espectáculo, pero también una fiesta empresarial, un cumpleaños… más que a lo que a uno le gusta es ver el otro. Después, es importante trabajar con tiempo, organizadamente y estar hasta en los últimos detalles. Prevenir todo lo que se pueda prevenir y luego están los imponderables; pero todo lo que se puede prevenir hay que prevenirlo. Finalmente todo lo que hace a vender el evento, a cómo lo presentás; cómo vos generás las ganas a la gente para que vaya; porque si a la gente no le interesa lo que vos proponés, la gente no va.

-De todas las actividades de las que hacés, ¿cuál es la que más te gusta desarrollar?
-Tuve la suerte de que todas las actividades que he realizado me gustan y me llenan, me fascina organizar eventos, me encanta dar clases, me gusta mucho los medios, la radio, también la escritura… en ese sentido soy un privilegiado y bendecido, porque no me ha tocado hacer actividades que no me hayan gustado.

-¿Se podría decir entonces que todas las actividades, en realidad no son diversas, sino que son una misma?
-Es cierto, son parte de… para mí están todas concatenadas una con otra, además se fortalecen. Mi formación humanística ha sido decisiva y ha repercutido enormemente en todas las demás cosas.

Recientemente has publicado tu primer libro “Yo, Bustos. El caudillo federal”, ¿qué nos podés decir sobre su contenido y génesis?
-Es un trabajo de investigación. En realidad nunca pensé escribir un libro, se fue dando. Siempre me intrigó Bustos, me preguntaba porqué está olvidado en la historia argentina y de Córdoba. En los años ’70 en el Colegio Rivadavia había un profesor que venía de Córdoba, Carlos Segretti, quien ha sido uno de los que más ha investigado a Bustos. Yo por mi parte tenía algunas cosas hechas, pero todo quedaba allí. En un momento de mi vida había abandonado la actividad intelectual por una depresión profunda, y me incentivaron a escribir. Luego empecé a encontrar cosas y como había empezado a viajar a Córdoba todas las semanas por cuestiones de salud, visitaba las bibliotecas y demás buscando datos, y empiezo a organizar un poco la información. Un día me entero que el gobierno de Juan Carlos Schiaretti, había decidido una reivindicación histórica (monumento, intención de repatriar los restos, etc.). Entonces le escribo una carta al Gobernador, manifestando mi sorpresa grata de la reivindicación y le cuento algunos datos. A las 48 horas me llama el secretario privado que quería ver lo que tenía y fue así como que pasado un tiempo me llamaron otra vez diciendo que el libro se estaba imprimiendo. No es una novela, es un relato en primera persona que contiene la rigurosidad de la historia.

-¿Cómo te va yendo con tu actual programa de radio?
-Van tres años de programa y hemos pasado por tres radios y lo sorprendente es que la gente nos siguió, nos eligió a pesar de esos cambios. Es un programa masivo donde la gente participa activamente. Es una propuesta diferente dentro de las estructuras de los programas que se transmiten en ese horario. Nosotros buscamos que la gente se ría, ponemos música, leemos los diarios pero tratamos de comentar las noticias y darle un plus más para que la gente nos elija. Es un desafío constante.


Un desafío que día a día Horacio acepta y enfrenta… como lo hace hoy, cuando el sol de esta mañana de otoño, aún no se asoma en el horizonte.



* Publicado en EL DIARIO del Centro del País,
domingo 1 de abril de 2012
Villa María, Córdoba, Argentina.

domingo, 25 de marzo de 2012

Ivana Perren. Alcanzando sueños. Canciones de cuna



Alcanzando sueños
IVANA PERREN
Canciones de cuna



El niño abraza a su madre y deposita su mirada en los ojos de ella. Por la ventana, las luces de los autos pasan con menor frecuencia. El ruido del día es devorado por la noche y permite que los sentidos del infante se potencien y presten atención a ese adulto que se ha sentado al costado de su cama. La madre cubre su cuerpo con el acolchado y se dispone a acariciar despaciosamente el cabello del niño. Segundos después comienza a cantarle con dulce y clara voz. La criatura cierra sus ojos y se entrega al sueño, abrigado con hermosas canciones que invocan mágicamente el descanso.
¿Quién no recuerda esa voz, cierre de los días de niño? ¿Quién no repite esa antigua tradición de ofrecerle a nuestros seres queridos las estrofas de una canción de cuna?
Ivana Perren, profesora de piano y licenciada en composición musical se ha inmiscuido en el subgénero de la canción de cuna. Ha grabado un disco llamado “Alcanzando sueños”, título que remite a la función principal de estas composiciones y a su vez es una metáfora que alude a su egreso universitario, sueño, que ha concretado recientemente.

Darío Falconi
eldiariocultura@gmail.com



La canción de cuna es una expresión musical presente en la historia y la cultura de todos los pueblos. Canciones que han viajado kilómetros, que han atravesado el mar de los tiempos y que aún hoy (con algunas modificaciones) siguen vigentes en nosotros. Ivana Perren, docente de la ciudad, decidió investigar sobre este subgénero y desde aquí, realizar una propuesta fresca, con temáticas que abordan problemáticas de esta misma ciudad y nutrirlos con los diferentes ritmos latinos y cercanos a nosotros como el folklore, entre otros.
                    
-¿Cuál fue tu interés por este subgénero tan particular?
-La temática está íntimamente relacionada con lo que hago, soy docente de música en la escuela primaria y estoy siempre en contacto con los niños y tengo sobrinos. He escuchado canciones de cuna que me encantaron y que de alguna manera siempre estaban cerca de mí. Esta idea de tomarlo como tema de mi tesis de grado fue desarrollada en el dictado del Taller de Apoyo al Trabajo Final de Grado.
Veo que la canción de cuna tiene una sencillez muy rica, me sentí identificada y era un desafío el poder componer ese tipo de canciones, que si bien son sencillas, había que buscar cosas nuevas dentro de esa sencillez, usar armonías más complejas.

-¿Son los niños, los únicos destinatarios de las canciones de cuna?
-Si bien los niños que estuvieron a mi alrededor me inspiraron a elegir esta temática, creo que la canción de cuna puede ser para todas las edades. Es lindo sentirse arrullado, es lindo que te canten canciones… y está pensado para niños, pero muchas de las letras tienen temáticas que son para que el adulto piense y reflexione.
                                      
-Hablamos de canción de cuna, ¿cómo se ubica ese subgénero dentro de la música?
-Lo ubico dentro del gran género canción… la canción es un género vocal/instrumental que lleva acompañamiento, también puede ser a capella, que presenta una forma musical determinada, que puede variar de canción a canción, que presenta letra…
Dentro del género lo determino de esta manera, podemos encontrar otros subgéneros como la canción urbana o la canción de raíz folklórica; entre otras.

-¿Cómo surge la canción de cuna y como llega a la actualidad?
-Busqué antecedentes de canciones de cuna muy antiguas, mi trabajo no es un trabajo científico, hice un marco teórico para tomar algunas herramientas de cómo es, de dónde viene, etc.… No se sabe cuál es el origen preciso, seguramente desde el origen mismo de la humanidad, porque la canción de cuna es un canto que se da espontáneamente entre la madre y su hijo, o entre la persona a cargo del niño. A veces puede tener letra o una simple onomatopeya como “nana nana”; pero no hay un tempo preciso desde donde su origen. Todo tiene que ver con la tradición oral. Es todo lo que se transmitía de boca en boca, de generación en generación, y así mismo las canciones iban sufriendo alguna modificación; entonces, no hay documentos.
La función primaria de la canción es hacer dormir, tranquilizar al niño. Luego hay otras que se van agregando sin querer, o queriendo, que es la transmisión de valores o de cultura, la madre que le cuenta “dormite niño que tengo que hacer / lavar los pañales, ponerme a coser”… ahí estamos hablando de una época donde todo estaba a cargo de la mujer, donde ser ama de casa es lo único que se podía hacer. Hoy en día la canción de cuna si bien se siguen cantando canciones antiguas que están en la tradición oral como el “Arrorró mi niño”, “Dormite mi niño”… hoy en día la canción de cuna traspasa el límite, tiene que ver muchas veces con el hecho artístico, la canción que sale al escenario, la canción que hacen diferentes compositores que en algún momento de su vida necesitaron componer porque tenían un niño cerca, pero tiene que ver con una proyección artística de este subgénero.

-En el estudio que realizaste tomaste canciones de distintos países de Latinoamérica.
-Tomé específicamente las canciones que estaban en lengua castellana, había una francesa, italiana, la mayoría son las que llegaron a América Latina después de la conquista y fueron las de influencia de la cultura europea.

-¿Notás muchos puntos de contacto en las canciones de los países que tomaste? Me refiero a la misma preocupación o la misma temática.
-La misma temática de hacer dormir al niño, de tranquilizar; sobre todo las españolas, muchas de las que llegaron son españolas y se adoptaron acá. El muestreo que tomé fue pequeño, fueron veinte canciones; para tener una certeza mayor de cómo se relacionan debería haber tomado muchas más canciones, pero allí sería un trabajo más científico y excedería lo que yo me había planteado.

-En base a todo esto, ¿cuántas canciones compusiste?
-Diez canciones. A partir de todos estos datos que yo fui obteniendo de cómo era la temática de la letra; cómo eran las melodías en general, los giros melódicos, cómo eran las armonías que se utilizaban; entonces partí de eso para armar mis propias composiciones. Algunas cosas respeté y en algunas le agregué mi creatividad, respetando la esencia, el tempo tranquilo, la temática y poniéndole cosas que tienen que ver con mi entorno; dos de las canciones hablan de un comedor de un barrio de Villa María, era una canción de cuna para hacer dormir esos dos niños que están en un contexto especial, que no tienen todas las comodidades que tiene cualquier otro niño.

-Hay un agregado que es el contenido social en esas letras, ¿son todas propias?
-Siete letras son propias y tres las tomé prestadas de Nora Baker Zandrino, ella había escrito canciones de cuna, le pedí y le encantó la idea. Me ayudó muchísimo, porque a veces cuando estás tratando de hacer algo, el factor letra de la letra se dificulta, ya que yo no escribo letras muy seguido. Me gustaría continuar con esta investigación y relacionarla con otras áreas como la psicología o la sociología, por ejemplo.

-¿Cómo fue el proceso compositivo de las letras?
-Generalmente partía de la letra y después le agregaba la música; pero también había excepciones, donde comenzaba con un motivo melódico o una base armónica y luego componía la letra en esa base.

-Un proyecto así requiere de músicos que acompañen la propuesta, ¿cómo fue la participación de tus colegas y compañeros?
-Si no hubiera sido por ellos este trabajo no hubiera sido posible; primero me ayudó David Rodríguez que estuvo en todo el proceso acompañándome, con su experiencia, me dio una mano en el escrito, asesorándome, dándome su opinión y el resto de los músicos que participaron en los ensayos, la tesis y que eran un montón, terminaron siendo 16 músicos en escena y de los que estoy profundamente agradecida.

-Tu trabajo aborda los distintos aspectos musicales de la canción de cuna, una cuestión poco abordada en la actualidad, ¿cómo fue el desarrollo del trabajo en ese aspecto?
- En el trabajo Lo que hice, fue tomar canciones antiguas y de hoy analizar la melodía, la forma musical, las escalas… esa base que tomé me sirvió para arrancar mi trabajo. Cuando vos tenés referentes y libros que hablan de un estilo de música específico es más fácil, a ver… cómo es en el jazz, qué giros armónicos se utilizan y demás… pero en la canción de cuna no había nada escrito, de cómo son los giros melódicos, la armonía, cuáles son los intervalos escritos… no había nada escrito, porque al ser de la tradición oral hay pocos trabajos.

-Imagino que un trabajo arduo la composición de las canciones
-Lleva mucho tiempo, mucha dedicación, constancia y mucho cariño. Es complejo… empezás con una idea, una armonía, una melodía; pero después tenés que ver que instrumento van a ejecutar eso; ahí empieza el trabajo de arreglo, qué va a hacer el violín, el saxofón, la flauta… y en cada canción tiene que ser mínimo cuatro instrumentos, cuatro arreglos que son pequeñas composiciones dentro de la canción. Y luego grabar, la disposición de músicos, trabajos de edición, las masterización, el arte de tapa, escribir las partituras, la puesta en escena que debe ser atrapante.

-¿Qué referentes tomaste para realizar el trabajo?
-Carlos Aguirre y Francesca Ancarolla, ellos hicieron un disco de canciones de cuna, arrullos, pero eran canciones latinoamericanas que se veían problemática social, con una riqueza musical increíble, los arreglos, la voz de ella tan expresiva de ella… También mi directora de tesis, Susana Dutto grabó un disco de canciones de cuna, ella tomó canciones existentes y algunas que son de su autoría. Por su parte, Jorge Fandermole que junto a otro músico grabaron un disco de nanas; Fandermole tiene una canción muy bonita “Lo que usted merece”. Y… no me voy a olvidar de Judith Akoschky que también fue mi referente, de su trabajo interpretativo tomé algunos elementos para componer, todo el tema de la sonorización, recrear paisajes sonoros, ambientaciones sonaras…

-¿Cómo ves el futuro de la canción de cuna como subgénero?
-Es algo que no va a acabarse nunca, siempre va a haber niños alrededor (y adultos también); y es algo que te nace la inspiración de dedicar para ese momento especial que es cuando te vas a dormir, en el momento en que cerrás los ojos y te entregás al mundo de los sueños, es tan importante ese momento que merece un acompañamiento musical; y también hace falta en los escenarios que haya canciones de cuna; no un repertorio completo, pero es importante que los autores sigan haciéndolo.



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La aventura de dormir
Ivana Perren


Un juego picarón
vino a visitarte,
trajo risas
y ganas de acunarte

Cierra los ojitos
y escucha muy atento,
que el juego te canta
un hermoso cuento

La aventura de dormir
ya está por comenzar
hasta el juego picarón
se acomoda en su sillón

El grillito enciende
su canto de noche,
el sapo pasea
su almohadón en coche

Las estrellas
se ponen su piyama,
y la lechuza
su gorro de lana.



Lucecita que crece
Ivana Perren


Flor de la mañana
Lucecita que crece
arco iris de papel
toque de cascabel

¿Quién sabe cómo serás?
serás, sólo Dios sabrá
ah ah ah ah

Colorcitos nos traerás
¿cuál de ellos escogerás?
azulito a mi quizás
amarillo tal vez

Sorpresitas y juguetes
campanitas de cristal
tu llegada mil sonrisas
nos regalará

Ángeles te cuidarán
el amor no te faltará.



Publicado en EL DIARIO del Centro del País,
domingo 25 de marzo de 2012
Villa María, Córdoba, Argentina.