domingo, 16 de julio de 2006

Mr. Mojo

MR. MOJO
Dos ciudades, un destino


Mucha gente es la que no se impresiona con la pintura, a otros no les llega el cine, hay quienes les indiferente la literatura y otra fracción dirá que el arte en sí no le interesa; pero hay una rama del arte de la cual nadie puede estar ajeno, y esa es la música. ¿A quién no le gusta la música? Esa habilidad de combinar sonidos que nos pide la mano para sumergirnos en un viaje de alegría, de dolor, de amor, desazón, y tantos otros sentimientos que ella nos activa.
Retomamos hoy el camino de seguir mostrándoles grupos musicales de esta ciudad que están realizando su aporte para Villa María y para la música en especial. Lo hacemos con una de las bandas que más repercusiones tiene a nivel nacional; hablamos de MR. MOJO.

Mezcla cordobesa y rosarina (claro ejemplo de que la música no conoce de fronteras), es la fórmula con que está compuesta esta agrupación. La misma lleva dos discos grabados, BASTA (2002) y ALGO SAGRADO (2005) los que los ha llevado a tocar en todas las direcciones del país, participando en numerosos programas de radio y TV y compartiendo escenario con León Gieco el 24 de marzo en Plaza de Mayo ante un marco de 50.000 personas. Recientemente el sello Todo Latinoamérica editó la continuación de su tributo a Andrés Calamaro, donde con la voz de Gieco y música de ellos interpretaron “Algún lugar encontraré”; tema que originariamente apareció en la película Caballos Salvajes. Osqui Amante fue el encargado de registrar esta joyita en el mes de marzo en el Estudio del Arco, donde grabaran su último disco.
Otros proyectos en los que están trabajando, son la edición de un CD y DVD de su última presentación en el Teatro Verdi en 2005, que incluiría la actuación en vivo, más una mini clínica de armónica, percusión y batería; además de los video clips y sus backstages.
Jugando al fútbol se los verá próximamente en canales como Much Music o CM, cuando el esférico comience a circular en “Cada camino es igual”, segundo corte de ALGO SAGRADO y segundo video de esa misma placa. Los muchachos se las verán en un picadito, nada más y nada menos que con el equipo de Eber Ludueña, quienes, literalmente, irán con los tapones de punta contra la agrupación musical. Claus Miller, quien ya es el encargado de lo que es toda la parte gráfica (diseño, fotos y videos) continúa aquí con un trabajo que sorprenderá a más de uno.
Oyendo los discos de MR. MOJO uno corrobora dos cosas: que está escuchando una banda que suena bien; y la otra, consecuencia de ésta (o antecesora), que sus músicos son excelentes profesionales. Ellos ejecutan sus instrumentos de manera impecable, y la razón la puede encontrar si uno se toma el trabajo de revisar sus extensos currículos. Podríamos decir que su estilo folk rock, quizás mamado (entre otros) de Gieco; aunque ellos prefieren definirse como “una banda de rock, con una amplia variedad de estilos. ¿Se puede definir lo que hace Árbol? ¿Se puede definir lo que hace Paul McCartney? Hacen música, ambos hacen muy buena música, hay quienes la consumen y quienes no, el encasillamiento es contraproducente y es ajeno a la música de hoy en día y de todos los tiempos. Los Beatles no hacían sólo rock; alguna vez los seguidores de Green Day pensaron que podían hacer una balada tan linda con guitarra acústica como el tema "Good for you life". Por otra parte, siempre vamos pasando etapas, y eso te ayuda a crecer, personalmente y musicalmente; pero tal vez los cambios se noten más en la música que en nosotros mismo. Ahora creo que estamos un paso adelante que ayer y proyectando muchas cosas para el mañana y eso es lo que hace interesante esto. Hay cosas que salen y se dan y otras se caen, entonces el tiempo te hace aprender a no agarrarte de nada y tener los pies sobre la tierra, estamos en el camino que vamos abriendo; ni más arriba ni más abajo.

–A lo largo de todos estos años la agrupación se ha transformad, ¿cuál es la razón?
–Los cambios que se produjeron en la banda fueron, de algún modo, por diferencias de criterios e ideas al momento de compartir lo que comparte cualquier banda. Había una necesidad de crecer que se veía interrumpida y eso creo que afectaba el proceso de la banda. Los cambios siempre fueron de bajista y baterista, porque el guitarrista Pepo Lucero decidió dar un paso al costado, por no poder seguir el ritmo de la banda; con Pepo tenemos una gran afinidad porque es una excelente persona y un gran compañero con el que da gusto hacer música.

–¿Cómo vive el grupo las críticas internas y externas?
–Las críticas siempre van a estar, porque es una consecuencia de estar haciendo siempre cosas, es difícil conformar a todo el mundo en el modo de proceder o también en lo musical; así que las críticas que más nos importan son las nuestras y en base a eso, cuando nos juntamos a ensayar, tratamos de pulir los errores. Recibimos buenas críticas de ALGO SAGRADO, Kleiman de la Rolling Stone nos hizo una linda nota en su programa de radio y dijo que el disco era muy bueno y que tenía un sonido muy particular, que la propuesta era diferente y eso estaba bueno. Para nosotros ese comentario es suficiente, teniendo en cuenta que viene de una de las personas con mayor información del rock nacional.

–En relación a los ensayos, ¿dónde se realizan, están programados?
–Nos juntamos y hacemos ensayos largos, de muchas horas, tenemos una sala que es de Javier y ahí ensayamos, tratamos de armar el show e ir cambiando el repertorio. Nos gusta charlar mucho, debatir ideas, somos muy tranquis al momento de laburar.

–¿De qué manera se las arreglan con la cuestión financiera?
–Cobramos un cachet por nuestros shows, a veces se gana a veces se pierde, otras tantas se invierte; se puede ver como un negocio porque en determinado momento se convierte en eso, en un gran negocio, podes elegir ser parte o no.

–La familia, el trabajo fuera de la banda y la demás responsabilidades, ¿cómo “afectan” en la tarea musical?
–La familia no afecta en absoluto, ya que sin la familia no podríamos haber hecho ni el 1% de lo que hicimos y en cuanto al trabajo, siempre damos gracias a quienes nos dan la posibilidad de crecer permitiendo las faltas cuando hay compromisos importantes.

–¿Qué músicos de su entorno más cercano admiran?
–Hay muy buenos músicos, es interesante la propuesta de Enrique Aiello, los chicos de Cielo Razzo son amigos y nos encanta lo que hacen, Pablo Cordero es un tipo súper talentoso, Gastón Pérez tiene una propuesta muy interesante que habría que difundir mas, Beodo es una banda de rosario muy buena.

–¿Qué lugar de la música quieren ocupar?
–Querer ser parte de la historia de este rock nacional y creo que de algún modo lo logramos, hace un tiempo grabamos un tema para un disco tributo a Andrés Calamaro, ese tema lo canta León Gieco y nosotros lo instrumentamos y grabamos coros, etc… Ese disco (que ya salió) va a ser clave en la historia del rock nacional y nosotros vamos a estar ahí…

–¿Es posible pensar que el rock tenga algún mensaje o sólo es la estética lo que debe importar?
–No sé a que tipo de estética te referís, pero todo género musical tiene un mensaje, y cada uno capta las cosas a su modo. No creo que para ser rockero tengas que andar vestido de negro, o lleno de tachas, o sucio, o ser un drogadicto o estar tomando cerveza a las cinco de la tarde. El líder de una de las bandas de rock más importantes del país demostró todo lo contrario, me refiero al Indio Solari.

–Para concluir, ¿cuáles creen que son las razones por las que en la actualidad hay tantas bandas musicales de adolescentes y jóvenes?
–Porque cada vez son más los pibes que se vuelcan al arte, en este caso a la música, es una forma de expresarse. No queremos generalizar, pero si te pones a pensar, entre un pibe que tiene que ir a jugar al fútbol y está el viejo del otro lado del alambrado gritándole como tarado delante de todo el mundo y tocar en una banda donde la gente puede admirarte y brindarse con un aplauso, creo que la elección es obvia.


MR. MOJO
– Ficha técnica –

Javier Allende: batería y coros.
Marcelo Gallego: bajo.
Pablo “Bonzo” Morelli: guitarras, dobro y coros.
Ariel “Chino” Funes: sintetizadores, hammond B3, piano, programación y coros.
Alexis Verde: guitarras eléctricas y acústicas, quenas, dulcimer y coros.
Fabricio Rodríguez: voz, armónica, guitarra acústica y eléctrica, coros.
Carlo Seminara: percusión.

Discos: BASTA (2002), ALGO SAGRADO (2005), colaboración con “Algún lugar encontraré” en CALAMARO QUERIDO 2 (2006) junto a León Gieco.

Info de contacto: http://www.mrmojo.com.ar/



CADA CAMINO ES IGUAL
Letra y Música: Fabricio Rodríguez
“Esta es para vos NEGRO”

De dónde vienes o quien sos
y a dónde vas por qué se apaga tu luz y
a tu alrededor no brilla nada.
Solo fuimos un sueño que se perdió
en la oscuridad, no hay comienzo no hay final,
si hasta tu sombra hoy te llora.

Pero no importa quien te lleva o quien te trae
Quien alivia tu dolor, no importa no.
Pero no importa quien te espera al final
Si cada camino es igual al anterior.

Toma mi mano, inventa un lugar en tu cabeza
que te haga olvidar. Es que quiero perderme
en un mundo nuevo, es que quiero escapar.
Escribe allá en el cielo un verso nuevo que
lo voy a cantar. Si supieras lo que se
siente estar en mi lugar.
(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 16 de julio de 2006.-

Diccionario de la Injuria

UN LIBRO DE PUTA MADRE
Diccionario de la injuria, por Sergio Bufano y Jorge S. Perednik, Losada, Bs. As., 2006, 283 páginas.

A leer estas líneas usted me está dando la razón, con la idea de que las “malas palabras” atraen. Lo hacen porque están “prohibidas” por la sociedad, son negativas y repudiables. Si la comunidad hablante no las considerara tabú, seguramente usted no hubiese llegado aquí y el libro no existiría; píenselo bien, hay una especie de reto y atracción en todo aquello que está reprimido por la sociedad y lo que se logra con este accionar es todo el efecto contrario, se potencia el deseo de llegar a eso que no se puede obtener por la vía legal. Con las “malas palabras” sucede lo mismo, piense en los niños que son los que más rápido captan el sentido de esos vocablos, aún sin entender su significado.
Recuerdo vagamente mis épocas de primaria donde mi maestra sentenciaba: “toda palabra que figura en el diccionario, no puede ser nunca una mala palabra”, y esto a cuenta de discusiones que teníamos con nuestros padres y el término “culo”. Así internalicé esa frasecita que me sacaba de apuros en este tipo de situaciones. Ahora, si mi maestra sigue en las aulas, creo que el libro que presentamos a continuación la va a hacer cambiar de parecer y deberá extirpar esa oración enquistada; porque de lo contrario se llevaría una gran sorpresa.
Bufano y Perednik han tenido la ingeniosa idea de reunir durante cuatro años todas aquellas palabras que en su amplia mayoría conocemos y que utilizamos en ciertos momentos de ira, de felicidad y demás. Lograron acumular más de 3.000 insultos rastrillando las expresiones de todos los países de habla hispana. Pero la hazaña de estos intelectuales no culmina aquí, sino que aplican sus amplios conocimientos de lecturas ficcionales al presentar más de 150 citas literarias de autores españoles y latinoamericanos. Este toquecito de distinción hace más corroborable las palabras y las muestra en plena actividad.
Aunque parezca trivial, la cuestión es mucho más compleja; ya que como afirman los autores, una palabra puede ser insulto o no, dependiendo del contexto y la relatividad cultural. Aseveran, que todas las palabras son potenciales insultos y que estos extraen su materia prima de los temas de la sexualidad, los animales, entre muchos otros. Consideran al insulto como una descarga de energía contra alguien, algo o sí mismo; y que depende de quien lo diga, cuando y como pueden transformarse en ofensivas.
¿Son necesarias las malas palabras? Seguro, todo el mundo las emplea, hasta la crema de la crema no está exenta de deslizar una puteada cuando algo les sale mal. Además, coincidimos con los autores al decir que es bueno conducir nuestra bronca o malestar por el vehículo de la palabra, que es mucho mejor que pasar al plano de la violencia física.
(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 16 de julio de 2006.-

domingo, 9 de julio de 2006

Acerca del Mundial de Fútbol Alemania 2006

EN EL FÚTBOL COMO EN LA VIDA
Cuando un deporte excede los límites del juego

En unas cuantas horas se define uno de los campeonatos deportivos más importantes del mundo: la 18ª Copa Mundial de Fútbol Alemania 2006. Francia e Italia colisionarán por el título en el inmutable Olympiastadion, aquella mega construcción que encomendara realizar Hitler para los Juegos Olímpicos de 1936 y en el que el azar desplazó a la Argentina hace un par de viernes atrás.
Para algunos el fútbol es “el opio de los pueblos”, para otros “el deporte rey”; de lo que no quedan dudas, es de la importancia que ocupa en la vida de los argentinos, a los que, aunque mal no sea, los une una vez cada cuatro años.
En el cierre de este espectáculo, EL DIARIO CULTURA les acerca amplias y originales miradas que vinculan la pelota con la literatura, el cine, la música, la publicidad, la historia y hasta experiencias personales. Estas aproximaciones configuran un entramado que nos muestra las diversas facetas con que un simple juego se inmiscuye en nuestras vidas.


REDONDOS RELATOS
Por Augusto Páez


El fútbol, como parte intrínseca de nuestra historia de argentinos, está presente, bien presente, en nuestra literatura. Cuántos cuentos, novelas, poemas hay especialmente del tema fútbol, como los hay de policiales o gauchescos o tantos otros. No los voy a descubrir ni analizar yo. Quisiera más bien honrar una bocha que se nos pasa y se va por la línea de fondo sin que lleguemos a pararla; una bocha que estamos perdiendo y se perderá inevitablemente y que tiene su buen costado literario: la tradición oral. Los relatos que empezaron con nuestros abuelos y terminan con nosotros debido a la televisión. Quién no recuerda y no sintió emoción cuando de chicos nuestros abuelos, padres, tíos, nos relataban con pasión las características de jugadores que eran más bien súper jugadores, el bambino Veira que tenía una mano en la zurda, un tal Perfumo, que jugaban todos al ataque y él se quedaba solo atrás y el que quería pasar se llevaba ochenta y cuatro patadas juntas, ¡Racing campeón!, la máquina de River, el Toto Lorenzo que embarraba la cancha a propósito, San Filipo que antes de empezar a quedarse solo los veinte de julio era un goleador temible… Quién no se asombra cuando se juntan los tíos y compadres y se recitan como para ver si se acuerdan con el ritmo de una tabla de multiplicar tatá, tatá, tatá, tatá, las formaciones de los equipos ¡de memoria!, con tal otro que entraba por éste a veces. Asombroso. Ni hablar de los raros nombres de las posiciones de los jugadores, el centrofobal, el no sé cuánto fulbac, el win derecho o el izquierdo… A nuestros hijos no hará falta contarles, por ejemplo, cómo atajaba penales el Pato o cómo los erraba siempre Ayala, para eso tenemos y van a tener —su majestad, la imagen— los programas para fanáticos en los canales deportivos… En fin, este domingo antes de la final sin falta le pregunto a mi viejo si se acuerda alguna fechoría de Bilardo, el más grande de todos.


CINE, FÚTBOL, HISTORIA
Por Juan “Camilo” Torres

Paralelamente a este nuevo Mundial que hoy finaliza, el cine no estuvo ausente. Hubo diversas muestras que se ofrecieron en diferentes lugares y países (destaco el gran número de espacios vinculados a instituciones “de culto”).
Es que a lo largo del tiempo del fútbol, PASIÓN DE MULTITUDES se ha constituido el escenario de las más diversas historias: desde aquella en la que competían dos equipos, la selección nacional de las fuerzas armadas alemanas, contra el Dinamo de Kiev, formado por obreros de la fábrica de telas, en donde invasores y ocupados, se enfrentan en un partido de fútbol en el que estos son amenazados a dejarse vencer para seguir con vida. Resultado, los de Kiev vencen a los alemanes por 5 a 3, hasta LA FIESTA DE TODOS en la que podemos ver, a un buen director de cine nacional, recreando bondades del Mundial ’78, aquí, en Argentina, con un elenco de 42 figuras actorales del momento, entrelazada con imágenes documental de los partidos celebrados, en donde están vivo y en directo de los miembro de la junta militar celebrando los triunfos de la selección.
Junto con estas, tenemos que el cine ha llevado a la pantalla títulos como QUIERO SER COMO BECKHAM. El filme muestra a dos chicas que están obsesionadas con el fútbol. “Mamá, sólo porque lleve zapatillas y juegue al fútbol, eso no me convierte en lesbiana.” Con esta frase, la protagonista incorpora a las mujeres a la cultura del fútbol. Otras veces, el cine ha usado al fútbol para mostrar diferencias sociales con características como: arrabaleros, EL PENAL MÁS LARGO DEL MUNDO, de Roberto Santiago; alcohólicos, MI NOMBRE ES JOE, de Ken Loach; homosexuales, BALLS, de Sherry Román; drogadictos, TRAINSPOTTING, de Dany Boyle; GALATASARAY-DÉPOR, de Luis Tosar.
Se puede ver, que en el cine, como importante medio de comunicación de masa, no está (ni ha estado a lo largo de la historia) ausente del fútbol.


FUTBOL Y ROCK, UN SOLO CORAZÓN
Por César “Titina” Bravín

...¡GOOOL de B. B. King! La tribuna que ruge. El Rey sale a escena y la primera nota que suena de las cuerdas de su guitarra acaba de clavarse en un ángulo"...
O también podría ser: “...Jon Lord maneja el mediocampo como si tuviera un teclado en sus pies. Sabe que detrás suyo tiene la mejor defensa del mundo con la batería de Ian Paice y el bajo de Roger Glover. Una aplanadora que apuntala al equipo. Jon tiene juego con un carrilero veloz que también llega al área rival como la guitarra de Ritchie Blackmore, que tiene en el banco a un sustituto de lujo como Steve Morse. Además cuenta con un nueve goleador e implacable como Ian Gillan que con su voz hace temblar arqueros. Deportivo Deep Purple nuevamente es candidato a ganar la Copa.”
Para mí, estos relatos son absolutamente naturales. No hay ficción.

"Si sí señores, yo soy del Carpo...
... si sí señores, de corazón...
... porque este año,...
... desde la viola...
... desde la viola...
...salió nuevo campeón."



BIENVENIDOS A LA DESILUSIÓN
Por Iván Ferreyra

Nunca pensé odiar los colores celeste y blanco. Negocios y empleados de caras pintadas. Sonrisas decorativas ocultando miserias contundentes. Sus cabezas habitadas por gorros ridículos moviéndose hasta ocultar realidades. Saltando a ver quién no es inglés u holandés. Calles cortadas por hordas de jóvenes eufóricos que cantan y saltan ante cada tiro que roza un palo. Armemos una guerra que tenemos el ejercito. No necesitamos armas. Le romperían tanto la paciencia al enemigo que conquistaríamos el mundo. Pero siempre hay algo bueno. El olor a choripán que inunda las calles y las chicas descontroladas de remeras ajustadas. Este clima de fiesta sólo existe en Navidad. Iré a seguir esquivando alegría limitada en esta ciudad tomada. Gritan enloquecidos si pierden Brasil o Inglaterra. Decido escapar de esto. Entro al cine a ver EL CÓDIGO DA VINCI. No tenía otra opción. El que recibe entradas me mira con odio. Había dejado de ver el partido por mí. Un sensible sin salida. Ese soy yo. Antes creía en el fútbol. ¿Por qué no seguir siendo inocente? La película es lenta. Silenciosa. Aburrida. Las oscuridades de iglesias frías con sonidos de palomas sin desodorante. ¿Donde habrá un helicóptero para mí? Ni siquiera puedo disfrutar la película. Se escuchan los gritos de la gente. Salgo a la calle a enfrentarlos. Las cornetas o como se llamen desmiembran pulmones. Los autos con cuerpos asomados gritando a lo que sea. Uno se abraza a un semáforo en rojo. Yo siempre me pregunto lo mismo. ¿Ellos sabrán algo que yo no sé? Quisiera abrazarme con una chica que esta feliz. No creo que lo tome bien. Me abrazo a una anciana que está llorando. Argentina está fuera del mundial y no es culpa de nadie. ¿Quién sabe perder?. ¿El tipo que no le alcanza para llegar a fin de mes? ¿El tipo que se creyó que si ganaba le daban otro plasma? Somos una gran construcción de ilusiones generadas desde los medios. El castillo de cartas engrasadas se cayó. Ahora volveremos a ser nosotros. Nada más que eso. Ya no nos importará cuantos grados hace en Berlín. Seguiremos comiendo asados y buscaremos otros motivos para festejar. Tenis o Polo. Volverá Tinelli y buscará la forma de que se nos pase la tristeza. Él sabe de eso. ¿Será mi nuevo Dios?. Yo el ser sensible que conoce la desilusión. Ahora las calles están habitadas por el celeste y blanco de las marchas de los docentes. Y mis piernas se cansaron de saltar.


LO QUE NO SE HABLA EN UN MUNDIAL
Por Facundo Rodríguez

En la culminación del campeonato mundial de fútbol Alemania 2006, sería bueno verle la otra cara a esta Copa del Mundo que concentra una gran magnitud de países.
Alemania es un país súper industrial con un desarrollo social muy fuerte, pero con una marcada historia de conflicto, dictaduras sangrientas y genocidios.
Existe una parte que se trata de ocultar con esas historias, de las cuales nadie habló; todo fue ocultado con las banderas que envolvieron a toda Alemania, de todos los países participantes, banderas que tapan huellas irreparables de miles de personas asesinadas de manera muy cruel.
Quedan las ruinas de los “monumentos históricos” de esa época, como el famoso muro de Berlín o las antiguas bocas de subte donde había puertas secretas que conducían a los bunkers subterráneos para sobrevivir a los bombardeos. Todo eso en este mes a puro fútbol se ha ocultado. Nadie repudió esos hechos lamentables de esa negra época alemana.
Y ya que hablamos de mundiales como una forma de cortina de humo, usada para tapar algunas cosas que suceden o sucedieron; recordamos aquel mundial de Argentina de 1978, en el cual casi todo el país se vistió de celeste y blanco, mientras que otros con banderas rojas de sangre derramada, por los cientos de desaparecidos y muertos. Muchos se emocionaron hasta las lágrimas por la obtención del título de la Argentina, mientras que en muchas partes a escondidas se secuestraba y se torturaba, madres que buscaban a sus hijos y nietos...
Como aficionado al fútbol disfruto mucho cuando llega un mundial, pero no hay que olvidar ni tapar esos hechos; hay que repudiar para que no vuelva a suceder: “justicia”, a festejar.


PREJUICIOS Y PUBLICIDADES
Por Damián Truccone

En el medio de la parafernalia mundialista se palpa en el ambiente la total sobreabundancia de “todo”, y todo no significa aquí sólo fútbol, sino también consumismo, marketing, publicidad hasta el hartazgo, nacionalismo de café, racismo local-regional y el clásico y asentado machismo argentino... entre otras cosas.
Es a partir de esto que nos parece interesante hacer un breve repaso (crítico si ésta posibilidad se encuentra a nuestro alcance) de algunas publicidades que se ven en estos futbolísticos días por la televisión argentina.
La primer publicidad que nos ha llamado la atención es la propaganda televisiva del Diario Deportivo Olé. En esta publicidad (contamos su argumento por si no la hubiesen visto, lo cual sería una rareza, pues la muestran unas cincuenta veces por día por canal) un adolescente le confiesa a su padre que es brasileño, es decir, que es hincha de la selección brasileña de fútbol. A partir de la confesión de “brasileralidad” el padre rememora una serie de detalles que no tomó en cuenta y que le hubiesen indicado esta condición. A partir de esto el progenitor de este adolescente brasilexual comienza un “operativo de rescate” para salvar a su hijo, lo cual finalmente logra y el chico se constituye en un argentino hincha de la selección argentina como Dios manda.
La otra publicidad que nos interesó es la del Suplemento Deportivo del Diario Clarín. En ésta se muestran las conductas de diversas mujeres a partir del inicio del mundial de fútbol, que van desde el salir a la calle vestida solamente con el corpiño, hasta mostrar la panza, etc. La propaganda finaliza con una alusión a que las mujeres pueden hacer lo que se les ocurra en esto días, puesto que los hombres no les prestarán atención a causa de que se encuentran muy ocupados viendo el mundial de fútbol.
Lo que nos llama la atención es la diversidad de prejuicios chauvinistas, de género, de raza que atraviesan estas dos publicidades (creemos que en la amplia mayoría de las demás que se ven en este momento en la TV sucede lo mismo, pero para muestra basta un botón; en este caso dos botones).
En la primera publicidad es muy interesante ver como una equivalencia de la clásica y televisiva confesión’ de la homosexualidad, del “salir del placard” se constituye en una analogía subvertida de la “brasileralidad” de la falta de “argentinidad”, lo que le provoca al padre un profundo malestar. Pero la publicidad va aún más allá, el hincha brasilero se puede convertir en hincha argentino, y por analogía, el homosexual se puede convertir en heterosexual.
Identidades asentadas y constitutivas de la vida (al menos en nuestro país) como lo son la identidad futbolística y la condición sexual no pueden ser subvertidas por el deseo de un padre y por más ‘meritos’ que este haga, sino que son el producto de la elección individual y personal.
La otra publicidad no merece tanto análisis pues es una clara muestra de un largo abanico de prejuicios machistas. Desde que las mujeres no saben de fútbol hasta que son un objeto, un juguete de los hombres al cual no le van a prestar atención mientras dure el mundial todo se cuela en esta propaganda.
El fútbol es una gran distracción y un elemento que no puede ser soslayado a la hora de reconocernos como parte de la misma comunidad nacional, pero el uso publicitario que se le da, al menos en nuestro país, incorpora por lo general una amplia mayoría de prejuicios, errores, desconfianzas que interpelan lo peor de nosotros y nada bueno ha de salir de esta situación.
(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 09 de julio de 2006.-

domingo, 2 de julio de 2006

Horacio Cabezas

CON LAS RAÍCES AL DESCUBIERTO
Entrevista con Horacio Cabezas


Cuatro años transcurrieron desde que el Congreso de la Nación, mediante la Ley 25.566, instituyó el 1 de julio como “día del historiador”. En dicha categoría incluyeron merecidamente a "los escritores, investigadores, profesores y aficionados dedicados al estudio, propalación y análisis de los acontecimientos de carácter histórico". La elección de la fecha se debe a la decisión del Primer Triunvirato que dictó la orden de escribir la historia de este pueblo, con el fin de perpetuar la memoria de los héroes y sus épocas.
Haciendo honor a ese día, visitamos a uno de los más grandes pensadores que ha parido esta Villa María (VM); un hombre que se profesionalizó como contador, pero que desde su juventud se preocupó por la historia y por el engrandecimiento de esta ciudad. Una persona que más allá de confesarse radical de alma, ha trabajado (y aún lo hace) de manera comprometida con todas aquellas personas que buscan el bienestar del pueblo, más allá de los colores políticos. Graciosamente, pero con justa verdad nos dice, “ahí donde no pagan, allí estoy yo”; y es así, Horacio Cabezas ha formado parte de numerosas e importantes comisiones de distinta índole, pero siempre sin esperar ningún tipo de rédito.
Si bien hay muy buenos historiadores locales, al momento de elegir quien iba a ser nuestro entrevistado para la fecha en cuestión, nos decidimos instantáneamente por Cabezas; cuyo título de historiador le es un tanto reducido, ya que su accionar excede esa nomenclatura y, por supuesto, estas líneas.
En nombre de los que hacemos EL DIARIO CULTURA, aprovechamos la oportunidad para saludar a todos aquellos hombres y mujeres que trabajan, casi subterráneamente, con el fin de mantener viva la memoria de los acontecimientos y personas que construyeron los cimientos de la ciudad que hoy nos da su techo. También para aquellos que hoy ya no están, pero que su legado sigue latiendo, digo esto y pienso, por ejemplo, en Bernardino Calvo; docente, historiador y un pensador inigualable que iniciara la primera época de este suplemento cultural, que hoy nos toca continuar. Para él, para Horacio Cabezas y para todos ellos, nuestro saludo.



– ¿Por qué razón siendo usted contador se ha inclinado por la historia?
– Ya veo que encontrás incompatibilidad en algún sentido; lo que pasa es que yo fui contador por necesidad de trabajar, pero me gustaban otras disciplinas, entre ellas la literatura, la historia; sobretodo la historia. A mí ha gustado mucho leer por ejemplo la Historia Universal de Wells (se refiere a BREVE HISTORIA DEL MUNDO) que es muy amena, muy narradora y donde cada vez descubría más vocación por ella; pero después se presentó otro sendero, que fue profundizar la historia local, la historia de VM y consecuentemente de la región también. Hice algunos trabajos relacionados a la ciudad, por la cual tengo un gran cariño, yo soy nativo de aquí; te podés imaginar que en una vida bastante prolongada las cosas que uno va sabiendo y acumulando, ese es el motivo. Además de eso, yo me fui reuniendo con personas que tenían mayor solvencia por la vocación de la historia; por ejemplo con “Dino” Calvo, sin perjuicio de admirar con anticipación a otros historiadores que indagaron sobre VM, como don José Pedernera que realizó, se puede decir, una obra cumbre con motivo del centenario de la ciudad. Él (Calvo) fue galardonado en un concurso que llamó la Municipalidad y en el cual recibió el primer premio. Su trabajo fue sumamente meritorio y de extraordinaria fidelidad a la documentación y a las cosas. De esa manera fui admirador de él y de otros historiadores de los cuales tenía cierta discrepancia, entre ellos Don Eneas Alvárez Igarzabal, Don Juan Pereyra, que es de Villa Nueva; últimamente con Granados, que hizo una investigación muy linda sobre Villa Nueva, y ese fue el camino que seguí.


– ¿Qué aspecto de la historia más le interesa?
– La historia siempre se inclina a buscar las raíces, mientras más ocultas están, más apasionante es. También se va enriqueciendo con la nómina de acontecimientos contemporáneos; nada queda ajeno al interés del que tiene esa vocación.


– En todo este extenso tiempo, ¿qué sucesos han marcado la historia de VM?
– Una sucesión de hechos, empezando con la fundación de VM, que fue una fuente de discrepancia entre los diferentes analistas e investigadores. La ciudad no se fundó como lo hacían los conquistadores, que llegaban, clavaban un palo y desenrollaban un pergamino y decían, “aquí fundo en nombre de...”. En VM no existe ese documento, ni existe la solemnidad del acto; de manera que los historiadores han tenido que recurrir a situaciones y documentos que pudieran tener una equivalencia cercana a ese hecho. Allí se han producido las grandes discrepancias con respecto a la fecha de fundación, unos dicen, “vamos a tomar como fecha de fundación lo que dice este documento, porque yo lo encontré y tiene ese valor”; el otro dice, “no, nosotros tomamos este acontecimiento o este dato para la fecha de fundación”. Fue una polémica que duró mucho tiempo, hasta que vino un intendente que fue Isidro Fernández Núñez que laudo y dijo, “si me acompañan, y con la condescendencia de todos fijemos el día 27 de setiembre, donde aparece un documento con la mención de VM”, y que según él, y yo creo que fue así, fue el primer documento que menciona el nombre de esta ciudad. Así que se pacificó la cosa y ahora todos decimos que VM se fundó ese día. Ese es el hecho inicial que da para todo, luego vendría el ferrocarril, que fue un hecho simultáneo y que nos trajo engrandecimiento; pero, la ciudad tenía algún atractivo de por sí; aún sin el ferrocarril, la ciudad se iba a formar y se iba a engrandecer, porque la población fue formada por gente de mucha inquietud y de mucho intelecto. No pasó mucho tiempo que se dio un caso tan singular que un área comprensible de la ciudad fue declarada capital de la República por ley del Congreso; esa ley no llegó a sancionarse porque le presidente Sarmiento la vetó, de manera que se frustró esa posibilidad, pero ostentamos ese orgullo. De allí se suscitó otra polémica, la de si fue un acierto o un error del presidente; yo humildemente y tímidamente digo que nos hizo un favor, porque nosotros vivíamos muy felices así como estábamos y no sé que hubiese ocurrido si VM hubiese sido la capital de la República.

El historiador continuó con su relato detallando con minuciosidad otros hechos inherentes a la historia local, que por escasez de espacio, sólo nos limitaremos a mencionarlos a grandes rasgos. De manera más que amena, Cabezas nos cuenta como la constitución de la provincia fue modificada para poder darle a VM la categoría de ciudad. Seguidamente habló de la sucesión de intendentes y de aquellos urbanistas, como Don Joaquín Pereyra, con quien “siempre estamos en deuda”. Resaltó además la presencia social de la masonería durante más de treinta años en la ciudad, la cual estaba integrada por hombres de mucho intelecto. Otras menciones fueron la Revolución de 1905 ideada por Irigoyen antes de ser presidente; la división del radicalismo por Dr. Alberto Durrieu y finalmente destejió con lujo de detalles la vida de Amadeo Sabattini, entre otros temas.

– El pueblo argentino cometió errores a través de la historia, y los ha vuelto a repetir, ¿cree usted que los argentinos somos de memoria frágil o no poseemos memoria?
– Yo creo que es parte de la condición humana, de los pueblos, ¿qué país no los ha cometido?, y nosotros lo cometimos y tenemos una vocación por los errores. Después de haber sido inspirados por tan lindos principios de la Revolución de 1810 no pudimos llevarlos adelante en los hechos ni en el pensamiento de los hombres; no hay que imputarle maldad, son desencuentros de pensamientos. Esto fue hasta que llegamos a la posibilidad de sancionar nuestra Constitución Nacional, que parece que fuera el catecismo; que lo aceptaron casi todos, menos la provincia de Buenos Aires, que no quiso saber nada y después se incorporó. No sé si haya sido un error eso de admitir a Buenos Aires, a lo mejor nosotros nos hubiésemos arreglado como estábamos y que ellos formaran su república, porque ellos nos absorben.


– Hay una canción que dice que “la historia la escriben los que ganan”, ¿la escuchó, qué opina de esa frase?
– Mirá, en alguna época puede haber sido, pero no es tan así. En el país mismo tenemos la experiencia de que la historia la escriben también los que pierden. Pero tanto los que ganan como los que pierden, cometen inexactitudes, se equivocan, enfocan mal las cosas; así que, no porque los revisionistas vengan a escribir su revisión van a estar acertados, acertarán en parte y en otras se equivocarán también.

– ¿Cómo ve la actualidad de VM?
– En el orden municipal la intendenta es muy trabajadora y la ciudad, se deba o no a la administración municipal, está progresando vertiginosamente. Alguien podrá decir que las circunstancias nacionales y provinciales la favorecen; puede ser, pero las sabe aprovechar también. Yo siempre digo que VM está engrandeciéndose vertiginosamente, creo que por la presencia de la UNVM, muchos admiten que se debe a eso. Yo tengo el gusto y el orgullo de decir que estuve al lado de los que trabajaron para la universidad desde el primer momento. Yo siempre me alineo con los que tienen ganas de trabajar por la ciudad, de cualquier signo que sean.

BIBLIOGRAFÍA

La bibliografía que Cabezas a regalado a la ciudad, encierra un interesante puñado de libros y artículos que denotan el compromiso que el autor tiene para con la ciudad y el mundo. Ha realizado tres tomos sobre la HISTORIA DEL RADICALISMO EN VILLA MARÍA; una HISTORIA ELEMENTAL DEL RADICALISMO pensada para alumnos ávidos de interiorizarse en uno de los partidos políticos más fuertes del país. Por otra parte, hace unos cuantos años el Gobierno de Córdoba le solicitó una colaboración para una serie de tomos sobre sus gobernantes; allí incursionó en la vida de Amadeo Sabattini. Este último personaje es el protagonista de UN CIUDADANO LLAMADO AMADEO SABATTINI, que acaba de presentar en pleno fogón y en medio de contagiosos guitarreos. El voluminoso ejemplar es una herramienta documental fundamental para conocer la vida “principista, doctrinaria y costumbrista” de este distinguido personaje y toda la órbita que lo rodeaba. Los ejemplares se entregaron en primera instancia a sus hijas, luego hubo donaciones a instituciones y al público en general. La publicación, que estuvo bajo el cuidado de Raúl Olcelli (diseñador de esta página), contiene un anexo con fotos e ilustraciones que complementan los testimonios y los rastreos de información en los medios locales, provinciales y nacionales de la época y unas cuantas citas célebres dignas de recordar.
En la actualidad y desde hace un tiempo, Horacio Cabezas trabaja en un ambicioso proyecto que, “si la generosidad del cielo me da vida”, se llamará algo así como VILLA MARÍA EN EL MUNDO. Allí, intentará “rescatar la actuación de entidades y ciudadanos de VM que tuvieron presencia en el exterior y recíprocamente”.
(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 02 de julio de 2006.-

sábado, 1 de julio de 2006

Pena Máxima: Eliminación de Argentina en Alemania 2006

LA PENA MÁXIMA: ELIMINADOS POR EL JUEGO

Pena por haber esperado cuatro años más, anhelando la alegría postergada. Otra vez el seleccionado argentino se vuelve a casa, pero ahora con injusta razón. El equipo de nacional fue mucho más que el local, pero nos tocó perder. El tesón y la entrega que los once jugadores desparramaron en el verdoso rectángulo sirvió para aletargar la agonía, mientras los teutones rogaban que no se les cayera el techo del Olympiastadion encima.
Hay una película de Marcelo Piñeyro titulada Iluminados por el fuego, que retrata la derrota de jóvenes argentinos en una contienda bélica; algunos extremistas asumen que el partido de ayer fue (salvando las enormes distancias) algo similar. Si es válida esa comparación, podríamos decir que lo sucedido ayer en Berlín, no fue un fracaso como se lo plantea Pekerman; sino la resultante de adicionar un flojo arbitraje de Lubos Michel, en un estadio repleto de anfitriones, más el elemento principal: el azar. Esta mixtura de negatividades bregaron para regalarnos la gran pena, no la de ir a penales; sino la de quedar “eliminados por el juego”.
(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS el sábado 1 de julio de 2006.-

lunes, 26 de junio de 2006

Borges, 20 años después 1ª parte

BORGES
20 AÑOS DESPUÉS
Primera parte


Se dice que una palabra es sinónimo de otra cuando posee la misma o similar significación, en el caso que hoy nos compete, universo, biblioteca y Borges, pueden actuar tranquilamente de sinónimos, ¿por qué?, porque esta tríada nos da la idea de inconmensurable, la idea de entrar por una puerta para desembocar en muchas otras, impensadas por cierto. Eso fue Borges, un camino hacia el infinito, el inicio certero de una lectura, pero el desconocimiento del destino.
En estos días se cumplen veinte años de la desaparición física de quien marcó de manera indeleble las letras de nuestra literatura argentina y mundial, un hombre que imaginó siempre su paraíso como una biblioteca.
Desde nuestras limitadas páginas decidimos homenajearlo desde algunos ángulos seguramente limitados también; porque la edición completa de EL DIARIO no alcanzaría para agotar las ópticas con que puede analizarse su vida y obra. Debido a la gran cantidad de trabajos presentados a nuestro medio, decidimos hacerlo en dos partes; en esta primera instancia, la gran ensayista Beatríz Sarlo nos da su visión cosmopolita de este argentino que se desplaza por varias culturas y que en su escritura rearma un mundo donde conviven su literatura con la de otros escritores contemporáneos y ya desaparecidos. Seguidamente la Dra. Ana Tissera nos cuenta como llegó a su vida el autor de EL INFORME DE BRODIE y de qué manera la acompaña para siempre. El escrito de César Mazza es una conjunción entre psicoanálisis y literatura, donde ésta última se adelanta a la primera y la convierte en una herramienta indispensable para el análisis de los casos. Para finalizar transcribimos el texto “Borges y yo”, una pieza ricamente confusa que viene a ilustrar minimamente su escritura.



UNA ESTÉTICA DEL MARGEN(1)
Por Beatriz Sarlo


Casi no conocemos una "vida" de Borges por fuera de las historias de encuentros con los libros. Como también sucede con Sarmiento, el mito biográfico de Borges se funda en la apropiación de la literatura: EL QUIJOTE leído por primera vez en traducción inglesa; su versión a los nueve años de un cuento de Oscar Wilde; su leal fascinación por Chesterton, Kipling y Stevenson; sus traducciones de Kafka, Faulkner y Virginia Woolf; su amistad juvenil, en España; con el ultraísmo; la familiaridad con la poesía gauchesca y la aversión por las letras de tango; su caprichosa y productiva relación con Evaristo Carriego, poeta modesto que su padre había frecuentado; el gusto por escritores 'raros', marginales y menores; las antologías que preparó con sus amigos Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo; la desconfianza asordinada ante el criollismo de DON SEGUNDO SOMBRA; su ensueño frente a las literaturas escandinavas, LAS MIL Y UNA NOCHES y LA ODISEA; su traducción aporteñada de la última página del ULISES; su veneración por la Cábala y por la DIVINA COMEDIA.
No hay un escritor más argentino que Borges: él se interrogó, como nadie, sobre la forma de la literatura en una nación culturalmente periférica. Escribió en un encuentro de caminos. Su obra no es tersa ni se instala del todo en ninguna parte: ni en el criollismo vanguardista de sus primeros libros, ni en la erudición heteróclita(2) de sus cuentos, falsos cuentos, ensayos y falsos ensayos, a partir de los años cuarenta. Por el contrario, la obra de Borges está perturbada por la conciencia de la mezcla y la nostalgia por una literatura (europea) que un latinoamericano nunca vive del todo como naturaleza original(3). A pesar de la perfecta felicidad del estilo, la obra de Borges tiene en el centro una grieta: se desplaza por el filo de varias culturas, que se tocan en sus bordes. Borges desestabiliza las grandes tradiciones occidentales y las que conoció de Oriente, cruzándolas (en el sentido en que se cruzan los caminos, pero también en el sentido en que se mezclan las razas) en el espacio rioplatense.
Borges cosmopolita, educado en Suiza durante la primera guerra mundial y antes de eso formado en los libros ingleses de la biblioteca familiar, plantea ya a comienzos de la década de 1920 las preguntas esenciales sobre cómo es posible escribir literatura en Argentina. De cara al pasado criollo, Borges quiere evitar las trampas del color local, que sólo producen una literatura regionalista y estrechamente particularista; pero no renuncia a una densidad cultural que le llega desde el pasado y forma parte de una historia propia. Allí, todavía muy cerca de Borges, estaba el siglo XIX, la saga familiar de las guerras civiles, las peleas de indios y blancos en décadas implacables, sangrientas e injustas. Estas huellas del pasado argentino no desaparecen jamás de la obra de Borges; por el contrario, su literatura cumple, entre otras tareas, la de volver a armar los fragmentos dispersos de una tradición, y articular la escritura propia con la escritura de otros argentinos ya muertos.
Lo primero que hace Borges es rearmar una línea cultural para ese lugar ex-céntrico que es su país. Esta operación estética e ideológica recorre su obra en la década del veinte y la primera mitad de la década del treinta. Pero la cuestión no se clausura entonces: el problema de la cultura argentina vuelve a las ficciones de Borges hasta sus últimos libros, como lo prueban varios cuentos de este volumen.
Borges reinventa un pasado y organiza una tradición literaria argentina en operaciones que son contemporáneas a su lectura de las literaturas extranjeras. Más aún: puede leer como lee las literaturas extranjeras, porque ha leído la literatura rioplatense; y está en condiciones de descubrir el 'tono' rioplatense porque no se siente un extraño entre los libros ingleses y franceses. En Borges, el cosmopolitismo es la condición que hace posible imaginar una estrategia para la literatura argentina. Inversamente, el reordenamiento de las tradiciones culturales nacionales habilita a Borges para cortar, elegir y reordenar desprejuiciadamente las literaturas extranjeras, en cuyo espacio se maneja con la libertad de un marginal que hace un uso libre de todas las culturas. Desde la periferia, Borges logra que su literatura se relacione de manera no dependiente con la literatura occidental. Hace del margen una estética.

(1) Fragmento del "Prólogo" a EL INFORME DE BRODIE, aparecido en San Pablo, Brasil, 1995.
(2) El adjetivo es usado por Sylvia Molloy en su inteligente análisis de las enumeraciones de Borges (Las letras de Borges, Buenos Aires, Sudamericana, 1979).
(3) Esta tesis fue por primera vez expuesta por Emir Rodríguez Monegal en Borges par lui-même, Paris, Seuil, 1970.



AL CABO DE LOS AÑOS
Por Ana Tissera


Borges decía que una persona tiene a lo largo de sus días dos o tres ideas y se pasa la vida rescribiéndolas. Afortunadamente una de las mías ha estado ligada a su escritura. Quiero contar entonces, a modo de gratitud, sin cartas académicas y desde el afecto, cómo llegué a él, de qué manera sus palabras me acompañaron durante casi veinte años.
Creo haberlo conocido en el subsuelo de la Biblioteca Mayor de la Universidad Nacional de Córdoba, cuando, buscando en el polvo de sus archivos revistas literarias de los años veinte que atestiguaran la presencia de Alfonso Reyes en Argentina, encontré y guardé para mí el siguiente párrafo: “La dicha no es menos poetizable que el infortunio, y ser feliz es cualidad no menos plausible que ser genial” (Proa 11, 1925). La idea nació a propósito de una obra, EL FAUSTO CRIOLLO de Estanislao del Campo. Se trataba de fortalecer los signos de la esperanza criolla que sus jóvenes años sublimaban. Pero también se trataba de una profesión de fe: hacer de la palabra poética un ejercicio moralmente constructivo. Esta suerte de actitud escrituraria tomó durante la segunda guerra mundial forma de relato –“El milagro secreto”, “El jardín de los senderos que se bifurcan”, “Pierre Menard autor del Quijote”-; recuperó tonos de alegría luego de la caída de Perón, como puede leerse en los “Poemas de los dones”; y, tras un breve periodo de narraciones que cuestionan los adversos años setenta, Borges regresa definitivamente a sí mismo, a la poesía: año 1975.
El optimismo inicial parece perdido en los libros que van desde LA ROSA PROFUNDA a LA CIFRA. Sin embargo el largo aliento de sus carencias –“Defiéndeme, Señor, no de la espada o de la roja lanza”, “Y me prodiga el animoso destierro, que es acaso la forma fundamental del ser argentino”, “Soy una llave que ha perdido su puerta”, moldea una vasija de nombres, pocos, que pueden salvar al mundo: Sir Thomas Browne, Montaigne, Stevenson. Al cabo de los años, digo, la memoria aprieta la forma de felicidad que le estuvo permitida: la justicia poética.

BORGES Y LOS PSICOANALISTAS
Por César Mazza


Al leer el relato “Tlön, Uqbar, Orbis, Tertius” de Jorge Luis Borges (FICCIONES) no podemos dejar de advertir la inquietante conjunción entre un objeto, sólo en apariencia familiar, tal como lo es el espejo y un término, si bien corriente para nada unívoco, la paternidad. Dicha relación nace a propósito de una cita rescatada por uno de los personajes en la ENCICLOPEDIA BRITÁNICA. El relato, entonces, hace deslizar que tanto el espejo como el padre son abominables porque poseen la capacidad de multiplicar el número de los hombres. Cabe señalar que en el universo borgiano un libro, un espejo y un padre pasarán a formar parte de la intriga. El espejo en Borges, en algunas ocasiones, se constituye en una pesadilla porque no nos refleja una imagen amable, una representación donde nos podamos sentir a gusto con la buena forma que desearíamos que nos devuelva. No, se tratará en todo caso de una perspicaz ironía que desnuda la ingenuidad de una concepción del mundo anclada en dos términos: lo bueno y lo malo, la civilización y la barbarie, el cielo y la tierra, por ejemplo. El régimen que pretende instaurar el espejo (y que lo logra en infinidad de casos) se sitúa en el lugar de dominación que ejerce una cultura sobre otra. Pero el margen, la grieta que permitirá ir más allá, subvertir el orden del espejo lo podrá dar “actuar dentro de una cultura (la occidental) y al mismo tiempo no sentirse atados a ella por ninguna devoción especial (...) manejar todos los temas europeos, manejarlos sin supersticiones, con una irreverencia que puede tener, y ya tiene consecuencias afortunadas.” (“El escritor argentino y la tradición”). Por lo tanto, el mundo que se lee en Borges desarma la superstición de una realidad centrada en el Uno del espejo.
¿Qué importancia tiene la obra de Borges para el psicoanálisis? Se puede comenzar señalando un dato para nada menor: Borges es el único autor “argentino” citado por el psicoanalista francés Jacques Lacan (1901-1981). Así es que encontramos en las primeras páginas de los ESCRITOS una referencia al artículo “El idioma analítico de John Wilkins” (OTRAS INQUISICIONES). Otro antecedente es el de Oscar Masotta, ese “irreverente” argentino que funda la orientación lacaniana en nuestro país, acuña en los años ’70 la frase “un borgismo siempre será pertinente al analista”. Frase que delinea un intenso programa (investigación, gusto por la polémica, sentido de la parodia y la política, etc.) como el que lleva adelante Germán García en el “proyecto Descartes”.
En la gesta que el psicoanalista francés Jacques-Alain Miller despliega tanto en la teoría como en el plano de las instituciones analíticas (Asociación Mundial de Psicoanálisis que reúne las Escuelas de psicoanálisis) encontramos una importante referencia borgiana.
La literatura se adelanta al psicoanálisis, el analista podrá extraer de su operación de lectura aplicaciones en su clínica y un lugar irreverente para el psicoanálisis en una cultura como la nuestra.

(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 18 de junio de 2006.-

domingo, 25 de junio de 2006

Borges, 20 años después 2ª parte

BORGES
20 años después
Segunda Parte



Para concluir con esta segunda y última entrega en homenaje a Borges, invitamos a participar a dos catedráticas: la Lic. Marcela Melana, docente de la UNVM, nos expone en su trabajo las particularidades con que Borges incursionó y revolucionó el género policial; por su parte Annick Louis, docente de la Universidad de Reims (Francia), nos envía su trabajo relacionado con las posiciones estéticas de Borges ante el nazimo. Dos trabajos sumamente sabrosos como disímiles que usted no puede dejar de leer.
Para concluir, ofrecemos un resumen sobre la jornada en homenaje a Borges que se desarrolló el 18 de junio en el Instituto de Extensión de la UNVM.


REESCRITURA DEL GÉNERO POLICIAL EN “LA MUERTE Y LA BRÚJULA”
Por Marcela Melana.


Todo gran autor puede ser definido en relación con la tradición, en tanto se acerca o se aleja de ella. Un caso paradigmático es el de Jorge Luis Borges, quien realiza una simultánea apropiación y reescritura de la literatura policial que, hasta la época en que él comienza a trabajar con este tipo de relatos –década de los años 40–, era considerada un género menor, si se quiere literatura marginal, dados los temas, recursos y lectores que la caracterizaban.
En todo policial, según lo expresa Todorov en su artículo “Tipología del relato policial” (1974), aparecen dos historias. En primer lugar, el relato policial de enigma presenta la historia del crimen y la historia de la investigación. La primera ha concluido antes que comience la segunda. En verdad, en esta última, la de la investigación, poco ocurre; los personajes no actúan sino que "aprenden", la mayor parte del texto está destinado a la revelación del culpable y las causas que motivaron el crimen.
Por otra parte, el relato policial negro, la otra gran vertiente del género, fusiona las dos historias, mejor dicho, la primera se suprime y se da preeminencia a la segunda. Ya no se narra un crimen anterior al momento del relato sino que el relato coincide con la acción.
Para muestra basta un botón. Borges no desconoce estas dos grandes tendencias del policial y uno de sus más clásicos relatos, “La muerte y la brújula” (1942), presenta el juego de estas dos subespecies del género para reformularlas y lograr un producto sumamente original y propio.
La narración se centra en la investigación sobre lo que se ha dado en llamar "la periódica serie de hechos de sangre" que el detective Erik Lönmrot lleva a cabo en forma personal y por caminos opuestos a los del comisario Trevinarius. En rigor se trata de la historia de una venganza que ha jurado llevar a cabo un criminal, Red Scharlach, apodado el Dandy.
Así, se van sucediendo distintos asesinatos que, aparentemente, guardan cierta relación con la secta de los Hasidim –grupo religioso de eruditos abocados a la búsqueda y estudio de los nombres de Dios.
En este sentido, el relato se construye sobre la base de una compleja red de simetrías en el tiempo y en el espacio; en primer lugar, los crímenes son cometidos los días tres de cada mes, en un lapso que va de diciembre a marzo; en segundo lugar, ocurren en los distintos puntos cardinales de una ciudad: en el norte, en el oeste, en el este y finalmente, en el sur.
Lönmrot razona en contraposición al comisario, pues considera que la hipótesis planteada por éste es posible pero no interesante. Un "puro razonador" requiere de una investigación casi científica del asunto, y debe sustentarse en pruebas concretas. No hay lugar para el azar. Es por ello que se dedica a indagar una hipótesis erudita considerando que existe alguna relación con aquella secta judeo-cabalística.
Se plantea, así, un tema central en el relato y en la obra de Borges: el problema de lo conjetural. Lejos de proponer soluciones, se multiplican las conjeturas y las dudas; en lugar de respuestas aparecen más interrogantes aún cuando, aparentemente, el investigador ha logrado prever el cuarto crimen.
De este modo, de la serie característica del policial: enigma – hipótesis - solución, el autor privilegia el segundo término y se aleja de las precisas reglas del policial tradicional que exigen que la investigación conduzca a un desenlace que es siempre la solución del caso. La elección de la hipótesis interesante pero errónea tiene su costo para el investigador: se constituirá en disparador de la trampa del victimario. Así, resultarán invertidos los términos y el detective pasará a ser la víctima; al final, el cazador es cazado.
Ahora bien, en cuanto a las dos historias que hemos apuntado, podemos observar que, en este caso, el autor recurre a la modalidad del policial negro pues se fusionan ambas historias. La investigación de Lönmrot se desarrolla en tanto los hechos van ocurriendo y llega a poner en riesgo su propia vida, sin saberlo, al concurrir a la escena del último crimen, la casona de Triste – le - Roy.
Sin embargo, aparece un tercer elemento que se aleja, nuevamente, de las convenciones genéricas: la confesión del asesino antes de consumar el último crimen. En rigor, la historia que revela la verdad de los hechos se identifica con la confesión de Scharlach.
Esta trama compleja, armada de simetrías y cálculos probabilísticos, se constituye en un pretexto para abordar el problema de la verdad. De modo que comprobamos cómo una serie de razonamientos hipotético-deductivos perfectamente hilvanados pueden conducir a una explicación coherente pero no verdadera.
Para concluir, podemos señalar que Borges en este cuento problematiza las reglas constitutivas del género hasta el punto en que se vuelve autorreferencial, es decir, produce una mirada que replantea una tradición y sus límites, al mismo tiempo que la reescribe. A partir de este procedimiento tan característico de su obra, el policial en sus distintas formas se convierte en un auténtico lugar para la reflexión sobre el hombre y la literatura.

BORGES Y EL FASCISMO
Por Annick Louis


Antes del Borges antiperonista, antes del Borges aislado de la realidad argentina de los años setenta, hubo, en los años ’30 y ’40, un Borges militante antifascista, que no solamente expresó sus convicciones en lo personal sino que las manifestó en su literatura. Eligió para ello, sin embargo, una forma literaria inédita, explorando las posibilidades de una ensayística y de una narrativa que establecieran una relación oblicua a los acontecimientos contemporáneos, diseminando en sus notas y ensayos una vasta serie de referencias al nazismo, la guerra, la cultura bajo el nacional socialismo con un objetivo crítico. En las ocasiones en que se refirió directamente al nazismo y a la guerra, en textos como “Ensayo de imparcialidad” (1939) o “Anotación al 23 de agosto de 1944”, y en los cuentos “El milagro secreto” (1943) y “Deutsches réquiem” (1946), consideró la situación europea a través del prisma de sus consecuencias en Argentina: la abundancia de inconsecuentes germanófilos, las apropiaciones que el nacionalismo y el catolicisimo argentino hacen del fascismo, del nazismo, del antisemitismo.
La crisis de la guerra determinó que los intelectuales, europeos o americanos, pro-fascistas o antifascistas, se orientaran hacia un tratamiento inequívoco del presente, frecuentando estéticas realistas, didácticas o alegóricas. Borges, en cambio, en sus famosos cuentos de FICCIONES (1944) y EL ALEPH (1949), propuso, en lugar de un tratamiento temático del presente, una ficcionalización de los discursos y creencias que circulaban por entonces en la cultura, y en los cuales se basaba la ideología política. A partir de combinaciones de géneros y estéticas pertenecientes a la “cultura letrada” y otros “populares”, un tratamiento temático de lo real es reemplazado por uno genérico: los géneros se constituyen en espacio de exhibición de lo contemporáneo y de las ideologías que marcan la época. Borges se concentra en estructuras narrativas dominantes en la literatura, el cine y el discurso político de la época, dando una lectura crítica de los conflictos que desgarraban el mundo contemporáneo: la teoría del complot en “Tlön, Uqbar, Orbis Tertius”; la oposición entre heroísmo y traición en “Tema del traidor y del héroe”; la politización del antisemitismo en “La muerte y la brújula”. Tal vez el más emocionante ejemplo sea “El jardín de senderos que se bifurcan”, donde Borges utiliza uno de los recursos típicos del cine de Hollywood, el desplazamiento temporal: escrito durante los años de la batalla de Londres (1940-1941), el cuento retoma la estructura del relato de espías proyectándolo sobre la primera guerra mundial, para plantear un problema típico de la segunda guerra mundial: el del sujeto desgarrado entre la lealtad a su sangre, su país de nacimiento y su amor por una cultura que no es la propia.
Aunque Borges siempre tuvo defensores, las primeras reacciones de la comunidad intelectual argentina a este tratamiento oblicuo de la crisis suscitada por la expansión del fascismo traducen una incomprensión de sus elecciones estéticas. Sus ficciones y su ensayística fueron consideradas durante mucho tiempo como ajenas a la realidad argentina y al mundo contemporáneo. Una percepción hoy difícil de comprender, puesto que Borges ha integrado el panteón de celebridades argentinas internacionales, pero que nos recuerda la relación conflictiva y apasionada que mantuvo siempre con la cultura argentina.


JORNADAS DE TRANSFERENCIA
Resumen de la actividad

Por Darío Falconi

El pasado 18 de junio y como corolario a las jornadas de transferencia organizadas por la cátedra “Literatura Argentina” a través del “Programa permanente de perfeccionamiento y de extensión” de la UNVM, se desarrolló en la sede del Instituto de Extensión el panel en homenaje a los veinte años del fallecimiento de Jorge Luis Borges. En esta última mesa (las anteriores se dedicaron a Sigmund Freud y Leopoldo Lugones, respectivamente) expusieron sus trabajos la Lic. Marcela Melana (UNVM) y la Dra. Ana Tissera (UNVM – UNC); las intervenciones fueron moderadas por el Mgter. Carlos Gazzera (UNVM – UNC), quien se ocupó además de realizar algunas consideraciones sobre el libro de la última panelista. A continuación y para aquellos que no tuvieron la oportunidad de asistir, reproducimos mínimamente la esencia de cada una de las participaciones.

Marcela Melana
Reescritura del género policial en “La muerte y la brújula”

El inicio de las exposiciones estuvo a cargo de la profesora Melana quien realizó algunas consideraciones sobre el género policial, develándonos como las historias policiales están constituidas por dos hebras (crimen e investigación) que hilvanan la trama de un relato. Borges, como precursor literario, se acercó a ese género que se consideraba menor por esos años; pero no sólo se aproximó, sino que él se alimentó y también lo nutrió con nuevas perspectivas, logrando así una reescritura del género. Un aporte fundamental del autor de EL ALEPH, es la cuestión de lo conjetural; las conjeturas se multiplican como el reflejo de los espejos y no resuelven el problema de los crímenes o los enigmas en que están centrados estas narraciones. Estas últimas se convierten, gracias a Borges, en un espacio propicio para, como propone la expositora, “la reflexión sobre el hombre y la literatura.” El artículo que reproducimos más arriba, es una muestra condensada de la exposición degustada en esa jornada.

Ana Tissera
Borges poeta

El discurso de la Dra. Tissera se vio motivado por los textos que más la conmovieron: la poesía; porque esa es “la palabra que responde a su sentimiento, a su emoción creadora, a la autenticidad de su palabra frente al mundo”.
Un interesante aporte a la cuestión, fue la periodización que realizó sobre los textos borgianos; dividió a los mismos en cinco tiempos de escritura; el primero, ubicado en la década del ’20 cuando recién llegaba de Europa; el segundo, sus cuentos a partir de 1935; el tercero, la época posterior a la Revolución Libertadora y la alegría que le produjo la caida del peronismo; el cuarto, está conformado por la vuelta a la narracion a comienzos de 1970; finalmente la poesía que abarca desde 1975 a 1985. Tissera dice que esta relación simétrica (poesía, cuento, poesía...) no es sólo una respuesta al tiempo histórico que se estaba viviendo sino que es una manera de usar un género de escritura. Sugerimos revisar el texto de Tissera, aparecido en EL DIARIO CULTURA del domingo pasado.

Carlos Gazzera
Presentación de BORGES Y LOS MUNDOS POSIBLES de Ana Tissera

El coordinador de las jornadas resaltó la importancia de la publicación de este trabajo de investigación e iluminó lo que él considera dos “audacias”; por un lado, trabajar sobre un género tan complejo como lo es la poesía; la otra, es la audacia de trabajar desde la perspectiva de la filosofía del lenguaje y realizar los cruces. Resaltó la originalidad con que Tissera periodizó la escritura de Borges y de qué manera la organizó. Observó también que el eje de la interpretación de la última poesía de Borges está centrado en la relación de las palabras y las cosas. Gazzera, no concuerda con el formato que eligió la autora del libro (poesía), porque cree que el género típicamente borgiano es la ficción; más adelante Tissera observaría que los relatos son formas evasivas de responder situaciones adversas (peronismo, guerras, etc.) y concluyó con el enunciado que postula que “hay una labor intelectual mucho más elaborada en los cuentos y una labor personal en la poesía.”
Finalmente el periodista cultural celebró la aparición de un libro editado por una universidad (UNC), aunque manifestó que le hubiese gustado que este libro lo publicara la UNVM. Cree que dicha institución debe construir ese espacio editorial para poder difundir los trabajos intelectuales de los docentes y los investigadores de esa casa de altos estudios.






Borges y yo
(de FICCIONES)
Por Jorge Luis Borges


Al otro, a Borges, es a quien le ocurren las cosas. Yo camino por Buenos Aires y me demoro, acaso ya mecánicamente, para mirar el arco de un zaguán y la puerta cancel; de Borges tengo noticias por el correo y veo su nombre en una terna de profesores o en un diccionario biográfico. Me gustan los relojes de arena, los mapas, la tipografía del siglo XVII, las etimologías, el sabor del café y la prosa de Stevenson; el otro comparte esas preferencias, pero de un modo vanidoso que las convierte en atributos de un actor. Sería exagerado afirmar que nuestra relación es hostil; yo vivo, yo me dejo vivir para que Borges pueda tramar su literatura y esa literatura me justifica. Nada me cuesta confesar que ha logrado ciertas páginas válidas, pero esas páginas no me pueden salvar, quizá porque lo bueno ya no es de nadie, ni siquiera del otro, sino del lenguaje o la tradición. Por lo demás, yo estoy destinado a perderme, definitivamente, y sólo algún instante de mí podrá sobrevivir en el otro. Poco a poco voy cediéndole todo, aunque me consta su perversa costumbre de falsear y magnificar. Spinoza entendió que todas las cosas quieren perseverar en su ser; la piedra eternamente quiere ser piedra y el tigre un tigre. Yo he de quedar en Borges, no en mí (si es que alguien soy), pero me reconozco menos en sus libros que en muchos otros o que en el laborioso rasgueo de una guitarra. Hace años yo traté de librarme de él y pasé de las mitologías del arrabal a los juegos con el tiempo y con lo infinito, pero esos juegos son de Borges ahora y tendré que idear otras cosas. Así mi vida es una fuga y todo lo pierdo y todo es del olvido, o del otro.

No sé cuál de los dos escribe esta página.
(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 25 de junio de 2006.-

La Vela Puerca en Córdoba

Más Vela que Puerca
La banda lidera por Sebastián Teysera se presentó el viernes en la Vieja Usina
Texto: Darío Falconi
Fotos: Luis Tuninetti

La Vela Puerca regresó a Córdoba para continuar con la gira de su último disco, lo hizo en la Vieja Usina ante un marco de seis mil personas, que ovacionaron a quienes son el estandarte del ska-rock uruguayo en Argentina.

Desde tiempos ancestrales, los individuos de una comunidad se reunían para rezar o practicar una serie de ritos, con el fin de que sus dioses se presentasen y escuchasen sus plegarias. Algo similar pasó el viernes pasado en la Vieja Usina, cuando La Vela Puerca retornó a Córdoba para continuar con el tour “A contraluz”. El show estaba previsto para las 21, pero comenzó casi una hora y media después; desde hacía rato los fanáticos coreaban los temas de la banda charrúa, con mayor aceptación en nuestro país, intentando acelerar su llegada al escenario. De esa manera se sucedían los estribillos de “El viejo”, “De atar”, “Zafar” y tantos otros éxitos que los incrustó en nuestro imaginario musical. A más de una hora de espera, el público continuó con ese rito de invocar a la banda que se hacía rogar; pero ya ahora con un canto más imperativo, “Olé olé olá / vinimo’ a ver La Vela / ¿La Vela dónde está?”
Un cuarto de hora después, las luces se extinguieron y La Vela [arre]metió a todos en “Un frasco”, un corte de la más reciente placa, que nos cuenta nada menos el macabro plan de un sujeto que quiere darle muerte a los hipócritas mediante la ingesta de un buen vino con dosis de un veneno “lento, suave, letal.” Casi sin pausa le tocó el turno a “Llenos de magia”, qué enloqueció al público, a tal punto, que “el enano” Teysera recibió del público una zapatilla que mantuvo como amuleto en el transcurso de la canción.
El entusiasmado público no dejaba de corear ninguna canción, parecía que todas las ejecuciones eran hits; aunque en realidad lo son, ya que tanto “De bichos y flores”, el disco del 2001 y “A contraluz” del 2004; encierran excelentes canciones que son por demás adictivas. El éxito del penúltimo disco les abrió las puertas de todo el planeta, llevándolos a tocar a Europa y por toda América. De los tres discos que editó la banda, con la producción de Gustavo Santaolalla, el anterior es el más sublime y un disco que no debe faltar en nuestra discoteca; en cuanto al disco del 2004, viene a ser la cereza del postre, que coloca a los yoruguas en el podio del ska-rock latino. Esos excelentes CD’s obligan al octeto a mejorar lo que parece inmejorable. Según testimonios de uno de los cantantes, ya poseen entre 23 y 26 temas para el nuevo trabajo que lanzarán aproximadamente en marzo del próximo año.
Pero no todo es un jardín de rosas, las ejecuciones tenían en el mismo grado de perfección que las grabaciones lo que nos permitía anticiparnos a los acordes, gritos o frases que Teysera desparramaba en la multitud. Esta actitud anulaba casi por completo el efecto de la sorpresa que uno tanto espera recibir en estos tipos de espectáculos en vivo. Hay que destacar también un par de intervenciones acústicas, una de ellas fue “José sabía” cantada entre Teysera y el público; aunque la perla que más brillo en la noche, fue la interpretación a dúo de “En el limbo” con teclados de Marcel Curuchet, tecladista de No Te Va Gustar.
Seguidamente volvieron todos a la carga con lo que denominaron “los caprichitos de La Vela Puerca”, o lo que es lo mismo, covers de aquellas bandas que escuchaban en sus inicios cuando muchos de sus los proto-músicos “no tocaban ni siquiera un timbre”. Ejecutaron de manera impecable “No tan distintos” de Sumo, “El pan de los ángeles” de Barricada y “Radio Crimen” de La Polla Records.
Brillaron por su ausencia las nuevas composiciones de las que más arriba se jactan, y no es que sean un secreto nacional, ya que cuando realizaron sus tres presentaciones consecutivas y repletas en el Luna Park, compartieron con la audiencia “Neutro” y “Colabore”.
Para ir resumiendo, fue un extenso show de poco más de dos horas, donde descargaron de su artillería treinta y tres composiciones (tienen grabados cuarenta temas) volviendo a demostrar porque han llegado donde están.
Como dato final y quizás ante el insistente cántico de “volveremos, volveremos / volveremos otra vez / volveremos a ser campeones / como en el ’86”, que se barajó en la noche; Teysera les deseó suerte al público argentino por el encuentro futbolístico que mantuvo Argentina con México en el día de ayer.
(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS el domingo 25 de junio de 2006.-

jueves, 22 de junio de 2006

Los Prosperi, festejos de una gran familia

OLIVA
Los Prósperi, festejos de una gran familia


La familia Prósperi se reencontró en Oliva para conmemorar y festejar los 101 años pisando suelo argentino. El Club Atlético Vélez Sarsfield fue el epicentro que concentró a la familia italiana, cuyos integrantes viajaron al evento desde Luque, Villa María, Colazo, La Puerta, Los Zorros, Córdoba, Carrilobo, James Craik, entre otros. La velada se efectuó el pasado lunes 19 y estuvo organizada por Rodolfo Cena, quien desde hace un tiempo a esta parte, no ha escatimado esfuerzos para lograr este reencuentro. Hubo un gran almuerzo con riquísimas pastas, buena música, recitaciones y otros condimentos que hicieron emocionar a más de uno. Los viejos abrieron sus baúles de recuerdos y los más jóvenes tuvieron la oportunidad de conocer en persona a aquellos parientes que alimentaban las historias contadas por sus padres y abuelos. El festejo anterior tuvo lugar en la localidad de Luque y la intención es continuar año a año afianzando los lazos que unen a esta multitudinaria familia llegada milagrosamente a estas tierras.

Crónica de una cruzada
A comienzos del 1900, cuando nuestro país le tendió los brazos a los inmigrantes, Pascual Prósperi y Constantina Lezzieri decidieron “hacer la América”; tomaron “La Veloce” con miedo, pero con la esperanza de encontrar un mundo mejor para sus vidas. Durante veintidós días la pareja y sus cuatro niños sufrieron una gran pesadilla, ya que su hijo Amadeo contrajo sarampión, lo que obligaba, por regla, a ser arrojado al mar para cuidar la salud de los demás tripulantes. La madre se opuso terminantemente, ya que detrás de su hijo se lanzaría ella; el capitán les ofreció como alternativa que se encerrarán en cuarto hasta que llegaran a tierras argentinas. Mientras esto sucedía, la embarcación era sostenida gracias a las sábanas y frazadas que colocaban los tripulantes en los huecos por donde el agua, insistente, amenazaba con enterrar en las profundidades la precaria nave. Finalmente, llegaron a Buenos Aires en los albores de 1905, donde continuarían su aventura.
A un par de días de haber pisado tierra, abordaron el tren que los traería hasta Córdoba, más precisamente a una zona cercana a lo que hoy conocemos como Oliva. Habían pernoctado en casa de unos amigos, quienes al momento de subir al tren tenían en sus brazos a Ezebina, una nena de tres años. Un mar de gente dificultaba moverse y los vagones se colmaban muy rápido, por ello decidieron que los hermanos mayores buscaran el intersticio propicio, mientras que la madre sostenía a su beba de escasos meses y Pascual acomodaba los bártulos. Una vez arriba sus amigos le alcanzarían a Ezebina; pero el tren comenzó a moverse y ante el pedido desesperado del padre, la mujer que anidaba en sus brazos a la nena de cabellos rubios, le respondió con un tajante, “¿Para qué la quieren, si ya tienen muchos hijos? Nosotros no tenemos ninguno.” Pascual, se quedó impotente mientras el transporte los alejaba de su hija; durante un tiempo pensaron recuperarla, pero no conocían Argentina y ya estaban bastante lejos de Buenos Aires. Iniciaron un trámite de partida de nacimiento en Italia con la intención de denunciar el secuestro, pero no les sirvió de mucho.

El reencuentro
Los años pasaron y la familia se asentó como trabajadores de campo. Los dueños de la propiedad vecina cambiaron de un día para otro, allí los Prósperi se enteraron que los mismos eran de Buenos Aires y que tenían una hija de siete años. Sacudidos por la curiosidad, se asombraron al ver que la niña de sus vecinos era Ezebina, un tanto cambiada, pero sus ojos y cabellos eran inconfundibles. Inmediatamente les solicitaron que se la devolviesen, pero el saldo fue negativo. Días después, y sin el consentimiento de sus “padres”, Ezebina se acercó al alambrado de sus vecinos para jugar con los niños; estos les comentaron como había sucedido todo. Esa noche, Ezebina armó su atado de ropa, atravesó el tupido y alto maizal a oscuras y se reunió con su verdadera familia. Luego los Prósperi tendrían cuatro hijos más y la vida seguiría su curso.
Así son las historias de los inmigrantes, increíbles y maravillosas; una concatenación de hechos sorprendentes que dan como resultado el desarrollo de una familia que se multiplica y se dispersa como una diáspora, buscando su destino y horizonte; afortunadamente, hay gente que se esfuerza de manera denodada por revertir el proceso, por hacer que los portadores de esa misma sangre se reencuentren para no olvidar de donde vinieron y hacia donde van.
(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el jueves 22 de junio de 2006.-

domingo, 11 de junio de 2006

Leopoldo Marechal y Leopoldo Lugones

Aniversarios
LEOPOLDO LUGONES Y LEOPOLDO MARECHAL
Identidad en las letras argentinas



EL DIARIO CULTURA de este domingo quiere ocuparse de conmemorar a dos grandes de la pluma argentina, dos escritores con todas las letras, tocayos; nos referimos a Leopoldo Lugones y Leopoldo Marechal. A 132 años del natalicio del “poeta nacional” y cordobés y a 106 del poeta bonaerense, estas páginas intentan recordarlos de la mejor manera posible; para ello, hemos convocado a dos especialistas en la temática que, involuntariamente en sus trabajos, dejan entrever múltiples puntos de contacto en los pensamientos y escritos de estos referentes. En la víspera del día del escritor, dedicamos este suplemento a todos aquellos que cultivan con tesón una actividad tan gratificante como indispensable para el afianzamiento de nuestra identidad y el desarrollo de nuestro pueblo.



LEOPOLDO LUGONES, ESCRITOR NACIONAL
Por Daniel Teobaldi
docente e investigador UNVM


Lugones publica en el año 1916 un ensayo titulado EL PAYADOR, donde desarrolla la tesis sobre el carácter épico del poema de José Hernández MARTÍN FIERRO. Con EL PAYADOR, se inicia todo un movimiento intelectual que tenía como propósito reivindicar el MARTÍN FIE­RRO y de postularlo como el poema nacional argentino. Fiel a su pensa­miento, Lugones habrá de buscar los ar­gumentos para sumar el poema a la tradición literaria occidental.
Lo que Lugones trata de demostrar es que el payador es un agente de civi­lización, y reconoce sus precursores en los "antiguos canto­res" itine­rantes que forjaron, a través de su poesía, el carácter de las nacio­nalida­des emergentes en el medioevo. Con el examen de la figura del paya­dor, Lu­gones se sumerge en el origen de lo argentino, en el fundamento de la na­cionalidad, pero ligada a toda una tradición occi­dental que muestra un fun­cionamiento orgánico y semejante entre los elementos que componen esta tra­dición.
Así, los anteceden­tes épicos reconocidos del MARTÍN FIERRO constituyen, en con­junto, los primeros principios de lo que Lugones llama "el alma de la raza". El sentido funda­cional del poema hernandiano, está nucleado en torno a lo que Lugones en­tiende por patria. Así, patria y lenguaje aparecen estrechamente asociados, por el poema épico, y considera que los payadores realizan una verdadera acción ci­vilizadora.
El significado del "payador" se di­versifica, se bi­furca en su sentido originario: por una parte, paya­dor se­ría el agente de la creación de un lenguaje nuevo e identificador; por otra, y como con­se­cuencia de lo anterior, payador sería el portador de los valores de una raza, vinculado, íntimamente, al espíritu de la patria.
Esta es la forma de reelaborar la tradición, que rea­liza Lugones, ya como poeta, en su poemario ROMANCES DEL RÍO SECO, libro que se vertebra en lo más genuino de la gauchesca, cuando incardina su pala­bra poética en lo más profundo de la conciencia de la comuni­dad. El escritor no es ajeno a lo que la comunidad le está reclamando, porque no es ajeno a los he­chos fun­da­men­tales de esa comunidad.
Este es el punto en el que Lugones articula su pensa­miento per­sonal sobre la función del escritor, la presencia del payador (como agente de civilización), con su pro­pia creación poética, para restablecer los mecanis­mos de la tradi­ción li­tera­ria, en el contexto de la literatura nacional argentina.

MARECHAL, EL POETA
Por Sergio Chius
docente UNVM – UNC


Cuando me refiero en clase a don Leopoldo Marechal lo nombro como El Poeta así como los medievales solían llamar por El Filósofo a Aristóteles o por El Comentador a Averroes. Es que siendo como somos argentinos y reconociendo lo prodiga que es nuestra tierra en novelistas, ensayistas y poetas, tengo, no obstante, que señalar a dos que sacan sus laureadas testas por sobre los demás. Uno, por una sola obra -¡una sola, pero que obra!- un poema que define el paradigma del argentino y que marca a fuego el siempre reiterado acontecer de nuestra historia, y me refiero al MARTÍN FIERRO de José Hernández. El otro, Marechal, con una extensa, variada y bellísima obra y que, por si fuera poco, escribió, la de lejos y por varias cabezas, mejor novela de nuestras tierras. ¡Que digo! ¡la mejor del siglo XX! Me refiero a MEGAFÓN, O LA GUERRA.
Nunca dejo de recordar una noche, cuando con el doctorisimo Jorge Torres Roggero, este definía intuitivamente y como a otro poeta toca, a MEGAFÓN por su “alegría pascual”. Esta definición era por demás acertada, porque no de otra cosa trataba la historia sino de la guerra y de la muerte y, sobretodo, de la resurrección y de una alegría redentora. MEGAFÓN, O LA GUERRA narra las guerras que combatimos como individuos y como pueblo, guerras que se libran paralelamente para la conquista de dos Patrias. Narra la muerte que implica el combate y como esa muerte es germen de renovación.
Con la novela, El Poeta, nos cuenta la personal lucha que sostuvo por alcanzar la Patria Celeste, léase, su propia e intransferible redención, utilizando como medio el combate por su Patria Terrestre y como armas la novela y la poesía. Es que para Marechal la literatura fue su forma de combate, en su vida movida esencialmente por la “gravitación del cielo”. En MEGAFÓN describe a la batalla terrestre como instrumento para ganar esa otra batalla en la que participan también ángeles y demonios y que tiene como botín el alma humana. La “batalla celeste debía jugarse con la otra en cierto paralelismo interior o en una simetría no fácil de alcanzar y rigurosamente necesaria. En uno de sus cuadernos halle más tarde una nota de Megafón que aclararía ese paralelismo de los combates: Nuestras almas –dice la nota- son como balones de fútbol que futbolistas de camiseta blanca intentan patear hacia los arcos opuestos: lo esencial es distinguir cual es el arco de la luz y cuál el de la sombra”.
Para Marechal “la gesta de Megafón no es un trabajo de fantasía en prosa”, pues “lo fantástico no existe, ya que la realidad es una y única”, Marechal escribía de la realidad de acá nomás y pintaba, tal cual era, la Argentina de la década del sesenta con las luchas de un pueblo reprimido y de una revolución nacional proscripta. Luchas terrestre por la liberación nacional y la justicia social, que acometía él mismo mediante la escritura de su novela. El simbolismo homérico de la guerra de la novela era una botella que nos arrojaba en nuestro naufragio: “muchacho, el pueblo recoge todas la botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio. El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria”.
Marechal pertenece a esa categoría de escritores que decidió intervenir en los procesos de la realidad Argentina. Con la literatura, construyo la lógica de su batalla terrestre pero, como dijimos, instrumentando estratégicamente ese combate con vista a otra batalla, principal y celeste, en la que, finalmente, triunfa y gana su sitio el 26 de junio de 1970. Batallas que, de todas maneras, tenía ganadas de antemano porque Leopoldo había elegido el bando correcto, el bando del Crucificado.






Leopoldo Lugones
Nació el 13 de junio de 1874 en Villa de María, departamento cordobés del Río Seco. Fue el máximo exponente del modernismo en Argentina y uno de los escritores con mayor peso en las letras de América. Su grandeza estilística oscilaba en los más diversos géneros, los que se parían de manera simultanea.
En 1913 pronunció una serie de conferencias en el Teatro Odeón que tituló EL PAYADOR y que se publicaron posteriormente, allí se dieron cita ilustres personalidades como el presidente Roque Saénz Peña. El centro del universo de esas reuniones fue LA ODISEA argentina de José Hernández, nos referimos al MARTÍN FIERRO. El gran pensador y ensayista enalteció la figura del gaucho como paradigma de nacionalidad e identidad.
Recibió el Premio Nacional de Literatura en 1926 y dos años después presidió la SADE. Horacio Quiroga, quien fuera su amigo, se quitó la vida en la noche del 18 o madrugada del 19 de febrero de 1937; en aquella ocasión Lugones dijo que el autor de LOS DESTERRADOS “se suicidó con cianuro como una sirvienta”. Exactamente un año después, el cordobés tomó cianuro y whisky en una isla del Tigre. En su mesa de luz dejó tres cartas manuscritas a lápiz, una para su esposa, otra para su hijo y la que reproducimos a continuación:

“No puedo terminar la Historia de Roca. Basta.
Pido que me sepulten en la tierra sin cajón y sin ningún signo ni nombre que me recuerde.
Prohibo que se dé mi nombre a ningún sitio público.
Nada reprocho a nadie. El único responsable soy yo de todos mis actos."
L. Lugones

Al juez que intervenga”

ALGUNOS LIBROS
Los muchachos; La guerra gaucha; Las fuerzas extrañas; Lunario sentimental; Odas seculares; Historia de Sarmiento; El libro fiel; Elogio de Ameghino; El payador; Hijo de la pampa; Mi beligerancia; El libro de los paisajes; Las industrias de Atenas; La torre de Casandra, El tamaño del espacio; Las horas doradas; Cuentos fatales; Romancero,
La organización de la paz; Nuevos estudios helénicos; La patria fuerte; La grande Argentina; Romances del Río Seco; Roca; Diccionario etimológico del castellano usual...






Biografía
Leopoldo Marechal

Nació el 11 de junio de 1900 en Buenos Aires. Se dedicó a la poesía, narración a la dramaturgia y al ensayo. Colaboró en 1920 en las revistas PROA y MARTÍN FIERRO; fue maestro y docente de lo que hoy llamamos Nivel Medio, también ocupó cargos públicos los que fueron el detonante de choques con antiguos compañeros de su generación literaria que intentaron opacarlo.
Sus biógrafos han expresado que, si bien no se puede decir que su literatura es el reflejo de la vida que llevó, existe una línea delgadísima que los separa y que muchas veces parece cortarse. Sus personajes parecen ser el mismo Marechal y hacen que su vida se alimente de su literatura, difumando la ficción de la realidad.
Murió en 1970 con setenta años de edad, dejando en la actualidad muchos trabajos dispersos que sus dos hijas aún intentan reunir. Para colmo de males, sus textos no son en la actualidad fáciles de conseguir, lo que hace que mucha gente se pierda la pluma sagaz y comprometida de este intelectual que no ha perdido vigencia.

ALGUNOS LIBROS
Cinco poemas australes; Centauro; Sonetos a Sofía y otros poemas; José Fioravanti, Vida de Santa Rosa de Lima; Viaje de la primavera; Cántico espiritual; Adán Buenosayres; Antología Poética; Pequeña antología; Megafón o la guerra; Banquete de Severo Arcángelo; Heptamerón; Poema de Robot; Tres caras de Venus; Historia de la Calle Corrientes...
(*) Publicado en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS, el domingo 11 de junio de 2006.-