jueves, 1 de enero de 2004

Horacio Quiroga y la cineratura

HORACIO QUIROGA Y LA CINERATURA
Ilustración de Emanuel Falconi

La cinematografía en la actualidad, ocupa un lugar importantísimo en la vida ociosa del hombre. Los medios masivos de comunicación social han potenciado el conocimiento y la difusión del 7° arte: los periódicos, revistas e Internet publican informaciones al respecto; además los filmes circulan en una gran diversidad de formatos tales como: el VHS, el VCD, MPG o similar, y el DVD, lo que hace que el cine goce de cierto prestigio, que en sus comienzos no poseía. Pero dejaremos de lado esta cuestión –al igual que otras derivadas–; ya que nuestra perspectiva se orientará a otros tiempos, con otras características particulares que pasaremos a desarrollar.
Analizaremos la relación existente entre cine y literatura encarnado en Horacio Quiroga (HQ); quien además de ser el exponente mayor en la cuentística rioplatense, criticó al cine mudo en la década del ’20.

CONTEXTO

HQ escribió alrededor de 70 críticas a los filmes en medios como: Caras y Caretas (1919/1920), Atlántida (1922), El Hogar (1927/1928), La Nación y Mundo Argentino; las mismas no sólo aparecieron por cuestiones económicas, sino también porque HQ fue un amante de la imagen tanto estática como en movimiento. En la escritura de estos artículos, existen ciertos espacios temporales vacíos, ya que el escritor realizaba viajes a San Ignacio (Misiones), lo que tenía como contraparte el no poder asistir a las grandes salas cinematográficas, y por consiguiente la imposibilidad de multiplicar estas notas periodísticas.
Para esta época el cine estaba buscando un lugar en la vida de Buenos Aires; que momentáneamente tenía acogida entre la población de clase media/baja. Para este trabajo –de criticar– el escritor se bastó de los conocimientos literarios que poseía; ya que no existía o no estaba difundida teoría alguna que lo ayudase en esta empresa. Con esto intentamos decir que HQ se convirtió en uno (sino el primero) de los críticos de cine en la Argentina y uno de los pocos en América; ya que esta actividad recién comenzaba a verse en las grandes potencias como Estados Unidos (EUA) o Francia. Lo curioso es que Quiroga recibía una retribución por la publicación de estos artículos; ya que generalmente esta actividad era vocacional y gratuita. Esta última cuestión está relacionada con el proceso de profesionalización del escritor, que significaba adquirir la identidad social de un escritor o intelectual e intentar vivir de lo que se escribía. Hay que recordar que en estos tiempos se produjo la explosión de las revistas literarias, con el desarrollo de las imprentas y una serie de cambios en la vida bonaerense.

LAS CRÍTICAS
Sus críticas se realizaron sobre películas yanquis, ya que Europa se encontraba en plena Guerra Mundial, lo que dificultaba la producción y llegada de las mismas a nuestro país; los EUA aprovecharon la oportunidad para afianzar sus compañías, las que hoy lideran el mercado audiovisual.
HQ fue un crítico muy exigente, en general eran muy pocas las películas que le parecían importantes, ya que estudiaba distintos aspectos de las mismas, realizando de esta manera una mirada global al producto. Las notas quiroguianas se abocaron al análisis de actores/actrices y directores; los argumentos de las películas que resumía en pocas oraciones, salvo que merecieran ser comentados en profundidad como en Detrás de la puerta (director: Thomas Ince); se molestaba con las traducciones de los títulos de los filmes que no respetaban la idea original, al igual que los subtitulados; criticó duramente las censuras que experimentaban las cintas, ya que los justificativos eran insostenibles; pero no sólo eran críticas, había chismes, noticias, reflexiones, descripciones técnicas; comparaciones con el teatro; cometarios sobre textos teóricos; y muchas otras facetas relacionadas con el amplio abanico del celuloide. Además hay que destacar que su prosa periodística en muchas ocasiones se funde con su prosa literaria, enriqueciendo de esta manera su urdimbre narrativa.

TRANSPOSICIÓN LITERARIA
HQ realizó un proceso inverso de transposición, extrajo la materia prima del cine y la aplicó a sus cuentos (El espectro; El vampiro; Miss Dorothy Phillips, mi esposa; El puritano); pero además tomó recursos como el zoom que aplicó por ejemplo en Las moscas o El hombre muerto, entre otros. Su insaciable interés por este nuevo arte lo llevó a escribir guiones cinematográficos como La jangada, La gallina degollada, o piezas dramáticas como Las sacrificadas o El soldado; además del intento fallido de fundar una Escuela Normal de Cinematógrafo con Manuel Gálvez.
Lo que HQ no supo, fue que su narrativa inspiraría, después de su muerte, a directores nacionales o extranjeros a filmar cintas como Historias de amor, de locura y de muerte (1994); la miniserie Horacio Quiroga entre personas y personajes (1987); Prisioneros de la tierra (1937); Los verdes paraísos (1947); inclusive cortos como Mocoso malcriado (1993), o una adaptación de La gallina degollada para la televisión alemana; entre otros.

La importancia de estos escritos radica en el hecho de que nos permiten estudiar otra modalidad sobre el proceso escriturario de Quiroga, al tiempo que se convierte en un testigo privilegiado de su época.

(*) Inédito.-

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