domingo, 13 de mayo de 2012

Agustín Druetta. Ole Blando! en Villa María


Entrevista a Agustín Druetta
OLE BLANDO! en VILLA MARÍA


Como arrojada en La Cañada, una botella viaja imaginariamente por las aguas del tiempo y se encallará por segunda vez a orillas del Ctalamochita. Dentro del envase, un cassette, símbolo musical de una generación reciente, objeto cargado de mensajes y melodías. Al ponerle “play” catorce canciones fusionando géneros inundarán el aire con acordes de rock, jazz, reggae, entre otros. Se autodenominan “Ole Blando!” Ellos son Julián Fanzini (voz y guitarra), Santiago Viale (bajo y coros), José Gómez (batería y percusión), Lorena Deza (voz y coros) y Agustín Druetta (voz y guitarra).
Tarde de peatonal en Villa María, frente a nosotros, Agustín sorbe su cortado mientras nos cuenta del pasado, presente y futuro de la banda que se presentará el próximo 31 de mayo en Mundo Bar.
Entre transeúntes que vienen y van, entre las interrupciones de los vendedores ambulantes y la publicidad callejera, “Drupi” se explaya. ¿Lo escuchamos?


Texto: Darío Falconi
Fotografías: Natalia Mondelo
eldiariocultura@gmail.com



 -Leí en la biografía de la página oficial que el grupo se formó debido al fracaso individual de cada uno, ¿qué hay de cierto en esa aseveración?
-Surge de un grupo de amigos, no sé si cada uno fracasó o no; pero lo que se logró se hizo a nivel conjunto. Creo que un gran aprendizaje de la banda ha sido que lo colectivo superó lo individual, ampliamente. Este es un grupo de amigos que sabían tocar la guitarra, excepto uno que sabía tocar más o menos la batería.
De asado en asado se tocaban canciones que cada uno hacía, yo escribía un tema lo mostraba y gustaba o no gustaba, Julián Fanzini escribía otro y lo mostraba y a partir de eso, un par de personas comentaron “che, ¡¿por qué no hacen una banda?!” Y un día nos juntamos a ensayar por primera vez, eso fue fines de julio de 2007, yo estudiaba Ciencias de la Información en Córdoba y ahí lo conocí a Santiago Viale, que era de Córdoba pero se había ido a vivir a Santa Cruz, a un pueblo que se llama Gregores donde hizo la primaria y secundaria y aprendió a tocar la viola. Un día se vuelve a Córdoba a estudiar lo mismo que yo. Tiene un estilo muy particular para tocar y es un tipo muy inteligente. Yo lo llamé un día y le dije que necesitaba un bajista, porque éramos dos guitarritas. No había bajo, más que uno que yo había comprado a cien pesos, yo tenía una guitarra eléctrica, Fanzini una criolla, el “negro” Gómez con su humilde batería y nos juntamos a ensayar. En estos cinco años ha sido un aprendizaje conjunto de los chicos, de ser cinco boludos que se juntaron a armar algo a poder presentarse en un buen escenario y sonar, ha habido un camino de mucho aprendizaje.

-¡Y con un disco grabado!… ¿qué recordás de esa experiencia?
-El baterista había grabado algunas cosas anteriormente; pero para los demás fue nuestra primera experiencia. Tuvimos la suerte de estar guiados por dos técnicos impresionantes que son los hermanos Bergallo, del estudio Desdémona en Córdoba. Son muy profesionales y además de grabar nos guiaron en el proceso de grabación, con roles que debería hacer un productor artístico, a ellos no les compete pero lo hicieron y nosotros agradecimos.
De alguna manera estos tipos nos ayudaron mucho y contamos con muchas amistades, si vos abrís el disco vas a encontrar una lista de agradecimientos que ocupan una carilla, y eso no es casual, muchos amigos músicos compartieron experiencias con nosotros.

-Ustedes tocan en Córdoba, graban ahí, hablan de esa ciudad, ¿por qué su apuesta está en Córdoba?
-No sé porqué. En realidad no hay un “plan b” que nos seduzca mucho. Uno escucha muchas veces que para tener éxito hay que irse a Buenos Aires, y eso es mentira. En Buenos Aires habrá 100 bandas conocidas y 100 mil bandas desconocidas, y eso en el hipotético caso de que ser conocido sea el éxito… no vas a ser mejor músico, ni mejor persona porque vayas allá… Sí creo que irse a Buenos Aires es una apuesta en difusión, esto escuché decírselo a Fandermole en una entrevista y me quedó marcado a fuego. Es interesante lo que dice porque desmitifica esta idea de ir a triunfar a Buenos Aires. En Córdoba las pocas discográficas que hay que tienen la capacidad de producir un grupo generalmente se dedican al cuarteto o folklore, y es una percepción mía, que en el último tiempo se han abierto a otros géneros vinculados al baile. Bandas que puedan generar un espacio de danza… se me viene a la cabeza la gente de “La Pata de la Tuerta” que es una banda excelente y que son capaces de generar ese contexto de baile; “Ole Blando” no. Se me viene a la cabeza lo que hace “Calle Vapor” que firmó un contrato con Latitud Sur, quienes generalmente producían folklore y se lanzan ahora con un grupo de música cubana, ¿por qué? Porque el grupo de música cubana mete tres mil personas y las tiene bailando de las doce a las seis de la mañana, “Ole Blando!” no. El laburo como músico independiente es muy difícil, no sé cómo será trabajar con una discográfica.

-¿Cuál es la función de EDEN en el disco de ustedes?
-EDEN hace una cosa maravillosa, la familia de Antonio Cobo. Según él hace por los músicos de Córdoba, lo que los músicos de Córdoba han hecho por él. Cuando empezó los músicos le ayudaron a levantar su negocio y él hoy devuelve todo eso. En Córdoba es muy difícil producir un disco legalmente, registrarlo en SADAIC, registrar la copia fonográfica, no hay copiadoras de disco, no hay empresas que se dediquen al “packaging”… Lo que hace Antonio, de manera gratuita, es un nexo entre los músicos independientes y las empresas (generalmente de Buenos Aires) que se encargan de estas cosas, te da hasta el código de barras... Cuando llegas a la primera vez, desconfiás… y cuando termina el proceso no lo podés creer. Lo gracioso de eso es que eso lo hace “Ole Blando!”, La “Mona” Jiménez, Tru-La-La y el “Flaco” Pailos. A cambio de eso el tipo te pide que le dejes discos para distribuir, ni siquiera te pide la exclusividad. Yo puedo venderlo donde quiero. Son muchas las cosas que hace y realmente es increíble.

-Ahora que mencionás algunas bandas populares, ¿hay alguna relación entre el cuarteto y su banda?
-La relación está en que uno se crió escuchando cuarteto, te guste o no te guste. Nacimos en barrios humildes y en esos barrios se escucha mucho cuarteto. No sé si hay una propuesta en el disco, pero sin duda en los show alguna cosa hacemos. Por más que podamos criticar algunas lógicas comerciales del cuarteto, es un género propio y uno lo enarbola como símbolo.

-Esta pregunta la hacemos porque en muchas de las letras de “Ole Blando!” está reflejada la vida de alguien que vive en Córdoba.
-Sí, de todas formas, las letras no hablan de un tipo de barrio en Córdoba, hablan de nuestras vidas, somos chicos de clase media alta, ninguno paso hambre. Las historias y críticas que hacemos desde el disco son de una posición de alguien que ha tenido acceso a la educación y eso es algo que se agradece. No nos hace falta ver “De caravana” para saber lo que es un baile; ya sabemos porque nos criamos con el baile al lado; pero no hemos sido el actor social sufrido de la Córdoba de los barrios.
Nosotros en Córdoba siempre criticamos el centralismo de Buenos Aires, viene “Callejeros” y dicen “por la 9 de Julio voy con el miedo / de no verte nunca más…”; viene Charly y dice “no bombardeen Buenos Aires” y está el dicho ese de que “Dios está en todas partes pero atiende en Buenos Aires”. Nosotros como cordobeses criticamos todo eso, pero cuando vamos al interior cometemos el mismo error, muchos cantautores le cantan a Córdoba y hablan de La Cañada, o la Plaza San Martín… y eso es Capital, pero ¿cuánta gente del interior hay que ha ido muy pocas veces a la Capital? El disco habla de Córdoba porque nacimos ahí, pero tratamos de no recortar, para que todos lo entiendan. Admiro a Manu Chao, porque habla en Estados Unidos, Francia, México, Argentina… y en todos lados lo entienden. ¡Qué tipo mundano! Lo admiro.

-El 31 tocarán en Mundo Bar, ¿qué opinión les merece lugares así?
-Me gusta mucho “Mundo”, un lugar que tiene mucha onda, mucha mística… el arreglo económico está del lado del músico, en Mundo es del 100% para los músicos. En Córdoba no pasa eso, hay hasta quienes todavía pagan por tocar y eso no nos entra. Nuestra apuesta es la música y queremos a vivir de esto; puede sonar utópico, pero no dejamos de labura día tras día para que esto se haga una realidad. No sé si vamos a vivir de esto, pero si podemos cambiar la cabeza de tres personas, que en vez de decirnos “estos giles tienen una banda” a “estos tipos trabajan de la música” ya estamos hecho. Es otra la concepción… Ahora tocamos por contratación y eso que pensamos nos iba a cerrar puerta, en realidad, nos las abre porque le da seriedad al trabajo. A veces escucho decir a algunos que no pagarían mil quinientos pesos por tocar una hora; ese monto es una miseria para cinco músicos que no tienen una hora de trabajo, sino cincuenta horas de ensayo, cuarenta horas de grabación, lo que cuesta trasladar los equipos, las cuerdas o veinte mil pesos invertidos en un disco. Hay todo un laburo detrás.

-¿Cómo les fue con la venta del disco?
-La primera tirada de 600 discos se vendió todo y ahora hicimos unos 400 más y hasta se consigue en internet. Tuvimos la suerte de salir en cero con los discos (gastos de estudio y producción), a partir de allí hemos regalado varios discos también. Siempre que regalo un disco les digo “con una única condición: piratéalo”. Con la música sucede algo que yo no llegué a dimensionar hasta que grabamos: yo hago un tema, para que eso suene yo tengo que ir y tocarlo con mi viola, tengo que estar yo. Cuando vos grabás un disco, se independiza el tema y no necesito estar yo. Es una manera de perpetuarse.

-¿Cuál es tu opinión sobre la gran facilidad que hoy hay para acceder a la música y a los recursos en general?
-Me parece magnífico que el conocimiento o la información esté a disposición de todo el mundo. Me parece enormemente positivo. Durante muchos años el mercado capturo la música y la música ha ido zafando hasta volverse a salir.




(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País
Domingo 13 de mayo de 2012
Villa María, Córdoba, Argentina.

domingo, 6 de mayo de 2012

Collar de Perlas. Una antología narrativa



COLLAR DE PERLAS
Una antología narrativa


Texto: Darío Falconi
Foto: Robinson Ríos
eldiariocultura@gmail.com

La literatura es arte, alquimia, magia, trabajo; un lugar en el que los sueños se cumplen, portal de viaje al pasado o futuro, posible mar en el cual sumergirnos en nuestro interior o derramarnos en los otros como un líquido impredecible sobre la mesa; es también un reflejo de lo que somos o queremos ser. Pero además de ello la literatura es un espacio de reunión, un lugar para compartir con el otro, y en ese sentido los talleres literarios potencian aún más esa esencia.
La licenciada Mercedes Espinosa Peretti desarrolla un taller literario de narrativa en el que cada semana la literatura invita. A base de cultivar los sentidos con lecturas y experiencias, las alumnas de dicho taller conformaron un interesante corpus textual que ahora deciden liberarlo a la sociedad. Se trata de la publicación de una antología narrativa titulada “Collar de perlas”, la que se presentará este martes 8 de mayo a las 20 en el salón del Centro Cultural de bulevar Sarmiento, esquina San Martín.
Dice Mercedes en el prólogo del volumen “como si fuera un collar de perlas al que se le hubieran desprendido sus cuentas color luna, cuatro mujeres desgranan sus historias, nos prestan su magia. Ellas son, Rosa Michela, Griselda Rulfo, Juana Echegaray, Francisca María Córdoba, integrantes del Taller Literario de Narrativa, coordinado por Mercedes Espinosa, Peretti en Villa María.
Abrimos sus puertas y nos asomamos.
Los veintidos ‘perlas cuentos’ que integran esta antología llamada ‘Collar de Perlas’ nos sirven de preludio y a su vez nos lleva a introducirnos en el Taller para contar cómo se trabaja las palabras al explorar nuevas posibilidades y alternativas que se manifestaron en ese espíritu crítico y curioso compartiendo con los demás los trabajos transformados en cuentos, narraciones y también reflexiones.
Cuatro mujeres, cuatro escritoras nos cuentan. Buscaron dentro de sí mismas y nos regalaron un pedacito de su alma. Cada una tiene su estilo, pero algo en común, sus ansias de comunicarse, de dar a conocer algo tan preciado como es la originalidad dada a sus historias.”
Desde EL DIARIO Cultura nos acercamos al taller para indagar algunos aspectos que hacen a la dinámica de estos encuentros y del libro en cuestión. A Mercedes le consultamos sobre el valor del taller literario en la actualidad y ella nos respondió que “el Taller de Narrativa Literario, se pretende orientar a través de una opinión desinteresada para que incursionen seguros por el camino que como escritores han elegido, siendo la corrección muy importante pues permite avanzar aún más en los escritos. Además se fomenta su amor por la buena literatura. Cuentos de autores conocidos y no tan conocidos, pero con una temática atrayente: un secreto, sueños, recuerdos, conflictos, amores, odios. El Taller les permite meterse en los laberintos de las mentes de los protagonistas, estudiarlos, acecharlos y luego sacarlos a luz.”
Y sacarlos a la luz significa mostrarlos, ofrecer la posibilidad de que el lector pueda degustar esos escritos. Por ello es que cada integrante de la antología responderá algunas inquietudes y seguidamente ofrecemos fragmentos de las obras que se incluyen en “Collar de perlas”. Usted decide, si se lo coloca. Hasta el próximo domingo.



 ROSA MICHELA
-¿Qué consignas, qué estímulos, qué lecturas son las empleadas para escribir?
-En el taller usamos consignas que varían de acuerdo al tema que Mercedes nos esté dando: espacio, tiempo, ritmo. ¿Qué narrador elegimos? Narrador testigo, en primera o en tercera persona, todo depende del tema y el momento. Las historias surgen de los recuerdos, una noticia periodística, una canción, un cuento leído.
Pero la fuente real son las lecturas. ¿Qué estás leyendo? Pregunta Mecha. Abelardo Castillo, Saramago, Poe, Liliana Heker, Borges, Tizón, García Márquez, Cortázar. Poemas, novelas, cuentos, todos aportan su talento y la belleza de sus textos que nosotras tratamos de reflejar.

COLLAR DE PERLAS
(fragmento)
Ana había muerto hacía dos semanas. Olivia se enteró por una nota que los abogados, encargados del testamento, le hicieron llegar. Allí le decían que siendo familiar directo de la difunta heredaba todos sus bienes.
Ana Enriqueta Jordán era hermana de su abuela paterna. Olivia no la conocía, la familia raramente hablaba de ella... Cuando llegó al departamento, ya estaba vacío. Olivia había contratado una empresa que evaluó y vendió todo objeto de valor. La propiedad misma estaba vendida. Sus pasos resonaban en el piso… Sólo quedaban las marcas de los cuadros en las paredes y el lugar donde habían estado los muebles. Una extraña sensación de tristeza la fue invadiendo, ¿esto es todo lo que queda de una vida?
En la cocina había una puerta que daba a un lugar pequeño que desembocaba en el ascensor de servicio, allí habían dejado dos canastos con papeles y objetos para tirar. Le llamó la atención un cuaderno de tapas duras. Un común cuaderno escolar, con sólo abrirlo supo que era un diario. Miró la fecha y arrancaba el cuatro de diciembre de mil novecientos cincuenta y dos, al hojearlo comprobó que allí guardados había años de aconteceres. Lo puso en su bolso y se fue.


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FRANCISCA CÓRDOBA
-¿Qué particularidad posee el hecho de que sean todas mujeres las que participan en estas reuniones?
-Para las integrantes de este taller literario, los jueves por la tarde son espacios en los que se aquieta el exterior al encontrarnos para tejer ese texto interminable e increíble de palabras a veces tiernas, otras duras, con claroscuros pero que son una continua celebración para el espíritu.

POBRES PERO FUERTES
(fragmento)
Ruinas, soledad. El viento mañero para arrear nubes, lleva y trae ecos de puertas batidas en monótono vaivén. Zumbido de moscas, crujir de maderas, suspiros del viento. El arriero pasa por ese sendero, sólo a veces, le arisquea; tuerce el ala del sombrero como para no ver la tristeza agorera que se desliza a su izquierda, mientras apura el tranco del overo.
Dicen que en los atardeceres, los susurros se escapan por entre las vigas raídas del techo y vuelan para convertirse en gemidos. La sensación de aislamiento no mete miedo al hombre, pero penetra como la helada del sur, perfora la osamenta; una angustia invasora va recorriendo la espalda hasta la nuca, se fija en la garganta y comprime el pecho.
El jinete fija su mirada en el suelo; ha entrado en la zona del antiguo Camino Real, olvidado, perdido su nombre entre los libros de Historia, polvorienta realidad hendiendo el paraje donde algunas cabras hacen crujir el suelo, arisco para el verdeo: “Es que casi nunca llueve. San Pedro se ha olviao’e nootros” dicen los viejos mirando bizquear a los animales en su intento de buscar comida entre las piedras, guardadoras de algunos brotes milagrosos.


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GRISELDA RULFO
-¿De qué manera se estimula la participación de las autoras en el Taller Literario?
-En realidad no existe una manera, sino multiplicidad de estímulos que provocan el acto creativo.
Es tanta la diversidad que en los años que concurro no tengo presente que haya repetido la misma consigna, o el mismo enfoque.
Siempre hay un pequeño giro, un notable asombro, una vitalidad especial de Mercedes (Mecha) que logra hacer que se desboquen los caballos de la imaginación.
Ella logra que las palabras fluyan, como digo siempre, siento que apenas da la temática, la consigna, el enfoque, etc., “siento como si alguien me dictara y no puedo dejar de escribir”.
Realmente es un placer poder formar parte del grupo de taller de Mecha.

AMOR ETERNO
(fragmento)
Una rosa se erguía solitaria. Las enredaderas desvanecidas junto a la luz solar murmuraban penumbra y abandono.
El camino enroscado entre algarrobos, álamos amarillentos, siempre verdes, arbustos, saluda a una patrulla de hormigas en pleno ataque, a arañas y mariposas, pájaros olvidados y alguna que otra vaquita de San Antonio contemplando la eterna vigencia del tiempo que no avanza.
 Cuando la tarde se estira en su agonía, la melodía se cuela entre cortinas y persianas.
Mylene danza. La noche enlaza su cintura; túnica plena de osadías. La sonrisa se curva en su rostro. Es feliz en el aislamiento de los salones, entre muebles polvorientos y caireles. Felicidad plena porque el amado vive en ella, ya alejados de ese mundo que la acosa con vértigos y estridencias.
Los recuerdos se agolpan. Aquella tarde él llamó a la puerta. Después fueron una seguidilla de días, una y otra vez, trayendo un ramo de flores blancas. En un primer momento las dejó y se fue. Pero los siguientes trajeron palabras, tiempos compartidos y más flores.


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JUANA ECHEGARAY
-¿Qué representa para Uds. “Collar de Perlas”?
-Este libro constituye un lugar de encuentro creativo para los miembros del taller.
En él se redimensionan los vínculos y se entrecruza la imaginación. Nos acoge entre sus páginas y nos envuelve con la alegría de lo nuevo por nacer.

CASA DE ALQUILER SANTOPOLO
(fragmento)
Yo aquí y ella allá en frente mío, Allí está, malicienta, opaca, con vida añeja y descolorida. La miro parado desde el centro de la plaza de mi ciudad que no hace mucho tiempo fue un pueblo, un gran pueblo, SANTOPOLO. Ahora parece una maceta, húmeda y sin los colores de entonces.

Allí está, entre medio de aquellos colosos, que parecen sostenerla colgada como un yoyó. Es la casa de Don MARCOS DE SANTOPOLO y su señora esposa Doña MARÍA ENCARNACIÓN MIRANDA de DE SANTOPOLO, mis abuelos maternos. Está ubicada sobre la calle ESPINATTI al 126, entre SAN JOSÉ Y ALQUINTA, frente a la calle principal y de cara a la Catedral. La primera casa de alquiler, una novedad para ese entonces. La construyeron, pensando más que en la necesidad económica, en la necesidad de dar que hablar a la chusma. Mi abuelo que hacía de dueño y señor del pueblo que llevaba su nombre, pero no por ser su fundador, sino por la mera casualidad de tener el mismo apellido de aquel que había muerto años atrás, sin dejar beneficiario alguno. Por desgracia tomó riendas en el asunto adjudicándose lo ajeno. Allí nací, crecí y no reproduje por vagancia.





(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País
Domingo 6 de mayo de 2012
Villa María, Córdoba, Argentina




domingo, 29 de abril de 2012

René Rodríguez. Perspectivas de la historia


Entrevista a
RENÉ RODRIGUEZ
PERSPECTIVAS DE LA HISTORIA



“De palabra fácil y bien dispuesto al diálogo, es un buen hombre que pese a su juventud, sabe lo que quiere y como hacer lo que se propone, lo que sin duda constituye un punto favorable para quien desempeña funciones de tal responsabilidad como las que nuestro entrevistado detenta en estos momentos.”
Con estas palabras, un periodista del diario “Los Principios” introducía a los lectores a una entrevista con el flamante Secretario de Gobierno de la Municipalidad de Villa María. La nota está fechada el jueves 24 de abril de 1975, para ese entonces René Alberto Rodríguez tenía 36 años y un montón de sueños.
Hoy, 37 años después, René sigue siendo la misma persona, amable y cordial, siempre abierto a un diálogo ameno, enriquecedor; más aún si el motivo del mismo son los temas humanísticos. Puede ser en la universidad, en la calle, en el supermercado, no importa donde, él siempre dispone de algunos minutos para intercambiar algunas palabras.
Un hombre de trabajo que se licenció en Historia en la Universidad Nacional de Córdoba. Es docente de enseñanza media, terciaria y superior e investigador incansable. Miembro de la Junta Municipal de Historia de Villa María. Recientemente la Editorial Académica Española (Alemania) le publicó, en libros, los siguientes títulos: “Geohistoria de las civilizaciones”, “Geopolítica”, “Integración Cultural” y se encuentra en la etapa de edición otro trabajo que aparecerá próximamente.
Estas recientes y continuas publicaciones son el motivo por el cual lo visitamos en su casa.



Textos: Darío Falconi
Foto de  ferrocarril: Archivo Municipal de Historia Villa María
eldiariocultura@gmail.com


René se siente realizado con el hecho de que una editorial valore sus trabajos y los publique para estar disponibles, principalmente, para el mundo de habla hispana. Estos textos, son los que el docente desarrolló a partir de 2000 en adelante y corresponden a materias optativas que dicta para alumnos universitarios. Nos comenta contento que luego del primer trabajo presentado le fueron solicitados otros más, y es así que ya está editándose su cuarto libro.
Interesados por esos materiales le consultamos a nuestro entrevistado sobre el significado de geohistoria, quien nos cuenta que “es un término que usaba el historiador francés Fernand Braudel, quien comenzó a asociar la historia regional (no sólo la de las capitales) a lo económico, lo social, lo cultural y demás aspectos. Cuando hablás de la Argentina, hablás de Buenos Aires; pero el interior se diluye, por eso la geohistoria, tiene que ser una historia integrada, contemplarlo todo… el espacio y el tiempo.”



HISTORIA ARGENTINA
Cuando hablamos de historia, hablamos de la ciencia que se enfoca en los hechos sucedidos durante el tiempo pasado en algún lugar específico. Particularmente la historia argentina esta signada por diversas versiones que, con la nueva corriente del revisionismo, podemos escuchar nuevas voces a las ya instaladas desde siempre por los grupos de poder. René dice que en la historia, “está el hecho en sí mismo y la interpretación (hermenéutica), que varía depende quién la cuente. La historia argentina ha sido distorsionada desde épocas ancestrales, como la Revolución de Mayo, la muerte de Dorrego, etc. Es muy difícil explicárselo a los niños hoy, aunque se lo esté intentando desde el revisionismo”.
Preocupado por quienes han sido sus alumnos en la universidad, René preparó allá por el 2001 una serie de reseñas que puso a disposición de los educandos, con el fin de sintetizarles los momentos más relevantes de nuestra historia nacional desde 1810 a 1999. Dice las primeras palabras de ese trabajo “sólo tienen la modesta finalidad de brindar a los estudiantes de nuestra asignatura, una breve y simple guía para el estudio del pasado histórico argentino desde sus orígenes fundacionales hasta el presente. Conscientes estamos de que los alumnos merecen ser insoslayables esclarecidos sobre la existencia y proyección de las diversas corrientes historiográficas que controvierten sobre la mejor o más adecuada forma de conocer y entender la descripción, crítica y relato del acaecer histórico.”
René no se ha limitado a fotocopiar libros y dejarlos anillados para que el estudiante se enfrente a ellos directamente, quiso “escribirla, de acuerdo a la perspectiva de uno, citando los autores, aclarando cuando se está de acuerdo o no con ese autor. Como docente quise hacer una contribución a nuestro medio; esto no es una cosa que me reditúa en dinero. Todo lo que hemos hecho acá es para dejar apuntes a los alumnos, para no dejar palabrerío suelto. Todo está escrito. En la historia nunca está todo dicho. Hago críticas y me hago cargo de las posturas que tomo.”


LO QUE VIENE
René Rodríguez está próximo a jubilarse pero eso no significará el descanso, hace muchos años viene trabajando con varios proyectos que aguardan mayor tiempo y dedicación. Uno de los más ambiciosos es una “Guía Conceptual”, una guía semántica de términos políticos, religiosos, geográficos, culturales, históricos… en fin, de todo lo humanístico. Este monumental trabajo ya tiene más de mil citas a pie de página, el origen de cada término con su traducción del idioma original y ejemplos alusivos. Nuestro entrevistado se justifica citando a uno de sus maestros quien decía “el que no define, confunde”, por ello hace ya varios años sigue engrosando este material que se constituya en una valiosa obra para el estudioso todo.
La charla se extiende por más de una hora y media y son muchos los temas que el profesor pone sobre la mesa, tantos, que nuestro espacio dominical nos sería escaso para poder dar cuenta de ello. Tiene esa particularidad de vincular diversos saberes para aproximarse a una idea totalizadora de los momentos, los sucesos, los personajes... Nos cuenta de experiencias personales, de autores, de las veces que tuvo la posibilidad de verlo al General Perón mientras estudiaba en Buenos Aires, rememora momentos en que los militares requisaron su casa y de cómo realizo una voluminosa tesis sobre la educación técnica en Villa María, hecha casi de manera artesanal. Con ese trabajo completísimo logró recibirse en 1982 de Licenciado en Historia. De esa tesis, publicaremos en próximas entregas una breve historia de la ciudad, la que se encuentra prácticamente inédita y que se hace necesario rescatar por su alto valor documental.
Nos vamos despidiendo y René Rodríguez agradece, a los alumnos, a los docentes, a las instituciones que lo han tenido como docente, a la Editorial Académica Española que gentilmente le publicó sus libros y todos lo que lo han ayudado a crecer. Sus textos, como él nos dice, seguramente se convertirán en un legado para todos los que vengan.




 (*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País
Domingo 29 de abril de 2012
Villa María, Córdoba, Argentina.

domingo, 22 de abril de 2012

Sergio Alonso. Historia de la Banda de Música de la ciudad de Villa María



SERGIO ALONSO
Historia de la Banda de Música
de la ciudad de Villa María


Sergio “el pelado” Alonso es profesor de música, saxofonista de pura cepa, que ha participado como integrante e invitado en innumerables grupos y bandas musicales. Dirigió hace varios años la Banda Municipal de nuestra ciudad. Culminada su tarea, su espíritu inquieto, lo motivó a sumergirse en el pasado. Se preguntaba a sí mismo ¿cómo era ser director en otra época? ¿Qué instrumentos se ejecutaban? ¿Cuál era el repertorio que estas bandas hacían? Interrogantes de este tipo hicieron que escudriñara los rastros del pasado y naciera una investigación que felizmente verá la luz en junio de este año por la Editorial Universitaria Villa María (Eduvim).
El trabajo en cuestión narra el desarrollo de las bandas musicales de la ciudad, en paralelo con el crecimiento de una población que desde mediados y fines del 1800 fue potenciado por la llegada de inmigrantes europeos. Fueron ellos los que mixturaron sus músicas y las incorporaron a los repertorios de las bandas que tienen un marcado origen militar. Las bandas de música aún siguen presentes, más aún, en las poblaciones más pequeñas; pero fue en las primeras décadas del 1900 en las que lograron desarrollarse e instalarse definitivamente.
En la sala de profesores de la Licenciatura en Composición Musical, café de por medio, charlamos sobre esta aproximación al pasado de nuestra música, de nuestra gente, de nuestra ciudad.


Textos: Darío Falconi
Colaboración: Cecilia Sperat
Imágenes: Archivo Histórico Municipal
eldiariocultura@gmail.com



                    
-¿De qué manera iniciaste con el rastreo de las bandas de música en la ciudad?
-Hace como diez años estaba encargado de la Banda Municipal y cuando comencé noté que había toda una actividad previa y la curiosidad me motivó a buscar en el pasado. La crisis de 2001 cerró la banda y no volvió a abrirse más; pero como hecho musical me quedó esa curiosidad y comencé a contactarme con gente. Jesús Chirino, que estaba en el Archivo Histórico me brindó mucho material. Por un lado los historiadores podrían haberse puesto, pero como el tema es un tanto específico, no sabrían cómo hacerlo. Lo asumí yo, sin ser investigador, ni escritor… me dije, “si no lo hago yo, ¿quién lo va a hacer?”.
En la UNVM, la profesora Silvia Aballay había organizado un curso que me dio algunas herramientas, luego me contacté el profesor Raúl Rodríguez, también docente de esa casa de estudios, quien me ayudó a organizar la investigación. Más allá de esta formalidad, era más la curiosidad que me incentivaba.

-¿Y hasta dónde llegaste?
-Yendo para atrás en los años llegué a 1879, de allí data el primero de los documentos. Primero llegué al maestro Castro, que fue un director que estuvo como 15 o 20 años, allá en los ’70. Después sale la banda de los bomberos que fue en la década de los ’60. Después pasé a la banda de Deiver que fue entre los ’40 y ’50. Desde el 1907 hasta 1935 aproximadamente fue la época de mayor actividad, ininterrumpido; pero anteriormente, a fines de 1800 también. El primer documento que encontré es una carta que un director pide a la Municipalidad para armar una banda de música. Eso, a su vez, me llevó a un libro del historiador de Villa Nueva, Pablo Granado, donde también se lo cita a este director que se llamaba Bonet. Tenía actividad en Villa Nueva. En el libro de Granado aparece un listado de instrumentos: un bombardino, una tuba, dos clarinetes, dos redoblantes... De Villa Nueva trajeron los instrumentos para acá, y empiezan a aparecer coincidencias en cartas y demás.

-¿Cuál es el origen de estas bandas?
-El origen era militar; sucede que luego comenzó la migración en la zona. Hasta mediados del 1800 no había población inmigrante, sino que venía de la vieja época. Cuando se funda Villa María, la población empieza a cambiar y comienzan a llegar muchos inmigrantes y las bandas comienzan a cambiar su perfil. Venían con sus costumbres, hacían pasodoble, las marchas eran marchas italianas. Comencé a ver… hacían retreta los jueves y los domingos. En la vieja época no hay tanto registro, pero a partir de 1900, todos los directores hacen contrato donde especifican la cantidad de días que tocan y donde lo deben hacer. Era una obligación de la banda, la gente iba a escuchar música, porque además, tampoco había mucho para hacer. Eran entre 12 y 14 músicos, siempre. La banda tenía mucha actividad, tocaban en una procesión, en las retretas, en un acto político, en casi todos los acontecimientos estaban presentes.

-Villa María era un reflejo de lo que sucedía a nivel país, ¿verdad?
-En todos lados se hacía lo mismo, porque tenía que ver con los inmigrantes. Si uno ve las bandas en Colombia o Perú tiene que ver más con el folklore, acá no, no había una cultura muy masiva. En esta zona era llanura, había caminos, estaban los malones por eso se dificultaba el establecimiento de las ciudades. La particularidad es que se mezclaron los españoles y los italianos.
Hasta el ’31 fue la actividad de la banda, que coincide con lo que sucedía en el país, estaba el golpe de estado de Uriburu, vino un marino acá, asumió y lo primero que hizo fue cerrar la banda. En 1932 la volvieron abrir hasta 1935 aproximadamente.

-Hoy no existe un gran desarrollo de las bandas…
-En la zona sí, las bandas son características de los pueblos, cada uno tiene su banda. Fotocopian arreglos, hacen música de película, música yankee, más actual; no hay una música propia de las bandas. En esa época hacían marcha, pasodobles; algunas usaban una revista mensual que venía de Buenos Aaires y allí estaban los arreglos para cada instrumento.

-¿Cómo conseguiste algunas de las partes originales de esas bandas?
-Una señora, Pierina Molina, acercó partes al Archivo Histórico y estaban completas. Las tenía en su casa, eran de su abuelo. Se podría haber accedido a muchas más, pero la gente no le da valor y tira todos esos papeles viejos. Estas estaban manuscritas con plumín.

-¿Qué otras cosas interesantes pudiste encontrar?
-Me encontré con que en 1919 le hicieron un sumario a un director y lo importante de eso es que allí están las declaraciones de cada músico y posibilita conocer como era, en concreto, la actividad de la banda. Otra cosa, es que en Villa María siempre hubo buena comunicación, por el tren y el teléfono; los insumos provenían siempre de Buenos Aires y Santa Fe, nunca de Córdoba. De Córdoba llegaban algunos directores para ocasiones especiales.

-Hay además, un registro fílmico de las bandas tocando.
-Sí, hay dos películas de 1924 y 1927 que han sido rescatadas. Son pocos segundos, pero es allí donde se ve de que manera funcionaban esas agrupaciones. Es un importantísimo registro el poseer estas imágenes.

-¿Cómo creés que toma el músico actual al hecho de ser parte de una banda? ¿Es un lugar de prestigio o desprestigio?
-Yo creo que es según la banda, muchos de los músicos que tocan en una banda lo hacen desde jóvenes y luego deben dejarla porque se van a estudiar o trabajar; otros continúan y son el orgullo de la banda. Otra cosa es el hecho de que se reconozca al músico por lo que hace. Cuando hicimos la retreta en el Centro Cultural, armamos una banda para tocar esas partes viejas, pero a todos los músicos se les pagó. No se debe hacer gratis.

-¿Cómo creés que impactará este libro en la gente?
-Mirá, le he pasado los borradores a alguna gente para que lo lea y me emita su opinión y cada uno le interesa por diversos motivos, los historiadores encuentran en él aspectos musicales que desconocían y los músicos se interesan por los inicios de la ciudad en la que viven. Eso es muy bueno, que se abran caminos para conocer más aún nuestra ciudad.






Fragmento del libro “Historia de la banda de música de la ciudad de Villa Maria” (título tentativo), de Sergio Alonso.

 El fin del siglo XIX nos presenta a la ciudad de Villa María –fundada en 1867- plena de nuevos emprendimientos, en una etapa de construcción en todos los aspectos de la vida en sociedad. Sus habitantes comienzan a asentarse, a proyectar sus vidas arraigadas en un nuevo contexto urbano y cimentando los diferentes organismos e instituciones que –conforme a sus valores- eran necesarios en la nueva ciudad. En este contexto encontramos una carta escrita por el Señor Manuel Bonet Boffil, dirigida al Honorable Concejo Deliberante, donde se expresa la voluntad de formar una banda de música.
Destacando la actividad común de las dos villas, Bonet propone formar un organismo musical único, para las dos pequeñas poblaciones distantes a unos 3 kilómetros y separadas por el río. Por entonces, según nos cuenta el escritor e historiador José A. Pedernera en su libro “Historia de la ciudad de Villa María”, existen datos de la población de Villa María registrados en un plano oficial que revelan que en 1883 vivían en la ciudad 825 habitantes, en tanto sus límites no alcanzan todavía a los “cuatro boulevares” que dieron la fisonomía particular a la ciudad. También en este plano se deja constancia de las construcciones más importantes que ayudan a dar una idea del ambiente y el grado de desarrollo de la ciudad en esa época:
“Edificios: Capilla de azotea, casas de azotea 30, casas de material techos de teja francesa 19, idem techos de zinc 20, idem techo pajizo 27, ranchos 116, Comercio e industrias: bancos 1, tiendas y almacenes que introducen y venden por mayor 10, almacenes por menor 5, tiendas 2, barracas sin prensa que exportan 8, compradores de frutos con deposito 3, exportadores de astas y huesos 3, introductores de mercaderías sin casa establecida 1, exportadores de madera, leña y carbón 4, boliches 2, hoteles 2, confiterías 1, billares 5, imprenta 1, carpinterías 2, zapaterías 2, sastrerías 1, panaderías 2, peluquerías 1, curtiembres 1, grasería y fabrica de jabón y velas 1, carnicerías 2, puestos de verduras y frutas 1, herrerías 2, escuelas publicas de varones 1, idem de niñas 1, particular de ambos sexos 1. Oficinas: telegráficas 3, de correos nacionales 1.

También de este año existen datos relevados en una votación, en la cual se describen las nacionalidades de los votantes y nos representan su participación en las actividades públicas de la ciudad de Villa María. Así, en esta primera votación, de los 825 habitantes, figuran en el padrón solamente 63 votantes: 32 argentinos, 18 españoles, 13 italianos, 1 suizo, 1 francés y 1 uruguayo.

El crecimiento de la ciudad se ve favorecido por diferentes aspectos, entre los que podemos citar en primer lugar, la finalización del conflicto entre el estado argentino y los pueblos originarios que generó un clima de paz en la zona. El establecimiento del tren, generador no sólo de fuentes de trabajo sino también de comunicación y comercio, es otro de los aspectos que propician el crecimiento de las ciudades del interior del país. Y por último, las corrientes inmigratorias predominantemente europeas, que se extendían a toda América, reconociendo como puntos de llegada principales a Argentina, Uruguay, Brasil y EEUU.
La ciudad, las costumbres y en general la vida en la misma fue adquiriendo características comunes a las de tantas otras ciudades del mundo.







Autor:
Sergio Alonso
En recolección de datos e información general:
Lic. Jesús Chirino
En organización de la investigación:
Dr. Raúl Rodríguez
En redacción y ordenamiento general:
Lic. Susana "Coqui" Dutto
En transcripción de documentos y partituras:
Grenda Garrido, María Isabel Alonso y Mauricio Alonso




(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País
22 de abril de 2012
Villa María, Córdoba, Argentina


miércoles, 18 de abril de 2012

Magdalena Castro. Escrito "con la candidez de una niña"


La escritora Magdalena Castro presentó “Es todo lo que ofrezco”

ESCRITO "CON LA CANDIDEZ DE UNA NIÑA"

El pasado lunes, en el bar “Peor para el sol” se socializó el segundo libro de poesías de la autora local. La presentación contó con las palabras de Susana Zazzetti y Fernando de Zárate




“Caprichosos son los caminos de la poesía. Hace unos años, en su anterior libro ‘Después de mí’, Magdalena Castro, poetisa de la ilusión y la transparencia, escribía con la candidez de una niña, con el decoro de una mujer. Desde entonces, a hoy, su escritura ha sellado una etapa, ha saltado un abismo en fondo y forma de estilo, ha crecido en una madurez sólida, que busca en la palabra decirse, llegar al otro, establecer un puente y dejar que el subjetivismo del lector abra su horizonte interpretativo y atrape la esencia de su mensaje.”
Con estas palabras, Susana Zazzetti, abría una tarde de celebración, un momento íntimo entre amigos, en el que Castro presentó su segundo poemario titulado “Es todo lo que ofrezco” (El Mensú, 2012).



La certeza de la palabra

Zazzetti, coordinadora del taller literario al que asiste la autora, resaltó el crecimiento poético de la misma. “Es todo lo que ofrezco” pone sobre la mesa casi una treintena de composiciones en las que la poetisa se yergue y desde su mirada amplia, nos habla del amor que ya no regresa pero que se ha convertido en esencia intrínseca a su ser; que nos grita el dolor del desgarro que queda atrás y que es preciso superar; que intenta romper el estentóreo silencio y acallar el llanto de los perros que se cuelan en la madrugada… este poemario es, además, la expresión de una mujer que, a pesar de los escollos, sigue adelante “como una hormiga cargando su palabra”.
Por su parte, el escritor Fernando de Zárate, anfitrión junto a Zazzetti de esta celebración, afirmó “categórico es el poema que da título al libro, pero en verdad, a partir de su hondura y belleza, creemos que Magdalena Castro puede seguir ofreciendo más y más, porque su poesía es vida latente, y su libro representa la certeza de que para la poetisa tiene la palabra.” Esa pieza, reza como colofón del libro: “Es todo lo que ofrezco: / palomas en vuelo, / caballos blancos, / ventanas abiertas; / y un pie / bendito / que aplasta / a la serpiente.”



(*) Publicado en EL DIARIO del Centro del País,
18 de abril de 2012
Villa María, Córdoba, Argentina.

domingo, 15 de abril de 2012

Acercamiento al cuarteto. Tunga-Tunga en el ADN cordobés



Acercamiento al
CUARTETO
Tunga-Tunga en el ADN cordobés




Ya no queda duda que hablar de Córdoba, es hablar alfajores, bellas mujeres y cuarteto. Así lo proponen Los Caligaris en “Mis tres amores” y no se equivocan, el cuarteto está en el ADN de los cordobeses, de quienes lo disfrutan y de quienes no.
Este fenómeno musical y cultural de las clases populares sigue en constante crecimiento y desde sus inicios hace ya casi 70 años se esparce por las distintas provincias de nuestro país y por algunos puntos recónditos del planeta.
Cuenta la historia que El Cuarteto Leo tocó en vivo en radio el 4 de junio de 1943 y esa fecha marca el hito que motivó a la Cámara de Diputados a instituirlo como el Día del Cuarteto en su sesión del 7 de junio de 2000; además de aprobar el proyecto para declararlo “género folklórico cordobés”. Aunque algunos estudiosos duden de que ese hecho haya sido cierto, la muerte de “Manolito” Cánovas (fundador de Tru-La-La) ese mismo el 4 de junio, pero de 2000, terminó por fijar esa efeméride.
Los comienzos cuarteteros tienen a Augusto Marzano y su hija Leonor como los nombres ineludibles del género. El nombre “cuarteto” se debe a la utilización de cuatro instrumentos básicos que eran el acordeón, violín, piano y el contrabajo. La mezcla de la tarantela italiana y el pasodoble español, ejecutada por inmigrantes rurales que luego se trasladarían a la ciudad, fundirían naturalmente estos estilos cuyo fin era entretener a la gente, animar las fiestas y disfrutar de eventos sociales diversos.
EL DIARIO Cultura de hoy toca algunos aspectos del fenómeno cordobés.


Darío Falconi
eldiariocultura@gmail.com


A pesar de que se tienen siete décadas de desarrollo del cuarteto, aún no existen gran cantidad de trabajos teóricos sobre este género popular cordobés. Pareciera ser que en los últimos veinte años se empieza a tomar “en serio” a esta manifestación cultural que ha motivado interesantes acercamientos.
Uno de ellos, es el que realizó la profesora de etnomusicología de la Universidad del Estado de Chicago, Jane L. Florine. La investigadora estadounidense viajó en varias oportunidades a Córdoba en la década del ’90 para estudiar el fenómeno del cuarteto, el cual materializó en el libro “Cuarteto Music and Dancing from Argentina: In Search of the Tunga-Tunga in Córdoba”. De su trabajo de investigación estableció seis momentos en la historia del cuarteto, que tienen su correlato con la historia política de nuestro país, resumimos:

Primera (1943-1955): Caracterizada por la música traída por los inmigrantes que llegaron a trabajar la tierra. Cuando el precio de los productos agrícolas bajaron por la situación mundial que produjo la Primera Guerra Mundial, la gente migró a las ciudades en búsqueda de empleo en las fábricas que habían aparecido. El cuarteto empezaba a crecer desde las orillas para adentro.

Segundo (1955-1968): Se inicia con el crecimiento de la industria automotriz y la ola de migraciones internas. El Cuarteto Leo tocaba en los suburbios, era la época de los Beatles, la primera música en inglés, los disc jockeys y el boom del folklore.

Tercero (1969-1973): Marcado por revueltas con guerrilleros y el Cordobazo y se cerró cuando el General Perón retornó al país. La conformación de las bandas empezaba a cambiar debido a la inclusión del piano eléctrico y el bajo eléctrico. El Cuarteto Leo se presentó en un club atlético y desde allí dejó asentado el precedente para que los demás grupos también lo hicieran en esos espacios.

Cuarto (1973-1976): Se cierra indiscutiblemente con la llegada de los militares al poder. En esta época apareció una de las grandes leyendas del cuarteto que fue Chébere imponiendo un régimen estilístico que la mayoría de los grupos siguieron esos pasos. El aire fresco que proponía esta banda consistía en incursionar en los temas melódicos y modernos con el agregado del “tunga-tunga”. Además comenzaron a hacer canciones tropicales para que el cantante principal descansara en los bailes y esta actitud, coronada por el gusto de la gente, instauró otra modalidad, la de tener dos cantantes y hacer dos estilos diferentes.

Quinto (1976-1983): En esta época de plomo, la difusión del cuarteto se prohibió y en ocasiones de realizada la Copa mundial de Fútbol, el gobierno de facto ordenó quitar todas las grabaciones de las disquerías de Córdoba, para que el turista no tomara contacto con ella.

Sexta (1984-?): La finalización de la Guerra de Malvinas y la vuelta a la democracia marcó la vuelta total del cuarteto. Carlos Jiménez continuó desarrollando el “cuarteto característico cordobés” como subtituló Rodrigo a uno de sus exitosísimos discos. “La Mona” intentó modernizar el cuarteto, sin alterar la esencia que se arrastraba desde sus inicios. Siguió manteniendo su acordeón, pero cambió el violín por los teclados porque se dificultaba conseguir violinistas jóvenes que lo siguieran. En esta etapa, que es la de mayor crecimiento, el cuarteto logró llegar a Cosquín, una plaza religiosamente preparada para el folklore argentino; es más, se instituyó el “Cosquín Cuarteto”. La televisión ayudó mucho a la difusión de la música, al igual que las radios e indiscutiblemente la era digital produjo una explosión que hizo llegar estos acordes en todas partes. Buenos Aires, conoció masivamente el cuarteto gracias a Rodrigo Bueno que llenó trece Luna Park, algo impensado para el mundo cuartetero.
Esta fue una etapa de experimentación con la introducción de ritmos latinoamericanos y la inclusión de músicos centroamericanos como dominicano Jean Carlos y compañeros que impusieron el “merenteto”, fusión de cuarteto con merengue. “La Mona” Jiménez, llego hasta tener su propio programa radial en el que sólo se pasaban sus canciones en la LV2; el programa “Ritmo Punta” difundió por años la música en vivo a través de la pantalla de la televisión por aire.
Obviamente, que si continuáramos con las etapas propuestas por Florine, seguramente estaríamos hablando de un nuevo momento. El estudio de Florine abarcó hasta los ’90, pero lo mencionamos ya que fue un importante aporte para su estudio. Como dato anecdótico diremos que la investigadora llegó a grabar, como invitada, la ejecución de su flauta en el tema “Penita” del disco “El marginal” del cordobés más famoso.



EL CUARTETO ACTUAL
En la actualidad quienes practican el género conforman verdaderas bandas con más de diez integrantes y hasta han llegado a tener treinta músicos en ocasiones especiales. Ha desaparecido el violín y el acordeón sobrevive en algunas bandas como la que posee Carlos “La Mona” Jiménez. Pero el cuerpo musical se ha nutrido de muchos más instrumentos utilizados generalmente en otros géneros como el rock (guitarras eléctricas, baterías) o los que tienen que ver con ritmos latinoamericanos (instrumentos de percusión).
Otra de las características es que hoy en día se propicia la hibridación de los distintos géneros musicales. El cuarteto está permeable a ello, recibiendo y aportando condimentos a la música en general. Un ejemplo, el rock actual se nutre también cuarteto y viceversa. Este intercambio además de escucharse en las canciones se ve en las diferentes participaciones de músicos en distintas presentaciones y discos. Es muy común ver a la “Mona tocando con “Pity” Álvarez, Andrés Calamaro, Los Caligaris, Charly García, Juanse, Bersuit, entre tantos otros.
Luego de la vuelta a la democracia en el país, en 1983, el cuarteto prohibido y censurado en épocas dictatoriales, retomó su fuerza y volvieron los cassettes, los discos y luego los CD’s y DVD’s. En cuanto a los bailes, se percibió un cambio y este es que a partir de allí el público asistente a dichos encuentros cambiaría notablemente. Los bailes eran el lugar en el que se convocaba a la familia toda, los abuelos, los padres, los hijos asistían en las primeras épocas del cuarteto a disfrutar y a bailar la música del tunga-tunga; sin embargo ahora hay un predomino muy marcado por los jóvenes. Son ellos los que todas las semanas se reúnen en los lugares ya consagrados para la música popular, para escuchar los acordes alegres del ritmo característico; pero más aún para divertirse y buscar una pareja (efímera sobre todo) con quien relacionarse.
También el fenómeno de identidad está muy presente en el cuarteto. Julieta Godoy plantea en un ensayo de su autoría, “el cuarteto construye, preserva y reproduce la identidad de la cultura popular de Córdoba”, sobre todo, la de los sectores más postergados, quienes reconocen “en la figura de Carlos ‘La Mona’ Jiménez, una figura construida en torno a una historia biográfica particular, al héroe que los representa y pone en presencia tanto la voz, el discurso de los marginados (las voces anónimas) como su imagen ante otras culturas y/o centros hegemónicos, proceso que deviene de la ‘espectacularización’ de Jiménez en una diversidad contextual.” Sabemos que las letras de Juan Carlos Jiménez Rufino (“La Mona”) abordan en su mayoría los temas característicos de los grupos sociales más postergados (desprotegidos, drogadictos, delincuentes…); pero también narra historias sobre amores incomprendidos, ironías de la vida y demás. Otra serie de canciones son las que se convierten en hits, las que buscan la diversión y la de escaso contenido semántico; justamente son éstas las canciones que más trascienden los límites del territorio cordobés.
Quienes no conozcan cómo es el ambiente del cuarteto en Córdoba, le sugerimos mirar la película “De caravana” del Director Rosendo Ruíz, estrenada a fines del año pasado. Allí se narra varias historias envueltas como por un humo confuso que se respira en los grandes bailes de nuestra Capital. También sugerimos leer la autobiografía sobre “La Mona” (escrita por Jorge Cuadrado) editada por Raíz de Dos y el libro de Gustavo Blázquez “Músicos, mujeres y algo para tomar” publicado hace unos años por Recovecos, para ampliar en el tema.
El género cuarteto es muy amplio y es posible tomarlo por diferentes aristas, nos faltaron muchísimos protagonistas, sucesos y particularidades. Este domingo sólo hemos despuntado algunos de ellos; quizás, más adelante, volvamos a retomar con otras miradas sobre el tema en cuestión.
Cerramos la edición con la publicación de la letra de una de las canciones que se ha levantado como estandarte de los cordobeses y sobre todo de aquellos que aman esta música. Una música que crece día a día; que es independientemente económica de cualquier variable producida en Buenos Aires o el país y que cada vez toma más espacios, más medios y más estratos sociales.
A bailar.




Bibliografía utilizada:







Canción: SOY CORDOBÉS
Autor: Rodrigo
Disco: A 2000
Año: 1999

Oigan señores yo les quiero así contar
con muchísima emoción dónde nació mi canto
chispa, tonada, piano, bajo y acordeón
así tocaba Leonor ritmo de cuartetazo
el Pibe Berna, Carlos "Pueblo" Rolán
y el Cuarteto de Oro
le dieron música, alegría a mi ciudad
soy de la universidad de la alegría y el canto.
le dieron música alegría a mi ciudad,
soy de la universidad, Córdoba te quiero tanto

Soy cordobés, me gusta el vino y la joda
y lo tomo sin soda
porque así pega más, pega más, pega más.
Soy cordobés, y me gustan los bailes
y me siento en el aire
si tengo que cantar.

De la ciudad de las mujeres más lindas,
del fernet, de la birra madrugadas sin par.
Soy cordobés, y ando sin documentos
porque llevo el acento de Córdoba Capital.

Como creyente yo le doy gracias a Dios por esta
bendición que en la sangre llevamos
todo el año "tunga tunga" del mejor es nuestro
rocanrol y a La Mona idolatramos.
Se para el lunes porque hay que descansar
de todo lo que bailamos
y el martes encaravanados otra vez
hay que lustrar los pepés porque a algún lado nos vamos.

Soy de alta córdoba dónde está "La Gloria"
o en Jardín Espinosa a Talleres tu lo ves y si querés
yo te llevo para Alberdi dónde están los celestes
mi Pirata cordobés.
de la ciudad de las mujeres más lindas,
del fernet, de la birra madrugadas sin par.

Soy cordobés, y no me importa si es
gorda como el arco de Córdoba
la quiero para bailar.





* Publicado en EL DIARIO del Centro del País
domingo 15 de abril de 2012
Villa María, Córdoba, Argentina.